Haymé Santoya Rodríguez


¡Sé bendito, Hombre de mármol!

La historia de Cuba, entre sus muchos héroes, ha perpetuado un nombre: Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo. Justo cada mes de febrero Cronos trae a la memoria el aciago recuerdo de su muerte, aquel 27 de febrero de 1874, el día que abandonó el espacio terrenal y que comenzó a vivir para siempre en la memoria del pueblo cubano. Han transcurrido desde entonces 147 años.

[+]



Casa de la Nacionalidad Cubana: crisol de identidad cultural

Se ha de contar la historia de Bayamo desde los albores del nacimiento patrio y como testigo inmarcesible de las remembranzas “cespedianas”. De esa savia histórica se nutre la Casa de la Nacionalidad Cubana, la más genuina institución promotora de la memoria de nuestras raíces identitarias como génesis de patriotismo.

Sobre los adoquines de la Plaza del Himno, se erige el patrimonial inmueble construido durante el siglo XXVIII, que sobrevivió al incendio de la ciudad el 12 de enero de 1869 y que aún conserva códigos de su arquitectura original que fuera escenario de los hechos históricos más importantes de la nación cubana.

Fundada un 19 de octubre de 1991, a petición del entonces Ministro de Cultura Armando Hart Dávalos, la Casa de la Nacionalidad Cubana desarrolla una labor científica de vital importancia en el arsenal de estudios que comprende el proceso conformador de la nación y nacionalidad cubanas. Desde múltiples áreas disciplinares de las ciencias sociales se cristaliza la herencia cultural de la historia patria y se fragua el rescate de la memoria documental.

Con motivo de celebrarse –el próximo mes de octubre– el XXX aniversario de creado este Centro de Investigación Cultural, se lanzó una campaña para homenajear, desde actividades académicas, la trayectoria científica institucional.

La estrategia comunicacional abarcará 10 meses (de enero a octubre), que incluye entre las acciones la realización de conferencias, paneles, firma de convenios con instituciones de vanguardia artística y centros de investigaciones, exposiciones, eventos teóricos, presentación de libros, conversatorios en centros de enseñanzas primaria y secundaria e intervención de proyectos en comunidades de la localidad granmense.

La campaña dio inicio este mes de enero con la presentación del libro “Cabildo y oligarquía en Holguín (1752-1833)”, del historiador Gerardo Licea, y con la inauguración de la exposición bibliográfica “Casa de la Nacionalidad Cubana: 30 años de producción historiográfica”, que recoge los resultados de trabajo investigativo concretado en publicaciones del período de 1994 a 2020, a través de las colecciones “Bayamo en el Crisol de la Nacionalidad”, “La Historia en la Palabra”, “Proyecto Memoria”, “Colección Crisol” y publicaciones en las revistas Granma, Ventana Sur, Excelencias y Sol de Cuba. Cerró el lanzamiento de la campaña con la firma de un convenio de colaboración con filial granmense de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba para afianzar vínculos laborales e involucrar directamente a los artistas al proceso intelectual.

El programa de actividades a realizarse en los próximos meses prevee la presentación en centros educacionales de la multimedia Comunidad Primitiva, del arqueólogo e investigador José Manuel Yero Masdeu, para estudiantes de quinto y noveno grado, y conversatorios con docentes y educandos sobre temáticas relacionadas con la representación iconográfica “cespediana”, la historia en el cine, la vigencia del pensamiento martiano antes los desafíos actuales y la cultura popular tradicional como rasgo de expresión identitaria.

Se efectuará el acostumbrado espacio académico mensual Aula de Pensamiento Cubano y Latinoamericano, con conferencias de reconocidos investigadores sobre temas que pretenden aunar y fusionar los diversos elementos socio-culturales que conforman la identidad latinoamericana y caribeña, incluyendo temas específicos vernáculos de religiosidad, cultura popular, arqueología, estudios de la criminalidad en el contexto republicano… todas conformadoras de una praxis hacedora de identidad nacional. El espacio también pretende rendir homenaje a dos instituciones homólogas en el quehacer científico de la nación: la Casa de las Américas en su aniversario 62 de fundación (28 de abril de 1959); y la Casa del Caribe, en los 39 años de creada (23 de junio de 1982).

En el mes de junio se efectuará la XVIII Edición de la Conferencia Científica “Nada tengo mientras no tenga patria”, dedicada al bicentenario del natalicio del patricio bayamés Francisco Vicente Aguilera, y que contará con la participación de investigadores de todo el país, sesionando las ponencias en paneles científicos que se llevarán a cabo en modalidad virtual y presencial.

Dentro de las propuestas también se incluye la intervención en comunidades del territorio bayamés con proyectos didácticos en la enseñanza de la historia de Cuba; así como la inauguración de una exposición fotográfica virtual en el centro cultural Ventanas.

Culminan las actividades de homenaje en el mes de octubre, con la XXIX Edición del Evento Teórico Crisol de la Nacionalidad Cubana, que este año estará dedicado al centenario de Cintio Vitier, bicentenario de Francisco Vicente Aguilera, y a los aniversarios 60 de la Campaña de Alfabetización y de Palabras a los Intelectuales. 

Las tres décadas de fundación de la Casa de la Nacionalidad Cubana –institución promotora de los más genuinos valores de expresión sociocultural– constituyen motivo vasto para enaltecer su obra imperecedera en el arsenal de estudio de los cimientos históricos de un país. De esas mieles de cubanía se nutre, como símbolo de nuestra idiosincrasia y crisol de identidad cultural.

 



Fiesta de la Cubanía: la cultura como escudo y espada de la nación.

“Sin cultura no hay libertad posible”

Fidel Castro Ruz

 

La XXVI Fiesta de la Cubanía que tuvo lugar en la patrimonial urbe bayamesa  ha sido génesis de un nuevo capítulo en la celebración tradicional, convirtiendo la atípica edición en un trascendente espacio que desde escenarios virtuales, desafió las limitaciones por la actual crisis sanitaria que enfrenta el país.

Dedicada al aniversario 125 de la caída en combate de José Martí, al centenario del natalicio de las cubanas Celia Sánchez Manduley y Alicia Alonso, y al primer aniversario de la desaparición física de la Prima Ballerina Assoluta, el festejo incluyó como espacio principal la realización de la XXVIII edición del Evento Teórico Crisol de la Nacionalidad Cubana.

foto de la autora

Sirvió también la festividad como homenaje al aniversario 40 de la instauración del Día de la Cultura Cubana, a los 126 años del natalicio de Miguel Matamoros, los 30 de la fundación del Consejo Provincial de las Artes Escénicas de Granma y la creación de los Centros Provinciales de Cine, al 90 cumpleaños de Omara Portuondo y al aniversario 60 de la creación del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC.

Durante la apertura se realizó el recorrido del revólver Colt 38 –utilizado por Celia Sánchez Manduley y el pelotón femenino Mariana Grajales– desde el Museo Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes hasta el Teatro Bayamo. El objeto patrimonial tuteló la ceremonia inaugural que contó con la presencia del Primer Secretario del Comité Provincial del PCC Federico Hernández Hernández; Francisco Alexis Escribano Cruz, gobernador de la provincia; Abel Prieto Jiménez, presidente de Casa de Las Américas; Ernesto Limia, vicepresidente primero de la Asociación de Escritores de la UNEAC, y Lorianne Rodríguez, directora de Cultura en Granma.

«Formar consumidores críticos, cultos e inteligentes constituye el único camino para combatir la crisis cultural contemporánea acentuada por el uso de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones», expresó el Presidente de Casa de las Américas Abel Prieto Jiménez, al intervenir en la primera jornada de la Fiesta de la Cubanía.

La conferencia inaugural “Cultura y nación ante los desafíos del presente”, estuvo a cargo de Abel Prieto, que refirió claros elementos de la crisis cultural y la industria hegemónica del entretenimiento como enemigos viscerales de cubanía. El culto a lo pueril, el desinterés por la historia y la política, la cultura chatarra, el dilema de las redes sociales y la sutil manipulación de sus usuarios han creado un espacio de negación de la ciencia, sumado a la actual pandemia y el efecto en los núcleos de resistencia cultural.

El Presidente de Casa de las Américas subrayó además, que el poder de las plataformas privadas es mayor que el poder de los estados, actualmente la estética del show ha contaminado la información, los medios hegemónicos han maquillado sus modelos para seducir y crear un esquema de amnesia inducida en la cultura. El papel que antes jugaban grandes literatos como Émile Zola, Tolstói, Jean-Paul Sartre, está siendo sustituido por youtubers e influencers que inducen a una inevitable hipnosis mediática.

foto de la autora

Sobre estas amenazas al binomio cultura-nación, el ciberbullying, la fragmentación del conocimiento, el consumo cultural y los imperativos de formar consumidores críticos y conscientes reflexionó el público presente en interacción directa con el prestigioso intelectual, y en el que se destacó la significación de la Fiesta de la Cubanía como espacio que salvaguarda la memoria histórica en medio de una guerra mediática que pretende fragmentar la cultura cubana.

Abel Prieto también intercambió con participantes del Evento Teórico Crisol de la Nacionalidad Cubana durante la segunda jornada del festejo, y se presentó el libro de su autoría Símbolos, fogatas y hechizos infernales.

El evento propició un aguzado debate científico que tuvo como premisa la impronta de la mujer en los procesos históricos y culturales en Cuba y Latinoamérica, enfatizando en las luchas independentistas y revolucionarias hasta la actualidad. Se realizaron conferencias virtuales del Dr.C Pedro Pablo Rodríguez, investigador titular del Centro de Estudios Martianos; la Dra. Luisa Campuzano Sentí, quien dirige el Programa de Estudios de la Mujer en Casa de las Américas y Miguel Cabrera, crítico de danza e historiador del Ballet Nacional de Cuba.

foto de la autora

Se desarrolló un panel online a través del Canal Videos Crisol –habilitado para transmitir en redes sobre lo acontecido en la fiesta– con representantes del Frente Feminista de ALBA Movimiento en Venezuela, Argentina y Colombia, profesoras de la Universidad de Granma y la directora de la Casa de la Nacionalidad (institución que auspicia el evento).

La XXVI Fiesta de la Cubanía –que aconteció del 17 al 20 de octubre– contempló también la inauguración de la XXXII Jornada de Cine Cubano e Internacional con la presentación de audiovisuales realizados por el Proyecto Picacho, y se agasajó asimismo a miembros de la filial de escritores de la UNEAC que cumplieron aniversarios cerrados de creación literaria.

foto de la autora

foto de la autora

En estricto cumplimiento de las medidas higiénico-sanitarias que exige el actual contexto epidemiológico del país, se realizaron presentaciones teatrales, inauguración de exposiciones de artes plásticas, se develó –como es habitual cada año– una escultura en cera policromada del músico y compositor cubano Miguel Matamoros, y durante el acto se amplificó un mensaje de voz de Martha Beatriz Matamoros Audinot, nieta del trovador santiaguero.

Las jornadas de celebración concluyeron tras haberse lanzado la convocatoria de la XXIX Edición del Evento Teórico Crisol de la Nacionalidad Cubana, próximo a celebrarse en 2021 y dedicado esta vez al centenario de Cintio Vitier, bicentenario de Francisco Vicente Aguilera y a los aniversarios 60 de la Campaña de Alfabetización y de “Palabras a los Intelectuales”. En la mañana del 20 de octubre, en homenaje a los 152 años de la interpretación por vez primera del Himno Nacional, se rememoró en acto solemne el patriótico suceso con la habitual Ceremonia de las Banderas.

foto de la autora

La Fiesta de la Cubanía, en singular edición, llevó su eclecticismo artístico a su máxima expresión. La Ciudad Monumento, ícono de rebeldía, reafirma su identidad cultural y su compromiso con los más genuinos valores sociales. El desafío al recrudecimiento del bloqueo y el enfrentamiento a una epidemia global no han provocado sino el fortalecimiento de la unidad, el hacer de la cubanía nuestro baluarte principal, el patriotismo como esencial arma, y la cultura como escudo y espada de la nación.



En Granma, fiesta virtual de pensamiento científico

A 152 años de la interpretación por vez primera del Himno Nacional, aquel 20 de octubre, sobre los adoquines de la otrora Plaza de la Iglesia Mayor San Salvador de Bayamo (hoy Plaza del Himno) llega la Fiesta de la Cubanía. El año 1994 marca la génesis del festejo de cubanía, a propuesta del entonces Ministro de Cultura Armando Hart Dávalos, con motivo del histórico suceso que marcaría para siempre la historia de la Patria.  

[+]



Ian Padrón: «De eso se trata el cine que me gusta: hacer reír, llorar y pensar»

Por estos días en el que el mundo se encuentra amenazado por una pandemia, el cine, más que una opción, es un aliado. Durante el pasado mes de julio, la Muestra Internacional de Cine y Educación (MICE) ―que se celebra en Valencia― inauguró la reapertura del teatro romano de Sagunto tras el confinamiento por la crisis sanitaria actual. La MICE dio inicio ante el público valenciano con la proyección de un filme cubano que, en su estreno en la Isla, atiborró las salas de cine y ha quedado en nuestra memoria cinematográfica.

póster de habanastation

Se trata de Habanastation, la ópera prima de Ian Padrón ―estrenada en el año 2011― cuando la producción cinematográfica en Cuba respecto al trabajo con infantes como protagónicos no había sido muy explotada aún. Se posicionaba entonces la cinta como el cuarto largometraje de ficción que emplea personajes de este tipo como portavoces de un arquetipo gnoseológico de representación social y que va en consonancia con los objetivos de la MICE en el fortalecimiento de los procesos educomunicativos.

Desde el lanzamiento del filme han pasado ya nueve años, pero la tesis argumental de la obra está vigente, sin precisar de tiempo ni límites geográficos exclusivos, con esa alerta de raciocinio lógico que hay en la empatía emocional con sus personajes. El filme ha contribuido, además, a cristalizar la historia cinematográfica con tópicos temáticos no tratados antes con profundidad en Cuba y que su director pone a relieve con ese lenguaje universal que jamás pasa de moda.

La cinta se debate entre la polémica y sempiterna situación de las clases sociales como tesis principal. Es incuestionable la consecuente segmentación social a raíz de tal fenómeno. No obstante, Habanastation reivindica las incongruencias de ambos mundos mediante un elemento unificador e imponente: los valores humanos. El título responde a una auténtica manera de identificación y combinación del mundo de la tecnología con la realidad del país, retratando, además, un panorama extensivo.

Las vivencias de dos niños que estudian juntos en la misma aula pero que nunca se habían relacionado dadas las marcadas diferencias entre ambos, es el hilo del argumento. Durante el desfile del 1ro. de Mayo se desencadenan una serie de eventualidades que propician la amistad entre los pequeños. Mayito y Carlos son los nombres de los protagónicos, aparentemente opuestos en cuanto a conducta y estilo de vida.

fotograma de habanastation

Mayito despunta en clases por ser un alumno integral, disciplinado. Un ambiente de “familia culta” le rodea, aparejado a una estabilidad económica que le da la posibilidad de disfrutar de bienes materiales a los que no muchos tienen acceso. Pero su vida está llena de restricciones equívocas para un niño de su edad.

Carlitos, en cambio, tiene una familia disfuncional: su madre falleció cuando él era pequeño y su padre está encarcelado. Vive con su abuela en un barrio marginal llamado La Tinta donde se vive de a lleno en un ambiente saturado de violencia, pobreza y degradación ambiental. Las carencias económicas lo han llevado a hacer cosas que tampoco cualquier niño haría para ayudar a su abuela a sostener el hogar. Pudiera parecer esta historia en una primera instancia, una reminiscencia de la novela escrita por Mark Twain El príncipe y el mendigo, en la que la diferencia de estratos sociales es también el hilo desencadenante de los puntos de giro en la narración.

fotograma de habanastation

La idea original del guion es del propio Ian Padrón, quien ha reconocido que en este largometraje se encuentran algunos elementos autobiográficos, sobre todo de sus experiencias escolares. Especialmente se inspiró en un amigo que vivía en La Timba ―barrio habanero periférico―, en otros muchachos del grupo que residían en otra zona del municipio de Plaza, y en su anhelo infantil de tener un Playstation.

tomada del facebook de ian padrón

Los disonantes entornos de vida que experimenta cada uno los lleva a complementar su amistad, aunque pudiera parecer contradictorio. Mayito vive en una burbuja e ignora una realidad oculta pero latente. Carlitos, que crece en un escenario de problemáticas reales, no conoce el jazz, pero sí sabe del mundo de los orishas y las creencias populares que conforman la solidez de su ritmo de vida, tan complejo y profuso. Así que es de esperar que Mayito se sienta asediado y a la vez fascinado por lo desconocido cuando descubre accidentalmente este barrio antes inimaginable para él. Al inicio puede parecernos un poco egoísta, pero va tomando su rumbo con las experiencias que obtiene de su vida real al mismo tiempo que va evolucionando la diégesis fílmica.

 

Es meritorio el trabajo con la fotografía a cargo de Alejandro Pérez, y en el sonido de Diego Javier Figueroa. Plausible es el reconocido elenco actoral, y también loable resulta el despliegue histriónico de los infantes Andy Fornaris y Ernesto Escalón, que supieron darle a la cinta un exacto nivel de verosimilitud, sin caer en artificios ni exaltes de interpretación.

Habanastation articula una realidad social desde su propia base de indeleble existencia. Se representan los hábitos de una Cuba impensada desde la heterogeneidad de estratos que la conforman. Precisamente sobre estos elementos de conceptualización, representación y construcción de personajes, su director, Ian Padrón, nos comenta.

tomada del facebook de ian padrón

―Habanastation es el primer largometraje de ficción dentro de su carrera fílmica, ha sido galardonado en varios festivales internacionales de cine e incluso electo para representar a la Isla en la competencia por una candidatura al Oscar en el año 2012 a mejor película extranjera. ¿Qué ha significado para usted este logro? ¿Cómo concibió la idea del guion y qué lo motivó a incluir en su proyecto fílmico a dos personajes infantiles?

―Habanastation es mi debut en el largometraje de ficción y quizá sea el trabajo más popular en mis 20 años como realizador. Es un filme basado en mi vida personal, aunque no es exactamente autobiográfico. Tuve un amigo en la escuela primaria que inspiró al personaje que hoy es Carlos, del barrio de La Tinta. La idea surgió en un taller de guion que impartió Senel Paz en 2000.

 ―La película Viva Cuba de Juan Carlos Cremata es la promotora por excelencia del debut de los infantes como protagónicos en la cinematografía cubana. A partir de aquí se fomenta el trabajo con los pequeños y se hace ostensible en los filmes La edad de la peseta y Martí: el ojo del canario. Habanastation vendría siendo la cuarta película que sigue esta vertiente de darles mayor voz a los niños en papeles principales, en este caso con los personajes de Carlos y Mayito. De hecho, en algunas entrevistas declara que la cinta hace reflexionar sobre la necesidad de trabajar con niños y para niños. ¿Cómo cree que se inserta esta cinta dentro de esta reciente tendencia del cine cubano?

―Como te decía, Habanastation que entonces se llamada Pleisteichon―, es un argumento que surgió desde el año 2000 pero se “engavetó”. Cuando Cremata hizo Viva Cuba demostró que ese cine que en Cuba nunca había sido valorado, era un cine necesario y valioso para el público nacional. Viva Cuba es una bella película y fue muy popular, como las nuestras lo fueron años después. Este filme de Juan Carlos Cremata demostró, además, la madurez de la compañía teatral para niños La Colmenita, dirigida por su hermano Tim Cremata. 

Ya había un lugar en Cuba donde uno podía ir a buscar a niños capaces de actuar o vencer el miedo a las cámaras y que tenían la vocación y la disciplina para hacer un trabajo que puede llevarles un mes sin jugar o sin ir a fiestas.

tomada del facebook de ian padrón

―Uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta un realizador es, sin dudas, el trabajo con niños. Resulta sumamente complejo; sin embargo, ha sabido manejarlo muy bien, y es destacable además las cualidades histriónicas de Andy Fornaris y Ernesto Escalona. ¿Qué retos asumió y qué experiencias trajo consigo el trabajo con infantes durante el rodaje?

―Andy Fornaris y Ernesto Escalona estuvieron muy motivados desde que los seleccioné. Aprovecho para volverles a agradecer. Primero elegí a Ernesto (Mayito) y luego a Andy (Carlos) en un casting que duró varios días. Fue muy divertido hacer el filme con ellos y el resto de los niños actores.  Jugábamos fútbol, hacíamos chistes y nunca tuvimos ni un sí ni un no. Fueron tan profesionales como los actores adultos y dedicados como el que más. Siempre he dicho que repetiría la experiencia. 

―Es cierto que vivimos en una sociedad que no clasifica de homogénea o heterogénea, sino que se fusiona en una amalgama de sedimentos culturales y sociales. En el filme hay muchos elementos en los que subyacen tópicos  tomando como plataforma los personajes infantiles. ¿Cómo ha concebido la construcción fílmica de estos personajes como reflectores de una sociedad plural y compleja? 

―Creo que esta película es, primariamente, para el público infantil. Después puede haber otras edades que la disfruten o valoren, pero el objetivo central fue conectar con niños y adolescentes. 

Habanastation habla de convivir respetando las diferencias, aun en una sociedad que intentó buscar una igualdad en muchos aspectos.  A nuestra sociedad le falta un largo y difícil camino para respetar más la pluralidad y la complejidad de todos sus ciudadanos. Cuba es un país que tiene muchas personas capacitadas en ciencia, arte o educación. Mi esperanza es que los niños de ahora sean adultos más tolerantes en el mañana, si es que la cultura marginal no arrasa con todo primero.

tomada del facebook de ian padrón

―Los protagónicos experimentan una consecuente evolución en el transcurso del filme, más ostensible en uno que en otro. A ello se deben los encontronazos de Mayito con los escollos de un mundo abrupto e ignoto para él. Juntos se enfrentan al miedo, conocen el real valor de la amistad y conciertan una contrastable relación a tornapunta. ¿De qué herramientas fílmicas se valió para insertar y hacer visible a todo tipo de espectador estos elementos de evolución en los personajes?

―Hay una escena en la que Mayito se esconde de modo egoísta en el baño para comerse un pan con jamón, sin compartir con Carlos, que está afuera cocinando.  Un perro ladra de pronto, asustando a Mayito… y el pan cae casi entero en el inodoro.  El espectador se alegra que por “casasola”, Mayito pierda su merienda. Para rematar, cuando sale del baño se sienta a la mesa de Carlos, quien le brinda su comida recién cocinada y comparte con Mayito el único pan que tiene, mientras le dice: “Mitad y mitad”. Y divide el pan en partes iguales. 

―¿Cómo valora el trabajo con niños luego de culminada la tarea fílmica?

―Excelente. Lo repetiría mil veces si fuera necesario.

―¿Cree que ha logrado con estos personajes el fin que se tenía propuesto?

―Eso lo dirá el tiempo. Aprendí mucho creando estos personajes. Primero junto al guionista Felipe Espinet, luego con los propios actores y al final con la reacción del público que aún los recuerda.  Fue un privilegio hacer este filme. Un honor que el público cubano fuera masivamente a las salas de cine para divertirse, emocionarse y verse reflejados De eso se trata el cine que me gusta: hacer reír, llorar… y pensar. 

tomada del facebook de ian padrón


Flora Fong: lo autóctono de su sincretismo pictórico

 “Riego la tinta de mi pluma sobre estas hojas para que la artista levante con ella un puente imaginario, el puente que une indisolublemente el oriente con el occidente, el Asia con la América nueva. Ese puente que ya había sido levantado con sangre coolie y africana, levántese ahora de nuevo con tinta de China, la que empleó Wifredo Lam en sus aguafuertes, la que corre por las venas cubanas de Flora Fong.”
Miguel Barnet

Hay un punto de tangencia de la naturaleza humana en la que se mixtifica esencia con identidad, y pasa de la supuesta analogía al nexo indeleble de condición de criollez autóctona, patriotizada. Cuando las raíces vienen de puntos tan distantes es más fecundo el cimiento. La ilimitada obra creativa de Flora Fong da fe de ello. [+]



Fiesta de la Cubanía: sello de identidad cultural

Caminar por las calles adoquinadas de la Plaza del Himno en la ancestral ciudad bayamesa, alzar la vista y encontrar —colosal e imponente— el campanario icónico de la patrimonial urbe justo al pórtico de la Iglesia, contemplar orgullosos la parroquia de San Salvador y saber que cada esquina de la villa fue testigo, hace ya 150 años, de la historia del nacimiento de nuestro Himno Nacional estremece y, sobre todo, emociona tanto al ignoto visitante como al más raigal cubano.

[+]



Tecnología… ¿progreso o retroceso?

A menudo camino por las calles de mi ciudad y la siento invisible, como si fuera fantasma. Todos los rostros se vuelven al teléfono ignorando lo que pasa alrededor. Todos los rostros cabizbajos —y no precisamente por desaliento— pendientes al último like de la foto subida. Selfies donde la protagonista, casi siempre es la muchacha de excesiva autoestima, y dónde interesa más su imagen aunque pose en una de las siete maravillas, entablándose casi una competencia de quién practica más el “culto al yo”.

[+]