J贸venes creadores debatir谩n sobre Fidel en el espacio Dialogar, dialogar (+Spot)

J贸venes creadores de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z (AHS), intelectuales y otras personas debatir谩n sobre Fidel Castro en el contexto actual, imaginarios y desaf铆os, como parte del espacio Dialogar, dialogar, que se realizar谩 este 24 de noviembre, a las cuatro de la tarde, en el Sal贸n de Mayo, del Pabell贸n Cuba, sede nacional de esa organizaci贸n.

Conducido por el periodista y vicepresidente nacional de la AHS Yasel Toledo Garnache, el encuentro tendr谩 como invitados a la periodista Arleen Rodr铆guez Derivet, al intelectual Iroel S谩nchez y al joven investigador Alejandro Gum谩 Ruiz, miembro de la secci贸n de Cr铆tica e investigaci贸n de la vanguardia creativa joven.

Seg煤n nota de prensa emitida por la AHS, el intercambio formar谩 parte del homenaje en todo el pa铆s al L铆der Hist贸rico de la Revoluci贸n Cubana, hombre de pensamiento y cultura, que siempre impuls贸 la obra de los j贸venes creadores, en quienes confi贸 para analizar y sugerir propuestas sobre aspectos esenciales de la naci贸n, como se demuestra en el libro 鈥淔idel y la AHS鈥, publicado por la Casa Editora Abril en 2018.

Cada a帽o, la AHS efect煤a varias acciones dedicadas a ese profundo humanista, que desapareci贸 f铆sicamente el 25 de noviembre de 2016, incluidas la Jornada 13 de agosto en Pinar del R铆o y el ascenso al Pico Real del Turquino, punto m谩s alto del archipi茅lago, justamente el d铆a de su cumplea帽os.

Lu铆s y Sergio Sa铆z Montes de Oca, los dos poetas que motivaron el nombre de la organizaci贸n, eran miembros del movimiento revolucionario 26 de Julio y seguidores de las ideas y el ejemplo de Fidel. Fueron asesinados el 13 de agosto de 1957, a los 17 y 18 a帽os de edad, cuando el l铆der guerrillero cumpl铆a 31.

Creado en el 2013, el Dialogar, dialogar se mantiene como una plataforma para el intercambio sincero, valiente y responsable entre varias generaciones de cubanos, con l铆neas tem谩ticas relacionadas con la cultura, la historia y la sociedad en general.

Este espacio constituye un homenaje permanente al sobresaliente intelectual Alfredo Guevara, fallecido en abril de 2013, quien fue eternamente joven por sus ideas y la capacidad para polemizar y so帽ar junto a las nuevas generaciones.

Las transcripciones del Dialogar, dialogar pueden leerse en dos libros, titulados Hacia una cultura del debate, en sus vol煤menes uno y dos, los cuales fueron publicados tambi茅n por la Casa Editora Abril.


Los placeres de la melancol铆a insular: lo cubano en la poes铆a de Jos茅 Mar铆a Heredia

  1. …su poes铆a resplandece, desmaya o angustia.
  2. Jos茅 Mart铆

Jos茅 Mar铆a Heredia y Heredia (Santiago de Cuba, 1803-Toluca, M茅xico, 1839) fue un poeta de azares y dolores, de la tr茅mula y feliz melancol铆a que antecede al despido y la partida: la a帽oranza que permanece como fe de vida. Pero tambi茅n fue un poeta de libertades, del anhelo rom谩ntico e independentista de una Isla que defini贸 como propia en la hondura de sus versos. Vivi贸 anhelando la Patria pues su destino fue el destierro: el vagar y la mirada errante, pero siempre oblicua hacia la Isla. Con su poes铆a comienzan a cristalizarse en Cuba los elementos de la Naci贸n y la identidad nacional, en las evocaciones al paisaje y la naturaleza insular, y en el despertar de la conciencia independentista del pueblo cubano. Fue, sobre todo, poeta de acertada cuban铆a que 鈥渓e cant贸, con majestad desconocida, a la mujer, al peligro y a las palmas鈥, escribi贸 Mart铆[1].

Las primeras lumbres de cuban铆a en nuestras letras se evidencian en la representaci贸n de la naturaleza: desde los tiempos germinales de la poes铆a insular es la naturaleza y su representaci贸n la realidad inmediata que inspira al poeta. Pero su inmediatez f铆sica, en una isla casi paradis铆aca como Cuba, no es igual a su inmediatez po茅tica. El poeta no puede expresarla todav铆a sino a trav茅s de una concepci贸n prestada y cl谩sica, y a la vez artificial y abstracta, con cierto aire virgiliano y horaciano evidente del neoclasicismo, y muchas veces con reminiscencias barrocas de G贸ngora, Quevedo y Calder贸n de la Barca.

A esa representaci贸n de la naturaleza 鈥搒obre todo mediante la descripci贸n del paisaje como evidencia de las primeras muestras de 鈥渓o cubano鈥 en nuestra l铆rica鈥 se encamina la poes铆a insular desde Espejo de Paciencia (Silvestre de Balboa Troya y Quesada, 1608) como primer monumento del corpus literario cubano, hasta entrado el siglo XIX. Inicialmente fue la pi帽a 鈥揻ruta primero barroca y luego neocl谩sica鈥 el s铆mbolo paradis铆aco y vistoso de nuestra primera poes铆a y a la vez de Cuba, muestra de la voluptuosidad ante los ojos europeos de las bondades tropicales de la isla. La conocida oda 鈥淎 la pi帽a鈥, de Manuel de Zequeira y Arango (1764鈥1846) o 鈥淪ilva cubana鈥 (鈥淟as frutas de Cuba鈥) de Manuel Justo de Rubalcaba (1769鈥1805) son claros ejemplos de una serie de poemas buc贸licos con cierto toque rococ贸 de 鈥減oes铆a de jard铆n鈥 en cuya sucesi贸n descubrimos el acercamiento cada vez m谩s real e 铆ntimo a nuestra flora y fauna, lo que llamar铆a Cintio Vitier 鈥渓a silva descriptiva鈥[2] de nuestra g茅nesis po茅tica, literatura que 鈥渃onsiderada seriamente comienza con Heredia鈥[3].

Con Jos茅 Mar铆a Heredia la palma desplaza a la pi帽a como s铆mbolo de cuban铆a: si antes Balboa pone en manos de divinidades griegas y latinas los frutos ind铆genas, y Zequeira describe una especie de apoteosis mitol贸gica de la pi帽a (erigiendo a la fruta barroca como s铆mbolo tropical), en Heredia la palma es escala de luz, orgullo nacional, trono libre y redentor, ense帽a virginal, s铆mbolo de martirio y dolor de la Patria… Hab铆amos pasado del cesto barroco y mitol贸gico 鈥揷omo las cornucopias griegas鈥 al penacho rom谩ntico de la palma, el 谩rbol que recibe el primero y el 煤ltimo rayo de luz, a la representaci贸n ideal y erguida de la Isla como compendio de dolor y libertad, de la conciencia independentista que se iba tornando en la intelectualidad burguesa insular.

Heredia supera lo que Vitier llama 鈥渆l marco buc贸lico y la visi贸n arc谩dica鈥 del neoclasicismo insular[4]. Su poes铆a proporciona, desde las primeras obras apreciables en su temprana juventud, la interiorizaci贸n de la naturaleza, su expresi贸n cada vez m谩s desnuda y real en la comprensi贸n de lo cubano como elemento identitario. En los versos de 鈥淓n el Teocalli de Cholula鈥, uno de sus poemas m谩s conocidos y modelo elocuente de su procedimiento descriptivo, escrito, adem谩s, en plena adolescencia, Heredia muestra una naturaleza espiritualizada que sutilmente se identifica con un paisaje del alma humana. Escribe Max Henr铆quez Ure帽a en su Panorama hist贸rico de la literatura cubana: 鈥淓l poeta descriptivo suplant贸 bien pronto al poeta de amor. Encarcelaba en pocas palabras la complejidad de un vasto paisaje. Jam谩s descend铆a al detalle secundario ni a la enumeraci贸n fatigosa: su visi贸n era siempre sint茅tica y, por lo mismo intensa鈥[5].

Seg煤n 脕ngel Augier: 鈥淓l impulso afectivo fue asoci谩ndose a los elementos f铆sicos del pa铆s, y 茅stos a su vez lo acercaron lenta y sutilmente a los espirituales鈥[6]. Este es un rasgo caracter铆stico de su poes铆a: el paisaje como unidad est茅tica y sentimental creada por el alma, el paso de la naturaleza al paisaje propiamente dicho, no en el sentido pict贸rico o representativo, sino como estado de 谩nimo. Para Cintio Vitier, esa espiritualizaci贸n de la naturaleza que ser铆a caracter铆stica en su obra, muestra en Heredia dos planos, que en ocasiones se funden en uno solo: el amoroso y el patri贸tico[7]. Es caracter铆stico del romanticismo la interpenetraci贸n de sentimiento y naturaleza, a tal punto que los espect谩culos naturales resultan misterios asumidos por el mundo de las pasiones; entonces el rom谩ntico ve en la naturaleza un espejo de su alma (n贸tese en la obra de Heredia el conocido poema 鈥淣i谩gara鈥, y en la poes铆a del ingl茅s Lord Byron, 鈥淟as peregrinaciones de Childe Harold鈥).

Vemos en esa 鈥渆spiritualizaci贸n de la naturaleza鈥 de la que hablaba Vitier, una visi贸n cuban铆sima de la mujer, que se evidencia tanto en la l铆rica amatoria de Heredia, como en sus poemas patri贸ticos. Los d煤os palma-mujer y palma-patria aparecen, aunque separados, como elementos caracter铆sticos de cuban铆a en la obra de Heredia. Parejas po茅ticas que en Jos茅 Mart铆 luego se fundir谩n en un solo concepto: 鈥…las palmas son novias que esperan; y hemos de poner la justicia tan alto como las palmas鈥[8]. En la obra de Heredia vemos la relaci贸n palma-mujer plasmada en los siguientes versos de 1821: El alma m铆a/ se abraz贸 a tu mirar: entre la pompa/ te contempl茅 del estruendoso baile/ altiva y majestuosa descollando/ entre hermosura/ cual palma gallard铆sima y erguida/ de la enlazada selva en la espesura…[9]

Otro ejemplo de naturaleza cubana 铆ntimamente espiritualizada 鈥撯渆l sentimiento del paisaje鈥, seg煤n Max H. Ure帽a[10]鈥, a la vez h煤meda y tr茅mula como la voz misma del poeta, muestra la adjetivaci贸n (鈥渆l pomposo naranjo, el mango erguido鈥) que despu茅s del propio Heredia ser谩 com煤n y hasta cierto punto reiterativa, con sus luces y sombras en mayor o menor grado, en la poes铆a decimon贸nica cubana: Morada fr铆a/ de grato horror y oscuridad sombr铆a, / a ti me acojo, y en tu amigo seno/ mi tierno coraz贸n sentir茅 lleno/ de agradable y feliz melancol铆a[11].

El 鈥済rato horror鈥 de la noche herediana bajo el asilo de la espesura, ofrece un lugar de ocultamiento al nost谩lgico desamparo del desterrado, la agradable melancol铆a que marca toda la existencia del poeta, como posteriormente se evidencia en la obra de Zenea y Casal. De los arrebatos de pasi贸n se liberaba Heredia solo para entregarse a la melancol铆a o al desencanto. La ardiente y sensual nostalgia viene a ser otra contraparte po茅tica de su obra l铆rica: la deliciosa, necesaria, ardorosa y 鈥渇eliz melancol铆a鈥 herediana 鈥揺ntre la conmoci贸n de los elementos naturales y la paz de las soledades鈥 que se evidencia en su poes铆a: Desde la infancia venturosa m铆a/ era mi amor. / Aislado, pensativo/ gust谩bame vagar en la ribera/ del ancho mar[12].

El destierro, la emigraci贸n con el fr铆o del norte 鈥搎ue padecer铆an otros poetas, incluido el propio Mart铆鈥, la imagen de Cuba como para铆so perdido, se ver谩n retratados en estos versos de 鈥淧laceres de la melancol铆a鈥. Aqu铆 la nostalgia de una tierra dulce y paradisiaca, propia del romanticismo, parece condensarse en un solo verso, islas de paz y gloria semejaban, y todo el fr铆o implacable del destierro, en una sola imagen sensitiva, y bajo el agudo filo/ del hielo afinador centella el cielo[13].

Otro 鈥渆nfrentamiento鈥 de la poes铆a de Heredia con los desbordes de la naturaleza insular lo encontramos en el poema 鈥淓n una tempestad鈥. El poeta no se queda imp谩vido frente al paso del hurac谩n: admira su potencia, lo saluda en versos de profunda y profusa mirada descriptiva, que se torna adem谩s de ribetes de inspiraci贸n sagrada; es cuando su voz, hermanada al estruendo del hurac谩n, se llena de armon铆a: Hurac谩n, hurac谩n, venir te siento, / y en tu soplo abrasador/ respiro entusiasmado/ del Se帽or de los aires el aliento[14].

La palma, que ya la hemos visto convertida en mujer, aparece en su obra como s铆mbolo de la patria, como ejemplifica un pasaje de la oda 鈥淣i谩gara鈥. Ante la vertiente estadounidense de las famosas cataratas del Ni谩gara, el joven bardo desterrado escribe su poema m谩s conocido, inspirado en la famosa narraci贸n del poeta rom谩ntico franc茅s Fran莽ois鈥揜en茅 de Chateaubriand, y plasma as铆 鈥渦na de sus dos o tres obras maestras, y seguramente uno de los poemas m谩s bellos en lengua castellana鈥[15]: Mas 驴qu茅 en ti busca mi anhelante vista/ con in煤til af谩n? 驴Por qu茅 no miro/ alrededor de tu caverna inmensa/ las palmas, 隆ay! las palmas deliciosas/ que en las llanuras de mi ardiente patria/ nacen del sol a la sonrisa, y crecen/ y al soplo de la brisa del Oc茅ano/ bajo un cielo pur铆simo se mecen?[16]

A prop贸sito, escribe Cintio Vitier sobre la impronta del poema en generaciones de revolucionarios exilados: 鈥淪e帽ala este verso (鈥渓as palmas, 隆ay! las palmas deliciosas鈥) momento en nuestra historia y en nuestra sensibilidad, que estar谩 vigente hasta los d铆as de Mart铆. Para generaciones de emigrados y desterrados 鈥搇a flor del pa铆s鈥, Cuba ser谩 eso: 鈥渓as palmas, 隆ay! las palmas deliciosas鈥. Pero esta delicia, que en la visi贸n de Heredia eran los 鈥減laceres de la melancol铆a鈥, se ir谩 saturando cada vez m谩s de dolor y cambiando la nostalgia por una fren茅tica esperanza鈥[17].

Frente al Ni谩gara, le basta a Heredia con reflejar su propia agitaci贸n interior para traducir la terrible tempestad de la catarata. Dentro, el poeta desfallec铆a. 鈥淧ero, asegurar铆a luego Jorge Ma帽ach, es una inspiraci贸n de mayor sustancia la que all铆 le aguarda; una emoci贸n de grandeza desatada, la percepci贸n del poder divino y la sugerencia de la marcha ciega y fatal del destino humano hacia el abismo de dolor鈥[18].

Si bien se evidencian en Heredia las parejas palma-mujer y palma-patria como compendio y s铆mbolo de cuban铆a, a la par de la descripci贸n del paisaje cubano como espejo del alma del poeta, es la dimisi贸n patri贸tica de su obra otro rasgo caracter铆stico y por el que ha sido recordada su figura l铆rica. Partamos de un punto necesario para comprender esta faceta de la amplia obra herediana: Heredia inicia lo que llamaremos 鈥渋luminaci贸n po茅tica de Cuba鈥 desde el destierro, luego de ser acusado de participar en la conspiraci贸n Soles y Rayos de Bol铆var, en 1823; as铆 inaugura una larga tradici贸n de creadores e 鈥渋nspiraciones鈥 del exilio y la di谩spora. Sin la mirada melanc贸lica del exilio pol铆tico no habr铆a exaltaci贸n po茅tica ni a帽oranza hacia la tierra natal, y por tanto tampoco deseos independentistas. Esto marca, como estigma, la obra del poeta santiaguero, a quien Mart铆 llam贸 el primer poeta de Am茅rica.

En las cataratas del Ni谩gara una placa de bronce, con el rostro del poeta y varias estrofas de su conocida oda, recuerdan la visita que el 15 de julio de 1824 hiciera a ese sitio el primer gran poeta de Cuba y Am茅rica Latina.

Pero en el joven Heredia, la vocaci贸n patri贸tica no surge de manera espont谩nea; es, m谩s bien, una especie de evoluci贸n que termina siendo cristalizaci贸n patri贸tica y revolucionaria en su poes铆a. 鈥淩eci茅n llegado a M茅xico 鈥揺scribe 脕ngel Augier en su ensayo La poes铆a de Jos茅 Mar铆a Heredia鈥 el concepto de 鈥減atria鈥 para Jos茅 Mar铆a era el mismo sustentado por su padre: atribuido a Espa帽a en el sentido maternal emanado de un mal entendido derecho hist贸rico. As铆 como el magistrado [un espa帽ol liberal de Am茅rica que hab铆a escrito Memoria de las revoluciones de Venezuela] desde su posici贸n jur铆dica, propugnaba la avenencia de los patriotas latinoamericanos a un r茅gimen espa帽ol de garant铆as constitucionales, que en la misma Espa帽a era fugaz e ilusorio, su hijo poeta entonaba loas a jefes militares colonialistas 鈥揷omo Barradas y Apodaca鈥 por su aparente pol铆tica persuasiva frente a los soldados de la independencia, o a Fernando VII por el transitorio restablecimiento de la Constituci贸n de 1812鈥[19]. Ejemplifican esto los poemas 鈥淓spa帽a libre鈥 y el 鈥淗imno patri贸tico al restablecimiento de la Constituci贸n鈥, pero no era su voz la de un separatista, sino la de un defensor de la libertad. Incluso ya hab铆a escrito, a ra铆z del tratado sobre la abolici贸n del comercio de esclavos que impuso Inglaterra a Espa帽a, su 鈥淐anci贸n hecha con motivo de la abolici贸n del comercio de negros鈥 (o 鈥淓n la abolici贸n del comercio de negros鈥), donde su esp铆ritu clama justicia, no sin cierto agradecimiento biso帽o al gobierno espa帽ol por acordar la abolici贸n.

Durante su primera estancia en M茅xico, donde acompa帽a a su padre (la familia de Heredia fue tan trashumante como el propio bardo, movi茅ndose entre Santo Domingo, Cuba, Venezuela, M茅xico…) con solo diecis茅is a帽os y sin aparente motivaci贸n pol铆tica, escribe al compatriota que regresa a Cuba: 隆Feliz Alpino, el que jam谩s conoce/ otro cielo ni sol que el de su patria! (…) 隆Oh! 隆C贸mo palpitante saludara/ las dulces costas de la patria m铆a/ al ver pintada su distante sombra/ en el tranquilo mar del mediod铆a! (…) Hermoso cielo de mi hermosa patria, 驴no tornar茅 yo a verte?[20]

En esta primera etapa mexicana surge en Heredia el sentimiento de libertad como suprema aspiraci贸n del hombre; su poes铆a comienza a ser muestra de ello. As铆 comienza a fraguar la conformaci贸n de su identidad nacional, aquello que lo aleja un poco de su padre y lo acerca a la isla doliente y querida: Cuba como tierra de su nacimiento y est铆mulo para moldear su emoci贸n patri贸tica. En la ausencia, el recuerdo se enlazaba dulcemente (鈥渓a dulce melancol铆a鈥) a la naturaleza insular, el sol tropical y las noches criollas, testigos de sus d铆as de felicidad, esa que crey贸 encontrar en Cuba, la nostalgia al suelo nativo que bojea en su alma la idea y el sentir de la patria.

Heredia se integr贸 as铆 a un magno fen贸meno de cristalizaci贸n de la espiritualidad, en el preciso instante en que los sucesos ocurridos en la metr贸polis, sus colonias americanas y en la propia Cuba, estremec铆an los andamios del sistema espa帽ol. Era el momento en que en la Isla, a la sombra del movimiento constitucional, que hizo proliferar, en la Cuba, la imprenta y las publicaciones seriadas, se debat铆an las cada vez m谩s hondas contradicciones ideol贸gicas y de intereses entre criollos y peninsulares. Mientras los integristas polemizaban con los reformistas, y los constitucionalistas con los absolutistas, en la sociedad criolla las ideas de independencia proliferaban al est铆mulo de la gesta bolivariana. Para entonces en Heredia, la patria ya no era Espa帽a, sino Cuba.

Escribir铆a entonces, luego de enrolarse en Matanzas en la logia Caballeros Racionales, una de las ramas del movimiento Soles y Rayos de Bol铆var, el poema 鈥淎 la insurrecci贸n de Grecia en 1820鈥, donde vislumbra un futuro de libertad para su patria en el ejemplo de lucha del pueblo griego: Por el alma libertad: miro a mi patria/ a la risue帽a Cuba, que en la frente/ eleva al mar de palmas coronada/ por los mares de Am茅rica tendiendo/ su gloria y su poder鈥[21]

En octubre de 1823, al saber que la conspiraci贸n hab铆a sido descubierta, escribi贸 en Matanzas el poema 鈥淟a estrella de Cuba鈥, que inaugur贸 la poes铆a cubana revolucionaria. Escribe as铆 Heredia uno de sus versos m谩s conocidos: Nos combate feroz tiran铆a/ con aleve traici贸n conjugada/ y la estrella de Cuba eclipsada/ para un siglo de horror queda ya. / Que si un pueblo de dura cadena/ no se atreve a romper con sus manos/ bien le es f谩cil mudar de tiranos/ pero nunca ser libre podr谩[22].

Indignado el poeta, fulmina con sus limpios versos al tirano opresor, pero la estrella que despunta en este poema qued贸 fija desde entonces como uno de los s铆mbolos de anhelo de libertad del pueblo cubano, al punto de aparecer en el tri谩ngulo rojo de la bandera nacional, como se refleja tambi茅n en el escudo otro de los s铆mbolos heredianos: la palma. Adem谩s ya Heredia formula una decisi贸n que ser铆a escrita con sangre en nuestras contiendas independentistas y se refleja en el Himno Nacional, 鈥渕orir por la patria es vivir鈥.

Tiempo despu茅s, desterrado y en viaje de Estados Unidos a M茅xico 鈥揳l cual le cant贸 en muchas ocasiones y hasta intent贸 crear para la naci贸n azteca un Himno Nacional鈥 vuelve a divisar en el mar la isla lejana que se repite como un quejo, como un largo acorde doloroso. Heredia divisa las alturas del Pan de Matanzas, al que tambi茅n le cantar铆a Pl谩cido, y en donde esperan la madre, los amigos, la novia; escribe entonces el famoso 鈥淗imno del desterrado鈥 (1825). Pero esta isla no es la misma de otros poemas: es una isla doblemente lejana, isla imposible, a la que solo podr谩 volver por poco tiempo, enfermo y desilusionado; acogi茅ndose a una amnist铆a vigente y bajando la cabeza ante el Capit谩n General Miguel Tac贸n.

Quiz谩 sea Mart铆 quien mejor defina los d铆as del regreso de Heredia a Cuba: 鈥淵 al ver Heredia criminal a la libertad, y ambiciosa como la tiran铆a, se cubri贸 el rostro con la capa de tempestad, y comenz贸 a morir. (…) Si para vivir era preciso aceptar con la sonrisa mansa la complicidad con los lisonjeros, con los hip贸critas, con los malignos, con los vanos, 茅l no quer铆a sonre铆r ni vivir. (…) transparente ya la mano noble y peque帽a, con la 煤ltima luz en los ojos, el poeta que hab铆a tenido valor para todo, menos morir sin volver a ver a su madre y a sus palmas鈥[23].

En el 鈥淗imno del desterrado鈥 escribe Heredia uno de sus poemas de m谩s tr谩gica hondura: 隆Tierra! claman: ansiosos miramos/ al conf铆n del sereno horizonte鈥/ Es el Pan… En su falda respiran/ el amigo m谩s fino y constante/ mis amigas preciosas, mi amante…/ 隆Qu茅 tesoros de amor tengo all铆! Y m谩s lejos, mis dulces hermanas/ y mi madre, mi madre adorada/ de silencio y dolores cercada/ se consume gimiendo por m铆. Cuba, Cuba, que vida me diste, dulce tierra de luz y hermosura, 隆cu谩nto sue帽o de luz ventura/ tengo unido a tu suelo feliz![24]

El poeta trasluce la ansiedad, los l铆mites de la insularidad (esa poderosa palabra que nos turba y vendr铆a a ser tema socorrido en la siguiente poes铆a cubana), el mundo que ha dejado atr谩s y que anhela reencontrar… La nostalgia del suelo nativo, originada por la novia y la familia, bosqueja en su esp铆ritu la idea y la intuici贸n de la patria, a la que ans铆a retornar. El poema es, a la vez, claro ejemplo del patriotismo herediano, de su anticolonialismo: la cocci贸n de la palabra patria y las ideas independentistas del bardo, de un sedimento de pa铆s y Naci贸n: 隆Cuba! Al fin te ver谩s libre y pura/ como el aire de luz que respiras/ cual las ondas hirvientes que miras/ de tus playas la arena besar/ Aunque viles traidores te sirvan/ del tirano es in煤til la sa帽a/ que no en vano entre Cuba y Espa帽a/ tiende inmenso sus olas el mar[25].

En su poes铆a Heredia refleja, en medio de la belleza ed茅nica de la isla, 煤nico 谩mbito en que circunscrib铆a nuestra poes铆a antes de Heredia, los problemas de la conciencia, los ideales, la indignaci贸n… Al deslumbramiento de la naturaleza se antepone la vigilia, la preocupaci贸n por el destino del pa铆s, el sentimiento cada vez m谩s agudo, camino al odio y la ira del esp铆ritu contra el opresor, la responsabilidad por la patria y su destino… Heredia, adem谩s de los elementos cubanos que define e interioriza, es el primero de nuestros poetas que le infunde aliento espiritual al paisaje cubano, y el primero tambi茅n que valora la isla en funci贸n de la distancia, de la lejan铆a del exilio en que vivi贸 el poeta: atm贸sfera propia del mito de la isla que jugar谩 siempre un papel decisivo en nuestra sensibilidad. Sin dudas, la primera iluminaci贸n l铆rica de Cuba, se verifica y viene a dar sus luces desde el exilio. Pero es con Heredia que la isla a帽orada se convierte en patria: no solamente en tierra natal, sino en patria que ilumina, brilla y refleja distante, lejana en el mapa, quiz谩 hasta inalcanzable, pero Patria… Para Cintio Vitier: 鈥淐on Heredia la isla se vuelve, no solo distante, sino tambi茅n lejana, porque ha entrado en su intimidad, en su deseo, en el anhelo de su alma. Cuba empieza a ser esperanza a la vez que nostalgia; cielo futuro, que no se gozar谩 nunca, a la vez que para铆so perdido鈥[26].

Heredia fue un poeta desigual. Quiz谩 por eso Max Henr铆quez Ure帽a lamente que en la poes铆a civil de Heredia predomine la t贸nica prosaica y declamatoria. Sin embargo, para Mart铆, 鈥渆l lenguaje de Heredia es otra de sus grandezas, a pesar de esos defectos que no han de excus谩rsele, a no ser porque estaban consentidos en su tiempo, y a煤n se ten铆an por gala: porque la poes铆a, que es arte, no vale disculparla con que es patri贸tica o filos贸fica, sino que ha de resistir como el bronce y vibrar como la porcelana鈥[27].

La cambiante situaci贸n pol铆tica de M茅xico lo desilusion贸. El poeta civil hab铆a enmudecido. La fe que aprendi贸 de ni帽o, y un triste anhelo a Cuba, le inspiraron sus 脷ltimos versos. Muri贸 en la ciudad de M茅xico, el 12 de mayo de 1839. Sus restos terminaron luego en una tumba com煤n. Ten铆a 35 a帽os.

En las cataratas del Ni谩gara una placa de bronce, con el rostro del poeta y varias estrofas de su conocida oda, recuerdan la visita que el 15 de julio de 1824 hiciera a ese sitio el primer gran poeta de Cuba y Am茅rica Latina.

Mientras, Heredia sigue escuchando, en los placeres de la melancol铆a insular, el precipitar de ese inmenso 鈥渢rueno de agua鈥 que es el Ni谩gara. Tratando de ver, entre los torrentes, una palma cubana erguirse a las alturas.

Notas:

[1] 鈥淗eredia鈥 (1889): Discurso pronunciado en Hardman Hall, Nueva York, el 30 de noviembre de 1889, en Jos茅 Mart铆, Obras Completas, Volumen V, 1976. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, Instituto Cubano del Libro (ICL).

[2] Cintio Vitier (1970): Lo cubano en la poes铆a. La Habana: Ed. Letras Cubanas, Instituto del Libro, p. 43.

[3] Roberto M茅ndez Mart铆nez (2008): En la paz de estos desiertos. Pinar del R铆o Ediciones Almargen, Ed. Cauce, p. 18.

[4] Cintio Vitier, 铆dem, p. 44.

[5] Max Henr铆quez Ure帽a (2006): Panorama hist贸rico de la literatura cubana, Tomo 1, La Habana: Editorial F茅lix Varela, 2006, p. 131.

[6] 脕ngel Augier (2003): 鈥淟a poes铆a de Jos茅 Mar铆a Heredia鈥, en Obra po茅tica, Jos茅 Mar铆a Heredia, La Habana: Ed. Letras Cubanas, p. 10.

[7] Cintio Vitier, 铆dem, p. 75.

[8] Discurso en el Liceo cubano de Tampa, 26 de noviembre de 1891. Estudiado por Vitier, 铆dem, p. 76.

[9] 鈥淎…, En el baile鈥. Jos茅 Mar铆a Heredia (2003). Obra po茅tica. Compilaci贸n y pr贸logo de 脕ngel Augier. La Habana: Ed. Letras Cubanas, p. 23. (Todas las citas de la obra de Heredia pertenecen a esta edici贸n).

[10] Max Henr铆quez Ure帽a, 铆dem.

[11] 鈥淓l desamor鈥, Heredia, p. 35.

[12] 鈥淧laceres de la melancol铆a鈥, Heredia, p. 190. Heredia inaugura, adem谩s, la poes铆a al/del mar. V茅ase su canto 鈥淎l oc茅ano鈥, que, dado la misma vida trashumante y hasta cierto punto errante del poeta, es elemento habitual de su lira.

[13] 脥dem.

[14] Heredia, 铆dem, p. 223.

[15] Jorge Ma帽ach, citado en Leonardo Padura (2012): 鈥淓l Ni谩gara y Heredia鈥, en Un hombre en una isla, Cr贸nicas, ensayos y obsesiones: Santa Clara Ediciones, Sed de belleza, p. 275.

[16] Heredia, 铆dem, p. 236.

[17] Cintio Vitier, 铆dem, p. 84.

[18] Citado en Padura, 铆dem, p. 274.

[19] 脕ngel Augier, 铆dem, p. 11.

[20] 鈥淎 Alpino鈥, Heredia, 铆dem, p. 10.

[21] 铆dem, p. 83.

[22] 脥dem, p. 100.

[23] Jos茅 Mart铆 (1976): Obras Completas. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, Instituto Cubano del Libro (ICL), p. 174-175.

[24] Heredia, 铆dem, p. 114.

[25] 脥dem, p. 117.

[26] Cintio Vitier, 铆dem, p. 88.

[27] Jos茅 Mart铆: Obras completas, 铆dem, p. 137.


Pensar la ciencia. Riesgos para un joven investigador y c贸mo manejarlos (V)

驴C贸mo mantener una relaci贸n saludable con tu tutor?*

En este post continuamos explorando las relaciones que se establecen entre el investigador joven y el tutor. Compartimos consejos y experiencias que te ayudar谩n a maximizar las ense帽anzas que trae consigo el trabajo con profesionales de m谩s calibre. Como hemos visto, la funci贸n del tutor es introducirte en el c铆rculo de acad茅micos que sostienen la 鈥渃onversaci贸n鈥 de la ciencia en un determinado campo. Para ello, te asiste en el dise帽o de una estrategia formativa a corto y mediano plazo orientada al desarrollo de capacidades. 驴Qu茅 capacidades? Pues, cualidades imprescindibles para ejercicio profesional divididas en cuatro 谩reas fundamentales: habilidades intelectuales, eficacia personal, organizaci贸n de la investigaci贸n y, finalmente, relaciones e influencia. En pr贸ximos posts entraremos un poco m谩s en cada una de estos sets de destrezas. As铆 que, 隆estate atento al Portal del Arte Joven Cubano!

Ya s茅 lo que piensas. No recuerdas que tutor te haya mencionado nada de esta estructura. Solo rememoras tareas, libros recomendados y revisiones sumamente cr铆ticas de tus ep铆grafes. O peor, poca atenci贸n, ning煤n seguimiento y revisiones superfluas y demoradas. Si te ves en alguno de estos extremos es por dos motivos: por un lado, tu tutor nunca te explic贸 tu programa de entrenamiento y, por tanto, avanzabas a ciegas; o 茅l mismo nunca dise帽贸 tu desarrollo y, en consecuencia, viajabas dando tumbos. Evidentemente, ninguna de las dos opciones es buena para ti.

Entonces, 驴qu茅 es una relaci贸n saludable entre tutor-investigador joven? Pues es una mancuerna donde cada una de las partes tiene una clara conciencia acerca de su papel y, con una filosof铆a colaborativa, se asisten mutuamente para el logro de objetivos comunes. Como ves, la relaci贸n con tu supervisor es tan importante que no puede ser dejada al azar. Debe ser gestionada y requiere un acercamiento estrat茅gico. En este post te doy cuatro claves para ayudarte construir un v铆nculo con tu supervisor de tesis que te sirva para potenciar tu crecimiento.

Recuerda que las im谩genes del post, y otras much铆simas, las encontrar谩s en www.phdcomics.com.

S茅 consciente de las expectativas que se tienen de ti

Cuando uno ingresa a un programa doctoral, tambi茅n se asocia a proyectos de investigaci贸n. Estos proyectos tienen salidas concretas, plazos que cumplir y un sinf铆n de par谩metros que miden su rendimiento. A menudo, vemos estas estructuras como algo que no tiene que ver con uno. 鈥淒e eso se encargan los doctores鈥, decimos; porque, en efecto, se trata de sistemas de organizaci贸n de la ciencia que superan con creces nuestro alcance.

No obstante, debes tener claro que, al incorporarte a estos proyectos, te conviertes en un engranaje vital de su articulaci贸n. Las tesis doctorales son uno de los indicadores m谩s relevantes de cualquier orden acad茅mico. Por tanto, si bien al comienzo puede que te sientas alienado, en la medida que pasen los a帽os sentir谩s como todos los investigadores que en un comienzo apenas reparaban en ti, de repente van a estar pendientes de tus avances, retrocesos y estancamientos.

Tu tutor es el primer interesado en tus progresos, ya que, probablemente, investigues algo que se alinea a sus intereses. Por eso, mi primer consejo es que debes tener claro cu谩les son las expectativas que se tienen de ti. Solo entonces podr谩s traducir esas esperanzas en entregables concretos (experimentos, entrevistas, art铆culos publicados, eventos, softwares, archivos, lo que sea que est茅s construyendo), te permitir谩 establecer prioridades y garantizar谩s un adecuado nivel de satisfacci贸n en tu entorno.

S茅 diligente

Un elemento central de toda la actividad cient铆fica es el tiempo. Cuando uno piensa en la investigaci贸n, vienen a la mente resultados, t铆tulos, conocimiento, relaciones, pr谩cticas espec铆ficas, etc. Todas estas cosas se realizan a contrarreloj. Los plazos son condicionantes de toda la acci贸n acad茅mica y siempre es menos del necesario para alcanzar un resultado 贸ptimo. Por ese motivo, tu tutor te orientar谩 ejercicios asociados a tiempos concretos. 隆Cumple tus fechas!

Este es, quiz谩s, el indicador que m谩s le importar谩 a tu supervisor. Una vez que elaboraste tu programa de trabajo y tu tutor lo aprob贸, aj煤state a 茅l. S茅 preciso y cumple con las tareas en las fechas previstas. Ten en cuenta que (no importa cu谩nto trabajo tengas que hacer) tu tutor siempre tiene m谩s cosas que atender que t煤 y que 茅l invierte su energ铆a en formarte a ti. Cumplir los plazos asegura que 茅l no sienta que est谩 perdiendo su tiempo contigo.

Para ser diligente debes ocuparte de dos cosas. Una: tu plan de trabajo debe ser lo m谩s espec铆fico posible, tanto en tareas como en la duraci贸n necesaria para cumplimentarlas. Esto es algo que se hace al comienzo de la investigaci贸n y que ir谩s adaptando a medida que avances. Traza tareas peque帽as, puntuales, s茅 realista en su descripci贸n y t茅rminos. Impr铆melo y tenlo al alcance de la mano.

Dos: siempre que te re煤nas con tu tutor, aseg煤rate de enviarle varios d铆as antes del encuentro, un informe del trabajo realizado. Es decir, si tu tarea era realizar una serie de lecturas, por ejemplo, elabora entonces un documento donde resumas los puntos de vista de los autores revisados. As铆, la reuni贸n estar谩 claramente orientada a discutir la calidad de lo que has hecho y tu tutor se concentrar谩 en corregir tus deficiencias y potenciar tus virtudes. Adem谩s, dado que la tesis no es m谩s que un reporte de investigaci贸n, las notas para tus reuniones te sirven de material base para la redacci贸n de ese mismo informe final. Doble ganancia.聽聽

S茅 proactivo

A nadie le gusta que lo molesten cada cinco minutos con preguntas acerca de qu茅 hacer. A tu tutor, menos. Lograr la independencia como investigador debe ser un objetivo personal para ti. Eso no significa que no busques ayuda cuando tengas inconvenientes. Todo lo contrario, ser proactivo significa que eres capaz de reconocer tus problemas, tomar las decisiones adecuadas para superarlos y emprender el camino hacia su soluci贸n. Debes construir una red de colaboraci贸n que acuda a tu servicio si lo necesitas.聽

Te recomiendo dos t茅cnicas. La primera, la tomo del dise帽ador Ben Burns, quien dice que: 芦si lo que quieres saber lo puedes 鈥済ooglear鈥, no preguntes禄. El acceso a la informaci贸n que se tiene hoy triplica el conocimiento acumulado por la humanidad en siglos. 脷salo, explora, halla alternativas. En Internet, no solo encontrar谩s un mill贸n de tutoriales y conferencias; sino que, participando en los foros existentes, podr谩s intercambiar con otros j贸venes que posiblemente ya se hallan enfrentado a tu mismo problema.

La segunda t谩ctica es construir lazos con otros investigadores de tu grupo doctoral (o de maestr铆a o licenciatura, da igual). Tus colegas ser谩n tus principales aliados a lo largo de los a帽os que dura el proceso de obtenci贸n de un t铆tulo acad茅mico. Con ellos, no solo pasar谩s much铆simo tiempo, sino que compartir谩s problem谩ticas similares, algunas relacionadas con la ciencia, pero otras muchas que tienen que ver con la vida misma. En mi caso, siempre digo que lo m谩s valioso que gan茅 con el doctorado fue una red de amigos extraordinarios de muchas partes del mundo, gente que no dud贸 en ayudarme cuando lo necesit茅 y con los que, aun hoy, contin煤o colaborando.聽

Con la puesta en acci贸n de estas ma帽as, no tendr谩s que recurrir a tu tutor cada dos por tres. Ser proactivo asegurar谩 que, cuando preguntes, te prestar谩 toda su atenci贸n porque sabe que es algo que no puedes resolver por ti mismo. De igual forma, ser independiente y h谩bil har谩 que tu tutor te tenga en alta estima.

S茅 formal

He aqu铆 un punto cr铆tico. Debes acostumbrarte a establecer v铆nculos de acuerdo con las convenciones del 谩mbito acad茅mico. Tu supervisor no es tu familia, no es tu amigo鈥 al menos inicialmente. La aspiraci贸n 煤ltima es que, una vez que culmines el proceso de investigaci贸n, sean colegas. 驴Por qu茅 es dif铆cil verlo as铆? Pues porque la correlaci贸n entre mentor y disc铆pulo reproduce un sistema de que ya has visto en la estructura familiar. Muchas veces el tutor es asumido como una figura paternal. Esto es un grave peligro que puede llevar a insatisfacciones profundas.

La formalidad implica un trato de respeto. A lo largo del proceso de investigaci贸n, la red de contactos de tu tutor ser谩 parcialmente transferida a ti. Esto es una ganancia extraordinaria, pues har谩 que entres en contacto con especialistas que solo has conocido en libros. Asume cada encuentro gestionado a trav茅s de tu tutor como si fuera una entrevista de trabajo. Ya sea haciendo entrevistas, participando en alg煤n seminario o conferencia, o simplemente en el pasillo de la universidad, estos acad茅micos (que no te conocen) te asocian inmediatamente a la figura de tu supervisor. Conducirte siguiendo las normas adecuadas garantiza adem谩s que tu tutor no dudar谩 en recomendarte a otros colegas.

La investigaci贸n cient铆fica es un ejercicio muy dif铆cil. Requiere un largo proceso de acumulaci贸n de conocimientos y habilidades. Tu tutor provee una ayuda invaluable en el cultivo y control de esta evoluci贸n. Las cuatro pautas mencionadas arriba deben ser principios rectores de tu comportamiento en el espacio acad茅mico, porque har谩n que los obst谩culos y dificultades que surjan se concentren en 谩mbitos identificables e incidir谩s en que tu tutor tenga siempre la mejor disposici贸n para asistirte a superarlos. Cimenta tu futuro, haz tu parte.

 

 

*El autor es profesor del聽Dpto. Historia del Arte, Universidad de Oriente

carloslloga88@gmail.com


Nuevos tiempos, viejas l贸gicas

La victoria de Joe Biden en las recientes elecciones de Estados Unidos tiene m煤ltiples implicaciones para la pol铆tica interna y externa de la naci贸n norteamericana. Uno de los temas donde se espera un cambio de pol铆tica es en el caso de Cuba, donde muchos consideran que Biden puede dar continuidad a las pol铆ticas iniciadas cuando era vicepresidente de Barack Obama.

El posible retorno a una pol铆tica de relativo deshielo en las relaciones Cuba-Estados Unidos ha llevado a la maquinaria ideol贸gica que adversa el proyecto de la Revoluci贸n cubana a retomar una narrativa que ya se aplic贸 extensamente durante el acercamiento de la 煤ltima etapa de Obama.

El sentido fundamental de esta narrativa es la de presentar las relaciones entre ambos pa铆ses como relaciones sim茅tricas, donde ambos deben hacer concesiones para lograr un pleno entendimiento. As铆, mientras se espera del gobierno norteamericano un levantamiento o, al menos una flexibilizaci贸n del bloqueo, se le exige al gobierno cubano una agresiva reforma econ贸mica que acerque las din谩micas de la econom铆a interna a las din谩micas de cualquier econom铆a de mercado. Para este fin, se defiende un proceso de privatizaci贸n que ponga las principales empresas y recursos del pa铆s, hoy propiedad del estado, en manos del sector privado y se cuestiona y torpedea la existencia de una econom铆a planificada.

Solo llevando adelante de forma decidida estas reformas, afirman toda una pl茅yade de analistas, el estado cubano podr谩 demostrar la buena voluntad indispensable para avanzar en la normalizaci贸n de las relaciones con Estados Unidos.

Convendr铆a detenernos con m谩s detenimiento en estos supuestos.

En primer lugar se afirma el equilibrio entre ambas partes en la mesa de negociaciones. Este planteamiento desconoce, o pretende desconocer, la profunda asimetr铆a sobre la cual se sustenta lo que los historiadores han dado en llamar 鈥渄iferendo Cuba-Estados Unidos鈥.

Dando un vistazo r谩pido a la historia de las relaciones comunes, Cuba ha sido siempre la parte vulnerada y vulnerable. Desde su inclusi贸n como una apetencia temprana del joven estado norteamericano a principios del siglos XIX, los Estados Unidos no han hecho otra cosa que torpedear por diversas v铆as el acceso de los cubanos a la plena independencia y soberan铆a nacional.

Desde las gestiones iniciales por impedir que la entonces colonia espa帽ola cayera en manos de otra potencia mejor pertrechada para defenderla que la desgastada metr贸poli, pasando por las diversas acciones para boicotear el esfuerzo de los independentistas cubanos, hasta su intervenci贸n bajo pretexto en la Guerra del 95, cuyo resultado final ser铆a la ocupaci贸n militar de Cuba y la exclusi贸n de los patriotas cubanos del Tratado de Par铆s.

La rep煤blica que naci贸 en el siglo XX era una rep煤blica condicionada por la Enmienda Platt, penetrada y endeudada por el capital norteamericano y con presencia militar permanente, en virtud del Tratado de Bases Navales y Carboneras ratificado en 1903 por Tom谩s Estrada Palma. Como resultado de este convenio, todav铆a hoy Estados Unidos mantiene una base naval en territorio cubano, un s铆ntoma m谩s de asimetr铆a.

La Revoluci贸n cubana de 1959 afect贸 sin dudas al capital norteamericano y sus intereses en la isla, a la cual ve铆an como una dependencia privada. La escalada de tensiones posterior llev贸 a que Kennedy estableciera en febrero de 1962 el cerco comercial, econ贸mico y financiero contra Cuba, que ser谩 luego convertido en ley en 1992 y 1995. Esta serie de medidas tienen un car谩cter esencialmente unilateral y han tenido en la administraci贸n de Donald Trump una escalada exponencial.

No hay, atendiendo solamente a lo aqu铆 apuntado, simetr铆a posible entre una potencia y una isla asediada que resiste. Aceptar esta l贸gica ser铆a montarnos en un tren que nos lleva a ceder posiciones y recibir a cambio lo que no es m谩s que el derecho de cualquier pueblo independiente: el respeto de su soberan铆a.

Otro de los supuestos, que es casi uno de los mitos fundamentales del modelo econ贸mico neoliberal que se viene imponiendo en el mundo desde la d茅cada del setenta, es el de la necesidad de liberar las fuerzas del mercado como premisa indispensable para cualquier desarrollo futuro en Cuba y cualquier entendimiento pleno con el vecino norte帽o.

La base de esta tesis es suponer el mercado como un ente abstracto con capacidad de autorregulaci贸n propia. Detr谩s de esta afirmaci贸n esencialmente ideol贸gica, lo que se pretende es ocultar el hecho objetivo de que el misterioso mercado no es otra cosa que relaciones humanas. Relaciones de producci贸n, compra y venta. Relaciones que no funcionan al margen de los seres humanos y del control social, sino que por el contrario son producidas por estos y pueden, y deben, por ende, ser controladas por estos.

Imponer esta visi贸n natural del mercado, como un organismo aut贸nomo con capacidad de funcionar al margen de la sociedad, implica tambi茅n presentar como naturales las relaciones cosificadas que se derivan de la producci贸n mercantil. Presentar como inevitable, como esencia humana, todas las violencias y desigualdades que el sistema capitalista ejerce sobre las sociedades y legitimar, en 煤ltima instancia, el predominio del gran capital.

Esta l贸gica es la que subyace detr谩s de tantos llamamientos liberalizadores a la econom铆a cubana y de tantos enemigos jurados de la econom铆a planificada. Es un elemento que debemos tener en cuenta a la hora de abordar las necesarias reformas econ贸micas en las que est谩 inmerso actualmente el pa铆s.

Aceptar entonces el di谩logo con Biden, en caso de que se diera, no solo es necesario, sino tambi茅n positivo para el mejor entendimiento de dos naciones vecinas geogr谩ficamente. Puede contribuir al acercamiento entre dos pueblos y a la reconstituci贸n de v铆nculos con una comunidad cubana en el exilio con la cual las relaciones no siempre han sido fluidas. Tambi茅n puede ser bueno para la econom铆a de un pa铆s peque帽o, castigado por duras sanciones, que sin dudas se beneficiar铆a de cualquier alivio relativo que pueda surgir.

Pero todo el proceso se debe llevar con plena conciencia de la desigualdad entre los actores involucrados y de la intenci贸n declarada de subvertir el orden pol铆tico y social existente en Cuba. Es preciso andar con cuidado, sin prisas ni concesiones que puedan comprometer el futuro socialista y soberano de esta isla rebelde.

聽*Tomado del blog Me muero como viv铆


Antonio L贸pez: hechizo de canciones y ficci贸n

Llegu茅 a su nombre por la lectura de su primer t铆tulo desde un estante en la otrora 谩rea de Investigaci贸n de la M煤sica Pablo Hern谩ndez Balaguer. Tiempo despu茅s nos conocimos por mediaci贸n de otro gran amigo e intelectual cubano, Joaqu铆n Borges-Triana. Prepar谩bamos la edici贸n correspondiente al 2010 del Festival de la Trova 鈥淧epe S谩nchez鈥 y Joaco me sugiri贸 invitarlo al espacio te贸rico. Aquella fue una celebraci贸n de las trascendentales, con sismo y r茅plicas incluidos. A los investigadores santiagueros, manzanilleros y de Guant谩namo nos acompa帽aron estudiosos como el propio Joaqu铆n, Alicia Vald茅s, Ana Casanova, Alain Guti茅rrez, entonces fot贸grafo del Centro Pablo, y 茅l. Tuve el privilegio de compartir tanto los espacios acad茅micos como los trovados almuerzos, conciertos, descargas nocturnas y hasta el viaje al Santuario del Cobre. A partir de entonces, Antonio L贸pez S谩nchez se me hizo Tony, el amigo, periodista y escritor cuya obra creci贸 a zonas y reconocimientos literarios, incluso insospechados por 茅l.

Arribas a la Universidad en la carrera de Comunicaci贸n Social, la 鈥渢rovadicci贸n鈥, 驴antes o despu茅s?

La trova-dicci贸n, y todo el resto de mi confesa meloman铆a, estuvieron casi desde siempre. Te hago una an茅cdota y creo que en buena medida sirve de referencia. De muy, muy peque帽o, tal vez cuatro o cinco a帽os, ten铆a una guitarrita de juguete y le hac铆a unos 鈥渞ecitales鈥 a mi abuela (que encima dec铆a que yo cantaba bien, nada como tener abuelita). El final de estas actuaciones, en la sala de mi casa, siempre era con Te doy una canci贸n, de Silvio Rodr铆guez. Las canciones se quedaron a acompa帽arme, pero lo que s铆 no se cumpli贸 del sue帽o fue la guitarra. Esa la cambi茅 por las palabras en alg煤n sitio del camino. De todas formas, tengo amigos m煤sicos y trovadores muy generosos que, en descargas y hasta alguna que otra vez en escena, me acompa帽an con sus sonidos y me dejan 鈥渆char un par de temas鈥 para matar el enano. Igual, aunque sea en manos de otros, la guitarra sigue conmigo.

Qu茅 herramientas tomaste de tu disciplina para hacer de la trova m谩s all谩 del disfrute, objeto de estudio.

El periodismo implica entrenar la capacidad de observaci贸n y afinar bien los canales propios de comunicaci贸n para trasmitir eso que observas. Un periodista es muchas veces un intermediario entre un hecho, sea una canci贸n o una guerra, y un p煤blico que por tu trabajo descubre o hasta interpreta contigo este hecho. Eso conlleva una 茅tica, un compromiso con la verdad y, aunque en muchos g茅neros period铆sticos la opini贸n de un analista es importante, muchas veces hasta ese an谩lisis incluye tambi茅n ser lo m谩s imparcial posible y dejar que las personas hagan su propia interpretaci贸n y no se queden con la de ese intermediario. Mi carrera me ayud贸 a escuchar mejor, a escudri帽ar detr谩s de una obra, de su autor, de los contextos e historias de ambos y luego a tratar de cont谩rselo al resto, para que no se lo pierdan.

Estos acercamientos como oyente y joven investigador confluyeron en el ejercicio de tu tesis de grado dedicada a la Nueva Trova. Para la ocasi贸n tuviste tutor铆a y tribunal de lujo. Rememoremos aquel momento.

Mi generaci贸n tuvo la fortuna de que todav铆a nos tocaron como profesores grandes 鈥渕onstruos鈥 de la academia y la ense帽anza de este pa铆s. A pesar del dur铆simo periodo donde me toc贸 estudiar (del 93 al 98 del siglo pasado), la Universidad fue para m铆 un tr谩nsito muy importante, placentero y formador. Mi carrera, la defensa de mis tesis, y, por supuesto, su hechura previa, me permitieron descubrir que yo era un periodista y que incluso pod铆a hacer algo porque mi disfrute musical fuera tambi茅n del pr贸jimo. En predios m谩s 鈥渦niversales鈥, pod铆a aportar un grano de arena con mi trabajo para preservar y esclarecer en algo la riqu铆sima historia trovera y cultural de este pa铆s.

Del lujo de la tutor铆a y de mis evaluadores, te lo resuelvo al modo deportivo. Aqu铆 va este line up de cuartos bates. En el tribunal estaban los periodistas Juan Orlando P茅rez, Manuel Gonz谩lez Bello y Joaqu铆n Borges Triana. El oponente fue V铆ctor Casaus. Mis tutoras fueron do帽a Miriam Rodr铆guez, que me ense帽贸 a hacer entrevistas (algo de lo que hoy sigo aprendiendo), y Margarita Mateo Palmer, trovadora, profesora y escritora, que me mostr贸 muchas puertas para entrar el mundo de la trova (y en las aulas, al de la literatura).

Como consultor de la teor铆a de la comunicaci贸n estaba don Rafael Rivera Gallardo, un gigante de la ense帽anza de esa materia. Valga apuntar que Noel Nicola, adem谩s de concederme su entrevista, se tom贸 el trabajo de ir a la discusi贸n y luego fue el principal gestor de la publicaci贸n de ese texto en Atril Ediciones Musicales. Desde entonces, por respeto y honra, trato de que la calificaci贸n que me otorgaron se mantenga en todo lo que escribo y hago.

Los resultados de aquella investigaci贸n vieron la luz en tu primer libro, La Canci贸n de la Nueva Trova (2001). Del discurso acad茅mico a un lector general, 驴c贸mo se logra el traslado de lenguaje sin prescindir de elementos e ideas esenciales?

Como es obvio, el ejercicio acad茅mico de una tesis de grado implica el manejo y escritura de una serie de c贸digos y elementos de cierto calado y densidad, menos apto para grandes masas lectoras. Sin embargo, como siempre tuve claro que mi tesis era un escal贸n para llegar a eso que yo quer铆a contarle al p煤blico, desde un inici贸 asum铆 la claridad como territorio y no tuve que luego ponerme a 鈥渢raducir鈥 del lenguaje doctoral al castizo entendible. Huelga decir que ser directo y claro no eliminan ni el rigor y ni la val铆a y solidez de ning煤n argumento. Mi formaci贸n como Licenciado en Comunicaci贸n Social me permit铆a que, luego de sortear algunos pasos acad茅micos imprescindibles y s铆 de mayor profundidad te贸rica, el producto definitivo casi llegara a los posibles lectores tal cual se hab铆a escrito. Adem谩s, Manuel Gonz谩lez Bello apareci贸 de nuevo en esta historia, se encarg贸 de la edici贸n del texto y as铆 se desataron los 煤ltimos nudos ilegibles que pudieran haber quedado. La noticia sobre ese libro es que estamos en conversaciones con una editorial para volver a publicarlo, con nuevas entrevistas y p谩ginas ampliadas. Las verdaderas investigaciones no acaban nunca.

驴Tu pasi贸n por la trova y la experiencia period铆stica en la Editorial de la Mujer fueron la coalici贸n perfecta para la fragua de Trovadoras?

A la Editorial de la Mujer debo mi acercamiento a un mundo fascinante y un saber muy 煤til como el de las teor铆as de g茅nero. Por supuesto, sin considerarme para nada un experto, pero algo se pega. Una vez empapado de este aprendizaje, el paso l贸gico siguiente era unirlo con mi tema habitual de investigaci贸n.

Te cuento que Trovadoras es un libro casi fortuito. Las entrevistas de esas p谩ginas eran el complemento de dos investigaciones m谩s amplias, una sobre un recorrido hist贸rico por la participaci贸n femenina en la trova cubana y otra sobre la imagen de la mujer en las canciones de la Nueva Trova. Gracias a Aida Bahr, por entonces directora de la Editorial Oriente (y al maestro Eduardo Heras Le贸n, por un consejo inolvidable) Trovadoras pudo ver la luz. Te a帽ado una noticia. El ensayo sobre la imagen de la mujer en los textos de la Nueva Trova debi贸 aparecer publicado en esta Feria del Libro 2020, bajo los auspicios de la Editorial Capiro, en Santa Clara, en un libro titulado Convertida en canci贸n. Esperemos que la pandemia nos permita hacerlo en la pr贸xima edici贸n.

聽Sitios digitales como La Jiribilla observan el ejercicio de tu criterio, sobre todo en escritos del entorno musical cubano. 驴D贸nde radica para ti el encanto de la escritura virtual?

Amiga m铆a, el encanto lo percibo en toda mi escritura, por el simple hecho de que disfruto, y hasta sufro, por completo todos los actos que implican pensarla y hacerla tangible. Amo escribir, qu茅 decirte, sea cual sea el tema, g茅nero o soporte final que divulgar谩 esas letras. Ahora bien, los predios virtuales son un canal m谩s, que cada d铆a gana mayor terreno y ofrece inn煤meras posibilidades. Como periodista, con un pie en lo anal贸gico y otro en lo digital, aprend铆 r谩pido a asimilar cada nuevo veh铆culo y a utilizarlo.

Los medios digitales tienen el valor agregado de que un trabajo puede ser le铆do por muchas personas, en muchas partes, con una velocidad y unas magnitudes que superan las del peri贸dico mejor distribuido. Adem谩s de que, en el caso de alg煤n viejo escrito, basta teclear en un motor de b煤squeda y ah铆 est谩, sin ir a la biblioteca ni coger coriza en estantes empolvados. Por supuesto, nadie asuma que abogo por destruir bibliotecas o algo as铆. Algunas corizas se estornudan con sumo gusto si nos ense帽an algo desde unas p谩ginas reales. De todas formas, gran parte las memorias de estos tiempos ya habitan en las computadoras y ah铆 hay que estar tambi茅n. Y sobre la m煤sica, al igual que con la escritura, hay placeres agregados en investigarla y contarla.

驴Cu谩ndo descubriste a Tony el escritor de literatura de ficci贸n? 驴Por qu茅 la fantas铆a heroica y el terror?

cortes铆a del entrevistado

Eso tambi茅n se lo debo de alguna manera a la Editorial de la Mujer. Mi primera novela, La guerreras de la luz, se publica en 2011 por esta editorial. Fue literalmente un descubrimiento porque lo que pensaba ser铆a un texto breve, con una historia m谩s o menos sencilla, se convirti贸 de pronto en una novela con todos los hierros. Agradezco ese volumen, lleno de primeras veces buenas y malas (todas sinceras y apasionadas, eso s铆), por mostrarme caminos. Adem谩s, la secci贸n de Literatura para ni帽os y j贸venes de la Asociaci贸n de Escritores de la UNEAC tuvo la gentileza de concederle el Premio La Rosa Blanca 2012 al mejor texto. Adem谩s, me acerc贸 al p煤blico.

No soy para nada famoso, pero que un par de lectores te reconozcan y agradezcan en una Feria del Libro es un premio estupendo. No saben ellos que uno lo agradece el doble, pues pocas veces un escritor conoce a sus destinatarios. Luego de esa experiencia, empezaron a llegar ideas y as铆 nacieron las tres novelas siguientes.

聽Me gustan mucho las posibilidades de esos g茅neros fant谩sticos, adem谩s de que siempre he sido un admirador de ese tipo de historias. El horror lleg贸 ahora, con Grimorium, para regresar al cat谩logo de la Editorial Oriente y s茅 que ha funcionado para el p煤blico. Debo decirte que mi obra de fantas铆a es la m谩s visible, por ser la m谩s publicada hasta el momento. Pero en mi disco duro, adem谩s de un par de libros de literatura infantil, con fantas铆a tambi茅n (y hasta su poquito de horror en clave m谩s ligera), hay dos libros de cuentos y otra novela, todos de puro realismo. Hay adem谩s otro par de vol煤menes, una noveleta fant谩stica y una historia corta, que deben salir pronto en predios digitales. S贸lo que, supongo le pase a otros escritores, escribo m谩s r谩pido de lo que publico. Eso, para no contarte las p谩ginas que tengo en mi cabeza, esperando nacimiento.

Reinciden en algunos de tus t铆tulos la figura de la hero铆na, protagonizada por guerreras que luchan contra esp铆ritus del mal encarnados por personajes masculinos. 驴Hay una intenci贸n feminista en tu literatura?

No s茅 si lo logro, pero s铆 hay una intenci贸n feminista. Quiz谩s menos expl铆cita, sin banderas alzadas y con posibles errores, pero tangible y pensada. Por motivos literarios, y vitales, meterse bajo la piel de una mujer, una maga o una guerrera; el intentar descubrir c贸mo piensa o por qu茅 act煤a de cierto modo un personaje femenino, es un ejercicio retador y muy complejo. Un reto, incluso, siendo uno mismo el que las inventa, porque respetar y hacer cre铆ble ese personaje y a sus actos, va incluido en el paquete de lograr que sirva para algo. Adem谩s, me gusta que esa suerte de sello propio aparezca en mis textos.

De hecho, en mis obras in茅ditas tambi茅n hay muchas protagonistas femeninas. Desde mujeres que defienden sus amores, cabezazos y decisiones vitales, no sin sufrimientos y precios, hasta varitas m谩gicas y mu帽ecas que tambi茅n empu帽an espadas, combaten a los malos y rescatan ellas mismas a sus galanes. Creo que cualquier aporte que se haga en la lucha por igualar las oportunidades y derechos de mujeres y hombres, y de paso borrar discriminaciones, prejuicios y l铆mites, har谩 mejor a la sociedad toda.

En fechas recientes has compartido desde tu perfil de Facebook varias series de lo que titulas De鈥揅imitas. 驴Es un proyecto que trascender谩 las demarcaciones de la llamada cuarentena?

Como muchos de los que escriben, profesionalmente o no, tambi茅n yo empec茅 haciendo poes铆a. Todav铆a algunos amigos recuerdan mis incursiones como poeta en escenarios y pe帽as de la Universidad, junto a trovadores y humoristas. Por supuesto, aunque menos, todav铆a escribo poemas. Las De鈥揅imitas nacieron antes de la llegada de la pandemia. Fue una idea, con la mera pretensi贸n de un divertimento para compartir a los amigos, que me permiti贸 unir dos de mis pasiones, la fotograf铆a y la escritura. Siempre digo que no soy fot贸grafo: yo hago fotos, que no es lo mismo. S贸lo que esas im谩genes, un poco aleatorias, de temas que me saltaban a la vista, no ten铆an ropajes adecuados para ser publicadas. Casarlas con una d茅cima fue la soluci贸n. As铆 naci贸 la secci贸n, con car谩cter semanal en mi muro de Facebook.

Sin embargo, con los encierros de las dos cuarentenas en La Habana, comet铆 la locura de publicarlas en series, de modo diario. Ah铆 empez贸 a crecer la bola y ped铆 colaboraci贸n a varios amigos, estos s铆, dise帽adores, fot贸grafos (y fot贸grafas), ilustradores y hasta m煤sicos, y termin贸 saliendo un trabajo interesante y que varias personas me han dicho que disfrutan mucho. Agradezco, adem谩s, que me dio la oportunidad de unir mis textos con im谩genes de profesionales geniales a quienes quiero, admiro y respeto mucho.

Romperse la cabeza, buscar ideas, tratar de no repetirse aunque los temas sean semejantes y estar a la altura de los dos o tres 鈥渂谩rbaros鈥 con los que hice alianza, son ejercicios muy satisfactorios. Por otro lado, me hizo ganar nuevas amistades y, para m铆 y quiz谩s para quienes las leyeron, hizo m谩s llevaderas las duras circunstancias que se han vivido este a帽o 2020. Por motivos personales actuales he dejado de publicarlas un tiempo. De hecho, la idea original era hacer la secci贸n s贸lo por un a帽o. No obstante, pronto debo volver al ruedo y ya estoy pensando c贸mo estirarlas un poco m谩s.

Al final, pienso que s铆, ojal谩 eso se pudiera reunir y publicar, creo que lo merece, pero no es algo que dependa de mis posibilidades. Hay un par de ideas para tratar de lograr esto, pero todas muy verdes todav铆a. M谩s que mis versos, creo que hay dibujos, fotos, intenciones y mensajes que no debieran quedar colgados s贸lo en Facebook y debieran reunirse. Ofrecerles vida como conjunto podr铆a resultar en un producto interesante y apreciado por muchas personas.

驴Qu茅 prop贸sitos te ocupan en la actualidad?

Escribir y, sobre todo, publicar. Adem谩s de mantener mis secciones de colaboraci贸n period铆stica con diversos sitios, en Cubaliteraria, en En Vivo, en las revistas Cartelera, y Palabra Nueva, entre otros, tengo mucho trabajo literario por redondear. Entre novelas, libros de cuentos y otras ideas, al menos tengo tres o cuatro proyectos a medio escribir, sin contarte los que tengo en la cabeza. En predios fuera de las p谩ginas escritas, pues vivir, amar, descubrir, escuchar m谩s m煤sica y leer m谩s. Al fin y al cabo, luego las p谩ginas escritas se alimentan de todo eso.


Asomo a los entresijos de la identidad 茅tnica

  • (A prop贸sito de Rituales vud煤)

La primera Jornada de la Cultura Franco-Haitiana, celebrada del 4 al 6 de noviembre en Santiago de Cuba, ofreci贸 varias actividades relacionadas con el flujo hist贸rico establecido entre Cuba y Hait铆. Organizado por la Universidad de las Artes ISA y su C谩tedra Honor铆fica de Folklor Oriental Manuel 脕ngel M谩rquez, el evento hizo confluir numerosas manifestaciones art铆sticas que celebran el rico legado de la migraci贸n de franceses y haitianos hacia el este cubano. Entre ellas sobresale la presentaci贸n del documental Rituales Vud煤, dirigido por Sergio Guizzetti y Leandro Maldonado, y producido por Aracelys Avil茅s.

Creado en el a帽o 2014, este trabajo se suma a una larga lista de pel铆culas filmadas en la zona relacionadas con el asunto. De hecho, el registro audiovisual de la cultura haitiana se halla en el n煤cleo mismo de la historia del documental realizado en la regi贸n oriental de la isla por productores locales, tomando en cuenta que una de sus experiencias primigenias fue Huellas, dirigida por Roberto Rom谩n en el a帽o 1986.

Fotograma de Rituales Vod煤 (2014, Sergio Guizzetti y Leandro Maldonado)

Como seducidos por algo secreto, a lo largo de los 煤ltimos 30 a帽os, productores tan diversos como telecentros, cadenas nacionales de televisi贸n o extranjeros provenientes de Canad谩 o Argentina han ofrecido un registro amplio de tradiciones y grupos portadores en el 谩rea. Luego de Huellas, sobresalen Tamb煤 Lu谩 (2001, TunasVisi贸n), Del cafetal a la Tumba francesa (2011, Producciones Marassa/CIDIHCA), Pablo Milan茅s y su verdadera historia (ICRT), y Tumba francesa de Bejuco (2013, Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina/UNESCO, La voz de los sin voz).

Es imprescindible sumar, adem谩s, el cat谩logo de obras realizadas por Televisi贸n Serrana, que incluye t铆tulos como Llegados con el mar (1994), Los ecos y la niebla (2004), EnNegro (2006), Hait铆 en nuestras venas (2014) y Mi Herencia (2016).

Los territorios atendidos se encuentran diseminados por toda la regi贸n oriental de Cuba, aunque Pil贸n del Cauto, un peque帽o asentamiento situado en la base de las monta帽as de la Sierra Maestra, ha recibido miramiento especial. No obstante, todos atacan la opini贸n desde帽osa con las que se trat贸 hist贸ricamente a los haitianos y conceden valor a su legado cultural. Estos documentales intentan atrapar el sentimiento de «haitianidad». Aspiran a Persuadir o promover, una tipolog铆a de documental que vincula el filme con su tema a partir de una 茅tica de alta postura compensatoria.

Rituales vud煤 es un filme etnogr谩fico porque contempla a la identidad 茅tnica. Tiene similitudes con los documentales mencionados, los cuales, al igual que la literatura investigativa escrita luego de los a帽os 80 del siglo XX, trabajan como contrapeso en la conformaci贸n del legado de los inmigrantes haitianos en Cuba. Ellos se colocan en un lado de la balanza y presionan la transformaci贸n de un estigma de miedo, racismo y segregaci贸n, el cual, aunque extinto de la opini贸n p煤blica oficial, contin煤a presente en la sociedad cubana contempor谩nea con respecto a la presencia haitiana.

Fotograma de Rituales Vod煤 (2014, Sergio Guizzetti y Leandro Maldonado)

Las descripciones del patrimonio haitiano fluct煤an entre la ignominia del pasado y la na茂vet茅 de las representaciones contempor谩neas. Es imprescindible mencionar la importancia capital de la acci贸n de la Casa del Caribe en la indagaci贸n antropol贸gica y la promoci贸n valorativa de este legado. Solo para tener una idea, de los 55 n煤meros de la revista Del Caribe publicados entre 1983 y 2011, la mitad de ellos contiene al menos un texto dedicado a Hait铆 (o al territorio franc茅s Saint-Domingue) y varios Festivales del Caribe han homenajeado al pa铆s vecino.

Rituales vud煤, por otra parte, se distingue debido a la especificidad de su tem谩tica. Ning煤n otro filme relacionado con este tema ofrece una mejor atenci贸n a la naturaleza de la ceremonia religiosa. Con excepci贸n de unas escasas escenas dedicadas al cultivo del caf茅 (articuladas, por cierto, a trav茅s de un montaje en continuidad), el filme se concentra exclusivamente en la liturgia y se esfuerza con denuedo en la comprensi贸n del universo simb贸lico coligado al mismo.

La voluntad de examen etnogr谩fico centra sus esfuerzos en la observaci贸n de las ceremonias. Repara en objetos y actividades de los practicantes. Sin embargo, el filme no sigue una l贸gica explicativa y prefiere, en cambio, mostrar la alta expresividad de los rostros de los participantes, enfatizando en el aura de enajenaci贸n que los embriaga.

Rituales vud煤 no defiende una tesis basada en teor铆a etnogr谩fica y, en consecuencia, no recorre el camino del documental etnogr谩fico can贸nico. Este subg茅nero concentra la din谩mica narrativa en una voz-en-off especializada que describe e interpreta los sucesos en pantalla. Aunque existe mucho debate en el campo de la antropolog铆a visual, acerca la trasmisi贸n de conocimiento etnogr谩fico desde otros recursos: la t茅cnica de la 鈥渧oz de Dios鈥 se mantiene como paradigma, puesto que es la manera m谩s com煤n de ofrecer esclarecimientos a contextos que resultan ininteligibles para un outsider de la cultura escrutada.

Fotograma de Rituales Vod煤 (2014, Sergio Guizzetti y Leandro Maldonado)

El filme que nos ocupa, tiene en la entrevista su eje narrativo. La historia avanza de acuerdo con los argumentos de los interrogados, quienes son practicantes del vud煤 descendientes de haitianos. La ringlera de testimonios cumple cinco funciones presentadas de manera epis贸dica. Primero, todos refieren un origen familiar proveniente de Hait铆. Ello persigue establecer, desde el comienzo, un h谩lito de legitimidad de sus alegatos. Segundo, manifiestan una voluntad de herencia de la tradici贸n de una generaci贸n a la siguiente. Tercero, certifican la pr谩ctica religiosa como un mandato divino de iluminados, quienes deben servir al santo. Cuarto, atestiguan experiencias trascendentes de la m铆stica religiosa. Y quinto, expresan un alegato contra los prejuicios asociados al vud煤 y sus practicantes.

Renunciar a la voz-en-off tiene consecuencias. Entre las negativas se encuentra la incapacidad de ofrecer una definici贸n exhaustiva y coherente de la l贸gica del ritual y de la complej铆sima cosmogon铆a del pante贸n de loas del vud煤. Asimismo, el filme no ofrece una ex茅gesis comprensible de la organizaci贸n y jerarqu铆as de la liturgia, ni de la relaci贸n entre la instituci贸n religiosa y otras estructuras sociales de la vida civil.

La principal derivaci贸n positiva de la trasmisi贸n de informaci贸n en la voz de los practicantes es que permite una construcci贸n de sentido sostenida en una estructura colaborativa, donde los realizadores colocan a los entrevistados como individuos poseedores de un saber ancestral. Este cambio tiene un alt铆simo impacto desde el punto de vista pol铆tico, ya que el filme deviene, entonces, defensor de aquello dicho por el portador y la imagen como mecanismo de ilustraci贸n de lo escuchado.

Con respecto a la fotograf铆a, sobresale el uso de la c谩mara-en-mano, en especial, en las escenas de ceremonias, pero es una c谩mara estable que evita el 鈥渢emblequeo鈥 habitual en las filmaciones de este tipo. Se observa una insistente concentraci贸n en los rostros y, por tanto, hay preferencia por el primer plano y los close-ups. Ello es reforzado por la atenci贸n a detalles y objetos. A partir de ah铆, se potencia la conexi贸n emotiva con el espectador, que respira junto con el houngan ante cada rezo y canto.

Es preciso agregar que la filmaci贸n en espacios claustrales obliga, igualmente, a mantener los planos cerrados. La multitud de participantes fuerza angulaciones en picado y a un dinamismo con respecto a la altura en la que se posiciona la c谩mara, yendo, en ocasiones, a ras del suelo.

Fotograma de Rituales Vod煤 (2014, Sergio Guizzetti y Leandro Maldonado)

Rituales vud煤 es, en definitiva, un buen filme, interesante y justo; con puntos de vista que, si bien no son novedosos, s铆 se afanan en convertirse en ejercicio de defensa cultural y, por tanto, merecen ser escuchados. La presencia haitiana, con su interminable ejercicio de fantasmas y su voluntad de culto del ausente, engarza a la perfecci贸n con el m煤ltiple repertorio espiritual del panorama religioso cubano.

Bienaventurada resulta tambi茅n la exhibici贸n de la pel铆cula en los marcos de este evento, pues permite ver el vud煤 m谩s all谩 de su dimensi贸n religiosa, al colocarlo en medio de los enredijos centenarios que unen a las islas del Caribe. El filme contribuye al discernimiento de la m铆tica creencia del ser colectivo, y se torna instrumento 煤til que tributa a la comprensi贸n del berenjenal de identidades antillanas diseminadas por el oriente de Cuba.


La AHS es un espacio de crecimiento

En Sahay Fajardo encontr茅 una rebeld铆a silenciosa, quiz谩s esa rebeld铆a que necesita cualquier secci贸n de cr铆tica e investigaci贸n de la AHS. Santiago de Cuba cuenta con investigadores j贸venes y talentosos. Diversas miradas hallamos en los espacios que a golpe de proyectos, arte y creaci贸n se generan al interior de la secci贸n.

«Nosotros empezamos en septiembre del a帽o pasado con el Lloga, y luego seguimos con Pensar a la zurdaas铆 como con otras pe帽as como Antena Este, que lleva el asociado Yasmany Herrera, relacionada con la radio. Debido a la COVID-19, hemos tenido que invadir las redes como una estrategia necesaria en todo el pa铆s. La 30 edici贸n del Llogafue desarrollada en las redes; ten铆amos previsto dos programas, uno presencial y otro virtual, aunque al final fue todo virtual.

«Antes de eso, participamos en la brigada Una salva de porvenir. Hicimos El Creador 2.0, que aborda el quehacer de la AHS, tem谩ticas de la realidady preocupaciones de los j贸venes artistas. Hemos logrado en el sitio de la AHS nacional una secci贸n, en la cual Carlos Lloga, asociado nuestro, da consejos de investigaci贸n muy importantes para el que le interese la investigaci贸n. Es un resultado del doctorado y de su propia experiencia como doctorante, investigador y profesor.

Fotos tomadas del perfil El creador
Fotos tomadas del perfil El creador

«Nos incluimos en las Romer铆as de Mayo, realizadas de manera virtual con una participaci贸n meritoria en los debates. Hemos estado muy activos en las redes y convocamos a destacados investigadores de la ciudad como el Dr.C. Frank Josu茅 Solar Cabrales, en la conmemoraci贸n por el 26 de julio. Otros de los proyectos materializados fue la grabaci贸n del programa Pensar a la zurda,parte del trabajo de la Oficina Lloga, que ya tiene actividad aunque no tenga sede aun.

«Queremos acumular mucho material para crear un fondo cuando est茅 el espacio f铆sico. Aqu铆 han contribuido todas las secciones. Ya estamos prepar谩ndonos para el a帽o pr贸ximo con el evento Pensar a la zurda. De igual forma tenemoslos proyectos nuevos con las mujeres de la Asociaci贸n desde las mujeres y para las mujeres, y abordar tem谩ticas de g茅nero. Hay proyectos acerca de cr铆tica literaria, cr铆tica audiovisual, y todo se agrupa en la pe帽a Pensar a la zurda,el cual es un espacio de di谩logo.»

鈥斅緾贸mo se logra la interrelaci贸n entre las secciones con cr铆tica e investigaci贸n?

Realmente se logra. Uno de los ejemplos m谩s fieles es cuando se nos convoca a una exposici贸n para hacer la curadur铆a, porque tenemos especialistas en la Asociaci贸n, o cuando se presenta un libro, tambi茅n escribimos no solo lo que pasa de manera general, sino lo que acontece con los creadores dentro de la AHS.

鈥斅縃ay una exigencia para la creaci贸n?

Es una secci贸n muy inquieta, muy intranquila. Trabajamos much铆simo de manera individual y todos esos proyectos tributan a la creaci贸n colectiva. Cada cual tiene su experiencia trabajando como profesores de la Universidad, como investigadores en sus centros laborales y todo lo que hacen siempre se vinculan y tienen el respaldo de la AHS, o lo intencionamos de esa manera. La exigencia viene de los investigadores hacia la Asociaci贸n y viceversa.

La AHS propone un proyecto intencionado, pero los artistas pueden venir a nosotros, presentarnos sus inquietudes y a partir de ah铆 puede surgir un proyecto. Es una secci贸n que trabaja siempre porque es el resultado de nuestro trabajo personal.

鈥斅縋rincipales proyectos?

Hay algunos proyectos que son el eje de la Asociaci贸n y pertenecen a la Oficina Lloga, que busca recuperar la memoria hist贸rica de la AHS; adem谩s dejar谩 bases para el futuro y dejar谩 bases asentadas para el evento de radio Antonio Lloga in memoriam.Creo que los otros proyectos se articulan con estos.

鈥斅緾贸mo se gesta el Lloga?

Nosotros creamos el marco de la competencia desde la cr铆tica, desde el an谩lisis de esa obra y proponemos desde la parte te贸rica qu茅 va a pasar, sin obviar la retroalimentaci贸n en ese proceso. Y a los realizadores les toca crear.

Esto no es un proceso aislado, el Lloga funciona con la interacci贸n de las secciones. Adem谩s, hay miembros de cr铆tica e investigaci贸n que conocen muy bien la radio ,comoYasmany Herrera, Eduardo Pinto, Daynet Casta帽eda, que forman a los que luego son periodistas en la radio y, adem谩s, ellos escriben en este medio.

Entonces es una oportunidad de lograr un circuito cerrado para la creaci贸n, que fluye e interact煤a, porque nos permiten situarnos desde la cr铆tica hacia los trabajos,y tambi茅n penetrar en las interioridades de la creaci贸n. Tambi茅n est谩n los estudiantes que escuchan aunque no siempre presenten obras,sin embargo, aplican lo que aprendieron en las pr谩cticas laborales.

鈥斅縌u茅 se pretende lograr con la Oficina Lloga?

Tiene el objetivo de registrar lo que sucede en la vida diaria de la Asociaci贸n. Se busca registrar los proyectos que se parezcan a la AHS, y quede registrado en audiovisual y otros formatos. Luego que grabamos el espacio Pensar a la Zurda en un grupo llamado Memoria Nuestra de las Romer铆as de Mayo,nos pregunt谩bamos si realmente somos vanguardia de la intelectualidad joven en Cuba. Y te das cuenta que son problem谩ticas de inter茅s para la Asociaci贸n a nivel nacional, y por ese camino va la Oficina Lloga.

Debe dar promoci贸n a todos los artistas miembros y aqu铆 viene la participaci贸n de otras secciones en ese producto audiovisual que refleja lo que estamos haciendo y c贸mo pensamos.

鈥斅縎on vanguardias los miembros de tu secci贸n?

Fotos tomadas del perfil El creador
Fotos tomadas del perfil El creador

Creo que s铆. Son vanguardia porque el proceso de selecci贸n es muy riguroso; no entra cualquiera a la AHS y, cuando entra, son muy responsables con su trabajo y han entendido que es un buen espacio para estar. No creo que sean personas que pierdan el tiempo. Creen que es un sitio para mostrar su trabajo, intercambiar con otros creadores y crecer. Trabajan en c贸mo se puede servir a la Asociaci贸n y el profesor Carlos Lloga es un ejemplo vivo, porque desde su experiencia escribe en el Portal del Arte Joven Cubano sobre herramientas que debe tener en cuenta un novel investigador, consejos y gu铆as que ayudan a muchos debido a que tributan al crecimiento de muchas personas no solo a los miembros de la AHS.

鈥斅縃ay una retroalimentaci贸n entre los miembros de la secci贸n?

Es constante, porque adem谩s tenemos doctores en ciencias, licenciados, y esos diferentes niveles nos hacen interactuar. Hay quienes trabajan desde la teor铆a, otros desde la pr谩ctica con una buena interrelaci贸n, y esas diversas visiones se mezclan y nos hace tener un buen equipo.聽

鈥斅縇a Asociaci贸n es ese espacio que necesita la secci贸n de investigaci贸n?

Debe seguir creciendo la AHS, pero nuestra secci贸n se corresponde con lo que necesita la organizaci贸n. Quiz谩s haya muchas cosas que cambiar para que sea un ambiente mejor, pero es un camino que labramos nosotros mismos con trabajo y desde el trabajo. Cuando una secci贸n crece, con una buena din谩mica, la Asociaci贸n se ve en la necesidad de crecer con ella, y es lo que ha pasado con nosotros.

En la medida que hemos presentado proyectos, la AHS ha sabido responder bien a ellos. No hemos recibido un no, todo lo contrario, hemos tenido m谩s aliento y apoyo para materializarlo. La propia direcci贸n de la AHSse ha enfocado en buscar las estrategias necesarias y a crear espacios.

Hicimos el Creador 2.0 con pocos recursos, con la c谩mara de Frank Lahera, quienrealiz贸 un trabajo muy profesional. Carlos Lloga propuso crear la secci贸n en el sitio de la AHS nacional con una calidad incre铆ble.

El Lloga tuvo su espacio en medios nacionales y se grab贸 todo con las condiciones requeridas para ese momento. Tenemos a producciones La Luz trabajando con nosotros. Hemos recibido mucho apoyo, pero todo el mundo ve el empe帽o que tenemos. Cuando una secci贸n tiene todo el empuje para crear, entonces la AHS genera el espacio para propiciar ese crecimiento.


Pensar la ciencia: Riesgos para un joven investigador y c贸mo manejarlos (IV)

Los estilos de tutor铆as: microgesti贸n vs autogesti贸n. 驴Cu谩l me conviene?

驴Cu谩ntas veces no has escuchado, al hablar con otros j贸venes investigadores, an茅cdotas incre铆bles de las relaciones con sus tutores? En la gran mayor铆a de los casos, hay un balance positivo. Es decir, la interacci贸n instructiva con un mentor provey贸 aportes significativos para el disc铆pulo. Pero a veces, en estas historias los tutores pueden ser representados como tiranos egoc茅ntricos que cortan la imaginaci贸n con su hostigamiento evaluador o, por el contrario, como una especie de anacoreta indiferente que va a su bola y que no les prest贸 ninguna atenci贸n. Estos polos no expresan (generalmente) una sucesi贸n de hechos concretos, sino el sentir individual del joven que cuenta su vivencia. No habla tanto del tutor, sino de la experiencia concreta construida en el proceso de realizaci贸n de la investigaci贸n.

En un trabajo anterior, mencion谩bamos que la independencia, o sea, la capacidad para reconocer problem谩ticas, hallar soluciones y acometerlas solo, es un requisito para la obtenci贸n de un t铆tulo acad茅mico. Por supuesto que esto depende del nivel en el que te encuentras (licenciatura, maestr铆a o doctorado). Mientras m谩s alto sea tu nivel, m谩s independencia se espera de ti. Pero tambi茅n obedece al estilo de coaching que emplee tu tutor. Es decir, algunos supervisores gustan de la microgesti贸n (orientaci贸n y control de todos los pasos que das en la investigaci贸n), mientras que otros dejan mayor espacio a la autogesti贸n del investigador. En este art铆culo, te comento acerca de estas dos formas de tutor铆a y te exhorto a identificar cu谩l de ellas se relaciona con tu entorno espec铆fico.

Imag铆nalo de la siguiente forma: entre el t铆tulo acad茅mico y t煤 se extiende un tupido bosque lleno de peligros. En la medida que avanzas en la investigaci贸n, te adentras en 茅l. Con la microgesti贸n, tu tutor marcha junto a ti, te indica y te empuja hacia adelante, te se帽ala los peligros y te reprende cuando tropiezas. Es casi seguro que llegar谩s al otro lado, pero lo m谩s probable es que no ganes la capacidad de avizorar los peligros, no tendr谩s perspectiva del universo que acabas de franquear y no tendr谩s la confianza necesaria para indicar a otros c贸mo superar el bosque.

Con la autogesti贸n, el tutor se coloca del otro lado del bosque, junto al t铆tulo que ans铆as y, desde all铆, te da las instrucciones m铆nimas para que avances. Caminas solo. Tropezar谩s mil veces, te sentir谩s perdido y ansioso. Si no eres capaz de leer las orientaciones con claridad puede tomarte demasiado tiempo vencer los desaf铆os de la ruta, puedes extraviarte y perder la motivaci贸n, o lo peor, no salir nunca del bosque. Sin embargo, cuando llegues al otro lado, habr谩s atesorado un arsenal extraordinario de recursos y estar谩s incre铆blemente capacitado para superar lo que sea que te venga delante. La confianza y orgullo conseguido te permitir谩 guiar a futuros investigadores con la certeza de aquel que venci贸 el bosque.

Las dos t茅cnicas tienen pros y contras. Por un lado, con la microgesti贸n tu tutor construir谩 junto contigo las actividades diarias que debes realizar y ser谩 muy espec铆fico con respecto a los resultados a alcanzar. Es un sistema que potencia el adiestramiento en cuestiones t茅cnicas, en el c贸mo hacer. Con 茅l, es casi seguro que adquieras un cuerpo de habilidades de manera r谩pida, estar谩s cerca de investigadores con m谩s experiencia que t煤 y evitar谩s las incertidumbres de moverte en 谩mbitos epist茅micos desconocidos. Si eres astuto y buen observador, cultivar谩s infinidad de aptitudes que de otro modo podr铆a tomarte a帽os dominar.

El sacrificio que trae consigo la microgesti贸n radica en que tendr谩s al tutor respir谩ndote en el cuello todo el tiempo y eso es una presi贸n con la que tendr谩s que lidiar. Asimismo, esta t茅cnica de supervisi贸n sucede mayormente cuando el tutor tiene un inter茅s marcado en los resultados que obtendr谩s, por tanto, se espera un cr茅dito compartido.

Por otro lado, en la autogesti贸n posees m谩s libertad para explorar los posibles cauces de tu estudio. Tienes mayor espacio para las peque帽as equivocaciones. Adem谩s, disfrutar谩s much铆simo de tus logros, ya que ser谩n fruto de tu autonom铆a, crecimiento y maduraci贸n. Tu tutor no te molestar谩 con frecuencia y es com煤n que funcione solo como un revisor atento de tu informe de tesis. Suena bien, 驴verdad?

El peligro est谩 en que no tienes toda tu vida para completar la investigaci贸n. Tienes un tiempo limitado, por lo que el desarrollo de capacidades tiene que ser acelerado. Es muy dif铆cil lograrlo en solitario, mantener la motivaci贸n y la disciplina de trabajo. Debes sumar que hay muchos procesos en los que la representaci贸n de un investigador de peso es muy valiosa. Por ejemplo, en los tr谩mites burocr谩ticos a menudo se requieren firmas y cabildeos en los que la ayuda de tu tutor es invaluable. Te ahorra tiempo y energ铆as, te permite mantenerte enfocado. Igualmente, la participaci贸n en eventos, el encuentro con personalidades de tu 谩mbito y el proceso mismo de publicaci贸n de resultados, es un paisaje m谩s llano y amigable cuando junto a tu nombre marcha un peso pesado con t铆tulo de doctor.

Evidentemente, un apropiado balance entre un modo y otro es la situaci贸n ideal. Los tutores siempre, siempre, siempre, desean el buen resultado de sus disc铆pulos. No solo porque, para el momento de la defensa ya habr谩 empleado mucho tiempo en ti, sino tambi茅n porque en ello va involucrado tambi茅n su propio prestigio.

Como ves, no hay una 煤nica forma de cruzar el bosque. Cada quien tiene su historia. Mi consejo es que, antes de elegir a tu tutor, inf贸rmate con otros investigadores j贸venes acerca de cu谩les son los estilos de cada qui茅n. Elige de acuerdo con tus intereses. Y si no puedes hacerlo, si ya te ves embarcado en alguna de estas naves, aprovecha los beneficios que trae cada sistema. Maxim铆zalos y suple t煤 mismo las carencias innatas de cada uno. No olvides que cuanto m谩s profunda sea tu inmersi贸n en la formaci贸n de habilidades, m谩s f谩cil ser谩 para ti construir experticia, crecer谩 tu confianza y, como resultado, aumentar谩 tu independencia. Entonces, ya no necesitar谩s que alguien te diga qu茅 hacer.


Jos茅 Luis Estrada: «Un tipo eminentemente feliz»

Me hubiera encantado entrevistarlo en persona, tomarnos un caf茅, verlo re铆r con la sonrisa amplia que le imagino. Tutearlo desde el minuto uno, porque hay una calidez en su trato, que ni el chat a kil贸metros puede enfriar. Me hubiera gustado abrazarlo al terminar la conversaci贸n. Pero las confesiones de Jos茅 Luis Estrada Betancourt, el tunero, el periodista, el autor, el multipremiado entrevistador de las estrellas, me llegaron v铆a email. Me he divertido, emocionado, llenado de orgullo por alguien a quien quiero llamar amigo, mientras le铆a su historia de vida, el testimonio del azar y la vocaci贸n, del talento y la entrega, de la buena energ铆a y la calidad humana, que ahora les entrego.

驴Qu茅 remembranzas guardas de Las Tunas?

Guardo en un lugar muy custodiado de mi memoria las reuniones familiares de los domingos, presididas por mi abuela, la Ni帽a, y su hermana Gloria, quienes se hac铆an rodear de sus hijos, nueras, nietos, parientes lejanos y cercanos… Nunca m谩s he visto juntos tantas botellas de cervezas metidas en tanques colmados de bloques de hielo que parec铆an un trozo de la Ant谩rtida y tantos carneros colgando de una mata de ciruela, puercos chillando ante el presentimiento de la 煤ltima hora, gallinas azoradas presagiando el peligro.

Adoraba ba帽arme en el aguacero, perderme en el 鈥渂osque鈥 que se extend铆a detr谩s de las casas de la cuadra; jugar ajedrez, convertirme en los personajes principales de las aventuras de turno, ir al cine, pasarme horas montado en lo que fuera con tal de zambullirme en la playa La llanita (Puerto Padre); seguir el rodeo en la Feria, practicar esgrima; estar entre los privilegiados que en el cine-teatro Tunas fueron testigos de los conciertos de Estela Raval y los Cinco Latinos, del grupo vietnamita Flor de Loto, de la mexicana Mar铆a de Lourdes, antes de que le robaran su sombrero de mariachi y los botines…; aprenderme tres acordes de la guitarra con Bertica Maestre con los que cantaba un mill贸n de rancheras y cl谩sicos de la trova tradicional鈥

foto tomada del perfil de facebook de jose luis estrada

Ahora mismo le har铆a un monumento a la Casa de Cultura Tomasa Varona donde me perfeccion茅 como bailador popular. Pueden tirarme lo que sea: lo mismo un danz贸n o un mambo, que un chachach谩 o una cumbia. 隆Y si es un casino, ap谩rtate! Le har铆a otro a la comparsa Zabala y a la conga Mau Mau, al Dancing Lights (discoteca), a la Fonoteca en los altos de la Fuente de las Antillas, de la Longa, donde beb铆a menta y, lejos del tapaboca de Juana (鈥渃uando usted trabaje…鈥), fumaba con total libertad. Tambi茅n a El Cornito, la querida guarida de El Cucalamb茅, de los bamb煤es y de los tuneros que se dejaron arrebatar la tradici贸n de hacer sus picnics los fines de semanas, en el lugar m谩s espl茅ndido de la 谩rida naturaleza tunera.

No obstante, la maravilla mayor para m铆 fue el IPU Luis Urquiza Jorge. Mis compa帽eros de entonces, mis hermanos de hoy, consiguieron el milagro de engendrar la amistad que no se desti帽e, que no cree en distancias ni en a帽os que pasan, que no filtra atendiendo a posibilidades econ贸micas o estatus social. Inventaron un calor persistente que no entiende de vendavales ni fr铆os.

驴El ni帽o Jos茅 Luis so帽aba con escribir o con grandes inventos y ecuaciones?

El ni帽o Jos茅 Luis qued贸 fascinado primero con el mundo de los n煤meros. Era excitante ver un problema matem谩tico y que la soluci贸n se fuera dibujando en mi mente a medida que avanzaba en la lectura. Me encantaba que me mandaran a la pizarra a resolver los ejercicios y explicarlos para toda el aula. Mi casa se pasaba todo el tiempo llena de mis compa帽eros a quienes repasaba una y otra vez. Ellos adoraban los batidos que le tumbaban a mi mam谩. Dec铆an que yo siempre les salvaba la vida. Todav铆a me lo dicen cuando me encuentran por la calle y me abrazan.

Siempre fui un ni帽o muy aplicado. Todo se me pegaba en el aula con tremenda facilidad y despu茅s no necesitaba volver a la libreta para recordar un paso, un dato, una explicaci贸n de un fen贸meno… Me fascinaba la escuela, sin embargo, no era muy consciente de esa capacidad para aprender. Me percat茅 en el IPU Luis Urquiza Jorge, cuando me encontr茅, de repente en aquel grupo 1, donde reunieron a los primeros 50 estudiantes del municipio. Estaban todas las papeletas para que el experimento resultara insoportable, pero me encontr茅 con las personas m谩s nobles, humanas, solidarias, integrales, que exist铆an en todo Tunas, y luego divertidas, tan aut茅nticamente j贸venes. Imagino que para los profesores haya sido un dolor de cabeza entrar al grupo 6 pero las clases en el 1 eran tan espl茅ndidas…

foto tomada del perfil de facebook de jose luis estrada

En el preuniversitario tuve los mejores profesores del mundo. Este 2020 se cumplen 35 a帽os de que nos gradu谩ramos y todav铆a recuerdo sus nombres, sus rostros, sus clases. La gram谩tica que me ense帽贸 la profe Maribel es la que me ha acompa帽ado hasta hoy, con la que me he defendido 鈥渁 la cara鈥. Te aseguro que el profe Denys jam谩s eligi贸 mis composiciones para leerlas en voz alta como hac铆a con las genialidades que escrib铆a mi socia Gisela Paredes para que los dem谩s aprendi茅ramos.

Imagin茅 que ser铆a cient铆fico, ingeniero, abogado, economista… mas el Periodismo no clasific贸 ni en la 煤ltima casilla. Confieso que, lleno de vanidad, me propuse elegir una carrera que fuera dif铆cil de alcanzar. Era consciente de que hab铆a nacido para ser maestro, pero, pobre de m铆, pensaba que merec铆a algo superior y desde帽茅 la profesi贸n m谩s hermosa y esencial del universo.

En una actitud autosuficiente, cuando las pruebas de ingreso eran para casos excepcionales (entonces se otorgaban seg煤n los resultados acad茅micos), me decid铆 por las 煤nicas que exig铆an requisitos casi extraordinarios, las llamadas 鈥淣ucleares鈥, impulsado adem谩s por el convencimiento que siempre tuve de que har铆a la universidad fuera de Cuba. As铆 me vi viajando para Bulgaria con el prop贸sito de convertirme en uno de los ingenieros f铆sico nucleares que desde la Ciudad Nuclear de Juragu谩 transformar铆an a Cuba en un pa铆s poderosamente desarrollado.

Son Bulgaria y la Universidad de Sof铆a amores distantes, 驴cu谩les son los motivos de ese 鈥渆namoramiento鈥?

foto tomada del perfil de facebook de jose luis estrada

Parece que es imposible rememorar y no idealizar el pasado. Pero creo que, si pusiera en una balanza las felicidades y los momentos tristes, amargos, abundaron m谩s las risas que los llantos. No obstante, fui v铆ctima del miedo. Es cierto que el miedo paraliza. Lograba disimularlo, cubri茅ndome con m谩scaras, pero ah铆 estaba: vivo. No me atrevo a imaginar qu茅 hubiera pasado conmigo si algunos de mis compa帽eros en la Preparatoria hubieran convencido al decano de la Facultad haci茅ndole ver que alguien como yo no era digno de representar a la Revoluci贸n cubana en el extranjero. 驴C贸mo habr铆a enfrentado a mis padres, a mi familia, a mis vecinos, a mis compa帽eros? 驴Qu茅 har铆an con tanto orgullo? No s茅… Imagino que solo se enterar谩n de este hecho que me marc贸 para siempre, que pisote贸 mi inocencia, si leen esta entrevista…

No har茅 la historia. Solo te dir茅 que el miedo me sac贸 todas las l谩grimas que hab铆an acumulado mis ojos. Y mencionar茅 un nombre: Gladys Nexys Mart铆nez, la gordita del aula que estaba protagonizando ella misma, en carne propia, todas las escenas de la Ofelia de Una novia para David, mas dej贸 a un lado su mal de amores para contarles a mis profesores b煤lgaros por qu茅 su alumno con T铆tulo de Oro de pronto se negaba a participar en las celebraciones por el 24 de Mayo, Deniat na Slavianskata pismenost i cultura (el D铆a de la Escritura y la Cultura Eslavas). Ellos se pusieron en sus 13. O yo o ninguno.

驴Por qu茅 me enamor茅 perdidamente de Bulgaria? Porque lo que hab铆a conocido hasta esa fecha era, por decirlo de una manera, una 鈥渃aricatura鈥 de la felicidad. Mi incre铆ble profesora de idioma b煤lgaro, Zdravka Georguieva, lo predijo: 鈥淐uando llegues a Bulgaria todos te amar谩n. Mi pa铆s se pondr谩 a tus pies鈥. 隆Palabra santa! 驴Qu茅 les atra铆a de m铆? Imagino que les llamaba mucho la atenci贸n encontrar en aquel contexto un negro que hablara su lengua con una fluidez tremenda y, bueno… uno tiene su simpat铆a personal, la verdad (risas).

No, en serio, creo fue haber descubierto la libertad. No la sensaci贸n de libertad, sino la certeza de la libertad. Me refiero a la libertad personal, no a otra; a soltar amarras, a respirar el aire a todo pulm贸n, a vivir como si cada d铆a fuera el 煤ltimo. Ellos, los b煤lgaros y las b煤lgaras, me echaron a perder.

foto tomada del perfil de facebook de jose luis estrada

Supe por tus estados de Facebook que fuiste el primer negro de tu Alma Mater 驴c贸mo fue esa vivencia? 驴dram谩tica, divertida, rara?

Divertida, divertid铆sima. 隆Una mosca dentro de la leche! Ese era yo en aquel auditorio. El primer d铆a de clases llegu茅 un poco cortado y todos me miraban con disimulo. Al segundo, ya andaba repartiendo besos como buen cubano y como si nos conoci茅ramos de toda una vida. Algunos aprovecharon la cercan铆a para rozarme el brazo con las yemas de los dedos para luego revisar si se les hab铆an manchado. A otros les dio por evaluar la consistencia de mis pasas… Tu juro que el filin fue inmediato. En Bulgaria dej茅 a mi otra gran familia.

Suele pensarse que las personas son 贸ptimas o talentosas en un solo 谩mbito del conocimiento. As铆, ser bueno en las Humanidades, excluye las habilidades para las Ciencias Exactas, sin embargo, transitaste de la Ingenier铆a al Periodismo. 驴C贸mo y por qu茅?

La vida. El regreso de Bulgaria fue traum谩tico para m铆. La ca铆da del campo socialista me oblig贸 a dejar aquella tierra sin poderme despedir. Todo me tom贸 por sorpresa. Cre铆 que, en quinto a帽o, avanzando ya en la tesis, terminar铆a all铆 mi carrera… Nada sucedi贸 como lo prev铆.聽

foto tomada del perfil de facebook de jose luis estrada

A mi regreso tom茅 una decisi贸n: me quedar铆a en La Habana, la 煤nica ciudad de Cuba donde consideraba que pod铆a seguir siendo feliz. El sue帽o de Juragu谩 hab铆a muerto para m铆. Permanec铆a intacto el amor por Las Tunas, pero mi esp铆ritu se hab铆a ensanchado tanto que necesitaba de teatros, cines, conciertos, pe帽as…, y solo la capital pod铆a saciar ese enorme apetito…

Por el a帽o 91, 92, comenzaba a vislumbrarse un serio problema que luego se agudizar铆a: la escasez de profesores. En un tiempo en que era obligatorio para los graduados universitarios retornar a su lugar de origen, dar a un paso al frente para sumarme a los que dar铆an clases en secundaria b谩sica posibilit贸 que me librara de que me aplicaran dicha resoluci贸n. Y fue as铆 como me volv铆 a conectar con la profesi贸n de mi vida: el magisterio.

De mi madre hered茅, para bien o para mal, un sentido de la responsabilidad, una pasi贸n y un compromiso por cada proyecto que emprendo, que mi entrega se torna algo enfermiza. As铆 ha sido con todo: cuando amo, amo. Y con el amor no tengo l铆mites. No me importa si la otra parte se percata y se aprovecha de mi 鈥渄ebilidad鈥. Estoy incapacitado para darme a medias.

De poco val铆a que un profesor se ausentara de la escuela, porque los muchachos sab铆an que con 鈥渆l F铆sico鈥 no hab铆a turnos de clases perdidos. Daba lo mismo que tocara Matem谩tica, Espa帽ol, Qu铆mica, Ingl茅s…, de s茅ptimo, octavo o noveno, que estuviera libre o en otra aula. Ah铆 me aparec铆a lleno de tiza de la cabeza a los pies, haciendo de esos 45 minutos un show (yo creo que Fidel se inspir贸 en m铆 para idear a los Profesores Generales Integrales). Porque, adem谩s, ten铆a un control absoluto sobre la escuela. Ah铆 est谩n muchos de esos alumnos entre mis amigos de Facebook. Si les preguntas dir谩n que no miento: que me ten铆an 鈥渢error鈥 y me amaban. A cada rato les da por sacarme las l谩grimas, me agradecen por esa obsesi贸n m铆a de convertirlos en hombres y mujeres de bien.

Pero las personas como yo, que se levantan a las seis de la ma帽ana y llegan primero a la escuela para limpiar sus tres plantas cuando el esposo de la compa帽era encargada de la limpieza recibe tratamiento de hemodi谩lisis, o se toman muy en serio eso de ser Gu铆a Base, de preparar muchachos para concursos nacionales y que con el primer lugar consigan elegir la carrera de sus sue帽os…, cuando se decepcionan son como el burro negado de Van Van, que ni a palo sube. A m铆 me pas贸 alrededor del a帽o 2000, justo en el momento en que, vencido el per铆odo especial, los medios de comunicaci贸n se sintieron en condiciones de retornar a la normalidad, solo que una buena parte de los periodistas hac铆a rato que hab铆an decidido buscar otros horizontes.

Fue una gran amiga, Ana Mar铆a Garc铆a Salvador, extraordinaria profesora de Historia, quien me habl贸 del Diplomado de Periodismo en el Instituto Internacional de Periodismo Jos茅 Mart铆: un curso emergente e intenso dirigido a egresados universitarios que, de aprobar los ex谩menes de aptitud, se formar铆an en un a帽o. Cuando quiso embullarme para que juntos nos present谩ramos, me negu茅 de plano. 鈥淢ija, si yo no s茅 ni escribir una oraci贸n compuesta鈥, le dije para que me dejara tranquilo. 鈥淎dem谩s, jam谩s me ha pasado por la mente ser periodista鈥, prosegu铆 con mis argumentos, pero no entendi贸. Cuando vine a ver, el 64 fue pasando cada una de las rondas eliminatorias hasta que mi nombre apareci贸 en uno de los dos primeros grupos que protagonizaron esa experiencia, que luego tendr铆a dos o tres ediciones m谩s.

foto tomada del perfil de facebook de jose luis estrada

Cuando recib铆 la primera clase con el profe Luis Sexto qued茅 fascinado. 驴D贸nde hab铆a estado el periodismo que jam谩s me hab铆a fijado en 茅l? 驴C贸mo hasta ese momento le hab铆a mirado fijo a los ojos para saber que otro amor verdadero tocaba a mi puerta? Desde el principio esta profesi贸n me conquist贸. Y se lo debo a esos profesores, verdaderos 鈥渕onstruos鈥; lo m谩s grande: Jos茅 鈥淧epe鈥 Alejandro Rodr铆guez, Manuel Gonz谩lez Bello, Ariel Terrero, V铆ctor Joaqu铆n Ortega, Julio Garc铆a Luis, Antonio Molt贸, Herminia S谩nchez, Isabel Moya, Caridad Carrobello, Toni Prada, Dixie Edith. Ellos son los primeros culpables.

Me esforc茅 mucho, tambi茅n debo decirlo. Recuerdo que a mi grupo le correspondi贸, desde el primer d铆a, hacer pr谩cticas en las ma帽anas y recibir clases en las tardes. Empezamos el recorrido por prensa escrita, pero 驴qui茅n encuentra un alma period铆stica en un peri贸dico a las nueve, diez de la ma帽ana? Ni siquiera a las 12 m. Me quej茅, y fui a dar a la Agencia de Informaci贸n Nacional (AIN), hoy Agencia Cubana de Noticias (ACN), siento que como un castigo, y result贸 un regalo. Aprend铆 a escribir notas informativas de hasta lo 鈥渋nnoticiable鈥. Quer铆a estar en todas partes, cubrirlo todo. Tremendo entrenamiento. Luego vino Radio Reloj, otra etapa que me marc贸. Me dio la s铆ntesis.

Juventud Rebelde era para m铆 lo inalcanzable. Tanto que ni siquiera me imagin茅 en el medio que considero el reino del periodismo cubano. No fui uno de esos alumnos sobresalientes del Diplomado, m谩s bien cre铆 por momentos que los profesores no notaban mi existencia. Por tanto, te confieso que jam谩s esper茅 terminar en la 鈥減ecera鈥 (redacci贸n de promiscuidad total delimitada por cristales). Estaba feliz imagin谩ndome en la AIN o Reloj, pero el destino lo tiene todo muy bien planeado. 聽聽聽

驴El Periodismo es para ti un modo de vida o un medio de vida?

Vivo para el periodismo desde que se instal贸 con firmeza en todos mis poros. Le dedico 48 horas al d铆a. Me desvela pensando en la entrevista que tendr茅 ma帽ana, en la palabra con la cual intentar茅 atrapar al lector como si se tratara del n茅ctar irresistible con el cual las plantas carn铆voras hipnotizan a los insectos. Yo no quiero 鈥渢rag谩rmelos鈥, pero s铆 que busquen mi nombre en las p谩ginas del peri贸dico cada d铆a, que me lean y hasta que decidan escribirme, ser mis nuevos amigos.

foto tomada del perfil de facebook de jose luis estrada

Las entrevistas son un g茅nero en el que se te descubre c贸modo, resuelto, y pese a que te acercas a grandes de la escena o del arte en general, no eres presa del 鈥渆fecto halo鈥 o las peculiaridades de los entrevistados, 驴cu谩l es la f贸rmula para conectar con ellos?

Disfrutar del placer de una buena conversaci贸n. Creo que fue Ch茅jov quien, comparando a los libros con la conversaci贸n, dijo que los primeros son las notas, y la segunda, el canto. Pero para mantener una buena conversaci贸n hay que saber respetar y escuchar. Interesarse en verdad por lo que te est谩n contando. Solo as铆 compartir谩n, a coraz贸n abierto, lo que sienten o piensan, y se establecer谩 esa esencial empat铆a cuando est茅n convencidos de que eres alguien seguro, 茅tico, cuando est茅n convencidos de que lo cuidar谩s, de que te transformar谩s en 鈥渢umba鈥 si fuese necesario.

Si algo he tenido muy claro es que en las entrevistas que hago no soy el protagonista y mucho menos me interesa que el lector perciba un supuesto elevado nivel intelectual ni que note cu谩n vasta puede ser mi cultura. Para m铆 lo m谩s importante es tener la humildad de mostrarme como un propiciador de la abundante virtud de los otros. Que sean ellos quienes tejan la historia, con sus satisfacciones, sus frustraciones, sus ansias.

隆Por supuesto que me preparo bien! Pero cuando tengo a mi entrevistado al frente jam谩s me ver谩s leyendo una gu铆a, m谩s interesado en la pr贸xima pregunta que le voy a soltar que en lo que me est谩n diciendo. Y es justo en ese instante cuando se deja escapar la gran historia. 隆Ocurre con tanta frecuencia! A veces ni siquiera lo dejan que concluya una idea.

Me parece que en otra vida debo haber sido algo as铆 como un confesor (lo que sin dudas me ayuda hoy) pero sin confesionario de por medio, que no juzgaba ni castigaba.

collage de fotos tomadas del perfil de facebook de jose luis estrada

La cr铆tica de arte es casi siempre un tema espinoso. Hay quienes claman porque se haga y quienes exclaman cuando se hace, 驴cu谩l ha sido tu experiencia?

Resulta complicado ejercer la cr铆tica, m谩xime en un pa铆s donde se le tiene fobia. Da lo mismo el campo en que se mueva. En el caso del arte, los creadores abogan por ella hasta que los afecta. Entonces se acusa el an谩lisis de ser superficial, de no haberse acercado al proceso creativo, de no reconocer el esfuerzo con el que se ha realizado la obra en tiempos de tantas carencias鈥 驴Existir谩 alg煤n creador que est茅 consciente de que su obra tiene fallos y que adem谩s lo reconozca?

驴Es necesaria la cr铆tica de arte? Vital. Y ser谩 m谩s en la medida en que sigamos asistiendo a una banalizaci贸n del arte cada vez m谩s creciente y est茅 menos de moda un pensamiento complejo. Pero no basta con ser periodista cultural para expresar un juicio de valor con argumentos. La academia no ofrece las herramientas que se requieren para llevar adelante una tarea que exige responsabilidad.

En mis inicios, con esas ganas de comerme al mundo, hubo ocasiones en la cuales tal vez se me fue un poquito la mano. O al menos eso pensaron quienes me estuvieron llamando por tel茅fono para decirme: 鈥淭e salvas que vives en Cuba, porque en otro pa铆s hubieras amanecido con la boca llena de hormigas鈥. Desde entonces me mido un poquito m谩s (risas).

El Periodismo Cultural bien hecho supone conocimiento plural y casi enciclop茅dico 驴c贸mo logras prepararte, sedimentar toda la informaci贸n para abordar las distintas expresiones art铆sticas?

Leyendo lo que me cae a la mano, viendo lo que me gusta y lo que me recomiendan, intentando mantener una vida cultural bien activa, lo que no siempre logro conseguir porque el diarismo representa una rutina productiva verdaderamente fuerte, sobre todo cuando quieres que en cada edici贸n aparezca, como m铆nimo, un trabajo digno. Es lo que menos se puede hacer en un pa铆s con una cultura tan poderosa.

A ver, seamos claros: yo soy el tipo m谩s 鈥渃ojo鈥 que existe sobre la faz de la tierra. Hay tantas lagunas en m铆 que si todas esas 鈥渁guas鈥 se unen se va a desbordar mi r铆o de desconocimiento. Posiblemente 鈥渦stedes son unos corte y pega鈥 sea la frase m谩s exacta que encontraron algunos profesionales del periodismo para definirnos a los 鈥渞eorientados鈥, lo cual se traduce, en el argot popular de Las Tunas como: 鈥渦stedes son unos caraepapas鈥, y quiz谩 ten铆an raz贸n. En m铆 no est谩 ese conocimiento enciclop茅dico al cual te refieres. Por eso me cuido mucho de abordar manifestaciones art铆sticas que siento m谩s lejanas, al menos desde la cr铆tica de arte. Lo que te aseguro es que amo mi profesi贸n e intento ser digno de ella todo el tiempo.聽 聽

Hay en tu trabajo un evidente apasionamiento por el ballet, 驴qu茅 lo motiva y nutre?

foto tomada del perfil de facebook de jose luis estrada

Nunca me fue dif铆cil entender esa expresi贸n tantas veces utilizada de que la cultura es escudo y espada de la naci贸n (aunque en nuestros medios lo olviden con frecuencia cuando esa es la primera p谩gina que 鈥渟e va del aire鈥 a la hora de los ajustes, cuando casi nunca constituye un titular de portada o de nuestros noticiarios, etc茅tera.). Porque la naci贸n, la patria, a 鈥減eque帽a鈥 escala termina siendo uno mismo. Y a m铆, desde que he tenido uso de raz贸n, la cultura me ha salvado, me ha hecho feliz, me ha dado fuerza para resistir, me ha llenado de esperanzas.

La toma de La Habana por este tunero en los ya lejanos a帽os 90 fue dura, dolorosa. Y aunque los guajiros somos fuertes, como dicen mis queridos 鈥渉abaneros鈥, no escasearon los per铆odos en que pens茅 rendirme y regresar al calor de mi hogar, a la protecci贸n de mi Juana, esa madre a la que tengo un altar, obstinado de dormir en parques, de 鈥渧elar鈥 muertos ajenos en funerarias, de tandas especiales en el cine Yara, de alquileres de los que me desalojaban sin previo aviso… Entonces decid铆a ir a la sala Garc铆a Lorca del Gran Teatro de La Habana por 煤ltima vez, solo que el que sal铆a nada ten铆a que ver con el tipo abatido que entraba. Este Jos茅 Luis se llenaba de tanta energ铆a, de tanta belleza, de tanta fuerza interior que pod铆a venir la fiera que 茅l la estaba esperando.

Claro, lejos andaba de imaginarme que mi vida tomar铆a este rumbo. Cuando en JR demostr茅 鈥渜ue serv铆a para algo鈥 y creyeron no solo que pod铆a escribir de temas culturales sino adem谩s intentar encaminar esa Redacci贸n Cultural que privilegiaron firmas como 脕ngel Tom谩s, Emilio Sur铆, Leonardo Padura, Soledad Cruz, Rufo Caballero, Joel del R铆o, Magda Resik, Tania Cordero, Joaqu铆n Borges-Triana…, me acerqu茅 al Ballet Nacional de Cuba ansioso por contar una historia llena de gloria de cara al escenario y tras bambalinas. Y de paso, darle las gracias.

Sobre esto has escrito y publicado dos libros, 驴c贸mo fue esta experiencia de involucrarte en procesos editoriales no peri贸dicos y con otras rutinas productivas y tempos? 驴Hay alg煤n libro en progreso?

Excitante. Quiz谩 a m铆 no se me hubiera ocurrido nunca esa idea. Respeto tanto a los escritores. Las entrevistas que recoge De la semilla al fruto. La compa帽铆a, vieron la luz primero en mi querido Juventud Rebelde, aunque muchas de ellas aparecieron aqu铆 enriquecidas con confesiones que por cuestiones de espacio no pudieron salir en el diario. Por tanto, no fueron escritas pensando que llegar铆an a conformar un libro.

foto tomada del perfil de facebook de jose luis estrada

La idea comenz贸 a adue帽arse de m铆 despu茅s que publiqu茅 mi di谩logo con Jos茅 Manuel Carre帽o, gracias al cual me lleg贸 un correo de un muy joven lector holguinero, Jorge Santiago. En su mensaje, este amigo me hac铆a part铆cipe de la gran satisfacci贸n que hab铆a sentido leyendo la historia de ese notable bailar铆n cubano. Casi me rog贸 que le mandara las anteriores, y despu茅s de un tiempo me envi贸 otro correo suyo donde me aseguraba que los lectores merec铆an conocer de cerca el fabuloso quehacer de la agrupaci贸n danzaria m谩s importante de Cuba a trav茅s de las voces de quienes la sustentan.

As铆 naci贸 De la semilla al fruto. La compa帽铆a (por ese t铆tulo se extravi贸 entre los estantes de la imprenta dedicados a textos de agricultura, a pesar de que en su portada aparecen unas fabulosas piernas fotografiadas por Nancy Reyes, que comienzan en unos blanqu铆simos tut煤s). Fue un proyecto con pr贸logo del irrepetible Rufo Caballero que me sonroja, aunque sea dif铆cil notarlo.

El libro fue acogido con entusiasmo por la Casa Editora Abril y la Editora Juventud Rebelde para luego echar una larga siesta en el almac茅n del peri贸dico que no termina hasta hoy. Ah铆 est谩 todav铆a rendido ese libro que me llena de orgullo y que se propuso tasar los primeros sesenta a帽os de una de las instituciones culturales m谩s prestigiosas de Cuba y el mundo: nuestro Ballet Nacional.

Como si no hubiera sido suficiente mi tributo a la Alonso y su Compa帽铆a, regres茅 a atreverme con El mundo baila en La Habana. Se lo debo nuevamente a esos amigos, muchos, que no han dejado de estimularme. Cuando le cont茅 a una de ellos, Teresa Plaza, que en De la semilla… no hab铆a logrado publicar todas las entrevistas que hab铆a conseguido realizar a no pocas de las principales estrellas del ballet mundial me pregunt贸: 鈥溌縔 por qu茅 no lo haces? 驴Qu茅 esperas?鈥, y me mostr贸 un posible camino: Log铆stica del Arte y su director Enrique Mart铆nez, Quique.

Gracias a esa empresa espa帽ola, al dise帽ador estrella Jorge M茅ndez Calas que permiti贸 que pusiera a volar mi imaginaci贸n, a la respetada editora Ana Mar铆a Mu帽oz Bachs, a la genial correctora Marvelis Artigas, al superamable pr贸logo de Eduardo Heras Le贸n, a las fotograf铆as m谩s art铆sticas del universo, a Iris Gorostola que me impuls贸 a querer m谩s, a so帽ar sin freno…, result贸 un libro hermos铆simo, una obrita de arte. 隆Hasta con afiche sali贸!

El mundo baila en La Habana me dej贸 la satisfacci贸n de que el 煤nico d铆a en que se pudo vender en moneda nacional, el de la presentaci贸n en medio de una de las ediciones del Festival Internacional de Ballet de La Habana, parec铆a que se estaba regalando carne de res. El Museo Nacional de la Danza no alcanz贸 para reunir a tantas personas. 驴Podr谩 sentir un escritor felicidad mayor? A veces me lo encuentro en alguna que otra librer铆a de moneda 鈥渟emidura鈥 (juro que no recib铆 por 茅l ni un medio picado por la mitad), lo tomo en mis manos y me emociono por lo que consegu铆. Las vendedoras que ni siquiera han curioseado mirando las solapas donde destaca una foto m铆a (ese d铆a estaba bello), no logran entender a fe de qu茅 saltan mis l谩grimas. Entonces me las seco, lo vuelvo a colocar en su estante y sigo mi camino.聽

Tengo muchos libros en mente. De entrevistas todos, en tanto me lleno de coraje para ver si se me da la narrativa.

tomada del perfil de facebook de jose luis estrada

驴C贸mo ha sido tu experiencia laboral en Juventud Rebelde? 驴Es este medio tu zona de confort?

El mejor lugar que pude so帽ar para realizarme profesionalmente y sentirme pleno como ser humano. Mi otra casa. Puedo considerarlo mi zona de confort pues all铆 me siento c贸modo, libre, como si anduviera descalzo ba帽谩ndome otra vez en el aguacero. Pero yo me exijo infinitamente. Para m铆 no hay diferencia entre un texto para las ediciones de martes a viernes mientras te reservas y otro para el buscado dominical, nuestra propuesta de lujo. Me creo en serio que estoy llevando adelante la labor que merece la rotunda cultura cubana, mostrando a sus principales hacedores: los consagrados y los que hoy la sostienen y mantienen en un sitial de honor.聽 聽

Tu talento ha sido reconocido en concursos nacionales. 驴Qu茅 sabor dejan premios como el «26 de Julio»?

Uno muy dulce. Pienso que todo el que env铆a una obra a concurso es porque considera que se ganar谩 el premio. Evidentemente la mayor铆a de las personas est谩 equivocada o el jurado es incapaz de apreciarla en su justa medida. Tengo la corazonada de que poseo el r茅cord de ser el periodista m谩s 鈥渕encionado鈥 de la prensa cubana. Por un buen tiempo dej茅 de enviar al concurso y este a帽o regres茅. Fue un doblete. Yo tambi茅n considero que he madurado mucho.

驴Qu茅 opini贸n te merece la joven vanguardia art铆stica cubana?

隆Qu茅 pa铆s el nuestro para tener talentos! 隆Qu茅 manera de haber escritores y artistas tan admirables como j贸venes! Verdaderos virtuosos capaces de imponerse en cualquier escenario del mundo. La Asociaci贸n Hermanos Sa铆z posee una fuerza brutal como organizaci贸n. Lo m谩s importante es que sus miembros creen en ella, conf铆an en ella. Es una l谩stima que en las escuelas de arte, por ejemplo, no se conozca suficientemente su important铆simo papel. Esos muchachos podr铆an hacerla m谩s poderosa, porque eso de que en la uni贸n est谩 la fuerza, no falla. No obstante, aunque podr铆a ser m谩s numerosa, no existen dudas de que se trata de una vanguardia viva, rigurosa, que apuesta por la belleza.

foto tomada del perfil de facebook de jose luis estrada

Superar 50 a帽os implica para algunos hacer un inventario de sus logros vitales, 驴cu谩les integrar铆an tu lista?

He sido un tipo eminentemente feliz. Un gozador de la vida. He vivido con intensidad m谩xima cada segundo. Cada paso ha sido dado desde el amor. Esa es una gran suerte.

Por favor, define en frases breves lo que representan para ti estas palabras:

  • Cuba: mi amante m谩s fiel.
  • Cultura: el alma, la energ铆a, mi salvaci贸n.
  • Ballet: mi paseo por las nubes.
  • Familia: 隆me gan茅 la loter铆a!: as铆 fue como me la ped铆.
  • Amigos: Mis piernas, mis brazos, mi pecho… la luz.
  • Escribir: la felicidad.

La cultura en tiempos de Covid-19, entre retos y sue帽os (+Videos)

Las numerosas iniciativas relacionadas con la cultura, surgidas en esta etapa de pandemia han confirmado que ten铆amos numerosas potencialidades sin aprovechar. Muchas deber谩n mantenerse en el tiempo. En el futuro no deberemos pensar casi ning煤n evento o actividad cultural 煤nicamente para espacios f铆sicos. Las plataformas digitales y la articulaci贸n con medios tradicionales como la televisi贸n y la radio incrementan los p煤blicos.

Es admirable como el Ministerio de Cultura, diferentes instituciones y organizaciones, colectivos de creaci贸n audiovisual y los propios creadores hemos trasladado los escenarios, las pe帽as literarias, los teatros, las galer铆as, las pantallas鈥 al mundo virtual, como muestra del amor a la creaci贸n y af谩n permanente de llevar nuestras obras a la mayor cantidad de espectadores posibles, conscientes de que en estos tiempos dif铆ciles el arte tambi茅n salva.

La Asociaci贸n Hermanos Sa铆z ha sido una de las organizaciones con mayor protagonismo durante los meses m谩s recientes. Debemos mencionar las Romer铆as de mayo, que alcanzaron una dimensi贸n en los medios de comunicaci贸n nunca antes lograda. Quiz谩 esta fue la ocasi贸n en la que m谩s personas participaron en ese Festival Mundial de Juventudes Art铆sticas, el cual suele realizarse cada a帽o en Holgu铆n.

Miles de internautas se sumaron desde sus perfiles personales, y el evento incluy贸 tambi茅n una programaci贸n especial por el canal Cubavisi贸n, con entrevistas, c谩psulas promocionales, conciertos, programas como Destrabando la trova, y m谩s contenidos.

Tambi茅n debemos mencionar otros cert谩menes efectuados completamente de manera online, como la Jornada de la Canci贸n Pol铆tica 鈥搎ue habitualmente tiene lugar en Guant谩namo-, el tercer Coloquio de Periodismo Cultural (Camag眉ey), los Juegos Florales y el concurso de narrativa La llave p煤blica (Ciego de 脕vila), la Jornada 13 de agosto (Pinar del R铆o) y el evento literario Portus Patris (Las Tunas).

D铆as despu茅s de informarse sobre el primer caso de Covid-19 en Cuba, los miembros de la Direcci贸n Nacional de la AHS proyectamos el trabajo para los pr贸ximos meses, enfocados de manera especial en la promoci贸n y seguir llevando arte a los p煤blicos mediante las plataformas digitales. Confeccionamos una campa帽a promocional, con las etiquetas #AHSEnCasa, #ElArteTambi茅nSalva y #MantenteInspirado, adem谩s de las tradicionales #AHSCuba y #CubaEsCultura. Habilitamos el correo electr贸nico ahscomunicacion@gmail.com e intensificamos la labor en grupos de wapsap y telegram, para mantener la comunicaci贸n con nuestros asociados. Por primera vez se puede concursar en todas las becas y premios de la AHS de manera digital

Valoramos y aprobamos diversos proyectos televisivos, como El Potaje (Sobre m煤sica cubana), Del agua que bebemos (Con j贸venes m煤sicos) y Una vez al a帽o (Para promocionar becas y premios de la AHS), los cuales se han trasmitido por los canales Cubavisi贸n, Clave y la se帽al HD de Cubavisi贸n; en el caso de los dos primeros tambi茅n llegar谩n a la pantalla de Cubavisi贸n Internacional.

Par茅ntesis, nuestro programa tradicional, se sigui贸 grabando seg煤n las nuevas circunstancias en el Sal贸n de Mayo, del Pabell贸n Cuba. Terminamos la realizaci贸n de proyectos que estaban en proceso, como Bit谩coras AHS, audiovisual de 57 minutos que muestra la interrelaci贸n entre j贸venes creadores de Santiago de Cuba; y 鈥淧uertas de papel鈥, material de 12 minutos sobre la literatura de j贸venes y las editoriales de la AHS.

En diferentes provincias tambi茅n surgieron nuevos programas como Luces del Almac茅n, en Camag眉ey; La Guarida, en Las Tunas, y otros en territorios, como Matanzas. Incrementamos la confecci贸n de c谩psulas promocionales, videopoemas, performances, mon贸logos, exposiciones virtuales鈥 en casi todos los territorios.

Entre esas iniciativas se incluyen 鈥淎ctivos desde casa鈥, audiovisuales realizados por la filial de la AHS en La Habana, en los cuales se muestra parte de la obra de los creadores que m谩s han empleado las redes sociales para seguir ofreciendo su obra en este tiempo de aislamiento en casa.

Algunos de nuestros creadores se sumaron tambi茅n a proyectos impulsados desde el Ministerio de Cultura (MINCULT) y el Instituto de la M煤sica, por ejemplo, como la grabaci贸n de conciertos, para transmitir por el canal Clave y las transmisiones en vivo desde el Estudio Multimedia del MINCULT.

Resaltamos la campa帽a promocional con motivo del aniversario 34 de la AHS y la Jornada por el D铆a de la Cultura Cubana, la cual tuvo como eslogan 鈥淓l arte nos une鈥, e incluy贸 spot, cartel, trabajos period铆sticos, c谩psulas, conciertos…

El mayor reto radica en mantener muchas de esas experiencias. Debemos continuar dise帽ando m谩s y mejores campa帽as comunicacionales tambi茅n para el exterior, realizar m谩s alianzas con artistas y organizaciones de otras partes del mundo que nos permitan llegar m谩s lejos. En lo adelante cada evento deber谩 tener una programaci贸n digital, con la aspiraci贸n de ir m谩s all谩 de los l铆mites de nuestra geograf铆a nacional, atraer y enamorar.

Debemos compartir m谩s contenidos en otros idiomas, adem谩s del Espa帽ol, analizar estad铆sticas y readaptar el trabajo en funci贸n de lo que deseamos, tener en cuenta los horarios m谩s pertinentes para publicar en correspondencia con la hora a la que suelen acceder los p煤blicos鈥 Seg煤n nuestros objetivos se pueden tener en cuenta otros elementos como sus edades, sexo, ciudad donde residen鈥, informaci贸n que brindan con facilidad las administraciones de p谩ginas en las redes.

Una de las desventajas en el trabajo en plataformas digitales que se suele enfrentar aqu铆 es que el posicionamiento de nuestros sitios webs y perfiles es solamente natural, o sea fruto del trabajo, mientras que otros pagan por ubicaciones privilegiadas en buscadores y para llegar a m谩s internautas con facilidad direccionando incluso hacia otros pa铆ses o grupos de edades.

En la situaci贸n de Cuba influyen diversos aspectos, incluida la infraestructura y organizaci贸n existente para la promoci贸n, y la preparaci贸n humana para desarrollarla. Es fundamental comprender mejor las din谩micas de las plataformas hipermediales, conocer su funcionamiento y las maneras de llegar a sectores de internautas m谩s diversos. No se trata de inundar los sitios de contenidos, sino de brindarlos de una manera creativa y sugerente, y hacer luego una labor de promoci贸n para esos propios materiales.

Fen贸menos como la comercializaci贸n digital del arte deben ser aprovechados en mayor medida. No basta con tener, por ejemplo, una plataforma para la m煤sica, tambi茅n es preciso hacerla atractiva y crear m煤ltiples canales que lleven a ella. Los propios creadores tambi茅n deben ser m谩s protagonistas en todo esto. Deber铆an existir muchas m谩s multimedias, exposiciones virtuales y posibilidades de visitas online a nuestros principales centros de arte, muesos y otros lugares.

Es pertinente un mayor ejercicio de la cr铆tica art铆stica y cultural en general en espacios que verdaderamente tengan gran impacto medi谩tico y contribuyan a la jerarquizaci贸n de las mejores opciones. Lo ideal ser铆a que quienes tienen entre sus funciones la promoci贸n desde las instituciones y los medios tambi茅n sean coherentes con eso.

Durante esta etapa de medidas especiales por la Covid-19, se han redimensionado varias de las propuestas art铆sticas en el pa铆s, a pesar de la complejidad de las circunstancias.

Escribimos esto siendo cr铆ticos sobre todo con nosotros mismos. Suele ser f谩cil se帽alar lo que se debe mejorar, pero lo verdaderamente complicado es conseguir lo que se quiere, m谩s all谩 de simples metas.

Necesitamos superaci贸n de las personas encargadas de la promoci贸n y tambi茅n de los propios autores que deben ser cada vez m谩s protagonistas en funci贸n de que se conozca lo que hacen. Seguir谩n siendo fundamentales las alianzas entre las instituciones, entre ellas y los artistas, y con otras personas y grupos creativos con buenas experiencias.

En el futuro deberemos mantener los conciertos online, las extensiones de eventos en plataformas digitales, las programaciones en redes sociales, las exposiciones virtuales, la realizaci贸n de audiovisuales y otros contenidos para Internet, la articulaci贸n creciente entre creadores, los medios de comunicaci贸n y las diferentes instituciones de la Cultura. Debemos so帽ar cada vez m谩s, pero sobre todo hacer. La creatividad es fundamental.