Eduardo Pinto S√°nchez


Dayron Chang: «El primer jurado deber√≠a ser uno mismo» (+Fotos y videos)

En √©l habita un duende, quiz√°s el m√°s travieso. Anda por ah√≠ provisto de valent√≠as y pasiones, algunas cohibidas, otras desbordadas. A Dayron Chang Arranz, el comunicador y la persona, solo le importa amar, estremecer, descubrir, trascender; se niega a lo f√ļtil.

Periodista, realizador, locutor y declamador, Dayron busca asir el alma de las cosas. No sabe hacerlo de otro modo. Lleva el peso de actuar y pensar de esa forma desde muy joven, por eso lee mucho, investiga, cuestiona y crea. Busca así traspasar el peligroso manto de la superficialidad y el acomodamiento. Se aleja de los lugares sin espíritu pero no se niega a las experiencias que le acerquen lo más posible al encuentro total con la vida.    

El arte y la historia lo acunan en sus atrevimientos y son su pase de entrada al mundo intelectual cubano. En su corta carrera ya le conocen en festivales, concursos y premios de diversa √≠ndole, sin embargo, es en las historias de los otros, en el abrazo de sus paradigmas y en el gui√Īo sensible de los amigos donde atesora sus logros. Aunque no les huye a los desaf√≠os sabe poner cautela ante lo inmenso, por eso lleg√≥ algo asustadizo y esc√©ptico al concurso Caracol para cosechar luego el reconocimiento de noveles y consagrados. Sobre los derroteros del evento y la participaci√≥n de los j√≥venes realizadores accedi√≥ a conversar con nuestro sitio.

Dayron Chang entrevistado en los estudios de Radio Siboney por el periodista y escritor Reinaldo Cede√Īo Pineda/ cortes√≠a del entrevistado.

‚ÄĒQuiz√°s seas uno de los pocos afiliados de la AHS o de los j√≥venes realizadores del oriente del pa√≠s que ha sido premiado en el Caracol en dos de las √°reas en concurso: Radio y Televisi√≥n. Cu√©ntame cu√°les fueron las obras con las que resultaste ganador, su origen, caracter√≠sticas y otros detalles de tu participaci√≥n.

‚ÄĒLlegar a obtener ese resultado en dos medios como la radio y la televisi√≥n, cada una con sus riquezas particulares, no fue para nada una meta. M√°s bien tiene que ver con mis inquietudes y prop√≥sitos, como persona y profesional, de socializar con los dem√°s aquellos saberes que por azar o por intenci√≥n llegan a mis manos. Al final, eso es lo mejor: el descubrimiento.

Un primer paso lo di con los sonidos, en medio del desaf√≠o que implic√≥ reconstruir completamente la historia de la √ļnica gran cadena de radio que tuvo su epicentro fuera de la capital antes del Triunfo de la Revoluci√≥n. Como parte del ejercicio de mi tesis de pregrado en la Licenciatura de Periodismo surgi√≥ la serie radiodocumental Sonidos de Ciudad en el a√Īo 2013.

Durante una de las transmisiones vía streaming del Festival del Caribe/ cortesía del entrevistado.

Conoc√≠ entonces lo que para un joven del este del pa√≠s pudiera y a√ļn puede parecer distante, tanto geogr√°fica como generacionalmente, el Premio Caracol. En aquel momento obtuve el lauro en direcci√≥n de radio con esa investigaci√≥n que rescataba de la desmemoria el v√≠nculo de la CMKW Cadena Oriental de Radio con acontecimientos de impacto de la cultura nacional y con personalidades como Luis Carbonell, Celina Gonz√°lez, Ibrahim Apud, Yolanda Pujols, Salvador Wood, entre otros.

Resultaba casi impensable la posibilidad de ganar, aunque conocía de algunos casos ya premiados con similares edades, en entornos más cercanos a la capital. No obstante, hay que reconocer que no es lo cotidiano. Y decidí aventurarme porque creía en todo aquello que defendía y poseía el material. Cuando vine a ver era un recién graduado con un Caracol en sus manos y comencé a cambiar mi percepción sobre el premio.

En el caso de la televisi√≥n compet√≠ con la obra Historias entre monta√Īas desde la cual se hace un an√°lisis sobre la rebeld√≠a del cubano. Esta mereci√≥ el premio del jurado en las categor√≠as de direcci√≥n y guion de programas educativos e hist√≥ricos. Hab√≠a pasado ya un tiempo desde la sorpresa de Sonidos de Ciudad, pero para un joven el Caracol siempre es un impulso pues representa la posibilidad de medirte con realizadores a nivel nacional, unos menos conocidos, otros de renombrada trayectoria, pero todos al final creadores que entregan algo de s√≠ en cada obra y que por diversos motivos apuestan por el Caracol. Siento que la intenci√≥n, m√°s que el acto de ganar, es ver c√≥mo algunos ven y sue√Īan a Cuba desde el audiovisual. A eso deber√≠a aferrarse el concurso.

‚ÄĒDesde hace unos a√Īos se ha ido ampliando el n√ļmero de categor√≠as a premiar en el Festival Caracol. ¬ŅConsideras que esto es beneficioso o no para la calidad y prestigio del evento?

Dayron Chang junto a la cineasta Lourdes de los Santos, presidenta de la secci√≥n de Asociaci√≥n de Cine, Radio y Televisi√≥n de la Uneac, tras la premiaci√≥n del concurso Caracol en el a√Īo 2019/ cortes√≠a del entrevistado.

‚ÄĒLa calidad del evento se sustenta en demasiados pilares como para pensar que ampliar el n√ļmero de categor√≠as pudiera mellar en alg√ļn sentido su prestigio. Si bien es necesario respetar esencias y tradiciones dentro de cualquier concurso, tambi√©n es menester repensarlo en cada tiempo porque la radio, el cine y la televisi√≥n evolucionan a la par de la tecnolog√≠a, los creadores, las est√©ticas, los soportes… Por tanto, resultar√° beneficioso en la medida en que el comit√© organizador y todos aquellos que est√©n detr√°s del certamen estudien, antes de elaborar cada convocatoria, esas tendencias para saber qu√© debe permanecer, qu√© debe modificarse o qu√© a√Īadir. Si no se piensa con esa profundidad y entrega podr√≠a ser funesto.

El Caracol no se puede permitir lo superfluo o lo improvisado. Estamos hablando de un concurso que por a√Īos ha formado parte de la vida cultural y creativa de los realizadores cubanos, que ha sido medidor de la creaci√≥n a lo largo y ancho del pa√≠s, que ha legitimado anualmente con sus premios tanto a obras como artistas, y eso es una gran responsabilidad.

Mantener esa exigencia; abrirse cada vez más a nuevas formas; pensarlo sin la etiqueta de las edades como es mi experiencia; expandirlo para que siga siendo plataforma de diálogo entre realizadores; premiar con rigurosidad y respeto… Ahí están los pilares que no deberían faltarle para ser un concurso siempre actualizado.

‚ÄĒVarios realizadores y miembros de la Uneac han planteado en distintos espacios gremiales la necesidad de crear un jurado de admisi√≥n como un primer filtro para que resulten nominadas las obras de mayor calidad. ¬ŅQu√© opinas al respecto?¬† ¬†

‚ÄĒPodr√≠a decirte que soy de los que est√° de acuerdo con una idea como la que plantean algunos de mis colegas realizadores, pero lo valoro como una decisi√≥n circunstancial. No todos los d√≠as se concursa en un evento como el Caracol, no haces cotidianamente una obra que crees merecedora de competir. Al concurso no se env√≠a lo com√ļn, sino lo que cada cual considera que sobresale entre todo aquello que ha producido. Por eso digo que el jurado de admisi√≥n es algo circunstancial.

El primer jurado debería ser uno mismo. No se trata de autolimitarse, pero sí de saber con claridad y autocrítica cuando se ha elaborado un producto que sobresale. Si no se nos va un pedazo de nuestra alma en el arte que hacemos entonces algo le falta. Cada quien sabe cuánto le ponen a su obra; lo que si no puede pasar es que por participar enviemos aquello que no cumpla con las expectativas del evento. Aun así, tener un jurado de admisión permitiría que llegara lo más depurado a manos del jurado que cada edición prestigia el Caracol. Es una decisión que exige respeto y cuidado.  

Dayron Chang junto al Presidente de Honor de la Uneac, el intelectual Miguel Barnet/ cortesía del entrevistado.

‚ÄĒMuchos realizadores j√≥venes hoy buscan fuente de financiamiento o auspicio para sus proyectos fuera de los circuitos institucionales ¬ŅCrees que esta situaci√≥n podr√≠a afectar su relaci√≥n con el concurso Caracol o no?¬†¬†

‚ÄĒLa creaci√≥n audiovisual est√° buscando actualmente nuevos mecanismos para organizar procesos que durante largo tiempo han permanecido dispersos y sin direcci√≥n en este universo, todav√≠a con grietas y dudas. El Registro del Creador, liderado por la Uneac, el Icaic, el Icrt y otras expresiones de nuestra institucionalidad es una muestra de ese intento del cual hay que seguir aprendiendo porque a√ļn no conocemos todo aquello que ofrece o facilita en cuanto a organizaci√≥n, legitimidad, representaci√≥n, financiamiento, etc.

Siempre he pensado que por encima de todo importa la creaci√≥n y eso no tiene por qu√© entrar en conflicto o afectar el sentido de convocatoria del concurso Caracol. El certamen tiene esencias que ha defendido por a√Īos y no creo que la forma en la que se logre financiar o auspiciar la obra, mientras se respete la legalidad, deba entrar en disputa con esas esencias.

Vi√©ndolo como un joven realizador, creo que mientras sea una obra de calidad, con estimables valores est√©ticos, no hay nada que pueda entrar en conflicto. Son tiempos de abrirse a los discursos que cobran fuerza en diversas partes de la Isla porque juntos contribuimos a esa obra coral que es la cultura. Con el acto de rechazar lo ‚Äúno institucional‚ÄĚ podr√≠amos omitir una parte importante de lo que somos y decimos. El concurso y evento te√≥rico del Caracol deber ser ese espacio de creaci√≥n y discusi√≥n libre donde se exhiba aquello que con calidad se hace en materia de realizaci√≥n audiovisual.

‚ÄĒPodr√≠a pensarse que siendo un certamen convocado por la secci√≥n de Cine, Radio y TV de la Uneac este sea un espacio solo al alcance de consagrados artistas. ¬ŅPor qu√© piensas que los j√≥venes realizadores deb√≠an participar en el concurso y sesiones te√≥ricas del premio Caracol?

‚ÄĒCreo ser un ejemplo, entre muchos otros que conozco en varias provincias del pa√≠s, de que el Caracol no es un espacio elitista solo para consagrados. Pudiera plantearse sumar a m√°s j√≥venes, o ‚Äúsalirse‚ÄĚ de La Habana en todo el sentido de la palabra, aunque tambi√©n podr√≠an ser los j√≥venes quienes se atrevan, arriesguen, experimenten o propicien el di√°logo.

Por otra parte, los tres d√≠as del espacio te√≥rico han demostrado ser insuficientes; en la presente edici√≥n la crisis generada por la pandemia de la COVID-19 ha encauzado como nueva v√≠a de socializaci√≥n las plataformas digitales, experiencia que deber√≠a replicarse en los pr√≥ximos a√Īos para que quienes consumen nuestras obras tambi√©n formen parte de lo que antes se analizaba entre paredes. Pensar un caracol en los m√≥viles, en tablets o un PC, debatir o polemizar con el p√ļblico desde Instagram, Facebook, iVoox, entre otros soportes, en torno a lo que un jurado decidi√≥ que era lo mejor. Hacia ah√≠ debe andar el Caracol, en la b√ļsqueda de un camino que le acerque a los nuevos tiempos.

Siempre he cre√≠do en la continuidad. El di√°logo generacional que se genera, en ocasiones, entre los pocos realizadores j√≥venes y los m√°s experimentados podr√≠a ser la piedra filosofal de esa continuidad y esa ruptura que le son inherentes al arte. Pero no lo podemos saber si no vemos al otro, si no escuchamos como lo ven los dem√°s, si no somos capaces de ver m√°s all√° de lo que tenemos conceptualizado. ¬ŅC√≥mo crecer sin interactuar? Por tanto, el Caracol debe buscar v√≠as para crecer. No es malo que a√ļpe a los consagrados, ‚ÄĒson imprescindibles‚ÄĒ, lo que importa es que siempre encuentre una manera de ser abierto a todo lo que con calidad se haga en Cuba, porque es la √ļnica manera de perpetuarse y sobrevivir. Mi consejo a los j√≥venes como yo: atr√©vanse, qui√©n sabe si ma√Īana ustedes sean los consagrados.

Varias series televisivas y coberturas periodísticas han probado el talento del joven realizador Dayron Chang./ cortesía del entrevistado.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo podr√≠a contribuir la AHS a que los noveles realizadores se enfrenten a cert√°menes como el Caracol mejor cualificados o con m√°s posibilidades de √©xito?

‚ÄĒLa AHS no deber√° carecer jam√°s de agudeza en sus proyecciones. En esa habilidad se sustentar√° su vocaci√≥n para integrar, escoger, consolidar y perpetuar aquello que se quiere definir como lo mejor del arte joven. Ser√≠a iluso no pensar que lo mejor puede que tambi√©n siga all√° fuera. Eso le impone a la organizaci√≥n un esp√≠ritu de b√ļsqueda, renovaci√≥n, de contacto y apertura, que se equipare al ritmo de la creaci√≥n misma; que jam√°s niegue la esencia de libertad que hay en el arte y el artista; y que sepa andar con los tiempos.

No le debe faltar instinto para esto ‚ÄĒal fin y al cabo el arte tiene un poco de ese impulso natural‚ÄĒ, pero mejor que se sustente en un pensamiento y una estrategia. Hablamos de una organizaci√≥n de conceptos y filosof√≠as de vida que concomitan para dialogar, que se juntan para hacer crecer al ser humano.

Varias series televisivas y coberturas periodísticas han probado el talento del joven realizador Dayron Chang./ cortesía del entrevistado.

No es solo el artista lo que se elige. También se elige una historia, una leyenda individual, con principios y visiones del mundo que deberán encontrar en la organización vías para crecer, polemizar, revolucionar, aportar a una construcción coral más determinante que es la cultura cubana.

La AHS tiene que ser ese espacio para aprender a escuchar al de al lado, para analizar a Cuba no solo desde mi rinc√≥n vital y cercano, sino para entenderla en su profundidad a trav√©s del otro. Y qu√© suerte es tener un lugar de reuni√≥n, para ver nuestro arte en contexto, para saber que lo que nace en la individualidad, en el encierro de un taller; en un estudio de grabaci√≥n, en el tabloncillo de un teatro, en un parque cualquiera de la isla, adquiere mayor sentido cuando interact√ļa con la realidad que le da vida. Y no es solo el cuadro, la coreograf√≠a danzaria, el nuevo libro, la pel√≠cula, es cada una de esas chispas dispersas hallando su verdadera raz√≥n cuando moviliza, contradice, embellece, cambia y enriquece lo espiritual y lo f√≠sico del entorno local, nacional y universal.

Hay una responsabilidad sobre los hombros de la AHS. Y en ello est√° en juego la herencia de una creaci√≥n art√≠stica y una obra intelectual que nos trasciende y de la que sabremos o no si queremos o somos merecedores de formar parte. Siempre he cre√≠do que todo artista debe ser conocedor de sus ra√≠ces, y a partir de ellas trazarse prop√≥sitos nuevos. La organizaci√≥n debe prepararnos para momentos as√≠, para circunstancias donde hay que tomar decisiones, para opinar en funci√≥n de crecer y no de degradar, para madurar en ideas que nos lleven a concursos como el Caracol con obras y discursos que nutran a la naci√≥n. Y eso no es el logro de un d√≠a. Ese es el camino que deber√° estar sembrando siempre la AHS; para ser esa coordenada en la que quieran encontrarse los j√≥venes que sue√Īan y piensan a Cuba desde su arte, ya sea para continuidad y/o cambio.



Vean Watchmen, pero…

Ya lo sabemos. En un mundo de extremos, vacilaciones metaf√≠sicas y relativismo cultural no es de extra√Īar que, cada vez m√°s, las personas desconozcan cualquier an√°lisis o proyecci√≥n de la realidad que no se corresponda con su visi√≥n del mundo. De otro modo no podr√≠a explicarse c√≥mo el fen√≥meno serial de la pasada temporada televisiva en Estados Unidos fue perdiendo poco a poco miles de espectadores mientras cosechaba los aplausos de la cr√≠tica y la prensa especializada.

Y es que, en cuanto al firmamento audiovisual, a muchos nos gustan los remakes, las adaptaciones, la intertextualidad o las menciones, solo y solo si, no se meten con los miembros de nuestros particulares panteones de culto. Ese era un riesgo que conoc√≠an los creadores de la serie Watchmen¬†(HBO), coronada con 11 estatuillas en la primera ceremonia virtual de los premios Emmy, en sus 72 a√Īos de existencia.

La metáfora del enmascaramiento alude a varios aspectos de la realidad social y política actual.

El pol√©mico productor y guionista de cine y televisi√≥n Damon Lindelof¬†(The Leftlovers y Lost) tom√≥ como punto de partida para el ambicioso proyecto del canal HBO una serie de c√≥mics hom√≥nima creada por el guionista Alan Moore, el dibujante Dave Gibbons y el entintador John Higgins; publicada durante los a√Īos 1986 y 1987 por DC Comics.

Watchmen, la novela gráfica (también adaptada al cine en 2009 por Zack Snyder) es un material de culto que describe a la humanidad en el preludio de una Tercera Guerra Mundial mientras un grupo de superhéroes de ambigua moralidad propician el triunfo en Vietnam de los Estados Unidos para luego ser proscritos. No obstante, la serie televisiva utiliza el universo del comic para crear un contenido completamente nuevo, y es ahí donde despunta, al cimentar su propio camino de fabulaciones y aportes al discurso social, político y artístico de nuestra época.  

El supremacismo racial es uno de los temas abordados en la miniserie.

Algunos argumentan que no es necesario leerse la historieta para ver la adaptación libre de Lindelof, pero algo de información hace falta, pues la carga referencial es muy alta y, sin dudas, dificultaría disfrutar completamente de una serie en la que la complejidad discursiva se va armando entre las consecuencias de los hechos narrados en la historia original y las licencias que se toman los guionistas, siempre en función de un argumento renovador para criticar la sociedad y el poder emulando lo que se propusieron, en su momento, Moore y Gibbons.

Esta ‚Äúprofana‚ÄĚ revisitaci√≥n asienta su relato varias d√©cadas despu√©s de los eventos de la novela gr√°fica con la aparente superaci√≥n de los traumas causados por el conflicto de Vietnam (que ahora es un estado m√°s de la uni√≥n americana), el caso Watergate (Nixon nunca renunci√≥), la Guerra Fr√≠a o el cataclismo nuclear. Asume como desencadenante de la acci√≥n las tensiones raciales en Tulsa, una ciudad sure√Īa donde en 1921 hubo una masacre de personas negras en manos de supremacistas blancos (hecho real), para luego trasladarnos a un 2019 alternativo en el que un progresista Robert Redford (s√≠, el mismo) gobierna en la Casa Blanca. ¬†

La reconocida actriz Regina King protagoniza Watchmen.

Durante la llamada Noche Blanca, un grupo supremacista llamado La S√©ptima Kaballer√≠a, ‚Äēversi√≥n moderna del Ku Klux Klan‚Äē, ataca coordinadamente a la polic√≠a de Tulsa, mientras los agentes deben cubrir su rostro con una banda de color amarillo para evitar ser reconocidos. Tras el asesinato de un oficial se suscita una trama detectivesca, aparente sost√©n del guion, en la que asume el protag√≥nico una polic√≠a retirada y justiciera encapuchada, Angela Abar (interpretada por la oscarizada Regina King), pivote para durante nueve cap√≠tulos adentrarnos en el fundamento de la serie: la brecha racial y la situaci√≥n pol√≠tica actual de los Estados Unidos.

Es de reconocer que los realizadores sostienen con audacia los enigmas de la trama ante la expectativa de una audiencia acostumbrada al desarrollo narrativo clásico, a través de un ejercicio de implicaciones semánticas significativas, apoyado en un empaque visual y sonoro tan atrevido, en ocasiones, como el mismo argumento de la serie.

Entre metáforas más o menos evidentes los creadores se acercan, entre otros temas, a los vínculos entre poder, raza y violencia, la brutalidad policial, la paranoia antiterrorista luego del 11 de septiembre de 2001, las fake news, la pandemia silente de las drogas, la doble moral, el miedo como arma de manipulación, la homofobia, los traumas intergeneracionales, la memoria histórica, el control armamentístico, la identidad y el anonimato en internet.

Se analiza, asimismo, el legado y sus secuelas en el devenir social y personal.   Y es que Watchmen es un vuelco al pasado, una lección sobre cómo las acciones de nuestros antepasados hilvana la experiencia colectiva del presente para bien o para mal.

Las relaciones entre raza, poder y violencia centran la atención de la miniserie.

Ciertamente los giros dramat√ļrgicos pueden ser rocambolescos, pero no desentonan en un entramado argumental que, al igual que el original, apuesta por la densidad tem√°tica, la estructura compleja y varias l√≠neas temporales. Si ambas obras coinciden en algo es en el prop√≥sito de deconstruir la figura del superh√©roe mientras se nos presenta una distop√≠a apabullante.

Simula este ser un ejercicio ca√≥tico, pero sociol√≥gicamente bien nutrido para situarnos frente a disyuntivas morales muy de nuestro tiempo. En ese sentido dir√≠a que es una serie para el p√ļblico estadounidense. Y, adem√°s, imagino que sin propon√©rselo funge como una suerte de punto de compensaci√≥n ideol√≥gica luego del evidente tufillo antirruso de la muy aclamada Chern√≥bil (2019), tambi√©n de HBO. ¬†¬†

La cr√≠tica audiovisual estadounidense, celosa guardiana de su herencia cultural, que aguijonea sin miramientos cualquier intento magro de acercarse a sus √≠conos, ‚Äēque tantas veces hemos visto encartonados e insustanciales‚Äē, se ha rendido ante esta miniserie. Le agradecen abrir nuevamente el debate sobre grandes cuestiones de la identidad americana, siendo arriesgada y entretenida a la vez. Otros, en cambio, le cuestionan su √©nfasis sociopol√≠tico y destacan, en parte, el fascinante conjunto de personajes que reescriben los guionistas.

Las relaciones entre raza, poder y violencia centran la atención de la miniserie.

Sus detractores, que sobre todo se cuentan entre el gran p√ļblico, no les perdonan a Lindelof y su tropa la transformaci√≥n de algunos de los personajes y s√≠mbolos del comic ochentero hacia posiciones a√ļn m√°s controversiales. ¬†Algunos de los comentarios en redes y webs de votaciones apuntan a cierta saturaci√≥n con la tem√°tica del conflicto racial que, junto al supremacismo blanco, se han convertido en tendencia en el cine y la televisi√≥n actuales. Otros se√Īalan que esta revisi√≥n transige ante la llamada woke culture.

Yo por mi parte la recomiendo. Vean Watchmen, pero no acudan a ella con el infantil prop√≥sito de compararla, ni con el argumento ni la est√©tica del legendario comic, ‚Äēhay cosas que no se comparan‚Äē, ni mucho menos en la b√ļsqueda de una historia de superh√©roes a la medida de las producciones de Marvel. Watchmen es lo que es. ¬†¬†¬†¬†

Ficha:

A√Īo: 2019

País: Estados Unidos

Director: Damon Lindelof (Creador), Steph Green, Nicole Kassell, Andrij Parekh

Basado en: Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons

Reparto: Regina King, Jeremy Irons, Yahya Abdul-Mateen II, Don Johnson, Tim Blake Nelson, Louis Gossett Jr., Adelaide Clemens.

Género: Serie de TV. Drama. Thriller. Fantástico. Ciencia ficción. Distopía.

N.¬ļ de temporadas: 1

N.¬ļ de episodios: 9

Medio de difusión: HBO

Fecha de lanzamiento: 20 de octubre de 2019.         



Bridegroom: la sencillez y la honestidad como alegato

Cartel promocional del documental Bridegroom (2013)/ Fuente: http://www.impawards.com/2013/bridegroom_xlg.html

Mayo de 2012. Otro video sube al mar de frivolidades de YouTube. Un grito de auxilio con el r√≥tulo It Could Happen To You (Podr√≠a pasarte a ti) aparece en el canal de un chico veintea√Īero, originario de un pueblo conservador al norte de Estados Unidos. Entre l√°grimas, Shane Bitney Crone cuenta la tr√°gica muerte de su novio Tom Bridegroom, un a√Īo atr√°s, y el impedimento de la familia de este √ļltimo de admitirlo en los honores funerarios.

Diez minutos de desgarro e invocación desencadenaron el proyecto documental con el mayor financiamiento en masa (crowdfunding) de la historia hasta ese momento. Más de cuatro millones de visitas difundieron el lamento de Shane por la falta de amparo legal en el estado de California para reclamar los bienes y el espacio que le correspondía en la vida de su amado.

Tres semanas después, Crone recibió una llamada telefónica de Linda Bloodworth Thomason, una reconocida guionista y productora de televisión interesada en expandir su relato. Ese fue el origen de Bridegroom (2013), largometraje que el pasado miércoles la televisión cubana propuso a sus espectadores en el necesario y no siempre bien ponderado programa Pantalla documental, que cada miércoles llena la parrilla nocturna del Canal Educativo.

Este es uno de esos documentales donde el testimonio sobrepasa las apetencias artísticas con deliberada intencionalidad. Dos jóvenes homosexuales, uno retraído y con un historial de bullying y el otro plenamente realizado y exitoso, confluyen en una historia de amor más ajustada a los patrones de una comedia romántica que a las reales expectativas sobre el desarrollo de una relación de pareja.

Formalmente, Bridegroom no ofrece nada nuevo. La realizadora no se desgasta en esconder la muerte de Tom al caer desde la azotea de un edificio cuando realizaba una sesión de fotos; hecho que se nos presenta como el incidente provocador (inciting incident). Luego, una amplia sucesión de videos caseros y fotografías nos adentra en el mundo de Shane, su familia, los lugares y proyectos compartidos con su pareja.

Cartel promocional del documental Bridegroom (2013)/ Fuente: P√°gina de Facebook BrideGroomMovie

Bloodworth Thomason, experimentada guionista de series televisivas, hilvana con precisión dramática esas evocaciones fílmicas con las entrevistas de amigos y familiares de modo que, presentado ya el trágico final de Tom, no se pierda el interés por conocer la vida de los protagonistas y la resolución del conflicto con matices reivindicativos. Intención sostenida, en gran parte, por la evocación a los cotidianos avatares de una relación entre dos chicos guapos y no desde un enfrentamiento frontal con las causas que desencadenaron el problema.

Un devenir casi cronol√≥gico nos conduce a trav√©s de la trama y as√≠ develarnos un conflicto que a ratos pareciera diluirse entre la sentimental apoyatura de la banda sonora y las emociones a flor de piel de los entrevistados, para luego ponernos frente a un cl√≠max donde ‚Äďtras la pasiva observaci√≥n de una f√°bula mod√©lica‚Äď somos apelados a tomar partido ante una clara injusticia. ¬†

Cartel promocional de Bridegroom (2013). Fuente: P√°gina de Facebook BrideGroomMovie

El audiovisual revela, de igual modo, el contradictorio escenario de las familias involucradas, un camino inverso al modo en que cada uno de los protagonistas hab√≠a asumido y vivido su sexualidad. Por una parte los parientes de Shane lo apoyaban incondicionalmente pero los de Tom rechazaban por completo su v√≠nculo. De hecho, estos √ļltimos, nunca respondieron a la solicitud de los productores para participar en el filme. ¬†

En mi personal encuentro con esta película, más de una vez me cuestioné hasta dónde nuestros límites morales y formativos nos hacen partícipes de otros esquemas de ostracismo; esos que con descarnada certeza nos ubican, muchas veces, en el mismo lugar que a los padres de Tom.

Este no es el primer episodio de desamparo de una persona homosexual ante el fallecimiento de su pareja ni ser√° el √ļltimo, pero la experiencia de Shane y Tom, aun con el riesgo de parecer un registro parcializado, nos confirma que todav√≠a hay historias de vida que conectan con los valores m√°s altruistas y emancipadores de la humanidad.

Más allá del tema de la orientación sexual, este material nos entrega una historia de amor apta para todas las edades y geografías. Es un manifiesto sin estridencias pero con la suficiente hondura para hacernos reflexionar sobre la fragilidad del lazo amoroso y patrimonial entre dos personas cuando no tienen protección legal.

No se reh√ļye a la emoci√≥n ni se evitan excesos en ese sentido, pues es la historia de Shane y nadie puede cambiar el modo en que √©l cuenta su infortunio, su dolor. Bridegroom tiene m√°s efectividad pedag√≥gica que cientos de reuniones y panfletos sobre la defensa del amor ante los prejuicios y el odio.

Shane Bitney Crone junto a la realizadora Linda Bloodworth Thomason y el expresidente estadounidense Bill Clinton, tras la presentación del documental en el Festival de Tribeca. Fuente: https://www.reellifewithjane.com

Asistimos a un viaje emocional hasta el espacio íntimo de Shane y Tom, un tránsito de la felicidad a la tragedia hasta llegar a la redención en un cierre desgarrador y ejemplarizante. 

Tras cosechar el favor de la cr√≠tica y el p√ļblico en cert√°menes como el Festival de Cine de Tribeca (donde fue presentado por el expresidente estadounidense, Bill Clinton), el Outfest de Los √Āngeles, el Little Rock Film Festival y el Inside Out Festival de Toronto, entre otros, la plataforma Netflix lo incluy√≥ en su servicio de streaming, lo que ha facilitado una difusi√≥n m√°s amplia de la que podr√≠a preverse para un filme independiente y de tem√°tica LGBTIQ+.

Shane y Tom tuvieron una relaci√≥n amorosa y comprometida mientras compart√≠an sue√Īos y proyectos. Fuente: https://www.cinegayonline.org

El 26 de junio de 2015, tras la sentencia del caso Obergefell contra Hodges, la Corte Suprema de los Estados Unidos declar√≥ que todos los estados federados tienen la obligaci√≥n de conceder licencias de matrimonio a parejas del mismo sexo bajo la Decimocuarta Enmienda a la Constituci√≥n. Dos a√Īos antes el asunto hab√≠a quedado resuelto en California tras una extensa batalla legal y pol√≠tica.

Queda en el ámbito de la especulación cómo hubieran ocurrido los hechos tras el fatal accidente de Tom si estuviera legalmente casado con Shane, sin embargo, la deriva neoconservadora que se apropia en la actualidad de espacios políticos y judiciales en todo el mundo debería alertarnos que historias como estas no son ni tan distantes ni exclusivas.  

Shane y Tom tuvieron una relaci√≥n amorosa y comprometida mientras compart√≠an sue√Īos y proyectos. Fuente: https://www.cinegayonline.org

Ficha técnica:

Título original: Bridegroom

Estreno: 23 de abril de 2013

Duración: 80 minutos

País: Estados Unidos

Idioma: Inglés

Guion y Dirección: Linda Bloodworth Thomason

Producción: Linda Bloodworth Thomason, Shane Bitney Crone, Allen Crowe, Douglas Jackson, Harry Thomason

M√ļsica: Benjy Gaither

Fotografía: Víctor Zorba

Género: Documental

Distribución: Virgil Films & Entertainment

Estudio: Org√°nica Music Grou

Shane y Tom tuvieron una relaci√≥n amorosa y comprometida mientras compart√≠an sue√Īos y proyectos. Fuente: https://www.cinegayonline.org



«Creo firmemente que la radio tiene cada vez m√°s que tender al Arte»

Es incansable, nadie lo duda. Zenaida Costales Pérez* junta los espacios de su realización personal y profesional entre los indescriptibles ambientes de una cabina radial, un aula universitaria o la tribuna de un evento académico o gremial. Su alta dignidad científica no le ha hecho olvidar su esencia de reportera. Amante del relato, sigue buscando los sonidos del país, quizás sin percatarse que poco a poco esa labor se va convirtiendo también en patrimonio del rico bregar de la radio en Cuba.

El contexto pand√©mico ‚Äďsobran las explicaciones‚Äď ha evitado que esta entrevista pudiera desarrollarse en un estudio radial o en alg√ļn resquicio de lo que promet√≠an ser las intensas jornadas de trabajo del Festival Lloga. Media un cuestionario que breg√≥ entre sinuosas rutas digitales, pero la maestr√≠a pedag√≥gica salda nuevamente el infortunio de las distancias. ¬†

El Festival y Concurso Antonio Lloga In Memoriam, en su edici√≥n XXX aniversario, se privilegia al sumarla a las sesiones te√≥ricas, a la vez que le reconoce con la Distinci√≥n ‚ÄúMaestra de la Radio‚ÄĚ. Compartimos las respuestas de la ‚Äúprofe‚ÄĚ Zenaida a la espera de que en otra cita de la radio joven se materialice el abrazo prometido.

tomada del perfil de facebook de zenaida costales perez

La enunciaci√≥n en distintos escenarios del concepto de la ‚Äúradio joven‚ÄĚ implica la l√≥gica aparici√≥n de un sintagma antag√≥nico. De asumirlo Zenaida Costales de ese modo, ¬Ņcree que se contraponen o coexisten en Cuba una radio joven y otra vieja? ¬ŅC√≥mo se imbrica esta noci√≥n con su sentencia de que ‚Äúestamos asistiendo a la construcci√≥n de una nueva radio, la que nos hace falta, una radio que se parezca a nuestro pueblo‚ÄĚ?

Los recorridos te√≥ricos de la radio junto a la multimedialidad de su nueva narrativa sonora conducen a replantear al medio radiof√≥nico en la convergencia de sus lenguajes, donde el quehacer de la ‚ÄúNueva Radio‚ÄĚ irrumpe como un paradigma, un cambio de ruta que exige nuevas competencias profesionales, rutinas productivas y supera la tradicional estructura organizativa lo cual implica un cambio en la mentalidad, una nueva cultura de trabajo que fomente roles en funci√≥n de la producci√≥n comunicativa diferenciada y la generaci√≥n de contenidos en varias plataformas.

En el escenario mediático radiofónico cubano conviven la radio tradicional y la emergencia de una nueva radio. Cada una aporta lo mejor de sus prácticas.  Asistimos a una forma de gestión emergente con las capacidades necesarias para afrontar las demandas mediáticas radiofónicas contemporáneas. Algunos puntos a favor de esta práctica podrían encontrarse en la gestión de los contenidos y en el fomento de la interactividad y las relaciones de producción al interior de cada medio que permite, por decirlo de alguna manera, mantener una agenda unida y coherente dentro de un amplio espectro.

La lupa debe situarse en la realidad cubana y en sus demandas informativas. En ese contexto la penetración de Internet y el acceso a la información segmentan a las audiencias, que ya no solo estarían en diversas plataformas, sino que tendrían una base práctica para emitir criterios y participar de las propuestas de comunicación. El medio que no esté preparado para afrontar ese desafío quedará desfasado y cederá ese espacio frente a otras propuestas.

tomada del perfil de facebook de zenaida costales perez

Algunos suponen que la experimentaci√≥n en el √°mbito de la radio se concreta en la inmersi√≥n de las producciones radiales en Internet, no obstante, usted ha insistido en distintos espacios gremiales y acad√©micos en la necesidad de un cambio en las estrategias discursivas, las competencias profesionales y la narrativa radial en un contexto de migraci√≥n de las audiencias hacia otros escenarios comunicativos y medi√°ticos. ¬ŅPuede aportar otras dimensiones respecto a esta problem√°tica?

Creo firmemente que la radio tiene cada vez más que tender al Arte. Ello es una certeza. Esos sonidos, más que nunca, son también patrimonio y memoria de las culturas. Por ello considero que otra dimensión importante para la radio es el uso de sus archivos sonoros, como auténtica marca del tiempo. Ellos reafirman sus usos sociales, políticos, y hasta de entretenimiento. Se han convertido, además, en una fuente de datos sobre la historia, la cultura y la sociedad, y para saberlos emplear se necesita no solo competencias profesionales, sino narrativas sonoras inteligentes para los nuevos escenarios comunicativos que están en los móviles, en las tabletas…

Entre tales desafíos y certezas se redefine la radio, que asume el influjo de paradigmas, tendencias y cambios, auténtica reivindicadora del uso de las sonoridades de nuestras realidades con urgentes reconfiguraciones. 

Zenaida Costales une la pasi√≥n por la radio y la ense√Īanza. Tomada de la p√°gina web de la Facultad de Comunicaci√≥n de la Universidad de La Habana.

En esa b√ļsqueda constante para registrar y transmitir las sonoridades del pa√≠s usted ha encontrado, y cito: ‚Äúun vac√≠o de relatos en Cuba‚ÄĚ. ¬ŅPuede identificar algunas causas? ¬ŅQu√© papel tiene la formaci√≥n de los j√≥venes radialistas en transformar esa realidad?

El relato est√° en nosotros mismos aunque a veces no lo vemos. La gente aprendi√≥ a mirarse y pocas veces a escucharse. Obviando as√≠ la significaci√≥n de la oralidad. Las sonoridades son im√°genes donde est√°n los dolores de la sociedad, la alegr√≠a de la gente. Hay que habitar en ellas para poder contarlas. Los j√≥venes tienen la alta responsabilidad de aprender a mirar a trav√©s de los sonidos‚Ķ Entrenar la imagen sonora que habita en sus sentidos. Y para ello deben asumir lo escrito hace alg√ļn tiempo por el franc√©s Eugene Enr√≠quez:

‚ÄúEl relato, oral o escrito, es en principio la expresi√≥n de un ser vivo, que se reconoce como tal, que narra sucesos, que evoca su experiencia, sus sentimientos, sus emociones de manera concreta, que habla de su universo social y que env√≠a un mensaje cuyas claves entrega a los otros. Si est√° bien construido, si es capaz de despertar la imaginaci√≥n y hacer so√Īar, hechizar√° a quienes lo escuchen, pues los har√° salir de s√≠ mismos y los invitar√° a un viaje imprevisto e imprevisible‚Ķ‚ÄĚ

En un reciente art√≠culo publicado junto a Lys M√°riam Alfonso Berganti√Īo, en la revista Cuesti√≥n titulado ‚ÄúLa radio: vacuna sonora contra la Covid-19 en Cuba‚ÄĚ, destaca el resurgimiento renovado de la radio cubana en esta nueva coyuntura sanitaria a partir de la imbricaci√≥n entre las radios comunitarias y las emisoras nacionales, la presencia en Internet con audio real y el aumento de la audiencia. ¬ŅEn qu√© medida estas circunstancias resulta un punto de inflexi√≥n en ese proceso de resurgimiento de la radio cubana?

La credibilidad de la radio y su capacidad para generar empat√≠a con los oyentes son algunas de las razones que han permitido que durante estos meses de pandemia las escuchas lograran un aumento significativo. As√≠ lo han descrito diferentes investigaciones, no solo cubanas. Y es precisamente esa sensaci√≥n de acompa√Īamiento, complicidad y cercan√≠a de la radio, la que hace que en situaciones de crisis est√© presente.

En Cuba, durante desastres naturales que con frecuencia azotan la isla, como ciclones y huracanes, la radio ha sido la √ļnica v√≠a para mantenerse informado. Y ahora, en medio de la situaci√≥n generada por la Covid-19, se reinventa y ampl√≠a sus ondas para participar junto a la ciudadan√≠a en el enfrentamiento a esa enfermedad.

Para la profesora Zenaida Costales la radio cubana se reinventa y amplía sus ondas para participar junto a la ciudadanía en el enfrentamiento a la Covid 19. Tomada del sitio www.envivo.icrt.cu

Completo la respuesta acotando la √ļltima conclusi√≥n del art√≠culo citado por usted y de mi autor√≠a junto a Lys M√°riam Alfonso:

‚ÄúLos realizadores y periodistas de la radio, desde sus casas, llevaron la informaci√≥n oportuna a la audiencia, matizada con ruidos ambientes e historias de resistencia personal. Radio Rebelde encaden√≥ a la mayor√≠a de las emisoras del pa√≠s para garantizar la informaci√≥n, Radio Reloj inform√≥ minuto a minuto, Radio Progreso retom√≥ antiguas radionovelas y dramatizados, Radio Enciclopedia transmiti√≥ sosiego con la m√ļsica instrumental, Radio Ta√≠no y CMBF se encargaron de las manifestaciones art√≠sticas. Las emisoras provinciales y municipales cumplieron el prop√≥sito de llevar el relato de sus comunidades al discurso pa√≠s, de permanecer al lado de los oyentes, especialmente, en los escenarios m√°s dif√≠ciles. Sin dudas, junto a los m√©dicos, h√©roes indiscutibles de esta contienda, la comunicaci√≥n social destaca como vencedora en la cobertura medi√°tica a la pandemia‚ÄĚ.

‚ÄúLa radio cubana, en especial, reivindica su espacio en la preferencia durante situaciones de crisis, desastres o emergencias. Reafirm√≥ en estos meses de #Qu√©dateEnCasa su vocaci√≥n de servicio, su capacidad para orientar, informar y entretener pero, sobre todo, su don para acompa√Īar, transmitir confianza. Entonces, qu√© suerte, ¬°Tenemos Radio!‚ÄĚ

Usted ha sido reconocida por su entrega pedag√≥gica en la formaci√≥n de nuevas generaciones de periodistas y radialistas, a lo que se suma el reconocimiento en esta edici√≥n del Festival Antonio Lloga In Memoriam. ¬ŅEn estas circunstancias que han dinamitado los procesos tradicionales de ense√Īanza, cu√°les son los m√©todos que ha encontrado Zenaida Costales para continuar con esta labor?

La ense√Īanza del periodismo radiof√≥nico se convirti√≥ para m√≠ en un ejercicio pedag√≥gico trascendental como herramienta del discurso contempor√°neo por excelencia: Seducci√≥n, espect√°culo, imaginario l√ļdico, posibilidades de apropiaci√≥n y construcci√≥n de discursos, con el desarrollo y expansi√≥n de las Tecnolog√≠as de la Informaci√≥n y las Comunicaciones (TICs), pasaron a ser los caminos para una teor√≠a-pr√°ctica transformadora, involucrada directamente con la realidad circundante. La potenciaci√≥n del relato sonoro, su construcci√≥n dramat√ļrgica (que incluy√≥ el papel del docente en la concepci√≥n y puesta escena de la clase) y la innovaci√≥n individual y colectiva para enfrentar la transformaci√≥n social, se convirtieron en modos y medios experimentales de la experiencia pedag√≥gica.

Para la profesora Zenaida Costales la radio cubana se reinventa y amplía sus ondas para participar junto a la ciudadanía en el enfrentamiento a la Covid 19. Tomada del sitio www.envivo.icrt.cu

Relatos y autorelatos realizados en clases, escritos y orales y desde un enfoque radiofónico propiciaron amplios debates teóricos y prácticos sobre aspectos de la realidad con intencionalidad pedagógica. Se privilegió el quehacer práctico y la evaluación individual y colectiva de los resultados con una amplia participación de las docentes junto a los estudiantes, y se registró en soporte digital gran parte de los procesos.

El convertir al espacio docente en un escenario de reconocimiento y autorreconocimiento, de cara a la realidad contemporánea, con un carácter altamente inclusivo, permitió elevar la autoestima de los estudiantes y potenciar el espíritu movilizador-transformador consciente hacia su realidad.

tomada del perfil de facebook de zenaida costales perez

*Doctora en Ciencias de la Comunicaci√≥n (2010), profesora titular de la Universidad de La Habana. Miembro de la Comisi√≥n Nacional de la carrera de Periodismo. Periodista con m√°s de 25 a√Īos de experiencia de la plata Matriz de la red nacional de emisoras de Cuba, Premio al M√©rito Period√≠stico otorgado por la Radio Cubana. Actual Vicedecana de Postgrado, Investigaci√≥n y Relaciones Internacionales de la Facultad de Comunicaci√≥n de la Universidad de La Habana. L√≠nea de investigaci√≥n: ‚ÄúLenguajes y discursos de la informaci√≥n y la comunicaci√≥n.‚ÄĚ