Dorisbel Guillén


Las Constelaciones de Amalia (+ galería)

Amalia Beatriz es una pintora de la ciudad de Santa Clara que no sé por qué a veces se me parece al atardecer, cuando lleva el cabello rojizo naranja; y en otras ocasiones al fuego lúdico que se identifica con el espíritu. Su espíritu no sé qué forma tiene porque se me olvidó preguntarle en qué se transforma cuando crea, pero de seguro es un ser volátil, o halado. Quizás una piedra bautizada como Amalia; de texturas diversas y saberes ancestrales, ¿filosofal?, ¿mágica?

fotos Fredy Hernández Martínez

O simplemente divago y no se trate más que de Betty, como le dicen sus cercanos; la chica sensorial y laboriosa que devino para estas líneas. Curadora y autora de una exposición personal que bajo el título Constelación, nos permite asomarnos a la mística que ella misma exporta; que constituye su rastro de muchacha imaginaria en la ciudad cosmopolita de Cuba.  

fotos Fredy Hernández Martínez

Amelia Beatriz Delgado Rodríguez es artista de la plástica; docente de la Escuela Provincial de las Artes y jefa de la sección de Artes Plásticas de la filial villaclareña. Y a la vez nutre sus lienzos con las materias aprendidas en el Instituto Superior de Arte (ISA). Estas pudieran ser concepciones metafísicas del mundo, modernas tendencias artísticas o incluso técnicas nuevas, pero también incluyen los volúmenes de psicoanálisis y erudición popular que recomienda Betty a sus compañeros.

La dedicación de esta mujer, sutilmente misteriosa, hecha por tierra cualquier prejuicio a cerca de los individuos espirituales o místicos en sí mismos; y del tiempo que permanecen ensimismados en sus creencias. A sus 36 años de edad ha participado en varios salones de profesores y estudiantes de la enseñanza artística. También en eventos de prestigio como el Taller Nacional de Escuelas de Marzo, y otros internacionales de creación teatral, o de títeres específicamente, entre los que sobresale el Magdalenas Sin Fronteras. Saberes que avocó a la escenografía, atrezos y construcción de títeres para grupos de renombre como Alánimo, La Rosa, y Teatro Escambray, principalmente.

La muestra que durante este mes exhibe la Galería Pórtico de la AHS en Villa Clara constituye su sexta exposición personal desde el 2006 hasta la fecha; a la cual anteceden, entre otras memorables, Espiritual y Recalo, con sede en la Galería del Centro Cultural Mejunje. Exposiciones compartidas con otros artistas figuran en su extenso currículum. Pero la presente, sin dudas, destaca por su intimismo, los conceptos sugestivos y alusivos que emanan de cada pieza y, por supuesto, la madurez de la artista. Pretextos para abordarla, cuestionario en mano, luego de la apertura.

fotos Fredy Hernández Martínez

–¿La música que escuchamos es original para esta ocasión?

Por supuesto, lo cual constituye un regalo hermoso de Isam López, a quien se puede recordar por su trabajo con el grupo Extraño Corazón. Es un tema de música electroacústica que lleva el mismo nombre que la exposición y que mezcla sonidos del espacio, ambiente… ¡tiene que ver!

–La exposición no consta de muchas piezas, unas 12 o 13 pero algunas son un conjunto; dípticos, trípticos y hasta cuatro cuadros para agotar una temática.

Utilizo mucho la metáfora para expresar un mensaje determinado. A veces un solo cuadro me resulta insuficiente para abarcar todo lo que quiero decir. Precisamente porque hablo de mundos interiores, lo cual constituye un riesgo para el artista porque pudiera volverse hermético, incomprensible al espectador y, sin embargo, cuando haces llegar un mensaje de varias formas es más fácil para el espectador decodificar un concepto, un punto de vista.

fotos Fredy Hernández Martínez

–Si me permites la apreciación, creo que tú personalidad misma exporta misticismo al igual que esta muestra.

Constelación es mi propia perspectiva como artista de aquellos que podrían ser los mundos interiores de cada persona. Trabajada desde el simbolismo. Recurriendo a los elementos de la psicología y de la antropología social abordo los intereses humanos para que cada espectador se vea reflejado al interior de cada pieza.

Por eso se llama Constelación, porque la idea es que puedas ver tu mundo interior reflejado en el otro. O sea, lograr una identificación o relación intrínseca entre el artista como creador y el otro como espectador.

fotos Fredy Hernández Martínez

–¿Podemos definir Constelación como una expo mucho más orgánica que las anteriores?

Sí, se utilizan fibras, materiales de la naturaleza; reciclados en su mayoría. Utilizo como técnica principal el bordad que a veces es sobre tela, sobre cuero, saco; principalmente. Adiciono entonces semillas, caracoles, conchas. Este tipo de cosas las he tomado de la forma de creación artesanal de las culturas primitivas, lo cual ha sido retomado por expresiones como el Art Bru.

Pero la base está en esa comunión con la naturaleza que me permite manejar un discurso consecuente, ser sincera conmigo misma. Además, concebir y elaborar cada pieza se vuelve una experiencia inolvidable, pues hago viajes a la playa u otras áreas naturales que enriquecen la espiritualidad que necesito transmitir. Mi propio aprendizaje empírico del bordado, rompiendo agujetas mientras observas a los demás, y la muestra esté compuesta por dos o tres puntos básicos, responde a este discurso.

–¿Qué más dicen tus cuadros sobre ti?

Digamos que me gusta dar un toque folclórico. Intento relacionar todos los elementos que uso al simbolismo de la cultura en que estoy inmersa y a la religiosidad del cubano, a modo general. Con un toque muy íntimo en cada pieza. Como una especie de poética personal.

fotos Fredy Hernández Martínez

Bebo mucho de la psicología de Jung[1], que plantea como la personalidad afecta lo que la escuela cubana denomina como el ello, y que viene siendo la esencia del ser humano. Creo que de eso va cada pieza.

También hablan de nuestra religiosidad y de nuestra pluralidad en ese sentido. Se cree en un dios español lo mismo que en una deidad africana, que en una egipcia o casi en el mismo modo en que se manifiesta una espiritualidad hindú. A mi modo de ver, el cubano cree en todo y yo no me eximo de eso.

–La introspección como poética se revela en tu obra y en sus antecedentes teóricos o filosóficos ¿Crees que definirá tu carrera como artista de la plástica?

Es un camino nuevo. Estoy tratando de manejar elementos, leyes y principios a modo general que tienen que ver con el orden, con el equilibrio del universo, del cosmos; y la relación de todo esto con el ser humano.

Por ejemplo, trato temas como la reencarnación, la magia. Quien haya estudiado a los filósofos presocráticos entendería que son la base de la creación del hombre.

–¿Tu formación académica cómo influye en esta perspectiva de creación y en cómo te asumes a través de tu obra?

Ha sido significativo. Esta exposición ya estaba en proceso antes de ingresar al ISA, pero el aporte de la escuela ha sido una nueva visualidad. Generalmente en un nivel medio de enseñanza, creces como grupo, como conjunto, porque aprendes habilidades y herramientas. Pero ya en el nivel superior adquieres otros conocimientos que te hacen crecer individualmente como artista.

fotos Fredy Hernández Martínez

–La docencia, ¿qué tonalidades aporta a una artista joven y activa como tú?

Entre otros aspectos, y saldos humanos, te vas viendo reflejado en tus alumnos, descubres de pronto como tu trabajo puede tener una carencia semejante a la de cualquier novel y te obliga a superarte y trabajar cada vez más.

–¿Qué significó hacer la curaduría de tu propia exposición?

Tuve la ayuda de Freddy Hernández, diseñador y vicepresidente de la AHS aquí en Villa Clara quien me dio algunos consejos de montaje, pero fue muy especial y retador para mí. Tengo en planes moverla hacia otras galerías de la provincia como la Galería de Arte de Manicaragua; Hurón Azul y la Wilfredo Lam en Sagua la Grande, para lo cual quiero seguir trabajando, para que Constelaciones llegue a esas galerías, que son mucho más amplias con un mayor número de piezas.

fotos Fredy Hernández Martínez

–Por último, ¿por qué Constelación abrió las puertas con la 24 edición del Festival Nacional de Música de Concierto a Tempo con Caturla?

Caturla fue un innovador en su música porque mezcló elementos diversos y esta exposición en cierto modo va de esto también, de mezclar cosas que tienen que ver con el folclor, con otras contemporáneas o primitivas. Y por supuesto, agradezco a la Asociación por confiar en mí para ese gran honor.

[1] Carl Gustav Jung, psicólogo y ensayista suizo cuya metodología incorpora nociones procedentes de la antropología, la alquimia, la interpretación de los sueños, el arte, la mitología, la religión y la filosofía.. Fundador de la escuela de psicología analítica, también llamada psicología de los complejos y psicología profunda.

 

fotos Fredy Hernández Martínez

fotos Fredy Hernández Martínez

fotos Fredy Hernández Martínez

fotos Fredy Hernández Martínez



Camerata Éxtasis, la música de concierto que acerca a los jóvenes

Infinidad de acordes emergían de la ciudad bucólica, de sus parques y salas de concierto. Por esa suerte de un festival dedicado al Maestro Caturla.

Sin embargo, esa tarde la brisa traía olor a café junto al eco de las sinfonías. A leche batida, a chocolate y vino artesanal. Llegaba además con risas de juventud. Fácil seguir todas estas pistas hasta el Café Obrador, una suerte de galería-cafetería en donde suele confluir la élite santaclareña después de las 3:00 P.M.  

Allí, en medio de mesas y sillas corridas, un grupo de músicos jóvenes, casi todas mujeres, habían tomado la instalación con sus violines. Desde Pinar del Río había llegado la Camerata Éxtasis para tomar aquel lugar con un concierto sui géneris. Regalaban también atmósfera de intimidad. Esa a que se avocó la música de concierto para escapar de los grandes salones de la aristocracia en los albores del Renacimiento.

Instrumentaban además el contrabajo, el chelo y el fagot; clarinete, viola y tromba para dar vida a un repertorio singularmente atractivo. Pues la mayoría de los temas que regalaron esa tarde integrantes de Éxtasis pertenecen a bandas sonoras importantes del mundo del anime, el cine manga y del video juego.

Entre otras piezas, amantes del maestro Hayao Miyazaki pudieron deleitarse con “La Princesa Mononoke”, música de Joe Hisaishi, y “El castillo en el cielo”, también del formidable dúo Miyazaki-Hisaishi. Entre otros llamativos de la industria del entretenimiento interpretaron “The Twilight Princess”, una parte del videojuego “La Leyenda de Zelda”. Esta parecía la causa de encontrar al fin, un público joven alrededor de violines, diluidos en la amalgama estética de la mediana y más avanzada edad.

Y es que Livan Labrador Morales, el conductor y arreglista de esta orquesta de cámara, más tarde confesó sin recelos que él también es un seguidor de aquel y otros formidables directores japoneses. Durante la presentación hizo intervalos para adentrar a los espectadores en la magia del anime a la vez que documentaba antecedentes de la próxima pieza.

“La música dicha como clásica–no me gusta encasillar– es bastante deprimida en la aceptación del público. Hay un público muy selecto, muy conocedor al cual apostamos quienes hacemos este tipo de música”, dijo Labrador.

“Entonces cuando a mí se me ocurrió hacer la orquesta de Cámara en Pinar, dije: ¿para quién voy a hacer la orquesta? ¿Para personas adultas solamente? ¡Tengo que buscar un repertorio que abarque el público que más necesitado está de apreciar esta música! Como también soy consumidor de la industria del videojuego y del entrenamiento, pensé: ¡por aquí va a funcionar! Porque hay muy buena música para esta plataforma, tanto para el videojuego como para las películas y los anime.”

–¿Solo interpretan bandas cinematográficas o tienen un repertorio más amplio?

Más bien constituye un sello esto que mostramos hoy, entre otros aspectos porque empezamos por ahí, por el cine, y nos ha ayudado a ganar público sin ceder en nuestra propuesta ni hacer concesiones al gusto estético predominante. Pero la orquesta tiene un repertorio que abarca desde la música estrictamente clásica hasta la más contemporánea y más popular.

Livan Labrador comenzó a presentarse como violinista desde antes de terminar la enseñanza secundaria con la compañía de teatro lírico Ernesto Lecuona. Años más tarde dirigió y fundó la banda de concierto del conservatorio en Pinar del Río, sus primeros aciertos en el género.

Miembro de la Asociación Hermanos Saíz fungió como vicepresidente y presidente de la sección de música Pinar del Río por lo que se inmiscuyó en otros ambientes musicales como la trova y la música popular bailable, llegando a dirigir la charanga danzonera Ases del Ritmo.

Fotos: Freddy Hernández

Hasta que hace unos cinco años decidió apostar por un quinteto de instrumentos de viento conformado hasta entonces por recién egresados de la academia y convertirlo en un formato de más de una decena de músicos (todos graduados de nivel medio), para iniciarlos en la más difícil de las disciplinas dentro del campo de la música de concierto y, por lo tanto, de altísimo nivel técnico-artístico.

“Éxtasis, no es una Camerata de cuerdas como se concibe tradicionalmente, sino que resulta una Orquesta de Cámara que tiene incorporadas también las cuatro maderas clásicas.» Explicó para el Portal del Arte Joven Cubano Liván, una vez que terminó la presentación de Éxtasis en la salita blanquecina del Obrador.

El éxtasis, argumenta, “es según el diccionario es lo que se logra con cierta y determinada carga emocional y eso es lo que queremos lograr y hacer llevar al público.» También coincide en que por el formato y repertorio que defienden, esta, su Camerata, pudiera ser única en el país, al menos en Pinar tiene la certeza de que no existe otra igual.

Ha declarado el propio Liván que el principio fue difícil puesto que esperaron años para que se hiciera oficial la existencia de Éxtasis, pero que hoy por hoy, allí, en la provincia occidental, se presentan una vez en la semana, en la propia sede de la AHS, y no pretenden renunciar a ese espacio porque ya se ha vuelto popular. Casi siempre acuden jóvenes y adolescentes a ese encuentro los cuartos jueves de cada mes.

“Tenemos dos años de fundado, y cinco desde que comenzamos a soñar. En Pinar hemos tenido laboriosas presentaciones ya que en el 2017 hicimos el primer concierto de invierno.  Desde entonces ha sido un boom en nuestra provincia, incluso de otros lugares nos han llamado y para este año tenemos varias invitaciones en sedes y eventos provinciales. Aunque también espero que este año lleguemos a La Habana ya que tenemos una propuesta en Fábrica de Arte y otra en Bellas Artes.”

Generalmente las Cameratas se presentan como conjuntos de cuerdas nada más, pero lo que la fusión con los instrumentos de viento, aunque explota más la tímbrica, no deja de ser una mezcla complicada, sobre todo cuando, según admitió Liván, los arreglos para su Camerata son todos de su autoría.  

“Es un formato atípico para el que casi nadie escribe. Composiciones propias tengo algunas, que en algún futuro espero poner en experimentación, incluso en formatos más y más grandes. Sueño con sumar otras orquestas.”

Hace 16 años Liván Labrador se presentó en Santa Clara, entonces lo acompañaba su violín.

“He tocado con muchos músicos de la ciudad, con el proyecto de la Trovuntivitis, entre otros. Pero ahora que tengo mi orquesta propia me alegra muchísimo llegar hasta aquí. Venimos aquí para brindar arte en un momento y lugar que reúne lo mejor de este género y de este tipo de música.”

“Esa relación, ese punto de referencia que es el A Tempo con Caturla no se debe perder. Cada vez crecemos en agrupaciones mayormente jóvenes. ¡Esa es la esencia!  Además de que hay muy buenas salas en el centro de Cuba, pero Santa Clara también nos permite socializar y asaltar pequeños e informales espacios de los que es propia la orquesta de cámara; como, por ejemplo, este café.”

Fue una hermosa tarde de domingo en Santa Clara, una de esas que parece habitada de nostalgias, de finos acordes que decoran los vientos de marzo a cuerpo de llovizna. Liván Labrador, el violinista de los tejados pinareños, y sus instrumentistas “brillantes” rubricaron tanta exquisitez.



Alfarero de la belleza (audios, fotos y poemas)

Esbozos de perfiles en blanco y negro, con aforismos disímiles, están dispersos ante mis ojos. Mientras, los acordes de Over the rainbow (en español, Sobre el arcoíris) toman la cocinita y el patio, en donde Lezama, la mascota de casa, aúlla la melodía. Si por casualidad el clarinete da una nota falsa, mi anfitrión explica con toda naturalidad que no es su culpa, que le falta esa tecla y no ha tenido tiempo para componerlo.

Entonces comprendo que alguien más estuvo ojeando los dibujos dispersos sobre las losas carmelitas del mini bar de Boitel. Que muchísimos otros reporteros han debido interpelarlo desde que apareció la noticia de su Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén. Y me siento un poco dichosa de compartir este espacio privado con uno de los poetas más célebres de Cuba, dueño de una casa en donde cohabitan ángeles dorados y brujas voladoras, y dueño también de una sencillez cómoda, de una suerte de espiritualidad muy rara y agradable.

Dicen en la villa, que tanta gloria se debe a que Remedios la bella besó sus manos con alquimias de poesía y que en agradecimiento, Luis Manuel Pérez Boitel trajo hasta su regazo más de medio centenar de premios y lauros de casi todos los tipos y desde los más remotos parajes.

Entre estos, el Premio Internacional de Poesía Manuel Acuña en Lengua española, en México, con el poemario Artefactos, para dibujar una nereida así como el Premio a la Trayectoria de SELAE que otorga la Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos, con sede en Italia, por el conjunto de su obra poética. Dentro de Cuba lo prestigia el Premio Casa de las Américas y entre más de una veintena de certámenes importantes, el reciente Nicolás Guillén.

El intérprete de Over the rainbow, y el firmante de aquellos dibujos sobre cartulina, realmente es conocido por unos cerca de 25 libros entre poemarios, prosa poética y crítica literaria. Es asiduo en eventos de gran prestigio dentro y fuera de la Isla. Ha recibido condecoraciones como la de Hijo ilustre de la Villa de San Juan de los Remedios, en la provincia Villa Clara, así como la Medalla por los XXV años de la Asociación Hermanos Saíz y la Distinción por la Cultura Cubana. También es Miembro de honor de la Unión Hispanoamericana de Escritores.

Una vez que nos ponemos serios me muestra la que asumo como biblioteca o cuarto de estudio. Lecturas y borradores están en pilas o regados por el piso, al pie de la computadora de mesa, me hacen pensar que Boitel no tiene horarios establecidos para concebir un verso, sino que brotan de él como un artefacto divino.

¿Te planteas la poesía como un oficio o como una forma de asumir la vida?

Yo creo que ante todo la poesía es una necesidad espiritual. Pero también uno está apostando por edificar una especie de monumento que valide la estética propia y esa visualidad que tenemos sobre la vida y sobre el mundo mismo. Te exige superación como cualquier otro oficio que se hace día a día. Por ejemplo, lecturas que mejoren la estética que uno pudiera asumir como perspectiva de su obra. Pero también el arte y la literatura se pueden sostener sobre experiencias vitales que son mucho más enriquecedoras que el oficio.

En el año 97, apenas egresado de la Universidad Central de Las Villas, ganas con el poemario Unidos por el agua, el premio Fundación de la Ciudad de Santa Clara ¿Cuándo decidiste darle formato de poeta a toda esa sensibilidad que te habita?

Cuando estudiaba en la Escuela Primaria “Alejandro de Río” estuve vinculado al taller literario de una asesora importante en Remedios, Yolanda Meriño. En esa etapa también estudié artes plásticas, danza, guitarra, trompeta. De pronto estaba en una clase de ajedrez, o de pin pon, o de atletismo. ¡Hasta esgrima practiqué! Se trataba de esa belleza que tiene la infancia de indagar, explorar, que deja una huella en las personas, aunque no tengas asumido tu camino. Recuerdo, por ejemplo, que en el año 80 fui el mejor lector de un grupo que habíamos formado aquí en Remedios.

Todo esto generó que en mi etapa de universitario me vinculara al círculo de escritores de Santa Clara, a través del taller que se realizaba en la UCLV. Comencé a participar en festivales estudiantiles y estaba al tanto de las nuevas publicaciones. Algunos autores llegaban hasta allí y sostenían ese diálogo tan importante con los jóvenes. La facultad tenía el encanto de estar asociada a la carrera de Filología y a veces algunos  amigos me pasaban las obras de su plan de estudios.

Luego sucedió que, aunque me gradué con un promedio de 5,56 puntos, tuve dificultades para obtener mi ubicación laboral, y me sumergí en la literatura. A todo esto, se sumó que mi padre, a quien le dediqué mi primer libro, murió dos años después con un periódico en las manos que anunciaba ese pequeño suceso editorial. La emoción de mi primer libro publicado por Capiro y el orgullo de mi padre fueron motivaciones suficientes para seguir escribiendo poemas.

tomada del perfil de facebook del entrevistado

En el 2002 te agencias un puesto dentro de la élite latinoamericana cuando el poemario Aún nos pertenece el otoño resultó Premio Internacional Casa de las Américas, entre 354 obras de 18 países. ¿Qué significó para ti?

Empezó prácticamente una carrera maratónica sobre la que ahora mismo me pregunto; ¿cómo pude escribir tanto en tan poco tiempo? Solo sé que siguieron sucediéndose proyectos. Miraba la poesía con diferentes perspectivas y en esa medida iba cambiando de figuraciones, enriqueciendo el mundo imaginario que rodea a la poesía.

Marcas estilísticas de tus textos podrían ser: la peculiaridad con que abordas la naturaleza humana, las imágenes exquisitas del mundo exterior, la temática amorosa…

Trato de que mis libros sean diferentes. Por ejemplo, Para no quedar en el Andén[1] cuenta un viaje en el tren espirituano desde La Habana. Es una especie de poesía río de cien páginas. Mediante una fusión entre lo poético y el lenguaje narrativo, fundamentalmente lo coetáneo, intento crear mundos paralelos. Cuando lo comparas con La Sagrada Familia encuentras la misma fluidez, el mismo choque poético y de tiempo narrativo, y una visualidad estética de un hecho que puede ser comprensible mediante la poesía. Pero tanto este como Aun nos pertenece el otoño; tienen otra vertiente, otra ilación.

Creo que esto ha sido un divertimento durante toda mi vida; que los libros sean fundamentalmente una propuesta artística. Como una especie de pieza de teatro detallada y preciosista en todos sus aspectos. Para que haya dramaturgia y versatilidad a nivel de tono y de tiempo poético.

Yo no escribo ningún poema aislado, yo escribo libros y los concibo como propuesta estética que funcione como un artefacto de cierta belleza.

Tu propia obra ha sido sometida, con éxito, al ojo crítico de importantes jurados. Has ejercido tú mismo la crítica. Pero, ¿cuáles autores son aquellos que ganan tu admiración?

Yo leo a todo el mundo. Cuando egresé de la universidad, con un raro misterio fui sustituyendo mis libros de derecho por libros de poesía. Rilke me gusta mucho[1], Siempre creo que todos los poetas admiramos a Mallarme, Rimbaud, la poesía francesa, la española del 27. En la poesía cubana te pudiera mencionar a Martí, a Julián del Casal, a Heredia y a la poesía de Orígenes con exponentes como Lezama y Eliseo Diego.

En una ocasión, hace unos 20 años, el escritor y periodista santaclareño Arístides Vega escribió acerca de la obra de su coterráneo: “Testimonios de soledad, de amor y desamor, de dureza y vitalidad…”

La Naturaleza del Estío, poemario ganador del Permio Nacional Nicolás Guillen, ¿qué temas va dejando atrás y qué novedades propone?

Es un libro donde exploro el contexto del país, el tema de la insularidad, la belleza de los campos. Me inspiro en los poetas origenistas que manifestaban la estética de la genealogía insular. Porque como acuña Cintio Vitier la historia de Cuba y sus poetas se han refugiado en la contemplación del paisaje.

Quise concebir una obra que afianzara lo cubano y la belleza de nuestra vida a modo general. La contemplación de nuestros paisajes me permite encontrar la paz que uno pierde en la vorágine de otras cosas. Encontrar un refugio que no atente contra la belleza.

¿Te sientes partícipe de alguna generación o movimiento especifico de poetas?

Las generaciones se han acuñado a partir de un estudio de la crítica literaria sobre las principales vertientes que se han sucedido en el país. Lamentablemente, cuando uno estudia a Portuondo y Mirta Aguirre, puede apreciar que sus conceptos de generación se refieren a una academia, pero no se enmarcan en un tiempo mismo, como sí lo hace hoy por hoy la crítica; que segmenta como si fuera un chorizo la generación del 50, del 70, del 80, etc.

No se puede buscar una ruptura estética por década, porque no te da la medida de la dimensión o la visualidad que pueda tener la poesía misma. Se debiera, en este sentido, hacer estudios más amplios que comprenda un distanciamiento aeectivo y en el tiempo a la hora de validar, por ejemplo, el estado actual de la literatura. Porque muchas veces se obvian voces y no se abarca lo que está sucediendo realmente en las provincias.”

¿Cuánto duele escribir un poema?

Más que un dolor es un placer. Hedónicamente una aptitud. Es visualizar algo que ya estaba escrito en mi memoria. Cuando lo leo transcrito al papel me doy cuenta de si es verdaderamente bueno o no.

Boitel al igual que su coterráneo Caturla nunca ha abandonado Remedios…

Uno tiene que estar donde es feliz.

Publicada por Luis Boitel en Martes, 11 de febrero de 2020

Después de un Casa, un Nicolás Guillen, entre más lauros internacionales, ¿hacia dónde se empinan sus ambiciones literarias?

Uno no escribe nunca para premios, estos solo llegan. Lo importante, más allá de la dotación económica, es ganar un lector, establecer diálogos y ganar un poco de tiempo para poder seguir escribiendo. Los premios validan tu obra, pero uno escribe para las personas. Entre las cosas que estoy soñando se encuentran algunos guiones para teatro. Es un mundo del que me gustaría beber más.

Le diré algunas palabras que extraje al azar de sus poemas, ¿podría decirme que evocaciones le traen?

—Adelante

—Andén

—Ese lugar a donde todo el mundo va.

—Árbol

—La dimensión de lo que se puede alcanzar

—Espuma

—Es como un segmento que va dejando el tiempo

—Belleza

—Lo que pretendemos encontrar

—Casa

—Puede ser país, continente.

—Poesía

—Es algo que va a sobrepasar la vida y que siempre querremos defender como si fuera realmente el reino de Dios.

 

CARTA ASTRAL PARA DIBUJAR UNA REALIDAD QUE NO ENCUENTRO EN TU NOMBRE

 

Qué puedo decirte, madre mía, a la hora del mal dormir entre jeringuillas y fragmentos de un linfoma que parece te llevaba poco a poco. Después del chinesco hospital, los cristales de la noche, el traspiés que oficia el cáncer entre tus arterias, cómo decirte tanta verdad, una verdad absoluta que no podría creer nunca, por la que respondías como un animalito tembloroso, el más frágil de los animalitos asediado por la multitud, imposible de entender en su propia sombra. La definición de un extraño sueño que descubro en tus ojos, en la planicie de tus ojos, por ejemplo, cuando acudíamos a la salita del hospital y yo te ofrecía regalos para que no imaginaras la sangre que faltaba, los estertores de esta aciaga existencia de la que no puedo despedirte. Entonces indagabas el porqué de aquella gente moribunda cruzando frente a nosotros, por qué tanta soledad en los rostros de los paseantes y de uno mismo.  Nada nos era ajeno, ni apenas el día que me dijiste que no querías ir más al tratamiento, que ya las venas habían colapsado y que era algo injusto que no podía seguir ocurriendo. Entonces mirabas alrededor, y no hallaba razón ni pedestal, no hallaba el sendero para trasmitirte el estado de necesidad, las injusticias de Dios, y de la vida que siempre es incierta. Duró un año el temor, la súplica y el desasosiego de cuidar de ti, madre mía, de sentirme a tu lado el más pequeño de los hombres, un principiante, el incomprendido por la turba, el que escapó de todo pacto por alcanzar la felicidad, y tú no sabías nada; en ese instante donde decidí dejarlo todo a Dios, pero salvarte. Así fue la rutina de los días, la búsqueda por minimizar las secuelas de las quimioterapias y de tus venas necrosadas.  Madre mía, qué difícil es dejarte en un poema para que elijas entre la pátina de la enfermedad y la manida palabra existencia. Qué difícil es dibujar una realidad que no encuentro en tu nombre, cuál misterio ofrece Dios para que la muerte no sea ni el fin ni el principio. A duras penas, puedo explicarte, madre mía, sobre estas cosas, y temo en el aciago tiempo que nos encumbra, mientras te preguntaba por los árboles del patio, por los días de navidad y la familia. Qué puedo hacer, madre mía, si no pude sustituir mis venas por las tuyas, si en tu mirada siempre encontré un rencor injusto, diría yo, amargo, por la inexplicable hora de la transfusión, por la herida que mucho más se hacía en mí junto al lamento. Nada sabías, madre mía, nada sabías. Cómo podré revivir tantos motivos diversos, fingir que se está feliz por el hecho de hablar de la felicidad. Callar simplemente, cambiar de conversación como si nada sucediera, pero es terrible el candil y la expectativa por los medicamentos que no llegan.  Mientras prefiera que sigas peleando por la casa y el país, insistir que todo ha sido un sueño y tenga lágrimas nada más, y no pueda hablarte de porvenir, de los hijos que no sé si tendré; ah para qué tantas preguntas. Madre mía, si un día piensas que intenté escapar de esa realidad, que no cuidé bien de ti, que también he sido un animalito tembloroso perdido en su soledad. Qué puedo decirte, madre mía, que me perdone, que me perdone.

 

CANCIÓN RUSA PARA DELFÍN PRAFTS

Siempre hubo alguien entre tú y yo

siempre hubo algo poderoso intercediendo

Delfín Prats

 

Apenas bastaría la primera y única carta para cortar

estas amarras que ha dejado el tiempo, pues ciertamente Delfín,

siempre hubo algo entre tú y yo, que no puede ser

comparable a estas calles de Rusia que van cambiando

de nombre, de simetría sobre la noche,  tártara noche esta,

de justificación para nosotros mismos. 

Quién pudo cruzar tantos océanos para llegar a tu inexplorable isla

fue un cobarde, alguien que no tiene excusa

para dejarte un sobretodo con la postal de 1980, una canción rusa

y aquel poema que me dedicaras, desde un olvidado parque de Holguín.

A quién pude callar en esa soledad inequívoca de bancos dispersos,

en esta mutilación que los periódicos hacen, si en aquel poema

tenía yo la mejor carta de triunfo, unos veinte años menos.  Pero te marchaste

Delfín, sin darme aquellas otras pruebas, en la catedral

del Cristo Salvador las estampillas no son iguales, tu nombre

por ejemplo, un garabato en la pared en sepia. Un trago de vodka a granel

como salutaciones de estas otras comarcas por la soledad y el tiempo

que nos deja, como magro cielo sobre las cosas que ya no están.

Mi casa ha sido de alabastros  y libros que en invierno cubren y soportan

esta rara manía de llamarte, de no saber ya nada de ti. Dividiría yo los días

por uno de esos licores rusos y ese modo de hacer

el amor sobre tapices famosos y libros de algebra analítica.

Para qué tanta poesía ─ me dijiste ─ muchacho, tan bello como la nieve

de San Petersburgo.  Entonces nunca más supe de ti.




Cuentos del Zoo, una puesta necesaria

La mezcla en escena del trabajo con títeres, con máscaras, trabajo actoral en vivo y coreografías de baile, regaló la Compañía de Teatro Océano con la pieza Cuentos del Zoo, para los niños y los amantes del teatro en general de esta ciudad santaclareña. Entrega muy dinámica y alegre de este Mejunje Teatral resulta sin dudas el libreto de Juan González Ramos, puesto en escena por Irina Aguilar.

Estrenada hace ya dos años, con motivo de los 500 de La Villa de La Habana, la obra es un montaje con retablo y tres personajes que encarnan al personal de un jardín zoológico. Idalmis Ramírez como Campana, José Yasser Alfonso, que interpreta al administrador Amapolo, e Irina Aguilar como Cristina.

foto dorisbel guillén

Ellos cuentan a los niños las peripecias de los animales que allí son expuestos y a los cuales dan vida a través de graciosos títeres. Las subtramas se nutren del folclor clásico. Son acompañadas por fragmentos de melodías tan conocidas como “Lo feo”, de Teresita Fernández, cuyas letras fueron alteradas en consonancia con la trama. Tributa así a la unidad dramática.

“Con este elenco llevamos un año de presentaciones regulares y estamos muy felices porque a los niños les gusta mucho,” dijo Aguiar, en declaraciones para el Portal del Arte Joven Cubano. También precisó que en el guion se incorporan fragmentos de los diferentes libros de texto de lectura de la enseñanza primaria.

Cuentos del Zoo desborda energía, pero no solo divierte y nutre a los niños de sabiduría popular, de buena música y colorido. Por encima de todo se avoca al cuidado de la naturaleza y de los animales. Pero no es un llamado ambientalista más, sino uno entretenido y trascendente. Toca temas como la autoestima, la camaradería, el buen gusto, el racismo, la valoración del otro.

foto dorisbel guillén

Involucra al público con preguntas directas, competencias participativas que se logran sin ruidos en la secuencia de acciones, sin perder la hilaridad de las historias secundarias ni de la trama principal del Zoo. Pues los actores devenidos titiriteros se identifican con su entorno, con los fenómenos tan cotidianos de un zoológico, que despiertan admiración en las personas como, por ejemplo, el acto de alimentar a los leones.

En opinión de Aguilar esto justifica las peripecias que se cometen y se logra una atmosfera que no solo agrada, sino que extrapola a los infantes hacia contextos y mundos de su imaginación. Se le añade un diseño escenográfico atractivo y colorido, con un retablo de recursos minimalista. Títeres de diferentes tamaños y materiales, así como textos ágiles y eficacia histriónica. 

A todo esto, se debe la mezcla de alegría y sobrecogimiento que se quedó entre los espectadores del Guiñol después de la puesta. Pues esta es una obra que continúa dialogando con su público al cerrarse el telón.  



Yisel, con Y

Una joven aldeana de la Renania medieval inspira el amor de Loys, bajo cuyos andrajos de pueblerino se encuentra el duque Albrecht. Hilarion, cazador, tiembla de celos. En dos actos de un ballet con música de Adolphe Adam suele contarse la historia de Giselle. Pero la Directora Artística Idania García Castañeira prefirió decirlo de otra manera.

Para contarnos su Yisel, bebió de la pieza romántica y dispersó su propia versión sobre las tablas. Una que recurre al humor en registro coloquial, para presentarnos personajes con identidad y carisma. Cuyo referente inspira a lo sublime, pero que a la velocidad de la luz nos aterriza en la circunstancia bucólica de Gisselle.

Y por si pareciera poco atrevida la parodia, tres títeres interpretan a los personajes principales y nos conducen por una suerte de secuela jocosa de la obra original. Estos son presentados mediante la recurrencia a algunos actos y la música incidental o en primer plano, en muchas ocasiones, del clásico; trascendencia textual que agradece el público, pero que responde también a cierto objetivo pedagógico detrás de esta entrega.

foto Dorisbel Guillén

“Tanto los niños como los adultos que no conocen la obra original pueden acercarse a la trama, porque es narrada con naturalidad y desenfado”, explica al Portal del Arte Joven Cubano Idania García, quien además de actuar y dirigir, concibió este original y todo el diseño escenográfico y sonoro.

Comenta también que el trabajo con títeres fue un elemento de singular importancia en esa intención subyacente. Debido entre otros aspectos, a que “resultan muy atractivos se logra sensibilizar al público con la representación de valor universal.”

De este modo, la reconocida actriz de la Compañía Teatral Mejunje se desdobla en escena a través de tres personajes, dos de ellos masculinos; títeres que manipula con maestría y a los cuales imprime con su voz matices específicos. 

En escena, Yisel, es maniobrada por Denet Garcés Águila García, quien cuenta con cinco años de estudio del ballet, pero asume por primera vez la actuación y también se inicia como titiritera. “Intercambiamos experiencias”; afirma acerca de lo que significó colaborar con la directora en el montaje de pasos y figuras propias del ballet.

Pero aun cuando esta retroalimentación pudiera mantener una intensidad dramática, puesto que se nutre de recursos bastante atractivos, pasado el primer acto comienza a resentirse el ritmo de la obra teatral. Puesto que los diálogos se tornan algo vacíos. El romance se convierte en melodrama. Se entiende, está claro, la intencionalidad, la ironía hacia el edulcoramiento del romance. Pero redunda en un estancamiento momentáneo del ritmo narrativo que nos deja también un sabor superfluo del tema.

Aun así, captan la atención la recurrencia a localismos jocosos, destellos de improvisación y la gran originalidad de la puesta en sí. Se superpone a todo esto el magistral manejo de los títeres.

Madre e hija soñaron esta singular puesta que tuvo su debut en marzo del año pasado con motivo del ejercicio de graduación de Denet Águila. Una vez egresada de la Escuela Provincial de las Artes de Villa Clara seguirá convidando a su disfrute en la sede del Proyecto Mejunje y en otros escenarios del país.

La invitación se agradece, si se tiene en cuenta que esta “Giselle”, convida a las propias lecturas paralelas de la leyenda una vez que nos atrevemos a despojarla del preciosismo del ballet para encontrarla en otras poéticas. Y es que mientras Yisel ––la puesta–– nos hace reír, podríamos preguntarnos nosotros también: ¿Cómo pudo haber sucedido realmente?



Paradigma o ¡Ay, Shakira!, una puesta para niños reales

Si los niños dijeran todo lo que piensan, valientes cosas nos dirían. Por ejemplo, que se sienten inconformes con el color de su piel y le escriben cartas escondidas a Shakira para que les haga el milagro de un cuerpo curvilíneo y un cabello rubio, con nariz respingada. Al menos, es este el conflicto de Amanda, una niña negra acosada por los paradigmas de la industria cultural, y más específicamente por su compañera de aula.

Alrededor de este argumento gira la trama de Paradigma o ¡Ay, Shakira!, puesta del santaclareño Teatro Sobre el Camino bajo la dirección artística de Rafael Martínez; y que ha sido acogida con ovaciones entre el público infantil y adulto de diferentes escenarios nacionales. Premiada además por un jurado de niños durante el festival Titereando en la ciudad en Guantánamo.

Y es que asistimos a una obra para niños construida desde los cimientos de sus preocupaciones actuales, una tragedia que nos hace reflexionar durante y después de la puesta. A criterio de esta reportera, porque no solo se atreve al abordaje de temas considerados tabúes para el público infantil sino también porque se aleja de tratamientos lastimeros o simplistas; y por nada de este mundo se atreve a subestimar un público tan exigente y exquisito como son los infantes.

Aunque cabe especificar que, según palabras del propio director general, prefieren seguir la línea de hacer teatro para la familia, ya que rara vez los niños pequeños asisten solos a las presentaciones que ofrecen en su sede del Guiñol de Santa Clara, o a las que lleva Teatro Sobre el Camino hasta los parajes del centro de la Isla.

¿Tabúes en el teatro para niños?

Entre los temas que desafían cualquier autocensura y que esta obra toca sin mayores miramientos, se encuentra la muerte. Una vez que la protagónico somete su cuerpo a una cirugía estética para transformarse en la cantante de sus sueños, dueña de una caderas y un rostro y un cabello rubio que ella desea imitar, aunque no sean naturales, porque como dice su amiga “El que no es lindo, que se opere”.

Amanda logra su objetivo, pero muere en la mesa de operaciones. En el segundo acto el alma infantil dialoga con su cuerpo inerte, escucha el llanto de sus familiares y se arrepiente del sacrificio que ha hecho. Pero ya es demasiado tarde.

Pareciera que el paradigma industrial ha ganado a la ideología cuando nos sorprende una escena más de esta tremenda entrega dramática. Se permite una retrospectiva al aula, en donde los niños se preguntan a quién les gustaría parecerse “cuando sean grandes”, y mientras se debaten entre los hermosos ídolos de la moda, el cine o la música, los interrumpe la voz en off de algún jefe de colectivo o destacamento con la tradicional consigna de “Pioneros por el Comunismo…”

“Creo que las niñas y los niños tienen el derecho a que en el teatro abordemos estos temas,” comentó Rafael Martínez, quien escribió este libreto tan necesario como atrevido. “También es responsabilidad de sus padres, maestros y aquellos que de alguna manera intervienen en su educación”, añade.

Otro tema importante al interior de la puesta es la violencia: intrafamiliar y la violencia infantil, específicamente, junto a las conductas patriarcales que atraviesan la sociedad y las familias cubanas. Se trata según Rafael de la forma violenta que tienen algunos adultos de resolver determinadas situaciones y que “van pasando de generación en generación.”

Paradigma o ¡Ay, Shakira! cuenta con un guion preciosista. Los diálogos son manejados con habilidad y la intensidad dramática va increscendo hasta lograr un punto de clímax con la operación de Amanda, y luego anticlímax con el vagar de su alma antes de elevarse definitivamente al mundo espiritual. La escena final ofrece un cierre de lujo, a modo de moraleja de la obra, pero con la apertura conceptual necesaria y el nivel de sugerencia que convierte a Paradigma… en una obra substancial.

Fragmento de la obra Paradigma o ¡Ay, Shakira!, puesta en escena por el grupo Teatro sobre el camino,
de Villa Clara, en el Teatro Eddy Suñol, de la ciudad de Holguín como parte de la oncena edición
del Festival Nacional de Teatro Joven/Foto Carlos Rafael/Archivo del Portal del Arte Joven Cubano

El reparto de Paradigma…

Por su parte los actores manejan los parlamentos con histrionismo y rigor. Además de actuar, interpretan títeres planos, con movimientos en todo su cuerpo. Los títeres en escena carecen de retablo por lo que el espectador también puede incorporar a los titiriteros en el producto final que consume. Ellos: Elizabeth Aguilera Fariñas, Yassier Fabá García y Remberto Clavelo.  

Entre camerinos ofreció declaraciones la actriz, en quien muchos santaclareños reconocen esa especie de estrella naciente, cada vez más lúdica y asertiva sobre las tablas.

“Amanda llega a un extremo, y es una niña. Pero también es un títere. Entonces, ¿cómo descubrir todo eso en la figura y que no haya un divorcio entre lo que uno siente y el títere? Es un trabajo de animación muy difícil que exige mucha atención al proceso psicológico que va pasando esta niña con el transcurso de la obra; agredida por su compañera Cecilia, por sus padres cuando intentan aconsejarla y por ella misma cuando cae en este sueño, en este letargo de lo que puede pasar si decide operarse.”

A su vez, Clavelo, quien interpreta al doctor y al maestro de ambos estudiantes, confiesa que en la concepción del cirujano enfatizó “los rasgos alocados del personaje” porque a los niños también “debemos hacerles reír, aunque le estemos tratando temas tan hondos. “

Elementos que ilustran nuestra nacionalidad, como el folclor yoruba, el uniforme escolar, las enseñanzas martianas y la propia formación marxista en las aulas y que son contrapuestos a las tendencias seudoculturales del momento, la expropiación de símbolos, el bullying y la desobediencia de los hijos. Demostrando que de todo esto se nutre hoy día una mentecilla de cinco, siete y hasta 10 o 15 años de edad, aun en crecimiento. 

El tema de la discriminación racial se superpone a las diferentes subtramas, como problemática fuerte y de gran inmediatez en la sociedad cubana actual. Puesto que oprime y reduce las posibilidades de superación y, por tanto, de empoderamiento, de las personas afrodescendientes. Al abordar sus consecuencias la muerte de la protagonista adquiere un valor simbólico.

Durante todo el espectáculo se utilizan diferentes recursos sonoros de nuestro folclor, otros elementos asociados a la cubanía como el pilón, la usanza del delantal. Para marcar la negritud como una parte substancial de la cultura nacional, que el racismo puede estar matando sin que nos demos cuenta de ello.   Dijo Yassier:

“El mundo se ha encargado de hacer una élite de lo que es bello estéticamente. Y que a un lado lo que demuestra diariamente una persona en su actuar, de conducirse socialmente.”

Considera el director artístico que el bullying en nuestras escuelas y en las del mundo entero siempre ha existido.

“Sus razones pueden ser raciales, económicas, de género e identidad de género. Pero siempre está allí esa persona que se cree más fuerte y abusa de los débiles. La obra alerta sobre este conflicto que en otros países lleva a los niños al suicidio.”

“Es importante que los padres que traen a sus hijos a ver la obra se lleven a casa las inquietudes que plantea. Por ejemplo ––explica Fabá García–– yo soy padre, y algo que aquí te queda claro es que la violencia engendra violencia y debemos alejar a nuestros hijos de esa forma de comportamiento con nuestro propio modelo.”

Por último, el diseño escenográfico se nutre de la fantasía infantil y extrapola esa creatividad para la conformación de un escenario minimalista y conceptual. Explota códigos preestablecidos y que su público conoce como son las señalizaciones del tránsito y los origamis de niños tomados de las manos. Ello refuerza el dialogo entre la pieza teatral y su receptor. “Es una obra muy cubana, y que hace pensar a profundidad nuestro contexto”, resume la actriz Elizabeth Aguilera.

El grupo Teatro Sobre el Camino surgió en diciembre de 2009. Y al decir de la prensa provincial, presentó sus cartas credenciales en la sala Margarita Casallas de Santa Clara con la simpática obra Una cama a domicilio. En los últimos años trascienden presentaciones como Concierto de primavera, con la trovadora Yahily Orozco Gálvez, y Las bebidas son por Pearl.

Paradigma o ¡Ay, Shakira! plantó polémica y expectativas entre los teatristas de Cuba, desde el 2016 cuando participara de una lectura dramatizada en el Festival de Teatro de Camagüey. Se estrenó el año pasado en la ciudad de Santa Clara.

El periódico Vanguardia referencia un artículo de Francisnet Díaz Rondón, titulado “Pasión sobre el camino”, en el cual se describe la agrupación a la vuelta de sus 10 años de la siguiente manera:

“Desde su debut, el espectador encontró una propuesta diferente y atractiva, que otorgó un poco de aire fresco a la escena teatral villaclareña.”



Longina canta a los grandes (programa + videos)

Huella perenne dejaron los integrantes del Grupo de Experimentación Sonora del ICAI, tanto para el cine como para la producción musical cubana de todos los tiempos. Motivo para que la fiesta intergeneracional de la trova de este enero reviva en Villa Clara temas icónicos de la canción de autor en la Isla.

Ya llega el festival… del 8 al 12 de enero, como hace ya 24 años @Santa Clara se vuelve canción, con la, Asociación Hermanos Saíz, AHS Villa Clara, La Trovuntivitis, Caña Santa, esta vez dedicado al 50aniversario del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC.#AHSCuba, #longina2020, #trovacubana, #encuentrotrovadores, #aquíahora, #cañasanta, #Trovuntivitis, #santaclaradelasartes

Publicada por Festival de Trovadores "Longina" en Viernes, 27 de diciembre de 2019

La vigesimotercera edición del Encuentro Nacional de Trovadores “Longina canta a Corona” tendrá lugar en esta central provincia del 8 al 12 de este enero. Estará dedicado a ese proyecto porque según se explica en pancarta promocional:

“El GESI reunió importantes exponentes de nuestra cultura como: Leo Brouwer, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola, Eduardo Ramos, Sergio Vitier, Leonardo Acosta, Emiliano Salvador, Pablo Menéndez, Sara González y Amaury Pérez, e influyó en fenómenos posteriores como La Nueva Trova y la obra de diversas agrupaciones defensoras del rock y el jazz afrolatino”.

Programa del evento

Uno de los organizadores del evento, el trovador Yordan Romero, comunicó la presencia de diversas iniciativas para homenajear a los grandes. Los amantes del género que llegan desde todos los escondrijos de la Isla para esta fiesta de acordes, esperan ansiosos la presentación del disco Amor de Haydée Milanés; una novedad del mercado discográfico que lleva como sello las hermosas composiciones de su padre.

Varios espacios fueron diseñados para despabilar nostalgias, como, por ejemplo, El patio de la gorda, en donde Marta Campos, Heidi Igualada y Juan Carlos Pérez recordarán a la poderosa Sara. Mientras cantores más jóvenes: Pedro O´reilly, Yeny Turiño, Tobías Alfonso, Frank Michel Chirino, Erick Mendilahaxon, Amauri del Río y Yahily Orozco, entre otros, realizarán junto al grupo villaclareño Punto de partida, un concierto interpretando a Silvio Rodríguez.

Pero como la fiesta es plural, acoge a los nuevos talentos, y rescata a fundadores de la Nueva Trova, ente ellos el dúo cienfueguero Los Novos y el avileño Clodoaldo Parada. Ambos llegan por primera vez a esta cita, lo cual deviene una especie de reivindicación del evento para con músicos de trayectoria, que hoy resultan menos difundidos entre la nueva generación.

Con igual acogida de afecto arriban a la ciudad cosmopolita Atemporal trío, Motivos personales y Rey Pantoja junto a sus músicos acompañantes. Y desde otros países recibimos a el cantautor rosarino Martín Neri, el español Pedro Pastor y los locos descalzos, el alemán Tobías Thiele y la intérprete mexicana Rosalía León. Cubanos y extranjeros prestigian la jornada tradicional que despabila las noches santaclareñas a golpe de acordes.

Bueno ya estamos anunciando la próxima edición del Longina del 8 al 13 de Enero en Santa Clara, CUBA.También estará el Longina en La casa de la bombilla verde y en Matanzas con la gestión de Rey Montalvo Vasallo y en Trinidad en colaboración con Lia LLorente y Pachi Ruiz del Dúo Cofradía.Contaremos con la colaboración del Festival de Cantoras Ella y Yo.Muchas gracias a todos los que han aceptado nuestra invitación para estar; a Rolando De Marco que grabó con sus siete cuerdas esta hermosa versión medio tanguera de Longina; a Primera Estrella por su colaboración con conseguir la ayuda de @Ibermúsicas para la movilidad de Juan Quintero, Santiago Segret, Andrés Pilar trío y Magdalena Matthey; al proyecto Callejas desde la literatura y sobre todo a la gestión de tantos trovadores y trovadoras de Cuba y otros países que ponen tanto empeño, brazos, voz, guitarra e higado para hacer de éste el más querido y esperado festival de la Trova Cubana.

Publicada por Festival de Trovadores "Longina" en Sábado, 15 de diciembre de 2018

Paralelo a la entrega musical, los conciertos y las innumerables descargas que toman la ciudad y más municipios de Villa Clara, se prevén presentaciones editoriales y discográficas como es el caso de una especial Edición de la Revista Umbral dedicada a Longina y La Trovuntivitis y el disco GES, homenaje de Real Project a Experimentación Sonora, producido por Bis Music bajo la dirección de Enrique Carballea. 

La mayoría de las instituciones culturales de la ciudad se harán eco de esta propuesta tan aclamada que concluye siempre con la peregrinación a la tumba de Manuel Corona y Longina O´farril en la ciudad de Caibarién.

#enelugar, Yaily Orozco Galvez, cantautora y organizadora del longina, ajustando los detalles del festival, #AHS, #longina2020, #trovacubana, #encuentrotrovadores, #aquíahora, #cañasanta, #Trovuntivitis, #santaclaradelasartes

Publicada por Festival de Trovadores "Longina" en Martes, 24 de diciembre de 2019



Cantar y contar en Jarahueca

Porque tu amor sea tal vez el poema

que no escribiré nunca,

prefiero tu mirada

que desborda torrentes

de pájaros astrales

En un pueblo del norte espirituano llamado Jarahueca, nació la autora de estos versos.

Ella, Ada Elva Pérez, también dejó a la posteridad temas como Señora Arco Iris, Ana la Campana, El Despertar; que en la bellísima voz de Liuba María Hevia, visten la infancia y definen el pentagrama cubano junto a Teresita Fernández, Rita del Prado, entre otros.

Por esa razón, en esa tierra del municipio Yaguajay, la alquimia poética se gesta a golpe de nostalgias en cada aniversario del “ada”. Pero los pobladores se las ingenian para mantener vivo el aliento y la espiritualidad de aquella hija querida, a través de un evento bienal, Identidad.

Una suerte de aquelarre juglaresco que ocurre cada dos septiembres desde su desaparición física. Reúne en el recodo natal a los amigos de la artista plástica y la músico que fue Ada Elva.

Sin embargo, la cita tan especial en este 2019 fue cancelada por razones coyunturales. El tren Nuevitas-Morón llegó sin poetas, ni artesanos; sin maestros de cocina o sabedores de historias que despertaran al pueblo. Jarahueca con sus hadas dispersas y sus nostalgias pudo renunciar al ritual de los duendes. Pero no fue así, al menos, no del todo.

foto Alcides Portal Alfonso

UNA ALEGRÍA QUE CAYÓ DEL CIELO

Inesperadamente, y ya casi finalizando el año en que debió sucederse la Bienal Identidad, desembarcaron en ese lejano pueblito recostado a la línea del ferrocarril un payaso de grandes paraguas y una trovadora, tan joven como lo fue Ada en sus primeras quimeras.

Durante unos tres días desandaron guardarrayas y rieles, un payaso, una juglar y un fotógrafo ambulante.

El clown Miguel Pérez Valdés, de Teatro de Los Elementos, vino desde Cumanayagua, y la cantautora Yahily Orosco Gálvez, de la provincia de Villa Clara.

De todo lo ocurrido tomó memoria gráfica el realizador Alcides Portal de la AHS en Cienfuegos, quien también se sumó a la travesía.

Dijo el actor: «Llegamos por nuestros propios medios. Hicimos escalas y pedimos «botella», pero no fue tan difícil, esperamos.

«Fuimos recibidos por la poetisa y gestora de la comunidad, Martha Julia Hernández Camellón, quien nos entregó la llave de su casa para que la utilizáramos de hospedaje y de camerinos, y lo que hiciera falta.»

Así comenzó una jornada de cantorías y narración oral; que alternaron con juegos tradicionales, de participación, improvisadas acrobacias, entre otras iniciativas.

PARA CONTAR CON JARAHUECA

«Narramos, hicimos estatuas vivientes, estatuas de papel con mi nieto Giang Miguel de cuatro años y lecturas de poemas», añade Miguel.

La promotora cultural y también poeta del centro de Cuba, María Delia Cepeda, precisó que se planificaron unas tres presentaciones para este grupo de jóvenes.

Comprendían trabajo de animación, clown y trova .Pero sostiene que «actuaron mucho más, en la medida en que las personas lo demandaban. Fue un acto de amor a Ada y su Jarahueca”, dice Cepeda.

“Diseñamos espectáculos para diferentes edades y contextos. Pero la gente nos seguía a cada presentación, actuamos incluso en casas de familias en donde llegábamos y ya había público esperando por nosotros. Al principio tuvimos un poco de miedo a que se desmotivaran. Como es una comunidad pequeña los públicos coincidían.”

Ofrecieron propuestas diferentes y creativas en cada barrio al que acudían, así como en las escuelas primarias y secundarias, y en las casas de familias a donde fueron invitados.

«Narramos en casa de los Hernández, unas tías artesanas muy amables. Ellas como otros pobladores que tradicionalmente reciben en calidad de huéspedes a los participantes de la Bienal.»

De este modo Yahily interpretó una gran parte de su repertorio “casi todo”, según dijo emocionada.

Temas de su espectáculo La Primavera y de La Mermelada, y uno en especial de la propia Ada Elva, “El jardín de la Infancia”. Comenta que esta experiencia con Mi Clown viene a enriquecer su trayectoria con el grupo santaclareño Teatro sobre el Camino.

Y es que acto casual o no; deviene un sello en las presentaciones de esta joven compositora la armonía que proyecta en escena con actores de diferentes cuerpos dramáticos.

Por su parte, el actor de Los Elementos explicó para el Portal del Arte Joven Cubano que constituyó el impulso para seguir contando cuentos a los niños. «Fuimos a Lunas de invierno con las pilas cargadas».

Explicó además que «hay intereses de las tres provincias centrales de intencionar un evento que llevaría por nombre «Para contar con Jarahueca».

Un encuentro del arte joven donde intercambian artistas de las tres provincias que pueda extenderse como cruzada artístico literaria a las lomas de El Escambray.

«Además, es necesario que en el pueblo se mantenga el ambiente creativo la que se ha apocado a modo general.Y que últimamente el último lustro, al menos en lo referido al evento bienal, no está teniendo el respaldo que necesita”, comentó quien hizo posible este encuentro, la gestora de la “Colmenita de Jarahueca”, Martha Julia Camellón Hernández.

foto Alcides Portal Alfonso

EL ARTE QUE NACE AQUÍ, PRECISAMENTE

 Esta poeta y metodóloga de la Casa de Cultura de la comunidad explicó que además de estas propuestas para los niños se organizó un evento especial en el día de Los Derechos Humanos.

Y en casa de sus familiares cercanos, con el apoyo de la biblioteca local, una especial lectura de poesía en la que participaron creadores del territorio.

“Queremos repetirlo, por supuesto, y estamos valorando que alterne con la Bienal Identidad para que se mantenga vivo el pueblo y el pedacito de infancia que representa Ada en cada uno de nosotros. Como ella, nos hemos quedado aquí, precisamente.

«En Jarahueca actuamos por los Camellón, los Fernández, por Ada Elva, por Olguita su hermana, que es mi amiga; por Marta Julia, una mujer increíble; por los niños, por los adultos, por el árbol de jara: ¡creo que hasta por el polvo que recorre sus calles!”, comentó emocionado Miguel cuando le preguntamos por qué escogió como escenario ese pueblo.

Llegaron por sus propios medios, haciendo escalas en los pueblos que unen el norte espirituano con Villa Clara, y como Ada Elva, se fueron en tren, unos rumbo a los quehaceres que aguardaban en la ciudad cosmopolita y otros a disfrutar de Las Lunas de Invierno, ese festival de la poesía que toma las calles de Sancti Spíritus.



Un “viejo” escritor de 25 años

Deshacerse de la ingenuidad; un derrotero para muchos jóvenes que asumen la creación literaria como proyecto inmediato, o que alistan sus nombres entre la vanguardia artística como un angustioso desafío. Pero, el santaclareño Alejandro Hernández Rodríguez, carece de prisas, aunque su carrera apunta en subida y sus textos parecen escritos por alguien que le doble la edad.

Y como los textos de Ale pasan de mano en mano, se leen en las peñas y los cafés, se beben, y degustan por la ligereza, el rasgo limpio, gran economía del lenguaje y finales abiertos. El Portal del Arte Joven Cubano se acerca hasta el preuniversiario Osvaldo Herrera para develar al autor de Filetes, Vaya por la puerta de atrás, Homeless, entre otros.

En la vida real Alejandro cuenta con 25 años de edad, es Licenciado en Pedagogía-Psicología por la Universidad Pedagógica Osvaldo Herrera de Villa Clara. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz. Resultó entre los cinco finalistas de la beca de creación Casa Seoane 2019 de la AHS en esta provincia, por lo cual fue invitado al V Encuentro Hispanoamericano de Escritores.

“Yo comencé a escribir durante las largas noches de guardia del Servicio Militar. Compartía varias ideas con los amigos y nos reíamos, les gustaba. Luego comencé a estudiar Psicología, lo cual me nutrió de herramientas para la elaboración de personajes, sobre todo para comprender las perspectivas de vida que se van asumiendo».

–Muchos psicólogos devienen excelentes escritores…

Es que a la vez que vas conociendo personas muy diversas haces extractos de situaciones inhóspitas de la vida. Además, la Psicología te da las herramientas para meterte introspectivamente dentro de cada personaje, para lograr a partir de allí una diferencia, puesto que todo el mundo es único en su forma de pensar y de actuar. Como también funcionan a su modo la Filosofía, la Comunicación o cualquier otro tipo de especialidad, de saberes a modo general, de los cuales bebe un escritor.

–Sin embargo, aun cuando estás rodeado de adolescentes, y de los conflictos y tramas que puedan suscitarse en esta etapa preuniversitaria; los temas que abordas y sus protagónicos pertenecen a otra etapa más adulta de la vida.

Sí, tiene que ver con el tipo de literatura que prefiero consumir, por ejemplo, Charles Bukowski, Raymond Carver, autores del realismo sucio cuyos personajes resultan muy controvertidos.

Sentí cierto gusto por los análisis que hacen, la forma en que se inmiscuyen en contextos y situaciones complicadas. Comencé a buscar textos cada vez más hondos en este sentido.

Estoy muy influenciado por Hemingway, y otros de la escuela norteamericana. La consecuencia ha sido que desde los 18 años comencé a sentirme por dentro como una persona mucho mayor, un viejo casi.

–¿Cómo es tu vida de escritor joven a pesar de todo?

Aparentemente soy muy asequible, tengo amigos y la gente busca mi compañía. Disfruto de mi familia. Pero cuando cae la tarde, me gusta estar solo, no tener que dejar de escribir por nada, o que alguien llegue a interrumpirme ese espacio privado de concentración. ¡Como cierta gruñonería!

Quienes lo han pillado en el ejercicio creativo –esposa, amigos, etc–, delatan a un ser perfeccionista y meticuloso que se pasa largas horas frente al ordenador. De ahí la consecuencia de unos cuentos muy preciosistas en cuanto a los diálogos, las escenas bien narradas, sin “cabos sueltos”, o personajes increíbles.

Lo peor que puede pasarle a un escritor es que sus historias tengan “cabos sueltos”. Por ejemplo, que a un esquizofrénico le asesten un machetazo y nunca te enteres por qué. Tampoco me gusta impresionar al lector, hacerlo reír, o llorar sin que haya un propósito más alto, o una trama realmente compleja por debajo.

Es por eso que pienso mucho; días, semanas, meses. Edificando la obra, atendiendo al más mínimo detalle. Elaboro un proyecto, con mapas de los lugares que describo, con la ficha de cada personaje. A veces ni los incluyo en la caracterización de estos detalles, pero que me resultan indispensables para hacerlos creíbles. Por ejemplo, la marca de leche que prefiere un asesino X.

–Esos personajes a que te refieres suelen tener nombres internacionales, se ubican en contextos indefinidos ¿Por qué casi siempre escapas de los localismos en tus textos?

Algunos prefieren, incluso, continuar el enfoque provinciano, o la literatura de denuncias de los novísimos, y puede ser válido abordar las conversaciones en una parada de guaguas, quejas de hospitales, chismes de bodega. Pero hay un despertar, como una pequeña vanguardia de jóvenes autores que abordan temáticas más universales.

En mi caso hasta me invento lugares y denominaciones ambivalentes para situar un relato. Con todo respeto, me parece absurdo seguir insistiendo en algo que se ha hecho mucho y muy bien, y que tuvo su momento, como es esa literatura de mera denuncia social. Sobre todo, porque estamos cada vez más abiertos al mundo exterior, a los derroteros del arte fuera de la isla.

“Yo creo que mi generación está buscando una nueva manera de expresarse.”

Psicopedagogo, escritor, y desde antes de licenciarse, editor en Sed de Belleza, una de las casas editoras de los asociados ubicada en el centro de Cuba y cuyo prestigio ha cruzado las fronteras provinciales y nacionales.

De este trabajo nacerá un cancionero de la trova santaclareña que mucho agradecerán los amantes del género. Aún aguarda para entregarnos un libro propio.

“Quiero que mi primer libro tenga unidad conceptual. Que no sea una especie de collage. Bukowski publicó a los 45 y eso no demerita su obra. Así que mientras más pueda trabajar y regalarle a la gente un producto de calidad, mejor. No hay prisas.”