Maria del Carmen Tamayo Asef


Adalberto en la memoria de Lescay: «Llev√≥ siempre en s√≠ la esencia del son y vivi√≥ para defenderlo»

«Otra triste p√©rdida para la naci√≥n cubana. Un hijo ilustre parte. Ese hombre que ha sido pieza elemental en la configuraci√≥n del ser cubano dice adi√≥s a su pueblo: El maestro Adalberto √Ālvarez Zayas, compositor, arreglista, pianista y director de orquesta, ganador del Premio Nacional de M√ļsica en 2008, ha fallecido.

«La isla pierde a uno de sus m√°s grandes m√ļsicos: El Caballero del son. El dolor es muy grande, la m√ļsica popular cubana se despide de uno de sus m√°s genuinos exponentes y el pueblo a uno de los artistas m√°s queridos y respetados.

«Tras conocer la noticia, muy grande ha sido el dolor de Alberto Lescay Merencio, quien lo conoci√≥ desde edades tempranas en la Escuela Nacional de Arte (ENA). Lescay ha dedicado estas palabras para rememorar importantes momentos de la amistad que compartiera con el querido artista

La Escuela Nacional de Arte (ENA) es un hecho que está en el centro de la cultura cubana revolucionaria. Posibilitó la inserción, por su concepción, de talentos de todas partes del país muy bien seleccionados, durante un proceso muy profesional y de mucha exigencia.

Fue definitorio para dotar a los j√≥venes de herramientas que hicieran afianzar sus habilidades. Eso funcion√≥ muy bien tanto para la m√ļsica como para las artes visuales, como para las artes esc√©nicas. Yo tuve la suerte y el honor de haber vivido parte de esa experiencia.

«Una de las cosas m√°s interesantes que se viv√≠an y se aprend√≠an all√≠ fue que la cultura era algo muy grande y que el artista tambi√©n era algo muy grande. El hecho de interactuar con diferentes especialidades, un escultor con un violinista, o con un fagotista, que era la especialidad de Adalberto, tener la posibilidad de convivir en diferentes espacios, fue algo especial.

«Compartimos mucho tiempo. All√≠ nos hicimos amigos. Recuerdo nuestro uniforme carmelita, que Adalberto siempre llevaba muy bien planchado. Fue un hombre impecable y muy conversador. Coincidimos en el aula con Alina Neira, la magn√≠fica chelista cubana que era muy bella y era imaginariamente como la novia de todos, la reina del aula, hasta que apareci√≥ Frank Fern√°ndez y nos la rob√≥. Se enamor√≥ de ella y se convirti√≥ en su esposo. Hasta el amor se cultivaba en un lugar como ese. All√≠ tambi√©n, en esa aula, ten√≠amos a Ele Vald√©s, nuestra genial vocalista, as√≠ como otras figuras como Joaqu√≠n Betancourt.

«Recuerdo a Adalberto como un innovador, un transgresor. Fue un hombre que logr√≥ con su talento y su inteligencia insertar al son en ese espacio, en un momento en que no se pod√≠a hablar de eso. El criterio era que la m√ļsica popular era otra cosa. El concibi√≥ que la m√ļsica cubana ten√≠a que estar tambi√©n dentro de los estudios de la ENA y no solo con palabras sino con hechos.

«Organiz√≥ grandes eventos con sus amigos, entre los que se encontraban Jos√© Luis Cort√©s (El Tosco) y Joaqu√≠n Betancourt. Introdujeron una orquesta t√≠pica. Adalberto fue capaz de llevar a las grandes orquestas soneras a la ENA y nos hizo bailar a todos en los diversos salones. O sea, que la vocaci√≥n de Adalberto hacia el son siempre estuvo presente. Su entrega absoluta a lo que √©l consideraba uno de los horcones
fundamentales de la cultura cubana, que era la m√ļsica y, espec√≠ficamente, el son, lo acompa√Ī√≥ perennemente y lo defendi√≥ hasta sus √ļltimos momentos. Luego el vino para Santiago de Cuba, porque √©l sab√≠a que aqu√≠ hab√≠a un ambiente esencial para cultivar el verdadero son y es cuando se funda Son 14, la legendaria orquesta. All√≠ tuvo su punto de partida.

«Por alguna raz√≥n hubo un grupo de amigos que ten√≠amos una gran empat√≠a. √Čramos una especie de clan y ambos form√°bamos parte de ese grupo. Ten√≠amos un juego entre nosotros donde nos disput√°bamos el saludo. Era algo muy simp√°tico, a veces uno se escond√≠a para sorprender al otro y decirle no me saludaste hoy, de ah√≠ surgi√≥ una frase ‚Äúest√°s cogido‚ÄĚ. Eso empez√≥ muy sencillo y termin√≥ siendo una cacer√≠a entre los amigos casi diariamente. Era un juego muy lindo.

«Adalberto me hizo bailar la √ļltima vez que vino a Santiago de Cuba en el anfiteatro Mariana Grajales. All√≠ me volvi√≥ a sorprender, cuando me vio me dijo «¬°Est√°s cogido!», c√≥mo me dec√≠a siempre cuando √©ramos estudiantes y luego cuando √©l estaba en el escenario cantando yo tambi√©n lo sorprend√≠ a √©l, lo hice re√≠r. No olvidar√© nunca su sonrisa aquel d√≠a. Como tampoco olvidar√© el dolor en las rodillas que me provoc√≥ estar toda la noche bailando y que me dur√≥ mucho tiempo.

«A Adalberto la √ļnica vez que lo vi verdaderamente inc√≥modo fue cuando de una manera abrupta se decidi√≥ que se suspendieran los Festivales del Son. Hasta llor√≥, sufri√≥ mucho aquello. Cre√≠a, como muchos, pero √©l sobre todo, que el son es esencia de lo cubano. √Čl estaba convencido de que uno de los pocos pueblos del mundo que baila y canta su m√ļsica es Cuba y que el eje estructurado de esa necesidad de cantar y bailar nuestra m√ļsica es garantizado por el son que ha dado lugar a otros subg√©neros. Por eso, alguien le llam√≥ ‚ÄúEl Caballero del son‚ÄĚ, porque era su vida .

«La √ļltima vez que habl√© con Adalberto fue por tel√©fono, el d√≠a del cumplea√Īos de Frank Fern√°ndez. Frank me dijo: «Esp√©rate que hay alguien que te quiere saludar», y cuando me lo puso al tel√©fono me dijo: «¬°Est√°s cogido Era una amistad muy linda. Ahora s√≠ estoy cogido de verdad, porque se me fue un hermano. Adalberto era el son. Era muy noble y consagrado.

«Dedic√≥ toda su vida a defender ese pedazo tan importante de nuestra identidad. No podr√° olvidarse nunca su m√ļsica y su trabajo. Y tenemos que trabajar mucho para que nunca se olvid.



Fractura contra los espejismos del arte (+Obras y tuits)

Hace alrededor de medio milenio el arte adquiri√≥ un car√°cter comercializable. La idea de tener un ‚Äúobjeto‚ÄĚ con caracter√≠sticas especiales seduc√≠a a muchos en el af√°n de alcanzar determinado poder. Resulta a√ļn, hoy d√≠a, usual dilema el hecho de que algo que no posee valor de uso constituya una pieza fundamental del canjeo y las relaciones comerciales.

Indiscutiblemente, con el paso del tiempo los procesos inherentes al mundo del arte se han visto permeados de una mayor complejidad. Para el te√≥rico estadounidense Arthur Danto, ‚Äúestamos en una etapa prehist√≥rica, en la que todo es susceptible de ser arte‚ÄĚ, aseveraci√≥n que se ve sustentada en ‚Äúla teor√≠a del problema de los Indiscernibles‚ÄĚ.

El mercado del arte es un √°mbito esencial a explorar a la hora de abordar el desarrollo del hecho art√≠stico. Su an√°lisis se ha convertido en una necesidad imperante para contribuir a dilucidar una parte importante del entramado que compone lo que se ha catalogado como ‚Äúel mundo del arte‚ÄĚ. Este √ļltimo constituye un elemento fundamental dentro de lo que el fil√≥sofo George Dickie ha calificado como la Teor√≠a Institucional del Arte. En esta ocasi√≥n resulta fundamental reconocer esas estructuras que forman parte de la teor√≠a, debido a la incursi√≥n del Proyecto Fractura en un centro donde una de las premisas esenciales es realizar la comercializaci√≥n del producto art√≠stico.

Fractura nos presenta su visi√≥n acerca del ‚Äúconflicto‚ÄĚ y nos vuelca en determinados cuestionamientos: ¬ŅQu√© es el mercado?, ¬Ņqu√© representa para el √°mbito cubano y santiaguero en particular?, ¬Ņqu√© representa para ellos como creadores? y ¬Ņqu√© tipo de mercado o comercializaci√≥n se lleva a cabo en este contexto? Realmente son muchas las interrogantes que pueden asistir a esta muestra. ¬†

Con todo, resulta dif√≠cil desentra√Īar la delgada pared que separa lo que se debe hacer de lo que se hace realmente. Parece que todo est√° escrito sobre determinado proceso o fen√≥meno, pero continuamente queda lugar para la incertidumbre, para las brechas donde suceden cosas inusuales y opuestas a las que est√°n preestablecidas, lo cual nos acerca a la idea de que no todo funciona como se enuncia. Cabe decir que ‚Äúel mercado del arte‚ÄĚ o las relaciones comerciales que se establecen en Santiago de Cuba, que no constituye un escenario diferente al del resto de las provincias ‚Äďfuera de la capital‚Äď, deja mucho que decir en cuanto a las maneras de llevar a cabo este complejo proceso. M√°s, no es intenci√≥n primada de esta exposici√≥n debatir los desempe√Īos de instituciones culturales y s√≠ en llegar a puntos m√°s incisivos que afectan la matriz de todo hecho art√≠stico, desde la esencia del propio arte que inicia en el creador y su tiempo.

poster

Entonces, resulta evidente que la cuesti√≥n primordial que da luz a esta muestra es ¬Ņqu√© representa el mercado para los creadores y c√≥mo los influye en el proceso creativo? Frank Lahera, Carlos Gil y Yuri Seoane han tejido una red de significados. Construyen su universo simb√≥lico aludiendo a las pr√°cticas que se suscitan alrededor de este tema. Es una muestra plural como ya acostumbran a legar los j√≥venes art√≠fices. La preocupaci√≥n de los autores acerca de la frialdad con que puede ser visto este t√≥pico los induce hacia un viaje convulso en aguas turbulentas.

Esta exhibición, que no es para nada frívola o alejada de la realidad, es un espacio vivo; Las raíces de un árbol no proyectan sombras, un título que demarca lo que acontece desde lo más profundo hasta su calada en el hoy y el ahora. Incluso se lanza más allá pues traspasa los límites de la galería para representar la inquietante situación que identifica las actuales circunstancias y que los afecta directamente porque son entes sociales.

Como enlace de lo m√ļltiple, el grupo ha mezclado diversos soportes. Es una especie de juego para invitar a repensar la idea que permea y afecta al mundo del arte y a sus creadores. Lahera resulta bastante expl√≠cito en sus producciones audiovisuales y las calza coherentemente con fotograf√≠as de la serie ‚ÄúTin mar√≠n‚ÄĚ. El contraste soberbio de fondos muy oscuros con las figuras humanas desbordadas por s√≠mbolos materiales predispone al espectador a la hora de abordar la trama. Al plasmar detalles del cuerpo construye una atm√≥sfera que exige sumergirse y empaparse con el entorno, cuesti√≥n que enriquece adem√°s con instalaciones un tanto atrevidas que sugieren s√≠mbolos m√°s globales del √°mbito art√≠stico. ¬†

Serie fotogr√°fica ‚ÄúTin mar√≠n‚ÄĚ Autor Frank Lahera, 2021, fotograf√≠a digital

Serie fotogr√°fica ‚ÄúTin mar√≠n‚ÄĚ Autor Frank Lahera, 2021, fotograf√≠a digital

Por su parte, Seoane nos vuelca hacia lo m√°s √≠ntimo. Pondera lo individual sin abandonar ese mensaje de calado universal. Con su serie instalativa ‚ÄúConfort‚ÄĚ cuestiona la falta de valent√≠a del ser humano que se construye sus propias jaulas, que no permiten la evoluci√≥n del pensamiento. Hace un llamado a no conformarse, a lanzarse y correr riesgos que valen la pena para descubrir la verdadera esencia de cada uno. Es una ramificaci√≥n de la met√°fora que se deslinda del mercado. Es luchar contra lo convencional. Ratifica una y otra vez que lo habitual no es sin√≥nimo de propicio. El mercado es una burbuja, una construcci√≥n mundana que puede traer beneficios aparentes y al mismo tiempo significar el fin de la creaci√≥n.

Serie instalativa ‚ÄúJaulas‚ÄĚ. Autor Yuri Seoane, 2020

Serie instalativa ‚ÄúJaulas‚ÄĚ. Autor Yuri Seoane, 2020

Asimismo, Carlos Gil, en este caso, da la nota de conexi√≥n con el pasado, que se transfiere en determinados elementos aleg√≥ricos que m√°s que sustantivos u objetos son acciones verbales en funci√≥n. Concreta la representaci√≥n del vestigio de las consecuencias, es la par√°frasis del desgaste vaticinado por los ancestros que conviven con √©l en sus ideales y que ha querido incorporar a trav√©s del pelo. El cabello humano es una especie de documentaci√≥n simb√≥lica que consolida la premisa de la impermanencia y es plasmada en la serie ‚ÄúArrastre‚ÄĚ, aunque debe aclararse que tambi√©n es an√°logo a las actividades que acontecen en el presente.

No obstante, también utiliza otros medios para lograr meditar acerca de esos conflictos internos que afectan la evolución del ser. Es una mirada más que reflexiva, que se consuma como abordaje de fenómenos vigentes. Las imágenes que registra van hilando dimensiones de la diversidad de forma orgánica. Gil es un provocador nato. Sintetiza lo antropológico y las instalaciones y videos performances que vigorizan la muestra con un matiz corrosivo que ha caracterizado siempre su trayectoria y que hoy resume con naturalidad.

Video Performance ‚ÄúImpermanencia del desgaste‚ÄĚ. Autor Carlos Gil Calder√≥n, 2021

El Proyecto Fractura una vez m√°s se encuentra de pie ante la avalancha de la apariencia. Este grupo no promueve espejismos absurdos, sino que lucha contra ellos. Recordemos que como dicta su manifiesto, Fractura ‚Äúes hacer arte, vivir para el arte y no vivir del arte‚ÄĚ. ¬†¬†



Un santiaguero en el Salón de Arte Contemporáneo Post-it

Con regocijo para los santiagueros lleg√≥ la noticia de que Alejandro Lescay Hierrezuelo ha sido seleccionado en el Sal√≥n Post-it 7. Arte Cubano Contempor√°neo. Este evento tiene como principal fin otorgar protagonismo a los artistas que, con corta edad, sobresalen por su creatividad y talento. De manera que, se ha convertido en una plataforma para lo m√ļltiple y lo heterog√©neo dentro del panorama de las artes visuales contempor√°neas cubanas.

Obra Pubertad. Acr√≠lico, carboncillo sobre lienzo. 2019. Perteneciente a su √ļltima exposici√≥n personal Silencio, realizada en julio del 2019 en la galer√≠a Arte Soy de Santiago de Cuba, durante la 39 Edici√≥n del Festival del Caribe.

Este suceso promulga una ganancia por partida doble para la ciudad. Primeramente, el satisfactorio resultado personal de qui√©n ha sido formado en el seno de esta urbe. Alejandro Lescay, graduado de la Academia Profesional de Arte Jos√© Joaqu√≠n Tejada, ya posee numerosos reconocimientos tanto en su provincia como en la esfera cultural nacional. Con una activa labor creativa tambi√©n se ha insertado en el circuito internacional del arte contempor√°neo. Su participaci√≥n en exposiciones como «Identity & difference. Utopia Horizons. Contemporary Cuban Art In Venice» (2019), demuestran que su trabajo transita por un camino ascendente lo cual es fruto de su incansable empe√Īo y talento.

Por otra parte, esta novedad tributa directamente al sistema de experiencias art√≠sticas que componen la ‚Äúinstituci√≥n arte‚ÄĚ en la ciudad. Los salones, desde su surgimiento en el siglo XVIII, han contribuido a enaltecer el trabajo de los artistas. La dramaturgia ejercida en tales ambientes ha sido cr√≠tica en la valorizaci√≥n de los creadores y su establecimiento en el mercado. Adem√°s, han asistido a una construcci√≥n diacr√≥nica de una tradici√≥n visual propia de la cultura occidental. Hablar de los salones es intervenir en el n√ļcleo mismo de la historia del arte.

En Cuba, la realizaci√≥n de estos concursos ha contribuido al desarrollo de la esfera cultural en sus diversas etapas. Poseen la funci√≥n de aquilatadores del buen arte. En esta l√≠nea, el Sal√≥n Post-it desde el a√Īo 2014 se ha presentado como una iniciativa que el sistema de galer√≠as del Fondo Cubano de Bienes Culturales, particularmente la galer√≠a Galiano, ha expandido a un nuevo horizonte dentro del conjunto de acciones para promocionar la actividad cultural en el pa√≠s.

Imagen del artista Juan Salazar tomada del catálogo de la primera edición del Salón Post-it realizado en 2014.

Este es un proyecto que sugiere impulsar lo más actual de la creación artística cubana sin exclusión de tipologías discursivas. Tras seis entregas ha logrado legitimarse a nivel de país. Se coloca en una posición de avanzada y la experiencia demuestra que como todo evento institucional de elevada calidad, el haber sido seleccionado para la muestra final de este concurso, se convierte en carta de presentación para los noveles artistas.

No obstante, estas cualidades, que solo suman garant√≠as para los creadores, no han sido tan bien aprovechadas por los naturales de Santiago de Cuba. En las pasadas entregas solo se ha contado con la participaci√≥n del artista Juan Salazar Salas, joven promesa, tristemente abrazada por una muerte precoz, quien participara en la primera entrega del Sal√≥n en 2014. Con una obra prominente de la serie «Contracorriente S/T»¬†(2014) coloc√≥ bien en alto al grabado santiaguero.¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬†¬†

Esta vez, Alejandro Lescay, inconforme ante la pasividad y √°vido de explorar nuevos espacios ha hecho posible que hoy su ciudad natal cuente con la representaci√≥n certera en un concurso que crece constantemente. Con su obra «La espera» (2020) propugna nuevos c√≥digos para la visualidad contempor√°nea cubana.

Solo queda esperar con ansias la muestra final y por supuesto los resultados del evento que ya llena de regocijo a Santiago de Cuba en el 505 aniversario de su fundación. El joven creador evidencia que la ciudad cuenta con buen arte y jóvenes artífices dispuestos a defenderlo.

imagen de los salones post it pasados/ cortesía: galería Galiano

imagen de los salones post it pasados/ cortesía: galería Galiano