Aquí Radio Progreso presentando Alegrías de Sobremesa

Por estos días un acontecimiento cultural importante es compartido y comentado en las redes sociales y medios de comunicación masiva: Alegrías de Sobremesa sale del aire el 1º de julio. Todos los criterios reconocen la trascendencia de este gigante humorístico de la radio; y cuando digo todos, hablo también de los más jóvenes, que en múltiples comentarios lamentan esa noticia. Aunque pareciera poco probable, los de menos edad no solo conocen su existencia sino que validan su importancia como un clásico de la radio cubana.

En 52 años, muchas son las generaciones que han crecido escuchando a Paco y Rita, a Sandalio y Esterbina… Y no importa si se aprendió de la abuela o se descubrió rodando el dial en busca de algo para escuchar, lo cierto es que aseguró un público que hoy siente mucho que salga del aire.

Alberto Luberta, un costumbrista por excelencia, hizo derroche de cubanía en cada libreto. Todos sus personajes pueden ser encontrados en cualquier barrio, edificio o cuadra de Cuba, porque de ahí salieron.

En el imaginario de los radioyentes quedarán para siempre, junto a los queridos personajes ya mencionados, Chiqui, Teté, Chicho, Estropajo, La Caimana, Florito, Lisandrito; entre otros muchos, que llegaron a formar parte de cada familia, ya fuese en el horario del mediodía o en la tarde-noche.

Sirvió de espacio de promoción para agrupaciones musicales de todo el país, sobre todo aquellas con buena calidad.

En este medio siglo de existencia pasaron por Alegrías de Sobremesa reconocidos actores y actrices, todos  de gran valía. Algunos ya no se encuentran entre nosotros, pero todos supieron entregarle el alma a cada uno de los personajes que interpretaron. Se destacan Reynaldo Miravalles, Erwin Fernández, Martha Jiménez Oropesa, Enrique Arredondo, Juan Carlos Romero, Miriam Vázquez, Humberto García Espinosa, Idalberto Delgado, Aurora Basnuevo, Mario Limonta, Diana Rosa Suárez, entre otros.

Durante todo este tiempo, cada día esperamos con puntualidad absoluta esta comedia de situaciones que, marcada con un doble sentido típico cubano, nos hizo reír, pasar un agradable rato y, sobre todo, echaba a volar la imaginación de los radioyentes, tratando de representarse a cada uno de estos simpáticos personajes y el edificio donde vivían.

Como dijo el director de teatro Jorge Luis Sopo en una entrevista que le realizara la periodista Marlene Gómez para Epigramas, del propio Radio Progreso: «Alegrías de Sobremesa es un programa insustituible (…), lo que sí hay una realidad, todo tiene un ciclo de vida. Alegrías de Sobremesa cumplió su misión. Se ha ido por la puerta ancha y con los mejores honores y mejores galas. El reto grandísimo es seguir identificándose con esa audiencia que demanda un espacio a la altura de los tiempos y a la altura de ese monstruo de la radio que fue Alegrías de Sobremesa». Esto es sobre todo para los hombres y mujeres que hacen radio. Pero para los que escuchamos, para los que estamos del otro lado, ahora hay pesar y también confianza en que sabrán poner al aire buenas propuestas que igualmente seguiremos.

Ojalá no se queden en los archivos estos 52 años de entrega, que se coloquen en internet o en los joven club de computación y, sobre todo, que los realizadores de la radio beban de ellos para futuros proyectos.

 Adiós a todas tus luces, Alegrías de Sobremesa.

[1] Frase habitual con la que se presenta el programa.

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