Miguel C. Francisco Reynaldo


Confesiones del poeta o Jes√ļs Cos Causse frente al espejo del tiempo¬†

Las confesiones m√°s conocidas, sin duda, son las judiciales y las religiosas. La primera es la declaraci√≥n que, sobre lo sabido o hecho, hace alguien (testigos, acusados‚Ķ) voluntariamente ‚Äďo no‚Äď o preguntado por otro (abogado‚Ķ) ante la autoridad judicial. En la segunda alguien (el penitente) declara al otro (el confesor), los pecados cometidos, que a la postre ser√°n perdonados a trav√©s del mismo Dios u otra deidad. Quiz√°s entre ambas formas de confesi√≥n la similitud m√°s expedita sea el acto declaratorio en aras de lograr, finalmente, la absoluci√≥n (indulto‚Äďperd√≥n).

Ambas procuran, tomando como punto de partida al sujeto de la confesi√≥n ‚Äúen estado de crisis,‚ÄĚ establecer una forma (acci√≥n) de comunicaci√≥n, hasta cierto punto dial√≥gica, donde la palabra cobra fuerza como expresi√≥n, entre otras esencias de la ecolog√≠a interior del ser humano, de sus valores personales. Procuran, adem√°s, recuperar ‚Äúalgo‚ÄĚ ll√°meseme libertad, felicidad, goce, tranquilidad‚Ķ, ¬†o sea, llegar a un estado deseado, presumiblemente de bienestar espiritual. Entonces si se suscribe la afirmaci√≥n, que la comunicaci√≥n es un arte ‚Äďel de lograr el impacto interpersonal‚Äď, la confesi√≥n puede ser asumida como tal: un arte ‚Äďherramienta‚Äď para la expiaci√≥n (reparaci√≥n, enmienda, satisfacci√≥n, compensaci√≥n), incluso la sanaci√≥n. ¬†

As√≠ lo han entendido artistas y escritores cuyas obras giran en torno al tema de la confesi√≥n. En 2016, Gideon Jacobs y Gregor Hochmuh, dos artistas radicados en Nueva York, pusieron en pr√°ctica un pol√©mico proyecto art√≠stico denominado Confessi√≥n,[1] un mecanismo de confesi√≥n a trav√©s del cual las personas pod√≠an declarar ese secreto impronunciable o bien, funcionar como receptores de las m√°s oscuras revelaciones. Esta experiencia‚Äďexperimento dio cuentas de la necesidad que muchas personas ten√≠an de expresarse, de externalizar sentimientos. M√°s atr√°s en el tiempo, la pensadora, fil√≥sofa y ensayista espa√Īola Mar√≠a Zambrano en su obra La Confesi√≥n: g√©nero literario (1943), planteaba las claves que encierran un lenguaje del sujeto entendido como confesi√≥n, que se comunica en ¬†‚Äďa trav√©s de‚Äď la escritura bajo el secreto y la soledad.

Los ejemplos anteriores mucho tienen que ver con la poes√≠a, a la que le es consustancial ‚Äďo le ata√Īe‚Äď tales sensibilidades inherentes a la expresividad humana. En este sentido, la poeta y profesora santiaguera Ileana Rosabal, en la introducci√≥n al libro Confesiones del poeta (Editorial Oriente, 2006), de la autor√≠a de Jes√ļs Cos Cause, tra√≠do a colaci√≥n a prop√≥sito de la edici√≥n homenaje al Festival del Caribe, dijo que la poes√≠a, al menos lo concerniente al aspecto creativo, ‚Äúno ser√° nunca un rito colectivo, que ella ha nacido y ha de extinguirse con el hombre solitario‚ÄĚ, que independientemente que el autor la denomina ‚Äúpordiosera de la soledad‚ÄĚ, tambi√©n nos salva del olvido. Algunos opinan que la poes√≠a es propensa a convertirse en un hecho colectivo toda vez que, en lecturas o recitales, se comparten los textos. Ciertamente es v√°lida esta forma para involucrarse, esencialmente, con el poema.

En este poemario de Cos Causse, el ritual solitario est√° cargado de voces, lo cual se percibe cuando se recorren sus l√≠neas. Quiz√°s porque es un pleno ejercicio de confesi√≥n y de comunicaci√≥n con el otro ‚Äďcon su otro‚Äď: el n√°ufrago, hu√©rfano, son√°mbulo, artesano esp√≠a del amor. Quiz√°s porque no est√° escrito por el poeta que se sienta en una piedra/ a esperar la soledad y la muerte, sino por el poeta que hace un examen de conciencia, ante el inminente crep√ļsculo, revisitando hermosos fantasmas, que de un modo u otro le ir√°n dictando las premisas para encontrar las palabras entre los escombros/del tiempo y las incertidumbres de la historia.

Cos Causse o El Quijote Negro si se prefiere, del cual el próximo mes de octubre del presente 2020 se estará conmemorando el aniversario 75 de su natalicio, encontró las palabras, además de entre los escombros del tiempo, en la ciudad de Santiago y en el pasado histórico del Caribe, sus islas, su gente. 

As√≠ explic√≥ los derroteros del presente y entendi√≥, como pocos, las po√©ticas de esta regi√≥n geogr√°fica cultural. Ello le llev√≥, por ejemplo, a gestar Encuentro de Poetas del Caribe y el Mundo, en el contexto de la Fiesta del Fuego, espacio donde a√ļn se sigue promoviendo la literatura y la integraci√≥n cultural caribe√Īa. Sobre esto daba cuentas Pedro L√≥pez Cervi√Īo, editor de una buena parte de su obra, en el paneg√≠rico dedicado a este embajador de la poes√≠a titulado Fuegos que arman la luz XI.[2] En √©l acotaba que era un poeta ‚Äúins√≥litamente vivo a pesar de la muerte, conocedor a fondo de los rumbos de las luci√©rnagas del Caribe.‚ÄĚ

El Caribe, constante en la obra de Cos Causse, es sin√≥nimo de resistencia, de modo que la resistencia (cultural): reconstrucci√≥n hist√≥rica de expresiones diversas y unidad, es asumida en el libro de manera casi natural. El poeta, una especie en peligro de extinci√≥n, habla desde estas claves, no se arrepiente de lo que ser√° su √ļnico delito (pecado) probable: buscar el amor a toda costa. As√≠ lo anuncia en ‚ÄúConfesiones a Saint-John Perse‚ÄĚ: Como un delincuente /voy a violar tu ventana/y robarte el coraz√≥n/ y estar√© preso en tu recuerdo. Saint-John Perse, premio Nobel de Literatura 1960, es un nombre venerado por mucho poetas del orbe, cuyos versos Y es la hora, ah poeta, de declarar/tu nombre, y tu nacimiento y tu raza constituyen en Confesiones‚Ķ un leitmotiv para (re) construir la historia de ese hombre‚Äďpoeta caribe√Īo, viajero en mar a la deriva/‚Ķel Crusoe conversando con su fantasma [‚Ķ] bautizado con la sangre de un animal sacrificado/ en una ceremonia entre tambores.

Saint-John Perse estuvo en la lista de √≠dolos (literarios, intelectuales y pol√≠ticos) de Cos Causse junto a Roque Dalton (poeta activista pol√≠tico e intelectual), Pedro Mir (poeta nacional de Rep√ļblica Dominicana), Aim√© C√©saire (ide√≥logo del concepto de la negritud), Luis Pal√©s Matos (escritor puertorrique√Īo), y Federico Garc√≠a Lorca. Los hace desfilar (los convoca‚Äďexorciza) en este poemario que fuera publicado un a√Īo antes de su muerte, sobre la cual presagi√≥: me voy a morir el siglo XXI. ¬†

En 2007 m√≠sticamente se despidi√≥. Seg√ļn el escritor y profesor universitario Jos√© Millet Batista, su muerte fue por ‚Äúalegr√≠a incontenible de su viol√≠n roto [‚Ķ] de ni√Īez, [‚Ķ] de poes√≠a‚ÄĚ.[3] Entonces no resulta desacertado subrayar que Cos entreg√≥ su poes√≠a como una oraci√≥n, como ¬†balanza entre el recuerdo y el olvido a juzgar por su poema dedicado al poeta y activista pol√≠tico haitiano Paul Laraque.

Confesiones‚Ķ no escapa, por suerte, de las imaginer√≠as y fabulaciones del bardo que dominaba un estilo singular√≠simo del lenguaje dentro del panorama literario insular. En este se vislumbra un halo testamental que ir√≠a a verse a la postre en Cr√≥nica del crep√ļsculo (Ediciones Santiago, 2012), definitivamente su testamento po√©tico. Por lo tanto, no pod√≠a ser de otro modo, se registran en 66 cuartillas sus temas m√°s recurrentes: la vida (una pesadilla), la muerte, la soledad, el tiempo, los sue√Īos, el amor (un cicl√≥n sin br√ļjula. Un problema de la primavera), el misterio del hombre, la religiosidad popular, los poetas, la poes√≠a misma. En sus propias palabras: Todo aquello que explicara, de alguna forma el mundo y una definici√≥n para justificar lo que se hace y la propia existencia.[4]

Asimismo, tambi√©n destaca la muerte ‚Äď el gran tema universal‚Äď por la carga imaginativa que sugieren la belleza y el horror del fen√≥meno, que adquiere relieves muy particulares dentro de esta obra, en tanto desfilan no la muerte, sino las muertes, lo que se encargar√° de introducir desde los propios t√≠tulos Epigramas y epitafios, Difuntos y sepelios, Testimonio del tiempo, Imagen de libertad de Arriba, Imagen de Ignacio V√°zquez, entre otros. Su presencia y preeminencia se mueven en los poemas, cual asidero filos√≥fico, a veces claramente otras entre l√≠neas y puede decirse que hasta con obsesi√≥n (la obsesi√≥n de muchos poetas), entendi√©ndola en su Elogio y eleg√≠a a Federico Garc√≠a Lorca como: ‚Äúuna met√°fora [‚Ķ] una m√°scara bell√≠sima. / [‚Ķ] la imagen mas perfecta entre el hombre y la naturaleza‚ÄĚ. El rostro que vimos la √ļltima vez en La diosa de la ciudad. Una flor y un epitafio, destaca en Identidad. Es, por sobre todas las cosas, la muerte como motivo de significaci√≥n cultural.

Groso modo, en el discurso po√©tico de Confesiones‚Ķ subyace un lirismo atendible y hasta experimental. Es por ello que el citado poema a Federico Garc√≠a Lorca se asemeja a un ‚Äúlargo‚ÄĚ ensayo po√©tico en el que magistralmente, se resumen las ideas de los textos anteriores, sin desde√Īar el rejuego simb√≥lico y hasta las conexiones e impronta con sus √≠dolos. No menos importante son las coordenadas expuestas del acto po√©tico, en sus definiciones ‚Äďjuicios de gran valor‚Äď sobre poes√≠a: La poes√≠a ser√° siempre/ Una semilla/ Que germina. / [‚Ķ]. La poes√≠a es el espejo del tiempo.

Al poeta y periodista¬† Reinaldo Cede√Īo, uno de sus afortunados entrevistadores, en la entrevista Y Dios estuvo de acuerdo le revelar√≠a: La poes√≠a es un misterio del hombre. Creo que afortunadamente nadie, ni los mismos poetas, saben qu√© cosa es. Quiz√°s el d√≠a que se sepa, comience el fin. Uno tiene que explicarse de alguna forma el mundo y todos buscan una definici√≥n para justificar la propia existencia.[5] Sobre el poema, como forma de expresar la poes√≠a, acotar√≠a: Cuando escribo un poema no me propongo que sea largo o corto. Termina cuando cesa la imaginaci√≥n. Se antoja acercarse a Confesiones‚Ķ como un largo e ininterrumpido poema.

Notas y referencias bibliogr√°ficas

[1] Alejandro I. L√≥pez: El proyecto «art√≠stico» que te har√° confesar y escuchar los m√°s oscuros secretos. Disponible en https://culturacolectiva.com/arte/el-proyecto-artistico-que-te-hara-confesar-y-escuchar-los-mas-oscuros-secretos

[2] Disponible en  http://www.uneac.org.cu/secciones-periodisticas/resenas/fuegos-que-arman-la-luz-xi.

[3] Texto Completo. Disponible http://www.afrocubaweb.com/jesuscos.htm

[4] Reinaldo Cede√Īo Pineda: Jes√ļs Cos Causse: el tiempo nos devora. Disponible en

https://oncubanews.com/cultura/literatura/el-quijote-negro/

[5] Reinaldo Cede√Īo Pineda: Y Dios estuvo de acuerdo o la entrevista recuperada a Jes√ļs Cos Causse. La Jiribilla # 773, 30 de abril al 6 de mayo de 2016. Disponible en

lajiribilla@cubarte.cult.cu

http://www.lajiribilla.cu/articulo/y-dios-estuvo-de-acuerdo-o-la-entrevista-recuperada-a-jesus-cos-causse



Poesía para una ciudad creativa (+ video)

«…Santiago es un magnifico desquite

Santiago es un magnifico color.

 […]

Santiago se me antoja fabuloso,

Santiago se me antoja imprescindible.

                                                                        […]  

Santiago yo te amé desde que existes,

¬†Santiago yo te am√© y te conozco…»¬†

(Santiago, Canción, versión, 1995,

Del cancionero de Amaury Pérez Vidal) 

 

‚Äú…hemos cruzado la ciudad/ hemos celebrado su alta memoria…‚ÄĚ

Ra√ļl Ibarra Parlad√©

A fines de noviembre de 2019, medios de prensa como los peri√≥dicos Sierra Maestra de Santiago de Cuba, Juventud Rebelde, Trabajadores, la Agencia Cubana de Noticias, entre otras plataformas informativas, daban a conocer los pormenores del lanzamiento oficial de la campa√Īa de comunicaci√≥n ‚ÄúSuperando sue√Īos‚ÄĚ, a prop√≥sito de los 505 a√Īos de fundaci√≥n de la s√©ptima villa cubana, un 25 de julio de 1515, por el conquistador espa√Īol Diego Vel√°zquez de Cu√©llar, primer gobernador de Cuba. El acontecimiento este 2020, como los anteriores aniversarios cerrados, record√°ndose el fresco a√ļn, en la memoria colectiva, medio milenio de la denominada Capital del Caribe, ha devino proceso dinamizador del accionar de sus habitantes, para con esta fecha de gran significaci√≥n.

El desarrollo de las diferentes etapas de la campa√Īa, estructurada desde una visi√≥n pol√≠tico-social, presupone una continuidad ‚Äďy superaci√≥n‚Äď de las experiencias desarrolladas para el aniversario del 2015, que estuvo animado por la m√°xima ‚Äú500 a√Īos de historia y cultura.‚ÄĚ Precisamente en la historia, la cultura, as√≠ como la tradici√≥n de esta urbe sure√Īa, que le han granjeado reconocimiento y excepcionalidad dentro y fuera de la naci√≥n, est√°n los elementos articuladores para el trabajo integrador de cara al venidero onom√°stico. Es notorio que, en el contexto conmemorativo, lo que m√°s acapara la atenci√≥n es el carnaval: proyecto cultural de mucho arraigo en el imaginario y pr√°cticas socioculturales de la poblaci√≥n, donde se realza la fecha fundacional, expresada, simb√≥licamente, en la cabalgata del santo patrono, Santiago Ap√≥stol, por el √°rea del desfile, representado por el actor de las tablas Dagoberto Ga√≠nza. No obstante, esta fiesta es solo es una parte, primordial, del correlato popular e institucional que demanda una celebraci√≥n de esta envergadura, donde las manifestaciones art√≠sticas y literarias aportan inestimablemente al hecho, incluso con a√Īos de antelaci√≥n. ¬†

El caso espec√≠fico de la literatura es ejemplar en propuestas, dentro del concierto creativo, a los efectos de homenajear una ciudad que ostenta los t√≠tulos Muy noble y muy leal; Hospitalaria de las Am√©ricas; Municipio benem√©rito de las Am√©ricas, H√©roe de la Rep√ļblica de Cuba y la Orden Antonio Maceo. Ello se debe, en gran medida, a que el universo de las letras santiagueras se prestigia de tener un importante cat√°logo de autores, que de una manera u otra, posicionados en sus respectivos g√©neros, lograron (logran) sinterizar la idea de la misma, descrita por el poeta espirituano (santiaguero por elecci√≥n) Reinaldo Garc√≠a Blanco como ‚ÄúDelirante y m√≠stica. Estridente y aguda. Escandalosa y recatada,‚ÄĚ en su testimonio Santiago de Cuba: ciudad para h√©roes, publicado en la Revista SiC No. 46 de 2010.

Mostrar obras y exponentes que hayan expresado la imagen de esta ciudad, a la que se le ha escrito con profusi√≥n, rebasar√≠a los l√≠mites e intereses de estas l√≠neas. Mas los interesados en escudri√Īar lo acontecido en esa riqu√≠sima zona cultural pueden acceder al panorama consultando diversos materiales bibliogr√°ficos. Una presumible gu√≠a de lectura(s) o b√ļsqueda(s) tendr√≠a como punto de partida, atendiendo a la forma en que organiza, cr√≠tica y coherentemente, la informaci√≥n, es el libro referencial Santiago Literario (Editorial Oriente-Fundaci√≥n Caguayo, 2013), coordinado por el poeta Le√≥n Estrada, que brinda la oportunidad de saber cu√°nto se ha hecho, en materia literaria, en el trascurso de los primeros cinco siglos.

Fue gracias a la sostenida labor investigativa de Le√≥n Estrada, que en 2005, se tuviera listo el Diccionario de escritores santiagueros por el sello Ediciones Santiago. Y en igual a√Īo, bajo el mismo sello editorial, el t√≠tulo Para cantarle a una ciudad: Santiago de Cuba, que re√ļne textos po√©ticos ‚Äďy canciones‚Äď de 53 autores, de ellos, 29 santiagueros, de estilos y est√©ticas diferentes, dedicados a la ciudad, en ocasi√≥n de su aniversario490. Dos antolog√≠as con similares intenciones, a saber por la editora de este libro, la poeta Teresa Melo, ya hab√≠an visto la luz con anterioridad.

Desde los estudios acad√©micos es revelador el art√≠culo Ciudad letrada: Santiago de Cuba en su discurso literario,[1] del Doctor en Ciencias Literarias, Ronald A. Ram√≠rez Castellanos, que, circunscrito a los a√Īos coloniales decimon√≥nicos hasta la etapa republicana prerrevolucionaria, analiza algunas de las principales figuras y obras de ese periodo, de grandes aportaciones, en las que se aprecian, en la opini√≥n de este estudioso, ‚Äúun sentido identitario, una imagen de la ciudad, un interesante di√°logo con la realidad social y pol√≠tica de la localidad y del pa√≠s …‚ÄĚ Ram√≠rez Castellanos presta atenci√≥n al g√©nero po√©tico, y describe c√≥mo dentro del discurso l√≠rico local est√° presente la ciudad como tema principal: sucesos, realidades (incluso las m√°s descarnadas), historia local, costumbres, entorno y paisaje natural, personalidades legendarias e ilustres. Nadie dudar√≠a que hoy d√≠a estos siguen siendo t√≥picos a tratar.

La bibliograf√≠a citada pone de relieve el lugar destacad√≠simo que ocupan los poetas por su larga data ‚Äúcant√°ndole‚ÄĚ a la ciudad; a ello s√ļmesele obras de bardos for√°neos, que, por su trascendencia, forman parte del patrimonio literario local y nacional. ¬†Son de negros en cuba, del espa√Īol Federico Garc√≠a Lorca, es una pieza significativa dentro de este mosaico: ‚ÄúCuando llegue la luna llena/ ir√© a Santiago de Cuba, /ir√© a Santiago, /en un coche de agua negra. /Ir√© a Santiago. [‚Ķ]/ Mar de papel y plata de monedas/ Ir√© a Santiago. [‚Ķ]/ Siempre dije que yo ir√≠a a Santiago/ en un coche de agua negra. / Ir√© a Santiago...‚ÄĚ[2] ¬†

Son de negros‚Ķ es el testimonio l√≠rico cubano Lorquiano de m√°s calidad, aseverar√≠a el intelectual Juan Marinello en la ponencia El poeta lleg√≥ a Santiago, que la periodista e historiadora Nydia Sarabia tuvo a bien reproducir en su libro D√≠as cubanos de Lorca (Editorial Cultura Popular, 2007),¬† interesada en exponer especificidades de esta composici√≥n, donde la musicalidad y ‚Äúla suma trepidante de lo cubano en sus claras y complejas intencionales de color y ritmo,‚ÄĚ apunta Marinello, sean algunos de los factores m√°s significativos que permiten colocar a Santiago en otra dimensi√≥n po√©tica. Estos, cabe se√Īalar, han propiciado que los versos del granadino puedan escucharse en arreglos musicales de agrupaciones corales o declamados, como lo hizo, por mucho tiempo, Luis Carbonell.[3] Ambas expresiones art√≠sticas ilustran los m√ļltiples caminos que se entrecruzan, en aras de sensibilizar al p√ļblico amante o no de la poes√≠a.

A su vez, constan las motivaciones de poetas de otras provincias cubanas, por registrar en versos sus apreciaciones sobre Santiago. Varios ejemplos dan cuentas de ello, pero el poema Santiago de Cuba, del poeta y periodista matancero Manuel Navarro Luna, escuchado por varias generaciones, fundamentalmente en tribunas pol√≠ticas por sus connotaciones patri√≥ticas, se nos hace muy cercano: ‚Äú¬°Es Santiago de Cuba!/¬°No os asombr√©is de nada!/¬°Por all√≠ anda la madre de los h√©roes!/¬°Por all√≠ anda Mariana!/¬°Estar√©is ciegos/si no veis ni sent√≠s su firme y profunda mirada‚Ķ!/ [‚Ķ]¬°La Patria viva, eterna,/no entierra nunca a sus propias entra√Īas‚Ķ!/¬°Es Santiago de Cuba!/¬°No os asombr√©is de nada!/ …‚ÄĚ

Por su parte, el volumen Santiago de Cuba. Arpa de troncos vivos (Editorial Oriente-Oficina del Conservador de la Ciudad, 2000), publicado en homenaje al aniversario 485 de la fundaci√≥n de la villa presenta, conjuntamente con fotos, fragmentos de textos po√©ticos de Pablo Armando Fern√°ndez: Santiago, tus pregoneros/tambi√©n contigo se van […]; Alfredo Prieto: La ciudad muestra sus blasones/en los que florece la palabra amor [‚Ķ]; Ariel James: Hemos llegado a la ciudad: / la ciudad se esconde debajo de las piedras [‚Ķ]; Jes√ļs Cos Causse: Mirad el barrac√≥n y las cadenas en llamas. /Mirad el palenque alerta para la guerra; Marino Wilson: Y eres/para nunca asombro del paso incontenible de los tiempos/la siempre mujer en estado de gestaci√≥n […]; Teresa Melo: Y el poema est√° suelto/ sobre los edificios de la ciudad […]; Le√≥n Estrada: […] mi ciudad/ es la costumbre y el sabor extra√Īo.

No menos importante, en el libro referido, son las impresiones del Premio Nacional de Literatura 1999 C√©sar L√≥pez N√ļ√Īez que acota: ‚ÄúLa ciudad/ se ha hecho, pero no se explica, s√≥lo se intenta‚ÄĚ. Y sobre ella, cual ep√≠tome del territorio, argument√≥ en el trabajo de Armando Ch√°vez, para la revista Opus Habana, C√©sar L√≥pez, navegante del tiempo que: ‚Äúes una ciudad cargada de historia, de mucha potencia generadora, misteriosa, endemoniada. Me inquiet√≥ mucho desde mi ni√Īez; por eso, quiz√°s, dedico tanto tiempo a la ciudad. […] En lo que constituye mi obra hasta ahora, Santiago s√≠ es el n√ļcleo generador…‚ÄĚ Estas inquietudes es lo que el lector puede encontrar en la tetralog√≠a Primer‚Ķ, Segundo‚Ķ, Tercer‚Ķ y Cuarto Libro de la Ciudad, respectivamente.

Otra personalidad a enfatizar es la del villaclare√Īo Waldo Leyva Portal, quien desarroll√≥ un activismo loable en los quehaceres culturales y literarios de esta localidad desde la primera mitad de los a√Īos 60‚Äô hasta los 80‚Äô del pasado siglo XX. En su estancia en la tierra de Jos√© Mar√≠a Heredia recibe todo su influjo espiritual para escribir el poema, de amplia difusi√≥n, Para una definici√≥n de la ciudad: ‚ÄúSi encuentras alguna piedra/que no haya sido lanzada contra el enemigo/ si descubres una calle por/ donde no haya pasado/nunca un h√©roe/ si desde el Tivol√≠ no se ve el mar/si hay alguna ventana/ que no se haya abierto nunca a las guitarras/si no encuentras ninguna puerta abierta/ puedes decir entonces que Santiago no existe.‚ÄĚ En el fotorreportaje Santiago. Ciudad de hero√≠smos y puertas abiertas, publicado en el peri√≥dico Granma digital del primero de enero de 2019, el propio Waldo Leyva lo pone a dialogar con im√°genes de sitios emblem√°ticos de la ciudad, tomadas por el fot√≥grafo Juvenal Balan. Cr√≠ticos, como la ensayista Daysi Cu√© Fern√°ndez, coinciden en se√Īalar a Para una definici√≥n‚Ķ como la carta ‚Äďpor excelencia‚Äď de presentaci√≥n de Santiago de Cuba.

Pero, convengamos, atendiendo al conjunto de textos anteriormente esbozados, que existen, a gusto de los lectores, muchas cartas po√©ticas de presentaci√≥n de y sobre Santiago. En estas coordenadas ser√≠a pertinente incluir al libro Santiago de Cuba: Ciudad cantada (Editorial Oriente, 2013), conocido igualmente como Ciudad cantada, el cual tiene diversos valores que lo hacen singular y meritorio de una atenci√≥n m√°s pormenorizada. Es un poemario de 62 p√°ginas, destinado a ni√Īos y j√≥venes, ‚Äúpor donde transcurre la historia de Santiago desde el siglo XVI hasta el XX. Un homenaje a la ciudad,‚ÄĚ seg√ļn valoraci√≥n de su autor, el poeta, escritor para ni√Īos y narrador Jos√© Orp√≠ Gal√≠, miembro de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba, nacido, casualidad o predestinaci√≥n, un 28 de enero de 1953, justo en el a√Īo del centenario de nuestro Ap√≥stol Jos√© Mart√≠. ¬†

En √©l se cumple la m√°xima martiana de que ‚ÄúLa Poes√≠a no ha de perseguirse. Ella ha de perseguir al poeta.‚ÄĚ M√°s de 50 a√Īos escribiendo para todos los p√ļblicos dan razones suficientes para afirmar que esta persecuci√≥n le ha permitido ubicarse entre las voces m√°s destacadas de la po√©tica santiaguera contempor√°nea. Menciones, reconocimientos y premios del alcance del Jos√© Mar√≠a Heredia de la UNEAC, 1999; Premio de la Ciudad en cinco ocasiones; Premio Nosside Caribe, en 2003; el Premio Beca Dador (poes√≠a), en 2006, y el Premio Ciudad del Che, en poes√≠a, en 2008, corroboran el planteamiento anterior. En mayo de 2018, en reconocimiento a su consagrada trayectoria dedicada a los ni√Īos, y por su labor como promotor cultural, recibi√≥ la Distinci√≥n Jos√© Soler Puig, que entrega el Centro de Promoci√≥n Literaria hom√≥nimo, durante la 27 edici√≥n de la Feria Provincial del Libro en Santiago de Cuba.

Para Orp√≠ Gal√≠ el p√ļblico infanto-juvenil es muy importante, y no es raro verlo participando en talleres de creaci√≥n literaria de las casas de cultura, concursos y eventos, en los cuales aporta su maestr√≠a y se retroalimenta con lo que hace este grupo social. Para este p√ļblico ha escrito, adem√°s de Ciudad cantada, los t√≠tulos: El libro de los asombros (Editorial Oriente, 2010) y Para despertar el duende (Ediciones Santiago, 2013), que fuera finalista del Premio Herminio Almendros en el a√Īo 2000, y Puertas a la m√ļsica (Ediciones Santiago, 2014); libros que en Santiago tuvieron una amplia recepci√≥n y comercializaci√≥n en la red de librer√≠as ‚Äďy otros espacios‚Äď, y que se infieren agotados, seg√ļn monitoreos en las citadas instituciones. ¬†

Cabe destacar, acerca de lo anterior, que la √ļltima vez que Ciudad cantada estuvo en circulaci√≥n, fue durante la celebraci√≥n de los natalicios de Antonio Maceo y Ernesto Guevara, respectivamente, el 14 de junio de 2018, en la sede de la Fundaci√≥n Caguayo, donde los gestores de la actividad obsequiaron los ejemplares a ni√Īos y ni√Īas de los proyectos art√≠sticos invitados a la velada. Padres, instructores de arte, personas de la comunidad de Vista Alegre, entre otros, felicitaron la iniciativa y ponderaron los valores culturales-educativos del libro y la conveniencia de una futura reimpresi√≥n, para acercarlo al entorno escolar, como material complementario para el estudio ‚Äďy asimilaci√≥n‚Äď de la historia local. Criterios muy atinados, que ven√≠an a corroborar la funci√≥n formativa que puede tener la literatura infantil, ‚Äúadem√°s de instruir y ense√Īar, la de contribuir, con el insuperable poder est√©tico, al crecimiento humano.‚ÄĚ[4]

La lectura de este poemario, en el que se advierte una producci√≥n colectiva del conocimiento, propone una exploraci√≥n (otra) al acervo hist√≥rico territorial. En este sentido es importante mencionar que cont√≥ con la participaci√≥n de la Doctora Olga Portuondo Z√ļ√Īiga, historiadora de la ciudad, promotora del proyecto y asesora de textos, en cuya persona se pone de manifiesto lo expresado en el comentario final del libro Tres siglos de historiograf√≠a santiaguera (Oficina del Conservador de la Ciudad, 2001), que en Santiago ‚ÄúNunca ha existido distanciamiento entre los historiadores y los artistas [‚Ķ], bien sea por amistad o mediante el trabajo de dichos intelectuales,‚ÄĚ O sea, la historia regional nutrida de todas las humanidades, f√≥rmula creadora para encontrar en la poes√≠a, como en otras ocasiones, las conexiones m√°s √≠ntimas con la historia. Fueron imprescindibles en la n√≥mina creativa editorial que gest√≥ este producto bellamente trabajado, la poeta Teresa Melo Rodr√≠guez, apasionada por estos proyectos (edici√≥n, composici√≥n, dise√Īo y asesor√≠a de textos) y la artista de la pl√°stica Vivian Lozano Caballero (asesor√≠a de im√°genes).

Desde el punto de vista estil√≠stico, Ciudad cantada se concibi√≥ en forma de romance, g√©nero de la tradici√≥n literaria espa√Īola, con el que se contaban ‚Äďy cantaban‚Äď los temas hist√≥ricos, religiosos, novelescos y l√≠ricos, introducido en Cuba en la √©poca de la conquista-colonizaci√≥n por los saldados, de ‚Äúimaginaci√≥n saturada de romances castellanos,‚ÄĚ refer√≠a la profesora en Lengua espa√Īola y literatura Carolina Poncet y de C√°rdenas, en El romance en Cuba (1914). La intencionalidad de Orp√≠ por recuperar este tipo de composici√≥n, intuye un tributo a lo que favoreci√≥ la g√©nesis de las letras en la isla. Y si varios especialistas arguyen sucumbi√≥, ante la preferencia de otras corrientes po√©ticas, el romance (cubano): costumbrista, de leyendas campesinas, geogr√°fico, patri√≥tico, supo pervivir en la pluma de encumbrados escritores, contribuyendo, con sus defectos y virtudes, a enaltecer los sentimientos patrios y a pensar la identidad nacional. En Ciudad cantada la identidad no queda inferida, subyacente, sino declarada desde el prisma local (la patria chica), por lo tanto en √©l lo cubano es ‚Äúsello singular y propio/ con que perfuma su encanto.‚ÄĚ

En los cinco poemas del libro, bordados en sutil tejido de la memoria: siglos XVI, XVII, XVIII, XIX y XX, predominan la combinaci√≥n de los metros de ocho, 10 y 12 versos. Incluso el poeta, seg√ļn demanda del cap√≠tulo hist√≥rico o escenas a tratar, hace uso de la libertad escritural y llega a trabajar estrofas de 15 a 20 versos, como sucede con el romance dedicado al siglo XIX, que contiene mucha informaci√≥n debido a las caracter√≠sticas del per√≠odo, d√≠gase, la influencia francesa, econom√≠a cafetalera, urbanizaci√≥n, guerra de independencia, crecimiento demogr√°fico, entre otros.

De manera general, se familiarizan con el tipo de los romances hist√≥ricos, o sea, los que tratan asuntos pertenecientes a la historia local-nacional y poseen una visible trama narrativa en la que se distinguen, para ejemplificar, la estructura del poema Siglo XVI, los siguientes elementos: un marco (personajes, lugares y momentos de la acci√≥n): ‚ÄúEn un hermoso paisaje/[‚Ķ.]/viv√≠an los abor√≠genes/en sus singulares casas./Pac√≠ficos y tranquilos,/ coa en ristre trabajaban‚Ķ‚ÄĚ; una situaci√≥n inicial (conflicto o problema): ‚ÄúMuchas cosas cambiar√≠an/con la llegada de Espa√Īa, /Col√≥n, las tres carabelas/ y el encuentro de las razas‚ÄĚ; una complicaci√≥n (desarrollo del conflicto presentado): ‚ÄúVel√°zquez funda la villa,/√ļltima entre siete plazas [‚Ķ.] El oro y su fundici√≥n/hacia ella se trasladan./ Se crean las encomiendas-√©poca activa y esclava-‚Ķ‚ÄĚ; y una resoluci√≥n, que ser√° parcial, hasta la conclusi√≥n ‚Äďresoluci√≥n final‚Äď del poemario: ‚ÄúSantiago, rebelde ayer/hoy se muestra hospitalaria/heroica ser√° por siempre/ porque su luz es la patria.‚ÄĚ

Esta trama en versos, grosso modo, atraviesa etapas complejas que van desde la conquista-colonizaci√≥n hasta los d√≠as actuales de la revoluci√≥n en el poder. Y es estimable que la poes√≠a, con su carga de im√°genes, sea el soporte para ello, porque su empleo, sea o no en las aulas, en el proceso de ense√Īanza-aprendizaje de la historia puede lograr que los educandos se sientan atra√≠dos por dicha ciencia. Olga Portuondo, distinguida pedagoga, ve en lo anterior un prop√≥sito realizable con el libro y en sus palabras introductorias al mismo, destaca la importancia de trasmitir en verso la historia de Santiago de Cuba, fundamento que encuentra resonancia en los aspectos esenciales de la creaci√≥n literaria infantil y juvenil, que ‚Äúel p√ļblico infantil necesita de la poderosa sugesti√≥n del ritmo regular que proporciona la medida versal, [‚Ķ] la reforzada sonoridad que crea la rima, para atraer la atenci√≥n de los ni√Īos y estimular la comprensi√≥n y el disfrute de lo le√≠do.‚ÄĚ[5]

Los ni√Īos, al cual no debe subestim√°rsele como p√ļblico y creadores, estuvieron presentes, activamente en la fase preparatoria de Ciudad cantada. De manera excepcional participaron en √©l ni√Īos y ni√Īas, con un promedio de edad, en aquel entonces, de 10 a√Īos, que dejaron su impronta po√©tica visual, a trav√©s de unos 21 dibujos y pinturas, en cuyas elaboraciones se percibe el laboreo del taller, haciendo uso id√≥neo de t√©cnicas y materiales de diferentes como l√°pices de colores, tinta china, acuarela, esgrafiado, tempera, acr√≠lico, crayola, el collage, estarcido, aguada al caf√©. El resultado final, catalogado por la doctora Portuondo de dibujos excelentes y originales, armoniza con los poemas que cada uno de estos infantes tuvieron en sus manos para (re)interpretarlos.

La experiencia en la educaci√≥n art√≠stica de Vivian Lozano fue decisiva durante los seis meses que llev√≥ a la concreci√≥n de la galer√≠a, cuyo recorrido comienza con la pintura titulada ‚ÄúSantiago Ap√≥stol,‚ÄĚ que aparece en la cubierta del libro, de la autor√≠a de Julio Gerald Ricardo Ruiz (con 11 a√Īos en 2013). La pintura recrea el poema, a modo de introito, sobre la g√©nesis del nombre de la villa y la transcendencia del hecho: ‚ÄúSu apelativo le nace/tras la conquista espa√Īola/gracias a Santiago Ap√≥stol/que con presteza la nombra. /Hereda su lanza firme/junto al fulgor de la aurora/y montado en su caballo/hacia el futuro galopa.‚ÄĚ En lo sucesivo, se observaran algunos cuadros-hitos de la historia y cultura santiaguera: la m√ļsica, la religiosidad, los sitios patrimoniales, las fiestas, la ciudad con sus espacios arquitect√≥nicos emblem√°ticos, sucesos y hechos relevantes, curiosidades, entre otros temas. La capacidad espont√°nea que tuvieron estos ni√Īos para representar los textos de Orp√≠ es la confirmaci√≥n que la poes√≠a y la pintura constituyen manifestaciones emparentadas, cuya relaci√≥n es horizontal, democr√°tica.¬†

Ciudad cantada no est√° concebido como un compendio hist√≥rico de la A a la Z. Sin embargo, se articula de manera tal con la realidad hist√≥rica recreada, que logra captar lo real maravilloso de Santiago y su gente. Los temas que, por razones de s√≠ntesis y espacio, quedaron por tratar sugieren la posibilidad, ahora mismo, de ser un libro del cual puede esperarse una segunda entrega con la incorporaci√≥n de los primeros 20 a√Īos del siglo XXI, donde la ciudad, sujeta a no pocos desaf√≠os sanitarios, econ√≥micos o de otra √≠ndole, ha devenido en paradigma para la naci√≥n, a ra√≠z de las profundas transformaciones que remueven ¬†todos y cada uno de los resortes (f√≠sicos y espirituales) que la sostienen. Probablemente su autor, ‚Äúvital e interactuante con la literatura de su Santiago natal, y [‚Ķ] con la de la isla‚ÄĚ,[6] coquetee con un conjunto de poemas al respecto. Ojal√° as√≠ sea. ¬†

Finalmente, el pasado mes de abril se supo la buena nueva, que Santiago de Cuba, junto a La Habana, se prepara para insertarse en la Red de Ciudades Creativas de la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas para la Educaci√≥n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). El motivo escogido fue la m√ļsica. Quiz√°s, en lo adelante, se tenga presente en asociar a Santiago a la red tem√°tica de ciudad creativa en literatura, esa idea ser√≠a tentadora para los que hacen del arte de la palabra, y espec√≠ficamente la poes√≠a, su apostolado.

Notas y referencias bibliogr√°ficas

[1] Ronald Antonio Ramírez Castellanos. Ciudad letrada: Santiago de Cuba en su discurso literario. Disponible en http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0253-92762015000200012

[2] Este poema, así como Santiago de Cuba de Manuel Navarro Luna, están disponible en Santiagoenmi https://santiagoenmi.wordpress.com  /santi/about ago-en-la-poesia/ 

[3] Audio disponible en La Jiribilla http://www.lajiribilla.co.cu/2008/n378_08/poesia.html.

[4] Ramón Luis Herrera Rojas (Coordinador). Panorama de la literatura infantil juvenil. Editorial Universitaria Félix Varela, 2018, p.13.

[5] √ćdem, p.10

[6] Sobre José Fernando Orpí Galí en Santiago Literario, p.270



De paseo por La Mancha: otra lectura a la obra Don Quijote

Hace 415 a√Īos, a comienzos de 1605, sal√≠a a la luz la primera parte de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. Diez a√Īos despu√©s comenzaba a circular la segunda entrega de este magno libro, considerada como la verdadera, pues un a√Īo antes se imprimi√≥ una versi√≥n ap√≥crifa con el objetivo de atacar a su autor, debido a que algunos personajes de la √©poca se sintieron agraviados en la primera. Don Quijote, como habitualmente se alude a ella, fue escrita por un soldado, al que por tener inutilizada su mano izquierda, se le conoci√≥ como ‚ÄúManco de Lepanto,‚ÄĚ que a decir del fil√≥logo y escritor espa√Īol Jos√© Manuel Luc√≠a Meg√≠as,‚Äúsi hubiera nacido en el siglo XXI, habr√≠a sido viajero. Probablemente capit√°n de vuelo‚ÄĚ, lo cual nos describe a un hombre predispuesto a la aventura.

De nombre Miguel, que pudiera llamarse Don Quijote de Cervantes y Saavedra, porque entre √©l y su personaje se desdibujaron las fronteras, naci√≥ en un lugar de Espa√Īa, Alcal√° de Henares, un 29 de septiembre de 1547, y falleci√≥ un 23 de abril de 1616, d√≠a referencial para celebrar el idioma espa√Īol. ¬†

La obra, un gran paso en el camino hacia la creaci√≥n de la novela moderna, revolucion√≥ la literatura de tal modo que, seg√ļn se dice, es la m√°s le√≠da despu√©s de La Biblia. Y algo de cierto debe de haber en ello pues desde entonces hasta la fecha todas las artes, los medios de comunicaci√≥n y la propia literaria, no han dejado de recurrir ‚Äďvolver‚Äď a ella, reinterpretarla; tiene la misma un mensaje latente, vivo, perceptible, de resistencia, libertad, honor, fidelidad y amor (el ideal) disponible para dialogar con muchos y diversos p√ļblicos. Incluso aquellos que no han pasado de la portada del libro emiten juicos y valoraciones como los que han dejado el hueso en el papel. El cine, la radio, la televisi√≥n, el teatro y la danza son los queridos culpables.

Si alguien duda todav√≠a de su impronta y trascendencia, recu√©rdese que en nuestra geograf√≠a insular, heredera del idioma castellano, que hoy se prestigia de ser una naci√≥n potencialmente de lectores, El Ingenioso Hidalgo‚Ķ fue el primer libro encargado a la Imprenta Nacional de Cuba, fundada en 1959, con una tirada de 100 mil ejemplares, con ilustraciones, al precio de 25 centavos. Era una propuesta sugerente, de emprendimiento, del nuevo proyecto cultural cubano en revoluci√≥n, para dar a conocer a la mayor√≠a los valores humanistas de la obra, para luchar contra todos los obst√°culos, y en los que se reflejaron no pocos de nuestros pr√≥ceres como Mart√≠ (‚ÄúComo Cervantes, con el pie en el estribo‚ÄĚ)[1] y el Che (‚ÄúOtra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante, vuelvo al camino con mi adarga al brazo‚ÄĚ).[2]

Acerca de lo anterior, la excelsa poetisa Dulce María Loynaz en su discurso de recibimiento del Premio Cervantes 1992 diría:

‚ÄúNo s√© (‚Ķ) si la obra cervantina ha sido comentada, absorbida con tanto amor en otros pa√≠ses como lo ha sido en Cuba ¬†(‚Ķ). Pero de lo que s√≠ estoy cierta es de que en ninguna parte hemos puesto tanto amor en sacar a la luz de nuestro siglo (‚Ķ) el talento y la imborrable huella que esta pluma ha dejado en todos los que de ella nos servimos para expresar nuestros sentimientos.‚ÄĚ[3]

No es de extra√Īar entonces que en este universo de las publicaciones nos sorprendan algunas novedades cuyo tema gire en torno a‚Ķ, alrededor de‚Ķ, a prop√≥sito de‚Ķ, la obra referida. D√≠gase obras intertextuales vinculadas, expl√≠cita o impl√≠citamente, con el texto aludido que influyen, de un modo u otro, en la comprensi√≥n de su discurso, hecho plausible, incluso, como metodolog√≠a did√°ctica.¬†

La 29na edici√≥n de la Feria Internacional del Libro de la Habana, que se extender√° a las provincias hasta el mes de abril pr√≥ximo, donde se clausurar√° en Santiago de Cuba, fue escenario id√≥neo para colocar, al alcance del p√ļblico visitante, el m√°s reciente ejemplo de un texto que reafirma la necesidad de leer a Cervantes. Lleva por t√≠tulo El libro de La Mancha (Editorial Oriente, 2019) poemario perteneciente a la Colecci√≥n Ala y Espuela dedicado a ni√Īos y adolescentes. Tambi√©n, por qu√© no, dedicado a los j√≥venes y a los que fuimos ni√Īos, pues la literatura destinada a ese grupo social tiene mucho que comunicarnos, de modo que no debemos subestimar tales propuestas.

Su autor se nombra Jos√© Manuel Espino, nacido en 1966 en un lugar de Matanzas conocido como Col√≥n. Es, por m√°s se√Īas, dramaturgo, narrador, poeta, promotor, cr√≠tico literario y Presidente del Comit√© Provincial de la Asociaci√≥n de Artistas y Escritores de la Atenas de Cuba. Adem√°s, es considerado por la cr√≠tica especializada como uno de los m√°s importantes escritores de literatura infantil y juvenil en nuestro pa√≠s, quien en 2012 comenz√≥ a cabalgar junto a Alonso Quijano y su escudero con el libro De las sin par andanzas del Guajiriquijote y su escudetero Calvipanz√≥n, publicado por la Editorial Gente Nueva y reeditado en 2014.

Espino, en De las sin par andanzas‚Ķ, considerado como texto din√°mico e hilarante por transitar por diferentes g√©neros ‚Äďleyendas tradiciones y campesinas, poemas, teatro y exquisitas recetas‚Äď, recre√≥ las aventuras del El Quijote en un escenario campestre, sello este distinguible que puede observarse tambi√©n en El libro de La Mancha. ¬†

Cabe mencionar que otros autores cubanos que escriben para ni√Īos y j√≥venes ya hab√≠an hecho suyas las historias del Caballero de la triste figura, como el repentista Alexis D√≠az-Pimienta con En un lugar de la mancha. (Don quijote en verso, quien sit√ļa su versi√≥n en tiempo y geograf√≠a de Cuba guajira y agreste, contada en cuartetas, d√©cimas, octavillas, entre otras formas estr√≥ficas de la l√≠rica espa√Īola.

Acerca de la propuesta del autor matancero, si este no lo sabe (o quiz√°s s√≠), sirvan estas l√≠neas para trasmitirle ‚Äďy participarle al p√ļblico lector- que el poemario que construy√≥ con un elemento fundamental denominado ‚Äúsensibilidad,‚ÄĚ luch√≥ junto a Hospital para gatos locos (Mildre Hern√°ndez Barrios) y Une los puntos y ver√°s (Ariel Fonseca Rivero), las otras novedades de la citada Editorial Oriente, contra los molinos de vientos del d√©ficits de materia prima (sobre todo papel) para la producci√≥n de libros, que afecta al sector e industria editorial nacional hace m√°s de un a√Īo. No obstante, gracias a la gesti√≥n institucional de la editorial, el Instituto Cubano del Libro y la Unidad Empresarial de Base Gr√°fica Caribe, hoy podemos disfrutar y compartir las buenas nuevas de un libro impreso.

Los prop√≥sitos de El libro de La Mancha se revelan desde el propio t√≠tulo e ilustraci√≥n de cubierta, esta √ļltima a cargo del artista de la pl√°stica Javier Due√Īas (1969), nacido en C√°rdenas, Matanzas. Reconocido dibujante, pintor e ilustrador de libros, miembro de la UNEAC, cuyos trabajos se adscriben a la pintura paisaj√≠stica y abstracta moderna.

Y serán precisamente los motivos paisajísticos, presentes en cada página y aderezados con una imaginería colorida y ostensible, elementos dialógicos para ir redescubrimiento los personajes principales de la obra matriz, véase, Sancho, Dulcinea, Don Quijote, Rucio, Rocinante.

Este libro, divido en tres partes: Los poemas de Sancho Panza (12), Los poemas de Dulcinea (12) y Los poemas del Quijote (13), para un total de 37 trabajos po√©ticos, cuyos t√≠tulos se repiten en cada secci√≥n y donde se trabaja con acierto el verso rimado, las coplas, los refranes, trabalenguas, entre otras composiciones, es un producto bellamente ilustrado, donde cada pincelada aporta elementos a la narrativa po√©tica. V√©ase especialmente los tres retratos, que ofrecen una particular descripci√≥n de los protagonistas no tan alejados del referente cervantino. En su conjunto, estos poemas est√°n cargados de ingenio, se alejan de rebuscamientos y por momentos en ellos asoman ribetes de la picaresca, el humor inteligente y la sapiencia de nuestros cantores de la campi√Īa, lo que le a√Īaden valor al libro.

Grosso modo, El libro de La Mancha, como publicaci√≥n, tiene m√©ritos suficientes para transitar felizmente por la red de librer√≠as y por los diferentes espacios de promoci√≥n y comercializaci√≥n que en lo adelante tiene el ‚Äďapretado‚Äď calendario de eventos del sistema del libro en Cuba. Si queremos que el p√ļblico m√°s joven lea en el futuro al Ingenioso Hidalgo‚Ķ, debemos de situarle textos de esta naturaleza y probamente lo hagan con satisfacci√≥n.

Por sus singularidades, podr√≠a emular para ser incluido ‚Äďpor supuesto, consider√°ndose a los otros libros infantiles anteriormente aludidos‚Äď en una nueva edici√≥n Del donoso y grande escrutinio del cervantismo en Cuba, si existiera esta posibilidad, que bajo el sello Editorial de la Universidad de La Habana, proyecto iniciado en el 2005 ‚Äďcontinuado posteriormente en 2015‚Äď, conmemorando los 400 a√Īos de la publicaci√≥n de la primera parte de El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha.

En sus p√°ginas bien cabr√≠a un ep√≠grafe dedicado al cervantismo en la literatura infantil, en el que alg√ļn trabajo cr√≠tico colocar√°, en perspectiva, lo que Espino entendi√≥ pertinente ilustrar con la palabra para el p√ļblico m√°s inteligente: el p√ļblico infantil.

 

Notas y referencias bibliogr√°ficas:

[1] José Martí: Obras Completas. Tomo 20 (Epistolario), p. 38.

[2] Carta de despedida del Che a sus padres (1 de abril de 1965). Disponible en http://www.americas-fr.com/es/historia/guevara-padres.html

[3] Jos√© Antonio Bauj√≠n: ‚ÄúDe la cabalgata cervantina por los caminos de la cultura cubana‚ÄĚ. Centro Virtual Cervantes. Disponible en https://cvc.cervantes.es/literatura/quijote_america/cuba/baujin.htm



Tío Ho: un guerrero iluminado por la poesía (+ audio)

El ser humano tiene la condici√≥n de desdoblarse en varias facetas como capacidad inherente de supervivencia ante los retos que las circunstancias le imponen. Este convierte en arte las adversidades, que como material, contribuyen a generar di√°logos e interacciones de los p√ļblicos con la obra resultante, en cualquiera de las manifestaciones art√≠sticas, en lo que vendr√≠a a ser un acto comunicativo, que no es m√°s que uno de los efectos que acompa√Īa el acto creativo. En el caso de la literatura, espec√≠ficamente la poes√≠a, este efecto, seg√ļn el poeta y ensayista espa√Īol Jos√© √Āngel Valente, ‚Äúno alude [directamente] a la naturaleza del proceso creador (‚Ķ) donde importar√≠a (‚Ķ) centrar la consideraci√≥n de lo po√©tico (‚Ķ) para ver que la poes√≠a es, antes que cualquier otra cosa, un medio de conocimiento de la realidad‚Ķ‚ÄĚ[1]

La perspectiva de Valente sugiere que, ‚ÄúEn el momento de la creaci√≥n po√©tica lo √ļnico dado [al poeta] es la experiencia en su particular unicidad‚Ķ‚ÄĚ

Partiendo de tal apoyatura cabe destacar la idea que el arte consiste en dar forma a esa realidad, en sondear lo oscuro ‚Äďdesconocido‚Äď de la misma que el poeta con y desde la palabra intenta clarificar ‚Äďpara s√≠ y para el otro‚Äď con el recurso que dispone, o sea, el lenguaje: hecho frase, hecho palabra, hecho verso.

La creaci√≥n po√©tica, dec√≠a Jorge Luis Borges, parte de la memoria y la memoria est√° hecha sobre todo de olvido; ya que [ella] ‚Äďsuscribiendo lo dicho por el fil√≥sofo franc√©s Henri Bergson‚Äď escoge lo quiere olvidar.[2]

Pero existen experiencias de vida que por su impacto o afectación no pueden ser borradas del todo. Así, por ejemplo, sucede con la pérdida de la libertad en cautiverio, dígase cárcel o prisión, situación que a través de la historia tributó al surgimiento de importantes obras literarias de escritores de la talla de Cervantes (El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha), Fiódor Dostoyevski (Recuerdos de la casa de los muertos; Los presidios de Siberia), Oscar Wilde (De profundis), Miguel Hernández (Cancionero y romancero de ausencias), Jean Genet (Santa María de las Flores).  

En otros géneros el tema de la prisión también ha sido articulador, véase los escritos de Nelson Mandela (Autobiografía), Mahatma Gandhi (Canciones desde la prisión), Antonio Gramsci (Pasado y presente: Cuadernos de cárcel), Martin Luther King (Carta desde la cárcel de Birmingham), José Martí (Presidio modelo en Cuba), Pablo de la Torriente (Presidio Modelo) y Fidel Castro (La Historia me absolverá), entre otros.[3]

La libertad engloba dis√≠miles significaciones como determinaci√≥n, soberan√≠a individual, autonom√≠a. Y desde la √©tica filos√≥fica se se√Īala que es inherente al hombre. Es por ello que ante el hecho de perderla no pocos prefieren ‚Äúla muerte, hay quienes se dejan abatir por las circunstancias y hay tambi√©n quienes no solo las soportan estoicamente sino tambi√©n las usan como la oportunidad para definir sus vidas, sus obras y sus filosof√≠as.‚ÄĚ[4]¬†

Reflejo de lo anterior es la obra de Ho Chi Minh (1890-1969), que amerita, por sus valores éticos, políticos, culturales y literarios, traerse nuevamente a la actualidad. Fue este un hombre cuya faceta de revolucionario y estadista ocultaron su personalidad de poeta, forjada en la dura experiencia de lucha y resistencia contra el dominio colonial, que lo llevó al presidio en 1942. De ahí, del tedio horrible del encierro, nacería el poemario Diario de prisión,[5] publicado en varios idiomas y que viera a la luz en Cuba por el sello Colección Sur Editores de la UNEAC, hace más de un lustro.

Esta edici√≥n en espa√Īol fue acogida con benepl√°cito por el p√ļblico lector cubano, sobre todo por la admiraci√≥n que algunos sienten hacia ese gran art√≠fice del pensamiento postcolonial. Y de manera general, por admiraci√≥n hacia la tierra de los anamitas, acerca de los que Mart√≠ expres√≥:

‚ÄúTambi√©n, y tanto como los bravos, pelearon, y volver√°n √° pelear, los pobres anamitas, los que viven del pescado y arroz y se visten de seda, all√° lejos, en Asia (‚Ķ) Trabajan. Parecen plateros finos en todo lo que hacen, en la madera, en el n√°car, en la armer√≠a, en los tejidos, en las pinturas en los bordados, en los arados.‚ÄĚ[6]

La filosof√≠a de vida y acci√≥n de los vietnamitas, reflejada en el escrito martiano, se percibe en el tono de los m√°s de cien poemas de Diario‚Ķ,¬† traducida por el poeta, narrador y ensayista cubano F√©lix Pita Rodr√≠guez, catalogada por la VOV world, emisora de radio nacional de Viet Nam, como ‚Äúuna obra, sencilla y humana, que ayuda a los lectores a comprender mejor la aspiraci√≥n de Ho Chi Minh a la independencia y la libertad nacional‚Ķ‚ÄĚ[7]¬† Una obra que debiera redescubrirse, cuando se aproxima la vigesimonovena edici√≥n de la Feria Internacional del Libro de La Habana, en febrero de 2020, y la cual estar√° dedicada a la cultura y literatura de la Rep√ļblica Socialista de Viet Nam, naci√≥n del que el bardo fuera su art√≠fice principal. Como expresara en uno de sus versos:

‚ÄúYo del nuevo Vietnam soy el representante‚ÄĚ

La producción literaria de este país asiático, fundamentalmente después de la renovación nacional de 1986,[8] es sustancial, y su promoción, difusión y comercialización se intensificará en la FILH y en otros espacios, teniendo en cuenta que para no pocos lectores sigue siendo desconocida. No obstante, han sido publicados ensayos político-sociales por editoriales como José Martí, Pablo de la Torriente Brau, Ciencias Sociales, Ocean Sur, que sirven, de una manera u otra, como plataforma para conocer algunas particularidades de esa cultura.                                                                 

El libro que nos ocupa fue escrito originalmente en idioma chino para no despertar la sospecha de sus carceleros en cuanto a la tem√°tica de lo que escrib√≠a. Pita Rodr√≠guez,[9] acota que Diario‚Ķ se entrecruza, a veces, con el microrrelato y se caracteriza por versos rimados, (rimando har√© m√°s cortos los d√≠as en la prisi√≥n/ y esperar√© que llegue mi libertad catando), as√≠ como por la s√≠ntesis, emoci√≥n y limpios de estridencias innecesarias y llenos de lirismo, en concordancia con una rese√Īa sobre este libro en la revista chilena de literatura Punto Final.[10]

Diario‚Ķ es el testimonio de un a√Īo (1942-1943) en las c√°rceles chinas de Chang Kai Shek, cuyas descripciones estremecen al leer poemas como Ingresando en la prisi√≥n de Tsing Si:

En la prisión los viejos acogen al que ingresa.

Blancas nubes ahuyentan las nubes de tormenta

y por el cielo, todas, libremente se alejan.

Un hombre libre, solo, permanece en la celda).

La prisión de Nan Ning:

√Čsta es una prisi√≥n de estilo ultramoderno,

 que brilla iluminada por la electricidad.

Ah, pero la comida es sopa bien aguada,

 y vacío el estómago, chilla en la oscuridad.

Traslado a Tian Pao el Día del Doble-Diez:

Por todas partes han colgado faroles, y con flores

las casas engalanan. (…). Amarrado ese día, de cárcel me trasladan.

Sigue el viento obstinado contra el √°guila en vuelo.

La prisión de Kuo Teu:

Esta prisión parece una gran casa familiar.

En le√Īa y en arroz, aceite y sal, cada uno se abastece

Tung Chung:

La c√°rcel de Tung Chung es como la de Ping Ma.

Una taza de sopa por comida.

¬†Gru√Īe el vientre vac√≠o.¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬†

Los poemas de Ho Chi Minh ‚Äďsobre los que algunos estudiosos han afirmado que mezclan las tradiciones vietnamitas, chinas y occidentales‚Äď relatan sus reflexiones

¬ŅQu√© hacer en la prisi√≥n, sin bebida ni flores,

en noche tan radiante, luminosa y serena?

Mira el hombre a la luna que esplendorosa

Asciende.

La luna mira al poeta, a través de la reja.

O penurias:

Apenas medio cubo es la ración de agua.

Te lavas o haces té: decide por tu parte.

Si te quieres lavar, no tomes té.

Si quieres tomar té, no pienses en lavarte.

Sufrimiento:

A caza de piojos, los reclusos, despertando se lanzan.

Dan las ocho: es el gong que a la comida llama.

¬°√Ānimo, camarada! Hay que comer. Los que tanto sufrimos

debemos resistir hasta que llegue el alba.

Pero también sus esperanzas, donde el centro es la libertad del ser humano:

Quien sufrió la prisión, la patria puede hacer.

 Quien soporta las penas, prueba que es hombre fiel.

Quien piensa en su país, es un hombre de bien.

Que la celda se abra y el dragón al cielo se remonte.

En 2020 se estar√° conmemorando 60 a√Īos de relaciones diplom√°ticas entre Cuba y Viet Nam y 130 del natalicio de ‚ÄúEl iluminado,‚ÄĚ significado del nombre Ho Chi Ming, quien naciera un 19 de mayo, fecha en que ca√≠a en combate otro iluminado y poeta: Jos√© Mart√≠.

Sirva entonces la propuesta de lectura de Diario‚Ķ, que a casi seis d√©cadas de su primera publicaci√≥n, continua dialogando ‚Äďpo√©ticamente‚Äď con las generaciones actuales, adentr√°ndonos en el universo simb√≥lico de esa cultura milenaria cuyos hombres y mujeres cambiaron el mapa geopol√≠tico en el pasado reciente, al derrocar potencias como Francia y los EE.UU. Tierra en la que el 16 de septiembre de 1973, el Comandante en Jefe Fidel Castro llor√≥, cuando sosten√≠a en sus manos un ni√Īo mutilado por los horrores de la guerra.[11]

Notas y referencias bibliogr√°ficas

[1] Valente, J. √Ā. (1963) Conocimiento y comunicaci√≥n. Disponible en http://artespoeticas.librodenotas.com/artes/727/conocimiento-y-comunicacion-1963

[2] Borges, J. L. (1996) La creación poética. En Nexos. Disponible en https://www.nexos.com.mx/?p=7698

[3] Consultar art√≠culo de Andreu Farr√°s ‚ÄúDe la celda a la gloria: 11 l√≠deres pol√≠ticos que engrandecieron su reputaci√≥n en la c√°rcel.‚ÄĚ Disponible en https://www.elperiodico.com/es/mas-periodico/20181215/de-la-celda-a-la-gloria-presos-politicos-7200456

[4] Obras escritas desde la c√°rcel. Disponible en https://www.iberlibro.com/libros/obras-literarias-escritas-en-prision-cautiverio.shtml

[5] También se le conoce como Diario de la cárcel.

[6] Un paseo por la tierra de los anamitas. En volumen I. No. 4 Revista La edad de oro.

[7] ‚ÄúSe presenta en Cuba el poemario ‚ÄúDiario de prisi√≥n‚ÄĚ de Ho Chi Minh‚ÄĚ. Disponible en https://vovworld.vn/es-ES/vietnamiberoamerica/se-presenta-en-cuba-el-poemario-diario-de-prision-de-ho-chi-minh-154005.vov

[8] Th√ļy Ng√†. Literatura vietnamita despu√©s de 30 a√Īos de renovaci√≥n nacional. Disponible en https://vovworld.vn/es-ES/cultura/literatura-vietnamita-despues-de-30-anos-de-renovacion-nacional-436427.vov

[9]Ho Chi Ming fue políglota, llegando a dominar varios idiomas además del chino, como el francés, el japonés, el ruso y el inglés.

[10] Alejandro Lavquén. Los libros. Disponible en http://letras.mysite.com/alav100314.html

[11]¬† M√°s informaci√≥n en el art√≠culo ‚ÄúUna noticia recorre el mundo: Fidel Castro cruz√≥ al sur del Paralelo 17‚ÄĚ, de Rafael Suengas Mart√≠nez. En Revista Cuba Socialista. 16 Septiembre, 2018.