Luis Barbería: un tipo sin llave de paso

Hay pocos momentos en la vida en los que se puede conocer a esas personas que, aunque no lo sepan, forman parte de nuestra historia personal. Pero mucho más grande resulta el encuentro cuando también constituyen almas de generaciones enteras, a las cuales han dotado de recuerdos, sentimientos y hasta voz.

Tal es el caso de Luis Alberto Barbería Díaz, quien compartió junto a los agramontinos en la novena edición del Festival Canto Adentro, que se desarrolló del 19 al 21 de noviembre en Camagüey; evento auspiciado por la filial de la Asociación Hermanos Saíz en la urbe principeña.

Cantautor, compositor, productor musical y cofundador de la agrupación Habana Abierta, Barbería llega hasta la Casa del Joven Creador del territorio con una inmensa voz sincera que, como nuestro Festival, nace de las profundidades del alma.   

Muchos conocen a Barbería, pero no tantos a Luis. ¿Qué características te definen como persona?

Me defino como un guajiro de Pinar del Río, que un día, por casualidad de la vida, le llegó un grupo de canciones que le gustaron y de repente terminó haciendo canciones que le gustaron a un puñado de gente y a varias generaciones que conocen a Habana Abierta.

No me gusta el abuso y para mí el arte es innegociable. A veces tengo fama de pesa’o, porque en ocasiones las personas confunden ser exigente con ser pesado, pero el que me conoce de verdad sabe que me encanta hacerme dueño de los problemas y los sueños de la gente. 

Me identifico con algo que siempre he dicho, y es que entre la mente y la boca no tengo llave de paso. Tengo el defecto y la virtud de que no pienso las cosas y las digo como las siento y eso pasa con mis canciones.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

Habana Abierta significó mucho para disímiles generaciones y significa todavía, porque cada día existe y existirá un joven que descubra a esta agrupación, pero ¿qué significa Habana Abierta para ti?

Es mi casa. Nosotros somos un bando de creadores que cada uno tiene su obra y carrera, y Habana Abierta es como la nave nodriza, la casa de los padres donde regresas cada domingo a comerte el potaje de tu abuela. Y aunque tengas tu apartamento, sabes que esa es la casa tuya.

Nosotros somos un piquete que cada vez que pasa algo en alguna parte del mundo en donde estamos repartidos nos llamamos para saber del otro. Cuando tenemos un concierto quedamos horas antes en un sitio a reír, a beber, para tocar luego con esa energía.

Habana Abierta es como mi casa, es mi escuela, es mi taller: todo.

¿Cómo te relacionas y cuánto te aporta el arte joven?

A mí me aporta mucho. Creo que el que no mira para atrás cuando viene gente detrás de ti, corre un gran peligro. Ahora estoy en esta etapa, en que me he puesto en segunda fila como artista y estoy haciendo carrera como productor, porque me apasiona cumplir los sueños de los jóvenes que tienen cosas que decir y que apuestan por el camino largo y no por los atajos.

Los jóvenes me tienen el corazón cogi’o: los jóvenes cubanos, los creadores, los inconformes, los valientes. Me están dando una lección. A veces piensas que están en la bobería o que no están para nada, pero no. Están revolucionando cosas en varios sentidos. Mis respetos para esos jóvenes de todo el mundo.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

En esta ocasión llegaste a nuestro Festival como cantautor, conferencista y productor musical. Cuéntanos un poco sobre tus experiencias en este sentido.

Disfruto mucho contar mis vivencias, guitarra en mano y documentándolo todo con canciones. También he tenido la suerte de producir a jóvenes artistas cubanos, como Toques del Río y Rolo Rivera, y me apasiona mucho. Mi carrera quisiera que fuese así, detrás de la mesa de grabación, contribuyendo a los sueños de un artista joven con una propuesta interesante que haga avanzar la música. 

Yo no quiero ser ni famoso ni exitoso. A pesar de que sigo haciendo canciones, puedo cantar en la sala de una casa para cuatro amigos o un escenario con cincuenta o un millón de personas. Yo canto y lo disfruto.

En anteriores ocasiones has planteado que la fama no es tan importante como el hecho de compartir momentos y sentimientos y, precisamente, en esa visión se enfocó esta novena edición del Festival Canto Adentro. ¿Cómo has sentido este encuentro con los jóvenes camagüeyanos?

Me reuní con los muchachos de Trovesías con los cuales tengo la encomienda de trabajar en el proyecto coral y, a la vez, sacar producciones individuales. Escuché a cada uno por separado y el resultado de lo que paso allí te lo resumo en que terminé cantando, porque de repente sentí que yo tenía la edad de ellos en mi época, como uno más. Y a mí, para sacarme la guitarra de mi estuche, hay que provocarme. Creo que ese es un buen termómetro de lo que siento en Camagüey.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

Sin embargo, Luis Alberto Barbería Díaz quizás no imagina lo que significa para esos y otros tantos jóvenes para los cuales forma parte del playlist de vida. Y aunque se defina como un artista exigente, que antes afinaba las clavijas de su guitarra con alicate, aquel que se acerque a él siente los brazos abiertos de esa Habana que salva con rockotocompás: sin llave de paso, entre la boca y el alma de tantos.


Canto Adentro, suerte de viaje al interior de la música y el alma

El mundo acontece ya por dos años como un crepúsculo interminable, que cuando pareciera continuar hasta devenir en noche y proseguir hacia la luz del alba, no lo hace. Sin embargo, los seres humanos en esa lógica de especie que se adapta para la supervivencia seguimos creando soluciones ante la pandemia que acecha; y no solo para curar el cuerpo sino además en ese mimo tan necesario al espíritu.

Foto: Alejandro Rodríguez

Así precisamente llegó este noviembre el Festival de Música Canto Adentro en la urbe camagüeyana, como un mimo imprescindible y oportuno para el alma. Una suerte de viaje donde el destino es llegar allí, donde laten los sentimientos y las ideas, en el espacio exacto donde la especie humana encuentra su motivo y su calma.

Foto: Alejandro Rodríguez

Todo aconteció del 19 al 21 en el mes once de un año que será recordado (reflexionado) en Cuba y el mundo, un período que ha demostrado cuán frágil podemos ser, cuán efímera puede tornarse la vida y cuán necesario es el valor humano para con los otros y con la madre natura.

Entonces llega esta música cubana donde el propósito es precisamente el mismo, salvarnos. Pensar, sentir, contar, liberar, aunar, crecer, son algunos de los significados en verbo que definieron este Canto Adentro. Como expresara el fundador de los y artífice en estos nueve años ya transcurridos del evento:

“El motivo es la música como un camino para encontrarnos, definirnos, y así a lo que nos rodea. Un evento surgido para reivindicar la trova agramontina, llevarla a todas partes, incluso a quienes no conocían o disfrutaban de este género musical pero que pudieran sentir en su lírica un canto a la libertad, a la belleza de la vida, las emociones y, por supuesto, una expresión de pensamiento crítico sobre nuestro contexto”.

Fueron tres días y tres noches de conferencias al estilo de Barbería, con la canción por delante y el buen consejo a la par: “la música es la meta y la gran pasión, lo demás es simplemente la consecuencia. Informarse, estudiar, ser constante, enfocarse en el propósito. Entonces necesariamente seremos buenos músicos, de hecho, solo así logramos el arte y el artista auténtico e inolvidable que trasciende.

Conciertos e intercambios en el Conservatorio de música José White, la Academia de Arte Vicentina de la Torre, la Casa del Joven Creador y el Café La Comarca de la AHS en la provincia, el Alberto’s Café, el Casino Campestre y el emblemático Parque Ignacio Agramonte, fueron las actividades y paradas necesarias durante estas “trovesías para crecer”.

El cantautor Luis Alberto Barbería, integrante de Habana Abierta, arreglista, compositor y percursionista vocal, compartió su rumba, funky y guaguancó, así como conocimientos de arreglo y producción musical.

Foto: Alejandro Rodríguez

Ronaldo Rodríguez y su agrupación Ronkalunga de siete artistas del bajo, la guitarra, el saxofón, la batería y percusión menor, trajeron a la ciudad de los tinajones su música alternativa impregnada de identidad con el género nengón y sus temas nominados a los Lucas y al Cubadisco.

Desde la AHS de Ciego de Ávila, Con Motivos Personales, nos conquistó Santa Massiel y sus tres chicas trovadoras, diestras en disímiles instrumentos de cuerda y percusión, y una poesía cantada para pensar, bailar y amar.

Entonces no podría definirse de otra forma, este Canto Adentro en Camagüey ha sido un mimo necesario para el alma, una trovesía para continuar la vida.


Canto Adentro: Trovesías para crecer

Con la principal intención de gestionar un evento que se ocupara de hacer confluir los trovadores de Camagüey con los del resto del país, surgió hace ya nueve años el Festival Nacional de Trova “Canto Adentro”.

Auspiciado por la Asociación Hermanos Saíz en Camagüey, llegó la primera edición del evento de la mano de su fundador y trovador Harold Díaz: “Sacamos nuestra música del perímetro habitual de la AHS e interactuamos con el público agramontino aprovechando la riqueza de su heterogeneidad, por supuesto, cumpliendo siempre la máxima de ser, el cantar de tu tiempo, de manera franca y poética” aseguró.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

Desde entonces, en correspondencia con sus objetivos, el festival honra la memoria de los antecesores que cultivaron la canción de autor, según su fundador, con la intención de “saber cada vez más de dónde venimos y así trazar mejor el camino hacia dónde nos dirigimos con nuestra obra”

En esta novena edición “Canto Adentro” se inserta como una plataforma de crecimiento para los cantautores y músicos jóvenes del país que asistan.

Dada la poca experiencia en el ejercicio musical de los jóvenes artistas y el poco acceso a los procedimientos de la industria, el evento promueve la producción musical, los arreglos, el cómo funciona la construcción y los procesos discográficos de una obra musical de alto quilate.

Pedro Sánchez, trovador y miembro del comité organizador, comentó al Portal del Arte Joven Cubano que “grabar, acceder a una disquera, establecer este vínculo de trabajo con las productoras y casas discográficas del país, además de comercializar el trabajo, es un proceso que se dificulta en gran medida, y en este sentido la trova se encuentra en desventajas en relación con otros géneros musicales”.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

Es por ello que para esta ocasión se han planeado un ciclo de talleres y conferencias que persiguen el fin de orientar y guiar a los jóvenes trovadores en su formación musical, además de contribuir a su crecimiento profesional.

“Planeamos que quienes lleguen hasta Canto Adentro encuentren en musicólogos, historiadores de la música y trovadores de experiencia nuevos conocimientos, métodos y herramientas que complementen esta formación que no llega desde la escuela, sino que adquieres con el tiempo y los tropiezos propios de la juventud”, refirió Sánchez.

Del 19 al 21 de noviembre en el territorio agramontino se respirará música cubana con invitados foráneos y locales.


Canto Adentro, un evento para pensar y sentir la trova

Del 19 al 21 de noviembre llegará el Festival de Trova Canto Adentro, auspiciado por la Asociación Hermanos Saíz en Camagüey, y que en esta novena edición está dedicado al aniversario 35 de la organización y a la figura de los músicos Patricio Ballagas, Filo Torres y Miguel Escalona. Como homenaje a estos trovadores agramontinos el evento dedicará un espacio caracterizado para conocer sobre estos artistas distintivos del género musical en la provincia.

De acuerdo con el programa, se prevé para estos tres días talleres, conferencias, conciertos e intercambios entre artistas locales e invitados. Luis Alberto Barbería Días, fundador y miembro de Habana Abierta, dialogará sobre composición y producción musical; mientras el cantautor Ronkalunga, la agrupación femenina Motivos Personales y los protagonistas del reciente proyecto Trovesías serán los concertistas en esta ocasión.

Harol Díaz, fundador de Canto Adentro, resaltó la esencia del festival en sus nueve años, donde «el motivo es la música como un camino para encontrarnos y definirnos”. Dijo además que la cita surgió «para reivindicar la trova agramontina, llevarla a todas partes, incluso a quienes no conocían o disfrutaban de este género musical, pero que pudieran sentir en su lírica un canto a la libertad, a la belleza de la vida, las emociones y, por supuesto, una expresión de pensamiento crítico sobre nuestro contexto».


Prepara AHS en Las Tunas XV edición del Festival Entre Música

La filial de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Las Tunas prepara una nueva edición del Festival Entre Música, con protagonismo de los artistas locales pertenecientes a la manifestación.

Según declaró a Tiempo21 Leonor Pérez Hinojosa, vicepresidenta de la AHS en el territorio, sucederá del 18 al 20 del presente mes, dedicado a los 15 años del certamen, aniversario al que arriba este 2021.

Como cada año, habrá espacios para la confluencia de distintos géneros musicales, tales como la trova, rumba, jazz, música de concierto, popular, electrónica y rap, entre otros. A manera de novedad se fusionará con el arte de las tablas.

Trascenderán conversatorios con fundadores del evento, parte del equipo de realización de otros años, y el montaje de una exposición con memorias fotográficas de ediciones anteriores.

Conciertos y descargas ocurrirán con la participación de asociados de los municipios de Manatí, Amancio, Puerto Padre y Las Tunas, invitados de otras expresiones y miembros de honor de la AHS.

Adoptando medidas de bioseguridad con límites de capacidades para el público, los espacios tendrán sede en la Casa del Joven Creador: galería, patio, La Guarida, y el Bar Terraza del centro.

Algunos de los protagonistas de «casa» serán los conjuntos La Danzonera, Cubaclamé, Controvando, Señales y Carlos Dragoní y su grupo, junto a cantautores e intérpretes.

Además actividades de extensión llegarán a comunidades de la periferia y unidades militares.


«Vicente, quiero ser trovador»

A tan solo 15 años de edad, andando las calles de Alamar, Karel García, Carlos Lage y Yhosvany Palma tocan la puerta de Vicente Feliú con la decisión de ser trovadores. “A partir de ahí empezó la epopeya. Nos explicó lo que era, le cantamos las dos o tres canciones que teníamos, pequeñitas y nos ayudó mucho”.

Luego de ese primer encuentro con un trovador conocido, los cantautores en potencia asistían todas las semanas a un taller en la casa de la Cultura de Alamar, organizado y dirigido por Feliú; donde debían componer canciones y melodías para cada jornada. “Fue un camino que empezamos muy pronto “.

Sin embargo, Yhosvany, Ingeniero Químico, nunca se desligó completamente de la trova y tras cinco años de carrera, retoma su verdadera pasión. “En el año 1994 hacemos un primer concierto ya grande e importante en la Casa de las Américas; estaba Karel García, Carlos Lage, Raúl Torres, Vicente Feliú y yo. Allí presentamos cada uno cinco o seis canciones. Yo creo que fue el momento culmine para desarrollar la trova”. 

A partir de entonces varias fueron las puertas que se abrieron para desplegar el talento de Yhosvany Palma. Tras conciertos en la Biblioteca Nacional con trovadores y músicos de la talla de Carlos Varela y Frank Fernández, empieza a trabajar en el Gato Tuerto, sitio que lo verá partir hacia su maduración profesional.

Pero, ¿el talento le vendrá por las venas?

Mi familia es una familia de músicos: mi tío-abuelo, Francisco Escorcia, es uno de los compositores más importantes de la década de los 40-50 y mi padre, Pedro Palma, era trovador. Todos somos de Trinidad, donde yo bebí mucho de la música trovadoresca espirituana, con unos conceptos muy curiosos sobre la composición. Eso fue al principio, mucho antes de conocer a Vicente, ya venía con esa actitud de una familia musical. Sin embargo, creo que lo influyente en esta necesidad de hacer trova, de componer canciones y melodías, fue ese contacto primero con Vicente.

El año 1999 fue el comienzo de su maduración como trovador. A través de la Izquierda Unida de Asturias en Oviedo, le invitan a realizar una serie de conciertos y actividades en España a lo largo de tres o cuatro meses.

Varios fueron los logros que tuvo en este país ibérico. Su primer contrato fue como autor de algunas canciones vocalizadas e incorporadas al disco De vuelta de Raphael, el famoso cantante español. Desde ese momento surgieron otros contratos que le permitieron trabajar más tiempo allí, realizando conciertos en varios lugares de España.

¿Cómo nacieron sus tres discos? ¿Con cuál se siente más representado espiritualmente?

Hijos de la Fortuna fue mi primer disco, grabado en 2006 en Abdala, a través de Silvio Rodríguez, Lázaro García y Vicente Feliú, quien fue el promotor musical. Es un disco con canciones que me han traído muy bueno momentos porque son hechas casi todas en Cuba, bajo un lenguaje y concepto de imaginación muy adolescente, donde el dolor, la alegría, las desavenencias, se expresaban de una manera particular.

Con este disco regresé a España. En 2008 hice el segundo que se llama Aviso de Vida, muy experimental pues se realizó con músicos sobre todo cubanos. Maravilloso, porque unificaba a gente gallega, ya yo estaba viviendo en Galicia. Además, llevaba mucha orquestación, metales, cuerdas, cosas con las que yo aún no había trabajado. Son canciones mucho más maduras, conceptos que me tocó vivir: las manifestaciones, el año 2008 de una crisis profunda de personas de jóvenes luchando contra los antidisturbios e intentando llegar a un poder (al que llegaron), etc., y viví en primera persona todos esos acontecimientos. Las canciones como Luz, Matices, Aviso de vida; son canciones relacionadas profundamente con esa energía de manifestación, de cambiar el poder, otro mundo es posible.

Por otra parte, llega Raro, un disco hecho a distancias. Yo empecé concibiéndolo en el estudio de mi casa. Resultó curioso porque le envié el trabajo a guitara y voz a amigos muy distantes, desde Suiza hasta Puerto Rico, casi todos cubanos y desde ese instante se pusieron en función del disco. Su nombre precisamente hace alusión a la manera de conformarlo, opuesta a voz y guitarra, la idea original. Es un disco mucho más austero, mucho más modesto, con canciones más reflexivas, bastante relacionadas con el deseo de retorno cuando uno empieza a cumplir años, de regresar a la casa, caminar las calles, ver a la familia, encontrarse con los amigos.

Entonces son tres discos muy distintos, hechos en circunstancias diferentes y musicalmente son bastantes diferenciados. A mí me gusta mucho “Cura contra espinas”, ese es mi disco.  

Sin embargo, tras 20 años viviendo en un país extranjero, Yhosvany desea volver a “redescubrir La Habana”. Ya hace dos años que la disfruta nuevamente. Fue tal la añoranza y felicidad al regresar a casa que esto le inspira para crear, lo que en sus palabras llama, “la creación que siempre quise hacer”.

Cura contra espinas es su más reciente proyecto, un disco peculiar que recoge mucho más que un sentir. “Una de sus canciones es El Ángel, inspirada en la historia de un chileno, Payo (sobrenombre). Un joven que dedicó su vida a la lucha internacionalista después del Golpe de Estado de Allende y en 1979 muere en Nicaragua, durante la guerra desarrollada contra Somoza.

“En Cuba está su hermana, a través de quien tuve la oportunidad de conocer la historia de él. Me impresionó tanto que dedique la canción de El Ángel a Payo. Hemos hecho una grabación hermosa Vicente y yo en el estudio de Tony Carrera, la tenemos de primicia. Estamos haciendo el video clip y la parte promocional. Son canciones que no se escriben en otros contextos por eso estoy emocionado con ella”.

En el tiempo de estancia en Cuba y según augura será muy larga, para siempre; ha realizado otros trabajos con cantantes como Ivette Cepeda y Diego Cano.

“Escribir canciones es lo que más me gusta de mi profesión. Hay algo muy práctico en la manera de idear imágenes con palabras y luego “encasquetarlas” como diría Santi (Santiago Álvarez) con la música. Soy muy dado a la imagen que se crea en la mente cuando se lee o se escucha algo. Si la poesía prescinde de la imagen se vuelve cotidiana. Eso que ves es la realidad y luego hay otra cosa que te hace volar, creer. En el momento que se escucha, la canción puede hacer que tú seas el protagonista y las imágenes, que el cielo sea anaranjado, que la lluvia caiga para arriba.

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Se le ve andar las calles de La Habana, como niño llegado a su lugar favorito del planeta, captando cada detalle. Con sus canciones al brazo y su guitarra al hombro.

 

(Publicada originalmente en Qva en Directo)


Silvio Rodríguez con Diákara, nuevo álbum del cantautor cubano

Desde este 1ro. de octubre se puede disfrutar, desde las plataformas digitales, del nuevo disco Silvio Rodríguez con Diákara, un fonograma que se comenzaría a grabar hace 30 años en México, resultado de una exitosa gira que el cantautor había estado haciendo junto al grupo de raíces afrocubanas llamado Diákara.

Comenzaría a ser grabado en 1991 en los estudios del sello PolyGram, de la avenida Miguel Ángel de Quevedo, en Coyoacán, y que luego de décadas y muchas tribulaciones y no pocas aventuras, como el propio trovador afirma, este álbum llega conformado con los registros de aquella gira.

«Llegamos allí algo cansados, con deseos de llegar a nuestros hogares, ya que acabábamos de terminar un periplo por ciudades aztecas. Fueron apenas tres o cuatro sesiones matutinas en las que alcanzamos a grabar 10 temas, gracias al entrenamiento de la gira. En una mañana puse ocho de las voces que aquí se escuchan. Las otras dos conseguí ponerlas 20 años después, en los estudios Ojalá de La Habana, cuando retomé este trabajo para por fin publicarlo», según nos comparte Silvio vía correo a través de la Casa de las Américas.

Diákara era liderada por Oscarito Valdés, uno de los reconocidos percusionistas de Cuba, e integrada por músicos hoy referentes en sus respectivos instrumentos, como Ramón Valle en el piano, Roberto Vizcaíno en la percusión afrocubana, Diego Valdés en el bajo eléctrico, y Ahmed Barroso en la guitarra.

«La razón que durante 30 años me ha animado a volver una y otra vez a este trabajo ha sido su calidad musical. Diákara fue un grupo excepcional que en no poco meses consiguió una solidez y originalidad notables», reconoció Silvio.

Con grabaciones pendientes, y ante las limitaciones en la tecnología de aquel entonces en la isla, el álbum quedó inconcluso. Luego de un sinnúmero de contratiempos y gestiones no materializadas, «un día nos hablaron de un flamante estudio, en otro país, que tenía de todo, pero carecían del reductor de sonidos. Sin embargo, nos prometieron alquilarlo en un tercer país y que lo tendríamos cuando llegáramos. Entonces hablé con Chucho Valdés, que debía poner el piano en Venga la esperanza, ya que estábamos usando su arreglo, y le propuse que viajara con nosotros para culminar la grabación», recuerda.

«Pero la alegría a nuestra llegada se desvaneció cuando en el estudio nos dijeron que aún no tenían el equipo prometido, aunque lo esperaban para el día siguiente. Aquella conversación se repitió, idéntica, durante 10 días consecutivos hasta que, en el onceno, ya sin recursos para continuar allí, tuvimos que regresar a Cuba con nuestras cintas de dos pulgadas sin tocar.

«Después de 30 años sin cejar en la realización de este proyecto, al fin lo puedo dedicar a la memoria del fundador de Diákara –uno de los más grandes bateristas que ha dado Cuba–: Oscarito Valdés (Jr.). A él, en su eternidad, agradezco el haberme invitado a inaugurar esta rica experiencia», concluyó.

Silvio Rodríguez con Diákara tuvo un previo lanzamiento, el pasado 10 de septiembre, con Variaciones sobre un viejo tema, segundo adelanto del fonograma.


Oralitura Habana: creación colectiva más allá de la improvisación

FOTOS: Eugenia Andreani

Cartel del II Encuentro de Improvisación Poética Oralitura Habana. El segundo Encuentro de Improvisación Poética Oralitura Habana arrancó con la premier en La Madriguera, sede de la Asociación Hermanos Saíz en La Habana, del video clip La vida es improvisá creación colectiva que identifica a este festival y estará disponible en las plataformas digitales.

Daniel Arévalos (a la izquierda), director del video clip junto a los músicos que hicieron la canción. Bajo la producción musical de Luis Miguel Parapal, el tema  es una mezcla de repentismo y música urbana, que permite disfrutar la maestría del Presidente de Honor del evento Alexis Díaz-Pimienta, al consagrado laudista cubano Barbarito Torres, a integrantes del grupo Rapzodia, miembros del Proyecto Oralitura Habana y al percusionista Eduardo Llibre.

Alex Díaz Hernández en la filmación del video clip La vida es improvisáAunque para el joven director del Proyecto Oralitura, Alex Díaz Hernández, todas las participaciones trascienden, tanto de la joven vocalista Daniela Pérez Pedroso, encargada del arreglo de la canción, la improvisadora Mayra Cruz o el rapero Leonard Akozta, con buena parte de responsabilidad en la composición de La vida es improvisá.

“Fue un gustazo compartir escenario con artistas que parecieran estar alejados del repentismo o de la música campesina, y no, tenemos puntos en común.“Lograr a nivel textual que los raperos se acogieran a la dinámica poética de los improvisadores, y por su parte, los improvisadores en la dinámica urbana de los freestyler, es una ganancia inmensa a destacar en esta canción”, señala Díaz Hernández.

Con el apoyo de la Asociación Hermanos Saíz, la dirección del material corre a cargo del joven realizador Daniel Arévalos y de su equipo La Tiza Films.

La historia grabada en diversas locaciones de la capital habanera, es el resultado de alianzas, talentos y voluntades puestas en función de un discurso ameno, espontáneo y provisto de naturalidades.

El rap y el repentismo comparten espacio en este video clip.“Había una necesidad de hacer entender que existe una hermandad  entre la cultura Hip Hop, el rap y el repentismo”. Y refiere Arévalos puntos en común, desde el verso oral improvisado, la espontaneidad, el dominio del lenguaje o el apoyo musical.

“De este modo escribimos una historia actual, a manera de una transmisión online que abarcara todo el universo que proponía el tema”.

“La vida es improvisá” es un regalo al segundo Encuentro de Improvisación Poética Oralitura Habana, el cual se mueve desde este viernes 24 y hasta el domingo 26 de septiembre en plataformas digitales, y donde se pueden disfrutar  conciertos,  conferencias, descargas poéticas musicales y entrevistas.

 

Dedicado a la Cátedra Experimental de Poesía Improvisada, a Jesús Orta Ruiz (El Indio Naborí) y al aniversario 35 de la AHS, Oralitura Habana 2021 mantendrá una programación paralela en redes sociales y en el Canal Clave de la Televisón Cubana, como oportunidad de trascender y preservar su espíritu de celebracion pese a la situación epidemiológica.


Anabel Perdomo y su romance con la música

Esta carismática joven mantiene un romance especial con la flauta y la música desde hace varios años. Es graduada de la Escuela Vocacional de Arte Olga Alonso, en la provincia de Villa Clara, y del Instituto Superior de Arte, en La Habana. Ha recibido aplausos en escenarios de Cuba y China.

Tiene el título internacional de modelo. Actualmente es cantante de la orquesta MulataSon, y se ha mantenido muy activa durante la etapa de pandemia. Suele motivar muchos “likes” y comentarios en plataformas digitales.

Anabel Perdomo Cabrera es su nombre, una dama repleta de sueños en el mundo de la creación. Sus perfiles en redes sociales son fuentes constantes de música e imágenes. Hace muy poco estrenó su videoclip “Sola”, gracias a una beca El reino de este mundo, de la Asociación Hermanos Saíz (AHS).

Oriunda de Villa Clara, narra que desde pequeña está muy vinculada al arte, pues su mamá la llevaba a conciertos, galerías y museos. La inscribía en cursos de la Casa de Cultura en Santa Clara, y así fue creciendo esa pasión de manera singular.

Para ella el escenario es un lugar mágico, donde se siente más feliz; la mezcla de entusiasmo, nervios y aplausos provoca una sensación singular que anhela sentir una y otra vez.

“Mi vida es la música y estar en un escenario es la realización de mis sueños. Si al final del concierto me piden otra canción, la emoción se eleva”, manifiesta quien también desea tener algunas experiencias como conductora de programas televisivos.

CAUTIVADA POR LA FLAUTA

Asegura que ya no concibe su carrera musical sin la flauta. “Se ha convertido en una parte de mí, es un instrumento hermoso, como de dioses, con una sonoridad agradable. A través de ella y las canciones es como mejor me expreso”.

Miembro de la Asociación Hermanos Saíz, Anabel agradece las posibilidades que ha recibido como cantante y flautista en diferentes agrupaciones, como  Kontrast y Charanga de oro. “Son completamente diferentes en cuanto a estilo y géneros. Me han aportado mucho en mi carrera. En Kontrast canté por primera vez de manera profesional, ha sido toda una escuela. En esa agrupación descubrí qué estilos me quedan mejor”.


(Cortesía del autor).

“Tuvimos dos giras por China, experiencias fascinantes. Fue hermoso percibir cuánto aman la música cubana allá. Una anécdota cómica fue cuando me tuve que aprender algunas canciones chinas, sin saber casi lo que decían, y ellos me entendían a la perfección. Hasta me preguntaban cómo me las aprendí tan rápido y bien”, expresa sonriente quien adora interpretar temas de la balada pop.

Agrega que “estar bajo la batuta del maestro José Loyola en la Charanga de oro fue especial. Tuve la dicha de estar en su segundo DVD Leyendas de Cuba, junto a grandes de la música cubana, como Orlando Valle (Maraca), Beatriz Márquez, Rolando Luna y Alejandro Falcón.

“Cuando tienes claro lo que quieres solo debes darle riendas a la imaginación y trabajar duro para lograr las metas. Por suerte tenemos en Cuba organizaciones como la AHS que ayudan a los jóvenes a convertir los sueños en realidades”.

“SOLA”, UN SUEÑO EN FORMA DE VIDEOCLIP

“Fue un proceso difícil, un video con muchas técnicas, que necesitó meses de ensayos. La pandemia no daba tregua, pero gracias al equipo de producción y al realizador Michel Pardo pudimos hacer realidad este sueño. Lo hicimos mediante plano secuencia, en reversa y en cámara lenta.

“Lo más difícil fue aprenderme la canción al revés, y después las diferentes acciones a lo largo del video, con estados de ánimo diferentes. Fue complicado lucir triste o alegre cantando al revés, y para colmo hacerlo más rápido de lo normal… En fin, toda una locura convertida en obra de arte. Me siento satisfecha con el resultado final y la aceptación que está teniendo en el púbico”, dice quien llegó al modelaje gracias a la sugerencia de un amigo.

Aprovechó una convocatoria a un casting de la Agencia ACTUAR, y allá fue con su belleza y elegancia. “El modelaje me ayuda a saber cómo caminar y comportarme en diferentes eventos, dependiendo de los horarios, las reglas de etiqueta y protocolo…”.


(Cortesía del autor)

En esta etapa de pandemia, sigue fiel al arte. “Son tiempos difíciles, en los que nos hemos reinventado, para convertir nuestros hogares en escenarios. He grabado diversos videos en mi casa, para publicarlos en las redes sociales y mantenerme en contacto con el público”.

“En cuanto a lo creativo, ahora el principal sueño es hacer mi primera producción discográfica, y enseñarle al mundo más de mi música, llegar a los corazones de quienes me escuchen”, añade está enamorada de la vida, que disfruta de manera especial tomar café junto a sus amigos.

Casi al final de la conversación asegura que “el mayor desafío siempre es comenzar. Cuando tienes claro lo que quieres solo debes darle riendas a la imaginación y trabajar duro para lograr las metas. Por suerte tenemos en Cuba organizaciones como la AHS que ayudan a los jóvenes a convertir los sueños en realidades”.