Ennel Viamonte Oria


Pila de ceniza, de miércoles estivales

Como todo mal augurio que pasa, no queda más que esperar por algo mejor; eso trajo al público de la Asociación Hermanos Saíz en Ciego de Ávila, los días estivales que pudo gozar en este entretanto pandémico. Sesionó nueve veces, desde el 2 de julio, un fenómeno tardío que conjugase libros y lecturas, en sus peñas, con una renovada forma de mirarse a sí mismas, adjuntada a una estrategia de promoción y visualización en redes sociales, a su vez, convirtiéndose en un producto de consumo audiovisual. Después de tanto tiempo, por fin se formaliza una alianza entre lo bohemio y novedoso, al interior de instituciones estatales, en la provincia.

Cada miércoles, hasta el 26 de agosto, con leves ausencias de su sesión física, en las últimas muestras, de la mano del escritor Arlen Regueiro Más se les rindió homenaje a autores universales desde el Centro Cultural Café Barquito. La invitación fue hecha a los jóvenes miembros Heriberto Machado Galiana, Yanarys Valdivia Melo, Leoneski Buquet Rodríguez, Roberto Carlos Armas Díaz, Yasmany Rodríguez Alfaro, Iracema Díaz Paz, Aldrin Mirabal y Cleilys Aurora, integrantes de grupo humorístico 40 megas y agrupación femenina de trova Motivos personales, respectivamente; Leonel Daimel García y Lázaro Valencia, para la lectura de muestra de los textos de Eliseo Diego, Frida Kahlo, Nicolás Guillen, Ernest Hemingway, Vincent van Gogh, Ana Frank, Sergio y Luis Montes de Oca, Michael Ende y Julio Cortázar, respectivamente.

Eliseo Diego. Miércoles de ceniza.

Entre la selección de homenajeados, se nota la coincidencia de sus fechas de natalicio o fallecimiento con el día de exposición de la muestra, a excepción de Ana Frank, caso en el que quizá se puede entender que hacen coincidir la juventud de la invitada y aprecio que muestra el coordinador hacia ella, como una figura infantil, desde su percepción adulta.

Fueron así provechosas las fechas 2 y 22 de julio conjunto al 26 de agosto, para homenajear el centenario del natalicio de Eliseo Diego, escritor con fuerte marca en la literatura avileña, lleva su nombre el premio anual que ofrece Ediciones Ávila; y los nacimientos del estadounidense Ernest Hemingway y el argentino, nacido en Bélgica, Julio Cortázar, respectivamente.

A los fallecimientos de Vincent van Gogh y Michael Ende, se les dedicó el 29 de julio y 19 de agosto, este último, algo distante de la fecha en que fallece, aun así, sucede en el mismo mes, día 28 pero de 1980. De la misma forma, se centran en medio de jornadas que comprenden sus fechas de natalicio y muerte, los homenajes a la mexicana Frida Kahlo y el poeta nacional postrevolucionario Nicolás Guillen; así como el especial del 12 de agosto por la jornada dedicada a los hermanos Saíz.

Vincent van Gogh. Miércoles de ceniza

De inteligente selección, Yasmany Rodríguez Alfaro, también artista plástico, fue escogido par exponer la obra literaria de Vincent van Gogh, la cual se compone de cartas escritas a su hermano Theo van Gogh. Dicha obra se observa con una visión ensayística, debido a la percepción que mostraba Van Gogh del arte contemporáneo de los creadores de su época y su propia concepción sobre la obra que desarrollaba. Criterio de selección antes empleado para exponer a la pintora y poetisa Frida Kahlo, perfiles que también cumple Yanarys Valdivia Melo.

Miércoles de Ceniza es una peña de la filial avileña de la AHS, nacida en la década del ʻ90, organizada y dirigida por la poetisa e investigadora Ileana Álvarez y los escritores Francis Sánchez y Otilio Carbajal; sesionaba una vez por mes, cada tercer miércoles, con sedes en El Patio del Tamarindo de la filial avileña, la Galería de Arte, Casa de la trova, incluso en el patio de la casa de la escritora Carmen Hernández Peña.

Desde 2019, el poeta Arlen Regueiro Más decidió retomarle en los períodos estivales, pero la innovación se aguardó hasta 2020. Se ha implementado una forma ampliada de realización para cada miércoles. Un diseño de cartelería promocional protagonizaba la antesala semanal, acto seguido, un episodio de tres partes hacía la muestra del joven miembro que coprotagonizaría el próximo miércoles desde el improvisado estudio frente al muro más bohemio de Café Barquito.

Arlen Regueiro Mas. Miércoles de ceniza.

La versión en vivo, funcionó como continuación del preámbulo que ofrecía su versión audiovisual. El horario escogido fue quizá lo más inteligente para implicar a un público del que nunca se sabría, hasta llegada la rifa, cuan asiduo o no, sería para coincidir con las lecturas. Diez de la noche se apuntó para la cita de cada semana, hora después del café repletar sus mesas por quien fuera que buscase el confort climatizado y la calidad de sus productos gastronómicos, acompañado de una música diferente.

Mientras la rifa descubría nuevos lectores, el cadáver exquisito involucraba a casi todos los que asistían. Este escenario resultaba el más inclusivo, pero desde el inicio de su estrategia promocional se creó todo un reflujo que tributó a un mejor funcionamiento de lo que es casi perdido hoy: Una peña artístico-literaria. Otros aspectos quedan por optimizar, como la calidad y nitidez del audio, pero se muestra ya, como un buen ejemplo de vanguardia.

Los videos ostentan su lugar en el canal de YouTube de la sede, mientras su anfitrión organiza un nuevo taller literario en la sede para incentivar a la creación a jóvenes miembros, otro homenaje a los hermanos Saíz, nombrado Briza nueva, tal cual un poema que se recoge en sus antologías.



Club de los argonautas: Made in Pina

El club de los argonautas es una descarga casi informal, como lo describe su anfitrión y creador, Félix Antonio Castillo Flores, diseñado para leer, reír, cantar y bailar, con los amigos, en su propio patio. El Club surgió en 2019 como una necesidad a suplir, ante la falta de cultura de orígenes alternativos, en los alrededores. Los argonautas coinciden una vez por mes, colindando con la pared de fondo, de una ruina de logia, seguida por el portal lateral de la casa de los Castillo. La familia anfitriona porta un gusto por lo anglosajón, hispano, afro o asiático, cualquiera sea la etnia, pero siempre cultura; y el acercamiento literario, tanto cubano como extranjero. En la casa confluyen idiomas: español, inglés, francés, alemán y ruso. ¡Un hervidero multicultural! Sarah, la mayor de las hijas cursa estudios de Historia del Arte en la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba.

Álvaro Pérez Díaz, egresado de la desaparecida Academia de Artes Plásticas Raúl Martínez, de Morón, con la idea de simplemente sentirse realizado, la cual compartía con Félix A. y Sarah Castillo, sentados en la saciedad del aburrimiento, en el parque Sergio Antuña, del municipio de Ciro Redondo (Pina), deciden tras el comentario de Sarah: “¡Álvaro! ¿¡ah que nosotros no hacemos una exposición en Pina?!”, crear en 2019 un proyecto sociocultural conjunto, con la intención de mostrar a un público reducido, mayormente compuesto por amigos, la obra cultural que cebaba en el pequeño Pina. Surge, de propia creación, una forma de reaccionar contra la falta de motivación de los artistas y la poca ayuda institucional.  

Sin título 1. Lázaro R. Torres

Sin título 2. Lázaro R. Torres

Made in Pina es como llamaron los integrantes de El club de los argonautas a este tesoro cultural que comienza a crecer en valor tras su segunda edición, con el apoyo institucional de la Biblioteca Sergio Antuña, que presta su espacio para ello, y un reciente interés por la Casa de la Cultura municipal Sergio Antuña. En realidad, este grupo disperso de creadores formalizan el surgimiento de la peña literaria El club de los argonautas, como hervidero artístico que erupciona hacia un público general, una vez por año, luego de la primera edición del evento.

El club… nombre que intenta conceptualizar la obra de los navegantes de Argos, esta vez en busca de un vellocino artístico, se agrupa por insistencia de Rafael Díaz González (el Duende) y se nombra por idea de Ana Camila Castillo, la más joven hija de la familia. Visitan el espacio de los argonautas, amigos de los amigos, cualquiera que sea quien necesite expresar su creación y, cercano a un segundo Made in Pina, miembros de los talleres literarios municipales como el Olga Alonso. El Duende, ausente, se hizo de la noche de la segunda edición entre poemas, portó sus palabras a viva voz el propio Félix. Los talleristas del Olga Alonso también llevaron su obra allí e intercalaron lecturas con la lírica voz de Mailianys Valdés, de estudios vocales, en su paso por la Escuela de Instructores de Artes.

Sin título. Carlos Mario Ulacia Duquesne

En la primera edición, era objetivo desempolvar lo que hasta 2019 había sido creación invisibilizada en el pueblo. Entonces empujaron más y bajo el subtítulo “Se busca”, decidieron rehacer el evento en 2020. Esta segunda edición apuntó a indagar en los rincones sobre “lo cubierto de polvo y bagazillo de nuestro Macondo” (palabras del catálogo), o sea, sobre aquello que quizás había quedado desvirtuado, y a lo nacido   desde el año pasado.

Ambas ediciones del Made in Pina se han regido por un género musical: por el jazz la primera, y por el rap la segunda. El concepto al que alude “Se busca” es defendido más de una vez: sacar a la luz un género que no tiene sitio en el municipio a pesar de contar con un público, pues os interesados en escuchar este tipo de música lo hacen de manera aislada.

Félix Antonio Castillo abrió las puertas a un público que apreciaría lo folclórico en la danza Isla Bella, interpretada por Lía Rodríguez Michel, estudiante de la escuela vocacional de arte Ñola Sahig Sainz, con vestuario pigmentado según Oshún. La lectura del catálogo dio paso a una pequeña exposición de la obra de artistas plásticos locales, en la que se destacó el erotismo y el preciosismo de la figura femenina abrazada por cálidos colores, en la obra Sin Título (S/T) de Carlos Mario Ulacia Duquesne y la duología, también S/T de Lázaro Richard Torres González. Entre las siete obras, restaron Uróboros de Álvaro Pérez Díaz, otras dos piezas sin título de Guillermo Llada Sotolongo y Edduar Marcos Rosabal Guerrero y la artesanía de Orelvis Carrillo Rodríguez, Buena Música.

Como en todo pequeño pueblo, impresiona lo novedoso, el performance Se busca, por Anna Camila Castillo Babastro, en el pequeño espacio museográfico que aportaba la biblioteca Sergio Antuña. Se robaba el primer destello en las miradas aglomeradas a su vera. Una vigía de griega vestimenta, que intenta desde su ceguera ver más allá de la punta de sus narices. La figura colosal vio el mundo y entonces quiso arrancarse los ojos que empobrecían su curiosidad en llanto.

Se busca. Ana camila

Alejandro Llanes, es conocido entre los buscadores de la bohemia en el pequeño poblado, se destaca como realizador de estudios independiente, en colaboración con amigos del pueblo, compuso el proyecto documental de cuatro años de trabajo La realidad de un sueño, obra que robó la atención de los espectadores en un primer Made in Pina. Entre 2014 y 2018, se generó un producto para el pueblo, nacido del pueblo, ajustado a la realidad y sociedad pinense. En el audiovisual representativo de la música rap con su tendencia protesta, encontré a Llanes. Y la canción Soldado, de Yoanli Piñero Valor (el Yoa), fue un producto expuesto en el evento.  

Alrededor de 15 años atrás, surge la intriga por la creación y cultivo del rap del Yoa: “Tenía como 20 años, escuchaba la música que llegaba de Puerto Rico, los reguetoneros de la época me gustaban pero lo que más escuchaba de sus discos eran los temas de ganstarap, un subgénero que trata de una manera cruda la realidad social de cada país”, De forma casera, por colaboración de algunos amigos que les interesa su obra y le ofrecen pistas fluye su obra, que se agrupa en YouTube para un público general y hoy día en el El club de los argonautas: Made in Pina.

El público fue más que diverso, más de lo que sus realizadores esperaron ver sentados en el patio frontal de la biblioteca con todos los puestos ocupados, incluidos los no planificados sofás, sacados de la recepción a fin de ganar espacio para la bienvenida. En su mayoría jóvenes, pero también presentes niños y adultos mayores, disfrutaron de una velada que se ambientó con rap, en su aspecto sonoro.