Elizabeth Soto


Los eBooks de La luz

Como se ha venido diciendo desde hace un tiempo, una de las propuestas para la promoci√≥n de la literatura que se hace en nuestra casa editora, La Luz, es la versi√≥n de los libros en su formato eBook. Teniendo en cuenta la carencia que afronta el pa√≠s con la escasez de papel, esta ha sido una buena manera para que pueda llegar a todo el que se interese. As√≠ que me he dado a la tarea de rese√Īar y anunciar cada t√≠tulo.

Se acerca a esta promoción Jacques Prévert. Instrucciones para dibujar un pájaro a cargo de las traductoras Irina Chaveco y Elizabeth Soto.

Jacques Pr√©vert, poeta franc√©s que vino al mundo justo en la inmediatez de un nuevo siglo, fue un escritor, dramaturgo y guionista, se le atribuye tambi√©n la paternidad de varias pr√°cticas art√≠sticas como el cad√°ver exquisito, ejercicio propio del movimiento surrealista de aquella √©poca. Pr√©vert se movi√≥ por situaciones econ√≥micas convulsas desde su ni√Īez. Este hombre de una observaci√≥n profunda supo mediante la palabra visualizar y describir de una forma peculiar los horrores de la segunda Guerra Mundial y las injusticias propias de la sociedad. No fue aceptado desde el primer momento en la vida literaria parisina pues su poes√≠a, considerada por muchos repugnante por ser escrita en lenguaje popular, no mostraba a decir de los literatos de la √©poca la belleza de la l√≠rica acad√©mica a la que estaban acostumbrados.

Tiempo después, digamos que por la perseverancia y la calidad de sus versos, el poeta comienza a ser importante y tomado con notoriedad, justo cuando habla de versos que mitigan la pobreza y alientan al amor. Paroles, su poemario más conocido, llegó tras la guerra en 1946 para marcar un hito en las letras francesas, ya cuando el autor era reconocido justamente por una serie de guiones cinematográficos.

Su carácter rebelde se vislumbra en cada uno de estos poemas que presentamos en la selección. Adoptan una voluntad fónica de modo consciente o inconsciente que hacen del poema una estructura libre, donde se respira un tempo que es otorgado por las sensaciones que trasmite el autor, en su burla o halago, aboliendo los signos de puntuación, incluyendo una ortografía a su antojo.

Una lectura en voz alta de sus poemas en franc√©s denota su prop√≥sito de crear hemistiquios mel√≥dicos, especie de anagramas para decir lo dicho, de una manera m√°s amena, m√°s tonal. Un juego de palabras que burle la situaci√≥n, el entorno, un sentimiento espec√≠fico, dislocaciones de estructuras sint√°cticas que organizan o desorganizan el cerebro de los personajes, conmutaciones en los sintagmas, frases con deformaci√≥n cuyo referente ling√ľ√≠stico es evocado por el lector u oyente. La repetici√≥n, el inventario verbal o sustantivado, encadenamientos, paralelismos preferentemente con estructuras sint√°cticas, notaciones como pinceladas que conforman por yuxtaposici√≥n un relato narrativo o dram√°tico.

Jacques Prévert es sin dudas uno de los poetas más irreverentes del siglo pasado, que insistió por encima de todo en hacernos sentir el placer absoluto de la poesía.

Desayuno

  • Ech√≥ caf√©
  • En la taza
  • Ech√≥ leche
  • En la taza de caf√©
  • Ech√≥ az√ļcar
  • En el caf√© con leche
  • Con la cucharita
  • Lo revolvi√≥
  • Bebi√≥ el caf√© con leche
  • Y regres√≥ a la taza
  • Sin hablarme
  • Encendi√≥
  • Un cigarrillo
  • Hizo c√≠rculos
  • Con el humo
  • Ech√≥ las cenizas
  • En el cenicero
  • Sin hablarme
  • Sin mirarme
  • Se levant√≥
  • Se puso
  • El sombrero
  • Se puso la capa
  • Porque llov√≠a
  • Y se fue
  • Bajo la lluvia
  • Sin una palabra
  • Sin mirarme
  • Y yo me puse
  • Las manos en el rostro
  • Y llor√©.


Análisis poético de una Romería digital

Recuerdo de adolescente salir corriendo desde el Varona, una secundaria insigne por aquel entonces, hasta el parque Calixto Garc√≠a y quedarme atrapada observando todo tipo de manifestaciones art√≠sticas. La ciudad se inundaba de una po√©tica que era imposible escapar. As√≠ descubr√≠ por primera vez las estatuas humanas. Yo era una adolescente enjuta que estudiaba piano, solfeo y teor√≠a en el Conservatorio de M√ļsica de Holgu√≠n.¬†

En una ocasi√≥n, me detuve en una esquina y se acerc√≥ un caballero alado y con un pincel, movimientos pausados dibuj√≥ una greca en mi espalda, me susurr√≥ al o√≠do: ‚Äúes la espalda m√°s linda que he visto‚ÄĚ. Y se march√≥. Mis libros de partituras que llevaba bajo el brazo llamaron la atenci√≥n y fueron arrebatados por una mujer bodypainting sentada frente a un piano que interpret√≥ en un segundo Nocturne in¬† C Minoir, de F. Chopin. Otra vez fui v√≠ctima del teatro bufo, cuando apurada por los corredores, volteo la mirada y ten√≠a una fila de mimos imitando todos mis gestos. Llegando al parque de Las Flores nuestro querido Joaqu√≠n Osorio, Premio Nacional de Promoci√≥n Literaria, preguntaba con micr√≥fono en mano a modo de rifa qui√©n era la autora de Mar√≠a Toda, el autor de Abrirse las Constelaciones, entre otros, as√≠ fue como obtuve Jard√≠n, de Dulce Mar√≠a Loynaz.

En a√Īos posteriores esperaba mayo con la ilusi√≥n de lo que pasaba en sus parques y calles. Fui creciendo esperando cada a√Īo por las Romer√≠as. Cuando estudi√© en la Universidad de Oriente, mi casa se convirti√≥ en una beca de romeros. Luego en Holgu√≠n en la universidad nos dijeron: este a√Īo las pr√°cticas son en las Romer√≠as. Todos nos quedamos boquiabiertos. Ya no tendr√≠amos que escaparnos o salir apresuradamente del aula. Yo fui ubicada en el peri√≥dico La Luz, que por aquel entonces ten√≠a una edici√≥n de lujo en este evento. Ah√≠ comenz√≥ mi verdadera pasi√≥n de romera.

Trabajar dentro de las Romer√≠as proporciona otra perspectiva. Si bien es cierto que no da tiempo de disfrutar todo lo que quisieras, brinda la facilidad y la oportunidad de conocer figuras de talla mundial. As√≠ fue como logr√© entrevistar para mi tesis a Luis Alberto Garc√≠a, le estrech√© mi mano a Andy Monta√Īez, bail√© con William Vivanco, abrac√© a la Dra. Mar√≠a Dolores Ortiz, almorc√© con Guido L√≥pez Gavil√°n, cant√© al lado de Hayd√©e Milan√©s en una noche bohemia, porque si algo tiene de favorable las Romer√≠as de Mayo es que nos volvemos una gran familia, no importa qui√©n seas, ni cu√°n conocido o afamado, ah√≠ en ese espacio, todo el mundo es un cubano.

A todos nos pasa, guardamos placeres para ese esperado momento, cada uno espera esa semana para disfrutar al m√°ximo sus pasiones y eso, de alg√ļn modo es poes√≠a.

  • S√© de quienes no salen del evento Memoria Nuestra y preparan sus trabajos todo un a√Īo, con la pasi√≥n del recuerdo, para no perder las ra√≠ces.

  • S√© de quienes a √ļltima hora se deciden por presentar su corto en La C√°mara Azul, y ah√≠ est√°n esas met√°foras visuales cargadas de sensibilidad y cercan√≠a espiritual.

  • S√© de quienes no intentan estar encima de la torre pero Babel los ha dado a conocer, por la habilidad en el pincel, cuando describen la realidad con trazos, cuando el color exacto llena tu vida.

  • S√© de quienes llegan por un abrazo y se van convocados a escribir porque esta isla es un verso.

  • S√© de quienes asisten a un espacio de trova, pero sucumben al bajo de un rockmero.

  • S√© que la ama de casa no pudo llegar temprano a su hogar porque una danza callejera la intersect√≥ y le quit√≥ los bolsos de compra, la cartera y la dej√≥ entre risas en la puerta de su casa, y ella nunca olvidar√° que la Giganter√≠a pudiera postergar la cocci√≥n de sus frijoles.

S√© y sabemos que el arte salva, que es propio de los artistas tener alternativas, porque el arte es optimismo. No esparaba menos de todos los que de alg√ļn modo contribuimos para que cada a√Īo el hacha suba a la cima de la ciudad, para que llueva, quiz√°s estas romer√≠as digitales tengan la fuerza necesaria para entrar en la sensibilidad de cada uno y desde el m√≥vil, con la alegr√≠a de recibir arte en casa, nos libremos de la contaminaci√≥n, para saber esperar y cuidar el ma√Īana. Hay mucho todav√≠a por hacer, hay muchos caminos que descubrir, tenemos limitaciones concretas, pero el arte es libre como nuestros pensamientos y esto definitivamente nos har√° sanar y crecer.



Rendir homenaje desde la utopía…

Cuando Thomas More, el pensador, teólogo, político, humanista y escritor inglés escribió en el siglo XVI su obra más famosa Utopía, sabía que conceptualizaba el término: plan, proyecto, doctrina o sistema deseables que parecen de muy difícil realización. Y a esto se enfrentaron los realizadores Carlos Gómez y Manuel A. Rodríguez Yong en su reciente puesta Romerías, la utopía.

El largometraje a cargo de las productoras independientes WajirosFilms y i4films, ha rendido merecido homenaje a este evento de multitudes que no ha sido f√°cil definir.

Mi comentario parte desde la experiencia. La posici√≥n de enfrentarse a una pel√≠cula que he vivido desde fuera y hace varios a√Īos desde dentro. Quien ha trabajado en las Romer√≠as de Mayo, solo as√≠ puede emitir un criterio acertado, porque el espectador, de las Romer√≠as o de la pel√≠cula posee, sin temor a decirlo, lagunas de informaci√≥n que lo har√≠an ser injusto o demasiado halagador.

en la filmación del documental romerías, la utopía

No me dedico cabalmente a la crítica cinematográfica, mi acercamiento a esta muestra es basado en principios técnicos, meramente razonables, y una mirada oficiosa que en gran medida trata con optimismo la obra del otro, porque cualquier acción donde medie el arte, es bien recibida, aunque exista una fina línea divisoria entre el bien y el mal.

Si de recursos visuales se trata, creo que la muestra representa con veracidad la estética de tratar de absorber el espíritu de fiesta y el poder de atracción, un evento que revoluciona y pone a toda la ciudad a su disposición.

En conversaci√≥n privada con Ana Mar√≠a Gonz√°lez, quien estuvo a cargo de la direcci√≥n de fotograf√≠a, me explica que para lograr ese efecto se usaron entre tres y cinco c√°maras simult√°neamente, con la idea de que se visualizara la cantidad de eventos dentro de un mismo evento, que satisface varios p√ļblicos a la vez. Fundamentalmente persiguen la algarab√≠a, porque ese sin dudas es el esp√≠ritu romero, una especie de catarsis colectiva, donde los j√≥venes confluyen en las plazas y se avisan de las presentaciones y las horas, porque el Programa, a veces impreso y escaso, pierde veracidad, al punto de infartar a un ingl√©s. Obviamente estos detalles de los planos, un plano americano y un fondo difuso, un plano medio corto, que resalta en varias ocasiones la figura de su fundador o padre de las Romer√≠as de Mayo, Alexis Triana, propone una mirada pol√©mica y apasionada de su organizaci√≥n.

equipo de filmación del documental romerías, la utopía

Otras veces, cuando el lente se abre y resalta a la ciudad desde la cima, siento, como holguinera al fin, que este pueblo es demasiado grande culturalmente para poder abordar todas sus aristas en apenas siete días. Vemos también, esas zonas de claroscuro, donde se desvanece la imagen con la sensación, de que esta fiesta, tiene sus momentos de muerte, de desgaste.

Hay un abanico de entrevistados, los imprescindibles, y otros que debieron estar y no voy a mencionar por tratarse de subjetividades. Hay una diversidad de criterios que se contraponen como en las Romer√≠as mismas. Y si a usted, que me est√° leyendo le parece exagerado, como dijera otro romero fundador, que haya que tener en determinado momento cierta ‚Äúmasa testicular‚ÄĚ para no salir da√Īado de unas Romer√≠as, cr√©ame que no exagero. Hay opiniones en boca de sus interlocutores bastante sinceras, otras no tanto, pero el documental viene siendo una verdad, y los protagonistas dejan entrever sin esfuerzo alguno de qu√© est√° hecho un evento que trata de aunar y no de dividir.

en la filmación del documental romerías, la utopía

Obviamente sus directores estarán en tela de juicio por mucho tiempo, esto garantiza que el material posee las características que requiere el arte, la polisemia a la que nos han expuesto, a la controvertida aparición para muchos de una actriz superflua, para mí tan necesaria, porque me vi retratada en su piel, fugándome de la Universidad de La Habana justo en el mes de mayo, deseosa de ver a los míos en ese mes donde todos confluyen; quizás la dramaturgia de ese personaje se centre en la visión de que no todo es desorden y desenfreno, tratándose de una madre que conjuga todas sus pasiones, al mismo tiempo queda aislada, no logra concomitar el discurso poético de su imagen con la historia que se narra, y mucho menos el final, dejando al espectador más allá de un suspenso, en una duda, careciendo de un significado semiótico.

fotograma del documental

Otros puntos pudieron ser abordados con más intensidad, pero habría que ver la real intención de sus realizadores porque se trata de un largometraje que exhibe y enamora una vez más a los artistas de Cuba y el mundo. No estamos ante un panfleto politizador. El mensaje de amor se transmite y llega con fuerza mediante un guion, que si bien es cierto que tiene mucho de principiantes, resume y concisa la tradición de un pueblo confinado a ser capital del arte joven.



Camilo Noa, un poeta de l√°minas, suspiros, fractales y peregrinaciones

Entra a la oficina de Dise√Īo Editorial y su saludo contagia al equipo creativo. Est√° en Ediciones La Luz con una c√°mara en la mano, necesita un protector para el lente. Consulta a todos, y los de all√≠ se distorsionan, entablan una conversaci√≥n que nos aleja del trabajo, pero le prestamos atenci√≥n y le damos caf√©, de cualquier taza, es uno m√°s de all√≠. A veces, ese caf√© tiene la magia de anclarlo en la silla y Camilo no se va, sobre todo porque quiere ver las √ļltimas correcciones de su libro. Se trata de Laminarios, su m√°s reciente publicaci√≥n bajo nuestro sello y presentado tambi√©n en formato eBook en la pasada Feria Internacional del Libro de La Habana. Camilo siempre est√° dispuesto a colaborar: ‚Äúlo que haga falta Yuseff‚ÄĚ, dice en aras de vernos crecer y de verse luz, porque en varias ocasiones ha expresado su agradecimiento por haber sido escogido en este plan editorial.

Así llegué a la poesía de Camilo, conociéndolo en las presentaciones, en un café, en las voces de una amiga. Así llegué a trabajar en sus versos y no veo otra persona que no sea él mismo en cada línea. Su madre, personaje principal en la mayoría de sus poemas y a la que dedica este libro, se desdobla para ser irremediablemente heroína, madre-angustia-sacrificio, madre todopoderosa, madre-totem, abnegación, confianza y desvelo, madre omnipotente…

cortesía de camilo noa

Mi madre teje en su banqueta de pino

un mantel anchísimo

…

Madre teje a estas horas

para acabar temprano con el hambre

Luego aparecen otras perturbaciones, el poeta de la Villa Blanca de los Cangrejos, resurge en las aguas, el olor a salitre es quien lo perpet√ļa de esas muertes que √©l mismo se figura.

Esta mujer que viene a mí

se est√° muriendo

tiene olor a animal p√ļtrido

desde ni√Īo s√© distinguir ese hedor

lo sentía en la iglesia

había una anciana que olía a cáncer

y me daba muchos besos

como quien besa por √ļltima vez

me abrazaba con el pecho blanco

lleno de talco

con ese aroma viciado

de fluidos y escaras

esta mujer que se aproxima

no me besa

posa una mano sobre mi hombro

y me mira con l√°stima

Su vida es llevada a una placa de laboratorio, y en esa lámina donde la lupa del microscopio amplía minuciosamente cada elemento, aparecen sus peregrinaciones, los recorridos que hace sobre el cuerpo de cada mujer o de la patria. El pescador ha vivido a su antojo con la fórmula de la felicidad que precisa uno de sus versos luz:

…hubo mirra

incienso y mieles

y una muchacha

se hizo sal

en un espasmo

cuando sostuvo la mirada.

Si hablamos de recursos literarios, tropos empleados en su dramaturgia, el autor resuelve con simulaciones. Es difícil comprender que cada uno de los hemistiquios que conforman sus poemas es un modelo matemático a veces abstracto, otras no, pero no pueden explicarse por las teorías clásicas. Camilo no es un poeta de deducciones. La lectura parcial indica una interpretación, la lectura analítica contrapone significados, y deja al lector en un mar de polisemias listo para ser creador a partir de uno de sus versos.

cortesía de camilo noa

Sobre un verso de Camilo Noa

Vamos a amarnos hasta saciar el hambre de los cuerpos

Vamos a amarnos y repartir las caricias  a partes iguales

Yo te ofrezco mi flor, mi poema

Cada noche siento que me ofreces de alg√ļn modo tu Patria.

Sus textos poseen la belleza, la estética que el buen arte amerita, las voces latinas conforman el entramado característico de poemas-ciencia. Porque el autor o es macho viril, o es hombre empatía con tendencia al mimo. No por mi cercanía, pero me atrevería a decir que Camilo es el neologismo vallejiano, una especie de trilcedumbre; tristeza por el vocablo recurrente hambre, dulzura por esas retribuciones implícitas constantes que aparecen a modo de exergos o intertextos:

A L.Y.

Seguramente mi amigo el poeta

hubiese llorado de ver morir aquel √°rbol

sintiendo igual estremecimiento

lloré al ver las manos del carbonero

que lo talaba

Aquí no se vislumbra un recurso clásico de métrica o rima, pero hay un verso libre, tan libre como los pensamientos del autor que habita en una nación suya y donde canta su propio himno, lo incita a transitar en ese mundo de carencias, problemas existenciales, o de circunstancias. Estamos ante un texto de valiosa carga semántica, con imágenes y metáforas conceptuales, elegantes verbos de vida interior que hacen sin duda alguna en Camilo y el lector la extrapolación necesaria.



Diario luminoso

Son las 2 de la ma√Īana y el grupo Luminosos creado en WhatsApp se mantiene activo. Liset Prego incita a colaborar en su narraTK, un proyecto para compartir literatura en la voz de sus propios creadores o de sus lectores, y lo hace a trav√©s de audios por Telegram o Messenger, se escucha de fondo las voces de sus hijos y me dice: Elizabeth, cuando te grabes trata de que Luna y Mh√≠a se hayan dormido (se r√≠e) y de evitar el sonido ambiente.

Es una locura, me entran mensajes por todos lados de los mismos. El diagramador Norge Luis Labrada decide que hablemos solo por WhatsApp, pero el dise√Īador Robert R√°ez, propone que mejor en Telegram porque si hay que mandar una imagen no pierde calidad.

Luis Yuseff está online y es todo un acontecimiento, sabemos que tecleará un poco lento porque no ha tenido tiempo de ajustar la graduación de sus espejuelos después de la operación de miopía. El avatar del grupo es una taza de café, esto sin dudas nos recuerda los días en que estábamos juntos en la oficina del Yuse, como le decimos en la intimidad del trabajo.

oficina de Dise√Īo de la Editorial.

LY: Vamos a escoger algunos relatos del Libro de los abrazos, de Eduardo Galeano (Ediciones La Luz, 2016) para hacer postales digitales; Robert, trabaja en eso y lo iremos publicando en las redes poco a poco; Ely, t√ļ eres la encargada para que no tengas que salir a la editorial a diagramar que yo s√© que las ni√Īas con este encierro se alteran. Ve haciendo rese√Īas de lo que hubi√©semos presentado en la Feria del Libro, si se pudiera dar promoci√≥n por la AHS, en Facebook, en todas las redes, me etiquetas, acu√©rdate.

Ely: Claro, c√≥mo no te voy a etiquetar si t√ļ eres trending‚Ķ Ay, a ustedes no les duele el pecho, como una sensaci√≥n de ahogo‚Ķ

Norge: Eso es estrés, yo estoy igual.

Ely: Yuse, ya Robert me mand√≥ las im√°genes, pero le vir√© una porque se hab√≠a desajustado una l√≠nea, m√°s o menos 1mm, te imaginar√°s que no √≠bamos a poder dormir esta noche, t√ļ conoces mi TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo).

LY: jjajaja, ok no se preocupen fíjense en los track (espacio entre caracteres)

Ely: Sí, eso le dije que hay una que está demasiado apretada, es que tiene el display roto y además en Corel se pierde la perspectiva, no es como en Indesign. De todos modos, yo llamo a Mariela (Mariela Varona, la correctora) para que revise.

oficina de Dise√Īo de la Editorial.

El libro de los abrazos, del periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano (1940-2015) fue publicado en nuestro sello en el a√Īo 2016 bajo la rigurosa edici√≥n de Luis Yuseff, editor y director de nuestra casa editora, Ediciones La Luz. Un ejemplar pr√°cticamente agotado en las librer√≠as holguineras que mantuvo los grabados e ilustraciones que el propio autor concibi√≥ para la edici√≥n paradigm√°tica de Siglo Veintiuno Editores, gracias a la colaboraci√≥n y el empe√Īo de Eduardo Heras Le√≥n, Ivonne Galeano y Eduardo Freitas.

Si bien es cierto que la aproximaci√≥n a su lectura puede ser hecha de dos maneras: de un tir√≥n o por partes, porque son relatos cortos donde algunos no tienen una secuencia. En este libro la belleza radica en las palabras, aunque hable a veces de dolor o exilio, es el peculiar estilo de Galeano que entreteje lo m√≠stico y lo jovial, una s√≠ntesis perfecta del imaginario del autor, donde celebra o reflexiona, satiriza y encuentra m√ļltiples miradas esperanzadoras a los estados de √°nimo, al coraz√≥n. Un libro que debe ser le√≠do despacio para que no se acabe. Su lenguaje recto, facilita la comprensi√≥n √≠ntegra, absorbe al lector en un acto que hipnotiza y lo devuelve a la realidad con optimismo y otras maneras de enfrentar la vida.¬†

Dicen las paredes

Ediciones La Luz tambi√©n reajusta su programaci√≥n en esta dif√≠cil etapa que estamos viviendo. Seguimos con el plan editorial, los editores desde sus casas y luego la misma cadena de diagramaci√≥n, correcci√≥n, edici√≥n‚Ķ Somos un equipo, que extra√Īa sin dudas nuestra Casa Editora, porque es precisamente as√≠, una casa, con aires de instituci√≥n.

La ventaja y la alegr√≠a es que todos somos escritores, de esta manera a la hora de trabajar podemos lograr una empat√≠a tal con el autor y comprender sus interioridades. Al estar paralizados por el Coronavirus, hemos querido insistir y hacerle comprender a los j√≥venes, a las personas en general, que este es el momento crucial donde el arte salva. Desde sus casas y a trav√©s de las redes estaremos incitando a la lectura, porque nuestro sello ha publicado todos los g√©neros literarios a lo largo de los a√Īos. En la √ļltima campa√Īa comunicativa, el equipo editorial estuvo inmerso en la creaci√≥n de libros electr√≥nicos y audiolibros, spots radiales y televisivos haciendo alusi√≥n bajo la etiqueta #alaluzseleemejor, porque leer poes√≠a constituye un acto de sanaci√≥n.

Ofrecemos estas postales digitales que poco a poco se irán compartiendo a través de las redes, como alternativa o abrazo, percibiendo que desde la lectura lo imposible tiene otra perspectiva. Eso lo dicen hasta las paredes…

Dicen las paredes

Dicen las paredes



Las poses que purifican (+ video)

Mi acercamiento no ha sido solo desde la perspectiva de la amistad, una amistad que surge desde las letras, inmersos todo el tiempo en el arte del bien decir, en la estética del párrafo visto desde el marco en una hoja de Indesign. El oficio de diagramador y librero le han proporcionado esa quietud que necesita un poeta para liberar sus miedos, una paz que radica en liberar sus expresiones, que lo hacen transportarse y tener ante nosotros el verso luz, ese que irremediablemente aparece en cada estrofa de su primera obra, Poses.

cortesía ediciones la luz

Mi acercamiento m√°s preciso radica en un an√°lisis minucioso, con alg√ļn enfoque subjetivo, porque indagar en los versos de un poeta-amigo tiene la ventaja de apropiarse de ellos, sentirme reflejada en cada acto donde enumera el bien y el mal o donde rechaza el orgullo y la injusticia.

Hay un sinn√ļmero de tropos que enmarcan los hemistiquios, haciendo de la poes√≠a de Labrada un lenguaje recto, natural pero conocedor de los giros y modismos de la ret√≥rica. Innumerables intertextos y exergos proporcionan la inspiraci√≥n, series de ficci√≥n, filmes, √©pocas difusas y hasta los contextos medievales, circundan una posici√≥n sem√°ntica que abarca los sentimientos de un hombre homosexual, atra√≠do por la belleza del esp√≠ritu o la misma est√©tica que cubre la piel de los que piensan con raz√≥n, una raz√≥n contundente que lo convoca a amar, a sentirse atra√≠do por hombres de letras, o alquimistas.

Hay tanto de Labrada en cada verso que no podríamos dilucidar con certeza cuando es él o los otros, porque cada pose que adopta es trabajada para esclarecer los distintos estados de ánimo por los que atraviesa, algunas veces atado, sin poder hacer nada, solo leer o escribir y otras devorando al mundo.

El poeta est√° preso

un círculo lo mantiene cautivo

quiere buscar un soporte en sus pertenencias

solo encuentra libros.

Resuelve con el desnudo sus sentimientos más apasionados, el poeta se desnuda en cada verso, en cada acto que compone la dramaturgia de su obra y lo hace de diferentes maneras, poeta-amante, poeta-ambiguo, poeta-animal, poeta-raza, poeta-ave, poeta-fiera, poeta-muerte. Todos estos pares semióticos definen su realidad, pero hablemos entonces qué logra una lectura minuciosa.

Si bien es cierto que el autor no se esmera en encontrar un lenguaje artificioso, independientemente de verse condicionado por referentes de trabajada tropología, saltan a la vista símiles, metáforas, metonimias y algunos recursos de sustitución que hacen del texto poético una belleza en la expresión que el poema en sí es un canto.

…vamos a descuidar

las ausencias

del caballo blanco

del asesino

como yo descuidé la isla

voy a hacer cualquier cosa

para luego desaparecer

La vida es demasiado aburrida para vivirla eternamente.

Y estar√≠amos entonces ante un poeta vencido, por la angustia y la frustraci√≥n, por la b√ļsqueda incesante de ese amor plat√≥nico que no lo deja avanzar, quiz√°s convierta en otra pose su incomprensi√≥n, y en esa mirada constante desde el centro, desde su mismo eje, desarrolla su foco delirante. Esas ser√≠an sus figuraciones, y como el agua del r√≠o Sena sustancia que compone su microuniverso, Norge Luis Labrada, en una pose resuelta, se purifica.