Una madre, dos hijos, un sue√Īo de Patria (+ videos)

Cada a√Īo en esta fecha, la Asociaci√≥n que re√ļne a la joven vanguardia art√≠stica cubana rinde homenaje a Esther Montes de Oca, madre de los hermanos Luis y Sergio Sa√≠z, dos artistas y revolucionarios asesinados por la tiran√≠a de Batista.
El 7 de agosto era para Esther un momento de evocaciones cuando en su casa de San Juan y Mart√≠nez, recib√≠a a los miembros de la AHS que acud√≠an para acompa√Īarla en su cumplea√Īos.
Cuentan que comenz√≥ su labor educativa en una escuela rural multigrado y diez a√Īos m√°s tarde obtuvo el t√≠tulo de maestra en la Escuela Normal de Pinar del R√≠o. Ejerci√≥ la docencia durante 42 a√Īos.
Esther se definía como maestra y martiana.

Tras el horrendo crimen contra Luis y Sergio, en la noche del 13 de agosto de 1957, sus vínculos con la causa revolucionaria se hicieron más firmes.
Despu√©s del asesinato de sus hijos continu√≥ apoyando la lucha clandestina. A√Īos despu√©s se uni√≥ a la Campa√Īa de Alfabetizaci√≥n.
A lo largo de su existencia, Esther Montes de Oca siempre exhortó a los jóvenes creadores a seguir el ejemplo de sus hijos, dos escritores que arriesgaron su propia vida por la causa de la libertad.
Hasta sus √ļltimos d√≠as, estuvo rodeada por el respeto y la admiraci√≥n de quienes vieron en ella una verdadera Maestra de Juventudes.


El Almacén de la Imagen convoca a su muestra audiovisual (+ PDF)

MUESTRA AUDIOVISUAL

EL ALMAC√ČN DE LA IMAGEN

La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z convoca a la Edici√≥n Especial de la Muestra Audiovisual El Almac√©n de la Imagen, que se celebrar√° del 27 al 30 de octubre de 2020, en la ciudad de Camag√ľey.

Se convoca a los siguientes géneros o categorías audiovisuales:

  • Ficci√≥n
  • Documental
  • Animado
  • Corto (de hasta 3 minutos)
  • Promocionales (spot, video clip)

 

Un jurado, integrado por destacadas personalidades del ámbito audiovisual, otorgará un Gran Premio, denominado Luces de la Ciudad, consistente en diploma acreditativo y el pago de $ 5000.00 CUP, a la mejor realización, sin distinción de género y modalidad.

También se otorgará reconocimientos por cada una de las siguientes especialidades:

  • Direcci√≥n
  • Guion
  • Fotograf√≠a
  • Edici√≥n
  • Direcci√≥n de arte
  • Sonido
  • M√ļsica original
  • Producci√≥n

 

De igual forma un grupo de importantes instituciones entregarán premios colaterales.  

Durante el evento, se desarrollarán actividades de manera presencial y virtual: conferencias, talleres, muestras colaterales y encuentros con reconocidos creadores del audiovisual, entre otras modalidades de programación.

 

BASES

  1. Podr√°n participar los realizadores de hasta 35 a√Īos de edad, sean miembros o no de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), cubanos o de otras nacionalidades residentes o no en el pa√≠s.
  2. Las obras no pueden haber sido presentadas en ediciones anteriores de la muestra.
  3. Serán enviadas en formato digital identificadas y adjuntándole la planilla de inscripción.
  4. Los audiovisuales pasar√°n a formar parte del archivo audiovisual de la AHS.
  5. La participación en el concurso implica la total aceptación de estas bases.

En el caso de los realizadores extranjeros, la muestra garantizar√° gestiones para su estancia en Cuba.

El plazo de admisión vence el 31 de agosto del 2020.

Para cualquier información, contactar a través de los siguientes correos:
elalmacendelaimagen@gmail.com / rplabrada@gmail.com  / isabelcaridad@gmail.com / ihordan87@gmail.com  

Los trabajos y las planillas deber√°n ser remitidos por el correo postal o entregados en la Casa del Joven Creador, Carretera Central Este # 50 Altos, entre Alonso Fruto y Chumbo, Camag√ľey, o la Sede Nacional de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, en su sede del Pabell√≥n Cuba Calle 23 e/ M y N, El Vedado, La Habana. Tambi√©n pueden mandar las obras por Wetransfer a elalmacendelaimagen@gmail.com

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PLANILLA DE INSCRIPCI√ďN

Puede descargar los siguientes .pdf:

Convocatoria 2020 Pitching 4ta Animación del Almacén

Convocatoria 2020 Pitching 11na Imagen del Almacén

EDICI√ďN ESPECIAL EL ALMAC√ČN DE LA IMAGEN 2020

 

 NOMBRE DE LA OBRA EN CONCURSO:

________________________________________________

ÔĆ TIEMPO DE DURACI√ďN:

________________________________________________

ÔĆ G√ČNERO:

_______________________________________________

 ENTIDAD PRODUCTORA:

_________________________________________________

 NOMBRE DEL REALIZADOR (Datos y localización):

_________________________________________________

 No. IDENTIDAD PERMANENTE:

_________________________________________________

 

LA OBRA CONCURSA ADEM√ĀS EN LAS SIGUIENTES ESPECIALIDADES (nombre, apellidos y n√ļmero de identidad)

  • Direcci√≥n: ___________________________________________________
  • Guion: ______________________________________________________
  • Fotograf√≠a: ___________________________________________________
  • Edici√≥n: _____________________________________________________
  • Direcci√≥n de Arte: _____________________________________________
  • Sonido: _____________________________________________________
  • M√ļsica Original: ______________________________________________
  • Producci√≥n: _________________________________________________

 

 

BREVE SINOPSIS:

 

Autoriza a proyectar su obra en futuras muestras itinerantes de promoción. SI___ NO___

 

Es de obligatoriedad notificar el n√ļmero de identidad permanente y la forma de localizaci√≥n de los realizadores del material. Para los trabajos¬†que opten tambi√©n por premio en especialidades es preciso la inclusi√≥n obligatoria del n√ļmero de identidad y nombre del (los) realizador (es).

 


Una mirada inquieta al séptimo arte santiaguero

Santiago de Cuba posee un enfoque cinematogr√°fico que se revela y se diferencia de otras producciones del resto del pa√≠s. Su est√©tica, las diversas formas de producci√≥n que se alternan seg√ļn las realidades imperante en cada momento, las tem√°ticas que imprimen cada metraje que sale a la luz sin importar el medio, sino los deseos de poner en la pantalla una mirada, una interpretaci√≥n, una forma de ver su contexto en imagen y movimiento, son su modo de existencia. Pruebas suficientes existen en un sinf√≠n de realizaciones desde el mismo universo creativo, donde confluyen realizadores autodidactas y egresados de la Facultad de Medios de Comunicaci√≥n del Instituto Superior de Arte y de talleres de la Escuela Internacional de San Antonio de los Ba√Īos. ¬†

Momentos de la conferencia Breve Historia del Cine en Santiago de Cuba impartido por Demi√°n Rabilero. Foto-Frank L. O¬īCallaghan

Lamentablemente muchas veces estas producciones carecen de una distribución, tal vez porque en el camino se van perdiendo los ánimos y quedan recluidas en el ostracismo por sus propios creadores o simplemente por su misma característica informal y alternativa de ver el cine y sus realidades, divorciándose en muchos casos de las convencionalidades que miden las selecciones en muchos eventos nacionales que recogen el séptimo arte y sirven de plataforma de difusión, condenándolas al silencio.

Intercambio con el p√ļblico asistente. Foto-Frank L. O¬īCallaghan

No es la primera vez que muchas de estas son rechazadas de festivales porque no son identificadas como ‚Äúadecuadas‚ÄĚ en su forma o porque carecen de una calidad. ¬ŅPero qu√© es el cine? ¬ŅEs un buen sonido, una buena fotograf√≠a solamente o es tambi√©n la historia que saca a flote, la intenci√≥n de su director, la verdad hecha arte, el contexto tomado por un lente pendenciero? ¬ŅEl cine es solo lo t√©cnico o las miradas al entorno? ¬ŅEl cine es solo filmar o proponer nuevas po√©ticas, sinceras, con lo que se tiene a mano sin limitarse a lo t√©cnico, invitando a una evoluci√≥n creativa? Muchas de estas preguntas siempre se vienen realizando en el llamado ‚Äúinterior‚ÄĚ del pa√≠s y no se hallan respuestas.

Momentos de exhibici√≥n de materiales. Foto-Frank L. O¬īCallaghan

Aun as√≠, el cine en Santiago sigue progresando con nuevos creadores que no se frenan y contin√ļan interpretando su realidad con los medios que tienen a la mano. Hoy es mas f√°cil, cualquier dispositivo sirve para ello: desde una DSLR hasta un modesto celular posee la capacidad de captar en imagen y sonido, no discrimina, se deja llevar por un guion que va mutando tras estudios constante en un caf√© o en intercambios paulatinos entre colegas en el transcurso de tiempo. Muchas obras existen y piden a gritos un di√°logo con el p√ļblico/protagonistas de sus escenas.

De ah√≠ la necesidad de constituir un espacio id√≥neo para cumplir con la misi√≥n de recuperar los aires que siempre han caracterizado la creaci√≥n cinematogr√°fica en la ciudad y sus alrededores. Por eso, desde el d√≠a 5 hasta el 7 de agosto estar√° aconteciendo en Santiago de Cuba la primicia: la Primera Jornada de Cine Santiaguero La Mirada Inquieta. Nacido por el inter√©s de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y ProbetaFilms, una productora independiente junto al apoyo eternamente agradecido del Centro Provincial de Cine, con el objetivo de construir ante todo un lugar de encuentro y socializaci√≥n de ese cine que viene surgiendo desde hace varios a√Īos y que muchas veces siquiera ha sido imaginado su existencia. Varias generaciones de realizadores se dar√°n cita, desde aquellos que ya hoy son c√°tedra del cine independiente hasta aquellos j√≥venes contempor√°neos que los tienen como gu√≠a e inspiraci√≥n.

Momentos de la conferencia Breve Historia del Cine en Santiago de Cuba impartido por Demi√°n Rabilero y Daylenis Blanco. Foto-Frank L. O¬īCallaghan

Una muestra de la mayor curadur√≠a del cine santiaguero jam√°s realizada donde cortometrajes de ficci√≥n y documentales, junto a lo experimental y las nuevas narrativas, servir√°n de espejo de esa realidad que en la urbe acontece. Directores como Jos√© Armando Estrada, uno de los pioneros del cine underground santiaguero, al lado de otros como Emmanuel Mart√≠n Hern√°ndez, Demi√°n Rabilero, Carlos Meli√°n, Rub√©n Aja Gar√≠; y otros m√°s j√≥venes como Yunior Fr√≥meta, Frank L. O¬īCallaghan, Yuris Elias Seoane; y artistas visuales que experimentan nuevas formas de expresi√≥n como Carlos Gil Calder√≥n y Nazim Guerra, ser√°n algunos de los presentes en las diferentes tandas de las tardes en el Cine Cuba.

Para poder servir de soporte y acompa√Īamiento, en los horarios de la ma√Īana habr√° paneles te√≥ricos y conferencias en torno a estos materiales y tem√°ticas: como el cine en Santiago de Cuba, su producci√≥n independiente y las nuevas narrativas que van impregnando de nuevos aires el audiovisual en el territorio, con intervenciones de testigos y especialistas como Carlos Lloga, Daylenis Blanco y algunos de los creadores presentes, todos con experiencias y conocimientos para compartir e iluminar al p√ļblico asistente.

La necesidad de encuentro, de conocimiento y de sacar de la oscuridad el cine de la ciudad ha dado como resultado esta jornada de cine santiaguero, no como una forma egocéntrica, sino como ensayo para lo que podrá constituir en tiempos venideros un festival nacional para visualizar y contribuir a las nuevas formas de hacer y pensar el cine, más allá de los medios a disposición, un espacio transparente donde los realizadores puedan dialogar a través de sus obras sin poses y limitaciones de producción. Un evento donde el fin esté por encima del medio, rompiendo las barreras existentes en otros festivales semejantes y le dé riendas a la experimentación.

La creación cinematográfica no puede dejar de estar. Y para ello debe tener un paralelismo: un espacio donde muchas miradas se fundan en una sola Mirada Inquieta.


Un artista naif tras los pasos de Feijóo

alexei g√≥mez/ foto tomada del perfil de facebook de Galer√≠a de Arte «Carlos Enr√≠quez G√≥mez»

Como un digno hijo de la Villa de San Juan de Los Remedios, Alexei G√≥mez S√°nchez dibuja fantasmas, esos que han ido tomando cuerpo en las narraciones de sus coterr√°neos. Los que fueron apresados por la pluma de Samuel Feijo√≥ y otros que a√ļn quedan por develar en esa villa cubana tan abundante en tradiciones.

Pero a diferencia de sus contempor√°neos, √©l escogi√≥ un formato que agrega derroteros al ya vilipendiado arte naif. Los g√ľijes, descabezados y amantes soberbios que inmortaliza este autodidacta, toman textura sobre el trazado a plumilla, una t√©cnica ancestral, como la bella Remedios, y casi desaparecida en Cuba.

Comenzó todo en 2006 por una visita que hizo a Remedios René Batista, entonces editor de Signos. Le mostré mi trabajo, que en aquel momento era con otros materiales, a lápiz, sobre todo, y él me pidió una decena de aquellos dibujos, pero con la técnica a plumilla sobre cartulina.

Un estil√≥grafo viaja sobre las hojas de papel y las cartulinas de Alexei, deja un rastro nost√°lgico, casi denso, pero no, el resultado es m√°s dulce de lo que anuncia la pose prudente del dibujante. Nos acerca sus bocetos, esos que entregar√° para la pr√≥xima edici√≥n de la Revista Signos. Y con las manos a√ļn manchadas por la tinta, contin√ļa su historia personal.

¬ŅC√≥mo se las arregla este artista sin academia para desmontar el escenario de su infancia? ¬ŅPor qu√© insiste sobre estos cartones, que bien pueden no ser los ideales? ¬ŅDe d√≥nde nace esa fuerza para llenar de mitol√≥gicas esencias el papel en blanco sin una aut√©ntica yema de rasgos gruesos, uniformes y delgados, con puntas duras y blandas? Lo abordo con todas estas interrogantes aglomeradas en mi agenda.

Yo no tenía idea de cómo trabajarlo porque en Cuba era muy difícil conseguir los materiales, pero un amigo me indicó una tienda donde vendían esta pluma que hoy tengo y así salieron mis primeras entregas para Signos, y también comienzan mis primeras exposiciones.

Comencé a trabajar con tinta profesional, hoy utilizo tinta de imprenta, la cartulina se hace complicada, beben ser cartulinas especiales, pero creo que en Cuba somos la mayoría quienes acudimos a los materiales que aparezcan. Hay que adaptarse y crear.

Remedios es una plaza tur√≠stica muy fuerte. ¬ŅHas pensado en la artesan√≠a‚Ķpara obtener fondos que te permitan obtener esos materiales… por ejemplo?

Creo que hay candonga que se vende sin tener calidad, pero también hay propuestas que te dejan ver a un artista detrás y eso es lastimoso. Es por eso que hice trabajo en yagua, traté de imprimirle mi sello, pero ya lo dejé, no fue mi intención convertirme en artesano. El que no es capaz de auto valorarse y se deja atrapar por ese imán que es el dinero deja de ser artista y después salir de allí es un problema.

Publicada por Galer√≠a de Arte "Carlos Enr√≠quez G√≥mez" en S√°bado, 25 de julio de 2020

Además de los develados por Feijóo, este joven encara fantasmas otros, como la impopularidad de una técnica tan exquisita, pero que encuentra asidero en la revista Signos, fundada por Samuel Feijóo en el centro de la Isla Verde; y que a su vez vindica el arte popular.

Por su parte, San Juan de los Remedios imprime en el artista ese halito m√°gico de que es heredera. La villa, altamente matizada de leyendas, piratas y heroicidades, presume una riqueza cultural de tal envergadura, que a veces parece una ciudad ajena dentro del Caribe, que vive su propio tiempo.

Las l√≠neas que Alexei traza sobre el papel coquetean con todo esto. Pero tambi√©n sus dibujos presumen una relaci√≥n con la naturaleza que seg√ļn confiesa est√°n enlazados con sucesivas excursiones la campo durante la infancia.

Desde el punto de vista temático defiendo el contacto directo entre la naturaleza y la civilización. Cada obra puede tener un título determinado y de hecho abordan historias diferentes, pero todas están ahí, como se dice de Feijóo, metidos en una gran bejuqueara.

En sus publicaciones, el ilustrador apenas esboza las sombras necesarias, esas que se entremezclan con los recuerdos y con la ancestral técnica a plumilla para devolvernos un producto muy auténtico. Así quedó plasmado en la edición 66 de Signos: Parrandeando:

Uno de los momentos importantes para los villaclare√Īos fue reconocer a la parranda que se hace en el centro de la Isla como patrimonio cultural de la naci√≥n cubana. La revista Signos dedic√≥ un n√ļmero a este acontecimiento.

Ilustr√© toda la revista incluyendo los capitales, cubierta, contracubierta, lo cual me hizo crecer mucho. Utilic√© el gallo y el gavil√°n para ense√Īar la historia de las parrandas, los enfrentamientos de barrio‚Ķ

La Revista Signo es una de las publicaciones que contin√ļa en su af√°n de redimir procesos tradicionales. ¬ŅCrees que logra a√ļn este objetivo?

S√≠ como no, y creo que, aunque Signos es valorada dentro de un grupo de intelectuales, no se tiene en cuenta muchas veces lo importancia de una revista que es la √ļnica de corte popular en Cuba.‚ÄĚ

En cualquier rinconcito de una ciudad o de monte puede encontrarse alguien con tremendo talento y Signos se ha dedicado a tratar de buscar a estas personas e insertarlos en la revista, e incluso, los ha hecho coincidir con artistas como Wilfredo Lam y Sayda del Río.

Publicada por Galer√≠a de Arte "Carlos Enr√≠quez G√≥mez" en S√°bado, 25 de julio de 2020

A esa publicaci√≥n villaclare√Īa, Premio Internacional ‚ÄúFernando Ortiz‚ÄĚ, dedica Alexei G√≥mez la mayor parte de su obra de tinta negra sobre papel blanco, en su generalidad. √Čl, Licenciado en Biolog√≠a, sacrifica adem√°s un posible nombre de acad√©mico en beneficio de ese circunspecto ‚Äúartista naif‚ÄĚ.

Yo nunca puse los pies en una academia, ni creo que tenga esa disciplina hoy para hacerlo en serio, con el rigor que lleva. Pero m√°s all√° de esto lo cierto es que en una ocasi√≥n quise hacer ejercicio acad√©mico y otro artista me dijo, l√°nzate hacer lo que t√ļ quieras y as√≠ encontrar√°s tu sello. Lo hice y no me arrepiento. Ser artista naif para m√≠ no es ning√ļn problema.

Publicada por Galer√≠a de Arte "Carlos Enr√≠quez G√≥mez" en S√°bado, 25 de julio de 2020

Finalmente, los fantasmas que te acechan a ti como creador…

Creo que hay ciertos prejuicios con el arte popular, pero dentro de esto si lo que aplicas es el dibujo, pues los prejuicios aumentan. Yo he dejado de participar en un salón porque la convocatoria no incluye esta modalidad. Para muchos no es siquiera una obra de arte y mucha literatura actual desmiente este mito al igual que ese otro de que la obra de mayor formato es más valiosa.

¬ŅRepercuten estos falsos dogmas en tu quehacer?

Por mi parte soy consciente de esto, pero no me importa porque defiendo el arte popular como una forma muy fresca de expresi√≥n. Tiene tanta validez como el acad√©mico, o ese que se llama conceptual, o contempor√°neo, es efectivo siempre y cuando sea realizado con seriedad y entusiasmo, al igual que cualquier tema es v√°lido, sin exclusi√≥n. Ser artista naif para m√≠ no es ning√ļn tipo de problema.

Alexei tiene las manos sobre su pr√≥xima entrega, al fin y al cabo, dej√≥ de reparar en ausencias de este y otro tipo hace unos 10 a√Īos y m√°s, cuando asumi√≥ su aptitud creativa al servicio de una de las revistas m√°s aut√©nticas de Cuba, y en la que, am√©n de prejuicios art√≠sticos, √©l eterniza su San Juan de Los Remedios.


Con ojos de cinéfilo #4

La espera de Don Diego de Zama

He seguido el cine de la argentina Lucrecia Martel (1966) desde que vi su primer largometraje: La ci√©naga (2001), con el que obtuvo el Premio a Mejor pel√≠cula y Mejor Direcci√≥n en el Festival de Cine de La Habana, y galardones similares en los festivales de Sundance, Toulouse y Berl√≠n. Familias de clase media sumergidas en el deseo y la decadencia, la religiosidad popular como una forma de la superstici√≥n; las obsesiones y las costumbres intrafamiliares; el registro impecable de la oralidad provinciana; ni√Īos que parecen entender el mundo mejor que los adultos y adultos mustios; agobiados por el peso de una edad que les resulta amarga; un ritmo que bebe m√°s de la televisi√≥n que del propio cine, lento, agobiante para muchos, en donde abundan las corrientes subterr√°neas de sentido y donde no sucede nada o casi nada o eso creemos nosotros, pues ella, Lucrecia Martel, que no hace otra cosa que captar el ritmo con el que creci√≥, bien sabe que no es as√≠.

Todo eso estaba ya en La ci√©naga y segu√≠a aun all√≠ cuando, tres a√Īos despu√©s, film√≥ su segunda pel√≠cula, La ni√Īa santa (2004), nominado a la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes. Le seguir√≠a La mujer sin cabeza o La mujer rubia, de 2008, igualmente nominada a la Palma de Oro, y ganadora de otros premios, y donde encontramos similares negaciones, tejidos de subtextos y ambig√ľedades, en una historia igualmente rodada en Salta (ciudad donde naci√≥, al noroeste de Argentina, a los pies de los Andes y al borde de la selva).

Allí sus historias se desarrollan como si estuvieran en un invernadero a partir de una serie de frases que se repiten y microincidentes (esquirlas) que no parecen estar relacionados. Sus encuadres distorsionados y uso del enfoque pueden ser perturbadores, pero ella los atribuye astutamente a su miopía (en este caso recordemos La mujer sin cabeza). Es como si ella cargara una cámara y se decidiera a filmar la vida familiar en el día a día.

Lucrecia Martel se ha convertido en una directora s√≥lida que a trav√©s de preocupaciones formales reflexiona sobre las perversiones y los vicios de la peque√Īa burgues√≠a/ Fotograma de la ci√©naga

Despu√©s de casi una d√©cada sin ning√ļn largometraje, aunque realiz√≥ cortos como Nueva Argir√≥polis y Muta, la Martel estren√≥ en 2017 Zama, un filme, entre otras cosas, sobre la espera, la soledad y la decadencia, basado en la novela de 1956 del argentino Antonio di Benedetto (incluso, y es curioso, Zama, junto a los libros El silenciero y Los suicidas, fue reunida en 2011 por la editorial El Aleph bajo el t√≠tulo ‚ÄúTrilog√≠a de la espera‚ÄĚ).

‚ÄúYo veo con mucho optimismo lo decadente. Si estuvi√©ramos en un mundo con un sistema de valores extraordinario, la decadencia ser√≠a un peligro. Pero en un mundo en el que la injusticia y la pobreza est√°n concebidas como parte del sistema, la decadencia es una esperanza‚ÄĚ, hab√≠a dicho ella, a prop√≥sito de La ci√©naga, a Leila Guerreiro. Aunque en Zama, realmente, lo que sobrevuela la historia es la espera inf√©rtil y sus secuelas. Por primera vez Lucrecia abandona ese espacio de confort que es, en sus filmes, la clase media salte√Īa y su cotidianidad, y se adentra, de qu√© manera, en el siglo XVIII y la historia de Don Diego de Zama (Daniel Gim√©nez Cacho), un funcionario espa√Īol de la Corona nacido en territorio americano, que espera con ansias una carta del Rey que lo aleje del puesto de frontera en que se encuentra estancado, y le permita su traslado de Asunci√≥n a Buenos Aires. Obsesionado con ello, confundido, frustrado, enga√Īado y aferrado a un precario sentido de superioridad cultural, Zama acepta cualquier misi√≥n que se le encargue, como la de atrapar a un peligroso bandido que ha escapado a territorio inexplorado. Esa necesidad marca el ritmo de la trama y desborda de incertidumbre y ansiedad todo lo que vendr√° despu√©s en este filme, ubicado en el puesto nueve entre las 10 mejores pel√≠culas del siglo, seg√ļn The Guardian.

Si la obra anterior de Lucrecia desafiaba la realidad, Zama es un filme en que la directora se reta a sí misma. Es su primera película grabada digitalmente, con un colorido a veces pop que recuerda a Amódovar, uno de los productores de la cinta, y además, la primera fuera de Salta (creo que mucho le hubiera gustado a Rufo Caballero, que deliciosamente la entrevistó en La Habana y que conocía bien su trabajo, ver qué se traía la Martel con este filme).

Aunque, retrato de un hombre incapaz de lograr que lo transfieran, como sacado de un drama kafkiano, Zama comparte el desarraigo y el letargo caracter√≠stico de la Trilog√≠a de Salta. Pero ‚Äďy entonces nos sorprende‚Äď, el fantasioso movimiento final de la pel√≠cula en busca del bandido, que resulta desconcertantemente hermoso y a ratos sobrenatural, recuerda El coraz√≥n de las tinieblas, de Conrad, y las pel√≠culas de Werner Herzog como Aguirre, la c√≥lera de Dios y Fitzcarraldo. Aunque para Martel, eso no es un cumplido: ‚ÄúSus pel√≠culas me molestan‚ÄĚ, ha dicho, por su ‚Äútratamiento irresponsable de los animales y los ind√≠genas‚ÄĚ. Pero lo que no puede negar, ni ella ni nadie, es que en Zama la Martel ha realizado un cambio (incluso enfoc√°ndose no solo en el personaje, sino en el contexto social argentino) que requiere una enorme voluntad y un pensamiento concreto en su obra.

Dada la originalidad de su estilo oblicuo, su fascinaci√≥n por las familias que raya en el documental y su gusto por retratar la inercia provinciana, Martel emociona y confunde al mismo tiempo a los espectadores. Sus pel√≠culas v√≠vidas y elusivas son fragmentarias y contemplativas, agitadas y entr√≥picas en la misma medida, y est√°n habitadas por personajes propensos a los accidentes que se destacan por su falta de conciencia de s√≠ mismos, como este antih√©roe existencial llamado Diego de Zama que espera la partida. Solo nos queda desear que Lucrecia no decida ‚Äúesperar‚ÄĚ 10 a√Īos m√°s para realizar otro filme.

Apostilla: En la banda sonora, Lucrecia usa la m√ļsica del cubano Ernesto Lecuona. El tema ‚ÄúSiempre en mi coraz√≥n‚ÄĚ es interpretado por el d√ļo de hermanos brasile√Īos Los indios Tabajaras.

 

Resistencia, retazos de Marcel Marceau

Dirigida por el venezolano Jonathan Jakubowicz, Resistencia, estrenada en 2020, llev√≥ al cine parte de la vida del conocido mimo y actor franc√©s Marcel Marceau (1923-2007). Dentro de un subg√©nero bastante explotado ‚Äďlos filmes de la Segunda Guerra Mundial‚Äď, donde es dif√≠cil ser original despu√©s de tantas incursiones fallidas y aburridas por lo redundante, Jakubowicz se enfoca no en la vida del mimo, sino en la resistencia francesa a la ocupaci√≥n nazi. A esa resistencia estuvo ligado el Marcel adolescente, antes de crear a Bip, el payaso con un su√©ter a rayas y con un maltratado sombrero, decorado con una flor (que representaba la fragilidad de la vida) y que se convirti√≥ en su alter ego, como el vagabundo de Chaplin. En estos a√Īos est√° la g√©nesis de todo, nos dice la pel√≠cula. Marcel (Jesse Eisenberg) se dedica, junto con otras personas, a rescatar ni√Īos jud√≠os cerca de las fronteras con Alemania y llevarlos a sitios seguros. Y luego de la invasi√≥n a Par√≠s, y ya incorporado a la resistencia, cuando la presi√≥n nazi es m√°s despiadada y se extienden las deportaciones y asesinatos, la situaci√≥n se torna m√°s compleja y los ni√Īos peligran en suelo galo.

Aqu√≠ es donde Resistencia se vuelve algo m√°s sobre la Segunda Guerra Mundial y no ese filme que pudo ser, pero no es, sobre Marcel Marceau y sus inicios ‚Äďes cierto, ligados a la resistencia‚Äď como el gran mimo del rostro triste, el autor de Joven, maduro, anciano y muerte (a prop√≥sito, Eisenberg, de 35 a√Īos, interpreta a un Marcel de 15 en ese momento, aunque el actor logra ‚Äúsuavizar‚ÄĚ las diferencias de edad para ‚Äúatraparlo‚ÄĚ, cosa un poco dif√≠cil). Cargado de f√≥rmulas poco convincentes, hechas para resultar ‚Äúentretenidas‚ÄĚ a un p√ļblico m√°s amplio, este thriller del Holocausto ‚Äúa medio cocinar‚ÄĚ, falla desde el mismo momento en que se llena de grandilocuentes licencias hist√≥ricas para apuntalar esta proeza (que es cierta: estos j√≥venes, Marcel entre ellos, salvaron cientos de ni√Īos jud√≠os en Francia).

‚ÄúEra demasiado cercano a m√≠, demasiado emocional‚ÄĚ, dijo el realizador jud√≠o venezolano, nieto de sobrevivientes polacos del Holocausto que perdieron a la mayor√≠a de sus familiares en los campos de concentraci√≥n al referirse al filme/ fotograma de Resistencia

Hasta el punto llegan estas licencias que vemos al m√≠tico oficial de la Gestapo Klaus Barbie, conocido como El carnicero de Lyon, interpretado por el alem√°n Matthias Schweigh√∂fer, y una especie de chich√© en filmes de este tipo, persigui√©ndolos cerca de la frontera suiza (las escenas de un Barbie sanguinario se tornan, adem√°s, caricaturescas; aunque, entre los momentos que uno recuerda del filme, al final, se encuentra el de la piscina vac√≠a en el hotel ocupado, donde Klaus toca el piano y dispara; y donde anuncia la tortura que le har√° y termina haci√©ndole, aunque no lo veamos, a una de las j√≥venes). De la misma manera, los segundos que est√° en pantalla √Čdgar Ram√≠rez, quien ha trabajado antes con el director, e interpreta a un padre jud√≠o que termina asesinado en la puerta de la casa, no funcionan, digamos, m√°s que de gancho para vender el filme. Por ello ‚Äďy por otras tantas cosas, que parten del guion‚Äď la tensi√≥n dram√°tica se resiste, luce forzada; las historias secundarias acaban por torcerse. Y el filme, con enredos pasionales que poco aportan a la trama, salvo cierto ‚Äúcolorido‚ÄĚ hollywoodense, y que parti√≥ de Marcel para adentrarse, epid√©rmicamente, en la resistencia jud√≠a en Francia y usarla de gancho de un thriller, termina perdi√©ndose en sus aguas, nadando en una historia convencional que pudo ser m√°s (aunque no creo que se lo haya propuesto) al captar el rostro triste del gran mimo franc√©s.

Brando, aquel inglés en Queimada

Marlon Brando, para muchos el √ļltimo gran mito del cine, respondi√≥, perplejo y sorprendido, cuando la prensa anunci√≥ su ‚Äúresurrecci√≥n‚ÄĚ en 1972 con El Padrino (Francis Ford Coppola) y El √ļltimo tango en Par√≠s (Bernardo Bertolucci), que √©l nunca hab√≠a muerto, pues en 1969 hab√≠a realizado la que consideraba su mejor interpretaci√≥n: Queimada, del italiano Gillo Pontecorvo (1919-2006), pero el problema era que pocos hab√≠an visto Queimada.

Desde sus aclamados a√Īos 50, con Un tranv√≠a llamado deseo, Julio C√©sar, y La ley del silencio, Brando no hab√≠a cosechado grandes √©xitos comerciales hasta su conocida interpretaci√≥n de Vito Corleone. La d√©cada de los 60 generalmente ha sido considerada como ‚Äúmenor‚ÄĚ en su filmograf√≠a, pues sus pel√≠culas no contaron con suficiente √©xito comercial, salvo Rebeli√≥n a bordo, de Lewis Milestone, en 1962‚Ķ Aun as√≠, las interpretaciones de Brando si no son magistrales, s√≠ son sobresalientes, y en buena medida es una de las razones que las mantiene vivas, incluso la fallida La condesa de Hong Kong, de Chaplin. En lo particular, destaco La jaur√≠a humana (Arthur Penn, 1966) y Reflejos de un ojo dorado (John Huston, 1967), aunque protagoniz√≥ filmes como El baile de los malditos, Morituri y El rostro impenetrable, de 1961, que tambi√©n dirigi√≥ y por el que mereci√≥, a pesar de la frialdad estadounidense, la Concha de Oro en el Festival Internacional de Cine de San Sebasti√°n.

Queimada, por su parte, supon√≠a su papel ideal: denunciar el feroz colonialismo y defender la igualdad de derechos entre blancos y negros, cuestiones que en esa d√©cada lo hicieron volcarse a la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos y los indios norteamericanos (recordemos que renunci√≥ al Oscar por El Padrino y en su lugar envi√≥ a una actriz de origen indio). Al frente, estar√≠a un director al que admiraba por su trabajo en La batalla de Argel, de 1966: Gillo Pontecorvo. Pero el rodaje, como en varias de las pel√≠culas con Brando, fue tortuoso. Sus enfrentamientos y su falta de entendimiento ‚Äďno hablaban el mismo idioma‚Äď con Pontecorvo eran constantes, y, como era habitual en √©l, quer√≠a a√Īadir su particular interpretaci√≥n, por lo que las escenas se rodaban una y otra vez hasta obtener el resultado que Pontecorvo quer√≠a. Brando se amotin√≥ hasta que a todo el equipo de rodaje se le diera la misma comida, y no a los actores blancos mejor que a los negros, lo cual no ten√≠a sentido en una pel√≠cula que denuncia precisamente eso. Previa huida a Los √Āngeles, regres√≥ al rodaje con la promesa de Pontecorvo de que todos ser√≠an tratados por igual. A todas estas disputas, hay que a√Īadir el calor agobiante de Colombia, donde se rod√≥ la mayor parte de la pel√≠cula, lo que provoc√≥ que acabar√°n de filmarla en el norte de √Āfrica.

Queimada es una película semiolvidada. El mismo Marlon Brando cuando se le preguntó por su resurrección en El padrino mencionó como su actuación más importante, concluyendo con la frase de que él no tenía la culpa que nadie la hubiera visto

Mientras Pontecorvo quer√≠a un villano, Marlon Brando prefer√≠a un hombre con un accionar mucho m√°s humano y cre√≠ble. En este caso, Brando tendr√≠a raz√≥n, y lo demostr√≥ con una interpretaci√≥n que sostiene con fuerza una pel√≠cula donde abundan los actores no profesionales (Evaristo M√°rquez como el insurrecto Jos√© Dolores y pr√°cticamente todos los dem√°s extras y secundarios colombianos) e variadas escenas de masacres y revueltas, para varios cr√≠ticos rodadas desde la ‚Äúfr√≠a lejan√≠a‚ÄĚ al estilo Eisenstein (ya aplicadas por Gillo en La batalla de Argel, pero aquellas ten√≠an la fuerza del realismo cuasi documental ausente ahora).

Aunque Queimada recuerda inevitablemente a Brando, el filme es mucho m√°s que su interpretaci√≥n, al ser considerada como uno de los alegatos anticoloniales m√°s potentes que nos ha legado el s√©ptimo arte. Ya Pontecorvo hab√≠a enfocado el discurso pol√≠tico en contacto con el espectador en La batalla‚Ķ, para mostrarnos la lucha colonialista en el momento en que las descolonizaciones en √Āfrica estaban en pleno auge, y se recrudec√≠a el conflicto de Vietnam.

Queimada estuvo llena de problemas durante su filmaci√≥n, incluyendo continuas disputas entre la estrella y el director no s√≥lo por razones idiom√°ticas sino conceptuales (el futuro obeso m√°s famoso del mundo se quejaba que Pontecorvo, a quien admiraba por «La batalla de Argel (1964)», intent√≥ hacerle leer en voz alta el manifiesto del partido comunista de Marx) afectaron el resultado final convirti√©ndolo en un h√≠brido entre cine de aventuras y pel√≠cula con mensaje anticolonialista.

Queimada se sit√ļa en el siglo XVIII, present√°ndonos una isla ficticia, Queimada, bajo el r√©gimen imperialista portugu√©s. El aventurero y agente secreto brit√°nico William Walker, interpretado por Marlon Brando, se dirige a la isla para tratar de levantar a la poblaci√≥n ind√≠gena, en una intervenci√≥n estrat√©gica. El pueblo esclavo se levanta en armas, liderados por Jos√© Dolores, en la piel de un Evaristo M√°rquez que apenas tendr√≠a otros papeles en el cine, salvo algunos en la d√©cada del 70, y que retornar√≠a a su oficio de pastor. A partir de esto, Pontecorvo analiza y desarrolla un discurso anticapitalista que nos muestra la evoluci√≥n de la colonia en manos de los intereses extranjeros. A lo largo de todas las peripecias, el inter√©s del cineasta es siempre el mismo: mostrarnos como los gobiernos de los pa√≠ses invasores no buscan ning√ļn tipo de mejora para Queimada, sino que √ļnicamente persiguen su lucro personal a toda costa, aunque para ello deban aniquilar a la poblaci√≥n ind√≠gena.

Rodada en Colombia y el Norte de Africa, rica en escenarios naturales, reflejaba la transición del mercantilismo al capitalismo, de la esclavitud pura a la explotación mal asalariada. A la vez era una historia de amistad y traición donde los ideales más nobles eran manipulados por inescrupulosos intereses.

Pontecorvo utiliza un corte que diferencia claramente la pel√≠cula en dos partes; entre la primera y la segunda parte, transcurren 10 a√Īos. Esto ayuda a reforzar la idea de que el filme tiene la intenci√≥n de desarrollar el estado y la evoluci√≥n de Queimada como naci√≥n antes de enfatizar la relaci√≥n entre los dos personajes principales. Es decir, para muchos la pel√≠cula tiene una clara mixtura de documental (o falso documental) que pretende establecer y analizar los diversos pasos que preceden a la independencia; cine-tesis que desea sacudir conciencias y refuerza la violencia como ejercicio represor, una de las claves de la pel√≠cula.

Cineasta de manifiesta adscripci√≥n marxista, Pontecorvo convierte a Queimada en un manual de teor√≠a pol√≠tica. Su anticolonialismo es fulgurante, reforzada con la actuaci√≥n de Brando. La m√ļsica del maestro italiano Ennio Morricone, a quien despedimos tristemente hace muy poco, compone la banda sonora, donde destacan los momentos en que emplea la percusi√≥n. Era inevitable que los recursos de montaje a lo spaghetti western, en un drama como este, envejecieran mal; lo mismo que el narrador en off que aparece de la nada a mitad de la pel√≠cula (aunque puede explicarse si tenemos en cuenta que el montaje original de Pontecorvo fue muy recortado). Otras virtudes: buena fotograf√≠a y puesta en escena, realizada la primera por Giuseppe Ruzzolini y Marcello Gatti; di√°logos mordaces, √°giles, aunque, desgraciadamente, escasos, salidos del guion de Franco Solinas y Giorgio Arlorio.

Queimada es, en resumen, una de las joyas del cine político, un reflejo del paso del mercantilismo al capitalismo, de la esclavitud gratuita a la seudo-esclavitud asalariada. Una historia profunda y humana, una mirada que se queda a medio camino entre el pseudodocumento histórico y el filme de aventuras convencional y, al mismo tiempo, un gran y olvidado filme de Pontecorvo, quien supo convertir el cine político en arte, y viceversa.



Con ojos de cinéfilo #3

Como fichas de Casino

Considerado uno de los directores m√°s influyentes de su generaci√≥n, Martin Scorsese (Nueva York, 1942) revolucion√≥ el llamado cine de g√°ngsters, en cuyas bases, en los a√Īos 30, se pueden rastrear emblem√°ticos filmes como El enemigo p√ļblico (1931) de William A. Wellman, y Los violentos a√Īos veinte (1939), de Raoul Walsh, protagonizadas por James Cagney.

Junto con Francis Ford Coppola y su trilog√≠a El padrino, Brian de Palma con Scarface, 1983, y Los intocables, 1987; Scorsese convirti√≥ en taquilla, con altos ribetes de calidad art√≠stica, el crimen organizado en Estados Unidos desde que film√≥ Mean Streets en 1973: le seguir√≠an Goodfellas, 1990; Casino, 1995; Pandillas de Nueva York, 2002… Sus filmes abordan, adem√°s, los temas de la vida italo-estadounidense, cuya emigraci√≥n a finales del siglo XIX e inicios del XX est√° relacionada, en su cine, con la mafia y el contrabando; los conceptos de culpa y redenci√≥n de la Iglesia cat√≥lica (La √ļltima tentaci√≥n de Cristo, 1988; Silencio, 2016), as√≠ como la corrupci√≥n y la violencia propia en la sociedad estadounidense (Alicia ya no vive aqu√≠, 1974; El color del dinero, 1986; La edad de la inocencia, 1993; Bringing Out the Dead, 1999).

En Casino, filme que nos ocupa ahora, repite con un d√ļo conocido (Robert De Niro y Joe Pesci). Con De Niro hab√≠a trabajado en varias de sus principales pel√≠culas, desde Taxi Driver, Toro salvaje y Goodfellas, y con ambos volver√≠a a hacerlo recientemente en El irland√©s (2019). Y adem√°s, encontramos a una fenomenal Sharon Stone, cotizada por Hollywood despu√©s del despegue en Instinto b√°sico (1992) de Paul Verhoeven y aquel famoso cruce de piernas.

Casino trata, precisamente, sobre los casinos controlados por la mafia italo-americana en los a√Īos 70 y 80 en la ciudad de Las Vegas y el papel de Sam ‚ÄúAce‚ÄĚ Rothstein, un jud√≠o americano dedicado a las apuestas deportivas y el juego de alto nivel, que es llamado por esta para que supervise las actividades del casino Tangiers en esa urbe. A eso le sumamos el personaje de Joe Pesci, quien encarn√≥ a Nicky Santoro, un criminal que existi√≥ en la vida real y que fue enviado a Las Vegas para asegurar que el dinero que se sacaba ilegalmente de las ganancias del Tangiers llegara a manos de los jefes de la mafia.

Sharon, por su parte, act√ļa como Ginger, la esposa de Ace, un papel por el que mereci√≥ un Premio Globo de Oro y una nominaci√≥n a los Premios de la Academia como Mejor Actriz. Tres horas de melodrama en la l√≠nea de sus aportaciones al g√©nero y con un tono melanc√≥lico desconocido hasta el momento, hacen de Casino un buen filme, con excelentes actuaciones (una Sharon Stone genialmente hist√©rica es m√°s que memorable), aunque muchos le critiquen el exceso de violencia: la escena de la prensa ocurri√≥ de veras, los asesinatos en el desierto, los atentados‚Ķ La mafia, dice Martin Scorsese, puede ser mucho peor.

Un dato curioso: El espectador perspicaz podr√° notar que una escena se desarrolla en un ‚Äúrestaurante cubano‚ÄĚ o algo por el estilo. Sharon Stone ha ido a darle dinero a antiguo exnovio, un estafador menor llamado Lester Diamond (James Woods). De Niro la sigue y los encuentra juntos, ella entreg√°ndole el dinero que le ha pedido sin decirle para qu√© lo necesita. En las mesas se ven frijoles y arroz, la t√≠pica comida cubana en algunos sitios. Y en las paredes cuelgan im√°genes del Morro capitalino y la Catedral de La Habana, adem√°s de dos mapas de la isla: uno de antes de 1959, con los s√≠mbolos nacionales, y fotos de Mart√≠, Maceo, C√©spedes y G√≥mez; y el otro correspondiente a la actual divisi√≥n cubana posterior a 1976.

Quién voló sobre el nido del cuco

Pocos filmes han alcanzado los palmar√©s cinematogr√°ficos de Alguien vol√≥ sobre el nido del cuco (1975) del checo MiloŇ° Forman, fallecido hace muy poco y que nos leg√≥ tambi√©n joyas como Amadeus (1984). Basado en la novela hom√≥nima del estadounidense Ken Kesey, publicada, por cierto, en Cuba por Arte y Literatura, el filme fue el segundo en obtener los cinco principales premios de la Academia: Oscar a la mejor pel√≠cula, Oscar al mejor director, Oscar al mejor actor, Oscar a la mejor actriz y Oscar al mejor guion adaptado, cosa que antes solo hab√≠a sido logrado por Lo que sucedi√≥ aquella noche (Frank Capra, 1934) y que luego repetir√≠a en 1991 The Silence of the Lambs (Jonathan Demme).

Sin embargo, es la √ļnica de las tres pel√≠culas que tambi√©n obtuvo esas cinco categor√≠as en los Globos de Oro. Premios aparte, Alguien vol√≥ sobre el nido del cuco es una pel√≠cula estremecedora, cruel y hermosa, objetivos dif√≠ciles de aplicar a una misma obra. Estremecedora por el contexto (un hospital psiqui√°trico) y la historia; cruel por todo lo que sucede all√≠, en ese hospital, por los diferentes relatos e historias de vida de sus personajes; y hermosa, sobre todo eso, por el mensaje de libertad, de esperanza y b√ļsqueda, que nos entrega esta pel√≠cula.

«Es cine con brillantez. Jack Nicholson protagoniza con una interpretaci√≥n espectacular del antih√©roe de manicomio de Ken Kesey, McMurphy, y la direcci√≥n de Milos Forman, de una pel√≠cula con un reparto incre√≠ble, es igualmente meritoria.» A.D. Murphy: Variety

El filme narra la historia de R. P. McMurphy (Jack Nicholson en una de sus mejores actuaciones), quien llega al hospital psiquiátrico desde la cárcel, con el objetivo de comprobar si posee o no un desequilibrio mental y así eludir la prisión. En el transcurso de su estancia será protagonista de numerosos episodios de descontrol entre los enfermos e incluso de huidas, suyas y del resto de los pacientes, interrumpiendo la sosegada y cuadriculada vida de estos (muchos de ellos, la mayoría, internos allí por voluntad propia, pues son personas que temen a la realidad social, que no se encuentran integradas en ella, autoexcluidos, apartados y sin el valor suficiente para enfrentarse a la misma.

«Nicholson explota en pantalla con una interpretaci√≥n tan perfecta en ritmo y en entendimiento del personaje que deber√≠a enviar a la mitad de las estrellas de Hollywood de vuelta a la escuela de interpretaci√≥n» Kathleen Carroll: New York Daily News

Muchos en la calle están peores que ustedes, les dice McMurphy). Con medicación por la fuerza en cantidades considerables, electroshock o lobotomías, la vida en el psiquiátrico se rige por un estricto orden, e incluso por la experimentación[1]. McMurphy altera todo, rompe los moldes, las estructuras, agita a los pacientes y se hace amigo de ellos (les hace comprender el valor de la libertad y de la superación de sus miedos, de creer en ellos mismos).

En cambio, la enfermera Mildred Rachel viene a ser la contraparte de McMurphy: r√≠gida, sin apenas inmutarse, poco compasiva, sin expresividad en su rostro. Este personaje, el m√°s importante de su carrera, pues apenas realiz√≥ papeles significativos despu√©s de ese, le vali√≥ a Louise Fletcher el Oscar a la mejor actriz ese a√Īo, que la American Film Institute, en su aniversario 100, la considerara como el quinto m√°s grande villano de la historia del cine, y la inmortalidad en la pantalla. El final es tambi√©n un triste canto de libertad: a McMurphy le han practicado una lobotom√≠a que lo ha dejado sin sentido e in√ļtil, y Gran Jefe, su amigo indio, le quita la vida ahog√°ndolo con una almohada, poco antes de romper, con una caja de agua, una de las ventanas y saltar a la calle.

Quien se resiste al orden establecido, al final es tragado por ese mismo orden, podr√≠amos pensar. S√≠, pero no si antes esa persona ha encendido la chispa de la libertad, del valor, incluso en un psiqui√°trico donde los pacientes, acostumbrados a su existencia, poco o nada pueden cambiar. Libro altamente recomendable el de Ken Kesey; filme tambi√©n altamente recomendable el de MiloŇ° Forman.

Frida, siempre naturaleza viva

M√°s que por cualquier otro de sus filmes, la consagraci√≥n mundial del director mexicano Paul Leduc Rosenzweig ‚Äďy con √©l la de la actriz Ofelia Medina‚Äď lleg√≥ con Frida, naturaleza viva (1984).

Si bien Leduc hab√≠a dirigido en 1970 Reed, M√©xico insurgente, su primera pel√≠cula de ficci√≥n, basada en Insurgent Mexico, libro del reconocido periodista norteamericano John Reed, que le valiera la mirada atenta de la cr√≠tica internacional y el premio Georges Sadoul de Francia al Mejor filme extranjero, ser√≠a Frida, naturaleza viva quien le diera m√ļltiples premios, influyendo, al mismo tiempo, en el ‚Äúredescubrimiento‚ÄĚ de la obra de la famosa pintora mexicana.

A manera de pre√°mbulo, Leduc nos asegura en su reconocido filme que ‚Äúla gran pintora, reconstruye acorde a las aut√©nticas palpitaciones de la memoria, es decir, de una manera inconexa y fragmentada, √ļnicamente a trav√©s de las im√°genes, su vida y su obra, que fue medular en la √©poca del muralismo mexicano. Recuerda as√≠ su desgarrada condici√≥n humana: poliomielitis, fracturas, abortos, operaciones, amputaci√≥n de una pierna. Evoca tambi√©n sus andanzas pol√≠ticas, siempre cerca de Marx, de Zapata y de la Revoluci√≥n Mexicana, siempre lejos de la f√©rrea voluntad estaliniana. (‚Ķ) De pronto, mientras ella daba vivas a la vida y a la libertad, interrumpe la muerte aquel ca√≥tico torrente de im√°genes-recuerdos‚ÄĚ.

No es casual, pues Leduc nos anticipa varias cuestiones claves para adentrarnos en el ritmo y la po√©tica de su filme: la memoria de ‚Äúmanera inconexa y fragmentada, √ļnicamente a trav√©s de las im√°genes, su vida y su obra‚ÄĚ, ser√° el hilo conductor del mismo. No hablamos de cl√°sico biopic, sino de una reconstrucci√≥n o recreaci√≥n de la vida de Frida Kahlo (1907-1954) a trav√©s de ciertos recuerdos: la memoria como excusa, anclaje de determinados momentos y personas.

Filmada con bajo presupuesto, Frida, naturaleza viva logra, sin embargo ‚Äďy en esto, el propio Leduc insiste en ello, no hay ning√ļn tipo de contradicci√≥n‚Äď, narrar po√©ticamente momentos de la vida de la artista, la mayor√≠a filmados en el interior de la Casa Azul, hoy Museo Frida Kahlo: inicia con su velatorio en el Palacio de Bellas Artes, y termina, cerrando as√≠ el ciclo, con escenas similares, cuando su esposo, el reconocido muralista Diego Rivera, retira la bandera del Partido Comunista Mexicano que cubre el f√©retro; pasando adem√°s por la relaci√≥n con su padre, Guillermo Kahlo, con el propio Diego, con el pol√≠tico y revolucionario ruso Le√≥n Trotsky, el tambi√©n muralista y pintor David Alfaro Siqueiros, y su participaci√≥n en la vida pol√≠tica mexicana.

Pero los peque√Īos momentos, esas acciones cotidianas, a veces claustrof√≥bicas, g√©nesis de sus creaciones, son las que engrandecen el filme, acerc√°ndonos a la cosmogon√≠a de Frida Kahlo: la cotidianidad de la Casa Azul; los detalles √≠ntimos; la atenci√≥n m√©dica que recib√≠a a diario; la dependencia a las enfermeras, a su hermana menor, Cristina; las relaciones l√©sbicas; las infidelidades; las adicciones; la estrecha relaci√≥n que mantuvo con su padre y el propio Diego.

Leduc se acerca a s√≠mbolos importantes en el arte de Kahlo, como el espejo ‚Äďla vemos varias veces sola, mir√°ndose en su espejo‚Äď y el folclor mexicano. El espejo fue un objeto que le permiti√≥ aceptar su cuerpo herido, mutilado; se dice incluso que su madre coloc√≥ uno en el techo, encima de su cama, para que pudiera reflejarse y pintar sus cuadros, no m√°s de 125 piezas, la mayor√≠a autorretratos, porque, dec√≠a, que pasaba mucho tiempo a solas y ella era el motivo que mejor conoc√≠a. Por otra parte, la tradici√≥n mexicana: el D√≠a de los Muertos, la acentuada religiosidad, la permanencia de la cultura azteca‚Ķ son constantes en su obra y en el filme. Desde el t√≠tulo del mismo, Leduc nos recuerda que Frida, amante de las naturalezas muertas, nombr√≥ una de sus √ļltimas piezas: ‚ÄúSand√≠as. Viva la vida‚ÄĚ.

Protagonizada por Ofelia Medina, la cinta muestra las diferentes etapas de la vida de Frida Kahlo, la pintora mexicana m√°s reconocida a nivel mundial. «Frida, naturaleza viva» invoca la vida pol√≠tica y los momentos clave que vivi√≥ la artista para llevar a cabo cuadros tan crueles como «Sin esperanza» (1945) o «√Ārbol de la esperanza» (1946). Ganadora de ocho premios Ariel, incluyendo los de Mejor Pel√≠cula y Mejor Director.

Otra peculiaridad de Frida, naturaleza viva ‚Äďy en consecuencia del guion, escrito por el propio Leduc y Jos√© Joaqu√≠n Blanco‚Äď es la casi ausencia de di√°logos (similar como sucede en Barroco, de 1988), pero donde la m√ļsica s√≠ juega un papel esencial: desde el clasicismo del franc√©s Camille Saint-Sa√ęns hasta el cubano Ernesto Lecuona. Adem√°s, los silencios son para Leduc otra manera de expresar la soledad y la angustia que, en gran parte de su vida, experiment√≥ Frida.

Aunque se han realizado otros acercamientos desde la ficción a la obra de la pintora: la hollywoodense y multipremiada Frida, de Julie Taymor, interpretada y producida por Salma Hayek, y la onírica Dos Fridas, de la costarricense Ishtar Yasin, interpretando ella misma a Frida y la portuguesa María de Medeiros como la enfermera Judit Ferreto, es Frida, naturaleza viva el primer filme que se aproximó a la vida y la impactante obra visual de la artista mexicana. También se realizó un documental, Frida Kahlo-Art Documentary (2009), producido por Art Haus Musik/Eila Hershon & Roberto Guerra y varios reportajes televisivos y programas.

Frida, naturaleza viva consigui√≥ nueve Arieles, premio otorgado por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematogr√°ficas a lo mejor de la producci√≥n cinematogr√°fica anual en el pa√≠s: las cotizadas mejor pel√≠cula y mejor director, pero, adem√°s, los lauros a mejor actriz, obtenido por Ofelia Medina, magistral en su interpretaci√≥n, a base de sugerencias y brillantez para asumirla, edici√≥n, fotograf√≠a, por √Āngel Goded, ambientaci√≥n, co-actuaci√≥n femenina, co-actuaci√≥n masculina y mejor argumento original; algo que si no es un record, bien cerca est√° de serlo. Tambi√©n gan√≥ diversos premios en Festivales de Cine como el de Bogot√°; La Habana, donde obtuvo el de Mejor filme y Actriz; Estambul, con el premio Especial del Jurado, entre otros, y ocupa el lugar 50 dentro de la lista de las 100 mejores pel√≠culas del cine mexicano, seg√ļn la opini√≥n de 25 cr√≠ticos y especialistas del cine en M√©xico, publicada en 1994.

Desde la vigorosidad de las im√°genes, que repasan muchas de sus obras, pero tambi√©n desde una mirada sensible, √≠ntima, l√≠rica, como si fu√©ramos observadores participantes del lento y agonizante vivir de la artista, hervidero al mismo tiempo de creaci√≥n, Frida, naturaleza viva es necesaria para ‚Äúmirar‚ÄĚ a la autora de ‚ÄúAll√° cuelga mi vestido‚ÄĚ o ‚ÄúNueva York‚ÄĚ, ‚ÄúAutorretrato con mono‚ÄĚ, ‚ÄúLa columna rota‚ÄĚ y ‚ÄúLo que vi en el agua o lo que el agua me dio‚ÄĚ, y nos reafirma a Paul Leduc ‚Äďsobre todo el de este y otros filmes realizados en las primeras d√©cadas de su carrera‚Äď como uno de los grandes y originales directores de Latinoam√©rica.

[1] La lobotom√≠a, que es un tipo de psicocirug√≠a consistente en la secci√≥n quir√ļrgica de uno o m√°s fasc√≠culos nerviosos de un l√≥bulo cerebral, y por la cual el portugu√©s Egas Moniz obtuvo el Premio Nobel en 1949, para la fecha, ya estaba considerada una pr√°ctica b√°rbara, atroz.


Fredy Hern√°ndez: «Si jugara pelota, fuera un utility» (+ videos)

‚ÄúEn esencia soy un artista que no se especializa en manifestaciones t√©cnicas o estilos‚ÄĚ, confiesa Fredy Hern√°ndez Mart√≠nez; arquitecto devenido dise√Īador, productor y director de audiovisuales. Tambi√©n fot√≥grafo y decorador de interiores, lo cual le ha merecido el premio a ‚ÄúIdeas Conceptuales para Centro de Interpretaci√≥n‚ÄĚ en la categor√≠a de Dise√Īo Arquitect√≥nico en el Sal√≥n Nacional de J√≥venes Arquitectos 2015, y el Premio del Concurso Mural: Preservaci√≥n del Agua, convocado por la AHS y ARCI Toscana en 2016.

Estos figuran entre los m√°s recientes lauros a una trayectoria de trabajo incansable.

Suma de esp√≠ritu inquieto, alta sensibilidad y vocaci√≥n social. Al menos as√≠ pudo palparse durante la realizaci√≥n en conjunto con Ra√ļl E. Guti√©rrez (el yuka) del corto audiovisual Brigada, que se enmarca en la etapa posterior al paso del hurac√°n Irma por la costa villaclare√Īa.

La obra de Freddy hace un gui√Īo al m√°gico mundo del teatro, con el dise√Īo gr√°fico y escenogr√°fico de la puesta Las bebidas son por Pearl, que este a√Īo el grupo Teatro sobre el camino llev√≥ con √©xito a diversos p√ļblicos dentro y fuera de Cuba. Tambi√©n corre a su cargo la nueva imagen de los eventos Ciudad Metal, Longina, y del Sal√≥n de Peque√Īo Formato de Artes Pl√°sticas en la ciudad de Santa Clara, durante la actual etapa como vicepresidente de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en la provincia villaclare√Īa.

cortesía del entrevistado

Diversas manifestaciones se nutren de su talento para el dise√Īo gr√°fico, por ejemplo, corri√≥ a su cargo la portada de los discos para Revolver de los cantautores Yaima Orozco y Migue de la Rosa; Plantar los Pies por Karel Fleites, y del Demo de la int√©rprete Roxana S√°nchez. Tambi√©n dise√Ī√≥ la revista digital de literatura C√≥mo. Adem√°s de escenograf√≠as de set para Telecubanac√°n.

El interés de Freddy por el arte mural se renovó con dos propuestas de murales urbanos a solicitud del proyecto de intervención de la ciudad de Santa Clara. Ambas obras se encuentran en espera de ejecución.

En 2017 este joven artista aport√≥ la instalaci√≥n ‚ÄúLegado‚ÄĚ a la muestra ‚ÄúNo pasa nada‚ÄĚ, del proyecto colectivo de Artes Pl√°sticas ‚ÄúDentro del Juego‚ÄĚ. Y por si pareciera poco, nos entreg√≥ la exposici√≥n fotogr√°fica ‚ÄúMareas‚ÄĚ, una retrospectiva de dos puntos de vista de un mismo lugar, Isabela de Sagua. Realizada a dos manos con la artista Amelia Beatriz Delgado.

As√≠ se diversifica la vocaci√≥n de Freddy Hern√°ndez, quien dice de s√≠ mismo: ‚ÄúSi jugara pelota fuera un utility‚ÄĚ. Acto seguido se recoge el cabello con ambas manos y regala una sonrisa amplia a su querida abuela, antes de retomar la pose de entrevistado y argumentar semejante afirmaci√≥n.

  • ‚ÄúVoy pasando de una a otra de las artes visuales o audiovisuales, a veces siento que es un atrevimiento, pero la realidad es que me enamoro de proyectos espec√≠ficos, que pueden variar en manifestaci√≥n y complejidad. Como arquitecto de formaci√≥n me gusta crear sobre todos estos √°mbitos, desde el dise√Īo gr√°fico (identidad, carteler√≠a, dise√Īo editorial, escenogr√°fico‚Ķ), la creaci√≥n audiovisual, la fotograf√≠a, la escultura, la instalaci√≥n, la intervenci√≥n urbana, el dise√Īo de mobiliario, l√°mparas y decoraciones y, por supuesto, la arquitectura.‚ÄĚ

En medio de tales ajetreos encontramos algunas veces a un ser ¬°tan inquieto!, y otras, ¬°tan ensimismado! Atrapado en alguna meta inmediata, sucumbiendo al ejercicio de imaginar la realidad desde perspectivas art√≠sticas; y al mismo tiempo materializando los sue√Īos de otros asociados.

  • Funges como vicepresidente de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Villa Clara‚Ķ

En estos a√Īos he tratado de llevar mi labor creativa a la par con la vicepresidencia de la AHS en Villa Clara, y todo lo que esto conlleva a la organizaci√≥n de los eventos de nuestra filial. El encuentro de trovadores Longina, el A Tempo con Caturla, el Ciudad Metal, el Encuentro Hispanoamericano de Escritores, entre otros.

  • De las diversas aristas del dise√Īo que abordas, ¬Ņcu√°l prefieres?

Es dif√≠cil, porque no creo tener una preferida, lo que me enamora son las ideas de un proyecto en s√≠. Independientemente de la arista creativa, si la idea me gusta es suficiente para querer hacerlo como ni√Īo chiquito que se come un helado. Por esto he ido incursionando en distintos terrenos, muchas veces de forma atrevida porque no espero a dominar herramientas.

Acepto el reto y comienzo a estudiar para lograr lo que quiero. Supongo que esto me suceda por lo multidimensional que es la arquitectura, especialidad que estudié y no he dejado de practicar.

  • El dise√Īo gr√°fico, ¬Ņqu√© retos supone y por qu√© te atrae tanto?

El principal reto del dise√Īo es el de lograr soluciones que comuniquen bien su mensaje, de la forma m√°s simple posible. La capacidad de s√≠ntesis, de abstraer una idea y hacerla digerible al espectador. Estar en constante adaptaci√≥n para llegarle a las nuevas generaciones sin perder los c√≥digos pasados. Y precisamente esto es lo que me atrae del dise√Īo gr√°fico, que tienes que saber jugar con muchas variables para lograr los resultados esperados.

Con la arquitectura me sucede exactamente lo mismo; solo que un proyecto arquitect√≥nico consume mucho m√°s tiempo y es mucho menos solicitado. Es muy dif√≠cil tener tiempo para hacer arquitectura como ejercicio cuando no existe la necesidad objetiva, por lo que practico mucho m√°s el dise√Īo gr√°fico.¬†¬†¬†

¬ŅConsideras la publicidad como un arte menor o subestimado?

Hoy en día, los grupos creativos son tan o más importantes que el producto final para el cual existe una empresa determinada.

En Cuba se ha utilizado en menor manera porque el mercado no ha sido el principal objetivo de la Revoluci√≥n, pero esto no lo convierte en un arte menor. Para m√≠ es un arte como todos, con procesos creativos muy parecidos y con un plus adicional; el hecho de tener que cumplir objetivos espec√≠ficos, de tener variables que no puedes manejar y con las que hay que trabajar. Otras artes son libres, el artista decide si hace su obra para s√≠ o para un p√ļblico y este puede percibir y entender lo que desee.

La publicidad tiene una funci√≥n inviolable, la de comunicar al sector del mercado para el que fue creada y como tal tiene que ajustarse a presupuestos, formatos, tecnolog√≠as, muchas veces responde a productos que ya tienen est√©ticas prestablecidas y como dise√Īador tienes que asumir esa identidad. Pero ah√≠ es donde viene la magia, al proponer algo nuevo sin romper el balance entre ambas cosas.

  • ¬ŅCu√°n necesario es hoy abrirnos m√°s al dise√Īo creativo?

El mundo est√° cada vez m√°s globalizado y Cuba m√°s conectada con este puesto que aumentan los flujos de informaci√≥n y los j√≥venes son quienes m√°s la consumen. Los referentes creativos y est√©ticos de la poblaci√≥n, por ende, se adaptan a los c√°nones globales y muchas veces estos procesos ocurren sin que el consumidor sea consciente; por lo que para competir con esos gustos est√©ticos en constante evoluci√≥n hay que utilizar las mismas herramientas al mismo nivel que el resto del mundo, pero enfocado a nuestros propios objetivos. Esto va a posibilitar que lo que hagamos llegue de forma efectiva al receptor. El dise√Īo creativo va en todo lo que conocemos y es creado por el hombre. Es parte indisoluble del desarrollo.

Brigada document√≥ la convivencia de un grupo de j√≥venes artistas con los pobladores de la comunidad Isabela de Sagua cuando qued√≥ casi devastada por el hurac√°n Irma. ¬ŅC√≥mo recuerdas aquellos momentos?

En esos d√≠as una compa√Īera que estuvo censando los da√Īos en el municipio Sagua la Grande nos comparti√≥ su preocupaci√≥n por las personas de Isabela. Esa noche resurgi√≥ el tema durante una cena entre amigos. ¬°Nos parec√≠a mal en verdad quedarnos con los brazos cruzados! As√≠ que al otro d√≠a amanecimos en la Casa del Joven Creador haciendo las coordinaciones necesarias con diferentes organismos, con las instituciones pol√≠ticas y la Direcci√≥n Provincial de Cultura, aqu√≠ en Villa Clara.

cortesía del entrevistado

Arribamos all√≠ con dos casas de campa√Īas, algo de comida, ropa, agua, y toda nuestra juventud y nuestro talento al servicio de aquellas personas. El plan era trabajar de d√≠a en la reconstrucci√≥n del pueblo, y de noche realizar diversos espect√°culos y actividades culturales.

  • ¬ŅQu√© sucedi√≥ entonces en Isabela de Sagua?

La brigada estuvo conformada por 34 artistas. Apenas llegamos comenzamos a tocar puerta por puerta a los afectados, ofreciendo nuestra ayuda en la reparación de sus viviendas.

Al principio encontramos mucha gente escéptica, pero otros nos dijeron que sí. En total levantamos dos casas prácticamente completas, reparamos cuatro techos, hicimos instalaciones eléctricas y dejamos limpios de fango y escombros el cine y la Casa de Cultura de la localidad.

Por la noche ofrec√≠amos teatro para ni√Īos, descargas de trova y poes√≠a. El tr√≠pode de la c√°mara se us√≥ como pie de micr√≥fono. Adem√°s, nos acompa√Ī√≥ una periodista que estuvo enviando cables de noticias diariamente a trav√©s del correo nauta de mi tel√©fono celular.

  • ¬ŅLa idea de un audiovisual fue concebida antes del viaje o se les ocurri√≥ sobre la marcha?

En aquel momento pens√© en el Yuka[1] para recoger memoria gr√°fica del hecho, que era algo distinto, tratar de archivar en im√°genes lo que sucedi√≥ all√≠. Tan solo lo llam√© y con la disponibilidad que lo caracteriza me dijo: ‚Äú¬°Ya to’ est√° listo! ¬ŅCu√°ndo nos vamos?‚ÄĚ

obra de fredy hernández/ cortesía del entrevistado

Después del primer día nos dimos cuenta de que teníamos material suficiente para realizar un documental. Entonces nos propusimos captar la mayor cantidad de imágenes; pero tampoco queríamos dejar de trabajar en la reconstrucción de las viviendas que estaban en tres puntos alejados dentro de Isabela.

¬°El Yuka parec√≠a un loco! Andaba con su c√°mara al hombro por todo el pueblo, porque yo estaba faja’o con un techo y aunque hab√≠a otra c√°mara, con esa se hicieron pocas tomas. En alg√ļn momento me dijo: ‚Äú¬°Yo quiero ayudar a esta gente, asere!‚ÄĚ, ‚Äú¬°Pero esta es tu ayuda!‚ÄĚ, le dec√≠a yo. ‚Äú¬°No s√©, poner tablas, clavar puntillas, trabajar de verdad!‚ÄĚ, insist√≠a √©l. Entre todos lo convencimos para que no dejara de filmar porque su aporte tambi√©n fue extremadamente valioso para esa comunidad; y grabamos todo lo que pudimos. Aunque tuvimos que buscar alternativas para cargar las bater√≠as pues sin servicio el√©ctrico depend√≠amos del funcionamiento de una planta local.

Por mi parte, dirig√≠ las entrevistas que hicimos en momentos de descanso o en la noche, para no interrumpir las otras actividades. Como es un documental que no se planifica de una punta a otra, sino que tienes que concebirlo a partir de lo que tienes en ese momento espec√≠fico, nos basamos en dos puntos importantes: ¬ŅQu√© est√°bamos haciendo y qu√© significaba? Despu√©s vino el proceso de visionaje y selecci√≥n de la informaci√≥n, muy nost√°lgico y conmovedor.

  • ¬ŅQu√© signific√≥ para ti toda la experiencia?

Demostramos en alg√ļn modo que esas afirmaciones de que la juventud est√° perdida o va por mal camino no tienen que ser del todo ciertas, porque nosotros fuimos all√≠ a trabajar duro y a participar de los esfuerzos de estas personas por recuperarse de una cat√°strofe, no a hacer un espect√°culo, y regresar sin m√°s.

Respecto a Brigada, fue mi primer corto, nacido de las circunstancias, y no creo que me vaya a dedicar de lleno a la realización de documentales. Simplemente creo que cuando tenga la necesidad de decir algo y sienta que esta es la mejor forma de hacerlo, pues no dudaré en asumir nuevamente el reto.

  • ¬ŅMe equivoco si digo que eres un joven apasionado con la creaci√≥n con el sentido est√©tico de la vida en general? ¬ŅPodr√≠as comentarme c√≥mo se relaciona tu vocaci√≥n art√≠stica con tu cotidianidad?

No te equivocas, me apasiona la creaci√≥n, ya es inevitable para m√≠ observar constantemente todo lo que sucede a mi alrededor, ver c√≥mo funcionan las cosas, c√≥mo se adaptan a las necesidades, c√≥mo algo puede ser inc√≥modo. Asumo muchas tareas de mi d√≠a a d√≠a que me sirven directa o indirectamente en los procesos creativos. Busco constantemente nuevas experiencias y disfruto los procesos; tanto a mis amigos m√ļsicos haciendo un tema como a dos desconocidos jugando pelota en plena calle.

Disfruto absorber de los contrastes de la ciudad, la naturaleza, los peque√Īos pueblos y su saber propio. Viajar, conocer, intercambiar, son combustible para crear. Mis estados de √°nimo importan tambi√©n, soy m√°s eficaz cuando hay buena motivaci√≥n. Trabajo mucho mejor bajo presi√≥n, prefiero las noches, por la tranquilidad, ya que me cuesta mucho trabajo concentrarme, pero las ideas pueden venir en cualquier lugar o momento. He tenido que aprender a no hacer muchas cosas al mismo tiempo, pero se me hace dif√≠cil.

  • ¬ŅActualmente c√≥mo se divide tu tiempo y c√≥mo se las arreglaron las diversas musas que te habitan para cohabitar con un Freddy, digamos, en cuarentena?

En enero como parte del encuentro de trovadores Longina, dirigí al grupo de realización que grabó un grupo de EPK, Electronic Press Kit, como se conoce en inglés, a jóvenes trovadores para aportar a la promoción de su trabajo. Cápsulas en las cuales seguí trabajando durante la pandemia, para tenerlas listas y poder hacer su lanzamiento oficial cuando las condiciones vuelvan completamente a la normalidad.

mural de fredy hernández/ cortesía del entrevistado

Estoy dise√Īando en paralelo c√°psulas audiovisuales del grupo de poetas La estrella en germen, trabajo que ido adelantando tambi√©n. Adem√°s, estoy inmerso en la realizaci√≥n del spot para la televisi√≥n de la cruzada art√≠stica literaria que realiza la AHS de Cienfuegos en El Escambray, adem√°s del dise√Īo gr√°fico de la portada de un DVD grabado por La Trovuntivitis.

He aprovechado el tiempo de aislamiento social para estudiar fotografía, cine, el desarrollo de herramientas y técnicas de trabajo. Poco a poco escribo el guion de un corto de animación que debo desarrollar en el futuro.

Para cuando el país vuelva a la completa normalidad debo terminar la realización de los audiovisuales de los poetas y grabar un DVD del cantautor Yatsel Rodríguez, también perteneciente al proyecto La Trovuntivitis.

Los artistas somos m√©dicos del alma, y como medicina debemos ver lo que hacemos para llevarla a todos los que podamos; estos son tiempos de mitigar, de adaptarnos, replantearnos, de encontrar la forma de llegar y recibir de nuestros p√ļblicos.

No debemos olvidarnos de las comunidades m√°s vulnerables. Muchas no tienen redes ni posibilidad de coste√°rselas y, seg√ļn mi experiencia, son las que m√°s agradecen nuestro trabajo.


Con ojos de cinéfilo # 2

Cinco horas dura Novecento (1976) de Bernardo Bertolucci. Y aunque en su estreno tuvo una fr√≠a recepci√≥n de p√ļblico y cr√≠tica, esta megaproducci√≥n es considerada hoy un filme de culto. Dividida en dos partes, para hacerla un poco m√°s potable, asistimos a un fresco cruel y violento de la Italia de la primera mitad del siglo XX a trav√©s de los miembros de una familia: los Berlinghieri por un lado, due√Īos de la hacienda, los patrones hist√≥ricos; y por otro los Dalc√≤, los campesinos, explotados, tambi√©n hist√≥ricos en una Italia con visos feudales. Dos ni√Īos nacen en ambas familias, justo el mismo d√≠a que muere Verdi (¬Ņacaso el fin de una √©poca y el inicio de otra?). Y ellos, amigos clandestinos, enemigos de clases, rivales por naturaleza, pero mediando cierta ternura, vienen a guiar la historia pol√≠tica y social de casi cincuenta a√Īos: Olmo Dalc√≤ (G√©rard Depardieu) y Alfredo Berlinghieri (Robert De Niro). Ambos jovenc√≠simos, ambos talentos√≠simos, con aun una amplia carrera por delante (tremendo es tambi√©n Donald Sutherland, en la piel del antag√≥nico Attila Mellanchini).

Fue un proyecto gigantesco que necesitó la ayuda de tres países europeos y de tres estudios de cine norteamericanos. Todavía es hoy uno de los proyectos cinematográficos más ambiciosos e importantes de la historia del cine.

Bertolucci quiso homenajear al comunismo italiano con un filme persuasivo e ideol√≥gico, aunque con una l√≥gica reflexi√≥n ut√≥pica, al final de la cinta, sobre la ideolog√≠a y el papel, a veces rozando con la ingenuidad pol√≠tica, de los obreros y campesinos. Quiso hacer eso, pero Novecento es un filme hermoso y cruel ‚Äďtiene varias escenas de una violencia inaudita, estetizada‚Äď, con un plantel de excelentes actores liderados por Depardieu y De Niro, y donde vemos tambi√©n a la m√≠tica Francesca Bertini, a Burt Lancaster y a Dominique Sanda; un guion robusto, que logra condensar casi cinco d√©cadas de historia; la fotograf√≠a de Vittorio Storaro y la banda sonora del maestro Morricone (ambas detallistas, preciosistas).

Bertolucci es melodram√°tico cuando quiere, po√©tico tambi√©n, violento cuando le apetece. Por otra parte a√Īade un erotismo ‚Äďcomo en varios de sus filmes‚Äď que lo circunda todo. Esta pel√≠cula no es solo una cr√≥nica del devenir hist√≥rico de las ideolog√≠as en la Europa del siglo XX ‚Äďlos movimientos obreros, la influencia de la Revoluci√≥n de Octubre y la figura de Stalin, el progresivo surgimiento del fascismo y los camisas negras, apoyados por los terratenientes, la primera y la segunda Guerra Mundial‚Äď, sino tambi√©n una bella obra de arte.

Solo un detalle no me convenci√≥ en esta gran pel√≠cula: la soluci√≥n tan ambigua del final. Los campesinos entregan sus armas al Comit√© de Liberaci√≥n Nacional y se van al campo, levantando la bandera de la hoz y el martillo. A Alfredo le han hecho un juicio popular por ser el patr√≥n y a sugerencia de Olmo han decidido dejarle vivo, si al fin y al cabo no habr√° m√°s patrones en una Italia que, como ver√≠amos en los filmes del surrealismo y otros de los a√Īos 60, seguir√° anclada en esas grandes diferencias, mucho m√°s en el sur y las zonas rurales. ‚ÄúEl patr√≥n est√° vivo‚ÄĚ, le dice Alfredo a Olmo y se van a golpes entre el polvo, como mismo lo han hecho desde ni√Īos, como lo seguir√°n haciendo ya de ancianos. Y aqu√≠, en esta escena casi c√≠clica, justo antes que pasen los cr√©ditos, donde ambos, ya ancianos, siguen pele√°ndose, es donde Novecento toma un aire ambiguo, par√≥dico, que no fluye. Es como si el filme se esfumara entre los dedos en un final que bien pudo cortar un poco antes. Es cierto, maestro Bertolucci, todo sigue como antes, peleas incluidas, disputas de clases tambi√©n, explotados y explotadores, pero no era necesario decirlo, maestro. Quiz√°s sugerirlo, pero no dejarlo as√≠, como una carcajada que posee m√°s bien un saborcillo impreciso. Aun as√≠ ‚Äďy lo anterior es una nimiedad‚Äď Novecento es una bella pel√≠cula de culto.

El atlas de las nubes

En un principio Warner Bros rechazó el proyecto por requerir 170 millones de dólares, pero al final los directores reunieron 101 millones con las ventas internacionales. Warner compró finalmente los derechos de distribución en Londres por 20 millones.

Cloud Atlas es un filme de ciencia ficci√≥n escrito y dirigido por Tom Tykwer (tambi√©n compositor de la banda sonora) y las hoy hermanas Wachowski. A Tom Tykwer la mayor√≠a lo recordar√° por El perfume. Y a los Wachowski, por la conocida The Matrix y sus secuelas, y tambi√©n por el guion y la producci√≥n de V for Vendetta, de James McTeigue. El filme se compone de seis historias interrelacionadas y entrelazadas que llevan al espectador desde el Pac√≠fico Sur en el siglo XIX, hasta un futuro post-apocal√≠ptico. Act√ļan Tom Hanks, que acaba de recuperarse de la COVID-19; Halle Berry; Jim Broadbent; Hugo Weaving; Jim Sturgess; Bae Doona, conocida por haber trabajado en varios de los filmes m√°s importantes de Bong Joon-Ho y Park Chan-Wook; Susan Sarandon; Ben Whishaw; James D’Arcy‚Ķ Larga, entretenida cuando sabes ‚Äúatrapar‚ÄĚ las pistas que unen una historia con otra, con admiradores y detractores, Cloud Atlas tiene, adem√°s, cierto aire moralista de aventura juvenil. El bien siempre prevalece, no importan las adversidades en el camino por la libertad, y nuestro objetivo es alcanzarlo sin importar las consecuencias, parece decirnos ellos.

Andréi Tarkovski/Rubliov

Tarkovski √ļnicamente realiz√≥ siete largometrajes a lo largo de 25 a√Īos de carrera y a pesar de su prematura muerte, por un c√°ncer de pulm√≥n, es recordado por su renuencia a acatar los dogmas culturales.

Andr√©i Rubliov (1966), de ese maestro llamado Andr√©i Tarkovski, es una obra maestra sin discusi√≥n. Uno de esos filmes que, despu√©s de verlo ‚Äďy dura casi tres horas‚Äď, sabes con seguridad que presenciaste una obra irrepetible. Una joya del cine y de la libertad autoral (aunque se presentar√≠a en el resto de Europa siete a√Īos despu√©s de su primera proyecci√≥n, ganando premios en Belgrado y Helsinki). Tarkovski convierte la vida del pintor de √≠conos ruso Andr√©i Rubliov ‚Äďlo hace en forma cronol√≥gica y a manera de episodios‚Äď en un fresco de los primeros a√Īos del siglo XV en Rusia. Andr√©i Rubliov es un reflejo, adem√°s, de la vida cotidiana ‚Äďcomo en aquellos cuadros de Pieter Brueghel el Viejo‚Äď de los campesinos y la gente en los pueblos de Rusia (las invasiones t√°rtaras, las enfermedades, la escasez de alimentos y la persecuci√≥n de los herejes o paganos por parte de la iglesia ortodoxa son ‚Äúcaptados‚ÄĚ tambi√©n). Uno termina ‚Äúall√≠‚ÄĚ, en esos a√Īos, al lado de Rubliov, mirando embobecido sus √≠conos. Recordemos tambi√©n que en el guion particip√≥ otro importante director: A. Mijalkov-Konchalovski. Algunos momentos impresionantes, como la invasi√≥n b√°rbara a la ciudad y la construcci√≥n de la campana, que finaliza la pel√≠cula, demuestran que Tarkovski es un universo √ļnico. Siempre recuerdo, cuando veo algo suyo, a Rufo Caballero cuando dec√≠a jocosamente que Tarkovski era uno de los cineastas que m√°s da√Īo le hab√≠a hecho al cine, pues todos los estudiantes quer√≠an imitarlo y √©l es, sencillamente, inimitable.

Out of Africa

Además de los siete Oscar ganados en 1985, recibió cuatro nominaciones más (Mejor actriz a Meryl Streep, actor secundario a Klaus Maria Brandauer, vestuario y montaje).

Muchos recuerdan solo a Sydney Pollack (1934-2008) por su filme Out of Africa (1985). Lo dem√°s ‚Äďen una carrera que comenz√≥ en 1965 y dur√≥ hasta el propio a√Īo de su muerte cuando coprodujo The reader‚Äď fue bastante desigual, aunque destacan otras, varias con nominaciones al Oscar, como Danzad, danzad, malditos, Tootsie, El jinete el√©ctrico, y Los tres d√≠as del c√≥ndor. Pero ninguno de ellos es el cl√°sico en que se ha convertido con el paso del tiempo Out of Africa, por el que gan√≥ dos Oscar: Mejor Pel√≠cula y Mejor Director (la pel√≠cula obtendr√≠a siete en total, incluido mejor guion adaptado, fotograf√≠a, direcci√≥n de arte, banda sonora y edici√≥n de sonido, y arrasar√≠a tambi√©n en los Globo de Oro y los BAFTA).

Vi la pel√≠cula recientemente y noto que ha ‚Äúenvejecido‚ÄĚ bien, que puede volver a verse solo por el hecho de apreciar el banquete visual de la atractiva fotograf√≠a de David Watkin y a una Meryl Streep jovenc√≠sima pero muy talentosa ‚Äďser√≠a ese papel el que impulsar√≠a en buena medida su carrera‚Äď y a un Robert Redford ya convertido en toda una leyenda del cine. Y por volver al √Āfrica de inicios de siglo, la Kenia brit√°nica, en los d√≠as de la Primera Guerra Mundial, bas√°ndose en la autobiograf√≠a Memorias de √Āfrica, de la danesa Karen Blixen (memorable cuando Redfort lava el cabello de Meryl y el agua jabonosa se desliza por el suelo).

La libertad, la dicha del amor, el valor, Meryl, la capacidad de so√Īar, las llanuras kenianas‚Ķ prevalecen en las casi tres horas de Out of Africa, filme con el cual a Sydney Pollack le basta para ser recordado (aunque lo recuerdo tambi√©n por su papel en Eyes Wide Shut de Kubrick).

David Fincher debutante: Alien³

David Fincher debut√≥ en el cine con Alien¬≥ (1992). Antes trabaj√≥ en Industrial Light and Magic, la compa√Ī√≠a de George Lucas, en los efectos visuales de Star Wars: Episode VI-Return of the Jedi (1983), y en anuncios y videos musicales como Vogue de Madonna. El filme ser√≠a el tercero de la saga iniciada por Alien, el octavo pasajero (1979) de Ridley Scott y Aliens (1986) de James Cameron. Hoy es un filme de culto para los amantes del g√©nero ‚Äďtiene incluso una versi√≥n extendida‚Äď, aquellos que siguieron a Sigourney Weaver como la teniente Ripley desde el inicio. Y aunque Fincher volvi√≥ a los videoclips, este filme sirvi√≥ para que el proyecto de Se7en (1995) cayera en sus manos, Hollywood lo fichara y vinieran filmes con bastante √©xito comercial como El club de la lucha, La habitaci√≥n del p√°nico, El curioso caso de Benjam√≠n Button, La red social y The Girl with the Dragon Tattoo (en ellos Fincher explora el cine autoral, pero se mueve tambi√©n en las pautadas exigencias del mercado).


Promueve nuevo proyecto audiovisual filial santiaguera de la AHS

La filial santiaguera de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) promueve el nuevo proyecto audiovisual para la web ‚ÄúEl Creador 2.0‚ÄĚ, una propuesta que busca insertar las obras de los artistas noveles como objeto de consumo y responder a las necesidades de los p√ļblicos m√°s exigentes.

Juan Edilberto Sosa Torres, presidente de la filial, declaró a la Agencia Cubana de Noticias que se trata de una iniciativa dentro de la estrategia de comunicación de la provincia, en aras de visibilizar el trabajo de todos los asociados y sus proyectos, con independencia del lugar desde el cual lo desarrollen.

Asimismo, explic√≥ que ‚ÄúEl Creador 2.0‚ÄĚ pretende capacitar y actualizar a los j√≥venes creadores en cuanto a la identificaci√≥n de las tendencias contempor√°neas y el an√°lisis de sus valores, y de ese modo evaluar los aportes en la formaci√≥n de los artistas y los p√ļblicos.

La incorporaci√≥n de Cuba al universo virtual ha supuesto una modificaci√≥n parcial en los h√°bitos de consumo cultural, en tanto las opciones de este tipo, ofrecidas por las instituciones, ahora compiten con millones de contenidos para conquistar un p√ļblico que antes le correspond√≠a por cercan√≠a geogr√°fica, destac√≥.

Sosa Torres reconoció las potencialidades de la AHS para ofrecer productos de calidad a los usuarios más exigentes desde las diversas manifestaciones de las bellas artes y el pensamiento, ámbitos en los que se mueve su membresía.

Gracias a las tecnologías de la información y la comunicación, hoy, pueden concebirse, con un mínimo de recursos, productos mediáticos en el espacio virtual que recreen a los creadores más jóvenes a partir de sus propios discursos, en lo que puede considerase una práctica de autorrepresentación.