Asirse a la cultura auténtica

«Sería inconcebible la Feria del Libro sin la presencia de los jóvenes», afirmó Abel Prieto Jiménez, Ministro de Cultura, durante el homenaje a tres prestigiosos intelectuales cubanos, los doctores en ciencias Luis Álvarez Álvarez, Olga García Yero y Mildred de la Torre Molina, Premio Nacional de Historia 2016, en el contexto del gran acontecimiento literario, que se extendió hasta el pasado 9 de abril, en esta ciudad.

Expresó el también profesor, escritor y político cubano, que una prioridad del acontecimiento cultural tiene que ser siempre los jóvenes, «porque la situación contemporánea; las nuevas tecnologías que facilitan la búsqueda de nuevos conocimientos, en alguna medida por su afán de síntesis, tienden a distanciar a los más jóvenes de la lectura», subrayó.

El titular del ramo aseveró además, «la Feria del Libro para el futuro inmediato y más lejano tiene que concentrase en ofrecer una oferta atractiva para los niños, adolescentes y jóvenes, porque es prioridad y particular interés atender a ese segmento poblacional, el cual es el que está recibiendo el impacto con más fuerza de los nuevos símbolos de ese mundo contemporáneo y porque además está mas desamparado frente a este», insistió.

El asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros insistió en que las nuevas generaciones necesitan asirse a la cultura auténtica como una forma de orientarse dentro de ese torbellino de imágenes, donde lo visual desempeña un rol absolutamente patagónico, acentuó.

Utilizar las potencialidades creativas, humanas y tecnológicas en función de la promoción de la lectura, de conocer los autores, de acercar a ese público joven a la poesía y a determinados títulos imprescindibles urge en los nuevos escenarios, aseguró.

Y aunque la tecnología, el móvil por ejemplo -reflexionó- se ha convertido para este segmento poblacional en una pieza más de su estructura corporal, en el que buscan sus referencias, se corre el riesgo de que los jóvenes se alejen de una aventura literaria, la cual «tiene que ser apasionante, atractiva e inteligente», agregó.

Acentuó que hay que agotar todas las posibilidades y los mecanismos creativos posibles e imaginables para acercarlos a la cultura de valores.

Adelantó que para alcanzar este propósito se prepara, entre otras acciones, «un novedoso programa de televisión semanal con la Compañía de Teatro Infantil La Colmenita, con Carlos Alberto Cremata como director general, que busca precisamente acercar a los más pequeños, a la familia cubana, a una cultura atractiva y auténtica».

Aseguró que «se pueden hacer maravillas si se consolidan alianzas con la vanguardia artística cubana, y con el talento novel de la AHS, quienes tiene claridad y compromiso de rol que hay que desempeñar ante la avalancha seudocultural. Si bajamos la guardia nos colonizan», alertó.

«La batalla cultural -insistió- es en todos los escenarios, pero principalmente en la redes sociales, las cuales se han convertido en espacios de discusión».

LUIS ÁLVAREZ: «EL INTELECTUAL MÁS CULTO DE NUESTRA GENERACIÓN»

«Luis Álvarez Álvarez es el intelectual más culto de nuestra generación, el que nunca perdió el camino», expresó Abel Prieto, en el salón de protocolo Nicolás Guillén de la Plaza de la Revolución Ignacio Agramonte y Loynaz, en la ceremonia de homenaje a destacados intelectuales cubanos.

«Hay en él una visión de la cultura profundamente descolonizadora -agregó-, que le viene de José Martí y de sus extraordinarias lecturas e investigaciones; y es esa una visión esencial, pues él se ha dedicado a fundarse una mirada ética y humanista de la cultura, propia, sin miradas ajenas», dijo el titular del ramo sobre la encomiable y prodiga obra de Luis Álvarez Álvarez, quien mereció la condición de Profesor Emérito de la Universidad de las Artes y posee cerca de 50 títulos y unos 200 ensayos publicados en Cuba y en el exterior.

Aseveró que tanto él como su esposa, Olga García Yero, a quien se le impuso la Orden Frank País de segundo grado, otorgada por el Consejo de Estado, por su excepcional obra como estudiosa de la cultura y la educación, ensayista y docente, «están marcados por la tenacidad, audacia y por un sentimiento de gran carga ética en la obra creada. Su esencia los define: cubanía. En ambos hay una defensa plena de esa cubanía manifiesta, enaltecida desde el conocimiento y el amor al espacio privilegiado que es la cultura de su región, de su Camagüey», manifestó.

En esa ocasión, además, fue condecorada con la condición de Hija Ilustre de la Provincia de Camagüey la Doctora en Ciencias Históricas Mildred de la Torre, profesora de la Universidad de La Habana, escritora e investigadora con más de 50 artículos publicados en diferentes revistas nacionales y foráneas y quien se mostró sorprendida. «Soy solo una investigadora, una maestra… con un gran sentido de pertenencia por Cuba. Y aunque no he vivido en Camagüey, me siento camagüeyana a través del conocimiento, de su cultura y su tradición».

En la ceremonia asistieron además el Premio Nacional de Literatura Eduardo Heras León y el Héroe de la República Antonio Guerrero, entre otras relevantes personalidades de la cultura en la nación.

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