El p√ļblico de los espacios literarios: La gran depresi√≥n

Fuente: Sitio web del Caim√°n Barbudo

Hab√≠amos hecho todo lo humanamente posible: invitaciones personales, por tel√©fono, impresas, anuncios en la radio y la televisi√≥n, establecimos un horario accesible para la mayor√≠a, buscamos a un escritor reconocido, un libro de precio m√≥dico y, por si fuera poco, gestionamos un brindis. Sin embargo, llegado el momento de la actividad hab√≠a solo dos personas dispuestas a participar, y una de ellas, como han de sospechar, era el invitado. Los promotores se miraban impotentes, el autor asumi√≥ su rol con dignidad y present√≥ el volumen como a sala llena. Al finalizar, nuestra √ļnica visitante, una se√Īora sesentona, degluti√≥ cada miga de la merienda mientras intercambiaba con el escritor sobre cuestiones climatol√≥gicas, se disculp√≥ por no comprar el libro y desapareci√≥. [+]


Los retos del periodismo cultural

Fuente: Cuba Sí

Se hace periodismo cultural en Cuba, se hace puntualmente excelente periodismo. Contamos con profesionales de probadas capacidades. Pero con todo, nosotros creemos que son m√°s los retos que las realizaciones. Es importante, por supuesto, informar, promover, orientar al p√ļblico sobre las diferentes opciones. Y eso se hace en Cuba. Pero no siempre se hace atendiendo a las jerarqu√≠as art√≠sticas, que aunque no son inamovibles, s√≠ est√°n establecidas. [+]


Pensar a la Zurda

Filial: Santiago de Cuba

La Revolución Cubana: memoria, identidad y resistencia.

La Sección de Crítica e Investigación en la Filial santiaguera de la Asociación Hermanos Saíz convoca a la segunda edición de Pensar a la Zurda, espacio de diálogo y reflexión que desde una perspectiva comprometida y progresista busca promover el pensamiento de la joven vanguardia artística e intelectual del país. Con el fin de establecer nexos entre los investigadores noveles el encuentro se realizará entre los días 2 al 4 del mes de abril del 2019 en Santiago de Cuba. [+]


Las corridas de toros en La Habana: una historia pr√°cticamente desconocida

Si hiciéramos un recorrido relámpago por la historiografía nacional, es fácil llegar a una conclusión: sobre las corridas de toros se conoce poco y no por falta de documentación existente.  

En los niveles de ense√Īanza primaria y pre universitario no es tema de estudio y por momentos un gran silencio se instaura alrededor del hecho.

En ese contexto llega, como una especie de telescopio literario, el libro Las corridas de toros en La Habana. Una enconada pol√©mica republicana, del escritor y documentalista Santiago Padro P√©rez de Pe√Īamil, quien nos devuelve en una s√≥lida investigaci√≥n momentos de la actividad taurina en Cuba.

Foto: Néstor Martí, Tomada de Habana Radio

 

La obra fue publicada por Ediciones Bolo√Īa y se present√≥ el pasado ¬†22 de febrero en la calle Madera, como parte de una serie de libros dedicados al medio milenio de la capital.

Para la confección del volumen, el autor se nutrió de publicaciones periódicas de la época, así como de documentos de archivo, entre otras fuentes, lo cual nos dice, que sí existe información sobre el tema y que no debe quedarse solo como material bibliográfico y de consulta.

La memoria es parte imprescindible de los pueblos y gracias a la labor de P√©rez de Pe√Īamil, el pasado de la actividad taruria en nuestro pa√≠s ser√° de conocimiento para las mayor√≠as, aunque vale la pena aclarar otro libro sobre este t√≥pico, anteriormente publicado, como Gallos y toros en Cuba, de Pablo Ria√Īo San Marful.

Foto: Tomada de Trabajadores.

 

Desde el propio dise√Īo, Las corridas de toros en La Habana‚Ķes una invitaci√≥n a la lectura, pero no solo como el mero hecho de leer, que de por s√≠ es importante. El autor deja huellas de los documentos consultados en m√°s de 400 notas bibliogr√°ficas, que dan fe del trabajo del tambi√©n historiador del arte.

Lo curioso de las corridas no es su realizaci√≥n, a fin de cuentas, era una tradici√≥n de la madre patria que Espa√Īa represent√≥ en su momento para la Isla, sino que tales pr√°cticas fueron el reflejo de las contradicciones entre criollos e ib√©ricos.

En otras palabras: los cubanos ve√≠an en la fiesta brava una tradici√≥n del pasado y los espa√Īoles lo contrario. Desde 1889, se prohibieron porque los norteamericanos la ve√≠an como un hecho sangriento.

‚ÄúSin embargo ‚ÄĒasegura P√©rez de Pe√Īamil‚ÄĒ en 1909 los gobernadores aprobaron los gallos como espect√°culo p√ļblico, e inmediatamente la comunidad hisp√°nica, que era fuerte, sobre todo en La Habana, apel√≥ para aprobar tambi√©n los toros y es ah√≠ donde empieza la enconada batalla‚ÄĚ.

De acuerdo con el escritor, hubo intentos de retomar las corridas en 1914, 1915 y 1923. En este √ļltimo a√Īo ocurre un acontecimiento importante: ‚Äúc√≥mo estaban prohibidas, trajeron las charlotadas, que surgieron en Barcelona y llegaron muy r√°pido a La Habana‚ÄĚ, aclar√≥.

Se trataba de ‚Äúun espect√°culo c√≥mico de los toros, pero aqu√≠ se empiezan a dar cuenta, que hab√≠a malas intenciones. Por ese tiempo lleg√≥ a Cuba un torero famoso conocido como El Gallo, Jos√© Rafael G√≥mez, y entonces comienzan los pol√©micas de nuevo, ya que en ese momento en La Habana hab√≠a un espa√Īol por cada tres cubanos, seg√ļn las estad√≠sticas‚ÄĚ.

La prensa enseguida se hizo eco de los acontecimientos y como en cualquier per√≠odo, las opiniones fueron diversas y encontradas. As√≠ lo asegura P√©rez de Pe√Īamil: ‚Äúestaba el gran movimiento que promov√≠an los toros, d√≠gase en El Diario de la Marina y La Lucha.

‚ÄúPor otro lado ‚ÄĒa√Īadi√≥‚ÄĒ ¬†peri√≥dicos como La Discusi√≥n, totalmente nacionalista, no permit√≠an que se hablara de eso. Y digo m√°s: todos los peri√≥dicos cuando ve√≠an que el nacionalismo cubano se pon√≠a en peligro, inmediatamente asum√≠an una posici√≥n antitaurina y cerraban fila para que no se repitieran los acontecimientos‚ÄĚ.

El af√°n de algunos grupos sociales por continuar la tradici√≥n espa√Īola fue tan fuerte, que 1940 se aprueban las charlotadas de forma oficial por el estado. Como defensores del derecho animal, intelectuales cubanos de la talla de Emilio Roig de Leuchsering, Fernando Ortiz, Manuel Sanguily, Enrique Jos√© Varona, entre otros, se opusieron a la pr√°ctica, siendo en buena medida las voces representativas de la sociedad cubana.

Surge una pregunta incuestionable: ¬Ņd√≥nde se tore√≥ en la otrora villa de San Crist√≥bal? El historiador lo advierte en sus palabras: ‚Äúcuando eran ilegales se realizaban en varios lugares del pa√≠s. Primero fue en estadios deportivos y cuando son establecidas las charlotadas en 1940, la actividad se hac√≠a en las cervecer√≠as La Polar y la Tropical. Indistintamente se realizaban ruedos dentro del mismo campo, donde cab√≠an de 6 000 mil a 10 000 mil personas‚ÄĚ.

Gracias a las sociedades protectores de animales, pocas regiones del mundo contin√ļan con estos espect√°culos, aunque algunos lugares de Espa√Īa se mantienen en algunas fechas conmemorativas.

Las versiones de las corridas en los siglos pasados tienen su origen en los juegos romanos y las crueles venaciones donde se mataban miles de animales para divertir al p√ļblico, un acto sumamente salvaje y aterrador.

Por suerte para las nuevas generaciones, estos eventos le pertenecer√°n al pasado en forma de relatos e historias que no deben repetirse nunca m√°s.


Los cien a√Īos de Santiago √Ālvarez

Uno de los documentalistas m√°s grandes del siglo XX: Santiago √Ālvarez estar√° de cumplea√Īos el pr√≥ximo 8 de marzo; sin embargo los cien a√Īos del nacimiento de esa figura imprescindible de nuestro cine comienzan a recordarse desde este jueves. Justo a las tres de la tarde, en la Galer√≠a L ‚ÄĒsituada en la Facultad de Econom√≠a de la Universidad de La Habana‚ÄĒ se inaugurar√° una exposici√≥n dedicada a su vida y obra. [+]


Promover la cultura, es sentirla

Hay quienes tienen un don especial para mover sentimientos y voluntades, l√≠deres por excelencia que pueden descubrirse hasta en el rinc√≥n m√°s apartado de la provincia bajo el sol, encima de una tarima ajustando los √ļltimos detalles o convocando casa por casa para que la presentaci√≥n salga. [+]



Paradigmas emancipatorios: la felicidad est√° en la lucha.

Fuente: Sitio web del Granma

La Revoluci√≥n Cubana no se plante√≥ sus conquistas asomada a las despensas. Todo cuanto nos distingue de las mezquindades del capital o de pr√°cticas enfrentadas a √©l que ‚Äďsin embargo‚Äď no lograron trascender sus formas y relaciones, creci√≥ con m√°s calor√≠as pol√≠ticas que org√°nicas. [+]


Mella, sus tempestades y las nuestras

Narraba Ra√ļl Roa[1] la c√≥lera de Villena tras el asesinato de Julio Antonio Mella. La letra del manifiesto del Partido Comunista redactado por Rub√©n el propio 10 de enero lo confirma. El texto circul√≥ clandestinamente en f√°bricas y talleres. Se le unir√° otro documento. Redactado a nombre de la Universidad Popular Jos√© Mart√≠, clamaba por el rescate de los principios revolucionarios de 1923 y exhortaba al pueblo a portar un cresp√≥n de luto durante toda una semana. En M√©xico, el himno del proletariado y cientos de trabajadores e intelectuales acompa√Īaron los restos del joven hasta el pante√≥n de Dolores. [+]


El ideario del Che en voz de su hija Aleida Guevara

Quizá porque estuvo marcada por la improvisación sobre el conocimiento cabal de lo que expresó, por el ímpetu con que defiende lo que su padre creyó y ella profesa a ultranza, Aleida Guevara March prestó certeramente su voz a Ernesto Che Guevara en la conferencia El ideario del Che y su papel en los procesos de cambios actuales en Cuba, clausura del holguinero XIII Congreso Iberoamericano de Pensamiento.

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