Barbarella D´Acevedo


La casa azul de Juanelo

Cuando yo era niña Antonia Eiriz, Ñica –como popularmente y de modo afectuoso era reconocida por muchos–, todavía vivía. Era amiga de mi abuela. Intercambiaban broches para alguna labor de costura, historias y sobre todo memorias. Sin embargo, yo no la recuerdo. De niña quise ser pintora, pero no como ella, sino como una artista mexicana de otro tiempo, y todavía dibujo muy de vez en vez. Se fue cuando yo era niña. La conocí luego, al pasar los años, en un documental que contaba su historia en Juanelo. [+]