Roberto R√°ez: Periodista escritor… y tambi√©n viceversa

La edición 21 del Premio Celestino de Cuentos, uno de los principales eventos literarios del país convocado por la AHS holguinera, dejó esta vez una alegría para festejar en casa. De manera extraordinaria, el jurado decidió conceder un lauro compartido entre dos autores con trayectorias diferentes.

Junto a Elaine Vilar, reconocida escritora habanera, result√≥ premiado Roberto Ra√©z, estudiante de cuarto a√Īo de Periodismo en la Universidad de Holgu√≠n, quien se desempe√Īa, adem√°s, como dise√Īador en Ediciones La Luz, sello editorial de la AHS en nuestra provincia.

El cuaderno presentado por Raéz, bajo el título de Boustrophilia, fue uno de los dos escogidos por un jurado integrado por Rubén Rodríguez, Mariela Varona y Adalberto Santos. En esta edición los concursantes participaron de modo virtual utilizando diversas herramientas digitales de acuerdo con las exigencias actuales por la pandemia que atraviesa nuestro país y el resto del mundo.

Aunque he coincidido con él en varios espacios, no lo conocía personalmente y quise indagar en su relación con la Asociación Hermanos Saíz. 

‚ÄďS√≠, soy miembro de la AHS desde el a√Īo pasado a partir de que comenc√© a trabajar en la editorial. Ese a√Īo hab√≠a sido escogido para pasar el curso en el Centro Onelio.

Roberto Raéz, ganador del XXI premio Celestino de Cuentos. Foto: Yusmel Perez

Para conocer sobre la obra narrativa de este joven creador que a√ļn transita por las aulas universitarias, decid√≠ comenzar por el curioso t√≠tulo de Boustrophilia.

‚ÄďEl nombre procede del personaje de una novela que me atrajo: Tres tristes tigres. Este era un hombre al que le gustaba fabular e inventar palabras y era escritor. Por ah√≠ va el tema del texto, tres muchachos que quieren ser escritores.

Al preguntarle sobre su acercamiento inicial a la creación literaria y cómo le había ayudado esta afición por la literatura en su vida universitaria comentó:

‚ÄďEn la universidad he participado en algunos festivales de artistas aficionados en literatura. En el del a√Īo pasado obtuve Medalla de Oro. All√≠ no he estado en ning√ļn taller, de hecho, al principio no sab√≠a que exist√≠an talleres literarios. Despu√©s con Luis Delf√≠n ‚Äďinstructor de arte en la modalidad de literatura‚Äď me entero que existen y participo en algunas actividades, sobre todo en presentaciones de libros. Antes de entrar a la universidad s√≠ asist√≠a al taller que impart√≠a Mois√©s May√°n.

A partir de esta respuesta, la conversación derivó hacia la relación entre el arte y la técnica del periodismo.

‚ÄďLas dos aficiones van juntas. Entr√© a la carrera porque me gustaba escribir, haciendo periodismo quer√≠a llegar a la literatura. Y la literatura complementa, a su vez, al periodismo. Todo est√° muy relacionado. Desde que recib√≠ Periodismo Impreso me gustaba mezclar las dos cosas, o sea, hacer un reportaje que parezca un cuento, y en el cuento mis personajes son periodistas o tienen que ver con el mundo editorial.

Sobre su actividad en el dise√Īo y su relaci√≥n con su especialidad se mostr√≥ complacido de responder.

‚ÄďPrimero quer√≠a ser pintor, cuando era m√°s muchacho, pero nunca entr√© a la academia de artes pl√°sticas. En la universidad cuando daba Dise√Īo con el profesor Adri√°n Fern√°ndez me gust√≥ la asignatura. √Čl mismo fue quien me coment√≥ sobre esta oportunidad en la editorial.

Más adelante continuó conversando sobre sus aspiraciones en su especialidad:

‚ÄďLo que deseo hacer es periodismo, el escrito es lo que me gusta hasta ahora, pero ambos se complementan. En la universidad a veces no encuentro toda la motivaci√≥n. Todo se queda en lo que tenemos que hacer en las diferentes asignaturas y ya. Uno como estudiante se acomoda a hacerlo porque debe, no porque quiere hacerlo. Una vez graduado me gustar√≠a dedicarle m√°s tiempo a escribir que a otras vertientes del periodismo. Por ahora, dise√Īar y escribir van complement√°ndose.

Sobre su relación con la lectura y sus preferencias en la escritura fue enfático:

¬†‚ÄďPara poder escribir hay que leer primero y bastante. No solo eso, sino leer con ganas, ver lo que est√°s leyendo para poder sacar lo que te aporte. Si no lees as√≠, no te pongas a escribir‚Ķ

Luego de una breve reflexión prosiguió: 

‚ÄďAdmiro a los autores recientes, de los 90 hacia ac√°, sobre todo en Am√©rica y Espa√Īa. Me atrae la novela: Bola√Īos y Junot D√≠az son algunos de los autores que m√°s admiro. Este libro lo llevo trabajando cerca de dos a√Īos y en √©l trato de jugar con lo que he percibido de esas lecturas.

Para poder disfrutar de la lectura de Boustrophilia tendremos que esperar alg√ļn tiempo. Por ahora, Roberto Ra√©z va haciendo su tarea.¬†

 


Vuelven Los d√≠as de Guill√©n a Camag√ľey

Camag√ľey vuelve a ser el de antes poco a poco. Se recupera de las ausencias, de los abrazos guardados y de sus plazas y parques vac√≠os.

As√≠ llega este julio, con aires de esperanza y la satisfacci√≥n de los reencuentros; un d√≠a ideal para redescubrir la ciudad a trav√©s de la visi√≥n de Nicol√°s Guill√©n, a la que llam√≥ «suave comarca de pastores y sombreros».

Y es que, como cada s√©ptimo mes del a√Īo, vuelven Los d√≠as de Guill√©n, jornada con la que sus coterr√°neos celebramos su natalicio. Ser√°n, pues, seis d√≠as para observar una urbe a trav√©s de los espejuelos del Poeta Nacional de Cuba; quererla y hacer de versos y cr√≥nicas, hechos y esencias.

El Centro Provincial del Libro y la Literatura y las filiales camag√ľeyanas de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba y la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, se unen otra vez para conmemorar la efem√©ride con variadas iniciativas.

Hoy, la Sala Emilio Ballagas, del Centro Cultural Librería Ateneo-Vietnam acoge el inicio de la jornada con una lectura de poemas del escritor, a cargo de diferentes escritores agramontinos.

El mismo espacio será testigo el próximo lunes de la presentación de un audiovisual sobre el autor de Poemas de amor, El gran zoo, y La rueda dentada, a cargo de Armando Pérez Padrón.

Asimismo, en Los días de Guillén reabrirá sus puertas el Centro Cultural-Librería Antonio Suárez, regalo para la urbe y para quienes le debemos al poeta, ir junto a él de aprendiz de su exquisita obra periodística y literaria. Sean bienvenidos entonces estos y todos los días, por la suerte de tenerlo eternamente. (Yusarys Benito Deliano/ Radio Cadena Agramonte) (Foto: Archivo)


Maylan y el amor a la literatura (+VIDEO)

La literatura, la edici√≥n y el periodismo se entrelazan en la vida de una mujer con alma de √°ngel. Maylan √Ālvarez Rodr√≠guez es miembro del colectivo de¬†Ediciones Matanzas¬†y due√Īa de una modestia que gratifica al interlocutor.

Galardonada con premios como el Calendario de Poesía 2011, con su libro Naufragios del San Andrés, Maylan no cesa su creación literaria.

‚ÄúAcabo de terminar mi tercera novela para ni√Īos, que fue la primera que comenc√© a escribir y he estado en su revisi√≥n. Hace ocho a√Īos obtuve la beca La Noche con el libro titulado¬†Historias de bichos o como se permuta de ciudad Papiro. Es un divertimento, m√°s que para ni√Īos, para adolescentes, y espero que pronto salga a la luz. Esta historia, ambientada entre insectos, con estrecha relaci√≥n con la realidad humana, posee tintes ecol√≥gicos, de socializaci√≥n y ayuda al pr√≥jimo‚ÄĚ.

Autora de títulos como El mundo de Marcos, Otras lecturas del cuerpo y el testimonio La callada molienda, la escritora expande su obra en medio del aislamiento social provocado por la pandemia de la COVID-19.

‚ÄúCerr√© un poemario ambientado en mi natal Uni√≥n de Reyes, con historias de mis padres, mis historias guajiras. Y tambi√©n he estado leyendo nuevos autores y releyendo otros grandes como Gabriel Garc√≠a M√°rquez‚ÄĚ, a√Īadi√≥ la creadora.

La labor de edici√≥n requiere de un dominio exquisito del idioma espa√Īol y de las t√©cnicas literarias. √Ālvarez Rodr√≠guez hace uso de ambos recursos con los que cuenta para continuar con esta tarea desde casa.

‚ÄúEstoy trabajando una obra de una joven escritora habanera llamada Taime Di√©guez Mayo, merecedora del premio Milan√©s en la pasada edici√≥n en Matanzas. Tambi√©n estoy en ciernes con un libro maravilloso del matancero Aram√≠s Quintero, dedicado a la Se√Īa del Humor. Ser√° un homenaje a un periodo fruct√≠fero del humor en Matanzas e incluir√° fotos de la √©poca que har√° recordar a los yumurinos lo bien que lo pasaban con esta agrupaci√≥n humor√≠stica durante la d√©cada de los 80‚ÄĚ.

Maylan y el amor a la literatura

Foto: David √Āvalos

Sobre su funci√≥n como editora de la revista Matanzas, Maylan comenta: ‚ÄúDe conjunto con su director Alfredo Zald√≠var y Yanira Marim√≥n, jefa de redacci√≥n, estoy trabajando este n√ļmero dedicado al centenario del nacimiento de Eliseo Diego. Contiene un grupo de art√≠culos in√©ditos que pienso satisfar√°n la curiosidad de nuevas generaciones que tal vez no conozcan a un escritor tan cubano como Eliseo Diego. El nuevo n√ļmero permitir√° recordar poemas y textos narrativos de este gran artista‚ÄĚ.

Perteneciente a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Maylan coloca en cada obra su tesón y también un pedazo de su alma.

FRAGMENTO DE¬†NAUFRAGIOS DEL SAN ANDR√ČS

Mi casa est√° en la calle Final, pero el cartero

suele confundirse y a√Īadir -por prudencia-

que vivo al lado del cementerio, muy cerca del río

San Andrés.

Los muertos de este pueblo hablan. Y mi cama se

orienta hacia el Norte, allí donde asechan, ajenos

A todo, excepto al esc√°ndalo que les precede.


Experimento contra el olvido

Pujo el verso, la sustancia, para que nazca con esencia.

Me inclino ante los versos de un hombre que marcó mis noches de insomnio, con falta de apetito y mal humor.

(Hace m√°s de 10 a√Īos dorm√≠a en un cuarto bohemio de una beca y solo t√ļ, Wichy Nogueras, me salvabas).

Me amaste como al cisne, y mis libros fueron devorados con la maldad de una mujer desnuda. Cada amor que llegó, gracias a ti, se fue marchando con mi imposible.

He sido libre, una mujer libre no tiene precio.

He convivido con el abominable dueto de ser mujer y poeta, poeta y mujer.

Pocas veces, he roto el hechizo.

Voy regalando la salida, sin miedo a que sea carcomida de envidia por Neruda,

Una salida l√ļgubre‚Ķ

Tantas veces he expuesto mi cabeza, y aunque la siga desti√Īendo volver√° a su habitual zanahoria.

Poe, Mae West.

Perdiz.

Luego, este poema experimental, regresa al segundo verso.

Para nosotros, no has muerto, de todas las maneras, existes.

 


La joven Luz con Eliseo Diego

Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz en Holguín, celebra el centenario del importante escritor cubano Eliseo Diego, a conmemorarse este 2 de julio, con un amplio programa de lecturas de poesía online, desde diversas plataformas digitales.

Esta jornada, hasta el próximo día seis, destaca por presentar y fundir en un mismo espacio nuevas y consagradas voces de la poesía cubana, asegura Luis Yuseff, editor jefe de La Luz.

‚ÄúDurante estos d√≠as, explic√≥, se compartir√° en el perfil en Facebook de la editorial y otras redes sociales, el audiolibro El brillo de la superficie, compilaci√≥n po√©tica del holguinero Delf√≠n Prats, Maestro de Juventudes de la AHS, del realizador audiovisual Pablo Guerra.‚ÄĚ

También se socializarán textos recogidos en la antología La isla en versos. Nuevas voces. Poesía Cubana, con importantes exponentes del género contemporáneo en Cuba, entre ellos Liudmila Quincoses, Adalberto Santos, Frank Castell y Yunier Riquenes.

La joven luz: entrada de emergencias. Selecci√≥n de poetas en Holgu√≠n, reciente audiolibro compilado por Norge Luis Labrada y realizado por H√©ctor Ochoa, se presentar√° tambi√©n como una de las novedades editoriales de La Luz dedicadas a la l√≠rica. ‚ÄúAs√≠ los usuarios e internautas podr√°n disfrutar las j√≥venes voces po√©ticas de Erian Pe√Īa Pupo, Alejandro Batista, Reynaldo Zald√≠var, Ana Garc√≠a y Jos√© Luis Laguarda‚ÄĚ, a√Īadi√≥.

De esta manera, La Luz recuerda la obra y la impronta en las recientes promociones de escritores de Eliseo Diego, Premio Nacional de Literatura en 1986, y quien sobresale en la literatura cubana por la lírica de su obra, donde descolló con una poética siempre entintada de relatos oníricos que se entremezclan con la realidad, y tratando temas como la trascendencia a pesar de la muerte o la soledad.

A Eliseo se le deben tambi√©n traducciones y versiones de las m√°s importantes figuras de la l√≠rica y la literatura infantil en el mundo; y entre sus textos m√°s conocidos se encuentran En la calzada de Jes√ļs del Monte, Por los extra√Īos pueblos, Libro de quiz√°s y de qui√©n sabe y Poemas al margen.


Eliseo Diego en la inmensidad de las peque√Īas cosas

Este a√Īo celebramos el centenario de Eliseo Diego, uno los autores m√°s importantes del corpus literario cubano y, a√Īaden los investigadores, entre los grandes poetas en lengua espa√Īola.

Eliseo, quien naci√≥ en La Habana el 2 de julio de 1920 y falleci√≥ en M√©xico, el 1 de marzo de 1994, supo calar profusamente lo que Cintio Vitier llam√≥ ‚Äúlo cubano en la poes√≠a‚ÄĚ, y como pocos, su obra ha ganado, seg√ļn pasan los a√Īos, en vigencia y actualidad, al punto de influir en hornadas de j√≥venes escritores que ven en el autor de Por los extra√Īos pueblos, Inventario de asombros y El oscuro esplendor una de los altas cimas de la literatura cubana de todos los tiempos.

La obra de Eliseo Diego est√° influida, de una parte, por el mundo de su infancia, experimentado como para√≠so perdido ‚Äďausencia que viene a sumarse para este escritor cat√≥lico a aquella primera del Ed√©n‚Äď, y de otra parte, a su temprana y total participaci√≥n en el grupo Or√≠genes, esa familia que formaron en torno a la figura paterna, absoluta, de Jos√© Lezama Lima: Eliseo Diego y Cintio Vitier y sus respectivas esposas Bella y Fina Garc√≠a Marruz, Octavio Smith, Agust√≠n Pi, el padre √Āngel Gaztelu, Cleva Sol√≠s, Gast√≥n Baquero, Lorenzo Garc√≠a Vega, los m√ļsicos Juli√°n Orb√≥n y Jos√© Ardevol, los pintores Roberto Diago, Mariano Rodr√≠guez y Ren√© Portocarrero, el escultor Alfredo Lozano, y el mecenas y coeditor de la revista Or√≠genes, Jos√© (Pepe) Rodr√≠guez Feo (revista en la que colaborara en sus inicios Virgilio Pi√Īera).

Sus primeros libros fueron en prosa: En las oscuras manos del olvido (1942) y Divertimentos (1946). Este √ļltimo destila su apasionada lectura a los cuentos de Perrault, Andersen, los hermanos Grimm, Dickens, Stevenson y Lewis Carroll, entre otros, libros que lo acompa√Īaron asiduamente desde su ni√Īez; y est√° integrado por peque√Īos textos de temas diversos que forman, seg√ļn Vitier, ‚Äúun encaje, postales de viejas playas mordidas de irrealidad, miniaturas de aire y terror‚ÄĚ. Con estas narraciones de car√°cter aleg√≥rico o sobrenatural, Eliseo exorciza los miedos de la infancia, mientras hace volar la fantas√≠a por los reinos de la magia y la enso√Īaci√≥n.

Sin embargo, se consider√≥, sobre todo, poeta: ‚ÄúSoy de oficio, poeta, es decir, un pobre diablo a quien no le queda m√°s remedio que escribir en versos. Y lo hago, no por vanidad, ni por el deseo de brillar o qu√© se yo, sino por necesidad, porque no me queda m√°s remedio que escribir estas cosas que se llaman poemas‚ÄĚ, dijo en una ocasi√≥n. Despu√©s de Divertimentos, public√≥ en 1949, tambi√©n por Ediciones Or√≠genes, su primer libro de poes√≠a, En la Calzada de Jes√ļs del Monte, texto decisivo de su trayectoria po√©tica, que represent√≥ el deseo de Eliseo por acercarse, con sus propios y dir√≠a √©l, pobres medios, y desde una perspectiva est√©tica muy diferente, a esa ‚Äúrauda cetrer√≠a de met√°foras‚ÄĚ que, seg√ļn el padre Gaztelu, era ‚ÄúMuerte de Narciso‚ÄĚ, de Lezama Lima. Si Lezama en el primer verso de ese poema (‚ÄúD√°nae teje el tiempo dorado por el Nilo‚ÄĚ) se transportaba al m√≠tico pasado de la estirpe humana, y abri√≥ la ‚Äúotra escena del orden simb√≥lico‚ÄĚ, Eliseo Diego, desde el primer verso de su libro (‚ÄúEn la Calzada m√°s bien enorme de Jes√ļs del Monte donde la demasiada luz forma otras paredes con el polvo‚ÄĚ) sacaba del anonimato a aquella v√≠a habanera que le serv√≠a habitualmente de trampol√≠n para saltar al para√≠so perdido de la infancia y de la historia de sus antepasados, situ√°ndose en un no-tiempo compuesto de un pret√©rito donde predomina la a√Īoranza y la memoria.

El ‚ÄúPrimer discurso‚ÄĚ de este poemario ‚Äďescribe Lezama‚Äď ‚Äúera un precioso y sorprendente regalo, suficiente para llenar la tarde con aquella palabra que nac√≠a para uno de los m√°s opulentamente sobrios destinos po√©ticos que hemos tenido. Fue m√°s que suficiente para que todos nos di√©ramos cuenta del verbo que nac√≠a y que se impon√≠a por la necesidad de su escritura. (‚Ķ) Desde los primeros versos ese m√°s bien enorme, le daba una peculiar dimensi√≥n a la Calzada que la inundaba totalmente con las luces de un nacimiento‚ÄĚ. Y m√°s adelante a√Īade Lezama Lima en las notas que sobre Eliseo incluyera en la antolog√≠a Una fiesta innombrable: ‚ÄúHoy la generaci√≥n de Or√≠genes y la poes√≠a cubana muestran como uno de sus esplendores En la Calzada de Jes√ļs del Monte y a su autor como una de sus m√°s logradas cimas po√©ticas‚ÄĚ.

Mario Benedetti escribir√≠a tiempo despu√©s que ‚ÄúEn la Calzada‚Ķ es un libro fundamental, ejemplar en m√°s de un sentido, y considero que, en la irradiaci√≥n a las m√°s j√≥venes promociones cubanas, su lecci√≥n de autenticidad es verdaderamente inapreciable‚ÄĚ. Mientras Mar√≠a Zambrano celebrara su poes√≠a, que permite ‚Äúprestar el alma, la propia y √ļnica alma, a las cosas para que en ellas se mantengan en un claro orden, para que encuentren la anchura del espacio y el tiempo, todo el tiempo que necesitan para ser y que en la vida no se les concede‚ÄĚ.

Adem√°s de los mencionados, Eliseo Diego public√≥ otros textos, como Muestrario del Mundo o Libro de las Maravillas de Bolo√Īa, A trav√©s de mi espejo, So√Īar despierto, Cuatro de Oros, Poemas al margen, En otro reino fr√°gil, Noticias de la Quimera, y Libro de quiz√°s y de qui√©n sabe.

Su labor intelectual lo llev√≥, adem√°s, por varios caminos: el ensayo, la pedagog√≠a y las traducciones. En Conversaci√≥n con los difuntos, reeditado por Ediciones Holgu√≠n, en 2016, Eliseo reuni√≥ sus di√°logos po√©ticos con varios de sus amigos muertos, mediante la traducci√≥n literaria; esos que le hablaban desde las p√°ginas de un libro, a trav√©s de la poes√≠a. As√≠ tradujo la obra 12 poetas de habla inglesa que, en varios momentos de su vida, conversaron y acompa√Īaron, como tutelares resguardos, su existir cotidiano: Andrew Marvell, Thomas Gray, Joseph Blanco White, Robert Browning, Coventry Patmore, Ernest Dowson, Rudyard Kipling, G. K. Chesterton, Walter de la Mare, Edna St. Vincent Millay, William Butler Yeats y Langston Hughes.

En las √ļltimas d√©cadas de su vida, Eliseo recibi√≥ numerosos reconocimientos y vio su poes√≠a publicada y reeditada: viaj√≥ a varios pa√≠ses, donde particip√≥ en encuentros y festivales, imparti√≥ conferencias, recibi√≥ reconocimientos y vio publicada su obra, como la Uni√≥n Sovi√©tica, Hungr√≠a, Suecia, Bulgaria, Nicaragua, Estados Unidos, Espa√Īa, M√©xico, Per√ļ, Inglaterra, Colombia, entre otros.

En Mosc√ļ le otorgan el Premio M√°ximo Gorki por sus versiones al espa√Īol de poemas de grandes escritores rusos; devela una tarja dedicada a Heredia en las Cataratas del Ni√°gara, Canad√°; la Casa de las Am√©ricas edita un disco, en su colecci√≥n Palabra de esta Am√©rica, con 20 poemas le√≠dos en su voz; recibe la Orden F√©lix Varela de Primer Grado que otorga el Consejo de Estado de la Rep√ļblica de Cuba; obtiene varias veces el Premio de la Cr√≠tica; en Bogot√°, recibe el Doctorado Honoris Causa de la Universidad del Valle en Cali, la Distinci√≥n Gaspar Melchor de Jovellanos que otorga la Federaci√≥n de Asociaciones Asturianas de Cuba, y el Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, otorgado con fallo un√°nime por diferentes instituciones econ√≥micas y culturales mexicanas, y que anteriormente recibieron Nicanor Parra y Juan Jos√© Arreola. En 1986 recibi√≥ el Premio Nacional de Literatura, junto a Jos√© Soler Puig y Jos√© Antonio Portuondo. Falleci√≥ a consecuencia de un infarto del miocardio vinculado a un edema pulmonar agudo. Al conocer la noticia, Octavio Paz dijo: ‚ÄúSolo faltaba la muerte a Eliseo Diego para convertirse en leyenda de la Literatura Latinoamericana‚ÄĚ. Fue enterrado en el Cementerio de Col√≥n, en su Habana natal, muy cerca de la tumba de su amigo Lezama Lima.

Eliseo Diego, ‚Äúuno de los m√°s grandes poetas de la lengua castellana‚ÄĚ, nos recuerda Gabriel Garc√≠a M√°rquez, trasmiti√≥ en las formas breves ‚Äďesos diminutos ‚Äúfuegos vagabundos‚ÄĚ, dijo Octavio Paz‚Äď la inexorable fugacidad de la vida y el car√°cter fragmentario de la memoria: la infancia, los antepasados, la ciudad y la familia, pero tambi√©n el olvido, la p√©rdida, la muerte y su silencio final, que constituyen motores fundamentales de su escritura. √Čl insisti√≥, como un padre prudente y sabio, que la poes√≠a acompa√Īara nuestros d√≠as. Dej√©mosle entrar entonces, conversemos con el necesario amigo Eliseo, bajo la luz eterna de la poes√≠a y la mirada del poeta, con la seguridad de que ‚Äúun poema no es m√°s/que una conversaci√≥n en la penumbra/ del horno viejo, cuando ya/ todos se han ido, y cruje/ afuera el hondo bosque; un poema/ no es m√°s que unas palabras/ que uno ha querido, y cambian/ de sitio con el tiempo, y ya/ no son m√°s que una mancha, una/ esperanza indecible;/ un poema no es m√°s/ que la felicidad, que una conversaci√≥n/ en la penumbra, que todo/ cuanto se ha ido, y ya/ es silencio‚ÄĚ.


Recuerdan en Cuba a Eliseo Diego a centenario de su natalicio

El Ministerio de Cultura de Cuba (Mincult) organizó un programa de homenaje a propósito del centenario del natalicio del escritor Eliseo Diego, a celebrarse el 2 de julio, informó hoy la institución.

Por la fecha instituciones culturales cubanas desarrollar√°n acciones relacionadas con la vida y obra del Premio Nacional de Literatura 1986.

La Biblioteca Nacional José Martí (BNJM), el Instituto Cubano del Libro, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la Asociación Hermanos Saíz, y el Centro Cultural Dulce María Loynaz, figuran entre las instituciones promotoras del homenaje.

De acuerdo con el Mincult la celebración de la fecha consiste principalmente en la publicación de la obra, documentos y fotos de Diego en las redes sociales.

La BNJM publicar√° un dossier y la revista cultural La Jiribilla dedicar√° su n√ļmero de la pr√≥xima semana al notable intelectual cubano, y el propio 2 de julio se colocar√° una tarja en su casa natal, en esta capital.

El día del aniversario tendrá lugar en BNJM un acto en el que intervendrán poetas, actores, estudiosos de la obra de Diego y trovadores, además se proyectarán audiovisuales y se inaugurará una exposición bibliográfica.

También el proyecto Cubapoesía convoca a un mitin poético al que confirmaron su participación intelectuales de diversos puntos del orbe.

De igual manera fuera de Cuba se recordar√° al ganador del Premio de Literatura Juan Rulfo 1993, iniciativa en la que destaca la organizada por la Universidad de La Sapienza, en Roma, Italia.

Diego es considerado una de las figuras m√°s importantes de la literatura cubana, en especial de la poes√≠a, manifestaci√≥n a la que pertenece su libro En la calzada de Jes√ļs del Monte, aunque tambi√©n cultiv√≥ con √©xito el ensayo y la prosa.


La Luz y el sorprendente caso del mimeógrafo andante

Un binomio creativo destella en Ediciones La Luz. Su juventud habla de inexperiencia, pero tambi√©n de renovaci√≥n y b√ļsqueda de otredad, tal vez esa es la clave de su √©xito.

Ahora ellos marcan un momento distinto, son un haz diferente. Robert R√°ez y Gerardo Perdomo, dise√Īador y realizador audiovisual, respectivamente. Ambos son estudiantes, el primero de Periodismo, el segundo de Medios Audiovisuales, en la filial holguinera de la Universidad de las Artes. Mas, los acompa√Īa un deseo de hacer por encima de conveniencias pr√°cticas, de tecnolog√≠a disponible, (que bien vendr√≠a para sus proyectos siempre ambiciosos) y de objeciones como el tiempo.

Los resultados est√°n al alcance de los sentidos. Ya lo evidenciaba el Premio de la Ciudad de Holgu√≠n en Comunicaci√≥n Promocional, otorgado a principios de 2020 por la campa√Īa de promoci√≥n del libro y la lectura de la Editorial, que cont√≥ con el dise√Īo de R√°ez y el trabajo de realizaci√≥n de spots televisivos de Perdomo. Estos muchachos estaban haciendo algo distinto.

Entonces llegó el Premio Celestino de Cuento.

Pocas editoriales en Cuba trabajan tanto en la promoci√≥n de sus libros, campa√Īas, colecciones, autores, propuestas transmedia que abarcan desde el audiolibro, a los podcasts, videopoemas, lecturas online, documentales, postales, carteles, papeler√≠a‚Ķ, un despliegue ampl√≠simo de acciones comunicativas sustentadas en un interesante trabajo de dise√Īo.

Y el Celestino condens√≥ eso y m√°s, estremeci√≥ las redes, se extendi√≥ en diversas plataformas con lenguajes afines a ellas y busc√≥ el di√°logo con los lectores, con el p√ļblico, la cr√≠tica, la prensa.

Con im√°genes pregnantes, irreverentes composiciones en los dossiers publicados, escritos y dise√Īados desde, en y por La Luz, junto a su equipo creativo y colaboradores, naveg√≥ el evento.

La edición 21 definitivamente marcó un parteaguas en el trabajo de la editorial que, forzada por la pandemia a la virtualidad exclusiva, tomó un contra, lo volvió un pro, y lo multiplicó exponencialmente como ventaja y trampolín para mostrar de qué manera se promueve la literatura, cómo se gestiona en las redes un evento de esta naturaleza, cómo se hace muchísimo con más ingenio que tecnología porque La Luz se mueve en bits.

Trabajando de d√≠a y de madrugada, pizza, caf√© y cigarro como combustible, todos en La Luz se abocaron al trabajo, pero R√°ez y Perdomo concretaban desde sus computadoras lo que era el sue√Īo.

Primero que el robot, bautizado como Ro-Bob, caminase en pantalla, luego que los narradores se sintieran cómodos frente a la cámara, que cada producto generado fuera armónico, coherente y tuviese una comunicación directa con el resto, aunque no fuesen de la misma naturaleza. Y entregar un dossier diario, variado y auténtico, durante cinco jornadas, fueron desafíos más grandes que ahorrar los datos móviles o subir un video de seis minutos en la zona wifi.

En enero ya Robert hab√≠a so√Īado el cartel, me cuenta que tom√≥ una imagen del mime√≥grafo que adorna el √°rea de fumar de la editorial para la cabeza del robot, ‚Äúla est√©tica del mismo‚ÄĚ, me explica, ‚Äúes un tanto pulp como en esas revistas norteamericanas de los 50, y el color amarillo mostaza es uno con el que ‚Äúhe estado experimentando hace un tiempo en la editorial en cubiertas de libros, igual que la tipograf√≠a que he usado en otros proyectos personales.

‚ÄúEn las cubiertas de La Luz hay un paradigma que me gusta respetar, pero en el Celestino no es as√≠ y da mucha libertad para experimentar y ser m√°s creativo a la hora del dise√Īo.

‚ÄúPor eso este es el trabajo que m√°s me ha gustado hacer, en el que m√°s libertades he tenido a la hora de crear y por supuesto, que fue bastante placentero, no tanto las postales, que son m√°s esquem√°ticas, sino el dossier, al poder trabajar con gran independencia usando el c√≥digo visual que hemos creado este a√Īo.

‚ÄúMe ha gustado mucho este Celestino.‚ÄĚ

Se le nota la euforia de la que nacen las cosas trascendentes cuando habla del proceso en el que lo acompa√Ī√≥ Gerardo, quien me revela que ‚Äúla creaci√≥n del spot realmente no fue muy complicada ya que las im√°genes estaban dadas por los dise√Īos de la gr√°fica del evento; la animaci√≥n y la ambientaci√≥n sonora est√° basada en la est√©tica de los juegos indie y el cine de ciencia ficci√≥n, respetando siempre el dise√Īo de la campa√Īa.

“En cuanto a grabar a los escritores leyendo sus cuentos ha sido un trabajo que ha demandado creatividad técnica, pues no contamos con los medios necesarios para trabajar y hemos tratado de lograr la máxima calidad con lo que tenemos: teléfonos móviles y una cámara gama baja que no son lo mejor para un entorno de iluminación cambiante y de mucho ruido.

‚ÄúCada escritor, dada su personalidad, tiene formas diferentes de proyectarse, paro fue f√°cil pues se mostraron entusiastas con que su trabajo se mostrara de forma audiovisual.‚ÄĚ

El trabajo colectivo realz√≥ la obra de estos muchachos cuyo potencial, como iceberg, tiene a√ļn mucho bajo las aguas para mostrar. Ro-Bob anduvo gracias a su ingenio, el Celestino fue mejor por ellos y porque a la Luz se lee y se trabaja mejor.


La c√°rcel de Daniel

Cada libro puede leerse de infinitas maneras, como bien dijo alguien a quien ya aburre mencionar. Y si cada libro puede, ¬Ņpor qu√© tiene que ser la excepci√≥n Ariza (2014), del escritor cienfueguero Alexis Garc√≠a Somodevilla?

No lo es, de hecho: Ariza puede leerse como un libro de cuentos, un pu√Īado de cuentos que conforman una novela, poemas que parecen cuentos o cuentos que parecen poemas… Da lo mismo porque al final hay casos donde la clasificaci√≥n ‚ÄĒlejos de facilitar‚Äď termina por entorpecer el an√°lisis o el disfrute de la obra. Y este es, sin duda, uno de ellos.

¬ŅDe qu√© trata Ariza? Bueno, para los cienfuegueros es obvio, aunque no lo sea tanto para el resto de la humanidad: de la Prisi√≥n Provincial, que se ubica en el poblado hom√≥nimo del municipio Rodas. Es una historia sobre una c√°rcel que no se parece en nada a la c√°rcel europea de las novelas rom√°nticas o realistas de los siglos XIX y XX, ni a las c√°rceles hollywoodenses que tanto vemos en pel√≠culas o en series de Netflix.

Somodevilla tiene el acierto de pintar la c√°rcel tal cual es, aunque eso pueda provocar ‚ÄĒy provoque‚ÄĒ desilusiones en quienes busquen en el libro escenas expl√≠citas de motines y mafias y jabones que ruedan maliciosamente y t√ļneles con cucharitas y francotiradores. O busquen, por otro lado, una trama a la manera de El sepulcro de los vivos, de Dostoievski, o de Hombres sin mujer, de Carlos Montenegro.

Miguel Ca√Īellas (a la izquierda) y Alexis Garc√≠a Somodevilla (a la derecha) en la presentaci√≥n de Ariza en la Feria del Libro de 2017. (Foto tomada del sitio web del semanario 5 de Septiembre.)

Así lo explica el narrador:

La cárcel que le tocó a Daniel no era la cárcel del cine, la de la literatura, la de los medios. Eso sí, era un sitio de maldad, pero sin estridencias. No había tantos muertos por reyertas, ni tantas violaciones, ni siquiera robos (como cualquiera hubiera creído). Las causas de los problemas se resumían en tres: el juego, las pastillas, y la mandancia.

En ese sentido, en el de no complacer las necesidades ‚ÄĒinducidas‚ÄĒ de un determinado tipo de lector, Somodevilla demuestra valent√≠a y honestidad. ¬†

También hay que decir que el autor mantiene en el libro el mismo estilo áspero y económico por el que siempre se le ha identificado. A veces, puro diálogo; a veces, un capítulo muy breve de transición; a veces, el narrador cuenta lo que ocurre sin detenerse demasiado en descripciones ni en introspecciones psicológicas ni monólogos interiores. El autor mantiene, además, a Daniel, personaje principal que ya había aparecido en El desollinador (2000) y en Senderos virtuales (2002), sus dos primeros libros de cuentos.

Los diálogos están excelentemente trabajados en Ariza, además de la elipsis y el ritmo. Supongo que por estas razones, y algunas más, el jurado le haya otorgado al texto el Premio Fundación de Fernandina de Jagua en 2014.

Aparentemente, el libro de Somodevilla es una extra√Īeza en el panorama literario actual. Sin embargo, hay algunos elementos que acercan a Ariza a las novelas que se est√°n escribiendo en la Isla tanto por nov√≠simos como por ‚Äúviej√≠simos‚ÄĚ. Uno de ellos es el hecho de que el personaje principal ejerza el solitario oficio de la escritura. Las preocupaciones de Daniel en lo que a ese √°mbito respecta ‚ÄĒd√≠gase la cr√≠tica expl√≠cita e impl√≠cita a las generaciones anteriores, y la manera despectiva en que habla de las instituciones culturales (adem√°s del certero aguijonazo al tema de la censura por cuestiones extraliterarias)‚ÄĒ recuerdan las palabras de Jorge Fornet en su ensayo Elogio de la Incertidumbre. Cuba novelada en el siglo XXI:

Un inventario de novelas (actuales) que incluyen escritores en sus historias dar√≠a para un cat√°logo casi tan extenso como el de las novelas publicadas (…). Lo parad√≥jico es que la insistencia en el uso de tales personajes est√° asociada por lo general a la dificultad e incluso a la imposibilidad de narrar (…), de ah√≠ que abunden en las historias, por ejemplo, los desencuentros con otros escritores y con cr√≠ticos, las rencillas literarias y las traiciones.

Sin embargo, en Ariza el personaje-escritor es un pretexto para contar la c√°rcel, un medio y no un fin en s√≠ mismo. Por tanto, aunque no escape a este encasillamiento de la literatura cubana actual, de alguna manera s√≠ logra escaparse, precisa y contradictoriamente, por causa de una prisi√≥n: lo que en verdad importa es el entorno y no el testigo de ese entorno. Y eso est√° muy bien logrado en Ariza. Igual que esos momentos ‚Äúabsurdos‚ÄĚ, que son como escopetazos repentinos a la ingenuidad de quien espera algo, y encuentra lo diferente. Porque al fin y al cabo esa es la especialidad del autor cienfueguero: traicionar expectativas.

En una conversaci√≥n que sostuve hace dos a√Īos con Alexis Garc√≠a Somodevilla me dijo que le daba exactamente igual lo que la gente opinara sobre el texto, porque √©l hab√≠a contado la prisi√≥n como entendi√≥ que deb√≠a contarla. Me confes√≥ algunos gui√Īos, aunque claro que yo hab√≠a adivinado los m√°s obvios. Me dijo que la literatura es ‚Äújodedera‚ÄĚ, y me habl√≥ de ‚Äúla punta del iceberg‚ÄĚ, t√©cnica narrativa que prefiere por sobre otras.

Recuerdo aquella conversaci√≥n mientras intento escribir una rese√Īa sobre Ariza, un libro preciso, certero, y profundamente humano.


No apto para mayores: Lecturas de una intrusa

Un ni√Īo descalzo se lanza al ataque. Porta una espada de palo, el palo del vampiro. Una cazuela protege su cabeza en el combate. Lo acompa√Īa una legi√≥n de hormigas con armamentos. Qu√© nombre le pondr√© al protagonista de estas historias. Busco entre mis vecinas a Sary. ¬ŅEn cu√°ntas familias descubro a su amigo Ariel?

‚ÄúLa guerra en secreto comenz√≥ el d√≠a que le dije a mam√°: esto es conversaci√≥n de Menores.‚ÄĚ Y con esta declaraci√≥n b√©lica se hace a la luz de la literatura cubana un libro que muestra sombras del universo infanto-juvenil y las familias. Es un volumen donde asoma la crudeza, el dolor, ese que por mucho tiempo se excluy√≥ de las narrativas pensadas para las edades tempranas.

De la autor√≠a de Yunier Riquenes, llega en 2018 este libro a la tutela de la Editorial Oriente. El t√≠tulo tuvo su primera luz por Ediciones Caser√≥n. La presente, cuenta con la edici√≥n de Zaylen Claver√≠a, el dise√Īo de cubierta corre a cargo de Naskicet Dom√≠nguez, mientras que Amels Rodr√≠guez se ocupa de las ilustraciones. La guerra comprende 16 combates, o m√°s bien 15, y una rendici√≥n de las armas con tratado de paz.

¬ŅCu√°ntos padres no sienten que la corporalidad de sus hijos cual esclavitud les pertenece, que es zona geogr√°fica de sus acciones para lo que entiendan? Aun sin ‚Äúmalas intenciones‚ÄĚ la maternidad-paternidad suele construirse desde una relaci√≥n de poder-subalternidad y no siempre de respeto e igualdad como individuos. Por eso creo que sin pecar en generalizaciones, la letra de Riquenes ahonda en realidades ‚Äúleg√≠timamente invisibles‚ÄĚ.

Yunier, al igual que otros escritores de literatura para ni√Īos y j√≥venes de su generaci√≥n, introducen tem√°ticas antes vetadas, temas como la violencia, la muerte, prejuicios de disimiles √≠ndoles, la fe religiosa y otros, aparecen con toda intenci√≥n en sus narraciones.

Los relatos coinciden en la visualizaci√≥n de las relaciones de poder, subalternidad o antagonismo con que de modo tradicional se han entendido en muchas familias las relaciones entre padres e hijos. En algunos momentos se abordan tambi√©n el modo en que los conflictos de pareja repercuten en el estado emocional de los ni√Īos. Las narraciones explicitan actos de violencia que en el seno de la sociedad casi siempre son entendidas como algo normal:

El inicio de la guerra

  • ‚ÄúA veces me pregunto por qu√© Los Menores no podemos tomar nuestras propias decisiones, por qu√© no podemos escoger la ropa que queremos usar, por qu√© siempre, si mam√° o pap√° sacan un short, y uno reclama, ellos dicen: dale, ponte ese; no comprenden que a uno le interesa andar con pantal√≥n para verse m√°s grande. Pero no entienden, si no te lo pones te dan un golpe‚ÄĚ.

Los Adversarios

  • ‚ÄúSi uno los enfrenta en la cocina te pueden amenazar con cucharas, vasos, espumaderas, sartenes, o cualquier otro utensilio‚ÄĚ.

Predominan las narraciones breves, cuyo dinamismo en ciertos pasajes ilustran escenas violentas y remedan como en el cartel de apertura, ¬†n ring de boxeo: ‚ÄúHalaban por la derecha, por la izquierda. Derecha, izquierda. Derecha, izquierda, hasta que pegu√© un grito‚ÄĚ. ¬†

Y también estos pasajes hurgan en el universo y la psicología de los infantes y en las carencias y desatenciones emocionales que sobrevienen a las rupturas familiares:

Los Adversarios

  • ‚ÄúCambian de ciudades y se lo llevan todo. O lo dejan todo a tu nombre. Ordenan y hay que recoger, apurarse para ir a donde vayan, en el corto tiempo que tienen‚ÄĚ.

Esta p√°gina describe c√≥mo todo ni√Īo tiene d√≠as en que finge alg√ļn malestar para quedarse en casa. Ante la presunta afecci√≥n recibe mayores atenciones y mimos de los adultos. Nos invita de manera impl√≠cita a reflexionar si realmente se necesitan situaciones como √©stas para dedicarle tiempo y afectos a los hijos.

Hay momentos  en que esta narrativa pareciera recrear escenas de extrema violencia:

  • ‚ÄúSi descubren que mientes, vuelven a ser los de antes y te mandan a la escuela despu√©s de una tanda de golpes‚ÄĚ.

¬ŅA ustedes les parece crudo? S√≠ lo es, tanto como la verosimilitud de los conflictos al interior de algunos hogares que hoy se definen como ‚Äúdisfuncionales‚ÄĚ. No valen generalizaciones por supuesto, pero todos escuchamos historias como √©stas nacidas de la cotidianidad, o peor, hemos sido testigos en nuestros entornos y hasta quiz√°s alguien encuentre alg√ļn referente familiar. En los c√≥digos del sistema cultural y h√°bitos de interacci√≥n familiar-popular del √°rea cubano-caribe√Īa, la violencia se asimila en m√ļltiples ocasiones como una conducta normal. Muchas familias no reparan en ello, ni siquiera tienen conciencia de la dimensi√≥n de sus actos.

Un par de chancletas ‚Äďlas de la contracubierta‚Äď definen la ilustraci√≥n de este relato. El signo es el m√°s ilustrativo en la comunicaci√≥n que define este tipo de interacciones familiares. Padres-hijos-chancletas es una tr√≠ada muy ilustrativa dentro de la simbolog√≠a familiar cubano-caribe√Īa, nos guste o no, antes m√°s, quiz√°s menos ahora. Chancletas, cintos y otros accesorios son √≠conos de la violencia f√≠sica y psicol√≥gica por estos contextos, y solo en tiempos recientes desmontados de su altar gracias por ejemplo a campa√Īas de bien p√ļblico lideradas por los medios de informaci√≥n.

Las historias acontecen en un escenario rural donde emergen adem√°s el tema del amor del ni√Īo hacia el entorno, el paisaje natural y los animales. El infante a menudo se arma para su campa√Īa belicista con s√≠mbolos de amor y paz, otras veces es preso de las contradicciones propias de la edad:

 Formación y Ataque

  • ‚ÄúEnseguida form√© el ej√©rcito. No contaba con tanques de guerra, soldados de plomo ni robots de √ļltima tecnolog√≠a; confiaba en el r√≠o, la paloma y las ovejas. Form√© el ej√©rcito sin lema, himno ni bandera.‚ÄĚ

La voz que nos conduce en estas narraciones pretende salvar a las ovejas del palo del vampiro, quiere evitarles el sacrificio y traza junto a éstas una estrategia que adopta códigos de la fábula. El desenlace del relato es optimista. Concluye con un excelente toque de humor muy apropiado al entorno campesino:

  • (La madre del ni√Īo): -Menos mal que comi√≥, Sary. Ya me estaba preocupando este muchacho. M√≠rame aqu√≠ ‚Äďse√Īal√≥ la cabeza‚Äď. Sent√≠ que algo me cay√≥ al salir del r√≠o.
  • -Es mierda de p√°jaro, dicen que eso es buena suerte.
  • -¬°Por ahora no! ‚Äďripost√≥ enojada, oli√©ndose el dedo-. ¬°Es mierda!
  • (‚Ķ)
  • Sonre√≠, desde otro flanco el ataque hab√≠a continuado sin instrucciones previas.

En C√≥mo vuelven a nacer las ovejas el conflicto reitera la preocupaci√≥n y el sufrimiento del ni√Īo ante el sacrificio de las ovejas en el instrumento El palo del vampiro. Tal proceso de la faena campesina se describe al detalle. El personaje del padre se representa como un hombre rudo que asume las faenas y el sacrificio de los animales como un hecho natural, lo cual recibe el cuestionamiento del hijo.

A partir de este motivo central se deslindan otros subtemas como una insinuaci√≥n de soslayo a los primeros afloramientos er√≥ticos; otros, como las afectaciones medioambientales, y de modo relevante hasta la √ļltima oraci√≥n del compendio, se introduce el subtema de la fe religiosa. El protagonista le cuestiona a Ariel, compa√Īero de mesa y amigo sobre lo ver√≠dico de la existencia de ‚Äú√Čl‚ÄĚ, ‚Äúese Se√Īor‚ÄĚ o ‚ÄúDios‚ÄĚ.

Hay ciertos tonos jocosos en el abordaje del tema al cuestionamiento de la fe que no le restan trascendencia y respeto, pues desde la voz de la infancia resultan permisibles y hasta simp√°ticos:

  • ‚ÄúSus padres hablan mucho de √Čl:
  • Compraron un televisor: GRACIAS A DIOS
  • Alcanzaron mangos en el mercado: GRACIAS A DIOS
  • Llegaron temprano: GRACIAS A DIOS
  • Pero si llegan tarde, o no consiguen nada: DIOS SABR√Ā POR QU√Č, GRACIAS, DIOS M√ćO.‚ÄĚ

M√°s adelante en otros relatos se formulan preguntas como qu√© es la Biblia o si ¬ŅDios es escritor?

La problem√°tica medioambiental, los desastres, el cambio clim√°tico y sus consecuencias afloran en El tren de agua y en La paloma sube y baja del cielo. En el primero, las aguas dulces adquieren protagonismo por sus significados en el escenario campestre y en los nexos afectivos del ni√Īo, a quien preocupa c√≥mo su ausencia afecta las costumbres de las personas en ese entorno.

En este relato los personajes de los padres aparecen representados con mayor benevolencia. La narración remite a una retrospectiva, cuando los padres no eran padres, y solo eran jóvenes que se enamoraban:

  • ‚ÄúMe cont√≥ que nac√≠ gracias a esa poza, a la pasi√≥n que mam√° y pap√° desbordaron. Entonces eran unos muchachos y no pensaban tanto como Mayores. Mam√° con el pelo largo y la risa tierna, y pap√° luciendo los mejores saltos en el trampol√≠n‚ÄĚ.

En el segundo ejemplo, los desastres medioambientales tienen lugar desde la metáfora del vuelo de una paloma por diversas zonas del planeta en destrucción.

En la significación popular la hoja de la yagruma, por sus diferentes tonalidades a cada lado, es referente de comparación con la hipocresía humana. Así en La tercera cara de la hoja de la yagruma, el protagónico compara las relaciones de Los Mayores con dicha hoja:

  • ‚ÄúSi Sary llega a la casa, Los Mayores piensan de blanco; si mam√° habla con pap√°, hablan de verde. Si Sary habla con mam√°, parecen las mejores amigas; si hablan mam√° y pap√°, Sary es una gorda desvergonzada y mentirosa.‚ÄĚ

Aparecen otras cuestiones con base en la identidad y las creencias populares del tipo: ‚ÄúY dicen Los Mayores que cuando una paloma canta, se va a morir un viejo‚ÄĚ.

El Ladrón de Agua es un hermoso relato que habla de cómo la escasez, la mentira y la hipocresía destruyen la amistad entre los adultos. Tiene momentos donde se percibe un excelente sentido del humor.

Faltas de Ortograf√≠a aborda la importancia de la buena ortograf√≠a y el valor de la amistad, pues es Ariel, su compa√Īero de mesa, quien le exhorta y brinda herramientas para mejorar este aspecto. Este cuento trata el modo en que seres de diferentes credos pueden sostener una amistad, pues es Ariel hijo de una familia cristiana, no as√≠ en el caso de los protagonistas.

‚ÄúLe pregunt√© a mam√° y a pap√° qu√© cosa era el amor, si uno lo descubr√≠a por los olores‚ÄĚ. En ¬ŅQu√© puede ser el amor? Aparecen discordias capaces de separar todos los afectos posibles. La celebraci√≥n del cumplea√Īos de Diana, la perra de la vecina Sary, se torna met√°fora pretexto para abordar el asunto de exclusiones por motivos de razas o posicionamientos sociales. Pero esta historia de amor, a la complicidad de varios personajes, tuvo un desenlace feliz:

  • ‚ÄúCuando Sary peg√≥ el grito, era tarde: por primera vez Lobito amaba a una perra, aunque no fuera de su clase.‚ÄĚ

‚ÄúA veces creo que Los Mayores no saben del amor, si supieran no suceder√≠an esas cosas.‚ÄĚ Se cuestiona el personaje en La batalla naval de las hormigas, mientras indaga en las manifestaciones de los conflictos conyugales de sus padres y el modo en que le afectan. Se describen algunos signos de violencia en la comunicaci√≥n de la pareja. Ri, como el protagonista nombra cari√Īosamente al r√≠o, es el refugio cada vez que tiene alguna tristeza en casa. Compara a las personas con las hormigas y admira el modo en que estas forman su propio ej√©rcito y enfrentan unidas la adversidad. ‚ÄúA veces el ej√©rcito de las hormigas es invencible‚ÄĚ.

No Apto para Menores expone las incomprensiones generacionales como lo que se considera adecuado o no en la televisi√≥n para la recepci√≥n de los infantes. Se reiteran temas como la fe cristiana, las destrucciones causadas por las guerras y los problemas medioambientales. Como el ni√Īo de estas tramas es de pensamiento inquieto se pregunta si realmente existen diferencias entre algunas manifestaciones sentimentales-er√≥ticas (besos) entre las aventuras y las novelas. Se menciona el t√≥pico de las manifestaciones de afectos er√≥ticos en las primeras edades y sus ‚Äútravesuras‚ÄĚ para manifestarlas.

Me conmociona la lectura de El Club de la Pelea. Tras la conclusión de un acto de agresión extrema entre colegas de aula concluye el relato:

  • ‚ÄúLa maestra habl√≥ de los colomb√≥filos, los hombres que cuidan palomas; algunos, cuando andaban por pueblos lejanos, enviaban mensajes con ellas; otros las echaban a competir contra el tiempo y sobrevolaban campos y ciudades sin saberlo. Pero las palomas no deb√≠an ser nunca una raz√≥n para la pelea entre los hombres, y mucho menos para la muerte. De eso yo estaba convencido.‚ÄĚ

Qu√© actitud asumimos los adultos cuando los ni√Īos se pelean. Si les da verg√ľenza no lo digan. Una cosa es lo que se admite en p√ļblico y otra la que se adopta cuando es el ni√Īo de casa el que forma parte del conflicto. Genera contradicciones:

  • -‚ÄúSi te hal√≥ el pelo o te cogi√≥ la goma no me des las quejas, p√°rtele la cabeza, t√≠rale la silla; no dejes que te cojan la baja.‚ÄĚ

Los c√≥digos y manifestaciones de violencia del mundo adulto se trasmiten a las siguientes generaciones, de modo que se perpet√ļan en la sociedad.

  • En Por d√≥nde se pierden los aviones se plantea ¬†‚ÄúSi hab√≠a un buen lugar para castigar a Los Mayores era adonde iban los aviones. (‚Ķ) Pero nos quedar√≠amos sin padres, maestros, t√≠os, m√©dicos, payasos, panaderos, y unas cuantas personas m√°s‚ÄĚ.

Infecciones invita a la reflexión en torno al amor a los animales e introduce el tópico de la ingratitud de algunas personas hacia estos. Aborda lo relacionado con el abuso animal. 

Cuando ya al fin se declara el cese al fuego podemos llamarle Gaby al peque√Īo que nos condujo estas p√°ginas por esta guerra secreta. Es su cumplea√Īos y aunque cada lector pueda calcularle un a√Īo de m√°s o dos de menos, celebra junto a sus padres, vecina y amigo que ya est√° creciendo. Las armas han sido depuestas en La debilidad de los adversarios, cap√≠tulo de conciliaci√≥n. Los personajes aparecen en una dimensi√≥n de mayor equilibrio y matices en sus caracterizaciones. Se difuminan los extremos con que antes el ni√Īo hab√≠a juzgado a sus padres, pues como reconoce ‚ÄúNunca pude hacer un enfrentamiento real contra Los Mayores‚ÄĚ. El aroma de la comida de mam√° resulta irresistible. Gaby quer√≠a pedir perd√≥n a sus padres por declararles la guerra aunque fuera secreta. El festejo del cumplea√Īos fue motivo de esperanza.¬†

Hay reconciliación también en la naturaleza:

  • ‚Äú‚ĶNo hab√≠a ni una nube gris, pero se desprendi√≥ tremendo aguacero, como si Dios se hubiera puesto a hacerle cosquillas al cielo para que riera a carcajadas.
  • Ariel y yo nos fuimos a escuchar el arrullo de la paloma que hab√≠a puesto los huevos en la yagruma, a mirar como Ri engordaba y gritaba, con el pecho abierto: voy a llegar, voy a llegar de nuevo al mar.‚ÄĚ