Erian Pe√Īa Pupo


Los días cubanos de Agnés Varda

Agn√©s Varda (1928-2019) es llamada por muchos la abuela de la nouvelle vague (nueva ola) francesa, movimiento ligado a cineastas tan importantes como Jean-Luc Godard, Claude Chabrol, Alain Resnais, √Čric Rohmer, Jacques Rivette y Fran√ßois Truffaut, entre otros, y a filmes como Los 400 golpes, Hiroshima mon amour, Jules et Jim, Cleo de 5 a 7, Mi noche con Maud y Besos robados.

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Ra√ļl Prieto entre la trova y el rock

Ra√ļl Prieto asegura que es esencialmente un cantautor que se mueve entre la trova y el rock, aunque se siente cercano a g√©neros como el pop rock, la balada, el bolero, el son‚Ķ Su obra viene a ser el resultado de m√ļltiples referencias: ‚ÄúTrato de interactuar con todos estos g√©neros, defendiendo determinados valores est√©ticos, un cuidado por las letras, las armon√≠as‚ÄĚ. Por eso asegura que su ‚Äúm√ļsica no es necesariamente trovadoresca al estilo de los viejos juglares‚ÄĚ, aunque durante varios a√Īos se trasladara desde su natal B√°guanos con el instrumento al hombro, interpretando sus temas a guitarra limpia.

Este a√Īo Ra√ļl Prieto celebra su aniversario 41 de vida art√≠stica, pues marca el inicio de su carrera con la entrada al Movimiento de la Nueva Trova, en 1979, con el grupo Latinoam√©rica. Surgida despu√©s de un concierto de Silvio Rodr√≠guez, Pablo Milan√©s y Noel Nicola, en Casa de Las Am√©ricas, en 1968, y constituida en Manzanillo, en diciembre de 1972, la Nueva Trova ten√≠a entonces varios exponentes en Holgu√≠n: Ramiro Guti√©rrez, Aram√≠s Mojena, Yaguajay‚Ķ ‚ÄúEn 1979 yo estaba en noveno grado y toc√°bamos m√ļsica folcl√≥rica latinoamericana, desde B√°guanos, un municipio con un potencial fuerte en la trova, aunque tambi√©n hac√≠amos temas de la Nueva Trova y algo de son‚ÄĚ.

foto adri√°n aguilera

‚ÄúEstando en Latinoam√©rica form√© parte de un grupo de pop rock llamado Kontakt, perteneciente al movimiento de aficionados, que tributar√≠a despu√©s a la entonces Brigada Hermanos Sa√≠z. Toc√°bamos esencialmente rock: Aguas claras, The Beatles, The Rolling Stones‚Ķ Ah√≠ no cre√°bamos una obra propia, era m√°s m√ļsico que cantautor‚ÄĚ, dice.

‚ÄúAl lado de mi casa en B√°guanos viv√≠a un marinero y crec√≠ escuchando a Queen, The Beatles, The Rolling Stones, The Jackson 5, y de esa m√ļsica es imposible no influenciarse. Adem√°s, parte de la trova tradicional cubana: Sindo Garay, Manuel Corona; la Nueva Trova desde el Grupo de Experimentaci√≥n Sonora del Icaic para ac√°, principalmente Silvio, Pablo, Carlos Varela y Santiago Feli√ļ, que me han influido mucho. Y Fito P√°ez, Miguel R√≠os, V√≠ctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Joaqu√≠n Sabina, Queen, Toto, Tierra, Viento y Fuego; la generaci√≥n de los 80, que realmente marc√≥ la vida de muchos m√ļsicos. Me gusta tambi√©n la m√ļsica cl√°sica, y los temas de Alejandro Sanz‚ÄĚ.

Otro giro en su carrera llegaría con la fundación en 1986 de la Asociación Hermanos Saíz que agrupó a jóvenes escritores, artistas y promotores. Además, se vinculó al surgimiento en Holguín de las Romerías de Mayo, Festival Mundial de las Juventudes Artísticas.

‚ÄúCuando empec√© a componer me mov√≠ m√°s por la trova, pero siempre tuve el incentivo de crear un grupo musical‚ÄĚ, asegura el autor de temas como ‚ÄúSin tanta filosof√≠a‚ÄĚ, ‚ÄúPara darte m√°s‚ÄĚ, ‚ÄúA esta hora‚ÄĚ, ‚ÄúEn las alturas de la tarde‚ÄĚ, ‚ÄúCapit√°n en tierra‚ÄĚ y ‚ÄúUn disparo de amor‚ÄĚ. Por eso, entrado el nuevo milenio, crea ‚ÄúRa√ļl Prieto y su grupo‚ÄĚ, su agrupaci√≥n acompa√Īante profesional que pertenece a la Empresa Comercializadora de la M√ļsica y los Espect√°culos ‚ÄúFaustino Oramas‚ÄĚ. ‚ÄúEstamos cumpliendo 20 a√Īos‚ÄĚ, subraya, y destaca que su hijo, Raulito Prieto, excelente bajista y uno de los j√≥venes representantes de la trova en la ciudad, est√° al frente de la direcci√≥n musical del mismo, ‚Äúcompuesto principalmente por piano, teclado, bater√≠a, bajo, guitarra el√©ctrica, guitarra electroac√ļstica, coro, percusi√≥n menor y trompeta‚ÄĚ, a√Īade.

foto adri√°n aguilera

Adem√°s de la m√ļsica, Ra√ļl Prieto se ha desempe√Īado como constante promotor de la trova: ‚ÄúHe centrado mi trabajo en los √ļltimos a√Īos en el desarrollo de pe√Īas destinadas a proteger y promover la nueva trova cubana, con un poco de √©nfasis en el trabajo de los j√≥venes. Siempre he tenido como inquietud abrirle espacio a las nuevas generaciones‚ÄĚ.

En el Hotel Brisas Guardalavaca, con el dramaturgo Carlos Jes√ļs Garc√≠a, realiz√≥ la pe√Īa ‚ÄúDe John Lennon a la trova cubana‚ÄĚ, ‚Äúen la que quer√≠amos mostrar la herencia de The Beatles en la m√ļsica cubana, pues muchos trovadores tenemos influencia de ellos, de Bob Dylan‚ÄĚ. Protagonizar√≠a, adem√°s, ‚ÄúTocando fondo‚ÄĚ, en el patio de la Empresa de la M√ļsica, y ‚ÄúA esta hora‚ÄĚ, espacio caracter√≠stico en la Casa de la Trova ‚ÄúFaustino Oramas‚ÄĚ.

A partir de esta pe√Īa, fundada en 2006, nacer√≠a su primer disco: A esta hora, licenciado por Bis Music en 2008. ‚ÄúEs un disco bien variado, que tiene trova, son, bolero, rock‚Ķ Ahora acabo de grabar mi segunda producci√≥n, que ser√° patentada por la Egrem: Rostro de nadie. Es un disco con una sonoridad mucho m√°s amplia, un formato de agrupaci√≥n grande, pues contiene baladas, boleros, algo de flamenco, country‚Ķ‚ÄĚ, asegura.

Ahora sus empe√Īos est√°n encaminados al desarrollo de la Feria de los Trovadores, ‚Äúuna especie de cofrad√≠a, un gremio que incluye a trovadores de las nuevas generaciones. As√≠ surgi√≥ la Feria: una plataforma donde podemos interactuar todos los trovadores, con una agrupaci√≥n que funciona como el Grupo de Experimentaci√≥n y acompa√Īa a todos los artistas, para que puedan tener la posibilidad de enriquecer su espectro arm√≥nico, darse a conocer desde el inicio con una propuesta musical m√°s amplia. Pusimos mi grupo en funci√≥n de eso y empezamos a llamar a los creadores que profesionalmente estaban en la Empresa de la M√ļsica con la idea de que se fueran sumando‚ÄĚ.

foto adri√°n aguilera

La Feria, realizada por la Direcci√≥n Provincial de Cultura de Holgu√≠n, ‚Äúque la ha sostenido de forma ininterrumpida, con creces‚ÄĚ, y con el apoyo de otras instituciones, ha consolidado espacios en El Callej√≥n de los Milagros, del Complejo Cultural Plaza de La Marqueta, la Casa de la Trova ‚ÄúFaustino Oramas‚ÄĚ, de Artex, y el √Ālbum-Caf√© ‚ÄúEl Chorrito‚ÄĚ, de la Egrem, donde trovadores como Fernando Cabreja, Manuel Leandro Ibarra, Lainier Verdecia, Raulito Prieto, y Tony Fuentes, intercambian con un p√ļblico cada vez m√°s creciente. La Feria realiz√≥, adem√°s, el concurso para trovadores noveles ‚ÄúPara una imaginaria Mar√≠a del Carmen‚ÄĚ, ganado en esa ocasi√≥n por Oscar S√°nchez.

La Feria, a√Īade Ra√ļl Prieto, quien es miembro de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba, ‚Äúha sido una especie de cantera, una plataforma interactiva para darles la posibilidad a los j√≥venes y adem√°s, retroalimentarnos con las nuevas tendencias, porque creo que quien no se sume a las nuevas generaciones y a las tendencias contempor√°neas, retrocede. Uno mantiene su estilo, su escencia, su concepto, pero aprende‚ÄĚ.

Mientras espera la salida al mercado por la Egrem de su disco Rostro de nadie, Ra√ļl Prieto explota su l√≠nea de autor, escribiendo para varias voces interesadas en interpretar sus textos. Adem√°s, ve elevarse a sus hijos, tambi√©n en el mundo del arte, y se sabe un cantautor ‚Äďadem√°s de un creador tremendamente sencillo y talentoso‚Äď que desde la trova y las ra√≠ces encuentra amplios horizontes donde crecer como m√ļsico.



Fernando Cabreja: Un poeta amparado por una guitarra

Fernando Cabreja se niega a hacer canciones facilistas que lo coloquen ‚Äúen la punta de la lista‚ÄĚ. Asegura que ‚Äúpudiera hasta llenar cualquier teatro‚ÄĚ, haciendo sopa o vendi√©ndose barato, pero tiene ‚Äúun coraz√≥n insobornable que no acepta ning√ļn trato‚ÄĚ.

Ni facilista ni oportunista, Cabreja ‚Äďespecie de cronopio cortaziano nacido en Sagua de T√°namo, Holgu√≠n, en 1959‚Äď prefiere catalogarse en una de sus canciones m√°s conocidas como ‚Äúun tipo torpe, algo bohemio, medio loco, que siempre est√° fuera de foco‚ÄĚ.

Asiduo de pe√Īas, tertulias y descargas improvisadas, guitarra en ristre, Cabreja rompi√≥ el falso mito de que un concierto de trova no llena un teatro. El coloso holguinero Eddy Su√Īol, abarrotado en sus dos plantas, fue sede de Fuera de foco, primer gran concierto de este artista que celebr√≥ sus 60 a√Īos de vida, 40 de ellos dedicados a la m√ļsica y resumidos tambi√©n en el cancionero Como una luna en pie, publicado por Ediciones La Luz.

Fotos Carlos Rafael

‚ÄúVengo de la tradici√≥n de los trovadores de las primeras d√©cadas del siglo XX. Soy autodidacta, pues estudi√© Historia del Arte en la Universidad de La Habana y aprend√≠ mirando los acordes de m√ļsicos que realmente sab√≠an: conoc√≠ elementos de la armon√≠a, el solfeo, la composici√≥n, trucos a la hora de crear una canci√≥n, pues el hecho creativo de la composici√≥n musical no tiene reglas y mucho menos recetas‚ÄĚ, asegura Cabreja.

Las c√°lidas luces, una escenograf√≠a intimista compuesta por varias farolas citadinas y un banco, como si estuviera en un parque cualquiera, gracias a una adecuada direcci√≥n de arte, hicieron del concierto, m√°s all√° de la m√ļsica de Cabreja y gracias precisamente a ella, una cita memorable. Acompa√Īado de su guitarra y varios invitados en su primer momento, y del grupo del cantautor Ra√ļl Prieto despu√©s, Cabreja desgran√≥ temas como ‚ÄúLev√°ntate‚ÄĚ, primero que compuso ‚Äúdespu√©s de salir de la Rep√ļblica Federativa de Moa‚ÄĚ, lugar donde inici√≥ su carrera art√≠stica y fund√≥ la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en 1986.

Fotos Carlos Rafael

‚ÄúEl concierto signific√≥ el comienzo de mi vida, pues la obra de arte, la canci√≥n en este caso, hasta que no interact√ļa con el p√ļblico, no existe‚ÄĚ, destac√≥ del ‚Äúpre√°mbulo y portada‚ÄĚ de sus 60 a√Īos, con coordinaci√≥n y producci√≥n de su esposa, la reconocida cantautora infantil Edelis Loyola, y arreglos de su hija, Edelis Cabreja, flautista adem√°s, donde elementos de la m√ļsica cubana se fusionaron con el funk, el jazz y otros g√©neros.

Cabreja interpret√≥ canciones ‚Äďha compuesto m√°s de 150 canciones, pero interpreta en su repertorio alrededor de 30‚Äď como ‚ÄúAlta Marea‚ÄĚ, nombre de la pe√Īa que realiza en la Casa de la Trova ‚ÄúFaustino Oramas‚ÄĚ y que fundara en Moa en 1998; ‚ÄúMuchacha en la ciudad‚ÄĚ, acompa√Īada en la flauta por el talento de su hija; ‚ÄúMi fortuna‚ÄĚ, junto al saxofonista Osmar Julio Matos; ‚ÄúValga la distancia‚ÄĚ; ‚ÄúVolviste a m√≠‚ÄĚ, con el violinista Air√°n Gonz√°lez, concertino de la Orquesta Sinf√≥nica de Holgu√≠n; ‚ÄúCosas en com√ļn‚ÄĚ, ‚ÄúYa estoy contigo‚ÄĚ, ‚ÄúTurbonadas‚ÄĚ, ‚ÄúApuntes de un juglar‚ÄĚ, ‚ÄúAlgo m√°s de la vida‚ÄĚ y ‚ÄúFuera de foco‚ÄĚ.

En su pe√Īa Alta Marea, Fernando Cabreja se acompa√Īa por un poeta. √Čl es esencialmente ‚Äúun poeta amparado por una guitarra‚ÄĚ, que incluso ha sido recogido en varias antolog√≠as. Por eso en el concierto invit√≥ a Jos√© Luis Serrano, Premio Nacional de Poes√≠a Nicol√°s Guill√©n, a compartir uno de sus textos en una especie de descarga perform√°tica donde trova y poes√≠a se unieron y compenetraron de la mejor manera posible.

Fotos Carlos Rafael

De Como una luna en pie, cancionero presentado en el √Ālbum-Caf√© El Chorrito de la Egrem en Holgu√≠n y en la Feria Internacional del Libro de La Habana, Fernando Cabreja asegura: ‚ÄúEl libro result√≥ un objeto de arte muy funcional y que se parece mucho a m√≠. Incluye 60 textos de canciones m√≠as de diferentes etapas de mi vida, desde 1984 hasta m√°s recientes. Es imprescindible hablar de la labor que hizo conmigo Serrano como antologador, √©l es quien mejor conoce mi obra desde un punto de vista anal√≠tico, conceptual‚ÄĚ.

Como una luna en pie es el t√≠tulo de una de los temas incluidos en el libro y adem√°s del concierto que Cabreja realiz√≥ hace unos a√Īos en el habanero Centro Pablo de la Torriente Brau. Ahora trabaja en un disco ‚Äďel primer en su amplia carrera‚Äď en los Estudios Siboney, Santiago de Cuba: Cuando todo coincida ‚Äúredondear√° varias etapas de mi vida e incluir√° elementos del blues, el son, la balada, del rock, el country, el bolero‚ÄĚ.

Durante un tiempo vivi√≥ en el alargado y vibrante Chile, junto a su esposa Edelis Loyola: ‚ÄúEstuve del 2014 hasta 2016 y logr√© tener un espacio fijo en La Calera, una comuna ubicada en la Regi√≥n de Valpara√≠so. Tambi√©n me present√© en Santiago de Chile, junto al trovador chileno Juan Francisco Lastra‚ÄĚ, comenta este miembro de honor de la AHS y quien defendi√≥, en sus inicios, la trova desde la c√©lula de Moa.

Fotos Carlos Rafael

El final del concierto no pudo ser m√°s apote√≥sico y necesario: Fernando Cabreja, el maestro de trovadores, llam√≥ a todos los cantautores presentes, muchos que vinieron desde geograf√≠as tan distantes como Moa y Estados Unidos. Y juntos ‚ÄďRa√ļl Prieto, Alito Abab, Raulito Prieto, Manuel Leandro Ibarra, Eider Greseski, Leinier Dom√≠nguez, entre otros‚Äď corearon aquello de ‚ÄúY si te cae el peso de la soledad, dale un paseo tranquilo a tu ciudad‚ÄĚ.

Cabreja se considera un trovador: un hombre que apoya ‚Äúla canci√≥n reflexiva y verdadera, como dec√≠a V√≠ctor Heredia, aquella que te convoca a pensar. Defiendo la canci√≥n espont√°neamente raigal, natural, sin adornos ni artificios. No la otra, que tienes que ponerle muchos oropeles para que funcione y camine. Como dec√≠a Sindo Garay: ‚Äúla canci√≥n un poco desnuda, una canci√≥n buena, a capella, incluso sin guitarra, camina‚ÄĚ.

Fernando Cabreja cree ‚Äďcomo Violeta Parra‚Äď que ‚Äúla canci√≥n es un p√°jaro sin plan de vuelo, odia las matem√°ticas y adora los remolinos‚ÄĚ. A esa canci√≥n se aferra y por ella vive.



Abriendo caminos con Teatro Garabato

Con el estreno de M√°s all√° de sus narices, a partir de un texto de Ren√© Fern√°ndez, Teatro Garabato, colectivo espirituano dirigido por Jos√© A. Meneses Ortega, celebra sus 25 a√Īos.

Los festejos comenzaron un poco antes, con A puntas, versi√≥n libre de El lago de los cisnes con direcci√≥n de Luis Orlando Ant√ļnez, Bambino, director de la compa√Ī√≠a camag√ľeyana La Andariega, llevada a escena mediante el uso de los t√≠teres y tras un amplio proceso de montaje y apropiaci√≥n de los c√≥digos del ballet mediante las manos.

José A. Meneses Ortega, director de Tetro Garabato/ Fotos Tommy Cordoví (cortesía de Teatro Garabato)

‚ÄúA puntas no tiene nada que ver con lo que hab√≠amos hecho hasta ahora, ni con Sancti Sp√≠ritus. Los actores tuvieron que decodificar muchas cosas, aprender a llevar el paso del ballet a las manos. Franklin hace un trabajo genial ah√≠, logra pasar a las manos los pasos. Algunas personas que no conocen de ballet no entienden la puesta, aunque Bambino logra que la dramaturgia sea clara, una obra visualmente hermosa; eso atrapa, para los ni√Īos que nunca hab√≠an visto ballet fue una experiencia √ļnica‚ÄĚ, dice Meneses.

La puesta, comentó entonces Bambino, posee muy pocos elementos coreográficos pues se basa esencialmente en imágenes; todo lo demás lo compone el vestuario y las puntas que usan en las manos, alusión a las zapatillas y posturas que adoptan los bailarines.

Por su parte, M√°s all√° de sus narices regresa al trabajo con el clown, que ha caracterizado parte del trabajo del colectivo espirituano. ‚ÄúNosotros la montamos hace 15 a√Īos m√°s o menos, con otra lectura, otra visualidad del espect√°culo, con payasos elegantes, coloridos, sin perder el texto tampoco de Ren√©, pues creo que es uno de los mejores dramaturgos que escribe para ni√Īos en Cuba y sobre todo el texto para clown. Adem√°s, Ren√© ha estado muy vinculado con el grupo, incluso en los inicios trabaj√≥ en la preparaci√≥n de los actores, pues Garabato ha tenido como caracter√≠stica que estos siempre se han formado en la compa√Ī√≠a, ha sido un poco escuela‚ÄĚ, asegura Jos√© Meneses.

Fotos Tommy Cordoví (cortesía de Teatro Garabato)

M√°s all√°‚Ķ sostiene su eficacia esc√©nica en varios factores, entre ellos el trabajo de los actores: los j√≥venes Franklin Adri√°n Romero Ben√≠tez, Lil Laura Castillo Rodr√≠guez y Gabriel David Collera Rives, adem√°s del experimentando Juan Modesto Castillo Claro. El clown les ofrece las posibilidades del desarrollo del cuerpo, la gestualidad, la expresi√≥n extraverbal, sostenida por un texto s√≥lido, conservado en su mayor√≠a en la adaptaci√≥n realizada por Meneses, a cargo de la puesta en escena y el dise√Īo general. Por otra parte, el dise√Īo escenogr√°fico y de vestuario (Oriesky Gonz√°lez), de luces (√Āngel Mart√≠nez √Āguila) y la selecci√≥n de banda sonora a cargo de Alberto Rodr√≠guez Hern√°ndez, eluden el t√≠pico clown en la b√ļsqueda de otras formas de expresi√≥n, apoy√°ndose incluso en el trabajo con t√≠teres. Estos nos trasladan a un basurero donde varios recolectores de desechos sue√Īan ser actores. Entre basura y despu√©s de la jornada, hermosa met√°fora la del maestro matancero Ren√© Fern√°ndez, hay un mundo posible.

Fotos Tommy Cordoví (cortesía de Teatro Garabato)

‚ÄúEn el clown tienes que defender una psicolog√≠a, una historia, no eres el tipo que se pint√≥ la cara y viene a hacer chistes‚ÄĚ, a√Īade Meneses, graduado de la Escuela Nacional de Instructores de Arte (ENIA) y con un trabajo reconocido tambi√©n en el √°mbito comunitario y de aficionados, fuente de la que bebe Garabato, y fundador adem√°s del Festival de Teatro de Aficionados Olga Alonso.

M√°s all√° de sus narices, atractivo divertimento esc√©nico protagonizado por clowns, que nos hace pensar, defiende precisamente eso: el papel del clown en el escenario teatral y las posibilidades interpretativas y creativas que le trasmite al p√ļblico como complejo y necesario ejercicio.

Garabato surgió en 1994. Hablemos un poco de esos días iniciales…

Garabatos son los trazos que los ni√Īos hacen cuando est√°n empezando a escribir. Es tambi√©n, si lo llevamos a la religi√≥n, el implemento que Elegg√ļa tiene para abrir los caminos; es lo que usa el campesino para apartar la maleza. Y el teatro es un poco de eso tambi√©n, algo que t√ļ usas para apartar las cosas malas del camino, ayudar a las personas, quitar de la gente esa maleza que tienen dentro‚Ķ

Nosotros empezamos haciendo teatro de calle, el clown incluido dentro de este tipo de teatro, y los actores de las academias no vienen preparados para hacer teatro de calle.

En 1994 se potencian los proyectos teatrales. Se me dio la oportunidad, entonces, de materializar un sue√Īo: tener un colectivo profesional. En un principio fuimos autofinanciados y as√≠ estuvimos bastante tiempo por lo que renunci√© a todo, incluso al salario. Signific√≥ empezar pr√°cticamente de cero, pero era el precio para hacer lo que quer√≠a.

Fotos Tommy Cordoví (cortesía de Teatro Garabato)

¬ŅQu√© ha caracterizado el trabajo de Garabato en estos 25 a√Īos?

Los actores siempre han sido hombres, esa es una caracter√≠stica del grupo; ahora est√° Lil Laura desde hace un a√Īo, pues no hab√≠a mujeres para trabajar, es muy dif√≠cil‚Ķ Llegamos a tener 10 o 12 hombres en el grupo. La calle nos da la posibilidad tambi√©n de que el hombre haga los personajes femeninos. Tratamos de rescatar mucho un fen√≥meno no muy estudiado por el teatro, que incluso los historiadores de este arte no reconocen como parte del teatro de relaciones espirituano: las comparsas art√≠sticas. Eran personas que sal√≠an en las fiestas del Santiago, que es el carnaval de aqu√≠, arrollando hasta un lugar y al llegar hac√≠an una representaci√≥n teatral. El √ļltimo espect√°culo que llevamos al Festival de Camag√ľey, Yayaber√≠as, est√° basado en esta tradici√≥n. Esa comparsa estaba compuesta solo por hombres, muchos disfrazados de mujeres.

Hemos trabajado muchas cosas de la tradición espirituana, partiendo de su estudio. Yayaberías tiene que ver con todo el folclore campesino. Obsesión con todo lo que es la parte de las construcciones en Sancti Spíritus, sus rejas, las columnas… Pero paralelamente hemos hecho títeres. No nos hemos centrado en una sola poética en el grupo.



Con Virgilio López Lemus en complexidad poética

Virgilio L√≥pez Lemus nos entrega en Complexidad de la poes√≠a (Ediciones La Luz, 2018) un libro de fascinaci√≥n por el verso. Virgilio se sabe deslumbrado por sus arcanos, pues cada cap√≠tulo de este texto destila seducci√≥n pr√≠stina por la escritura l√≠rica, por los secretos de la poiesis, a la que ha dedicado buena parte de su vida, para reafirmarnos que ‚Äútodo misterio es de ra√≠z po√©tica‚ÄĚ.

El Virgilio investigador, el Doctor en Ciencias Filol√≥gicas, el miembro de M√©rito de la Academia de Ciencias de Cuba, el ensayista, cr√≠tico literario, compilador y prologuista que desde las rigurosas metodolog√≠as de la ciencia y el ejercicio de la docencia nos tiene acostumbrados a valiosos textos para comprender y analizar la literatura no solo cubana, sino hispanoamericana y universal, como El siglo entero. El discurso po√©tico de la naci√≥n cubana en el siglo XX y M√©trica, verso libre y poes√≠a experimental de la lengua espa√Īola, busca aqu√≠ el goce, la mirada √≠ntima y reflexiva, al reunir varios art√≠culos escritos en diferentes momentos en complexidad, o sea, en laberinto, embrollo, diversidad, pluralidad, acopio, complejidad (y complicidad) de la poes√≠a.

√Čl mismo asegura que estos textos ‚Äúbuscan placer de lectura, no ensayismo de tesis acad√©mica o reuni√≥n de m√°ximas‚ÄĚ, pues, a√Īade, ‚Äúhemos ido perdiendo un poco el goce de la lectura de textos ensay√≠sticos como si ley√©semos novela, poes√≠a, pasi√≥n de lector que degusta m√°s que aprehende. No se espera en estas p√°ginas el entramado de la cr√≠tica estudiosa y docente, cient√≠fica, o el an√°lisis por completo racional de los ejercicios acad√©micos; reunidos en torno a la percepci√≥n po√©tica, si ofrecen vibraci√≥n, fruici√≥n, ya es suficiente‚ÄĚ.

Para ello aqu√≠ se entrecruzan literatura y ciencia, cosmolog√≠a y cr√≠tica literaria, reflexiones sobre la poes√≠a, textos sobre autores y una fuerte carga de sabidur√≠a impl√≠cita, pues ‚Äúciencias y t√©cnicas y religiones y credos de todo tipo, incluso los pol√≠ticos, encierran dosis elevad√≠simas a veces (v√©ase las utop√≠as) de poiesis‚ÄĚ. Una bella especulaci√≥n cient√≠fica puede contener tanta poes√≠a como Los elementales de Paracelso, asegura Virgilio. Y ‚Äúuna maquinaci√≥n t√©cnica, de sentido pr√°ctico puede ser tan po√©tica como las Centurias de Nostradamus‚ÄĚ. Virgilio escribe, incluso, como si reflexionara ante un barril de p√≥lvora, que ‚Äúsin poes√≠a no hay ser‚ÄĚ, pues ella ‚Äúnos identifica‚ÄĚ. ‚ÄúLa manera en que una naci√≥n, un pueblo, un grupo social o una persona manifiestan poes√≠a, es un claro √≠ndice de su identidad. La poes√≠a es identidad, identifica‚ÄĚ, a√Īade.

En estas p√°ginas nos adentramos ‚Äďdesde la reflexi√≥n que se sostiene en un vivaz estilo, en la voz de un ensayista que domina la palabra con la elegancia de un miniaturista medieval‚Äď en la poes√≠a como objeto; las cuestiones relacionadas a la versificaci√≥n y la m√©trica hisp√°nica, de la cual Virgilio es uno de sus principales estudiosos; el hecho po√©tico; l√≠ricas y autores como Jos√© Mart√≠, ‚Äúel Ap√≥stol, la estrella humana de la patria nuestra‚ÄĚ; la fil√≥sofa malague√Īa Mar√≠a Zambrano, autora de El hombre y lo divino y La agon√≠a de Europa; el irland√©s Oscar Wilde, donde escribe que la poes√≠a ‚Äúest√° dentro y fuera del poeta, porque √©l es una suerte de pararrayos, un m√©dium singular, una fuente‚ÄĚ; el espa√Īol Antonio Machado y su Juan de Mairena, desde la intimidad del ser reflexivo; Francisco de Ora√°; el neorrom√°ntico Jos√© √Āngel Buesa, del que incluso rescata un raro poema de corte social que podemos leer √≠ntegramente, o Alberto Acosta-P√©rez, su compa√Īero, a quien califica como ‚Äúpoeta esencial, cuya labor perdura‚ÄĚ, pero tambi√©n como poeta fatal al decir de Juan Ram√≥n Jim√©nez, pues para √©l la poes√≠a ‚Äúno era solo una expresi√≥n art√≠stica, sino una necesidad ineludible, al grado de que √©l no pod√≠a ser otra cosa que poeta. La obra que leg√≥, da el mejor testimonio de tal afirmaci√≥n‚ÄĚ, escribe sobre Alberto, a quien le dedicara esa triste y hermosa eleg√≠a que es el poemario Hipno.

Virgilio se detiene en el sentido po√©tico de ciertas utop√≠as (Thomas Moro, Tomasso Campanella y Francis Bacon) para reafirmarnos que tres o cuatro siglos despu√©s a√ļn seguimos busc√°ndolas; se apasiona con las Confesiones de San Agust√≠n de Hipona y San Anselmo de Canterbury, manantial de ‚Äúpoes√≠a ardiente‚ÄĚ y, para m√≠, uno de los cap√≠tulos m√°s hermosos del libro; se detiene en los arcanos del universo, pues ‚Äútambi√©n desde el lado de la poes√≠a se puede explorar el cosmos, definir al Universo, aprender de la teor√≠a de las cuerdas y especular acerca del Big Bang‚ÄĚ, pues, a√Īade, ‚Äúhay fronteras para las ciencias que la poes√≠a puede sobrepasar‚ÄĚ. ‚ÄúLa especulaci√≥n es poes√≠a‚ÄĚ, nos dice mientras se sienta a ‚Äúpensar y poetizar‚ÄĚ.

Record√°ndonos, como escribi√≥ Robert Graves, que ‚Äúel lenguaje de la verdadera poes√≠a‚ÄĚ est√° asociado a los viejos mitos, L√≥pez Lemus nos devuelve en enjundiosos textos la leyenda de Prometeo, un signo inagotable de la eterna poes√≠a de la praxis y la creatividad; la de Narciso y la idea del juego en la l√≠rica, y la de Perseo, quien nos ense√Īa que tambi√©n se puede vencer a los monstruos mediante la imagen, pues esta ‚Äúsurca el pi√©lago de la poes√≠a y surge el poema, sea piedra o flor‚ÄĚ; o la leyenda del santo cat√≥lico San Sebasti√°n, cuya historia, nos dice, se convirti√≥ en poes√≠a, mirada desde las artes visuales, pero tambi√©n en la obra del cubano Eugenio Florit o su siempre admirado autor de Eleg√≠as de Duino, de quien publicara recientemente Umbral para una era imaginaria. Acercamientos a Rainer Maria Rilke, e incluso tradujera para el lector cubano ‚Äďque es de alguna manera versionar‚Äď la poes√≠a del bardo checo.

Varias ‚Äúnoticias l√≠ricas‚ÄĚ ‚Äďcanciones populares cubanas, una mirada a los antecedentes de la poes√≠a social en Cuba, el poema del Himno Nacional cubano, un contrapunteo entre el barroco y el neocl√°sico a partir de la ceiba y la palma real‚Äď concluyen este libro de libre reflexi√≥n, de vinculaci√≥n entre el ensayo y poes√≠a: el ensayo como placer discursivo, como ejercicio dial√≥gico y por dem√°s, po√©tico. En otras palabras: el ensayo como poes√≠a, porque Virgilio L√≥pez Lemus es, sobre todo, un poeta. Ah√≠ est√°n Hacia la luz y hacia la vida, Aguas tributarias, El pelda√Īo, Cuerpo del d√≠a y su antolog√≠a Un leve golpe de aldabas, entre otros t√≠tulos.

Virgilio conversa, pero tambi√©n versa. ¬ŅQu√© es sino ‚ÄúLa m√ļsica de las esferas revisitada‚ÄĚ, ‚ÄúTonto o poeta‚ÄĚ? o ‚ÄúPuntas de lo diverso‚ÄĚ. Estos textos ‚Äďy otros tantos‚Äď m√°s all√° de lo meramente ensay√≠stico o reflexivo, poseen un valor poem√°tico y ah√≠ es donde Complexidad de la poes√≠a seduce y enamora, y recuerda, por ejemplo, los ensayos del poeta mexicano Octavio Paz, quien part√≠a de la necesidad de una ‚Äúpasi√≥n cr√≠tica‚ÄĚ en este tipo de textos sobre literatura.

Virgilio es nuestro c√≥mplice en los caminos de la percepci√≥n po√©tica. Siempre al lado de los j√≥venes, quiz√°s para mantenerse lozano en pensamiento y acci√≥n, Virgilio sabe que ‚Äúla poes√≠a vibra en la esencia inteligente del cosmos, en el planeta vivo, en el ser humano reflexivo y pasional‚ÄĚ y por eso ‚Äúgoza de la eternidad‚ÄĚ. Siempre he cre√≠do que Virgilio L√≥pez Lemus ‚Äďun ensayista e investigador que desde el verso trabaja con el infinito, un alquimista del saber‚Äď porta la luz y la comparte; por la utilidad de esa luz le agradecemos y adem√°s, por la fe en la poes√≠a.



Abel Prieto en torno a la guerra cultural

Muchos de nosotros, los más jóvenes, conocimos primero al Abel Prieto Jiménez, Ministro de Cultura. Desde 1997 lo observábamos en actos políticos, galas, inauguraciones, mesas redondas… Y sabíamos, aun sin leerlo, que el Ministro era escritor. Y eso nos inspiraba confianza: no es lo mismo que un Ministro de Cultura sea un artista, un intelectual, que un cuadro más dentro de un aparato burocrático.

Otros, algo m√°s mayores que yo, lo conoc√≠an desde que Abel fuera designado Presidente de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) a√Īos antes. Despu√©s conocimos al Abel Prieto narrador a trav√©s de varios de sus libros: las selecciones de cuentos Los bitongos y los guapos (1980) y Noche de s√°bado (1989) y sobre todo las novelas El vuelo del gato (Editorial Letras Cubanas, 1999) y Viajes de Miguel Luna (2012). De la primera, ya una especie de cl√°sico de la literatura finisecular cubana, conservo la primera edici√≥n, un libro que ya no aparece en casi ning√ļn lugar, me dijo Abel cuando la dedic√≥.

Del Abel no personaje p√ļblico fuimos conociendo algunas cosas: estudi√≥ Letras en la Universidad de La Habana y fue un joven como otro cualquiera; bueno, quiz√°s no tan as√≠: conjugada en s√≠ al apasionado jugador de ajedrez con el hippie trasnochado y so√Īador que usaba botas, el pelo largo, los pitusas gastados y estrechos‚Ķ que lo han caracterizado; por otro lado Abel se enamor√≥ del Disco Blanco de The Beatles, de la psicod√©lica y veintea√Īera Janis Joplin, y de un Bob Dylan que no pensaba recibir el Premio Nobel de Literatura, mientras cantaba en contra de la agresi√≥n norteamericana a Vietnam.

Aquello entonces no era lo m√°s aconsejable, aunque esos muchachos melenudos y despreocupados que se reun√≠an en Woodstock bajo los influjos del rock sesentero y que romp√≠an sus boletas de inscripci√≥n al servicio militar, muchas veces enarbolando la famosa foto del Che de Korda, se inspiraran en los barbudos que ‚Äďtan j√≥venes como ellos‚Äď hab√≠an bajado de la sierra, tambi√©n melenudos, rebeldes y so√Īadores, para darle una estocada crucial al imperialismo. Esa es una deuda generacional aun no del todo saldada, aunque una estatua de Jhon Lennon custodie un parque del Vedado capitalino.

De su ensay√≠stica apenas conoc√≠amos piezas de un puzzle: algunos de sus art√≠culos dedicados a Jos√© Lezama Lima en las p√°ginas de varias revistas en la d√©cada del 80, La Gaceta de Cuba entre ellas; y un texto cl√°sico, publicado tambi√©n en La Gaceta en 1997, como contribuci√≥n a un dossier sobre teatro cubano contempor√°neo y del cual varios amigos me hab√≠an comentado: ‚ÄúLa cigarra y la hormiga: un remake al final del milenio‚Ä̂Ķ Lo dem√°s se esfumaba en publicaciones, intervenciones, conferencias, pr√≥logos‚Ķ

Apuntes en torno a la guerra cultural ‚Äďpublicado por Ocean Sur en 2017 y por Ediciones La Luz en 2018, como parte de la celebraci√≥n de la 25 edici√≥n de las Romer√≠as de Mayo‚Äď viene a saldar esa deuda editorial con la obra no ficcional de Abel Prieto Jim√©nez, al reunir en un mismo volumen varios de estos textos de amplio perfil ensay√≠stico.

Todos no son ensayos propiamente dichos, si analizamos un género que se resiste a catalogaciones, pero en estos prólogos, presentaciones, charlas, intervenciones… está el ojo y la mente aguzados del ensayista que analiza y presiente, que estudia y propone, que investiga y comparte desde el humanismo y además desde una profunda cubanía.

Si algo que prima en estas páginas es precisamente un humanismo y una cubanía cabal y raigal, que en el caso de Abel Prieto se dimensionan a una mirada martiana que lo inunda todo y que le llegó, entre otros, por ese maestro tutelar que es y será Cintio Vitier. Además, estos textos traslucen frecuentes reminiscencias lezamianas y un antimperialismo que, además de José Martí, Ernesto Che Guevara y Fidel Castro, le llega por la obra de su admirado Roberto Fernández Retamar y su necesario ensayo Calibán…

Apuntes en torno a la guerra cultural aborda principalmente la necesaria relaci√≥n entre la vanguardia art√≠stica y la vanguardia pol√≠tica y tambi√©n ‚Äďsubraya su prologuista, el historiador Ernesto Limia‚Äď ‚Äúnos define el horizonte de la utop√≠a en un mundo en que el imperio absoluto del mercado reemplaza el arte por el entretenimiento balad√≠ y acr√≠tico‚ÄĚ.

Abel Prieto se detiene en cuestiones que ‚Äďal parecer‚Äď siempre le han obsesionado y las matiza con cierta dosis de humor, ese que tambi√©n ha analizado: la dominaci√≥n cultural, aquello que Christiane Rochefort llamara ‚Äúla colonizaci√≥n de las consciencias‚ÄĚ; los c√≠rculos de poder transnacional; el ultraderechismo de algunos filmes de Hollywood y de la cultura de consumo estadounidense; el plattismo; las campa√Īas publicitarias y reality shows que hacen de los ‚Äúfamosos‚ÄĚ patrones a seguir por millones de persona: Abel pone los ejemplos de Rihanna, Shakira, Justin Bieber, Lady Gaga‚Ķ y otros tantos famosos del mundo del espect√°culo, y creo que no se extra√Īar√≠a ahora al comprobar que esos patrones han sido calcados con ‚Äúfugaces estrellas‚ÄĚ del repertorio nacional; la relaci√≥n entre la intelectualidad cubana y la Revoluci√≥n y las contracciones en el seno de esta, incluido el llamado Quinquenio Gris con ‚Äúsu enfoque dogm√°tico, sectario y homof√≥bico‚Ä̂Ķ

Todo ello se redirecciona ‚Äďen la obra y el pensamiento de Abel‚Äď a la consolidaci√≥n de una ‚Äúpol√≠tica cultural unitaria y fidelista‚ÄĚ, seg√ļn sus propias palabras, primero desde la Uneac, despu√©s desde el Ministerio de Cultura, ambas con un amplio enfoque martiano: una pol√≠tica que √©l ha catalogado, adem√°s, de ‚Äúabierta, plural, antidogm√°tica y enemiga de los sectarismos‚ÄĚ que muchas veces suelen asediar un proyecto as√≠. Los textos reunidos en Apuntes en torno a la guerra cultural vienen a sostener de alguna manera su v√≠a crucis personal en pos de esa l√ļcida y necesaria utop√≠a.



Peripecias líricas de una viuda alegre

Mi Teatro L√≠rico Rodrigo Prats de Holgu√≠n no es el de las emblem√°ticas puestas que lo han hecho trascender como uno de los baluartes imprescindibles del arte l√≠rico cubano. No vi ‚Äďy por eso no puedo rememorar, ni siquiera comparar‚Äď las antol√≥gicas presentaciones de Los gavilanes, La del Soto del Parral, La tabernera del puerto, El conde de Luxemburgo, Mar√≠a La O, Cecilia Vald√©s, Amalia Batista, La Traviata, La Leandras‚Ķ entre tantas otras obras, que s√≠ conocen y rememoran los viejos seguidores de la compa√Ī√≠a. No es el Teatro L√≠rico donde hicieron historia y protagonizaron los roles principales, importantes figuras como Ra√ļl Camayd, N√°yade Proenza o Mar√≠a Luisa Clark.

Mi L√≠rico holguinero es otro; es el que ha estado en escena en los √ļltimos 10 a√Īos. Mi ‚ÄúRodrigo Prats‚ÄĚ es el de La alegre chaperona, El show de Jerry Hermans, La leyenda del beso, La princesa de las Czardas, Luisa Fernanda, La corte de Fara√≥n‚Ķ Es el del espect√°culo Viva Verdi, con direcci√≥n art√≠stica de Yuri Hern√°ndez y fragmentos de Nabucco, La Traviata, Rigoletto, Otelo y A√≠da, entre otras obras del repertorio verdiano.

Para muchos no ha sido la mejor d√©cada de la compa√Ī√≠a, pero es la que conozco. Es el L√≠rico de galas, como la que celebr√≥ su aniversario 50 en 2012; el de espect√°culos variados. Y ahora es tambi√©n el L√≠rico de La viuda alegre, famosa opereta de tres actos con m√ļsica del compositor austroh√ļngaro Franz Leh√°r y libreto a partir del original en alem√°n de Victor L√©on y Leo Stein, basado en L’attach√© d’ambassade (1861) de Henri Meilhac, y estrenada en Holgu√≠n a fines del pasado a√Īo y recientemente exhibida en el Teatro Sauto de Matanzas y en el Gran Teatro Alicia Alonso de La Habana con buena aceptaci√≥n.

Fotos Wilker López

La viuda alegre es, lo que podr√≠amos llamar, un peso pesado en la compa√Ī√≠a, una pieza antol√≥gica en su repertorio. La puesta holguinera fue estrenada ‚Äďasegura, en un libro in√©dito, el investigador e int√©rprete Mart√≠n Arranz‚Äď en 1971 y sigui√≥ toda esa d√©cada en repertorio, hasta 1988. En 1979 fue calificada como ‚Äúun √©xito indudable‚ÄĚ en la presentaci√≥n realizada en la Sala Garc√≠a Lorca del Gran Teatro de La Habana. Entonces la Orquesta la dirigi√≥, junto a Fabio Landa, el propio maestro Rodrigo Prats, uno de los autores m√°s importantes del teatro l√≠rico nacional, junto a Ernesto Lecuona y Gonzalo Roig.

Esta esperada puesta ‚Äďque sufri√≥ varias posposiciones en las fechas de su estreno, buscando la perfecci√≥n de los detalles‚Äď fue presentada recientemente en el Teatro Eddy Su√Īol como parte de las actividades por el aniversario 80 del coloso art√≠stico holguinero. Llevarla a escena es portar una tradici√≥n consabida, que hace rememorar las actuaciones de Camayd como en Conde Danilo o de N√°yade Proenza y Mar√≠a Luisa Clark como la viuda Ana de Glavary, pero es revivir y hasta insuflarle cierta contemporaneidad a una obra que se caracteriza por una trama disparatada, divertida, basada en enredos y peripecias, y por momentos insulsa, como cualquier telenovela de turno: una joven viuda, Ana de Glavary, ha heredado varios millones, pero de casarse con un parisino su fortuna abandonar√° Pontenegro, creando la ruina nacional, por lo que, alentados por el bar√≥n Mirko Zeta, embajador de ese ficticio pa√≠s en Par√≠s, varios pontenegrinos la seducen. Pero ella le interesa una antigua pasi√≥n, el conde Danilo Danilovitsch, quien jura demostrar que no se casar√° con ella solo por su fortuna, sino por amor. Lo dem√°s aqu√≠ es enredos, peripecias, y eso s√≠, muchas infidelidades conyugales.

Fotos Wilker López

Fr√≠vola, puede ser. Cargada de inverosimilitud, tambi√©n. De por s√≠ ‚Äďy esto debemos subrayarlo‚Äď la opereta es un g√©nero musical animado y peculiar, cuya caracter√≠stica fundamental consiste en contar con una trama inveros√≠mil y disparatada, a partir de di√°logos hablados y canciones entre los que se intercalan historietas, llamadas couplets por los franceses, y bailes como la zarzuela o el canc√°n (como sucede en La viuda alegre). Se desarroll√≥ en Par√≠s primero y en Viena, Austria, despu√©s, a lo largo del siglo XIX. La viuda alegre, estrenada en 1905, no deja de poseer estas caracter√≠sticas del g√©nero.

La puesta holguinera, con dirección general de María Dolores Rodríguez y artística de Abel Carballosa, respetó la obra original, su concepción escénica, en buena medida la trama que desarrolla, la propia hilaridad que la peculiariza, aunque matizando varios parlamentos.

M√°s all√° de revisitar el g√©nero, lo homenaje√≥, cuidando cada detalle. ¬ŅC√≥mo hacer que una obra como La viuda alegre, creada para el gusto y la diversi√≥n del p√ļblico vien√©s de 1905, pueda interesar a los espectadores contempor√°neos en Cuba? En ello interviene ‚Äďm√°s all√° de La viuda‚Ķ como obra de arte, como opereta cl√°sica llevada a escena y grabada much√≠simas veces en varias partes del mundo‚Äď la direcci√≥n art√≠stica, la puesta en escena, la espectacularidad que de por s√≠ porta la obra, lo atractivo que llega a ser el desenvolvimiento dram√°tico, la calidad de las actuaciones‚Ķ No es una t√≠pica zarzuela, una gran √≥pera, sino un divertimento oper√≠stico, con una historia que, en su esencia, puede ser bien contempor√°nea, cotidiana, pero que por eso no deja de ser fr√≠vola, superficial, palaciega, casi vodevilesca.

Fotos Wilker López

Pero vayamos a algunas peculiaridades de la visualmente atractiva puesta holguinera. El ‚ÄúRodrigo Prats‚ÄĚ se ha caracterizado por las excelentes voces de sus int√©rpretes, los m√°s j√≥venes salidos de las aulas de la Filial de Canto en la Universidad de las Artes en Holgu√≠n. Esta puesta ‚Äďen la noche en que la vi, y siempre mis consideraciones ser√°n sobre ella‚Äď tuvo en el escenario a int√©rpretes j√≥venes junto a voces consagradas de la compa√Ī√≠a.

El desenvolvimiento escénico, actoral, viene a ser una de las limitantes, en buena medida, del teatro lírico cubano. Es un tema que han subrayado críticos en varias ocasiones. No es solo cantar bien, de por sí todo un mérito, sino saberlo conjugar con la actuación (por eso lo de teatro) y en ocasiones, como sucede aquí, hasta con el baile.

Los int√©rpretes de La viuda alegre lo hicieron lo mejor posible. Combinaron la actuaciones ‚Äďalgunos, claro est√°, mejor que otros‚Äď con el dominio de sus voces. A veces mejor, otras con falta de expresividad, matices, fuerza‚Ķ El conde Danilo, interpretado tambi√©n por el vers√°til y experimentado Alfredo Mas, estuvo en la piel del estudiante Carlos Manuel Gonz√°lez, quien lo supo sacar adelante con dominio y gracia, cuando muchos pensaron que un personaje como este le quedar√≠a amplio al joven. A Carlos Manuel hay que agradecerle tambi√©n la valent√≠a con que asumi√≥ al conde.

La viuda ‚Äďsobre su personaje recae buena parte del peso de la obra‚Äď fue interpretada por una atractiva Yuliannis S√°nchez, que nos ofreci√≥ un personaje agradablemente fr√≠volo y en buena medida superficial, como amerita, intentando subrayar en el escenario el binomio necesario: el canto y la actuaci√≥n. En lo particular, destaco al ya veterano Alfredo Calzadilla, como el bar√≥n Mirko Zeta, en lo que fue una clase de versatilidad esc√©nica. El resto del elenco ‚Äďel personaje de Niegus es aqu√≠ una delicia‚Äď le aport√≥ su parte de diversi√≥n, desenvolvimiento y gracia a una obra que posee esos matices.

Fotos Wilker López

Si algo pudi√©ramos recomendarles en esta parte a La viuda alegre holguinera, es, sobre todo, cuidar algunos detalles relacionados con la actuaci√≥n, con el dominio esc√©nico tan necesario en sus int√©rpretes; incluso varias interpretaciones pudieran mejorar, matizarse, cuidar detalles vocales, para el bien de una obra que requiere de pleno dominio y versatilidad sobre el escenario, a la par del desparpajo, la futilidad, de una historia, que corre el riesgo, con sus enrevesados vericuetos, de aburrir un poco. Y aburrir ‚Äďlo sabemos muy bien‚Äď es todo lo contrario que se ha propuesto el L√≠rico de Holgu√≠n, por eso la direcci√≥n art√≠stica de Abel Carballosa y la direcci√≥n coreogr√°fica de Alejandro Mill√°n han insistido tanto en el dinamismo y la contemporaneidad de la puesta.

Por otra parte, el ‚Äúempaque‚ÄĚ es visualmente atractivo, sugerente, uno de los grandes logros de la puesta, remiti√©ndonos al Par√≠s de plena belle √©poque. Alejandro de la Torre realiz√≥ el dise√Īo de vestuario y escenograf√≠a cuidando los m√°s peque√Īos detalles de manera casi artesanal. Cada traje, especialmente los de la viuda, fueron trabajados velando las telas y la pedrer√≠a, los cambios de las modas de la √©poca‚Ķ La embajada de Pontenegro en Par√≠s, la mansi√≥n de la viuda, con su jard√≠n c√≥mplice de infidelidades y rejuegos; adquieren una verosimilitud ‚Äďdentro del g√©nero, claro‚Äď que el p√ļblico agradece. Del avant premier mostrado el pasado a√Īo aqu√≠, la obra sin dudas creci√≥ mucho.

Es necesario subrayar tambi√©n el trabajo coreogr√°fico de Mill√°n al frente del ballet del L√≠rico, la direcci√≥n coral de Damaris Hern√°ndez ‚Äďvemos incluso al coro incorporarse a las coreograf√≠as‚Äď, y la direcci√≥n musical de Oreste Saavedra, dirigiendo la Orquesta de C√°mara de Holgu√≠n y m√ļsicos invitados. Oreste altern√≥ batuta con el joven Edel Almeida, para interpretar desde el foso del Eddy Su√Īol las compasiones que Leh√°r creara; sin dudas un lujo contar en las presentaciones, como anta√Īo, con m√ļsica en vivo.

Fotos Wilker López

La viuda alegre, del Teatro L√≠rico Rodrigo Prats de Holgu√≠n, es una pieza ambiciosa y necesaria por m√°s de una cuesti√≥n: rescata una obra antol√≥gica no solo del mundo de las operetas, sino del repertorio de una compa√Ī√≠a que celebr√≥, precisamente en uno de los d√≠as de estreno, su aniversario 57. Porque la devuelve para un p√ļblico que a√Īora los a√Īos de esplendor del L√≠rico y que vio esta puesta, pero tambi√©n para los espectadores j√≥venes, √°vidos no solo de teatro l√≠rico, sino de teatro en sentido general. Porque pone sobre el escenario a consagrados y j√≥venes, incluso estudiantes, para el bien de una obra que busca ser contempor√°nea, pero sin dejar de tributar al cl√°sico; por el cuidado detalle en el dise√Īo de vestuario y la escenograf√≠a ‚Äďcuesti√≥n que, a priori, el p√ļblico se lleva en la retina‚Äď, las interpretaciones, la mixtura entre actuaci√≥n y danza, la m√ļsica en vivo‚Ķ Porque La viuda alegre, incluso con los detalles o sugerencias que cualquiera puede indicarles ‚Äďsi hay una cosa que el p√ļblico holguinero cree saber es de teatro l√≠rico‚Äď, es un camino, un punto de crecimiento esperado ansiosamente, una necesidad para la vida cultural de la ciudad, que ha podido mostrarse en otras partes del pa√≠s, incluso esperamos vuelva al propio Eddy Su√Īol. En resumen: una obra que, por esperada, por darlo el L√≠rico de Holgu√≠n todo en ella, se manosea, se comenta de boca en boca, se piensa, pero, sin dudas, tambi√©n se agradece.



El recitalito: ¬°Ven y canta!

Teatro El Portazo insiste en decirnos que El Recitalito No puedo, tengo ensayo no es CCPC, la obra ‚Äďcon m√°s de una parte, aunque prefiero la paradigm√°tica primera‚Äď por la que fue premiado, conocido y aplaudido en casi toda Cuba. Es como si el grupo, dirigido por Pedro Franco, quisiera advertirnos que aunque ambas partan de c√≥digos que identifican el colectivo matancero ‚Äďel uso del cabaret, la espectacularizaci√≥n esc√©nica, incluso lo carnavalesco, y la interacci√≥n con el p√ļblico‚Äď esta obra es ‚Äúotra cosa‚ÄĚ.

Fotos tomadas del Facebook de El Portazo

Quiz√°s se diferencian en que esta √ļltima explora menos la s√°tira social y pol√≠tica, para ser m√°s bien una especie de ‚Äúdivertimento esc√©nico‚ÄĚ que, como ellos aseguran, fue creado como una acci√≥n promocional orientada al prelanzamiento del proyecto Todos los hombres son iguales, obra con texto del dramaturgo, actor y realizador holguinero Yunior Garc√≠a.

Cartel El recitalito/ Fotos tomadas del Facebook de El Portazo

Una acci√≥n promocional ‚Äďsui generis en el teatro cubano‚Äď que ‚Äútom√≥ cauces independientes que la convierten en un organismo vivo que respira por s√≠ mismo y funciona solo; sin dejar de responder a las exigencias del marketing para los que fue concebido‚ÄĚ, escribe Ledier Alonso Cabrera en el programa que acompa√Īa esta puesta.

As√≠ marketing y teatro, canciones en vivo y diversi√≥n, interacci√≥n y jodedera se mezclan en este espect√°culo: varias canciones ordenadas de manera aleatoria por los espectadores en una especie de participaci√≥n para nada ingenua que hace al p√ļblico sentirse c√≥mplice del desarrollo dramat√ļrgico de la puesta; dos comerciales para productor nacionales, pues ‚Äďhabl√°bamos de marketing‚Äď hay que agradecer a los patrocinadores; un intermedio; divertidas coreograf√≠as grupales a partir de temas musicales, sobre todo de programas infantiles de televisi√≥n, que nos remiten a la infancia de buena parte del p√ļblico, que viene a ser la de Pedro Franco, aunque a otros de mayor edad no le digan nada; ‚Äúuna pantalla que discursa en categor√≠a personaje‚ÄĚ, y un cuadro esc√©nico de lo que ser√° Todos los hombres son iguales cuando se estrene al p√ļblico.

Con todo esto ‚Äďcual ingredientes de un √©xito seguro que hace al p√ļblico re√≠rse y hasta desinhibirse y en el intermedio bajar al escenario‚Äď toma cuerpo El Recitalito‚Ķ, obra que se mueve en los contextos del bar¬īs show, planeando al mismo tiempo ‚Äúuna estructura abierta‚ÄĚ. Esta viene a ser uno de sus principales atractivos y como hemos visto, com√ļn en el trabajo de El Portazo: todo est√° pensado, cada escena, canci√≥n, personaje, vestuario, m√ļsica, etc., es minuciosamente concebido, pero al mismo tiempo deja espacio para la improvisaci√≥n, en un rejuego en que nos sentimos part√≠cipes de la puesta.

Fotos tomadas del Facebook de El Portazo

Incluso las im√°genes que la pantalla deja ver mientras los actores cantan y act√ļan ‚Äďde filmes como Kill Bill, de Quentin Tarantino, y N√°ufrago, de Robert Zemeckis‚Äď sirven de apoyatura semi√≥tica a las versiones de las canciones: ‚ÄúLa mala‚ÄĚ, del repertorio de La Lupe, o ‚ÄúParte de √©l‚ÄĚ, de La sirenita, cl√°sico de Walt Disney Pictures.

Podr√≠amos pensar que El Recitalito‚Ķ siempre ser√° una obra en construcci√≥n, moldeada al lugar donde se presente y al p√ļblico, en la medida en que destaca ‚Äďtambi√©n a partir de la selecci√≥n de las piezas musicales‚Äď la improvisaci√≥n de los excelentes actores del grupo, liderados en escena por una actriz camale√≥nica y vers√°til ‚Äďy el adjetivo no est√° de m√°s‚Äď, capaz de pasar de un registro actoral a otro como si nada sucediera: Mar√≠a Laura Germ√°n. Quienes la hemos visto en otras puestas de El Portazo o en Teatro Las Estaciones, sabemos que la Germ√°n es una de las j√≥venes actrices m√°s interesantes ahora mismo. La acompa√Īan en escena los tambi√©n talentosos y premiados j√≥venes actores: Camila Rodhe, Odette Mac√≠as, Alejandro Castell√≥n, Raudelis Torres y Adri√°n Bonilla.

Fotos tomadas del Facebook de El Portazo

‚ÄúEl performance musical, la contextualizaci√≥n de metalenguajes [y la descontextualizaci√≥n, a√Īadir√≠a yo], el humor, la s√°tira social y la democracia en las ideas, componentes trabajados antes por Teatro El Portazo, se mantienen con coherencia en el cuerpo textual de El Recitalito... Desde una intimidad l√ļcida los actores ironizan con los pactos de ficci√≥n, aprovechan la relaci√≥n con el espectador en modo ‚Äúdescarga‚ÄĚ y lo hacen part√≠cipe de la agon√≠a vivida en el proceso‚ÄĚ, ampl√≠a Alonso Cabrera.

Por todo esto, El Recitalito‚Ķ se asemeja y se diferencia de CCPC: son dos partes de un mismo cuerpo, El Portazo, y bebe ‚Äďtodo salido de la mente de Pedrito Franco‚Äď de muchos de los mismos recursos esc√©nicos, incluso potenci√°ndolos en un mayor grado. Musical, improvisaci√≥n, performances y hasta gozadera y diversi√≥n sobre el escenario ‚Äďcuidado, no son tan light como parecen, la provocaci√≥n y el sexapil son recursos tambi√©n muy v√°lidos‚Äď, nos hacen esperar con ansias el estreno de Todos los hombres son iguales, que tampoco ser√° CCPC ni El Recitalito‚Ķ, pero seguro se le parecer√° un poco.

Fotos tomadas del Facebook de El Portazo


Satiricón, para reír con ganas (I)

Pocos eventos en Holgu√≠n ‚Äďuna de las ciudades cubanas con una din√°mica cultura m√°s activa‚Äď logran el nivel de participaci√≥n popular que el Festival de Humor para J√≥venes Satiric√≥n.

Desde mucho antes de las presentaciones, las entradas est√°n agotadas, pero aun as√≠ las personas van por aquello de que quiz√°s a √ļltimo momento puedan entrar y re√≠rse un poco. Y as√≠ lo hacen, incluso de pie, al final del pasillo y las lunetas, para no perderse la carcajada.

El Satiric√≥n ‚Äďas√≠ a secas, como la gente lo llama‚Äď ha logrado posicionarse y ser esperado cada a√Īo, como se esperan las Romer√≠as de Mayo o la Feria Internacional de Artesan√≠a Iberoarte, pero con la peculiaridad de que a todos les gusta re√≠rse de buena gana.

Es cierto, podr√≠a decirse, que el humor las tiene todas para ganar frente a otras manifestaciones menos populares, pero lo que hace atractivo al Satiric√≥n, evento que realiz√≥ del 23 de febrero al 1 de abril su VII edici√≥n, es la selecci√≥n, la curadur√≠a digamos, que lo hace representativo de lo mejor de esta manifestaci√≥n cuya vanguardia se agrupa en el Centro Promotor del Humor, dirigido por el actor Kike Qui√Īones. Incluso Kike lo ha dicho varias veces: el Satiric√≥n funciona como un espacio de confluencias de las diferentes maneras de trabajar la creaci√≥n humor√≠stica en el pa√≠s.

Esta edici√≥n, dedicada al aniversario 15 del grupo Etc√©tera, a los 25 del d√ļo Caricare, integrado por Onelio Escalona y Mireya Abreu, y al desempe√Īo femenino en el humor cubano, fue ejemplo de la popularidad de este evento que atrae a toda la familia, auspiciado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y el Consejo Provincial de las Artes Esc√©nicas con el objetivo de promover una manifestaci√≥n tan seria como el humor inteligente.

Fotos Kevin Manuel Noya

En la escena…

El Teatro Eddy Su√Īol ‚Äďcuyo aniversario 80 celebr√≥ el pasado a√Īo con una amplia jornada de programaci√≥n‚Äď fue el principal escenario del evento: la sala principal Ra√ļl Camayd, de dos pisos, y la Sala Alberto D√°valos, acogieron las presentaciones del Satiric√≥n.

Pagola la paga, Kike Qui√Īones, Carlos Gonzalvo (el profesor Mentepollo), Etc√©tera, Rigoberto Ferrera, El Portazo, Caricare, el ventr√≠locuo Narciso Alfonso, La oveja negra y La le√Īa del humor vienen protagonizando desde hace varias ediciones las noches del Eddy Su√Īol, salvo Narciso Alfonso, Rigoberto Ferrara, por primera vez en el Satiric√≥n, y El Portazo.

Hubo de todo un poco en esta semana humor√≠stica en Holgu√≠n: espect√°culos totalmente nuevos, otros con momentos ya conocidos, s√°tira, cr√≠tica social, parodias‚Ķ Rigoberto present√≥ Rigoterapia, donde combina la m√ļsica en vivo ‚Äď√©l al piano como todo un showman‚Äď y varios sketch, que lo reafirman como un humorista h√°bil, capaz de hilvanar como pocos un discurso mordaz ‚Äďque son varios al mismo tiempo‚Äď y sacarnos sonoras carcajadas con temas de nuestra m√°s apremiante cotidianidad. El Portazo, colectivo matancero dirigido por Pedro Franco, present√≥ El recitalito. No puedo, tengo ensayo, puesta que abordamos con m√°s detenimiento en este mismo sitio.

La oveja negra puso Burogracias; La le√Īa del humor junto a Kike Qui√Īones present√≥ Hay que ser pacientes, y Etc√©tera, anfitri√≥n de la cita, obsequi√≥ Contentos empe√Īados y estren√≥ aqu√≠, pues ya lo hab√≠a hecho en La Habana, su espect√°culo Bienre√≠dos a mis 15.

Satiricon
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Caricare en clave de 25

Si 20 a√Īos no es nada, 25 tampoco, parecen decirnos los ‚Äúmuchachos‚ÄĚ de Caricare con el mismo √≠mpetu con que se lanzaron en vuelo kamikaze a la escena hace ya esa cantidad de a√Īos. S√≠, en vuelo suicida, porque para hacer humor en Cuba ‚Äďdonde es cosa tan seria y al mismo tiempo tan cotidiana, y donde el humorista sufre y goza con los mismos problemas y alegr√≠as de todos‚Äď hay que tener literalmente las pilas puestas y recargables. Y porque el humorista en Cuba es una especie de gur√ļ, un l√≠der de opini√≥n.

En ese cuarto de siglo, adem√°s de sumar a√Īos al calendario, han engordado un poco, y aplatanado en Holgu√≠n, pero tambi√©n han crecido como profesionales del humor, recibido numerosos premios por su trabajo y hasta alguna que otra gira a pueblos hermanos; porque si de algo est√°n seguros Mireya Abreu y Onelio Escalona es que el humor, adem√°s de hacernos re√≠r a quijada suelta y olvidar las penas, nos hace mejores personas.

Para ello apuestan por la sátira social y la parodia, apoyándose en lo mejor de la tradición humorística nacional, de la que beben constantemente, y también de la foránea. Su humor subvierte los clichés del género y se encamina hacia un manejo más inteligente de códigos universales, que el espectador enterado puede comprender con soltura. Y quien no los domine, aun así se divierte con las peripecias de Mireyita y Onelio.

Fotos Kevin Manuel Noya

Sus recientes presentaciones en el VII Festival de Humor para J√≥venes Satiric√≥n demuestran que Caricare sigue tan losado e innovador como en los primeros a√Īos de fundado. Y lo m√°s importante, el grupo tiene un p√ļblico que los sigue y agradece sus funciones. No se han cansado, la cotidianidad no los venci√≥, pues Caricare se ha aprovechado de ella ‚Äďaunque sea dif√≠cil hacerlo‚Äď para crear nuevos mon√≥logos y sketch.

En espect√°culo Chirr√≠n Chirr√°n, dedicado al actor William Delgado, nos hacen part√≠cipes de un encuentro entre una chimenea y una cig√ľe√Īa que desean realizar una cooperativa no agropecuaria, lo que les permite trabajar la s√°tira social; los funerales y las costumbres y peculiaridades de su pr√°ctica en Cuba; el ventr√≠locuo Alexis y su mu√Īeco Mogoll√≥n, texto que Eduardo del Llano escribi√≥ para el grupo Nos y otros y que Caricare llev√≥ a escena recientemente; una canci√≥n protagonizada por peculiares ping√ľinos; la relaci√≥n entre un martillo y una puntilla o la despedida de duelo de un ‚Äújefe integral‚ÄĚ, el entra√Īable Lalo‚Ķ En la noche estuvieron acompa√Īados tambi√©n por el ingenioso ventr√≠locuo Narciso, ‚Äúel mejor malabarista del mundo‚ÄĚ, y sus peculiares mu√Īecos, presencia que se agradece pues ampl√≠a el diapas√≥n de posibilidades del humor.

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El que r√≠e √ļltimo‚Ķ

El humor cubano ahora mismo ‚Äďel Satiric√≥n as√≠ lo demuestra‚Äď no deja de ser ir√≥nico y cortante con cuestiones sociales y hasta pol√≠ticas de la realidad nacional e internacional, pero al mismo tiempo sigue cargando con varios de sus estereotipos y chich√©s.

Lo viene haciendo desde siempre, podr√≠amos pensar. Record√°ndonos que no hay mejor manera de mirar la realidad ‚Äďm√≠rese la tradici√≥n vern√°cula, la caricatura, el folclore campesino y programas como Alegr√≠as de sobremesa, La tremenda Corte, Detr√°s de la fachada y el actual Vivir del cuento‚Äď a trav√©s del prisma de una sonrisa

Si los abandonara ‚Äďcuesti√≥n dif√≠cil pues parten de nuestra identidad y de ese choteo cotidiano que nos hace re√≠rnos hasta de nosotros mismos, descrito incluso en la literatura del siglo XIX, un poco antes de que fuera caracterizado por el necesario Jorge Ma√Īach‚Äď, quiz√°s no recibir√≠a tantos aplausos como cuando nos re√≠mos del ‚Äúotro‚ÄĚ, el ‚Äúdiferente‚ÄĚ. Aunque ‚Äúel otro‚ÄĚ seamos nosotros mismos, estos chistes siguen siendo hilarantes, a pesar de que nos reconozcamos como objeto de burla y pasto de humoristas.

De todo esto ‚Äďla realidad social y sus idas y venidas, la burocracia, las religiones, la sexualidad, el racismo, la pol√≠tica, el lindo y el feo‚Äď se apertrechan nuestros humoristas. Las personas se reconocen en ello y por qu√© no, tambi√©n se r√≠en de s√≠ mismos.

Por tanto, para bien del género y disfrute de todos, el Satiricón seguirá llenando las salas y reafirmándose como uno de los eventos más esperados y aplaudidos en Holguín.

 



Satiricón, para reír con ganas (II)

Pienso el humor, luego río

El humor tambi√©n se piensa, como parte que es de la cultura y su complejo mapa de mediaciones. Por lo mismo el Festival de Humor para J√≥venes Satiric√≥n en su VII edici√≥n, celebrado en Holgu√≠n del 23 de febrero al 1 de abril, con auspicio de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y el Consejo Provincial de las Artes Esc√©nicas, realiz√≥, como es caracter√≠stico, el programa te√≥rico Pienso luego r√≠o, que partiendo del tema de la pol√≠tica cultural y su relaci√≥n ‚Äďineludible por dem√°s‚Äď con el teatro cubano y el humor en general, analiz√≥ los antecedentes, derroteros y convergencias del g√©nero en Cuba.

Un an√°lisis hist√≥rico de la pol√≠tica cultural cubana, conferencia del actor Kike Qui√Īones, director del Centro Promotor del Humor, donde abord√≥ la necesidad de una jerarquizaci√≥n adecuada y el di√°logo sistem√°tico con la vanguardia creativa, abri√≥ el debate que antecedi√≥ el panel ‚ÄúLa presencia de la mujer en la escena humor√≠stica actual‚ÄĚ, con Mireya Abreu, Venecia Feria y Kike Qui√Īones, en el Caf√© del Arte Joven en la AHS.

Fotos Kevin Manuel Noya

Por su parte, Jorge S√°nchez, caricaturista de Palante, periodista de Juventud Rebelde y colaborador del semanario ¬°ahora!, abord√≥ en su presentaci√≥n ‚Äúel humor en la cuban√≠a‚ÄĚ, desde ‚Äúuna visi√≥n hol√≠stica‚ÄĚ, donde parti√≥, a manera de recorrido, de las primeras publicaciones humor√≠sticas en la colonia, destacando la obra del espa√Īol V√≠ctor Patricio Landaluce, hasta la Rep√ļblica, y el trabajo de Torriente, Abela, Juan David, De la Nuez, Chago Armada, entre otros, mediante un abordaje a las principales revistas y peri√≥dicos en que personajes emblem√°ticos como el Bobo y Loquito aparecieron. Adem√°s, publicaciones como Palante y Mela√≠to surgidas despu√©s de la Revoluci√≥n.

El profesor Lino Ernesto Verdecia realiz√≥ en ‚ÄúEl humor en la balanza, o ¬Ņuna balanza para el humor?‚ÄĚ un an√°lisis de tres cuentos de autores destacados a partir del boom literario de los a√Īos 60, que no son precisamente humoristas, pero donde el humor est√° presente: ‚Äú¬°No hay Dios que resista esto!‚ÄĚ (Jes√ļs D√≠az Rodr√≠guez, 1941- 2002), ‚ÄúHasta revolucionario‚ÄĚ (Julio Travieso, 1940) y ‚ÄúAsamblea de efectos electrodom√©sticos‚ÄĚ (Eduardo Heras Le√≥n, 1940).

Despu√©s de realizar un abordaje de estos cuentos, que considera ‚Äúemblem√°ticos de la narrativa humor√≠stica cubana‚ÄĚ con la peculiaridad de que ‚Äúsus autores no eran ni han sido asiduos a esa vertiente‚ÄĚ, Lino asegura que es v√°lido observar que ‚Äúlos personajes protag√≥nicos de esas di√©gesis son palmariamente representativos de actitudes consideradas negativas, en especial si esta negatividad proviene de un desafecto al sistema pol√≠tico imperante. Es por ello que se nos hacen simp√°ticos, tolerables o admisibles aquellos donde podr√≠amos calificar de p√≠caros ‚Äďcon toda la carga sem√°ntica que de esos prototipos nos leg√≥ la literatura espa√Īola‚Äď, porque aun cuando el ‚Äúmachetero‚ÄĚ Kiki Fresneda ha ido a cumplir una tarea para la cual carec√≠a realmente de convicci√≥n, y que el obrero fabril es un mal trabajador autoconvencido de lo contrario ‚Äďy ambos no son precisamente escasos en el contexto nacional ni antes ni ahora‚Äď tienen a su favor algo importante: son veros√≠miles‚ÄĚ.

Fotos Kevin Manuel Noya

Ariel Zald√≠var, profesor del Departamento de Filosof√≠a de la Universidad de Holgu√≠n, en la √ļltima ponencia del programa, abord√≥ ‚Äúla praxis humor√≠stica ante los desaf√≠os hist√≥ricos de la √©poca actual y el contexto nacional‚ÄĚ, donde subraya que la relaci√≥n praxis humor√≠stica y √©poca hist√≥rica cultural presenta determinaciones concretas como: su mediatividad dial√©ctica, lo que implica que entre ambos fen√≥menos existe un complejo de relaciones contradictorias, din√°micas y fluidas donde se suceden momentos de diferencia, oposici√≥n, antagonismo y complementariedad sist√©mico estructural; la historicidad concreta y la sociologicidad, donde √©poca y humor existen y se realizan hist√≥ricamente a trav√©s de la praxis creadora de las diversas clases sociales, grupos y colectividades; la estructuralidad: humor y √©poca asumen una variedad hist√≥rica de formas de organizaci√≥n en el espacio y el tiempo; y la linguisticidad: √©poca y humor precisan para su eficacia praxiol√≥gica y comunicativa de determinados lenguajes que codifiquen y transmitan sus contenidos y mensajes en la totalidad sociocultural.

As√≠, a√Īade Ariel, ‚Äúpraxis humor√≠stica y √©poca hist√≥rica tienen entre otras m√°s, una cualidad hist√≥rica estructural com√ļn y constante en el tiempo: la ambivalencia dial√©ctica. Lo que implica que am√©n de las afinidades que comparten, tambi√©n posean diferencias espec√≠ficas que le permiten cumplir funciones opuestas como las que Mija√≠l Bajt√≠n y Gilles Lipovetsky desde sus contextos hist√≥ricos ideol√≥gicos le atribuyen al humor‚ÄĚ.

Además, como preámbulo del evento teórico Pienso luego río, quedó inaugurada en la galería Fausto Cristo de la Uneac, la exposición de humor gráfico Gracias por el mamut amarillo, de Jorge A. Carmenate, reconocido caricaturista y pintor original de Nicaro, Mayarí.

Quien bien te quiere te hará reír

El libro Quien bien te quiere te har√° re√≠r, de Onelio Escalona, miembro del popular d√ļo humor√≠stico Caricare, bajo el sello de Ediciones Holgu√≠n, fue presentado en el Caf√© literario de la Uneac como parte del programa del VII Festival de Humor para J√≥venes Satiric√≥n.

‚ÄúA trav√©s del absurdo, con manejo de una fina iron√≠a, sin groseras alusiones morbosas o defectos f√≠sicos, Onelio nos invita a re√≠r porque, hombre aferrado a sus or√≠genes, sabe que seremos salvados por la risa‚ÄĚ, coment√≥ el escritor Fidel Fidalgo, editor del mismo.

Para Onelio, m√°s que sketch, pues no se ajustan a sus requerimientos, lo que encontraremos al leer Quien bien te quiere te har√° re√≠r son ‚Äúpeque√Īos juguetes c√≥micos‚ÄĚ, piezas que escribi√≥ para ser llevadas a escenas por Caricare, junto a Mireya Abreu, y en los que se apoya en recursos que como humorista disfruta: la iron√≠a y el absurdo.

‚ÄúDe los beneficios sanadores de la risa mucho se ha teorizado y encontrar una raz√≥n para re√≠r a veces cuesta. Sin embargo, Onelio Escalona ha hecho de su trabajo un serio ejercicio para hacernos re√≠r, y ha escrito estas siete piezas humor√≠sticas que, jugando con las m√°s absurdas situaciones, fustigan conductas y males latentes en nuestra realidad m√°s pr√≥xima. Que lo consigue, no hay dudas. El lector agradecer√° las hilarantes propuestas que tal vez ya haya visto representadas en el escenario por el proyecto art√≠stico Caricare que comparte con la actriz Mireya Abreu‚ÄĚ, leemos en la contracubierta.

Como parte del Caf√©, conducido por el intelectual Manuel Garc√≠a Verdecia, Onelio abord√≥ tambi√©n el cantinfleo, t√©rmino aprobado por la Real Academia de la Lengua Espa√Īola a prop√≥sito del actor y humorista mexicano Mario Moreno, Cantinflas, quien para el escritor Carlos Monsiv√°is ‚Äúes el iletrado que toma control del lenguaje como puede‚ÄĚ. Adem√°s, Gilberto Cruz Rodr√≠guez, Pucho, comparti√≥ varias d√©cimas de perfil humor√≠stico.

Onelio, adem√°s de haber escrito guiones para la televisi√≥n, entre los que destacan ‚ÄúCaricare en clave de 2‚ÄĚ, ‚ÄúZooterapia‚ÄĚ y ‚ÄúDeja que yo te cuente‚ÄĚ, tiene publicados Caricare en clave de 2, por Ediciones Alarcos, y El chiste s√≠ tiene vuelto, por Ediciones La Luz.

Quien r√≠e √ļltimo‚Ķ

El Satiric√≥n, como en pasadas ediciones, no solo present√≥ varios de sus espect√°culos en las salas del Eddy Su√Īol, sino en otros sitios, como las sedes universitarias de la ciudad. De esta manera la ciudad se convirti√≥ en un amplio escenario donde, adem√°s de disfrutar las puestas de los principales creadores del g√©nero, se piensa y analiza el humor.