Ana Margarita Arada Clavería


Salón Uneac: ¿Medidor de las artes plásticas en La Tunas?

“El Salón Uneac es un medidor de la creación en las artes plásticas del territorio”. Así abrían las palabras al catálogo en la inauguración. Se augurabauna exposición única.La vanguardia artística tunera reunida. Voces consagradas en el panorama artístico: Jesús Vega Faura, Rogelio Ricardo, Leonardo Fuentes, Yamila Coma, Miguel Mastrapa, y otros emergentes.

El Salón es un punto de contacto y la oportunidad de palpar el quehacer tunero en materia de artes visuales. Confluencias de estilos y poéticas, estéticas consolidadas y reconocidas, permanencia de lenguajes. Bien. Sin embargo, podría estar en esa permanencia su “talón de Aquiles”.

La necesidad de renovación y experimentación conceptual se hace sentir. Percibimos en muchas piezas ese cansancio temático y formal que agobia nuestras galerías. Que la pintura sea la manifestación más representada es evidencia de ello.

Precisamente en aquellas piezas que exploranotros lirismosencontramos lo mejor de lamuestra. La serigrafía de Ricardo Salgado Arias apela a la combinación de blancos y negros para hilvanar un rejuego simbólico en el que prima el misticismo.

Mientras que la fotografía manipulada de Junior Fernández Guerra, quien nos presenta una primicia de lo que será su serie Vértigo o Contemplación de algo que termina, sorprende con sus atmósferas indefinidas. Imágenes donde reina la incomunicación y cuya incógnita está en las acciones circundantes que deja de captar (a propósito) el lente.

Curiosamente estos artistas son los invitados. La lúcida demostración de que las artes plásticas precisan de ese impulso renovador capaz de seducir y provocar al público.

Un aparte merece también la obra Transfloración del artista Alexis Roselló. La mixtura de motivos naturales y sexuales provoca unestallidodonde la abstracción neutraliza la figuración para convertir el lienzo en un paratexto surreal. Su composición es la certeza de que se puede ser fiel a una estética y, al mismo tiempo, reinventarse.

El Salón Uneac continúa siendo el medidor de las artes plásticas en Las Tunas. En él exponen nuestros mejores artistas sus mejores obras. De eso no hay duda. La incertidumbre está en cómo encontrar ambientes motivadores que vitalicen nuestro entorno artístico desde los propios marcos institucionales. Criterios selectivos a partir de convocatorias y concursos, sesiones teóricas, premiaciones, pueden ser algunas de las iniciativas que contribuyan a ese fluir orgánico del que adoleció.

El reto es propiciar escenarios creativos, perturbadores, expectantes,incluso tensos y conflictivos. Todo para imantar la altivez, la provocación y el desafío. Seducir es la premisa.



A paso de rumba y guitarra

Los acordes del Entre Música vienen esta vez a ritmo de rumba. El evento sonoro más importante que tiene la AHS en Las Tunas llega a su decimotercera edición. Se celebrará un festival superior que acompañará la danza, la literatura, las artes plásticas y el teatro. Combinación de manifestaciones y ritmos, donde la buena música es el denominador común.

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“No soy de los que dejan la obra en remojo”

Es un artista total: escritor, diseñador, artista plástico. Junior Fernández Guerra encontró en las Fabulaciones del verbo la posibilidad de (re)crear la realidad y sus dinámicas sociales. Su obra está llena de composiciones líricas cargadas de intertextualidad y simbolismo. La sutil ironía y la agudeza del lenguaje son otras características que identifican a este autor.

Miembro de la AHS y de la UNEAC, egresado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, su versatilidad temática y narrativa lo hacen merecedor de varios premios: de décima escrita, El Cucalambé (2015), con el libro Extraños ritos del alma. Antología de voces en la niebla; Calendario (2018), con Cantábulas y Epopemas del bardo Pul Salalira, y el Fundación de la Ciudad de Santa Clara (2018), con el poemario Ejercicios de Contaminación.

Ganaste el premio Calendario 2018 en el género de literatura infantil con Cantábulas y epopemas… El libro va más allá de una obra para niños, retrata las miserias y motivaciones de seres mitológicos que se parecen mucho a nosotros. ¿Cómo lograste recrear esta realidad desde esa mirada lúdica que acompaña a todo libro infantil?

En realidad, ni siquiera me propuse conscientemente ese “carácter lúdico” que el libro posee. Eso lo descubrí mucho después de haberlo escrito. Con Cantábulas y epopemas… sucedió que estaba a punto de ser padre por segunda vez y me di cuenta de que no había hecho nada al respecto (desde la literatura, claro está).

Lo escribí una semana antes de que naciera mi hijo. Fue una catarsis tremenda, y en lo único que realmente pensaba en el momento de escribir, era en lo que me hubiera gustado leer a mí en mi infancia y adolescencia. Enseguida aparecieron en mi mente esas incansables lecturas de F. Mond, Gianny Rodari, Tolkien e incluso, algunas cosas tan lejanas a la niñez como pueden ser Les Lutiers.

Creo que el resultado es una canalización de todas esas cosas, una reinvención de esas cosmologías para construir la propia. El resto fue solo la necesidad de tener algo importante que contarles a mis hijos (el libro es para ellos, sin duda), algo que pudiera servirles desde mi literatura.

Debido a la complejidad en cuanto a los temas tratados por algunos autores. ¿Piensas que existe una literatura infanto–juvenil y una literatura para adultos, o es una sola?

Ese tema es la semilla de la discordia de la mayoría de los escritores en el mundo. Es evidente, que muchas de las obras que se consideran clásicos de la literatura infanto-juvenil, no fueron concebidas originalmente para niños. Pienso en Julio Verne, en Emilio Salgari e incluso en Los Hermanos Grimm. Creo que de alguna manera los niños se apropian de la literatura que les interesa y ya está. Lo que no les interesa no lo leen.

En algún momento discutimos sobre la cantidad de literatura infanto-juvenil que se publica y la cantidad de esos títulos que realmente los niños leen, que asumen suyos, con los que se identifican y que no se quedan a merced de las polillas y el polvo en una librería o almacén.

En realidad, son los mismos escritores los que jerarquizan esos libros, no lo niños. Muchas veces intentamos, en nuestro afán de ser absolutamente modernos, de cargar esa literatura de conflictos, conceptualizaciones y técnicas que son alabadas por otros escritores, pero que a los niños no les interesan.

Creo que el niño necesita, más que aprender algo o recibir una charla de civismo, divertirse. Dentro de la diversión está el descubrimiento y en el descubrimiento, el saber, y creo, además, que cualquier temática puede ser encausada hacia ese público. La cuestión es cómo lograrlo sin violentar, sin preocupar y sin hacerles perder la inocencia.

Fotos: Yeinier Aguilera Concepción

Muchas veces se considera el género infantil como menor dentro de la literatura. ¿Cuál es tu visión al respecto?

Los que han logrado ese tipo de conclusiones, no creo que hayan escrito alguna obra literaria encausada en ese sentido. Todos los que sí lo han hecho y lo han hecho bien, saben que no es así. Es muy fácil hablarle a un adulto, por ejemplo, de la muerte, pero… ¿Cómo se lo explicas a un niño? Eso es muy difícil de lograr.

Un caso que para mí es magnífico en ese sentido es la novela de Luis Cabrera Delgado, ¿Dónde está la princesa? No creo que alguien pueda considerarla una obra menor dentro de la literatura cubana, como tampoco puede considerarse una obra menor El Señor de los anillos, de J. R. R. Tolkien, o un cuento como El oso que no lo era, de Frank Tashlin.

  1. Cuervo es el escritor que descubre la obra de Pul Salalira, un bardo olvidado. ¿Es también F. Cuervo la voz que se inventa Junior Fernández para revelar su propia obra?
  2. Cuervo podría ser más bien una proyección mental, una suerte de forma de pensamiento que me inventé para descubrirme en este tipo de literatura. Si dentro de Cantábulas y epopemas… se encuentra mi alter ego, sería sin duda Pul Salalira, aunque en realidad no me considero un olvidado, sobre todo porque todavía tengo el tiempo a mi favor en esta carrera hacia la trascendencia que es el acto de creación.
  3.  

Extraños ritos del Alma…, Ejercicios de contaminación y Cantábulas y epopemas… a simple vista parecen ser libros muy diferentes. ¿Son diferentes visiones desde un mismo motivo?

Algunos motivos literarios son como estigmas para mí, y son muy recurrentes en cualquier cosa que haga, pero, sobre todo, mi literatura parte de la ignorancia. Ese momento en que algo llega y te descubres impotente frente a eso. Te das cuenta que no lo habías pensado y necesitas pensar en eso porque es importante para ti desde el momento de su descubrimiento. Parece un trabalenguas, pero es así.

Es la necesidad de explicarte a ti mismo algo que no comprendes bien y lo exteriorizas con la intención de encontrar complicidad en un tercero. Casi todos mis libros parten de una necesidad intelectual o espiritual de comprender algo. El libro, como arte final, es una cronología del proceso de asimilación.

¿Fuentes o influencias literarias?

Demasiadas para enumerarlas. Creo que uno construye su imaginario personal a partir del imaginario colectivo, y ser consciente de eso ayuda mucho.

¿Cuál es tu libro de cabecera, ese que F. Cuervo no dudaría rescatar?

Dos con el mismo nivel de prioridad: El Señor de los anillos, de J. R. R. Tolkien y Las Flores del mal, de Charles Baudelaire.

Escritor, artista plástico, ¿que identifica la obra artística de Junior Fernández en cualquier manifestación?

No sabría qué contestar desde la objetividad. Desde una visión más subjetiva, creo que la sinceridad. Siempre trato de ser sincero en lo que hago, decir o mostrar lo que pienso, lo que me preocupa de verdad, lo que creo que a alguien más pueda servirle.

Toda mi obra, tanto la visual como la escrita, es una revelación real de mi pensamiento, de mis inquietudes, de mis miedos, de mis contradicciones. Creo que definir un sello único, algo indiferenciable, eso no podría hacerlo. Me parezco demasiado a todo lo que admiro.

¿Con qué te quedas, con un buen libro o un gran premio?

Con un buen libro. El premio es un valor añadido, una consecuencia que en ocasiones tiene que ver más con la suerte, con una circunstancia favorable, que con la calidad de una obra. No soy de los que dejan la obra en remojo a la espera de un concurso. Cuando termino un libro, mi prioridad es publicarlo.

¿El próximo libro o el próximo premio?

En cuanto a los libros, tengo varios proyectos en los que trabajo activamente, entre ellos, mi atrevida incursión en los territorios de la novela. No puedo revelar nada más. Los premios, solo Dios lo sabe.



Vuelo entre el lente y la poesía

Los “extraños ritos del alma” vuelven a ser motivo en la obra del artista Junior Fernández. La situaciones límites, esa línea resbaladiza –peligrosa si se quiere– que se presenta como telos de la vida. Esta vez su cosmos creativo lo lleva a tender puentes conceptuales entre las  imágenes literarias y la imagen fija, esa que aunque capta un instante de la (i)realidad, no es la realidad concreta.

La propuesta nos llega de la mano de la exposición fotográfica La jaula se ha vuelto pájaro, inaugurada en el centro cultural Huellas de la ciudad tunera y que se mantendrá en cartelera durante este mes. Unas 10 fotografías hurgan en un mundo abisal y silencioso. Las atmósferas cerradas y los tonos grises contrastan con luces y sombras cargadas de metáforas que apoyan un discurso visual en el que se deja ver ese “vacío no vacío”.

Foto: Yeinier Aguilera Concepción.

El artista encuentra en los textos del El despertar de Alejandra Pizarnik no la inspiración para crear las imágenes fotográficas, sino el complemento que le permite urdir en las sensaciones, ideas y sentimientos del receptor.

La muestra se convierte en una búsqueda desmitificadora que rechaza la retórica gastada del encierro como tragedia. El ímpetu de la línea se contrae o dilata para expresar dolor y energía. Resultan en una armónica composición cuya fracturación es su fuerza expresiva, el desnudo como coraza frágil, y un fondo en el que se descubre el poema de la argentina.

Foto: Yeinier Aguilera Concepción.

La naturaleza de la obra se concibe desde lo simbólico. Los símbolos han cambiado la inocencia. La soga: el objeto opresor, a ratos se vuelve lúdico, erotizante. Cuando el hombre pierde su inocencia: consiente. Y consentirá el público ante una propuesta atractiva, sugerente, que invita a dialogar desde la unión de la literatura y las artes visuales.

Como mismo “la jaula se ha vuelto pájaro”, a veces, el espectador también se transmuta en sujeto lírico de las imágenes y sus reiteraciones. En intérprete de un juego tortuoso que con intensidad “aúlla a la muerte y sonríe detrás al viento”.



Las Tunas: capital del clown

Desde que en 1999 Ernesto Parra creara Teatro Tuyo el arte del clown empezó a florecer en la ciudad tunera, convirtiéndose en punto de referencia de esta manifestación en el país.

El Taller Internacional de Payasos (realizado cada dos años), el Centro Cultural Teatro Tuyo (escenario del grupo) y obras como Gris, Superbandaclown y ¡¡¡Pumm!!!, que resaltan por los reconocimientos recibidos y por la calidad artística, fueron allanando el camino. Hoy el clown echa raíces en La Tunas. La apertura de la Escuela Nacional de Clown así lo prueba.

La nariz roja, símbolo del payaso, inició el camino. Desde este 9 de septiembre quedó inaugurada una escuela que desde Las Tunas apuesta por dignificar la práctica del clown. El principal promotor de este sueño, Ernesto Parra, contó con el apoyo de las instituciones culturales del  territorio, sobre todo de la Escuela Profesional de Arte El Cucalambé, que junto al Centro Cultural Teatro Tuyo, serán cedes de la escuela.

Luego de un riguroso proceso de selección, nueve estudiantes de las provincias de Guantánamo, Granma y Las Tunas integran el primer grupo, que tendrá un periodo formativo de dos años y medio, con un plan de estudios exigente.

Foto: Saymi Kenia Torres López.

El alumnado recibirá una formación personalizada que pretende desarrollar las habilidades técnicas de las especialidades de títeres, circo, actuación, pantomima y prestidigitación. Se insertarán en las presentaciones de la compañía, como parte también de su preparación, esencialmente, en la dimensión comunitaria de su trabajo.

El claustro de profesores está integrado por los propios actores del grupo y por educadores de la escuela Profesional de Arte del territorio. Todo esto conducirá a una formación integral que les permitirá graduarse como actores totales.

El objetivo principal de la escuela es formar a profesionales del clown con un perfil amplio para que regresen a sus comunidades y territorios a transmitir sus experiencias convirtiendo cada actuación en un espectáculo original.

Única de su tipo en el país, la Escuela Nacional de Clown viene a consolidar y enaltecer un arte no siempre valorado, pero que a fuerza de calidad artística y resultados palpables, convierte a esta ciudad en la capital del clown.



Lioneski Buquet: La suerte está en los detalles

La vida está hecha de pequeños detalles. De sucesos aleatorios que se unen para formar el todo. Pocas veces podemos percibir esa realidad, casi siempre nos vamos al conjunto y no a las partes.

Lioneski Buquet sabe que la riqueza de la vida está en esos detalles, a veces tejidos por la suerte, otras por el diablo, y en su mayoría por la constancia del artista.

El joven, además de percibir la realidad, sabe manipularla, recrearla desde la literatura. Y aunque su cuaderno de cuentos se llame El diablo está en los detalles, esta vez la suerte y el talento se unieron para hacerlo merecedor del Premio Literario Portus Patris en su vigesimosexta edición.

Foto: Yeinier Aguilera Concepción.

El texto reúne varias historias que destacan por visualizar y conceptualizar la sociedad desde espacios individuales. El jurado, integrado por los escritores Carlos Esquivel, Nelton Pérez y Félix Sánchez, en el acta de premiación resaltan que el libro “reverencia el juego intertextual con un apreciable flujo de recursos narrativos y un notorio lenguaje”, lo que lo hizo ganador del concurso por mayoría de votos.

El premio constituye un estímulo para el joven avileño que encontró en la literatura más que un oficio: una manera de vivir, una forma de expresión. Buquet participa en los talleres literarios de la AHS en Ciego de Ávila, recientemente se graduó del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y se declara influenciado por la obra de Eduardo Heras León.

Foto: Yeinier Aguilera Concepción.

Junto a la publicación del libro premiado, El diablo está en los detalles, por la editorial tunera Sanlope, espera la salida de Testamento de las Sombras por Ediciones Ávila, texto que recientemente ganara el premio Poesía de Primavera convocado en su provincia natal.

La naturalidad descriptiva, su aguda fabulación y la certera reflexión sobre el papel del hombre en la sociedad, son los detalles que hacen que la obra de Lioneski Buquet se distinga dentro del panorama literario cubano.



Portus Patris: edición de buen arte joven

No hay bloqueos ni tiempos difíciles que nos impidan disfrutar del arte. Al contrario, son épocas en que aflora la creatividad y las iniciativas en función de seguir enriqueciendo la espiritualidad. Así llega la vigesimosexta edición del Premio Literario Portus Patris, apostando por defender el evento más longevo que tiene una célula de la Asociación Hermanos Saíz en toda la Isla. A celebrarse del 26 al 28 de este mes, estará dedicado al género narrativa y al escritor Guillermo Vidal, figura insigne de la narrativa tunera y cubana.

En la rueda de prensa se resaltó la calidad de las obras finalistas que transitan por el absurdo, el realismo y la ciencia ficción. Trabajo duro para un jurado integrado por los destacados escritores Félix Sánchez, de Ciego de Ávila, Nelton Pérez, de La Habana, y el tunero presidente del jurado, Carlos Esquivel. Se informó además que la editorial Sanlope coauspiciará el evento y entregará un premio colateral, además, se cumple el viejo sueño de publicar el libro ganador, lo que se traduce en mayor prestigio para el certamen.

El concurso auspiciado por la célula de la AHS en Puerto Padre de conjunto con la filial provincial de Las Tunas, sesionará dos días en la ciudad capital y la jornada de clausura será en el municipio que da nombre al premio. Aunque no estarán presentes los seis finalistas, a la gala de clausura no faltará el ganador del concurso. La calidad del evento está garantizada por la variedad de actividades y la amplia programación, que incluye presentaciones de libros, talleres, conferencias y encuentros comunitarios.

Abrirá el evento la inauguración de la exposición fotográfica, La jaula se ha vuelto pájaro, del artista Junior Fernández: un ejemplo de cómo se pueden tender puentes conceptuales entre la literatura y las artes visuales. También serán momentos especiales el coloquio, La impronta de Guillermo Vidal en literatura joven cubana, en el que participaran Carlos Esquivel y María Liliana Celorrio, y la peña literaria Hojas Sueltas, espacio en el que se presentarán los libros 36 Navegan, de José Alberto Velázquez, y Grunge, de Alejandro Rama.

La donación de libros a la biblioteca Municipal de Puerto Padre será una muestra de las buenas relaciones entre la AHS y las instituciones culturales. Para concluir el encuentro, la gala de premiaciones en el anfiteatro puertopadrense contará con el esperado concierto de William Vivanco.

Sin dudas, el Balcón del Oriente y la Villa Azul de Cuba se llenarán de letras y música, economizando recursos, pero derrochando buen arte joven.



Retrato de un niño muy original

Sabía que sería una función especial. La cantidad de público fuera del Centro Cultural Teatro Tuyo lo anunciaba, y Ernesto Parra lo sentenciaba en la presentación: “en tiempos en lo que las colas son para el pollo o el aceite, que se hagan colas para entrar al teatro demuestra que el público también está ávido de alimentar el espíritu”. A partir de ahí todo fue un sueño, una “consulta” hacia el interior de la familia en la que se pondera el diálogo y la comprensión como vías para lograr una eficaz comunicación filial.

Retrato de un niño llamado Pablo fue la pieza presentada por Teatro de Las Estaciones en Las Tunas. Ganadora del Premio Villanueva de la Crítica Teatral Cubana, apuesta por la combinación de diferentes tipos de títeres, el uso de las máscaras, actores que cantan, bailan y hacen gala del lenguaje corporal y gestual  y que, junto a las atmósferas cerradas a manera de retratos, contribuyen a reforzar el concepto de la obra.

Unos padres que se preocupan más por las necesidades materiales del hijo que por escuchar lo que siente y piensa. Un hermano que parece olvidarse del niño que fue y Pablo, un niño muy original, de esos que por ser diferentes parecen necesitar psicólogos, componen un núcleo familiar que parece salirse de las tablas para retratar la realidad de muchas familias cubanas.

Además de la familia de Pablo, los psicólogos también se convierten en protagonistas e intentan hacer reflexionar a los padres; mientras, una maestra sobresale por encarnar un modelo de educadora ideal –casi extinguido–, de esas que imparten poesía entre tantas matemáticas.

Resalta el uso adecuado de las luces, la escenografía sencilla, pero atrayente, y un vestuario absurdo, alejado de lo convencional, y que refuerza la crítica a la banalidad y el apego a los bienes materiales. El empleo del humor, lo lúdico y la buena caracterización de los personajes, imprimen a la función un dinamismo sorprendente que envuelve a padres e hijos. Todos estos recursos hacen de Retrato… una obra ingeniosa y creativa, que reflexiona, desde la sensibilidad, en el rol de la familia como núcleo esencial en la formación de nuestros niños.