Frank Fonseca Espinosa


Glosas al ideario de Martí en tiempos de crisis

A mi hijo Abraham Fonseca García,

con el amor de un ferviente martiano.

 

Hablar y escribir de José Martí en tiempos tan convulsos como los que vive la humanidad es evocarle a la madre tierra que lo abraza en Dos Ríos su ideario de libertador patriótico, anticolonialista e intelectual, para que ilumine nuestra concepción  revolucionaria.

La concepci√≥n de la naci√≥n cubana se basa en la utilidad de la virtud. La virtud de multiplicar los panes y los peces ense√Īando a un pueblo a labrar la tierra con el sudor de su frente, con el yugo de sus manos, en un archipi√©lago que no cuenta con grandes extensiones de tierra y sufriendo un bloqueo genocida impuesto por el ‚Äúgigante de las siete leguas‚ÄĚ, que lucha por exterminarnos por hambre y desabastecimiento de productos esenciales para el crecimiento de un pa√≠s.

Foto Tomada: Portal José Martí (www.josemarti.cu)

Pero este gigante olvida que nuestro Ap√≥stol nos leg√≥ la onda de David, su palabra viva, sus actos consecuentes con su pensamiento, que nos ilustr√≥ que contra el imperialismo norteamericano debemos de andar de cuadro apretado ‚Äúcomo la plata en las ra√≠ces de los Andes‚ÄĚ, permitiendo desdibujar la desuni√≥n que se desarrolla como flores de l√ļgubre en tiempo de crisis, de deshumanizaci√≥n, de valores como la honradez, la honestidad y solidaridad, que hacen imperar el ego√≠smo, la vanidad y el robo como miserias mezquinas de los timoratos, acomodaticios, vendepatrias y coleccionistas de estrellas que olvidan que ‚Äúel verdadero hombre no mira de qu√© lado se vive mejor, sino de qu√© lado est√° el deber.‚ÄĚ

‚ÄúCree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que √©l quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quit√≥ la novia, o le crezcan en la alcanc√≠a los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el cielo, que van por el aire dormido engullendo mundo‚ÄĚ.

Pero nuestro H√©roe Nacional nos vislumbr√≥ el futuro, nos ilumin√≥ el porvenir cuando nos expresara: ‚ÄúAm√©rica ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pa√Īuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen m√°s que trincheras de piedra.‚ÄĚ

Trincheras de ideas que deben florecer, desarrollarse, fecundarse con el accionar de cada cubano y cubana de bien, reafirmando el pensamiento colosal de pensar como pa√≠s, no como eslogan publicitario de masas, sino con la certeza que ‚Äúla mejor manera de decir es hacer‚ÄĚ.

Mart√≠ defini√≥ de forma magistral su manera de pensar como pa√≠s, cuando enunciara: «La patria no vale por s√≠ misma: vale en la medida que sea justa. No es triunfo, sino agon√≠a y deber. Nunca est√° hecha. Hay que hacerla y rehacerla cada d√≠a. Si crear suele ser oficio de poetas, llevar a la vida lo creado, es oficio de hombres«.

La patria vale por el valor justicia de nuestro pueblo para crear ‚Äúcon todos y para todos‚ÄĚ, con sus manos laboriosas que deben definir todas las aspiraciones precisadas y leg√≠timas del pueblo. Solo el pueblo puede llegar a transformar y enaltecer m√°s el pa√≠s que so√Īamos, no ut√≥picamente, sino como agon√≠a y deber. Agon√≠a, porque como escribiera el Ap√≥stol:

‚ÄúEs probable que ning√ļn cubano que tenga en algo su decoro desee ver a su pa√≠s unido otro donde los que gu√≠an la opini√≥n comparten respecto a √©l las preocupaciones s√≥lo excusables a la pol√≠tica fanfarrona o a la desordenada ignorancia. Ning√ļn cubano honrado se humillar√° hasta verse recibido como un apestado moral, por el mero valor de su tierra, en un pueblo que niega su capacidad, insulta su virtud y desprecia su car√°cter.‚ÄĚ

Deber, para que germine con fortaleza la patria próspera que meditamos, rehaciendo cada día lo creado con nuestros propios esfuerzos, construyendo el patriotismo más bello. Compromiso con los pobres de la tierra, ahí radica nuestra suerte, y un ejemplo de ello son nuestros médicos cubanos que traspasan fronteras y van a brindar su capacidad de amar para fecundar la maravilla de la dignidad del hombre, salvando las vidas de los desposeídos de la tierra. 

El humanismo de nuestros m√©dicos cubanos es heredero de las ense√Īanzas de nuestro Ap√≥stol, las cuales estuvieron definidas en base al amor; un arma insustituible para unir a los pueblos con lazos de fraternidad; una verdad que hace levantar a los ca√≠dos, despertar el socorro mutuo y abrir el coraz√≥n en gestos sinceros de solidaridad con los pobres y m√°s necesitados; la √ļnica ley que le otorga al hombre autoridad y hace renacer la esperanza; la esencia de la obra pol√≠tica que convierte a esta en indeclinable deber y en respeto pleno a la dignidad del hombre.

Foto Tomada: Portal José Martí (www.josemarti.cu)

La muerte de Jos√© Mart√≠, el 19 de mayo de 1895, vino hacer un duro golpe para las tropas libertadoras que perd√≠an la figura central de la guerra necesaria, quien permiti√≥ unificar pensamiento, criterios, entre las m√°ximas figuras hist√≥ricas de la guerra mambisa. Dise√Ī√≥ el camino s√≥lido para la guerra de independencia en el Manifiesto de Montecristi, un documento que constituye una fehaciente muestra de la unidad y solidez de la Patria.

Al mismo tiempo, expone la comunidad de criterios y los estrechos lazos de las dos generaciones participantes en la guerra del 95.Tras su fallecimiento, transcurrieron 64 a√Īos para que un pu√Īado de j√≥venes barbudos lo exaltara como autor intelectual, espiritual y material de la Revoluci√≥n floreciente, no como una frase para la historia, sino definiendo una personalidad y caracteriz√°ndola.

Una √ļnica Revoluci√≥n eternamente martiana pensada como emblema, basti√≥n y bandera. Edificada sobre la base que ‚Äútodo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre‚ÄĚ.

Al cumplirse 125 a√Īos de su muerte este a√Īo 2020, celebremos su vida, porque como expresara Carlos Rafael Rodr√≠guez en su ensayo Jos√© Mart√≠, contempor√°neo ¬†y compa√Īero: ‚ÄúNo es bueno ser profeta de las lamentaciones, sino que hace falta ser profeta de la movilizaci√≥n. Arte gemebundo, no. Arte doliente no. Arte para la creaci√≥n. Arte para la movilizaci√≥n.‚Ä̬† ¬†¬†¬†¬†

La movilizaci√≥n de los hechos, de las acciones que edifiquen¬† para la eternidad la sentencia: ‚ÄúEn la cruz muri√≥ el hombre un d√≠a; pero se ha de aprender a morir en la cruz todos los d√≠as‚ÄĚ.

Seamos los nazarenos de las ideas de nuestro Apóstol nacional José Julián Martí Pérez y recordemos que escribir o hablar de tan significativa figura histórica puede cualquiera, lo que cualquiera no puede es vivir la vida de sacrificio, abnegación, dedicación y coraje que vivió.



Te celebro y te canto Mario Benedetti

Conoc√≠ a Mario Benedetti de forma casual en la ma√Īana del 17 de mayo de 2009, conoc√≠ su fallecimiento y significaci√≥n po√©tica, ensay√≠stica, teatral, novel√≠stica y literaria de su obra, que abarc√≥ dis√≠miles temas como el amor, la muerte, la vida, las mujeres, el hombre, el pueblo, el montevideano de clase media, la Revoluci√≥n cubana. Vino a florecer en m√≠ ese sue√Īo ut√≥pico de ser escritor-ensayista, poeta. Ese deseo de dibujar versos en un papel, en una imitaci√≥n humilde a los primeros poemas suyos que mis ojos tocaron y fomentaron esa osad√≠a de celebrarte con las palabras maestro y gu√≠a.

Recuerdo como si fuera ayer descubrir tus Poemas de la oficina, la novela la Tregua, el primer encuentro con la escritura coloquial de tu magno trabajo que ha sido traducido a m√°s de 20 idiomas tocando puerta a puerta la sensibilidad del hombre y mujer com√ļn, reafirmando que tu poes√≠a es pueblo y fecunda sencillez que no necesita de tus detractores acad√©micos que han querido encasillarte nombr√°ndote como un poeta menor.¬†¬†

Quien ha le√≠do y estudiando su obra reconoce esa perseverancia de escribir, releer, editar los manuscritos buscando la perfecci√≥n. Y que no ser√≠a hasta su octavo libro cuando alcanzar√≠a llegar a ese p√ļblico joven que lo consagrar√≠a como uno de los escritores latinoamericanos m√°s le√≠dos y editados internacionalmente debido a la generosidad de brindarle al lector emociones, plantearle interrogantes, trasmitirles la luz que necesita la poes√≠a y que otros autores no han sabido explotar enmarc√°ndose en m√©todos acad√©micos de selectos grupos que no representan el canto general de los lectores.

Mi compromiso es con la literatura y la memoria de un escritor pertenece a sus lectores expresos. Benedetti reconoce la sinergia que debe existir entre el escritor-literatura y el lector. La unidad dial√©ctica de estos factores est√° impl√≠cita en su labor literaria y ah√≠ radica su legado, su leyenda. Este a√Īo 2020 se cumplir√° 100 a√Īos de su nacimiento (Paso de los Toros, 14 de septiembre de 1920-Montevideo), tierra de grandes escritores que te acompa√Īaron en la generaci√≥n del 45 como integrante indiscutible e insoslayable a la memoria de los leyentes.¬†

Cuba, como segunda patria, conoció sus pasos y ese vínculo afectivo con Casa de las Américas al ser miembro del Consejo de Dirección de Casa de las Américas y fundador del Centro de Investigaciones Literarias de la institución en 1968. Tu accionar como exiliado uruguayo en Cuba marcaria para la historia el amor incondicional y recíproco con los intelectuales y lectores cubanos, que agradeceremos por siempre su presencia y compromiso con la Revolución cubana.

La escritora Nancy Morejón, Premio Nacional de Literatura, expresaría sobre Benedetti:

«Tanto hemos aprendido con Mario que los que hoy cantamos y escribimos, con su lengua hablamos. Mario no asimila ret√≥ricas posibles por eso es que no cabe, no puede ser tronchado en partecitas para ser entregadas a un Olimpo de dioses trasnochados. Mario viviendo con su asma, con esa misma Luz en un breve balc√≥n, escribiendo poemas sin cesar, burlando el rastro de sus fracasados perseguidores, oyendo siempre el grito ahogado de aquel torturador, disfrazado de fantasma azul. Mario, triunfando siempre con la verdad en la mano y, escondido, tal vez, en el cap√≠tulo inicial de una novela inconclusa donde lo espera, sentada, la marioneta de trapo con la que Gabriel Garc√≠a M√°rquez quiso pintar un poema de Mario con un sue√Īo de Van Gogh‚Ķ y sobre las estrellas montevideanas… un 17 de mayo de 2009. Ahora, sus lectores vamos a entrar, con mucho gusto, en los preparativos de su primer centenario.»

El mejor homenaje en su centenario es releerlo con la promesa de hacer un trato codo a codo con su obra. Con la estrategia simple de siempre necesitarlo.



La mujer cubana, una revolución dentro de una Revolución

«Esta mujer cubana, tan bella, tan heroica, tan abnegada, flor para amar, estrella para mirar, coraza para resistir.»¬† ¬† ¬†

José Martí.

Cinco letras dibujan tu nombre, cinco letras que dibujan tu silueta camino perseverante de tu sue√Īo virtuoso y tu fe inquebrantable en la equidad de g√©nero, en la utilidad de la virtud. Cinco letras dibujan tu nombre, m√°s que flor, m√°s que madre, m√°s que hijas, m√°s que esposas.

Para departir y escribir de esta criatura hermosa, fecunda como la tierra negra de nuestros campos, que provoca y engendra la maravilla del nacimiento y la vida, tenemos que esbozar en un papel el instinto apasionado lo que es ser mujer y, sobre todo, una mujer cubana. Quiz√°s un poeta navegar√≠a en su mar de poemas buscando el verso perfecto, meritorio, para describir a una medida exacta de pies a cabeza y del alma al coraz√≥n el significado eterno de la mujer como un ente social, como compa√Īera, revolucionaria, amante y gu√≠a eterna de nuestros tiempos.

Nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz proyectaría con su prosa auténtica de cubanía, de reafirmación amorosa y de igualdad, el valor genuino de la mujer cubana cuando expresara:

«Las mujeres constituyen un verdadero ej√©rcito al servicio de la Revoluci√≥n (‚Ķ) La mujer es una Revoluci√≥n dentro de la Revoluci√≥n (‚Ķ) Cuando en un pueblo pelean los hombres y pueden pelear las mujeres, estos pueblos son invencibles, y la mujer de este pueblo es invencible

La mujer cubana part√≠cipe necesaria de nuestras luchas independentistas arroja una gu√≠a eterna por m√°s de 61 a√Īos y pone de manifiesto con hechos lo que expresara nuestro Fidel referente a las mujeres cubanas. Demostrado a partir de las luchas de independencia contra la metr√≥poli espa√Īola y norteamericana que ten√≠a sometido al archipi√©lago cubano a√ļn yugo colonial e imperialista.

La bayamesa Rosa Castellanos Castellanos ser√≠a unas de las primeras mujeres que demostrar√≠a su valor, su entrega, vocaci√≥n, por un bien com√ļn, por la Patria en la contienda independentista de 1868 a 1878. Las mayores virtudes de esta mujer ser√≠an expuestas en su humanismo, su buen humor y su sentido de la disciplina, pues existe constancia de que siempre estaba jaraneando con los enfermos, mientras que mandaba, ordenaba e infund√≠a respeto entre todos. Esta mujer negra y esclava que sigui√≥ el camino de la independencia de la dignidad y el decoro alcanz√≥ los grados de capitana del Ej√©rcito Libertador participando activamente en las cargas al machete.

Mariana Grajales ser√≠a otras de las mujeres cubanas que dejar√≠a una huella e impronta en la Historia de Cuba. La madre de los Maceos fue un s√≠mbolo del valor y la generosidad de la mujer cubana, aguerrida combatiente que inculc√≥ a todos sus hijos los ideales de independencia y lucha contra el dominio espa√Īol que le acarre√≥ muchos amigos y admiradores como fue Jos√© Mart√≠.

El Apóstol expresó:

«¬ŅQu√© hab√≠a en esta mujer, qu√© epopeya y misterio hab√≠a en esa humilde mujer, qu√© santidad y unci√≥n hubo en su seno de madre, qu√© decoro y grandeza hubo en su sencilla vida, que cuando se escribe de ella como de la ra√≠z del alma con serenidad de hijo, y como de entra√Īable efecto? As√≠ queda en la historia, sonriendo al acabar su vida, rodeada de los varones que pelearon por su pa√≠s, criando a sus nietos para que peleen.»

Mariana Grajales demostrar√≠a con sus acciones que la mujer puede ser √ļtil en las labores revolucionarias, patri√≥ticas, combativas, sin perder la ternura vocacional de ser madre, esposa y gu√≠a de familia. Pero ser√≠a Ana Betancourt de Mora quien se adelantar√≠a a su tiempo cuando pedir√≠a a los independentistas la emancipaci√≥n de la mujer en busca de sus derechos. Carlos Manuel de C√©spedes expresar√≠a que la historia habr√≠a de reconocer el hecho de que una cubana se hab√≠a anticipado a su siglo pidiendo la emancipaci√≥n de la mujer.

Emancipación y derechos que no tendrían frutos hasta el Triunfo de la Revolución cubana el 1 de enero de 1959, en el cual fueron partícipes varias mujeres como Melba Hernández, Haydee Santamaría, María Antonia Figueroa, Celia Sánchez Mandule y Vilma Espín, entre otras que forjaron el camino de una Revolución que se construyó para los pobres, los humildes y, en especial, para las mujeres. Las féminas en el mejor de los casos era un objeto decorativo, la sociedad asumía una actitud y un comportamiento de prepotencia y superioridad de los hombres frente a las mujeres, recluidas fundamentalmente en el ámbito doméstico.

El patriarcado se expresaba con igual crudeza de manera visible. A la luz del día se manifestaban insultos, los gritos, las amenazas, las violaciones y el asesinato. En la zona invisible se oprimía a la mujer con el desprecio, el chantaje emocional, el lenguaje sexista, el humor sexista, la publicidad sexista, con mujeres escasas de ropa para incitar el consumo de un producto.

Estas condiciones de desigualdad propiciaron la vocación de justicia y de amor de las mujeres para unirse a la lucha revolucionaria liderada por Fidel contra la dictadura batistiana y defendieron en las lomas y la clandestinidad el proyecto social que promovía el reconocimiento de la dimensión de clases, raza y género.

En 1962 el Comandante en Jefe afirmó que se proponía crear una sociedad distinta, de organizar un mundo mejor para todos los seres humanos; las mujeres tienen intereses muy grandes en ese esfuerzo, porque, entre otras cosas, es un sector que el mundo capitalista en que vivíamos estaba discriminada. Y, en el mundo que estamos construyendo es necesario que desaparezca todo vestigio de discriminación de la mujer.

Palabras que se fueron cumpliendo paulatinamente, con acciones, medidas, leyes, que concibieron una vida de decoro, de dignidad y oportunidades iguales al de los hombres. Entre las medidas que se adoptaron fue la campa√Īa de alfabetizaci√≥n que permiti√≥ a las mujeres de los sectores menos favorecidos de la sociedad beneficiarse de este progreso social; otras de las medidas fue la creaci√≥n de c√≠rculos infantiles destinados a las madres para el acceso a la formaci√≥n, al trabajo y participar en la vida econ√≥mica del pa√≠s. La emancipaci√≥n de la mujer no habr√≠a sido posible sin el nacimiento de la Federaci√≥n de Mujeres Cubanas (FMC) bajo el liderazgo de Vilma Esp√≠n, como expresi√≥n del tratamiento particular, dentro de lo general, que se le brind√≥ al tema de la mujer. ¬†¬†¬†

Sin la FMC habr√≠a sido imposible la construcci√≥n de la nueva sociedad, la elevaci√≥n del nivel educacional, cultural y pol√≠tico de las mujeres. Hoy, 60 a√Īos despu√©s, la mujer cubana integra el 46 por ciento del sector estatal y el 17 del no estatal. De los 612 diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su VIII Legislatura, 229 son mujeres para el 49 por ciento.

La Revolución enalteció a las cubanas ante sí mismas y la sociedad. A la Revolución, a Fidel, a Vilma y a la Federación de Mujeres Cubanas, las mujeres deben lo que son, mujeres preparadas dignas, decididas, revolucionarias y guías insoslayables de nuestro tiempo.



¬ŅPor qu√© leemos un libro?

Un libro es capaz de contener tanta libertad como la conciencia misma del hombre que lo lee.

¬ŅPor qu√© leemos un libro?, seguro nos hemos preguntado algunas veces como quien espera encontrar una respuesta de consolaci√≥n para el alma insaciable de conocimiento y dudas. El escritor Sergio Pitol dijo: ‚ÄúEl libro es uno de los instrumentos creados por el hombre para hacernos libres‚ÄĚ. A partir de esta frase debemos encontrar voces que nos expliquen cu√°l es la emancipaci√≥n que nos provoca escudri√Īar letra por letra, palabra por palabra, p√°rrafo por p√°rrafo, la magia de fecundar el mundo vivido por otros y que viene a enriquecer nuestra creaci√≥n y combatir la ignorancia, el aburrimiento.

Es importante reconocer que los libros tienen una existencia vital que no solo se basa en su contenido por sí solo, sino en la sinergia que se crea entre lector-autor, pensando en una retroalimentación enriquecedora plasmada en papel para que los lectores puedan descubrirse en un libro. 

En su obra La Rep√ļblica, Plat√≥n critic√≥ a los poetas porque los textos se enfocan en las musas y no en una intenci√≥n educativa. En ese sentido, valdr√≠a la pena preguntarse tambi√©n para qu√© leemos y qu√© leemos. Leemos por placer o por el aporte educativo que nos recuerda que el conocimiento es poder, record√°ndonos esa frase de S√≥crates, ‚ÄúEl conocimiento es la virtud y solo si se sabe se puede divisar el bien‚ÄĚ. En el placer de leer tambi√©n hay conocimiento. Y en el conocimiento puede existir placer. Descubrimos, aprendemos. Leemos porque vivimos.

Leer es vivir vidas pasadas, presentes, futuras, desde una base de progreso permitiendo el acceso a la cultura general integral, al desarrollo científico técnico, además fortalece los cimientos de la visión histórica del mundo así como los valores sociales que se dinamizan en su entorno.

Este febrero es un mes simbólico para homenajear esos libros y autores que vendrán a enriquecer la Feria Internacional del Libro de Cuba, feria que se basa en la alegría de un pueblo culto, preparado que reconoce que los libros forman parte de la idiosincrasia del cubano.

¬†Como dijera nuestro H√©roe Nacional Jos√© Mart√≠: ‚ÄúSaber leer es saber andar‚ÄĚ. Andemos entonces por el camino de la lectura que nos hace progresar y ser libres como pueblo. Un libro es capaz de contener tanta libertad como la conciencia misma del hombre que lo lee.



Cuba, ¡qué será de ti si dejas morir a tu Apóstol!

Para departir sobre la figura hist√≥rica de Jos√© Mart√≠ hay que conjugar al Mart√≠ periodista, escritor, pintor, intelectual, poeta, maestro y h√©roe revolucionario. ¬ŅPero c√≥mo nombrarlo en sus facetas sin sacralizarlo?, con sus errores, sus aciertos y dudas. Nombrarlo como un hombre com√ļn, palpable, cuyo m√©rito m√°s profundo y verdadero fue la de situar su vida a la consagraci√≥n de la libertad de Cuba. Ese es el Mart√≠ insoslayable desbordado en estas p√°ginas de admiraci√≥n y compromiso de este novel escritor, que lleva en sus ojos y pensamiento la deuda de estudiarlo como un ente contempor√°neo, vigente en la sociedad cubana del siglo XXI que m√°s que nunca necesita a un Mart√≠ rejuvenecido, atemperado a la cotidianidad del pueblo y los j√≥venes.

El pensamiento de nuestro Ap√≥stol no pierde esa vigencia de cultivar, fecundar las virtudes m√°s sublimes y elevadas de los seres humanos, virtudes que deben habitar en los pueblos como semilla plantada con el sudor de la frente de los hombres de buena voluntad que reconocen que el primer deber de un hombre de estos d√≠as es ser un hombre de su tiempo, ser un hombre bueno que es el √ļnico modo de ser dichoso.

Martí fue un hombre de su tiempo y dichoso, desde muy temprana edad comprendería que su vida estaría dedicada a la lucha por la independencia de Cuba y con los pobres de la tierra plantó su suerte.

El intelectual cubano Cintio Vitier en su artículo Martí en la hora actual de Cuba planteaba unas interrogantes:

¬ŅNo es Mart√≠ suficiente vacuna contra los venenos ambientales? ¬ŅNo es Mart√≠ capaz de hacer de cada cubano por humilde o iletrado que sea un patriota? ¬ŅNo es capaz de inspirarle resguardo √©tico, amor profundo a su pa√≠s, resistencia frente a la adversidad, limpieza de vida?

Para ello el estudio de la vida de nuestro Apóstol no debe ser formulado solo teóricamente desde cursos escolares tempranos hasta cursos superiores, es necesario tocar las verdades ocultas en el ala de colibrí como mensaje educativo de espiritualidad y conciencia.

Martí hay que dibujarlo en su faceta de hombre de a pie en la calles, en las aceras, parques, avenidas, y extrapolar su obra a la sociedad, a los más necesitados de su ideario que no han podido tocarlo, sentirlo, vivirlo como una expresión de cubanía y Revolución.

Debemos instaurar acciones para fertilizar una campa√Īa para volverlo palpable, m√°s humano y cercano al pueblo cubano que en la mayor√≠a se reconoce martiano.

Martí forma parte relevante e indispensable de nuestra Historia pasada, presente y futura. Nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz fue continuador de su pensamiento intelectual, político, revolucionario. Premisa que permitió declararlo como el autor intelectual de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

El ideario de nuestro Ap√≥stol estar√≠a vinculado firmemente al programa pol√≠tico de la nueva etapa de lucha hasta nuestros d√≠as, como homenaje a las doctrinas de quien nos ense√Ī√≥ a pensar como pa√≠s, como una unidad colectiva, y guiar√≠a el camino de los grandes derechos de nuestro pueblo.

Al hombre de La Edad de Oro no se le puede dejar morir. En el aniversario 167 de su natalicio nuestro pueblo tiene que ser un pueblo m√°s digno, m√°s fiel a su recuerdo e ideario. Como expresara Fidel Castro en su alegato de defensa La historia me absolver√°:

Hay cubanos que han caído defendiendo sus doctrinas, hay jóvenes que en magnífico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a darle su sangre y su vida para que él siga viviendo en el alma de la patria. ¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!