AHS


Necesidad de Martí como guía eterno (Dossier)

Necesidad de Martí

Por: Jorge Antonio Rodríguez Guillén (presidente provincial del MJM en Villa Clara)

El pensamiento de José Martí constituye una fuente inagotable y necesaria de la cual beber en el proceso perpetuo de edificación espiritual de la nación y la nacionalidad cubana y en la definición de los principios éticos e ideológicos de las generaciones que continuamos enarbolando su ideal humanista y revolucionario.

Conducta moral e histórica legada por los sectores más progresistas de la primera mitad del siglo XX que tuvieron en la Generación del Centenario y en la figura de Fidel la expresión totalizadora del esfuerzo juvenil continuado (Mella, Villena, Guiteras) por rescatar de la amnesia, impuesta por los gobiernos y sustentada por los ideólogos burgueses, a Martí y ponerlo una vez más al servicio de su Patria. Quedó inscrito para todos los tiempos que lo cubano sin Martí no es completo o no es cubano.

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MART√ć: PROFUNDO ANTIMPERIALISTA Y GU√ćA ESPIRITUAL PARA LA CONSTRUCCI√ďN DEL SOCIALISMO EN CUBA

Por Yusuam Palacios Ortega, presidente nacional del Movimiento Juvenil Martiano

Hist√≥ricamente la fauna del terror con guarida en los Estados Unidos ha pretendido, y lo ha hecho, utilizar a Jos√© Mart√≠ a su conveniencia, despojarlo de su verdadero car√°cter y tomarlo como ente legitimador de las acciones realizadas contra Cuba. Vivimos un tiempo de profundo debate ideol√≥gico, y viene a ser tema de inter√©s y reflexi√≥n, el antimperialismo martiano y la necesidad que tenemos de Mart√≠ para continuar construyendo el Socialismo en nuestro pa√≠s. La mencionada jaur√≠a cuyo odio hacia Cuba es ya enfermizo, nos acusa de antimartianos porque, seg√ļn ellos, como nosotros somos socialistas y Mart√≠ no lo era, no somos merecedores de la condici√≥n martiana.

Los recalcitrantes enemigos de la Revolución quieren hacer tendencia, sobre todo en redes sociales, enarbolando un supuesto antisocialismo en Martí. Para ello acuden a textos martianos que toman para sí y como es de esperar, tergiversan las ideas de Martí, descontextualizan y alteran los planteamientos, reflexiones y puntos de vista que tuvo el héroe sobre el socialismo. De esta manera especulan sobre un  Martí que estaría en contra del Socialismo en Cuba. Ello justificaría la hipótesis que han pretendido legitimar, en la que algunos han creído a ciegas, que traicionamos al Apóstol de la independencia.

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MART√ć Y NUESTRA AM√ČRICA

Por Kimany Fern√°ndez Santos (Colaborador del Movimiento Juvenil Martiano)

‚Ķ Pero otro peligro corre, acaso, nuestra Am√©rica, que no le viene de s√≠, sino de la diferencia de or√≠genes, m√©todos e intereses entre los dos factores continentales, y es la hora pr√≥xima en que se le acerque demandando relaciones √≠ntimas, un pueblo emprendedor y pujante que la desconoce y la desde√Īa(‚Ķ) El desd√©n del vecino formidable, que no la conoce, es el peligro mayor de nuestra Am√©rica; y urge, porque el d√≠a de la visita est√° pr√≥ximo, que el vecino la conozca, la conozca pronto, para que no la desde√Īe‚Ķ[1]

Debido a su posición geográfica, América Latina y el Caribe son consideradas a menudo la región más importante para el bienestar y la seguridad estadounidenses, pero las relaciones con los vecinos del sur no son fáciles, además de las evidentes asimetrías en el desarrollo económico, existen sobre todo enormes diferencias culturales entre las dos Américas.

Jos√© Mart√≠ en su ensayo Nuestra Am√©rica avisoraba la pol√≠tica de dominaci√≥n de los Estados Unidos hacia el resto del continente y llamaba a la unidad de nuestros pueblos frente al enemigo com√ļn. Casi 130 a√Īos despu√©s de su primera publicaci√≥n Nuestra Am√©rica marca el camino a seguir y su vigencia se acrecienta en tiempos de amenazas y peligros constantes.

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CONVERSACI√ďN CON UN HOMBRE DE LA TIERRA

Lil María Pichs Hernández, miembro del MJM y trabajadora de la OPM.

El taller respira libertad. Frente a la pared izquierda, repleta de maquetas, de esbozos de monumentos que no se han hecho jam√°s, -recuerdos tristes de la carencia o la dejadez humana, y a√ļn m√°s: promesas de futuros encargos, de futuras empresas de trabajo febril y sue√Īos recuperados-, se extiende el taller; y entre molduras, cabillas y sacos de cemento, apenas hay espacio para el hombre que esculpe.

¬†Presidi√©ndolo est√° la maqueta de Guaicaipuro, versi√≥n de la gran pieza que, a la espera de su inauguraci√≥n oficial, a√ļn ocupa el espacio del portal, enorme y en√©rgica, como el h√©roe que representa, aquel que es como el Hatuey de la Venezuela, anta√Īo pesadilla de espa√Īoles, y hoy s√≠mbolo de resistencia y dignidad americanas.

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Forodebate José Martí y los desafíos del presente (Espacio Dialogar, dialogar)

Por Yasel Toledo Garnache

Como parte del espacio Dialogar, dialogar, que habitualmente realizamos en el Sal√≥n de Mayo del Pabell√≥n Cuba, convocamos al forodebate ‚ÄúMart√≠ y los desaf√≠os del presente‚ÄĚ, para debatir en torno a quien es considerado el H√©roe Nacional de Cuba, hombre de profundo humanismo, grandes sacrificios y activa labor literaria, period√≠stica y como patriota que fund√≥ el peri√≥dico Patria, cre√≥ el Partido Revolucionario Cubano y fue el principal organizador de la guerra de 1895.

¬ŅC√≥mo permanece Mart√≠ entre los cubanos, 125 a√Īos despu√©s de su ca√≠da en combate? ¬ŅTodos somos verdaderamente martianos? ¬ŅEs posible que lo seamos? ¬ŅPor qu√© a veces se tergiversa tanto su pensamiento? ¬ŅQu√© aspectos lo hacen un hombre tambi√©n del siglo XXI? ¬ŅPor qu√© podemos asegurar que la Revoluci√≥n cubana es profundamente martiana? ¬ŅQu√© se hace en el pa√≠s para divulgar m√°s sus obras e historia de vida mediante el aprovechamiento, por ejemplo, de las nuevas tecnolog√≠as. ¬ŅCu√°nto m√°s nos pueden ayudar sus ideas y ejemplo para vencer desaf√≠os del presente?…

Estas son algunas de las preguntas que pudieran motivar el intercambio. El forodebate se realizará este lunes entre las 10: 00. am y las 12: 00. m, con la participación del doctor en ciencias Eduardo Torres Cuevas, director de la Oficina del Programa Martiano y Presidente de la Sociedad Cultural José Martí; la doctora en ciencias Marlene Vázquez Pérez, directora del Centro de Estudios Martianos, el también doctor Fabio Fernández Batista, profesor de historia de la Universidad de La Habana y miembro de la AHS, y Yusuam Palacios Ortega, presidente nacional del Movimiento Juvenil Martiano (MJM).

Todos podemos participar. Ya es posible dejar nuestras opiniones e interrogantes en la parte de los comentarios.

MART√ć EN NUESTROS D√ćAS, ¬ŅUN DI√ĀLOGO CON EL PASADO?

Por Dr. C. Marlene Vázquez Pérez

Seg√ļn Gabriela Mistral, Mart√≠ es un cl√°sico sin sombra de vejez. Quien accede a su obra, independientemente de su formaci√≥n acad√©mica, queda seducido por ese verbo proteico, profundamente po√©tico, y portador, a la vez, de los m√°s altos valores humanos. La hondura de su pensamiento, la riqueza de sus reflexiones, motiva al an√°lisis hist√≥rico, filos√≥fico o pol√≠tico. Siendo un hombre de su tiempo¬† en toda la extensi√≥n de la palabra, Mart√≠ es un hombre para todos los tiempos. No hay que forzar su entrada al siglo XXI, entra en √©l, por derecho propio, porque la mayor parte de los problemas que constat√≥ en su √©poca siguen buscando soluci√≥n todav√≠a. En esta crisis existencial que vivimos hoy, la palabra martiana tiene enormes tareas que cumplir, y hay que leerla como quer√≠a Unamuno, ‚Äúcon devoci√≥n inteligente‚ÄĚ.[1] El di√°logo con su obra puede ser de gran utilidad, tanto pr√°ctica como espiritual.¬†

[1] Miguel de Unamuno: Carta a Joaquín García Monge, Archivo José Martí, La Habana, no. 11, enero-diciembre, 1947, p. 15.

 

MART√ć NO ES COSA DEL PASADO

Yusuam Palacios Ortega, presidente del Movimiento Juvenil Martiano

En la hora actual de Cuba y atendiendo a los desafíos de la humanidad, frente a un modelo hegemónico capitalista que desde lo económico hasta lo cultural es absolutamente injusto e insostenible; asirnos al pensamiento martiano es vital. Martí no está desactualizado ni es cosa del pasado. Es increíble como su pensamiento alcanza una vigencia extraordinaria, aplicable a la vida contextualizada en este tiempo histórico, a nuestro quehacer cotidiano, a la batalla por la emancipación cultural del hombre.

Conocer a Martí no es homenajearlo simplemente el día de su natalicio o caída en; sino profundizar en la esencia de su pensamiento, interpretarlo con objetividad y aplicarlo en nuestra vida práctica: asumir críticamente los valores que nos transmite, sus puntos de vista, sus criterios sobre los más diversos temas. Sentirse martiano y conocer al Maestro es un reto gigantesco, porque él no admite un acercamiento superficial. No se trata de memorizar sus frases, de repetir su discurso -a veces de forma descontextualizada-, o de conocer datos acerca de su biografía.

Su pensamiento no es abstracto, adquiere cuerpo y alma en sí mismo cuando somos capaces de redescubrir a Martí y aplicarlo a nuestra cotidianidad, cuando entendemos que la martianidad es osamenta sobre la cual debemos proyectarnos y sostenernos. Por eso somos martianos, porque críticamente lo hemos asimilado, porque creemos en la palabra del Maestro, y no lo hacemos como seres conducidos, sino desde una lealtad reflexiva a su palabra y ejecutoria. Martí no es cosa del pasado.

UN MART√ć PARA AHORA MISMO

Por Dr. C. Fabio E. Fern√°ndez Batista

Jos√© Mart√≠ constituye referencia ineludible para el pensamiento patri√≥tico y revolucionario cubano. Hasta el presente, su ideario se manifiesta como plataforma desde la cual repensar los dilemas de la naci√≥n y el orbe. La apuesta martiana por la construcci√≥n de una sociedad garante de la dignidad plena de los seres humanos resulta una aspiraci√≥n que ‚Äďcual horizonte‚Äď nos conmina a avanzar.

De cara a los retos de hoy, seis aristas de la reflexi√≥n del Ap√≥stol devienen soportes para aquellos abocados a la continua apuesta por una Cuba y un mundo mejor. Su inserci√≥n dentro del llamado pensamiento electivo, la irrefrenable b√ļsqueda de la unidad bajo principios compartidos, la autoconciencia nuestraamericana y su beligerante oposici√≥n a la proyecci√≥n hegem√≥nica de los poderes imperiales han de acompa√Īarnos en la lucha cotidiana.

Mart√≠ supuso la c√ļspide del electivismo cubano, movimiento filos√≥fico que desde las postrimer√≠as del siglo XVIII impuls√≥ la conformaci√≥n de un pensamiento propio en la Isla, a partir de adaptaci√≥n cr√≠tica de los referentes for√°neos y de la construcci√≥n de respuestas singulares a los problemas espec√≠ficos de la realidad insular. Para el Maestro, solo el ejercicio intelectual nacido de nuestra universal autocton√≠a franquear√≠a el acceso a los prop√≥sitos de plenitud so√Īados. Hoy que buscamos modelos para enrumbarnos, no debemos pasar por alto esa alerta.

En paralelo, la pr√©dica martiana encontr√≥ otro de sus nortes en la cristalizaci√≥n de la unidad entre los cubanos de buena voluntad. La meta de la independencia y posterior consumaci√≥n de la rep√ļblica plena requer√≠a el modelaje de una amplia coalici√≥n de fuerzas, capaz de articularse bajo presupuestos program√°ticos y de principios. Los retos de la Cuba de hoy exigen de nosotros justo lo que el h√©roe de Dos R√≠os subrayara en el ya lejano siglo XIX. La Revoluci√≥n que ha de revolucionarse ser√° exitosa en tanto exprese la pluralidad de la naci√≥n y denote su capacidad para actuar como un proyecto unitario de pretensiones hol√≠sticas.

Dentro del legado de ese cubano de excepci√≥n al que hoy rendimos tributo destaca, igualmente, su sentido de unidad continental. Mart√≠ pens√≥ en clave nuestraamericana, es decir, concibi√≥ un proyecto enfocado en los problemas que enfrentaba el vasto universo que discurre del Bravo a la Patagonia. Esta concepci√≥n ancl√≥ en la identificaci√≥n de una historia e identidad comunes que, sin desconocer las particularidades, permit√≠a so√Īar con un destino compartido. Dicho sue√Īo com√ļn ve√≠a reforzado su sustento en la identificaci√≥n de un claro antagonista que, desde su agenda de dominaci√≥n, trabajaba en pos de fragmentarnos. Justo en esta hora que vivimos, los factores que nos unen siguen mostrando su vigencia, al tiempo que el enemigo esencial contin√ļa siendo el mismo.

Como es sabido, el pensamiento del H√©roe Nacional se erige como precursor del ideario antiimperialista. El diagn√≥stico martiano acerca de la configuraci√≥n interna de las sociedades del Norte global y de la proyecci√≥n hacia el Sur del capitalismo maduro de las naciones imperiales¬† conserva vigencia en m√°s de un sentido. En la tarea siempre urgente de definir la l√≥gica de funcionamiento del sistema capitalista, Mart√≠ resulta un gran aliado. Solo desde la disecci√≥n anal√≠tica de nuestro enemigo podremos construir la alternativa civilizatoria que el Ap√≥stol identific√≥ como √ļnico camino para la consumaci√≥n de la justicia.

Frente a los grandes dilemas que tocan a nuestra puerta, Mart√≠ nos acompa√Īa. Est√° a nuestro lado en la lucha por un futuro de total emancipaci√≥n. Nos toca pues aprender del veterano guerrero, beber de sus consejos, hacer propio su m√©todo y lanzarnos a crear, a construir, a fundar.¬†¬†¬† ¬†

 

EL PROYECTO INCONCLUSO DE JOS√Č MART√ć

Por Dr. C. Eduardo Torres-Cuevas

El d√≠a anterior a caer en combate, Mart√≠ comienza a escribirle una extensa carta a su ‚Äúquerid√≠simo hermano‚ÄĚ Manuel Mercado. Su inesperada muerte la dej√≥ inconclusa. El texto es suficiente para conocer las esencias y las estrategias del proyecto revolucionario martiano. Una gran inc√≥gnita se levanta con la √ļltima palabra escrita. Por lo pronto, el texto desmitifica la rom√°ntica y especulativa idea de que el Maestro buscara la muerte en el encuentro de Dos R√≠os. Como gu√≠a de un pueblo que ha lanzado a la guerra, deb√≠a ser el primero en enfrentar al enemigo, pero no desconoce los riesgos necesarios. Con orgullo escribe: ‚ÄúYa puedo escribir (‚Ķ) Ya estoy todos los d√≠as en peligro de dar mi vida por mi pa√≠s y por mi deber ‚Äďpuesto que lo entiendo y tengo √°nimos con que realizarlo– de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza m√°s, sobre nuestras tierras de Am√©rica. Cuanto hice y har√©, es para eso‚ÄĚ. No hay desanimo ni tristeza y, lo m√°s importante, piensa con entusiasmo en la que har√°.

El proyecto martiano ha transitado por varias etapas. Primero, unir lo que imperiosamente ha de estar unido; segundo, organizar y concientizar las fuerzas todas del pa√≠s para la guerra necesaria y la creaci√≥n de un nuevo modelo de rep√ļblica que no perpet√ļe ‚Äúcon formas nuevas o con alteraciones m√°s aparentes que esenciales, el esp√≠ritu autoritario y la composici√≥n burocr√°tica de la colonia, sino fundar en el ejercicio¬† de las capacidades leg√≠timas del hombre, un pueblo nuevo y de sincera democracia, capaz de vencer, por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales, los peligros de la libertad repentina en una sociedad compuesta para la esclavitud‚ÄĚ; la Rep√ļblica Cubana ser√≠a ‚Äújusta y abierta, una en el territorio, en el derecho, en el trabajo y en la concordia, levantada con todos y para el bien de todos‚ÄĚ.

La tercera etapa es la creaci√≥n del Partido Revolucionario Cubano, instrumento real y pr√°ctico preparador de la guerra, creador y unificador de revolucionarios, batallador frente a los partidos coloniales y a la peligrosa corriente anexionista. La cuarta etapa apenas se iniciaba cuando cae en combate, la guerra de independencia y la creaci√≥n de la rep√ļblica ‚Äúen medio de la guerra‚ÄĚ. Todo lo hecho hasta Dos R√≠os apenas era el pre√°mbulo de la construcci√≥n de la Cuba pensada y so√Īada por Mart√≠.

Si la lucha inicial era contra el dominio colonial espa√Īol, los profundos cambios operados en los Estados Unidos convierten a esta naci√≥n en la m√°s poderosa potencia, ante la cual, llegado el momento, la propia Espa√Īa rendir√≠a sus banderas. Desde 1889, Mart√≠ advierte: ‚Äú¬ŅPor qu√© han de pelear sobre las rep√ļblicas de Am√©rica sus batallas con Europa, y ensayar en pueblos libres su sistema de colonizaci√≥n?‚ÄĚ; ‚ÄúDesde la cuna so√Ī√≥ en estos dominios el pueblo del Norte (‚Ķ) y cuando un pueblo rapaz de ra√≠z, creado en la esperanza y certidumbre de la posesi√≥n del continente, llega a serlo, con la espuela de los celos de Europa y de su ambici√≥n de pueblo universal (‚Ķ) urge ponerle cuantos frenos se puedan fraguar,¬† con el pudor de las ideas, el aumento r√°pido y h√°bil de los intereses opuestos, el ajuste franco y pronto de cuantos tengan la misma raz√≥n de temer, y la declaraci√≥n de la verdad‚ÄĚ.

Y he ah√≠ la raz√≥n de Cuba; su lugar en el mundo: ‚ÄúEn el fiel de Am√©rica est√°n las Antillas, que ser√≠an, si esclavas mero pont√≥n de la guerra de una rep√ļblica imperial, contra el mundo celoso y superior que se prepara para negarle el poder‚ÄĚ. Y sentencia: ‚ÄúEs un mundo lo que estamos equilibrando; no solo dos islas las que vamos a libertar‚ÄĚ y Cuba ser√≠a la rep√ļblica ‚Äúindispensable al equilibrio americano‚ÄĚ.

Iniciada la guerra de independencia, quedaba un paso importante, crear la Rep√ļblica de Cuba. En la carta inconclusa a Manuel Mercado ya habla de ello. Despu√©s de la Mejorana, su papel en la Constituyente fundadora y reguladora de la rep√ļblica era fundamental y √©l lo sab√≠a. Su ausencia en Jimaguayu desfigur√≥ parte del proyecto de preparar la rep√ļblica en medio de la guerra. Al producirse la intervenci√≥n de Estados Unidos en la contienda independentista cubana, M√°ximo G√≥mez expresaba las terribles consecuencias de la ausencia de Mart√≠, porque √©l s√≠ sab√≠a c√≥mo enfrentar la nueva situaci√≥n. Los tiempos nuevos eran muy complejos. Se confrontaban peligros externos e internos. Uno de ellos era, seg√ļn hab√≠a escrito el Maestro:

‚ÄúEn Cuba ha habido siempre un grupo importante de hombres cautelosos, bastante soberbios para abominar la dominaci√≥n espa√Īola, pero bastante t√≠midos para no exponer su bienestar personal en combatirla. Esa clase de hombres, ayudados por lo que quieren gozar de los beneficios de la libertad sin pagarlos en su sangriento precio, favorecen vehementemente la anexi√≥n de Cuba a los Estados Unidos. Todos los t√≠midos, todos los irresolutos, todos los conservadores ligeros, todos los apegados a la riqueza, tienen tentaciones marcadas de apoyar esta soluci√≥n, que creen poco costosa y f√°cil. As√≠ alagan su conciencia de patriotas, y su miedo de serlo verdaderamente‚ÄĚ.

El proyecto inconcluso de Jos√© Mart√≠ se convirti√≥ en el de las generaciones del siglo XX; es el proyecto revolucionario de creaci√≥n, retomando las palabras de Jos√© Antonio Saco dos a√Īos antes de nacer Mart√≠, de ‚Äúuna Cuba cubana y no anglosajona‚ÄĚ. Ha pasado el tiempo, 125 a√Īos despu√©s de la desaparici√≥n f√≠sica del Ap√≥stol, su pensamiento vivo es nutriente, sabia, para pensar y crear la Cuba futura. Br√ļjula cuando baten aires de tormenta. ¬†¬†¬†¬†

TAMBI√ČN PUEDES LEER:

Mart√≠ nos ense√Īa el camino del bien (Intervenci√≥n del doctor en ciencias Pedro Pablo Rodr√≠guez en el espacio Dialogar, dialogar)¬†¬†

-La política para Martí: Un asunto del alma (Intervención de Lil María Pichs Hernández en el espacio Dialogar, dialogar)

 



Declaración de apoyo del Comité Gestor Internacional de Romerías de mayo al pueblo y gobierno de Venezuela +Fotos)

Los miembros del Comit√© Gestor Internacional del Festival Mundial de Juventudes Art√≠sticas ¬†‚ÄúRomer√≠a de Mayo‚ÄĚ, reunidos v√≠a Internet desde 10 pa√≠ses y acompa√Īados por el Ministro de Cultura de Cuba Alpido Alonso Grau y el Primer Secretario del Comit√© Nacional de la Uni√≥n de J√≥venes Comunistas Diosvany Acosta, realizamos este 8 de mayo una declaraci√≥n de apoyo al pueblo de Venezuela y a su Presidente constitucional Nicol√°s Maduro Moros, ante los intentos desestabilizadores llevados a cabo por marionetas al servicio de Estados Unidos. ¬†

Los creadores de todo el mundo debemos mantenernos unidos, conscientes de que en estos momentos complejos el arte y la solidaridad tambi√©n salvan. Las Romer√≠as, impulsadas por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, siempre han sido s√≠mbolos de esperanza, intercambio cultural y hermandad entre los pueblos. Este a√Īo, efectuadas por primera vez de manera virtual, no ha sido diferente. M√ļsicos, actores, pintores, investigadores, promotores culturales‚Ķ de varias naciones no pudimos llegar a Holgu√≠n, capital del arte joven, pero brindamos nuestras obras y sue√Īos de un mundo libre de pandemia a trav√©s de las redes sociales, la radio y la televisi√≥n.

Disímiles han sido las iniciativas para este festival cultural que ha sesionado durante 27 ediciones ininterrumpidas, en las cuales ha sido perenne la reafirmación de los intelectuales y artistas a favor de un mundo mejor.  

Entre los principales acuerdos tomados en el encuentro de este viernes, con la participaci√≥n de creadores de Argentina, Espa√Īa, M√©xico, Canad√°, Honduras, Australia, Venezuela, Colombia, Brasil y Cuba, se incluyen la necesidad de mantener intercambios mensuales para favorecer la articulaci√≥n de propuestas e ideas para la pr√≥xima edici√≥n del festival; mantener la socializaci√≥n de la obra de escritores y artistas de Romer√≠as en medios de difusi√≥n de los diferentes pa√≠ses. ¬†Tambi√©n coincidimos en la necesidad de incrementar los mecanismos para el intercambio y solidaridad desde la cultura, con un efecto en la mayor participaci√≥n de personas en futuras ediciones del evento. ¬†¬†¬†

Rechazamos el bloqueo econ√≥mico, comercial y financiero de EEUU a Cuba, que se ha recrudecido en medio de la grave situaci√≥n epidemiol√≥gica internacional. En este contexto, resultan inspiradoras las iniciativas desde la cultura y los diferentes sectores de la sociedad para seguir adelante en este momento dif√≠cil. Especial reconocimiento hacemos al personal de la Salud P√ļblica Cubana, que combate la Covid-19 en varias regiones del mundo, lo que reafirma el amor y voluntad de nuestro pueblo para ayudar siempre.

La legitimidad de un evento como Romer√≠as de mayo, trasciende las fronteras de Cuba. Este festival, que naci√≥ cerca de la Loma de la Cruz de Holgu√≠n un 3 de mayo de 1994, hoy se agiganta y consolida su concepto fundacional de que no hay hoy sin ayer, pero tampoco ma√Īana sin hoy, por eso es tan importante el esfuerzo permanente a favor de la salud, la cultura y el bienestar de los seres humanos en cualquier parte del planeta.

 

 



Convoca la AHS a twittazo por la vida y contra el bloqueo

La AHS y el Comité Organizador de las Romerías de mayo, en conjunto con la Unión de Jóvenes Comunistas, el Ministerio de Cultura, el periódico Juventud Rebelde, la Brigada de Instructores de Arte José Martí, la Federación Estudiantil Universitaria, el Movimiento Juvenil Martiano y otras organizaciones e instituciones, convocan a un twittazo por la vida, la solidaridad de los pueblos en tiempos de COVID y contra el bloqueo de Estados Unidos a Cuba este viernes de 10 a 12 del día.

Las etiquetas serán #BloqueoNoSolidaridadSí y #RomeríasEnCasa. Las cuentas líderes deben ser @ahsjovenescuba, @UJCuba, @AcostaDiosvany y @rafeglez87. La iniciativa forma parte del programa de las Romerías de mayo desde casa impulsadas por los jóvenes creadores cubanos desde el día 2 del actual mes, para mantener vivo el espíritu de su Festival Mundial de Juventudes Artísticas que por primera vez desde su creación en 1994 no se puede realizar en la bella ciudad de Holguín.

Entre las acciones de este viernes se incluyen el panel Las tecnologías salvan, a partir de las 9: 00 am, con la colaboración de activistas de redes sociales, la Unión de Informáticos de Cuba y la Unión de Periodistas, el cual se podrá seguir mediante el canal de Youtube de la AHS y diferentes páginas de Facebook.

Para la tarde está planificado un gran foro con creadores de varias partes del mundo, romeros de corazón, que hablarán de sus experiencias en el evento, muestra de la fuerza del arte y el amor a la creación, todo eso enriquecido con el encanto del pueblo y la ciudad de Holguín, corazón vital del Festival.

La ocasión será propicia para convocar a la edición de las Romerías en 2021, que todos deseamos sea otra vez en la Ciudad Cubana de los Parques, capital del arte joven.



Forodebate: La representación intelectual de la Revolución: creación, pensamiento social y comunicación

La Revolución cubana, por su carácter emancipatorio, estuvo obligada a convertir la cultura en uno de los ejes centrales de su acción. El complejo escenario de transformaciones y deslindes ideológicos reconfiguró aceleradamente la dinámica del campo intelectual y sus prácticas en el país. Lo social y lo cultural dejaron de asumirse como compartimentos estancos. En el centro de esas variaciones ocupó un espacio principal el debate sobre la responsabilidad, las tareas y el papel del intelectual frente a la Revolución.

Pasadas seis décadas, la continuidad de estos análisis resulta esencial. Importantes variables se han modificado. Cambios de paradigmas y ambientes generacionales, retrocesos visibles en los escenarios en que se forma, produce y se amplifica el pensamiento cultural, tensiones no resueltas en el plano institucional, modificación del eje de resistencia intelectual de la izquierda a escala planetaria, agotamiento de los nichos de reflexión crítica sobre nuestra realidad; pudieran contabilizarse entre los desafíos principales que asumen las prácticas intelectuales en el momento actual que vive la Revolución Cubana. 

Sobre el compromiso intelectual, las responsabilidades, el rol de los intelectuales en la Revoluci√≥n, invitamos a reflexionar el venidero 7 de mayo a partir de las 10:00 a.m. en el Portal del Arte Joven Cubano, sitio web de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Acompa√Īar√°n esta iniciativa la Dr.Cs. Mely Gonz√°les Ar√≥stegui, Profesora Auxiliar de la Universidad Central de Las Villas, y el joven historiador e investigador Fernando Luis Rojas, especialista del Instituto Cubano de Investigaci√≥n Cultural Juan Marinello.

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La pol√≠tica cultural en los a√Īos fundadores de la Revoluci√≥n cubana. Apuntes para un dilema que no cesa.

Por Mely del Rosario González Aróstegui

Con el triunfo revolucionario en 1959, la noci√≥n del compromiso pol√≠tico para los intelectuales cubanos, su pacto con la sociedad, empieza a operar desde otra dimensi√≥n, que prioriza la acci√≥n y donde el ser de la palabra pasa por los horizontes del deber ser de la pol√≠tica y sus contenidos pragm√°ticos. El gran dilema de los intelectuales abre sus fauces, expresada en la eterna contradicci√≥n entre individuo y sociedad, entre artista y Revoluci√≥n. En este trabajo apuntamos hacia ese dilema, dilema √©tico y pol√≠tico sobre todo, del sector intelectual en Cuba, en un contexto que se mueve entre 1959 y 1961, el a√Īo de las reuniones de la Biblioteca Nacional y la celebraci√≥n del I Congreso de Escritores y artistas, momentos claves para comprender el dise√Īo y decursar de la pol√≠tica cultural en el pa√≠s.

Desde el inicio las interrogantes se multiplicaban: ¬ŅC√≥mo entender la cultura en una sociedad que entraba a una v√≠a de construcci√≥n socialista hasta entonces in√©dita? ¬ŅC√≥mo penetrar en el universo cultural cubano siendo sus defensores y a la vez los detractores de muchas visiones, c√≥digos, mitos de nuestra cultura merecedores de olvido y repudio? ¬ŅC√≥mo defender la cultura nacional sin cerrarse al mundo, sin negar la diversidad, sin rechazar lo for√°neo que tambi√©n puede llegar a enriquecernos? Porque el problema de la cultura, en un proyecto como el de la Revoluci√≥n cubana, asumido como proyecto de liberaci√≥n desde el Tercer Mundo, privilegia l√≥gicamente los cambios culturales y pol√≠ticos, que no pueden esperar al desarrollo objetivo y por supuesto tambi√©n necesario de sus fuerzas productivas.

En la v√≠a al socialismo no puede desestimarse la necesidad de encontrar los m√©todos, sistemas de est√≠mulos, instituciones y dem√°s mecanismos adecuados al sector de las actividades intelectuales, precisamente ‚Äúporque el campo espec√≠fico de la funci√≥n del intelectual es el campo de la lucha ideol√≥gica‚ÄĚ (Barral, 1968:4). El intelectual produce elementos que se integran como cimientos en el campo subjetivo de la sociedad: valores, ideas, comportamientos, costumbres, ciencia. Pero no hay que olvidar que este campo ideol√≥gico es tambi√©n un campo de lucha de clases, campo indispensable en el logro del triunfo revolucionario. En esta lucha siempre existir√°n individuos que intentar√°n frenar las nuevas transformaciones, por diferentes razones, y habr√° que encontrar las formas de lucha id√≥neas en cada momento para neutralizar cualquier posici√≥n individualista y reaccionaria.

La cuesti√≥n aqu√≠ ser√≠a encontrar el l√≠mite y el equilibrio entre el inter√©s del artista y el inter√©s del proyecto revolucionario, la f√≥rmula a trav√©s de la cual el inter√©s individual se refrenda en el proyecto colectivo y viceversa. Est√° claro que las f√≥rmulas tienen que ser inventadas y reinventadas constantemente, que no pueden alejarse de las circunstancias y las necesidades de cada contexto hist√≥rico. Pero ¬Ņc√≥mo encontrar este equilibrio, esta confluencia de heterogeneidades, en un contexto en que a√ļn los caminos no estaban del todo delineados y donde decenas de senderos se bifurcaban en el trayecto? ¬ŅC√≥mo asumir una postura coherente con el inter√©s del individuo/artista y el inter√©s del individuo/revolucionario?

No debe desestimarse, en este entramado de conflictos del mundo ideol√≥gico vinculado al sector intelectual y art√≠stico, la forma en que desde el a√Īo 1959 se trabaj√≥ con el sector de la cultura, no siempre dirigido por intelectuales o artistas propiamente. El Gobierno revolucionario compuls√≥ a la direcci√≥n de las instituciones culturales a muchos revolucionarios, a√ļn y cuando no eran propiamente del sector. As√≠ lo reconoce Alfredo Guevara cuando dice que m√°s que intelectuales eran animadores culturales y no protagonistas de la creaci√≥n, eran m√°s pol√≠ticos que intelectuales. ‚ÄúAl triunfo de la Revoluci√≥n √©ramos guerrilleros, simplemente.‚ÄĚ (Estupi√Ī√°n, 2009:14).

Pero la Revoluci√≥n, con un proyecto que hab√≠a conmovido y trastocado tan profundamente las ideas y los sentimientos de todos los cubanos, ahora exig√≠a elaboraciones intelectuales m√°s revolucionarias, porque ya no depend√≠a de lo que en el fondo es decisivo en el capitalismo: la reproducci√≥n de tipo capitalista de las relaciones, sino de una intencionalidad creadora de relaciones, de una visi√≥n cultural que sostuviera las relaciones sociales y las transformara cualitativamente diferentes al sistema anterior. De manera que la necesidad y el car√°cter del proceso exig√≠a un pensamiento reflexivo y una radicalizaci√≥n hacia cambios que se acercaran a los ideales m√°s subversivos de la historia de Cuba, vinculados a la b√ļsqueda de una sociedad m√°s justa, m√°s digna, antimperialista y humana. La pol√≠tica se impon√≠a inevitablemente en el entorno, y exig√≠a de definiciones en al campo de la cultura.

Si tenemos en cuenta los logros alcanzados en el campo de la cultura nacional en Cuba, la relaci√≥n entre pol√≠tica y cultura podr√≠a parecer una mezcla sencilla, sin embargo no lo es. Como afirmara el escritor, poeta, dramaturgo y ensayista cubano Ant√≥n Arrufat al recibir el Premio Nacional de Literatura 2000, en cualquier momento de la historia ‚Äúla relaci√≥n inevitable del artista con el Estado o el Poder no ha sido f√°cil ni placentera (‚Ķ)‚ÄĚ (Arrufat, 2001: 3).

Las pautas de la pol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n en defensa de ese ideal social que ya desbordaba los l√≠mites de la sociedad cubana para extenderse a toda Am√©rica Latina y el Tercer Mundo quedaron recogidas en ‚ÄúPalabras a los intelectuales‚ÄĚ. En un ambiente de muchas tensiones y controversias, se reunieron con Fidel Castro en la Biblioteca Nacional las figuras m√°s representativas de la intelectualidad cubana, artistas y escritores discutieron sus puntos de vista sobre distintos aspectos de la vida cultural y sus posibilidades de creaci√≥n.[1]

En este contexto, la inconsistencia pol√≠tica del intelectual ante un cambio radical de la sociedad, interpretada como ambivalencia y miedo por muchas de las figuras de la dirigencia revolucionaria, fue vista por algunos como algo inevitable en este sector, por lo que se ha dado en llamar el ‚Äúpecado original de los intelectuales‚ÄĚ. Fidel fue en este sentido muy cuidadoso, para no herir m√°s a√ļn las susceptibilidades ‚Äúel campo de la duda queda para los escritores y artistas que sin ser contrarrevolucionarios no se sienten tampoco revolucionarios‚ÄĚ (Castro, 1960:8). Consider√≥ que no se deb√≠a renunciar al convencimiento de todos aquellos que albergaran alguna duda, que estuviesen confundidos o no comprendieran bien el alcance del proceso.

La visión de que dentro de la Revolución estarían todos aquellos intelectuales que estaban de acuerdo con sus posiciones económicas y sociales a pesar de no coincidir exactamente con sus posiciones filosóficas e ideológicas fue un momento de distensión que tranquilizó a muchos intelectuales preocupados por el curso radical de la Revolución. Fidel consideró a este sector de la intelectualidad cubana un reto para el proceso, en tanto debía prestársele una mayor atención, que permitiera un mayor acercamiento, pero en el sentido de ganarlos, no para discriminarlos. Y en eso estaría la grandeza de la obra revolucionaria, que solo renunciaría a quienes fueran activamente contrarios a la Revolución.

As√≠ pues, habr√≠a que conformar una pol√≠tica para esa parte de los intelectuales y escritores que no coincid√≠an con todas las proyecciones de la Revoluci√≥n, o no entend√≠an algunas de sus medidas, pero que nunca se enfrentar√≠an a ella para destruirla o hacerle un da√Īo irreversible. Esos intelectuales deb√≠an encontrar su lugar, un campo donde trabajar y crear, donde su esp√≠ritu creador tuviera oportunidad y libertad para expresarse. Pero siempre dentro de la Revoluci√≥n, porque la Revoluci√≥n tambi√©n ten√≠a el derecho de defenderse, de ser y de existir, ‚Äúpor cuanto la Revoluci√≥n significa los intereses de la Naci√≥n entera, – define Fidel- nadie puede alegar con raz√≥n un derecho contra ella‚ÄĚ (Castro, 1960:8). Que no se convirtiera este mensaje en frase manida o discurso vac√≠o, he ah√≠ el gran reto, no siempre bien encauzado y respondido por quienes han tenido en sus manos los resortes de la pol√≠tica cultural en Cuba.

El dilema entre la política y la creación artística.

No hubo tema m√°s debatido en estos a√Īos de dise√Īo de la pol√≠tica cultural que no fuera el relacionado con la libertad de creaci√≥n art√≠stica. El tema ya hab√≠a surgido en las conversaciones de Fidel con Sartre y que Lisandro Otero recogi√≥ en el libro Conversaciones en la Laguna. El propio Fidel declar√≥ que tambi√©n esta cuesti√≥n le hab√≠a sido planteada por el escritor norteamericano Wright Mills, de forma que ya hab√≠a tenido la oportunidad de ir esclareciendo la posici√≥n del gobierno revolucionario.

Muchas de las m√°s interesantes interrogantes se dieron precisamente vinculadas a la dicotom√≠a que surge luego de estas reuniones de la Biblioteca Nacional a partir del problema de la creaci√≥n art√≠stica en la revoluci√≥n: ¬ŅC√≥mo mantener el esp√≠ritu de la creaci√≥n art√≠stica en los cauces que marcaban las palabras de Fidel? ¬ŅC√≥mo ser consecuentes con la l√≠nea: ‚ÄúDentro de la Revoluci√≥n todo; contra la Revoluci√≥n ning√ļn derecho‚ÄĚ, sin dejar de ser creativos y originales? ¬ŅQui√©n trazaba la l√≠nea divisoria entre el ‚Äúdentro‚ÄĚ y el ‚Äúcontra‚ÄĚ? ¬ŅC√≥mo impedir que en nombre de la ‚Äúdefensa‚ÄĚ de la Revoluci√≥n se escondieran posiciones oportunistas y se cometieran excesos de todo tipo? ¬ŅC√≥mo neutralizar a la mediocridad que lleva al dogmatismo por no poder interpretar y actuar en la dial√©ctica que tiene que imprimirse al proyecto socialista? ¬ŅC√≥mo observar la necesaria e inevitable correlaci√≥n pol√≠tica/cultura sin que la cultura se convierta en lo que se√Īalaba Fernando Mart√≠nez: en ‚Äúfrente‚ÄĚ que se atiende ‚Äúpol√≠ticamente‚ÄĚ? (Mart√≠nez, 2009:33)

No era nueva la idea de que dentro de una revolución de carácter socialista habría de llevarse a efecto un cambio en la conciencia de los hombres que construirían la nueva sociedad, y ese cambio tenía mucho que ver con el surgimiento de una nueva cultura y la eliminación paulatina de los rasgos propios de la ideología burguesa. Fidel enfatiza entonces en la necesidad de que se produjera una revolución cultural dentro del proceso de revolución económica y social que vivía la sociedad cubana.

Ya en los momentos en que se desarrollan las reuniones de la Biblioteca Nacional se habían producido mejoras en las condiciones de vida y trabajo de muchos artistas, había comenzado la construcción de Casas de Cultura, el impulso a las instituciones culturales, había comenzado la inmensa obra educacional. Se mostraban garantías, y muchas de ellas se aseguraban como proyección futura, por eso se insiste en que era imposible que la Revolución fuera a liquidar las condiciones que ya había traído consigo.

Las instituciones culturales hab√≠an pasado una etapa dif√≠cil, entre la usual carencia de recursos y abandono y la cooptaci√≥n de funcionarios y voceros. A pesar de que Cuba pose√≠a una riqu√≠sima historia de la literatura y las artes, ellas eran sobre todo asunto individual y de peque√Īos grupos, que sobreviv√≠an con duros esfuerzos, compart√≠an esas tareas con el periodismo y con trabajos muy ajenos para ganarse la vida, o consegu√≠an papeles y encargos en radio, y televisi√≥n.

Ambrosio Fornet reconoce que los artistas cubanos se hab√≠an formado en una fecunda contradicci√≥n, con la clara conciencia de que su tradici√≥n era la vanguardia. ‚ÄúDe ah√≠ que, -dice- mientras los economistas hablaban de la necesidad de salir definitivamente del subdesarrollo, nosotros habl√°ramos de instalarnos definitivamente en la modernidad. Rechaz√°bamos el latifundio, el racismo y el realismo socialista, -para poner tres ejemplos muy dis√≠miles entre si- por la misma raz√≥n: todos eran signos de atraso. La Revoluci√≥n se nos aparec√≠a como el medio m√°s r√°pido y seguro de lograr nuestro objetivo no solo en el campo de la cultura, sino en todos los aspectos de la vida social‚ÄĚ (Fornet, 2009a:6).

Por otra parte, Fornet tambi√©n enfatiza en que las transformaciones radicales de la vida social, y con ellas la aparici√≥n de un p√ļblico masivo, eran factores que no pod√≠an dejar de influir en la obra de los ‚Äúproductores‚ÄĚ culturales. Ahora los intelectuales y artistas podr√≠an crear con total autonom√≠a, gracias al apoyo de instituciones aut√≥nomas y a la subvenci√≥n estatal, que los libraba de las ‚Äúservidumbres del mercado‚ÄĚ. Abordar con tanta nitidez las ventajas que para los propios artistas tra√≠a el proceso revolucionario, aclar√≥ a muchos que, incluso siendo beneficiados en el orden de la seguridad social y las condiciones id√≥neas para la creaci√≥n, se dejaban llevar por la confusi√≥n ideol√≥gica del momento y los prejuicios hacia un orden que a todas luces impon√≠a mayor radicalizaci√≥n.

Es cierto que en los predios de algunas instituciones culturales, incluso creadas por la Revoluci√≥n, como fueron por el ICAIC y el magazine Lunes de Revoluci√≥n, ya se hab√≠an producido fuertes encontronazos, (tal es el caso de la intensa discusi√≥n surgida a partir de la negativa del ICAIC de exhibir el documental PM), pero tambi√©n es verdad que hoy se conocen m√°s a fondo las razones, que llevan a desestimar una sobrevaloraci√≥n de esta cuesti√≥n para la etapa. Un criterio de Garrand√©s subraya esta idea: ‚Äúlas pol√©micas son buenos term√≥metros para medir la temperatura intelectual de una √©poca pero no son su verdad‚ÄĚ (Garrand√©s, 2008:286).

Tampoco se pueden obviar los cuestionamientos temerosos de intelectuales como Virgilio Pi√Īera, sobre los l√≠mites que se estaban imponiendo a la creaci√≥n intelectual en la Revoluci√≥n. Otras figuras prestigiosas, como fue el caso de Guillermo Cabrera Infante, llegaron a prever la posible existencia de un ‚Äúestalinismo cubano‚ÄĚ (Otero, 1984:108).

Fuera del contexto hist√≥rico en que se desarrollaban estas discusiones resultar√≠a imposible comprender los l√≠mites que comenzaban a imponerse en la esfera del arte y la literatura. Pero si tenemos en cuenta el condicionamiento pol√≠tico de las mismas, remarcadas por las palabras de Fidel, visualizar√≠amos la raz√≥n fundamental que llev√≥ a posiciones concebidas por algunos como ‚Äúde censura cultural‚ÄĚ: la preocupaci√≥n esencial en esos momentos era la Revoluci√≥n misma, amenazada de muerte por sus enemigos externos e internos. Esta visi√≥n pol√≠tica del momento se impuso y coloc√≥ frente a los intelectuales cubanos el dilema desprovisto de toda m√°scara.

Fidel conduce a la siguiente reflexi√≥n: ‚Äú¬ŅCu√°l debe ser hoy la primera preocupaci√≥n de todo ciudadano? ¬ŅLa preocupaci√≥n de que la Revoluci√≥n vaya a desbordar sus medidas, de que la Revoluci√≥n vaya a asfixiar el arte, de que la revoluci√≥n vaya a asfixiar el genio creador de nuestros ciudadanos, o la preocupaci√≥n de todos no ha de ser la Revoluci√≥n misma? Porque lo primero es eso: lo primero es la Revoluci√≥n misma y despu√©s, entonces, preocuparnos por las dem√°s cuestiones. Esto no quiere decir que las dem√°s cuestiones no deban preocuparnos, pero que en el √°nimo nuestro, tal y como es al menos el nuestro, nuestra preocupaci√≥n fundamental ha de ser hoy la Revoluci√≥n‚ÄĚ (Castro, 1960:7).

Esta posici√≥n perme√≥ las posturas de las m√°s importantes instituciones culturales surgidas al calor del proceso revolucionario, incluso alrededor de otros muchos elementos en discusi√≥n, como fueron el derecho de definir qu√© significaba la Revoluci√≥n y a qui√©n correspond√≠a la libertad de opinar sobre ella o juzgarla. Pero sobre todo esta l√≠nea del pensamiento de Fidel en ‚ÄúPalabras a los intelectuales‚ÄĚ mostr√≥ una necesidad latente, caracter√≠stica del proceso de defensa de la Revoluci√≥n: la unidad de todas las fuerzas para consolidarla. Y es que, tal y como sugiere Julio C√©sar Guanche, en el fondo de toda esta batalla lo que est√° en cuesti√≥n es el rumbo de la Revoluci√≥n y la calidad del socialismo que habr√≠a de construirse en Cuba.

A√Īos m√°s tarde, Alfredo Guevara reflexiona sobre todo este proceso y considera que no fue la simple prohibici√≥n de un filme lo que signific√≥ la prohibici√≥n de PM, sino la implantaci√≥n una pol√≠tica de principios de defensa de la Revoluci√≥n en unos d√≠as en que ya se esperaba un ataque armado y por todas partes se emplazaban ametralladoras y anti a√©reas. ‚ÄúProhibir es prohibir; y prohibimos (‚Ķ) Lo que no est√°bamos dispuestos, y era un derecho, era a ser c√≥mplices de su exhibici√≥n en medio de la movilizaci√≥n revolucionaria‚ÄĚ (Guevara, 1998:89). Sin embargo, Alfredo reconoci√≥ que quiz√°s en a√Īos posteriores hubiera permitido que el film siguiera su curso, porque aunque las condiciones nunca han sido del todo favorables para el proceso revolucionario cubano, el enfrentamiento ser√≠a de otro tipo.

Por otra parte, si de reconocer el papel jugado por la pol√≠tica en todo este dilema de los intelectuales se trata, hay que observar la forma en que √©sta pugnaba todo el tiempo por salir disfrazada de ‚Äúcriterios est√©ticos‚ÄĚ. Cuando profundizamos en las dis√≠miles pol√©micas art√≠sticas que desde los primeros a√Īos comenzaron a suscitarse, nos percatamos que no eran m√°s que la legitimaci√≥n cultural de posiciones pol√≠ticas, inscribi√©ndose en un debate que no era solo est√©tico, ni acad√©mico, ni literario ni cinematogr√°fico. Era un debate profundamente pol√≠tico, donde los intereses de clases acechaban, donde el ideal peque√Īo burgu√©s se asomaba temeroso.

Pero todas las posiciones, tanto las m√°s ortodoxas como las m√°s contestatarias y herejes, discut√≠an abiertamente, y le imprim√≠an un car√°cter aut√©nticamente atractivo a estos a√Īos. Problem√°ticas de car√°cter est√©tico, novedosas o universales, en las condiciones nuevas del socialismo en Cuba, provocaron acaloradas discusiones te√≥ricas y no menos ‚Äúataques‚ÄĚ te√≥ricos individuales, confrontaciones que vieron la luz en las publicaciones peri√≥dicas que propici√≥ el movimiento del pensamiento est√©tico desde diversas formaciones ideo est√©ticas (Pogolotti, 2006:vii).

Estas pol√©micas continuaron desarroll√°ndose entre Mirta Aguirre y Jorge Fraga (sobre la literatura y el arte, en la que tambi√©n interviene el poeta Rafael Alcides con sus tesis sobre la literatura y el arte revolucionarios); entre Jes√ļs D√≠az, Ana Mar√≠a Simo de ediciones ‚ÄúEl Puente‚ÄĚ y el poeta Jes√ļs Orta Ruiz, (Indio Nabor√≠). Fueron todas ellas pol√©micas que provocan el est√≠mulo a continuar los ex√°menes acerca de los principales temas est√©ticos a debate con el prop√≥sito de establecer su continuidad en el proceso de creaci√≥n revolucionaria.

Pero nada es sencillo en este an√°lisis, porque en un contexto tan complejo, estaban los intelectuales y artistas, con todos sus miedos, asustados con esa revoluci√≥n que desbordaba sus intereses y sus propias necesidades. Tal y como corresponde a las relaciones sociales, ning√ļn an√°lisis puede ser ‚Äúen blanco y negro‚ÄĚ, de manera tal que el veredicto que sol√≠a darse: -«ese no est√° claro, tiene problemas ideol√≥gicos», comenz√≥ a difundirse de una manera peligrosamente subjetiva, cuando en muchos casos lo que ocurr√≠a era que personas con¬† suficiente autoestima y responsabilidad social e ideol√≥gica como para negarse a aceptar medidas que luego fueron reconocidas como desafortunadas, expresaban su inconformidad o se√Īalaban desaciertos pol√≠ticos.

No siempre se tuvieron en cuenta los proyectos personales de los diferentes actores sociales de la etapa estudiada, protagonistas de la oleada revolucionaria, y en el deseo de satisfacer las demandas y sue√Īos colectivos se subestim√≥ al individuo y a su universo de intereses. La reducci√≥n del yo en el «nosotros» constituy√≥ un problema muy evidente en aquellos a√Īos, porque no se supo encontrar la justa medida entre los intereses sociales y los individuales. Ese ha sido un problema muy generalizado en las sociedades del llamado ‚Äúsocialismo real‚ÄĚ: el individuo, con sus intereses y sus necesidades se pierde en el entramado social, provocando exclusiones y rechazos injustificados.¬†

Entre 1959 y 1961 la Revoluci√≥n victoriosa solo daba sus primeros pasos y ya se observaban asombrosos resultados, pero no todos los que se esperaban, dadas las expectativas existentes en un pueblo que era due√Īo de una hermosa tradici√≥n de lucha y resistencia. Hay que insistir en el hecho de que no siempre los que tuvieron la misi√≥n de dirigir los espacios abandonados por los antiguos due√Īos o los nuevos espacios creados por la Revoluci√≥n en el poder ten√≠an la preparaci√≥n y la formaci√≥n adecuadas. Las buenas intenciones de defender el proceso revolucionario se empa√Īaban con frecuencia por el dogmatismo, el totalitarismo y la mediocridad de los propios actores sociales. Proliferaron posiciones extremistas entre aquellos que no llegaban a entender dial√©cticamente la construcci√≥n de un sistema tan complejo como el socialismo, que puede producir r√°pidamente profundos cambios econ√≥micos, sociales y pol√≠ticos, pero que no siempre llevan aparejados, con esa misma rapidez, los cambios de la conciencia social de las grandes masas.

Por otra parte, hay que considerar que las pol√≠ticas realmente en curso fueron transformando los roles de los sujetos sociales y que en esos nuevos roles iba implicada una ruptura con la ideolog√≠a dominante y una inclinaci√≥n espont√°nea hacia una ideolog√≠a m√°s radical, m√°s revolucionaria, m√°s socializante. Es por esto que, al decir de Juan Vald√©s Paz, ‚Äúel proceso de transformaci√≥n acelerada de la sociedad prepar√≥ m√°s que el discurso,‚Ķporque el discurso ideol√≥gico estaba bastante centrado en la pol√≠tica en ese momento y era bastante incluyente, mientras que los procesos reales eran bastante diferenciadores y excluyentes‚ÄĚ (Gonz√°lez, 2012b:76)

Todo lo que no fuera ‚Äúclaramente revolucionario‚ÄĚ era excluido, y la claridad revolucionaria, desde el punto de vista pol√≠tico, ideol√≥gico y moral, era interpretada de una manera muy conflictual. Se abogaba por la unidad revolucionaria y contra el sectarismo, pero m√°s tarde cualquier postura intermedia lleg√≥ a ser considerada una debilidad, porque se corr√≠a el riesgo de estar con el enemigo o de estar con el ‚Äúpol√≠ticamente incorrecto‚ÄĚ.

En un proceso donde confluyen tantos rebeldes e inconformes, son inevitables las contradicciones. Es saludable tratar que estas diferencias puedan expresarse, ventilarse, en un ambiente de debate, y que la unidad que resulta indispensable para la defensa de los objetivos del proceso se construya sobre el consenso generado a partir de la discusi√≥n abierta entre distintas posiciones revolucionarias. Pero comenz√≥ a proliferar, con el pretexto de no dar espacio al enemigo, una unidad construida verticalmente, sobre la base de la obediencia y la disciplina sin cuestionamientos ante directivas de organismos superiores. Ese esp√≠ritu fue caldo de cultivo para muchos de los errores cometidos en la implementaci√≥n de la pol√≠tica cultural, entre los que se destaca, a la luz del debate que nos ocupa, el desprecio y el miedo por la diversidad, situaci√≥n que a√ļn se confronta incre√≠blemente, en algunos de los espacios nacionales. Hay quienes todav√≠a no logran comprender que la inclusi√≥n de todos y todas en un proyecto social, a√ļn y colmando de sentido pol√≠tico la lucha por la diversidad, no tiene por qu√© conducir a la fragmentaci√≥n y al individualismo, sino todo lo contrario, debe llevar a una mayor unidad y al colorido rostro de un socialismo m√°s humano, que desarticule todas las formas de discriminaci√≥n y promueva la m√°s intensa participaci√≥n popular en todos los procesos sociales.

Por otra parte habr√≠a que considerar tambi√©n el criterio acerca de las insuficiencias de las concepciones del mundo y de la vida que hab√≠an regido frente a las pr√°cticas, urgencias y exigencias de la Revoluci√≥n, que provocaron en ocasiones actitudes negativas y simulaciones, movidas por los valores y h√°bitos de la sociedad anterior, y en alguna medida tambi√©n por el escaso desarrollo de la nueva sociedad. Que hab√≠a que lograr justicia social, igualdad, educaci√≥n y salud, seguridad social y solidaridad humana era cuestiones del consenso de todos, lo que no estaba claro y totalmente definido era c√≥mo lograrlo…..y era l√≥gico, porque generalmente, esas respuestas est√°n en el camino, no en el fin. Todos hablaban del socialismo, pero hab√≠a notables diferencias acerca de c√≥mo concebirlo y c√≥mo entender, sin extremismos, la transici√≥n hacia √©l.

Los numerosos sucesos que se desatan en los primeros a√Īos del triunfo del 59 comienzan a mostrar la necesidad imperiosa de que la Revoluci√≥n abrazara a todos sus hijos en su proyecto social.¬† Pero entonces aparece la otra gran dicotom√≠a: ¬ŅC√≥mo hacer coincidir a todos en la unidad que se propugnaba si los hijos eran de diversas ideolog√≠as, diversas religiones, diversas preferencias sexuales?

Con todos sus aciertos, errores e insuficiencias, los intelectuales cubanos entraron a la historia de los sesenta en Cuba con una impronta marcada por el per√≠odo de los tres a√Īos fundadores. Reconocieron natural que entre los revolucionarios cubanos se presentaran diferencias y divergencias en cuanto a los caminos del socialismo y al marxismo, entre otras cosas porque existi√≥ un denominador com√ļn que gui√≥ las conciencias y las voluntades de los que mantuvieron las ideas y posiciones m√°s dis√≠miles: la defensa de la Revoluci√≥n cubana, con su justicia socialista y su car√°cter de liberaci√≥n nacional. Ese denominador com√ļn mantiene su impronta, a√ļn y cuando m√°s profundamente contradictorio se vuelva su entorno y su propio esp√≠ritu, a√ļn y cuando no se supere del todo el ‚Äúcomplejo del intelectual‚ÄĚ y el desprecio de los algunos funcionarios hacia este sector. Aun as√≠, al decir de Aurelio Alonso: ‚ÄúLa intelectualidad cubana es una intelectualidad con porcientos de asimilaci√≥n de su propio papel, de lo que le toca, de lo que puede jugar,¬† de lo que vale la pena ser¬† jugado m√°s all√° del vivir mejor. Yo creo que es importante lo que se ha logrado ante todo.¬† (…) Yo creo que en nuestra intelectualidad hay quien rechaza esto de manera brutal y te dicen ¬ęqu√©date ah√≠ con lo que t√ļ tienes que yo me voy, yo me monto en el avi√≥n y me quedo en la pr√≥xima¬Ľ,¬† pero la mayor√≠a no tiene esa actitud, la mayor√≠a te dice: ¬ęyo sigo aqu√≠ porque esta cosa es tan m√≠a como tuya¬Ľ¬† y vamos a ver, porque en definitiva de aqu√≠ a cien a√Īos Portocarrero sigue siendo Portocarrero y el 90 por ciento de los ministros que han pasado por este pa√≠s en un Ministerio nadie se acuerda de ellos, a lo mejor ni los nietos. Porque esa es la historia de la sociedad y sus intelectuales‚ÄĚ (Gonz√°lez, 2012a:15).

Bibliografía

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Barral, Fernando ‚ÄúActitud del intelectual revolucionario‚ÄĚ en Revoluci√≥n y Cultura. (La Habana) No.9, 30 de abril de 1968. p. 4

Estupi√Ī√°n, Leandro 2009 ‚ÄúEl peor enemigo de la Revoluci√≥n es la ignorancia‚ÄĚ. Entrevista a Alfredo Guevara. En: ¬ęhttp://www.revistacaliban.cu/entrevista.php?numero=5¬Ľ acceso 2 de julio 2010

Castro, Fidel 1961 ‚ÄúPalabras a los intelectuales‚ÄĚ (La Habana, Ediciones del Consejo Nacional de Cultura) p.21

Fornet, Ambrosio 2009¬™. ‚ÄúLa D√©cada prodigiosa‚ÄĚ en Narrar la Naci√≥n (La Habana, Editorial Letras Cubanas) p.358

Garrandés, Alberto 2008ª.  El concierto de las fábulas (La Habana, Editorial Letras Cubanas)

González Aróstegui, Mely 2012a Entrevista a Aurelio Alonso Material inédito en Cuba: Cultura e ideología. Dilemas y controversias entre el 59 y el 61. ISBN 978-959-250-734-0, Santa Clara, Biblioteca de la Universidad Central de las Villas.

González Aróstegui, Mely 2012b. Entrevista realizada a Juan Valdés Paz en Cuba: Cultura e ideología. Dilemas y controversias entre el 59 y el 61. ISBN 978-959-250-734-0, Santa Clara, Biblioteca de la Universidad Central de las Villas.

Guevara, Alfredo 1998ª.  Revolución es lucidez, (La Habana, Ediciones ICAIC)

Guanche, Julio C√©sar 2006 ‚ÄúEl camino de las definiciones. Los intelectuales y la pol√≠tica en Cuba. 1959-1961‚ÄĚ en Temas (La Habana) no. 45, mayo 2006, p.106

Mart√≠nez Heredia, Fernando 2009b ‚ÄúEl mundo ideol√≥gico cubano de 1959 a marzo de 1960‚ÄĚ en Andando en la historia. (La Habana, Ruth Casa editorial. Instituto cubano de investigaci√≥n Cultural Juan Marinello). p.208

Sartre visita a Cuba. Ideolog√≠a y Revoluci√≥n. Una entrevista con los escritores cubanos. Hurac√°n sobre el az√ļcar. 1960. Ediciones revolucionarias. La Habana.

Otero, Lisandro 1984 ‚ÄúUn lunes para Cabrera Infante‚ÄĚ en Disidencias y coincidencias en Cuba, (La Habana, Editorial Jos√© Mart√≠) p. 108.

Pogolotti, Graziella, 2008 ‚ÄúLos pol√©micos sesenta‚ÄĚ en Pol√©micas culturales de los 60 (La Habana, Editorial Letras Cubanas)¬† p.vii ¬†

[1] ‚ÄúPalabras a los intelectuales‚ÄĚ fue entonces el documento que recogi√≥, a modo de resumen, las ideas de Fidel sobre todas estas problem√°ticas, convirti√©ndose en uno de los documentos b√°sicos de la pol√≠tica cultural cubana.

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Política cultural

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Provocaciones para una construcción simbólica

Por Fernando Luis Rojas López

Agradezco a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) la invitaci√≥n a este foro. El evento Memoria Nuestra se ha caracterizado por, desde las exposiciones de los propios asociados y j√≥venes participantes, convertirse en un escenario de discusi√≥n colectiva e intercambio de saberes. Por ello, m√°s que concurrir a este foro en calidad de ¬ęespecialista¬Ľ prefiero hacerlo en condici√≥n de ¬ęfacilitador¬Ľ. Para mi alegr√≠a comparto este rol con la profesora, investigadora y compa√Īera Mely Gonz√°lez de la UCLV.

Dada la amplitud tem√°tica que refleja la convocatoria a este foro, me limito a esbozar algunos problemas que considero acompa√Īan el tema y realizar comentarios puntuales.

Primero: ¬ŅPol√≠tica cultural o Pol√≠ticas culturales?

Este problema se presenta al menos en dos dimensiones identificables. Una, relacionada con el espacio geo-pol√≠tico e institucional. La incidencia de ¬ęproblem√°ticas¬Ľ internacionales no se limita a sus efectos en materia de econom√≠a, comunicaci√≥n, movimiento internacional de las personas, etc.; todo ello tiene un correlato con la ¬ęatenci√≥n¬Ľ a las pol√≠ticas de los organismos internacionales. De hecho, se han incorporado c√≥digos discursivos vinculados a organizaciones del sistema de Naciones Unidas y ello incluye las que se dedican a la cultura. Existe tambi√©n la que pudiera considerarse centro en las referencias tradicionales a ¬ępol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n¬Ľ, identificada con el ambiente nacional y, espec√≠ficamente, estatal. Por √ļltimo, puede encontrarse la propia generaci√≥n, lectura e implementaci√≥n que se realiza por organizaciones, instituciones, territorios, etc.

Por tanto, en mi criterio existe una clara diferencia entre lo que se denomina ¬ęprincipios de la pol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n¬Ľ y ¬ęla pol√≠tica cultural¬Ľ que, en su condici√≥n descentrada (internacional, nacional, territorial-organizativa) es diversa.

Otra dimensi√≥n tiene que ver con las continuidades y rupturas que se evidencian en este y otros terrenos en los m√°s de sesenta a√Īos que han transcurrido desde 1959. Al discutido ‚Äďcrom√°tica y temporalmente‚Äď Quinquenio gris acu√Īado por Ambrosio Fornet, agrego tres ejemplos para ilustrar la complejidad del proceso.

En su libro p√≥stumo Decirlo todo. Pol√≠ticas culturales (en la Revoluci√≥n cubana) publicado por la editorial Ojal√° en 2017, Guillermo Rodr√≠guez Rivera identifica el par contradictorio pol√≠tica cultural inclusiva y pol√≠tica cultural excluyente, siendo caracter√≠stica esta √ļltima del periodo que media entre 1971 y 1976.

Juan Vald√©s Paz en La evoluci√≥n del poder en la Revoluci√≥n cubana ‚Äďque analiza desde 1959 hasta la actualidad‚Äď se√Īala para el periodo 1975 a 1991: ¬ęA partir de 1976 la pol√≠tica cultural qued√≥ escindida en una pol√≠tica m√°s abierta para las actividades art√≠stico-literarias y una pol√≠tica regresiva y dogm√°tica para las ciencias sociales y human√≠sticas, las cuales eran subordinadas a la instauraci√≥n de una cierta ideolog√≠a de Partido y de Estado¬Ľ.

Y en 2014 apuntaba Fernando Mart√≠nez Heredia en Ciencias sociales cubanas: ¬Ņel reino de todav√≠a?:¬†

No repetir√© aqu√≠ lo que he escrito y dicho acerca del subdesarrollo inducido que sufrieron el pensamiento y las ciencias sociales cubanas a inicios de los a√Īos setenta, ni acerca de los rasgos de aquella desgracia (…) en los an√°lisis que hagamos hoy es imprescindible tener en cuenta que se volvieron cr√≥nicos, y que en cierta medida se mantienen todav√≠a (…) A menudo los cambios impulsados se han reducido a puestas al d√≠a que no brindan mucho m√°s que buena imagen, pero suelen reforzar el colonialismo mental, y tambi√©n a permisividades conquistadas. Pero hoy tenemos avances muy grandes. Contamos con mayor cantidad que nunca de especialistas calificados, cientos de monograf√≠as muy valiosas, centros de investigaci√≥n y docentes muy experimentados, y un gran n√ļmero de profesionales con voluntad de actuar como cient√≠ficos sociales conscientes y enfrentar los desaf√≠os tremendos que est√°n ante nosotros.

Sirvan estos tres ejemplos para mostrar que las din√°micas de continuidad y ruptura, y las lecturas que se hacen sobre ellas, pueden ser bastante heterog√©neas. ¬ŅHablamos entonces de ¬ępol√≠tica cultural¬Ľ o de ¬ępol√≠ticas culturales¬Ľ? ¬ŅLas ¬ędesviaciones¬Ľ de ¬ęla pol√≠tica¬Ľ son o no expresi√≥n de pol√≠ticas nuevas?

Como me he detenido más de lo necesario en este primer problema, me limito a esbozar algunos otros en términos de interrogantes.

Segundo: ¬ŅC√≥mo asumimos, al hablar de Pol√≠ticas culturales, los correlatos entre eso que se ha llamado ¬ęel contexto¬Ľ y los ¬ęestudios particulares¬Ľ? ¬ŅPuede hacerse desde perspectivas binarias?

Tercero: ¬ŅC√≥mo enfrentamos las porosidades y sinton√≠as que tienen las luchas por la hegemon√≠a en los terrenos pol√≠tico, cultural y art√≠stico-literario?

Cuarto: ¬ŅDe qu√© manera valoramos las din√°micas propias y destiempos que se presentan en las pugnas o pol√©micas en estos terrenos?

Quinto: ¬ŅC√≥mo particularizamos las gradaciones y diferencias entre procesos que pueden denotar luchas por el poder (en cualquier √°mbito), construcci√≥n de identidades diferenciadas, pluralidad en la b√ļsqueda del consenso o ejercicio acad√©mico de contrastaci√≥n de resultados?

Sexto: ¬ŅQu√© lugar ocupan las ciencias y la educaci√≥n cu√°ndo de ¬ępol√≠ticas culturales¬Ľ se habla?

S√©ptimo: ¬ŅC√≥mo se enfocan las din√°micas entre la creaci√≥n en el llamado ¬ęexilio¬Ľ, la migraci√≥n, la producci√≥n internacional y desde el espacio geogr√°fico cubano?

Octavo: ¬ŅQu√© expresa el hecho de que, en varios acercamientos a publicaciones que desaparecieron durante estas seis d√©cadas se toma como punto de partida el cierre ‚Äďque no deja de constituir un asunto central‚Äď y se estructura metodol√≥gicamente la narrativa sobre la publicaci√≥n acomod√°ndola solo a su desenlace?

Termino esta provocación, que ojalá llegue a tal, con un comentario.

Hace casi un a√Īo, durante el Congreso de la UNEAC, el actual presidente cubano Miguel D√≠az-Canel manifest√≥:

(‚Ķ) siempre me ha preocupado que de aquellas palabras [Palabras a los intelectuales] se extraigan un par de frases y se enarbolen como consigna. Nuestro deber es leerlo conscientes de que, siendo un documento para todos los tiempos, por los principios que establece para la pol√≠tica cultural, tambi√©n exige una interpretaci√≥n contextualizada (‚Ķ) ser√≠a contradictorio con la originalidad y fuerza de ese texto, pretender que norme de forma √ļnica e inamovible la pol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n. Eso ser√≠a cortarle las alas a su vuelo fundador y a su esp√≠ritu de convocatoria¬Ľ.

No constituye un dato menor, si asumimos que la intervenci√≥n de 1961 ha tenido un lugar central en los acercamientos a la historia intelectual cubana del √ļltimo medio siglo, y un car√°cter regulador ‚Äďal menos discursivamente‚Äď en buena parte de la pol√≠tica y pr√°ctica gubernamental hacia los artistas y escritores.



Forodebate: Problemas actuales de la cultura cubana. El desafío de la emancipación

¬ŅCultura es sin√≥nimo de creaci√≥n art√≠stico-literaria? ¬ŅTenemos pol√≠tica cultural? ¬ŅLas instituciones representan a los artistas e intelectuales? ¬ŅEst√°n avanzando los valores conservadores en Cuba? ¬ŅQu√© expresiones est√°n teniendo en el campo art√≠stico-literario? ¬ŅC√≥mo hacer nuestra pol√≠tica cultural m√°s √ļtil para el avance del socialismo? ¬ŅQu√© papel debe jugar la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en este empe√Īo?

Sobre estas preguntas y otras estaremos interactuando con la historiadora Mildred de la Torre y el trovador y uno de los vicepresidentes de la AHS Rey Montalvo Vasallo. La cita es el 6 de mayo desde las 10:00 a.m. en el Portal del Arte Joven Cubano, sitio web de la Asociación Hermanos Saíz.

Cultura v/s cultura

Por Rey Montalvo Vasallo

Tambi√©n la cultura es un instrumento de dominaci√≥n. El ser humano pasional, aun cuando intenta la objetividad, reacciona influenciado por sentimientos y estados de √°nimo, de ah√≠ que el lenguaje de la m√ļsica, la danza, el teatro, la pintura, la literatura, sea el m√°s efectivo transmisor de ideas y valores. El arte puede emancipar o consumir a los pueblos, es un medio para la comunicaci√≥n y un modo de traducir lo cotidiano en emociones.

La cultura define y expresa imaginarios, representaciones, modos de vida y pr√°cticas sociales. No existe una √ļnica cultura en Cuba, y ese ha sido el desaf√≠o fundamental de aquella cultura nueva, la que intent√≥ contrastar los dogmas de la cultura establecida.

La Cuba del presente vive inmersa en el eterno combate entra culturas: una que aliena, que esclaviza (porque sin cultura tampoco hay esclavitud posible), y la otra que pretende liberar.

¬ŅCu√°l es el lugar de la cultura nueva hoy?, esa es la cuesti√≥n. ¬ŅEst√° en la vanguardia, nos representa como pa√≠s, la defienden las instituciones, la socializan los medios de comunicaci√≥n, o est√° en la resistencia, en la voluntad de algunos que se imponen al burocratismo, a lo que nos dictan como imposible, a los sentidos comunes de una realidad que parece inmutable?

¬ŅQu√© cultura es due√Īa de lo banal, del sensacionalismo, de las postales de una sociedad consumista, vulgar, machista, homof√≥bica, mis√≥gina?

He preferido hablar de culturas, en plural, y quizás de problema en singular: el reto de este tiempo es transitarlo consciente de esa dicotomía entre saberes. La Asociación Hermanos Saíz (AHS), por ejemplo, será efectiva en la defensa de una cultura nueva en tanto contribuya a socializar el arte que funda y no el que reproduce la ecuación de un mercado occidental que aliena.

La tendencia a universalizar lo f√°cil y edulcorado va m√°s all√° de una seguridad de √©xito. El mensaje de vivir despreocupados, por ejemplo, que transmiten algunos hits del momento, cuando transciende al sujeto receptor y se convierte en una representaci√≥n colectiva, sustenta una √©lite de poder que aspira a permanecer en √©l, mientras el pueblo se convierte en p√ļblico, ap√°tico de responsabilidades sociales y de las transformaciones que necesita su entorno.

La AHS (una organizaci√≥n de creadores con representantes y no jefes) existe para defender una cultura inconforme de lo obvio, de la que son voceros los artistas que erigen un universo sensitivo y extraordinario donde el p√ļblico logre mirarse por dentro y saltar al mundo a descubrirle las luces y los parches.

Es imperativo que la política cultural cubana no se divorcie de la voluntad y esencia del proceso revolucionario, tiene que resignificar lo valioso en medio de la inevitable disputa entre culturas. Es imperativo que la práctica de las instituciones y organizaciones no se divorcie de la política cultural establecida, y que estas sean consecuentes entre lo que llaman vanguardia y lo que defienden como tal. 

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Las políticas nacen y se nutren de las realidades concretas

Por Mildred de la Torre Molina

  • 1- ¬ŅCultura es sin√≥nimo de creaci√≥n art√≠stico-literaria?

Esta pregunta tiene m√ļltiples respuestas, como conceptos existen sobre cultura. Recu√©rdese que su origen es antropol√≥gico. Lo interesante del asunto es la persistencia del criterio, a la altura de nuestros tiempos actuales, de que la cultura tiene un car√°cter reduccionista en tanto solo se expresa o es potestativa de la creaci√≥n art√≠stica y literaria. Semejante criterio no solo resulta acultural sino tambi√©n discriminatorio. Acultural porque no todo lo que se produce, en esa esfera, es creaci√≥n, entendida esta en su valor universal, ni tampoco siempre expresa los valores de su tiempo y mucho menos constituye un referente √ļnico para conocer, aprehender y crear, apreciado esto √ļltimo como concreci√≥n y punto de partida para la renovaci√≥n constante del arte y la literatura.¬† Discriminatorio porque excluye a otras disciplinas, tales como la Educaci√≥n y las Ciencias sociales y human√≠sticas y las cient√≠ficas en general. Pero, sobre todo, al resto del mundo espiritual con sus creencias, h√°bitos, costumbres, tradiciones, lenguajes, aspiraciones, ideolog√≠as, etc. La cultura es el universo de los seres humanos en el que se asienta el pasado, el presente y el futuro. Sin ella no hay vida, no hay sentido de existencia. Apreciar la creaci√≥n art√≠stica y literaria como parte de la cultura o como expresi√≥n de ella es dignificarla, siempre y cuando muestre los valores espirituales de su tiempo e incite a la gestaci√≥n del futuro. En fin, la cultura es siempre trascendencia y de ella no escapa la creaci√≥n art√≠stica y literaria. La banalidad, la bisuter√≠a, la vulgaridad, el mal decir, entre otras cuestiones, quedar√°n como lo execrable de una √©poca determinada. Eso es acultura.

La discriminación también se aprecia en las relaciones interpersonales. No pocos artistas y escritores se opusieron al ingreso en la UNEAC de los científicos sociales que poseían obras escritas por entender que ellos poseían otras asociaciones; y lo peor, que el oficio del escritor solo es potestativo de la literatura de ficción y de la crítica literaria. Como concesión se le otorgaba a los traductores y editores. Por suerte, la dirección de la UNEAC no estuvo conforme con semejantes criterios y facilitó nuestro ingreso. Así lo demuestra la existencia de la Sección de Literatura histórico social en la Asociación de escritores y artistas.

Hay otro aspecto insoslayable. Me refiero al intrusismo profesional sin respeto al conocimiento especializado. Lo mismo se habla de historia, econom√≠a, sociolog√≠a, m√ļsica, literatura, etc., en los medios de divulgaci√≥n o en los eventos cient√≠ficos sin conocimiento puntual. Ese es un problema √©tico en detrimento del desarrollo de los saberes culturales. No existen normas para evitarlo.

  • 2- ¬ŅPuede hablarse de una pol√≠tica cultural en Cuba?

Existen las pol√≠ticas culturales desde la existencia del estado-naci√≥n en Cuba hasta los d√≠as presentes. Durante la rep√ļblica burguesa hubo las encomiables gestiones de Jos√© Mar√≠a Chac√≥n y Calvo y Ra√ļl Roa, por solo mencionar los m√°s relevantes promotores gubernamentales. Hay una literatura reveladora de ese particular, de la autor√≠a de Graziella Pogolotti, Malena Balboa, Jorgelina Guzm√°n Mor√©, Danay Ramos, Ricardo Quiza, Norma Su√°rez, Dayana M√ļrguia,¬† y otros. Hay m√ļltiples autores que, de forma tangencial, lo han evidenciado cuando se refieren a autores, tendencias y obras espec√≠ficas. Al respecto existe una excelente literatura indicadora de los esfuerzos realizados, en ese campo espec√≠fico, por el movimiento intelectual hasta 1959. Bien puede afirmarse que la institucionalizaci√≥n del quehacer cultural, en sus diferentes niveles de expresi√≥n, est√° presente en los proyectos de quienes ejercieron el noble oficio del arte y la escritura. La sociabilidad y el asociacionismo de aquellos largos y complejos a√Īos as√≠ lo ponen de manifiesto, m√°s all√° de los malignos y empobrecidos prop√≥sitos de los gobernantes de turno. La creaci√≥n cultural, apreciada en su sentido m√°s amplio, no solo debe conocerse por sus valores epistemol√≥gicos, sino tambi√©n por sus aportes al desarrollo de una progresiva conciencia cr√≠tica generadora, entre otras cuestiones, del movimiento liberador actual. La pobreza no genera la emancipaci√≥n, esta es obra de la cultura pol√≠tica. Cuba es poseedora de un extraordinario legado cultural merecedor de socializaciones masivas, docentes y acad√©micas. Bien honrados estamos de esa realidad aunque no siempre somos capaces de transmitirla.

Resulta interesante destacar la existencia, en estos momentos, de opiniones sobre la existencia o no de pol√≠ticas culturales antes de 1959. Por lo que he expresado, ahora y en otras oportunidades, defiendo su existencia se√Īalando sus valores, limitaciones y deficiencias. Ello conforma una herencia imposible de ignorar. Por otra parte, tambi√©n se cuestiona el car√°cter plural de nuestras pol√≠ticas culturales. Creo que he dejado esclarecida mi posici√≥n al respecto. La unidad y cohesi√≥n de nuestras fuerzas pol√≠ticas y gubernamentales no contradice dicha pluralidad, por el contrario, la enriquece. A continuaci√≥n insisto sobre el tema.

Desde el triunfo revolucionario hasta nuestros d√≠as hay pol√≠ticas culturales en Cuba. Hablo en plural porque han existido las de las instituciones tales como el CNC, el Mincult, la Casa de las Am√©ricas, el ICAIC, la Biblioteca Nacional Jos√© Mart√≠, La UPEC, la UNEAC y la AHS, que han trazado sus respectivas pol√≠ticas, y tambi√©n hay diferentes etapas, divergentes y convergentes, que se corresponden con la polisemia social e ideo-pol√≠tica del proceso revolucionario. Esto es algo digno de an√°lisis aunque existen estudios sustentadores de la existencia de dicha pluralidad. A la altura de este tiempo los problemas confrontados con la aplicaci√≥n de la pol√≠tica del sector no son los heredados de la rep√ļblica burguesa sino los inherentes al proceso revolucionario, salvo aquellos que responden a nuestra formaci√≥n ancestral. Pero creo que para entenderlos no hay que recurrir solamente a la comunidad primitiva, a la plantaci√≥n esclavista ni al capitalismo deformado de la rep√ļblica neocolonizada por el imperialismo sino a las mentalidades generadas por el colonialismo cultural contempor√°neo, entre otras muchas causas. Debemos asumir la historia para cultivarnos en conocimientos creadores y no para justificar nuestros errores. Pese a sus imperfecciones, apreciadas por momentos o etapas, la Pol√≠tica Cultural se corresponde con los principios emancipadores de la revoluci√≥n. No pueden negarse sus logros con la educaci√≥n, la creaci√≥n art√≠stica y literaria, la sociabilidad, la divulgaci√≥n masiva, la investigaci√≥n, entre otros. Como obra humana tiene exigencias propias de su tiempo y ello implica su perfeccionamiento continuo mediante la cr√≠tica y la auto-cr√≠tica y el di√°logo continuo con el pueblo que es y debe ser su principal receptor. Debates y an√°lisis e imbricaci√≥n continua con los problemas neur√°lgicos de la sociedad constituyen los caminos para el perfeccionamiento de las pol√≠ticas del sector.

  • 3- ¬ŅLas instituciones representan a los artistas e intelectuales?

S√© que hay un debate intenso sobre ese particular, al menos en el seno de los √ļltimos congresos de la UNEAC y de la AHS. No quiero repetir lo conocido. Insisto solamente en la necesidad de que sea el movimiento intelectual el generador de las instituciones y no a la inversa. Surgen por la necesidad de aunar el esfuerzo de los creadores en beneficio de la sociedad y no como una acci√≥n m√°s para garantizar la unidad de los mismos. Deben ser escenarios de discusi√≥n, an√°lisis, confrontaci√≥n de ideas y conocimientos e incubaci√≥n de proyectos colectivos e individuales, de respaldo y socializaci√≥n¬† a la obra creadora, entre otras muchas acciones. Deben nacer y crearse seg√ļn los intereses de los intelectuales en correspondencia con los del pa√≠s.

  • 4- ¬ŅEst√°n avanzando los valores conservadores en Cuba?¬ŅQu√© expresiones est√°n teniendo en el campo art√≠stico-literario?

Resulta interesante la pregunta sobre el conservadurismo. Me alegra que se hable de tan importante asunto porque, aunque parezca contradictorio, revela lo que hemos avanzado en la aceptaci√≥n o entendimiento del car√°cter polis√©mico de nuestra realidad social. Al fin entendemos que no existen uniformidades ideo-culturales, problem√°tica presente en las equivocadas pol√≠ticas de las primeras d√©cadas de la Revoluci√≥n. S√≠, hay fundamentalismo, aunque no puedo afirmar que sea una caracter√≠stica de la creaci√≥n art√≠stica y literaria. Esta, por lo general, en Cuba, generalmente se ha caracterizado por su liberalismo e independencia de los c√°nones tradicionales. Ese conservadurismo devenido en quietismo social constituye un flagelo necesitado de enfrentamiento por todas las fuerzas intelectuales del pa√≠s. M√°s bien puedo afirmar que no aprecio una ofensiva, salvo en algunas realizaciones del teatro, el cine, las artes pl√°sticas y las ciencias sociales, capaz de desconstruir las manifestaciones homof√≥bicas, racistas, sexistas y de apoyo a los a√Īejos roles familiares. Ese conservadurismo, repito, se expresa sutilmente cuando intenta detener el avance de las ideas y cuestiona la liberaci√≥n de los pensamientos a tenor del supuesto respeto hacia el tradicional discurso, sea pol√≠tico o cultural. Es la eterna lucha de contrarios, la incesante pugna entre lo viejo que no quiere morir y lo nuevo que aspira a movilizar ideas renovadoras. Hay que andar aprisa para que ese odioso inmovilismo solo sea recuerdo y no presente y futuro.

  • 5- ¬ŅC√≥mo hacer nuestra pol√≠tica cultural m√°s √ļtil para el avance del socialismo?

La pen√ļltima pregunta est√° relacionada con lo anterior. Creo que nuestras pol√≠ticas culturales no solo deben dirigirse hacia el desarrollo o desenvolvimiento de la creaci√≥n art√≠stica y literaria sino tambi√©n hacia la promoci√≥n de acciones cultas e inteligentes contra los flagelos sociales tales como la homofobia, el racismo, la misoginia, la violencia en sus m√ļltiples manifestaciones, las contradicciones sociales, la bisuter√≠a mental, las adicciones, el machismo, en fin todo aquello que obstaculiza la renovaci√≥n social y cultural. Debo insistir sobre la necesidad de que las pol√≠ticas culturales se nutrieran m√°s de los resultados de las investigaciones culturales, econ√≥micas, demogr√°ficas, sociales e hist√≥ricas para propiciar acciones mejor fundamentadas contra los mencionados flagelos. Insisto, perdonen la redundancia, cuando las pol√≠ticas culturales tengan en cuenta las miradas cient√≠ficas se podr√° convenir que comienzan a acercarse a lo que el pa√≠s necesita de ellas como pol√≠ticas sociales.

Otra cuesti√≥n, relacionada con lo expresado, es la imperiosa necesidad de mejorar la pol√≠tica de selecci√≥n de los cuadros sobre la base de la formaci√≥n docente y acad√©mica y del conocimiento de las especificidades del √°rea y lugar donde desarrollen sus actividades. ¬†Las pol√≠ticas nacen y se nutren de las realidades concretas. Las exigencias no se imponen, existen y hay que darles respuestas. Por eso es importante el di√°logo, el debate participativo e inteligente con todos para que todos se sientan partes indisolubles de las soluciones. No tenemos un di√°logo cultural inclusivo sino elitista. ¬ŅHasta d√≥nde las pol√≠ticas culturales han contribuido al mejoramiento humano? Las respuestas quedan pendientes de nuevas profundizaciones. Estoy convencida que s√≠, pero es necesario ahondar m√°s en nuestras deficiencias que en los logros, en lo que nos falta por hacer que en lo que hemos hecho. El asunto es fascinante y requiere de otros an√°lisis.

  • 6- ¬ŅQu√© papel debe jugar la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en este empe√Īo?

La AHS tiene un papel determinante en lo anteriormente apuntado. Sus espacios de debate tienen prestigio por sus contenidos cultos e inteligentes. He podido apreciar algo que admiro y es su independencia del resto de la institucionalidad de la cultura. Todo cuanto hace, nace de ella misma sin tutelaje externo, al menos es lo que devela su actuaci√≥n. Debe mantener su autocton√≠a reflejando los pensamientos j√≥venes frescos y continuadores de lo mejor de la creaci√≥n cultural. Ella en s√≠, sin padrinazgos y parientes cercanos, como parte de una sociedad requerida a√ļn de reformulaciones continuas.¬† Vigilantes siempre, sin matices represores, de todo lo que pueda detener el progreso social, la libertad creativa, y la materializaci√≥n de los pensamientos nobles y justos. La AHS debe ser siempre una esperanza hecha realidad para suerte de los que no traicionamos los sue√Īos eternos.



Comienza Forodebate Nación y socialismo

La relación entre nación y socialismo tiene en Cuba una historia rica y no exenta de contradicciones. En la cohesión entre el proyecto nacionalista, donde la tradición liberal burguesa juega un papel importante, y el carácter internacionalista del socialismo, donde los aciertos y errores emanados de la experiencia soviética tienen también su peso, se ha conformado el ideal de soberanía e independencia nacional.

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Forodebate: Holguín 300

Forodebate: Holguín 300

Holguín celebró el 4 de abril el aniversario 300 de la fundación de su pueblo. Tres siglos después los invitamos a volver la vista atrás y a reflexionar:

¬ŅCu√°nto ha aportado Holgu√≠n a la conformaci√≥n del corpus cultural e hist√≥rico del pa√≠s? ¬ŅPodemos hablar de una cultura holguinera o un sentimiento de holguineridad? ¬ŅCu√°les son los elementos que la distinguen y definen? ¬ŅEs Holgu√≠n un n√ļcleo cultural clave en la conformaci√≥n de la cultura nacional? ¬ŅC√≥mo comprender la historia y la cultura nacional a partir de la aprehensi√≥n de la identidad local?

Sobre estos y otros temas de la Ciudad Cubana de los Parques los invitamos a interactuar y a debatir con nuestros invitados el próximo 4 de mayo a las 10:00 a.m. en el Portal del Arte Joven Cubano, sitio web de la Asociación Hermanos Saíz.

Fundación del pueblo de Holguín

¬ŅC√≥mo es el holguinero?

 

Las primeras veces del pueblo de Holguín

¬ŅPor qu√© Holgu√≠n 300?¬†¬†¬†

 



«Romer√≠as de mayo, el arte siempre como una forma de salvar»

(Alocución de Lilién Aguilera, presidente AHS en Holguín, en la Loma de la Cruz, que marca el inicio de las Romerías de Mayo al trasladarse el Hacha de la ciudad, símbolo de la urbe holguinera)

La nostalgia invade a muchos romeros de todo el mundo. Es el mes de mayo, y por primera vez en 26 a√Īos no podemos inundar las calles de Holgu√≠n con nuestro arte. La ciudad est√° en silencio, no se escucha el transitar de los coches, el devenir de los estudiantes de las escuelas de arte, la llegada de los for√°neos, las voces de los radialistas, el paso agitado de los productores, el lente oportuno de los fot√≥grafos‚Ķ, el alma de una urbe acostumbrada a recibir a los amigos.

Pero, a pesar de la complejidad de las circunstancias, debemos mantener el espíritu de nuestro Festival Mundial de Juventudes Artísticas, organizado por la Asociación Hermanos Saíz y las instituciones de la Cultura, siempre punto de partida, y a la vez de reencuentro entre generaciones y culturas de los pueblos.

Este 3 de mayo subimos la cima de la Loma de la Cruz, costumbre rescatada por una generaci√≥n que hace m√°s de un cuarto de siglo so√Ī√≥ con eternizar la tradici√≥n religiosa del fraile Franciscano, de subir a la elevaci√≥n m√°s alta, y colocar una cruz para protegerse de cat√°strofes y epidemias.

¬†‚ÄúSe necesitan ahora m√°s que nunca, templos de amor y humanidad que desaten todo lo que hay en el hombre de generoso, y sujeten todo lo que hay en √©l, de crudo y vil‚ÄĚ, nos advert√≠a el joven escritor, poeta, ensayista y periodista, Jos√© Mart√≠.

Entrevista a Presidente de la AHS

Romerias desde Casa#RomeriasEnCasa#RomeriasDeMayo#EstamosContigo#QuedateenCasa#StreamingCuba#CubaporlaSalud#CubacontraCovid19

Publicada por Asociación Hermanos Saíz en Domingo, 3 de mayo de 2020

Esta semana ser√° una vez m√°s el momento para cultivar el esp√≠ritu, dialogar entre todos sobre la identidad de los pueblos, el sentido de naci√≥n y el papel del intelectual en la sociedad contempor√°nea. Tambi√©n para abordar los 300 a√Īos del Pueblo de Holgu√≠n, mostrar la obra de los artistas visuales, escuchar a los poetas, convertirnos en m√ļsica, descargas y danzas.

Desde casa, los jóvenes artistas compartiremos nuestra obra en las plataformas digitales y los medios de comunicación, difundiremos nuestros mensajes de solidaridad y compartiremos nuestras creaciones.

Romeros de todo el mundo, le invitamos a sumarse a este símbolo de esperanza, que engrandece el espíritu, es tiempo de aunar voluntades.

Cuando la grandeza de miles de hombres y mujeres en todo el mundo impide la muerte de sus semejantes, cuando las distancias nos convocan a revisar nuestras esencias, el arte es también una forma de salvar.



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-A este programa que compartimos se suman las coberturas periodísticas, entrevistas y crónicas sobre las Romerías en diferentes espacios informativos.

El periódico Juventud Rebelde también brindará un amplio reflejo de estas Romerías de mayo desde casa e incluirá trabajos sobre la historia de eventos como el Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, columna vertebral de nuestro Festival Mundial de Juventudes Artísticas. También entrevistas a creadores de Holguín, protagonistas de cada edición de las Romerías.

Romerías de mayo en tv (Descargar programación de Romerías en Casa)

S√°bado, 2 de mayo:

-6: 30 pm Programa Par√©ntesis con el bailar√≠n y core√≥grafo holguinero Norge Cede√Īo Raffo (Canal Educativo 2)

-9: 45 pm Concierto Pre-Romerías (Por Cubavisión)

Artistas: David Blanco, Buena Fe y Polito Ib√°√Īez

Domingo, 3 de mayo:

-8:30 am: Trasmisión por Cubavisión de la colocación del Hacha petaloide en la Loma de la cruz. Alocución desde allí de Lilién Aguilera, Miembro de la Dirección Nacional y Presidenta de la AHS en Holguín.

-12:00 m. Sección desde Holguín en el programa Mediodía en TV, con la Miembro de la Dirección Nacional y Presidenta de la AHS en Holguín Lilién Aguilera González. (Cubavisión).

-1:00 pm: Noticiero Dominical, con entrevista al Presidente Nacional de la AHS Rafael Gonz√°lez Mu√Īoz; declaraciones grabadas del Presidente de Honor y fundador de las Romer√≠as Alexis Triana; y un trabajo period√≠stico desde Holgu√≠n.

Lunes, 4 de mayo:

-12:00 m. Secci√≥n desde Holgu√≠n ‚ÄúQuiero una canci√≥n‚ÄĚ con el trovador holguinero Manuel Leandro en programa Mediod√≠a en tv.

-4:30 pm. Concierto del Karel García por Canal Clave y más de 100 páginas de Facebook

-6:30 pm. Noticiero Cultural

-7:00 pm. Jam session (Primera parte) -Cubavisión Plus.

Martes, 5 de mayo:

-12:00 m. Secci√≥n desde Holgu√≠n ‚ÄúQuiero una canci√≥n‚ÄĚ en Mediod√≠a en tv (Trovador Fernando Cabreja)

-2:45 pm. Espacio Destrabando la trova (Por Cubavisión)

Anfitrión: Eduardo Sosa     Artista invitado: Nelson Valdés, trovador de Cienfuegos, organizador del festival Al sur de mi mochila

-4:30 pm. Concierto de Darkness Fall por Canal Clave y las p√°ginas de Facebook.

-6:30 pm. Noticiero Cultural

-7:00-8:00 pm. Jam sesión (Segunda parte) -Por Cubavisión Plus.

-10:00 pm. Concierto de Padres e hijos (Por Cubavisión)

Artistas: Sinfónica con Annie Garcés y Adrián Berazaín, Rochy Ameneiro y su hijo Rodrigo García.

Miércoles, 6 de mayo:

-12:00 m. Secci√≥n desde Holgu√≠n ‚ÄúQuiero una canci√≥n‚ÄĚ en Mediod√≠a en tv (Trovador Raulito Prieto)

-2:45 pm. Espacio Destrabando la trova por Cubavisión

Anfitri√≥n: Eduardo Sosa¬†¬†¬† Artista invitada: Santa Massiel Rueda, trovadora de Ciego de √Āvila, directora del grupo Motivos personales, organizadora del festival Trov√°ndote y presidenta de la AHS en esa provincia.

-3:00 pm. Cibercontroversia.

-4: 30 pm.Concierto de Daya y su orquesta de Boyeros por Canal Clave y m√°s de 100 p√°ginas de Facebook

-6:30 pm. Noticiero Cultural

7:00 pm-8:00 pm. Materiales de la AHS (Cápsulas promocionales, videoclips, videoartes, mensajes de creadores…) -Por Cubavisión Plus.

-10: 00 pm.¬† Presentaci√≥n especial del documental ‚ÄúRomer√≠as, la utop√≠a‚ÄĚ por los 25 a√Īos de las Romer√≠as de mayo en el programa De nuestra Am√©rica.

Jueves, 7 de mayo:

-12:00 m. Sección desde Holguín en el programa Mediodía en tv

-2: 45 pm. Espacio Destrabando la trova (Cubavisión)

Anfitrión: Eduardo Sosa           Artista invitado: Trovador Holguinero Manuel Leandro.

-4:30 pm. Concierto de Rodrigo García y Ceda el paso por Canal Clave y más de 100 páginas de Facebook.

6:30 pm. Noticiero Cultural

-7:00 pm-8:00 pm. Materiales de la AHS (Cápsulas promocionales, videoclips, videoartes, mensajes de creadores…) -Por Cubavisión Plus

-7: 30. Programa Paréntesis Romerías desde casa (Por Canal Educativo 2)

10: 00 pm. Concierto de clausura por Cubavisión:

Artistas: Christofer Simpson, D¬īCuba, Los Caligari, Negron¬īs, Zeus y David Blanco.¬†

Viernes, 8 de mayo:

-12:00 m. Secci√≥n desde Holgu√≠n ‚ÄúQuiero una canci√≥n‚ÄĚ en Mediod√≠a en tv (Trovador Lainier Verdecia). En ese programa se dar√°n a conocer los ganadores del premio Memoria Nuestra.

-4:30: 00 pm. Concierto del D√ļo Iris. Por Canal Clave y las p√°ginas de Facebook.

-7:00-8:00 pm. Materiales de la AHS (Cápsulas promocionales, videoclips, videoartes, mensajes de creadores…) -Por Cubavisión Plus.

Bloguerías de mayo:

Los participantes estar√°n activos durante cada jornada.

Viernes, 8 de mayo:

10: 00 am. Twittazo y otras acciones en redes por la vida. Un abrazo a los pueblos del mundo que est√°n sufriendo por la Covid-19 y contra el Bloqueo.

Participan: (blogueros y otros internautas de la FEU, MJM, UJC (Fiesta de los Abrazos) y la BJM (Vivencias).

PROGRAMA DEL MEMORIA NUESTRA

Lunes, 4 de mayo:

10:00 am Forodebate por www.ahs.cu: ‚ÄúHolgu√≠n 300, la ciudad de las Romer√≠as y su aporte a la cultura cubana‚ÄĚ. Se pondr√°n dos breves conferencias para abordar la tem√°tica. Una del profesor Alejandro Torres G√≥mez de C√°diz y otra del profesor Jos√© Novoa Betancourt, Doctor en Ciencias Hist√≥ricas.

Martes, 5 de mayo:

Forodebate por www.ahs.cu: ‚ÄúNaci√≥n y socialismo. M√°rgenes, din√°micas e imaginarios‚ÄĚ.

Miércoles, 6 de mayo

Forodebate por www.ahs.cu: «Problemas actuales de la cultura cubana. El desaf√≠o de la emancipaci√≥n»

Jueves, 7 de mayo:

Forodebate por www.ahs.cu: ‚ÄúLa representaci√≥n intelectual de la Revoluci√≥n. Creaci√≥n, pensamiento y comunicaci√≥n‚ÄĚ.

12:00 m. Se darán a conocer los ganadores del Premio Memoria Nuestra en el programa televisivo Mediodía en tv.