Luis Barbería: un tipo sin llave de paso

Hay pocos momentos en la vida en los que se puede conocer a esas personas que, aunque no lo sepan, forman parte de nuestra historia personal. Pero mucho más grande resulta el encuentro cuando también constituyen almas de generaciones enteras, a las cuales han dotado de recuerdos, sentimientos y hasta voz.

Tal es el caso de Luis Alberto Barber√≠a D√≠az, quien comparti√≥ junto a los agramontinos en la novena edici√≥n del Festival Canto Adentro, que se desarroll√≥ del 19 al 21 de noviembre en Camag√ľey; evento auspiciado por la filial de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en la urbe principe√Īa.

Cantautor, compositor, productor musical y cofundador de la agrupación Habana Abierta, Barbería llega hasta la Casa del Joven Creador del territorio con una inmensa voz sincera que, como nuestro Festival, nace de las profundidades del alma.   

Muchos conocen a Barber√≠a, pero no tantos a Luis. ¬ŅQu√© caracter√≠sticas te definen como persona?

Me defino como un guajiro de Pinar del R√≠o, que un d√≠a, por casualidad de la vida, le lleg√≥ un grupo de canciones que le gustaron y de repente termin√≥ haciendo canciones que le gustaron a un pu√Īado de gente y a varias generaciones que conocen a Habana Abierta.

No me gusta el abuso y para m√≠ el arte es innegociable. A veces tengo fama de pesa‚Äôo, porque en ocasiones las personas confunden ser exigente con ser pesado, pero el que me conoce de verdad sabe que me encanta hacerme due√Īo de los problemas y los sue√Īos de la gente.¬†

Me identifico con algo que siempre he dicho, y es que entre la mente y la boca no tengo llave de paso. Tengo el defecto y la virtud de que no pienso las cosas y las digo como las siento y eso pasa con mis canciones.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

Habana Abierta signific√≥ mucho para dis√≠miles generaciones y significa todav√≠a, porque cada d√≠a existe y existir√° un joven que descubra a esta agrupaci√≥n, pero ¬Ņqu√© significa Habana Abierta para ti?

Es mi casa. Nosotros somos un bando de creadores que cada uno tiene su obra y carrera, y Habana Abierta es como la nave nodriza, la casa de los padres donde regresas cada domingo a comerte el potaje de tu abuela. Y aunque tengas tu apartamento, sabes que esa es la casa tuya.

Nosotros somos un piquete que cada vez que pasa algo en alguna parte del mundo en donde estamos repartidos nos llamamos para saber del otro. Cuando tenemos un concierto quedamos horas antes en un sitio a reír, a beber, para tocar luego con esa energía.

Habana Abierta es como mi casa, es mi escuela, es mi taller: todo.

¬ŅC√≥mo te relacionas y cu√°nto te aporta el arte joven?

A m√≠ me aporta mucho. Creo que el que no mira para atr√°s cuando viene gente detr√°s de ti, corre un gran peligro. Ahora estoy en esta etapa, en que me he puesto en segunda fila como artista y estoy haciendo carrera como productor, porque me apasiona cumplir los sue√Īos de los j√≥venes que tienen cosas que decir y que apuestan por el camino largo y no por los atajos.

Los jóvenes me tienen el corazón cogi’o: los jóvenes cubanos, los creadores, los inconformes, los valientes. Me están dando una lección. A veces piensas que están en la bobería o que no están para nada, pero no. Están revolucionando cosas en varios sentidos. Mis respetos para esos jóvenes de todo el mundo.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

En esta ocasión llegaste a nuestro Festival como cantautor, conferencista y productor musical. Cuéntanos un poco sobre tus experiencias en este sentido.

Disfruto mucho contar mis vivencias, guitarra en mano y document√°ndolo todo con canciones. Tambi√©n he tenido la suerte de producir a j√≥venes artistas cubanos, como Toques del R√≠o y Rolo Rivera, y me apasiona mucho. Mi carrera quisiera que fuese as√≠, detr√°s de la mesa de grabaci√≥n, contribuyendo a los sue√Īos de un artista joven con una propuesta interesante que haga avanzar la m√ļsica.¬†

Yo no quiero ser ni famoso ni exitoso. A pesar de que sigo haciendo canciones, puedo cantar en la sala de una casa para cuatro amigos o un escenario con cincuenta o un millón de personas. Yo canto y lo disfruto.

En anteriores ocasiones has planteado que la fama no es tan importante como el hecho de compartir momentos y sentimientos y, precisamente, en esa visi√≥n se enfoc√≥ esta novena edici√≥n del Festival Canto Adentro. ¬ŅC√≥mo has sentido este encuentro con los j√≥venes camag√ľeyanos?

Me reun√≠ con los muchachos de Troves√≠as con los cuales tengo la encomienda de trabajar en el proyecto coral y, a la vez, sacar producciones individuales. Escuch√© a cada uno por separado y el resultado de lo que paso all√≠ te lo resumo en que termin√© cantando, porque de repente sent√≠ que yo ten√≠a la edad de ellos en mi √©poca, como uno m√°s. Y a m√≠, para sacarme la guitarra de mi estuche, hay que provocarme. Creo que ese es un buen term√≥metro de lo que siento en Camag√ľey.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

Sin embargo, Luis Alberto Barbería Díaz quizás no imagina lo que significa para esos y otros tantos jóvenes para los cuales forma parte del playlist de vida. Y aunque se defina como un artista exigente, que antes afinaba las clavijas de su guitarra con alicate, aquel que se acerque a él siente los brazos abiertos de esa Habana que salva con rockotocompás: sin llave de paso, entre la boca y el alma de tantos.


No podemos pedirle a las novelas tratados feministas

Hace unos días entre amigas Diversas tuvimos un debate sobre la novela  cubana de reciente transmisión: Vuelve a mirar. Analizamos muchos temas, pero centré mi atención en la forma en que se juzgaba una situación de infidelidad. La historia de Norberto, quien traicionó a su esposa con Rita. Sin embargo, nuestra discusión no giró en torno a eso, sino, en el hecho de que Rita quiere que Norberto sea su esposo y hace varias maldades para lograrlo, incluso dejarse un embarazo que él no desea.

logo del proyecto Diversas

‚ÄúEsa mujer se propuso a toda costa romper un matrimonio‚ÄĚ. Esta frase se qued√≥ en mi cabeza y me hizo pensar en las diferentes formas en que ‚Äúnos¬† convierten en nuestras peores enemigas.‚ÄĚ Las mujeres nos vemos entre nosotras como la competencia, cuando de hombres se trata. Ese momento, en que la atenci√≥n de un hombre nos hace sentir envidia de nuestras semejantes, a nuestros ojos m√°s lindas, m√°s exitosas, premiadas con el amor, la admiraci√≥n o la simple mirada de un hombre. Volviendo sobre la novela, eso le otorga a Norberto cierta impunidad, lo libra de responsabilidad emocional y de respeto hacia su matrimonio y desplaza toda la culpa a Rita ‚Äďes ella quien se ‚Äúha propuesto romper el matrimonio‚ÄĚ‚Äď. As√≠ como lo fue el Adam de Eva, quien debi√≥ obligarlo a pecar. Cu√°ntas veces, en caso de una separaci√≥n por la infidelidad de una mujer hetero pensamos: ‚ÄúEse hombre se propuso a toda costa romper un matrimonio‚ÄĚ. No s√© usted, pero yo nuca lo pens√© as√≠, en el caso de las mujeres infieles pensaba: ‚ÄúEsa mujer es una descarada‚ÄĚ, y en el caso de los hombres que deciden acercarse a una mujer casada, pensaba: ‚ÄúSe enamor√≥, puede suceder.‚ÄĚ

¬ŅDe d√≥nde viene esta diferencia? ¬ŅPor qu√© pensamos as√≠? ¬ŅRealmente las mujeres somos malvadas entre nosotras, est√° en nuestra naturaleza? Me alivia decir que no tiene que ser as√≠, existen otras formas m√°s sanas de relacionarnos entre mujeres.

El origen de estos razonamientos ‚Äďque todas hemos tenido, al menos una vez‚Äď, responde una ense√Īanza cultural, propia de nuestra sociedad: la misoginia internalizada. Se define como la internalizaci√≥n involuntaria de los mensajes sexistas presentes en nuestra sociedad y cultura.[1] El resultado son un conjunto de prejuicios, creencias y desconfianzas hacia lo femenino, que asumimos y reproducimos, aun siendo mujeres: ‚ÄúLas mujeres son manipuladoras, d√©biles, tontas, enfermizamente ambiciosas, sin capacidad de liderazgo‚ÄĚ, son algunos de los rasgos que se nos asignan.

Lo cual me recuerda otras situaciones de la novela y de la vida cotidiana: la historia de Alina, una mujer casada con dos hijos, sin casa propia, que vive con su esposo y su suegro en la casa de este √ļltimo. Esta pareja vive en un cuarto con sus hijos¬† y no tiene privacidad, lo cual les afecta. Para el esposo, eso no es un problema, as√≠ que deja a su esposa toda la responsabilidad emocional de hablar con su suegro de esta situaci√≥n y de buscar soluciones.

Sus soluciones son negativas; es mostrada como una mujer enfermizamente ambiciosa, mientras que la violencia de su esposo al dejarle a ella toda ese trabajo emocional, más las labores del hogar y el cuidado de los hijos y los comportamientos egoístas y machistas de su suegro se les resta toda importancia, en comparación con la actitud asumida por ella, convirtiendo a estos hombres nuevamente en víctimas de esta ambiciosa mujer.

Otra situaci√≥n es la Yoandra una ex prostituta negra, que a pesar de llevar muchos a√Īos en pr√°ctica, de conocer muy bien a su ex chulo, se comporta de manera ingenua o tonta ante sus amenazas. Fuera de la novela me recuerda las opiniones sobre mujeres negras dirigentes de la ciudad, donde ante malas decisiones en su gesti√≥n, la opini√≥n fue que las mujeres no estaban listas para dirigir, incluso en uno de los casos donde la administraci√≥n es compartida con un hombre, ella es la¬† √ļnica responsable de todas las malas decisiones, a los ojos de la opini√≥n p√ļblica.

foto tomada de internet

Mencionar estos ejemplos, dentro y fuera de la pantalla, aparentemente no relacionados, no es casual, es una evidencia de c√≥mo aprendemos la misoginia internalizada. Mediante la socializaci√≥n, en conversaciones con amigas, libros, telenovelas. De ah√≠ la importancia de lo que presentan nuestros medios, en particular las novelas (espec√≠ficamente Volver a mirar), que transmiten la cultura que aprendemos sin querer, legitima comportamientos, forma nuestra personalidad y moldea nuestra forma de pensar y actuar, y refuerza adem√°s, creencias y pr√°cticas como: ‚Äúsiempre me he llevado mejor con chicos, las mujeres son muy chismosas‚ÄĚ, ‚Äúse merece lo que le sucedi√≥, por p‚Ķ‚ÄĚ, ‚Äúesa p‚Ķ me rob√≥ a mi marido, lo persigui√≥ hasta que me lo quit√≥‚ÄĚ. Normalizamos hablar mal de otras mujeres, humillar a otras, ser c√≥mplices de situaciones de violencia y reproducirlas.

Y es que no solo se trata de c√≥mo nosotras vemos a otras mujeres, sino tambi√©n de c√≥mo nos vemos y valoramos a nosotras mismas. Este es el caso de Consuelo, otra de las mujeres de Vuelve a Mirar, que muestra otra cara de la misoginia internalizada. Es una mujer consagrada √ļnicamente a su familia, al punto de olvidarse de ella, amargada, controladora, d√©spota, capaz de mentir y chantajear a su propia familia para cuidarlos, que se niega a tratarse medicamente sus dolencias por tal de no dejar de hacer las tareas que como ‚Äúmujer le pertenecen‚ÄĚ (labores dom√©sticas y de cuidados). Cualquier placer le es ajeno, su prioridad es servir, por lo tanto, no tolera cualquier actitud de los otros que no pueda controlar, donde ella no pueda servir. El da√Īo f√≠sico y emocional, para s√≠ misma, es evidente y acumulativo y se refleja en el rechazo y los reclamos de sus v√≠ctimas/ familias.¬†

foto tomada de internet

‚ÄúRecuerda no ver a la mujer siempre como una v√≠ctima‚ÄĚ. Como en el ejemplo anterior, la misoginia internalizada nos convierte en c√≥mplices involuntarias del sistema que nos oprime; es parte del proceso de socializaci√≥n. Todo lo que hacemos est√° sesgado por el g√©nero y, por lo tanto, al identificarnos consciente o inconscientemente con alguno de los g√©neros actuamos en consonancia con lo que es culturalmente asignado, bueno o malo pero socialmente aceptado para nuestro g√©nero.

Nuestra cultura machista nos ense√Īa a ser machistas a todes sin importar sexo u orientaci√≥n sexual o identidad de g√©nero, sin embargo, no podemos olvidar qu√© ha sido la violencia de g√©nero hist√≥rica y sistem√°tica para las mujeres y las disidencias sexuales. Todes, incluso cuando entendemos las l√≥gicas sexistas del patriarcado, reconocemos su opresi√≥n y nos oponemos a ella, somos forzados constantemente por nuestra misoginia internalizada y misoginia social a aceptar muchas de las ideas que rechazamos. Romper con esas din√°micas es una lucha diaria por desaprender, lo cual requiere analizar lo que hacemos pero m√°s profundamente, as√≠ como el sistema de opresiones que nos lleva a hacerlo, y qu√© hacer para no reproducirlo.¬†¬†¬†¬†

La misoginia internalizada favorece a los hombres en tanto nos pone a competir por el respeto y el reconocimiento masculino, nos consume tiempo, trabajo emocional, limita nuestras redes, nos impide organizarnos, hacer negocios y proyectos juntas, apoyar el desempe√Īo femenino en cualquiera de sus variantes, de ayudarnos entre nosotras y desarrollar la empat√≠a. Esa misma competencia, odio involuntario por lo femenino, nos ense√Īa la LGBIQ+ fobia y nos impide la unidad estrat√©gica y esencial para enfrentar el patriarcado, en el caso de Cuba.

‚ÄúNo podemos pedirle a las novelas tratados feministas‚ÄĚ, dec√≠a juiciosa mi amiga. Ciertamente, no es ah√≠ donde comienza el cambio. El cambio comienza¬† cuando rompemos las l√≥gicas de normalizaci√≥n, individual y colectivamente, cuando hacemos la cr√≠tica con enfoque de g√©nero a los materiales audiovisuales y, a partir de esa cr√≠tica, del debate, podemos generar nuevos conocimientos colectivos, para desaprender la misoginia internalizada, cuando nos permitimos amarnos a nosotras y empatizar con las otras. Luego alcanzaremos la fuerza pol√≠tica necesaria para convertir nuestro feminismo en cultura hegem√≥nica, para posteriormente ser representada en los productos comunicativos.¬†¬†¬†¬†¬†

[1] Polo Sabat Clata define como misoginia internalizada cuando las mujeres somos c√≥mplices de nuestra propia opresi√≥n. Cons√ļltese La vanguardia 18/o2/2017.


Un Gui√Īol con alma de mariposa

Heidy Almarales Sierra, actriz, jefa de la secci√≥n de Artes Esc√©nicas en la AHS de Camag√ľey y directora del Teatro Gui√Īol en la provincia, inici√≥ este noviembre la promoci√≥n del pr√≥ximo espect√°culo que organiza esta instituci√≥n teatral para los ni√Īos y la familia agramontina, con estreno en el mes de febrero.

fotos Ricardo de La Paz Cervantes

fotos Ricardo de La Paz Cervantes

fotos Ricardo de La Paz Cervantes

Miembro de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en el territorio, esta actriz junto a su compa√Ī√≠a ofrece una puesta en escena donde el p√ļblico tambi√©n es art√≠fice del momento.

El doctor Terr√≠bilis se anuncia como una obra novedosa que iniciar√° al Teatro Gui√Īol de Camag√ľey con t√≠teres de peque√Īo formato y una est√©tica visual al estilo steampunk.

Ciencia, astronom√≠a, teatro de sombras, concurso de dibujos, y un poco m√°s para que la familia agramontina disfrute del arte y la buena compa√Ī√≠a.

fotos Ricardo de La Paz Cervantes

fotos Ricardo de La Paz Cervantes

fotos Ricardo de La Paz Cervantes

fotos Ricardo de La Paz Cervantes


Liset y sus gatos singulares en una casa fraterna

Dicen que los gatos siguen llegando como si por el mundo se hubiera regado la voz de que este es un refugio seguro. No es una invasi√≥n felina. ¬°Qu√© va! Los mininos llegan de paso, en una casual manera de cambiar de aires, vacacionar y hasta ‚Äúsocializar‚ÄĚ. Y muchos se marchan con la misma espontaneidad con la que llegan, relamiendo sus bigotes y con la cola en alto.

Aseguran que es f√°cil encontrar el lugar si preguntas la direcci√≥n: lleva por nombre ‚ÄúLa casa de los gatos perdidos‚ÄĚ, y ya casi todos la conocen por las historias que all√≠ suceden, y porque hasta un asunto de redes sociales se ha vuelto este hogar de tr√°nsito, que con amor sostienen Ricardo y su hija Ana. Una vivienda singular que ha creado para el disfrute de los ni√Īos y de la familia toda, la periodista, escritora y editora Liset Prego (Holgu√≠n, 1988) como un ‚Äúhermoso canto a la fraternidad y la tolerancia‚ÄĚ.

tomada del facebook de ediciones la luz

La casa de los gatos perdidos (Ediciones La Luz, 2019) re√ļne un manojo de historias entretejidas en la realidad animal que sucumbe al mundo de los humanos. En sus p√°ginas, donde todos son cuidados con igual dedicaci√≥n, ronronean gatos pardos, blancos, rayados, con manchas, de razas envidiables y comunes felinos de apariencia simple.

En un entramado diverso de voces gatunas, emergen una serie de caracteres felinos totalmente inadaptados a la sociedad, y que para sobrevivir tratan de encontrar fórmulas que le permitan adaptarse a su entorno. Cada uno de ellos: Pimienta, Susana, Tito, Garabato, Lilita, Osiris, Cosme, Fiona, Shakespeare, Macusa, opta por resistir a su manera, pero sin dejarse vencer por las situaciones diversas que enfrentan.

Camas, alimentos, peines, cascabeles, juguetes y otros objetos dispersos en cada una de las historias hablan mucho de la personalidad de estos gatos, porque si algo tienen ellos es personalidad; son felinos que brillan con luz propia. Son seres libres, empoderados, tecnológicos, enamorados, independientes, empáticos, orgullosos, protectores, ingeniosos y luchadores, a pesar de las circunstancias que mueven sus siete vidas.

Por otro lado, prevalece un largo viaje hacia la libertad, que se muestra como un derecho inalienable de cualquier criatura: escoger un destino o camino variable a cada uno, sin que lo obstruya el deseo de un due√Īo.

tomada del facebook de ediciones la luz

Esta primicia literaria de Liset Prego, con edici√≥n de Luis Yuseff, dise√Īo de Robert R√°ez y con las sugerentes ilustraciones de Dagnae Tom√°s, deja entrever su instinto maternal, que con la dignidad y prestancia que la caracterizan, apuesta por un futuro mejor para sus gatos, convirti√©ndolos en seres emancipados para la gran aventura de la vida.

Historias divertidas que, con un lenguaje sencillo abarcan un contenido que cuestiona patrones y conductas sociales, a partir de argumentos que apuestan decididamente por el bienestar animal y el mejoramiento humano, logrando un libro tan trepidante como el ritmo de cada relato.

Estoy segura, como afirma Rub√©n Rodr√≠guez en las palabras de contraportada, que ‚Äúestos gatos singulares encontrar√°n lugar en el coraz√≥n de los peque√Īos lectores, donde se ovillar√°n para ronronear sus lecciones de amor y vida‚ÄĚ, pues el afecto en este libro fluye de inicio a fin. Y muy atento siempre, quiz√°s sea usted de los seres felices que mantiene abiertas puertas y ventanas, y nunca se sabe por d√≥nde puede entrar un gato perdido.


Canto Adentro, suerte de viaje al interior de la m√ļsica y el alma

El mundo acontece ya por dos a√Īos como un crep√ļsculo interminable, que cuando pareciera continuar hasta devenir en noche y proseguir hacia la luz del alba, no lo hace. Sin embargo, los seres humanos en esa l√≥gica de especie que se adapta para la supervivencia seguimos creando soluciones ante la pandemia que acecha; y no solo para curar el cuerpo sino adem√°s en ese mimo tan necesario al esp√≠ritu.

Foto: Alejandro Rodríguez

As√≠ precisamente lleg√≥ este noviembre el Festival de M√ļsica Canto Adentro en la urbe camag√ľeyana, como un mimo imprescindible y oportuno para el alma. Una suerte de viaje donde el destino es llegar all√≠, donde laten los sentimientos y las ideas, en el espacio exacto donde la especie humana encuentra su motivo y su calma.

Foto: Alejandro Rodríguez

Todo aconteci√≥ del 19 al 21 en el mes once de un a√Īo que ser√° recordado (reflexionado) en Cuba y el mundo, un per√≠odo que ha demostrado cu√°n fr√°gil podemos ser, cu√°n ef√≠mera puede tornarse la vida y cu√°n necesario es el valor humano para con los otros y con la madre natura.

Entonces llega esta m√ļsica cubana donde el prop√≥sito es precisamente el mismo, salvarnos. Pensar, sentir, contar, liberar, aunar, crecer, son algunos de los significados en verbo que definieron este Canto Adentro. Como expresara el fundador de los y art√≠fice en estos nueve a√Īos ya transcurridos del evento:

‚ÄúEl motivo es la m√ļsica como un camino para encontrarnos, definirnos, y as√≠ a lo que nos rodea. Un evento surgido para reivindicar la trova agramontina, llevarla a todas partes, incluso a quienes no conoc√≠an o disfrutaban de este g√©nero musical pero que pudieran sentir en su l√≠rica un canto a la libertad, a la belleza de la vida, las emociones y, por supuesto, una expresi√≥n de pensamiento cr√≠tico sobre nuestro contexto‚ÄĚ.

Fueron tres d√≠as y tres noches de conferencias al estilo de Barber√≠a, con la canci√≥n por delante y el buen consejo a la par: ‚Äúla m√ļsica es la meta y la gran pasi√≥n, lo dem√°s es simplemente la consecuencia. Informarse, estudiar, ser constante, enfocarse en el prop√≥sito. Entonces necesariamente seremos buenos m√ļsicos, de hecho, solo as√≠ logramos el arte y el artista aut√©ntico e inolvidable que trasciende.

Conciertos e intercambios en el Conservatorio de m√ļsica Jos√© White, la Academia de Arte Vicentina de la Torre, la Casa del Joven Creador y el Caf√© La Comarca de la AHS en la provincia, el Alberto’s Caf√©, el Casino Campestre y el emblem√°tico Parque Ignacio Agramonte, fueron las actividades y paradas necesarias durante estas ‚Äútroves√≠as para crecer‚ÄĚ.

El cantautor Luis Alberto Barbería, integrante de Habana Abierta, arreglista, compositor y percursionista vocal, compartió su rumba, funky y guaguancó, así como conocimientos de arreglo y producción musical.

Foto: Alejandro Rodríguez

Ronaldo Rodr√≠guez y su agrupaci√≥n Ronkalunga de siete artistas del bajo, la guitarra, el saxof√≥n, la bater√≠a y percusi√≥n menor, trajeron a la ciudad de los tinajones su m√ļsica alternativa impregnada de identidad con el g√©nero neng√≥n y sus temas nominados a los Lucas y al Cubadisco.

Desde la AHS de Ciego de √Āvila, Con Motivos Personales, nos conquist√≥ Santa Massiel y sus tres chicas trovadoras, diestras en dis√≠miles instrumentos de cuerda y percusi√≥n, y una poes√≠a cantada para pensar, bailar y amar.

Entonces no podr√≠a definirse de otra forma, este Canto Adentro en Camag√ľey ha sido un mimo necesario para el alma, una troves√≠a para continuar la vida.


Un encuentro desde y por la resistencia

Durante tres días la Casa de las Américas reunió desde las plataformas digitales a activistas, estudiosos y representantes de distintas organizaciones, quienes abordaron temas relacionados con la actual realidad económica, política, social y cultural de las comunidades nativas americanas, afrodescendientes y latinas en los Estados Unidos.

El evento, que se convoc√≥ desde una perspectiva descolonizadora, permiti√≥ analizar los desaf√≠os que en la actualidad enfrentan estas poblaciones en el pa√≠s norte√Īo.

Winona LaDuke, especialista en desarrollo rural, soberanía energética y justicia ambiental, economista y educadora, comentó sobre su amplia experiencia de lucha contra la minería de uranio en el suroeste de los Estados Unidos; en las reservas Navajo y en la Pine Ridge en Dakota del Sur, y posteriormente en la White Earth, donde el pueblo ha batallado para evitar que su arroz silvestre sea modificado genéticamente por la Universidad de Minnesota y las corporaciones.

Comparti√≥ tambi√©n sobre la lucha contra los oleoductos de arenas bituminosas que son desde el principio, seg√ļn manifest√≥, ‚Äúpetr√≥leo de sangre para los ind√≠genas del norte‚ÄĚ, donde ‚Äďluego de ocho a√Īos‚Äď lograron que se cerrara una de estas tuber√≠as que importaba el combustible f√≥sil hacia Canad√°. A pesar de ello, apunt√≥ que ahora han instalado otro en Minnesota; de ah√≠ su lucha y la de muchos otros por sus derechos y el privilegio de la vida, para ‚Äútener un buen futuro en el que podamos respirar el aire y beber el agua y comer pescado y tener nuestras frutas y verduras locales de nuestros huertos‚ÄĚ.

‚ÄúEstoy agradecida por este momento en que puedo hablar con ustedes en un pa√≠s diferente y podemos compartir nuestras luchas. Y lo que quiero decir es que estaremos peleando por estas rocas, tuber√≠as y petr√≥leo por el resto de nuestras vidas‚ÄĚ, afirm√≥ LaDuke, quien agradeci√≥ el liderazgo de Cuba en el mundo desde su posici√≥n como una mujer ind√≠gena del lejano norte en el sur global: ‚ÄúLes agradezco su valent√≠a y les pido que sepan que, en mi coraz√≥n, pienso a menudo en ustedes‚ÄĚ.

Por su parte, el periodista e historiador Nick Estes expuso también sobre su experiencia, y abordó acerca de The Red Nation, movimiento social que cofundó en 2014 en Albuquerque, Nuevo México, cuyo fin era estudiar cuántos indígenas habían emigrado de la reserva debido a problemas económicos y de seguridad laboral, así como el acceso a la atención médica y la vivienda.

Coment√≥ acerca de la batalla de este movimiento contra una compa√Ī√≠a de oleoductos canadiense llamada Enbridge, que construy√≥ un oleoducto de arenas bituminosas a trav√©s del norte de Minnesota, y el cual atraviesa a m√°s de 200 v√≠as fluviales diferentes, espec√≠ficamente de agua dulce.

Detalló que el conducto filtró cinco veces diferentes lo que ellos llaman fluido de fracturación hidráulica hacia ecosistemas altamente frágiles, lo que no solo es un problema indígena, sino de todos, pues incluía el agua potable, dijo.

Especific√≥ que solo en lugares como Flint Michigan durante el mandato del expresidente Obama enfrentaron una crisis de agua potable que afect√≥ a los ni√Īos peque√Īos pobres, concretamente a los ni√Īos negros en los Estados Unidos. ‚ÄúEsta crisis caus√≥ todo tipo de problemas, de da√Īos irreparables debido al envenenamiento por plomo. Entonces, beber agua en los Estados Unidos es lo que llamamos un problema de clase‚ÄĚ, asever√≥.

Estes también se detuvo en los impactos de la pandemia para las comunidades indígenas, los cuales han sido devastadores, y no porque estos pueblos fueran biológicamente inferiores, como se describió en los principales medios de comunicación.

El III Seminario de estudios sobre las comunidades nativas americanas, afrodescendientes y latinas en los Estados Unidos se efectu√≥ online ‚Äďdebido a la situaci√≥n epidemiol√≥gica‚Äď despu√©s de 40 a√Īos de que la Casa de las Am√©ricas efectuara un encuentro de este tipo y reuniera a m√°s de 50 creadores, soci√≥logos, activistas y expertos provenientes de varios pa√≠ses, principalmente de esa naci√≥n norte√Īa y Puerto Rico, para analizar y discutir aspectos y desaf√≠os de las comunidades mal llamadas ‚Äúminoritarias‚ÄĚ en esa naci√≥n.

Amanda S√°nchez Vega, especialista del Programa de Estudios sobre Culturas Originarias de Am√©rica de la Casa, puntualiz√≥ a la prensa que el evento ‚Äďcon el auspicio tambi√©n del Centro de Investigaciones de Pol√≠tica Internacional‚Äď tuvo el objetivo de visibilizar la realidad de estas comunidades de los Estados Unidos.

S√°nchez Vega especific√≥ que en esta ocasi√≥n se cont√≥ con la participaci√≥n de una treintena de investigadores, activistas, artistas de diferentes √°rea de estudios; y reconoci√≥ el apoyo de varios amigos de la Casa como la escritora cubana Sonia Rivera Vald√©s, radicada en Nueva York y presidenta y una de las fundadoras de Latino Artists Round Table (LART), a la intelectual afrodescendiente Rosemari Mealy, al director ejecutivo del People¬īs Forum (New York) Manolo de los Santos, as√≠ como a la activista norteamericana Winona LaDuke.

Destac√≥ que en el contexto del Seminario hubo dos presentaciones de libros del Fondo Editorial Casa de las Am√©ricas, la antolog√≠a Aniversarios de Resistance. Reflections from the CSUN (Si ES IU EN) Chicana/o Studies. Department, una compilaci√≥n de Martha D. Escobar, Alicia Ivonne Estrada y Melisa C. Galv√°n; y el poemario en edici√≥n biling√ľe Madrigal para un pr√≠ncipe negro, de la poeta cubana Nancy Morej√≥n, con traducci√≥n de Mar√≠a Rodr√≠guez-Alcal√° y Juanamar√≠a Cordones‚ÄďCook.

En el Portal Informativo La Ventana, de la Casa, así como su sitio web www.casadelasamericas.org y su canal de YouTube, se encuentran disponibles las video-presentaciones que recogió el programa durante los tres días en que sesionó, además de otros detalles de la cita.


Mallo y su visceral Drappus

Analizar una obra plástica necesita de toda una determinación y fundamento por parte del espectador para potenciar su acción de entendimiento; pero cuando dicha obra trasciende los límites de la estética y se muestra como una poética visual, requiere de este todo un compendio de sensibilidades que sumerja su percepción en el intríngulis mágico de la pieza.

La muestra Drappus de Mario Gonz√°lez (Mallo) expuesta en la galer√≠a Luz y Oficios ‚ÄĒaunque con marcadas diferencias‚ÄĒ es similar a uno de estos poemas cr√≠pticos y hondos que ostentaba el neobarroco cubano a mediados del siglo pasado, encaminados principalmente por el drama y el ser como esencia ontog√©nica en su formaci√≥n espiritual y posterior expresi√≥n.

La necesidad de desbordamiento de un arte abstracto que encauza niveles guiadores dentro de la propia semántica visual del artista, es el principal modulador de esta muestra. Mallo juega con el poder sinestésico de los geometrismos, las superficies manchadas y los colores, mascullando información imprecisa pero certera, que transita por evasiones en pos de la inducción, llegando a comunicar sus motivos desde la sugestión.

Al emanar todo el misterium po√©tico-visual, la tarea de ser ex√©geta de esta peculiar f√≥rmula corre a cargo de aquellos de mayor profundidad y sensibilidad en el plano de las letras: los poetas. La poes√≠a ‚ÄĒvista desde un enfoque lezamiano y origenista, y hasta antropol√≥gico‚ÄĒ es un recurso fundamental para y del individuo, parte √≠ntrinseca de la vida; o es la vida misma en s√≠ como la sabr√≠a L√≥pez Lemus. Por lo tanto, esta muestra de Mallo, que transit√≥ del lienzo al √°nima po√©tica, solo es posible verla desnuda desde lo sensorial en la l√≠rica, desde esa vibraci√≥n de vanguardia que se halla en su est√©tica, buscando una voz m√°s l√ļcida en sus an√°logos literarios.¬†

‚ÄĚ(…) All√≠ se ven, ilustres restos, / cien cabezas, cornetas, mil funciones / abren su cielo, su girasol callando. / Extra√Īa la sorpresa en este cielo, / donde sin querer vuelven pisadas / y suenan las voces en su centro henchido. / Una oscura pradera va pasando. / Entre los dos viento o fino papel, / el viento, herido viento de esta muerte / m√°gica, una y despedida. (…)» (Una oscura pradera me convida, Jos√© Lezama Lima, fragmento)

En realidad transmutada se divisa, desde la multiplicidad de los diversos elementos, a un poeta oculto en universos más altos, detrás de lo visible y conocido, huyendo de la inercia del diario y su fatiga. Encontramos una rara cotidianidad pero con adjetivación inaudita para establecer una incomprensible asociación, explícita por momentos a través de la semiótica que presenta (títulos, formas, trabajo con el soporte, disposición en el espacio), pero bogando en una bruma sentimental-inconsciente que se oculta en el misterio de las piezas; ahí vibra la mayor fuerza poética de Mallo.

Una m√°gica disposici√≥n imanta las formas y la composici√≥n a la propia discursiva, donde no caben concesiones ni cambios que tergiversen la realidad expresiva del artista. Se exime de repeticiones mon√≥tonas y linealidades en su narrativa visual, desenvolviendo diferentes climas que transitan por la calma, lo contractivo y la explosividad de la altivez. Mallo brota de un neoplasticismo, delimitado en el plano por secciones y costuras, que a su vez presenta salpicaduras y un trabajo desenfadado con el √≥leo, rompiendo con el patr√≥n estructural del constructivismo y escapando de las delimitaciones preimpuestas en el plano; hace como una entrada en anacrusa, deslindando de lo convencional, pero sin disonancias ni ruidos y hablando como un «son diurno» en presencia del plenilunio en una playa vac√≠a:

«Ahora que ya tu calidad es ardiente y dura, / como el √≥rgano que se rodea de un fuego / h√ļmedo y redondo hasta el amanecer / y hasta un ancho volumen de fuego respetado. / Ahora que tu voz no es la importuna caricia / que presume o desordena la fijeza de un est√≠o / reclinado en la hoja breve y dif√≠cil / o en un sue√Īo que la memoria feliz / combaba exactamente en sus recuerdos, / en sus √ļltimas playas deso√≠das. / ¬ŅD√≥nde est√° lo que tu mano preven√≠a / y tu respiraci√≥n aconsejaba? (Son diurno, Jos√© Lezama Lima, fragmento)

Este artista se sabe un hombre enmascarado por excelencia, enmascarado desde el misterio. Se reconoce como un «guajiro que hace abstracci√≥n», pero su posesi√≥n de ciertas virtudes acumulativas en proyecci√≥n y est√©tica, lo vuelven un maravilloso creador exento de la violencia y agresividad de la imposici√≥n, logrando desde el desenfadado y la inducci√≥n un trabajo que transita por diversas aristas conductoras a su realidad esencial.

Un tríptico en forma de cortinero, una tendedera interactiva final y una pieza de total fluctuación formal empastan con la repartición del resto de las telas en la muestra, haciendo de la dinámica funcional de esta, un lugar de rebote, sensitividad y sorpresa. El Collage, la mixta, las diferentes dimensiones y el trabajo con el azul, amarillo y rojo, turnándose la preponderancia sobre el negro, los grises y el blanco, son los rasgos primarios que se observan al entrar a la sala expositiva. 

En Drappus las geometrizaciones se mezclan con la aleatoriedad en la disposición de la pintura creando un clima tétrico en simbiosis extrema. Cada obra presenta un título, logrando en la muestra, a pesar de ser una serie de abstraccionismos de menor factura, identidad fuera de lo visual y autonomía. Mallo presenta dinámicas extraviadas con retóricas visuales explícitas, provocadoras de climas inductivos, velando desde su posición, por la persistencia de un discurso mediante la utilización de elementos semióticos precisos.

La historia del soporte es fundamental en esta exposici√≥n; telas recicladas y distintas funciones pict√≥ricas en el plano. Drappus: en lat√≠n tela vuelta a utilizar, viene siendo la sucesi√≥n de obras en un artista que logra metamorfosis constantes sin negar una realidad objetiva que en un momento dado represent√≥ lo m√°s fidedigno de √©l. Lo imperecedero y transmutable del soporte, las tantas realidades que contiene y la solidificaci√≥n de una discursiva defendida por el artista son las generalidades que definen esta muestra; pero retozar√≠a la voz de Lezama volviendo en sus reclamos recordando: «Ah, que t√ļ escapes en el instante / en el que ya hab√≠as alcanzado tu definici√≥n mejor…»¬† y el Drappus quedar√≠a nuevamente bogando en las aguas del misterio, contando escalones encaminadores de la percepci√≥n.


Asomo de un Salón

Algo predispuesto con los Salones, uno asiste a sus inauguraciones sabiendo que encontrar√°, cuando menos, una selecci√≥n ‚Äďrepresentativa o no‚Äď del quehacer actual de un grupo de artistas pertenecientes a un determinado contexto social o geogr√°fico, pero conociendo que esa muestra no tiene que ser necesariamente el estado del arte en ese momento. Uno asiste a los Salones con la certeza que encontrar√° piezas que ha visto en otras muestras, personales o colectivas… Uno asiste a ellos ‚Äďpesimistas que somos‚Äď aun sabiendo que los m√°s reconocidos artistas no siempre estar√°n presentes y que ‚Äďy esto es algo bueno‚Äď los j√≥venes van ocupando el lugar legitimador que la instituci√≥n ha creado como catapulta visibilizadora de su trabajo (sabiendo incluso que muchas veces han fallado las estrategias de promoci√≥n y legitimaci√≥n). Aun as√≠ uno los visita, insiste en recorrerlos, incluso despu√©s de haber le√≠do varias cr√≠ticas donde se subraya el car√°cter epid√©rmico, mon√≥tono, tradicionalista, r√≠gido‚Ķ que en los √ļltimos a√Īos asolan los salones en varias ciudades del pa√≠s. No todos, est√° de m√°s decirlo; y aqu√≠ es donde la museograf√≠a y el ejercicio curatorial, principalmente, han venido a distinguir algunos salones en el panorama insular.

Uno asiste al XXIX Sal√≥n Provincial de Artes Visuales de Holgu√≠n, abierto al p√ļblico en el Centro Provincial de Artes (CPA) con un t√≠tulo, Asomo de un Sal√≥n, que nos reafirma la ‚Äúgradual retracci√≥n, en detrimento de la deseada pero pocas veces alcanzada representatividad de los procesos art√≠sticos locales‚ÄĚ, que en esta edici√≥n el certamen ‚Äďel principal de su tipo en la provincia‚Äď ha mostrado, como asegura su curadora Bertha Beltr√°n, pero con el deseo de que la tan deseada representatividad d√© paso a la necesaria calidad del mismo (Un t√≠tulo que, incluso, recurre inteligentemente a la iron√≠a, a lo l√ļdico, a aprovechar y sacar partido de las debilidades de la edici√≥n, como alternativa necesaria, l√≥gica y perspicaz).

Cada a√Īo el joven equipo del CPA, que celebra su 30 aniversario este a√Īo, liderado por Yuricel Moreno Zald√≠var, ha buscado alternativas y potenciado dis√≠miles ejercicios curatoriales para revitalizar los salones locales ‚Äďtanto en el Provincial, cada dos a√Īos, como cada enero el Sal√≥n de la Ciudad‚Äď, y desde una mirada cr√≠tica y cuestionadora, incluso del hecho art√≠stico, del mercado del arte, la institucionalizaci√≥n y circulaci√≥n del mismo, y de la propia articulaci√≥n de los salones como entes legitimadores, visibilizar la producci√≥n pl√°stica holguinera, pues ‚Äúcomo evento es un sujeto vivo, d√ļctil, susceptible a cambios y, sobre todo, es un riguroso ejercicio de pensamiento, para no correr el riesgo de quedar obsoleto en el tiempo‚ÄĚ, a√Īade Berta en el cat√°logo, pues el Sal√≥n Provincial no est√° ausente de varias de estas cuestiones: la falta de reconocidas firmas, la poca participaci√≥n de los artistas locales, que ha hecho menguar el nivel de convocatoria y el inter√©s, la calidad de las obras en concurso‚Ķ (Todo esto, de alguna manera, pod√≠a reflejar el estado de las artes visuales en Holgu√≠n).

Este riesgo lo ha evitado siempre el Sal√≥n, pues ha sido un espacio ‚Äúcon amplia tradici√≥n dentro de la vida cultural holguinera‚ÄĚ, y que ‚Äúse ha caracterizado por mostrar el quehacer de la provincia y a lo largo de estos a√Īos, premiado el √≠mpetu de varias generaciones de artistas‚ÄĚ.

Esta 29 edici√≥n reuni√≥ a 18 creadores y 25 obras en concurso, lo que subraya que ‚Äúqueda mucho por desear, hacer y mostrar‚ÄĚ, pues ‚Äúasistimos al nacimiento de tiempos que imponen nuevos y dif√≠ciles retos‚ÄĚ. ‚ÄúPartiendo de un eje curatorial con un pensamiento cr√≠tico que vincule a un creador motivado y comprometido, para un p√ļblico √°vido del disfrute est√©tico, el Centro de Arte en el a√Īo 30 de su aniversario tiene como reto futuro rebasar todas las expectativas posibles‚ÄĚ. Sin dudas sobrepasar este ‚Äúasomo‚ÄĚ de lo que ha sido el Sal√≥n Provincial, a partir del an√°lisis y superaci√≥n de esta experiencia, matizada por los efectos sociales de la Covid-19 y las alternativas para sobreponerse, personal e institucionalmente, constituye una vara alta que la instituci√≥n holguinera sobrepasar√° con √©xito.

Repasemos los premios de esta edici√≥n del Sal√≥n. El jurado, integrado por Leticia Leyva Azze, Ernesto Ceballos Hern√°ndez y V√≠ctor Manuel Vel√°zquez Mirabal, decidi√≥ entregar un Premio √ļnico ‚Äúpor trascender la visi√≥n meramente est√©tica o formal, por plantearse una met√°fora acerca del vac√≠o y del espacio existencial con la depurada carga minimalista y por el sentimiento de libertad que aportan‚ÄĚ, al proyecto escult√≥rico ‚ÄúLa libertad de la tierra‚ÄĚ, fotograf√≠a digital de Luis Alberto Santiesteban G√≥ngora (en mi opini√≥n, una de las obras m√°s interesantes de una muestra peque√Īa y variopinta). Mientras que las menciones recayeron en Juan Carlos Dom√≠nguez Diez, por el video ‚ÄúPiel de Burd√©gano‚ÄĚ, y Cristian Escalona Herrera, por la obra de la serie fotogr√°fica digital ‚ÄúSobre como las palabras construyen im√°genes‚ÄĚ.

Por su parte, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z premi√≥ ‚Äú¬°Cierra las piernas!‚ÄĚ (monotipia/cartulina) de Cecilia Patricia Vaca Rodr√≠guez; la Filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales a Raymundo Sosa Tamayo con ‚ÄúLa caravana‚ÄĚ (√≥leo/lienzo); y la Uneac sum√≥ su reconocimiento al Premio entregado por el jurado a Luis Alberto Santiesteban G√≥ngora.

Adem√°s de los premios otras obras destacan en la propuesta: ‚ÄúGrafemas para un pol√≠glota‚ÄĚ, fotograf√≠a digital de An√≠bal de la Torre; ‚ÄúLa familia insurrecta‚ÄĚ y ‚ÄúObertura cubana‚ÄĚ, mixtas/lienzo de Dayam√≠ Pupo; las obras de la serie ‚ÄúDe avispa‚ÄĚ y otras piezas de Cecilia Patricia Vaca Rodr√≠guez; las obras de la serie ‚ÄúFashion On‚ÄĚ de Dayam√≠ Rodr√≠guez; ‚ÄúAntojos‚ÄĚ (acr√≠lico/lienzo) de Hennyer Delgado Chac√≥n, y ‚ÄúMezcla homog√©nea‚ÄĚ, de Mariannis Mirabal Ripoll.

M√°s all√° del hecho curatorial, me parece que lo m√°s significativo de este Sal√≥n ‚Äďcomo en otros salones recientes‚Äď ha sido la convergencia de diferentes po√©ticas con un discurso ideoest√©tico propio dentro del quehacer regional y nacional, incluso an√°logo en cuanto a intenciones e interrogantes creativas y sociales. As√≠ la galer√≠a se convierte en ese espacio donde todo es posible: v√≥rtice abierto a m√ļltiples posibilidades que terminan confluyendo sem√°nticamente y mostrando una parte, aunque no sea representativa, aunque no sea la deseada, del cuerpo pl√°stico holguinero. Un Sal√≥n que, en pr√≥ximas ediciones, estoy seguro de ello, sabr√° superarse y crecer. Mientras bien vale la pena ‚Äúasomarnos‚ÄĚ un poco para ver mejor.


Todas las voces arden en una misma Troya

La literatura escrita por mujeres en la Cuba de hoy tiene ese aroma a limpio, a frescor que abraza de pronto el alma y amanece‚Ķ Amanece entre versos y una prosa firme, cual tac√≥n que ara√Īa el pavimento. Bien lo saben estas troyanas, ellas arman de sorpresas sus modos de hacer y entender el arte.

¬ęEste es el dec√°logo¬Ľ, presenta √Āmbar Carralero D√≠az, teatr√≥loga y escritora, directora del canal de Telegram Troyanas en cuarentena, el cual forma parte de un megaproyecto transmedial titulado Troyanas en Youtube. ¬ęUna troyana siempre es una emprendedora, no porque sea necesariamente una mujer exitosa, sino porque ha comprendido que el fracaso forma parte de su aprendizaje y que el √©xito es pasajero; por lo cual siempre est√° iniciando proyectos, empezando desde cero, aprendiendo, lanz√°ndose al abismo¬Ľ.

Bien lo auguraba Luisa Campuzano en Las muchachas de La Habana no tienen temor de Dios‚Ķ cuando en su estudio sobre escritoras cubanas desde el siglo XVIII hasta la actualidad de 2004, afirmaba: las autoras de las que me ocupo, comparten, por m√°s piadosas que sean o hayan sido, la osad√≠a de desafiar gobiernos, transgredir prejuicios, subvertir c√°nones‚Ķ Y s√≠, eso, entre otras muchas tem√°ticas gobiernan a√ļn hoy, diecisiete a√Īos despu√©s, las escritoras de esta Isla. Ser√≠a absurdo pretender encasillarlas, no hay nada entre cielo y tierra que les sea extra√Īo a las guerreras de esta Troya que hoy se transfigura, una vez m√°s rodeada de complejas brisas.

¬ęUna troyana nunca olvida su pasado, no por resentimiento o apego, todo lo contrario, porque sabe que la desmemoria se paga caro, porque sabe que la repetici√≥n absurda de los mismos errores convierte la existencia humana en una ruina¬Ľ.

Cada viernes a las ocho de la noche, una autora es coronada, mientras un ej√©rcito custodia fiel las palabras que como ra√≠les se afianzan en Helenas, Andr√≥macas, Casandras, H√©cubas y as√≠, entre coqueteos referenciales a una historia indisoluble, dejan claro: ¬ęEste es mi caballo, y no hay Dios que me lo quite¬Ľ. El proyecto surgi√≥ en marzo del pasado a√Īo 2020, justo cuando tocaba a la puerta de nuestro pa√≠s esta pandemia, que, si bien nos ha robado tanto, ha obligado a crecernos en medio de las desgracias, y aqu√≠ estuvo, est√° y estar√° √Āmbar, sumando un punto m√°s a esa lista de sentencias que resume qu√© es ser una troyana para cada escritora invitada. No existe geograf√≠a que limite a estas guerreras, el espacio no se ci√Īe √ļnicamente a creadoras cubanas, m√°s bien busca hacer confluir voces diversas con la intenci√≥n de generar un dialogo que retroalimente el proceso creativo. El p√ļblico y las propias escritoras agradecen la oportunidad de promoci√≥n indistinta, lo mismo para autoras consagradas que para nobeles; incluso ha sido el debut de mujeres apasionadas cuyo fin era otro dentro del mundo de las letras, d√≠gase cr√≠tica, edici√≥n, dise√Īo, y Troyanas en Cuarentena es la motivaci√≥n para alzar su propia voz.

¬ęUna troyana se sabe empoderada, pero no por ser mujer o ser de Troya, o porque la palabra ‚Äúempoderamiento‚ÄĚ est√© de moda, sino porque tiene consciencia plena de su lugar en el mundo y de todo lo que puede hacer, porque se tiene a s√≠ misma y ah√≠ radica su mayor poder¬Ľ.

Pasarse por el canal en Telegram siempre resultar√° una aventura. Es como saberse de pronto inundada de encanto. Voces de dis√≠miles latitudes vienen y abrazan tus miedos, tus ganas, tu llanto porque ¬ęuna troyana siempre ama, siempre arde, siempre tiene el coraz√≥n grande, hinchado, lleno de cenizas, de luces, de arena, de mar¬Ľ. Y como mismo la pasi√≥n las caracteriza, tambi√©n se impone ese factor que las hace irresistibles cada viernes: ‚Äúla inteligencia‚ÄĚ, que p√≠caras saben manejar a su antojo, tal fieles brujas ante el dominio de la palabra, capaces de generar las m√°s ansiadas pol√©micas, porque, ¬Ņqu√© ser√≠a del arte si no fuese capaz de concebir esa b√ļsqueda constante, esas ganas ind√≥mitas de revolucionar todo cuanto pueda ser removido de su sitio?

¬ęUna troyana piensa y se preocupa por su entorno, sabe de pol√≠tica, de religi√≥n, de ciencia, si quiere marchar, marcha, y si quiere permanecer callada, calla, pero siempre sabe discernir, aunque elija el silencio o la rebeli√≥n¬Ľ.

El espacio cuenta ya con una veintena de escritoras que han dejado su huella a lo largo de estos diecinueve meses. Todo un deleite ha sido escuchar los textos de la propia √Āmbar, quien los compartiera en el inicio del proyecto, de poetas como: Nara Mansur Cao, La Habana-Buenos Aires, Rosamary Arg√ľelles Garc√≠a (Santi Sp√≠ritus), Giselle Luc√≠a Navarro (La Habana), la argentina Ana Arzoumanian, la dramaturga santiaguera Margarita Borges Hern√°ndez, Yudarkis Veloz Sarduy (Camag√ľey), Sheyla Valladares Quevedo (Uni√≥n de Reyes), entre muchas otras cuya nominaci√≥n bien puede resumirse en este punto del dec√°logo de √Āmbar: ¬ęuna troyana usa tenis para correr, tacones en las recepciones y chancletas para limpiar. Adora la buena m√ļsica, la gran literatura, el cine de autor, pero‚Ķ cuando ponen m√ļsica bailable, se ‚Äúdespelota‚Ä̬Ľ. Porque eso somos todas, mujeres del hoy, del ayer, del siempre, con las mismas luchas que librar, con los mismos prejuicios y tab√ļes que abolir.

¬ęUna troyana es intensa, muy intensa, por eso lucha por un decreto ley que apruebe una enmienda en la po√©tica, en la que Arist√≥teles reconozca a las mujeres, a los ni√Īos y a los esclavos (aunque sea un documento de la antig√ľedad) como parte de la sociedad¬Ľ. No obstante, en este bregar de las palabras, ante el peso de la empu√Īadura del arma m√°s letal: la pluma, aunque a√ļn no compita entre las artiller√≠as pesadas, ¬ęuna troyana acepta y estima tambi√©n a los que no piensan como ella, aunque no compartan sus gustos ni su forma de vivir¬Ľ. Esa es una de las firmes premisas que corroboramos el sexto d√≠a de la semana.

El af√°n por conocer y conocerse las define, siempre dispuestas al intercambio, ese placer por descubrir la otredad es superior y no hay por qu√© contener la excitaci√≥n que las ba√Īa.

¬ęUna troyana es atea, ‚Äúgracias a Dios‚ÄĚ. Cree en el destino, las ciencias, la Astrolog√≠a, la Numerolog√≠a, la Biodecodificaci√≥n, la Medicina Alternativa, respeta el polite√≠smo y el sincretismo, pro sin afanes que terminen limitando su libertad, su relaci√≥n con el ‚Äúotro‚ÄĚ y su costumbre de estar abierta a nuevas experiencias y saberes¬Ľ.

Si no has tenido la dicha aun de pasarte por el canal, esta no es una recomendaci√≥n, m√°s bien es una cita, donde por puras ganas te adelanto que ¬ęsu color es rojo aseptil. Su tama√Īo, infinito. Talla, √ļnica. Su virtud, la resistencia. Su mineral, el carb√≥n. Su estado, en llamas. Su vicio, Troya. Su signo, tr√°gico. Su enigma, el caballo de Troya. Su destino, t√ļ¬Ľ.

Para m√≠, ser una troyana es abrir los ojos cada d√≠a convencida de que solo hay una direcci√≥n posible, y es hacia adelante. Sin importar las peripecias del camino la meta es seguir andando con nuestras ganas al hombro. ¬ŅY para ti?¬†¬†


La creación en sí es un acto de amor

Aunque no conozco personalmente a Náthaly Hernández Chávez, sus historias me han llevado a sentirme cerca de ella. Al final, esto es lo que la buena literatura consigue. No solo es una mujer que escribe poesía sino que también se ha lanzado a las lides de la ciencia ficción y la fantasía, con tan buenos pasos que su libro Las azules colinas de Europa obtuvo el más reciente Premio David en dicha categoría. Náthaly tampoco cree en las etiquetas literarias y sabe que, cuando se es creador, es imposible no amar al mundo. Nuestro diálogo comienza con una pregunta sencilla.

H√°blame un poco de tus procesos creativos. ¬ŅC√≥mo nace, c√≥mo le das vida al hijo libro? ¬ŅSientes una relaci√≥n maternal con las historias que creas?

El nacimiento de un libro viene marcado por la espontaneidad. Le debo mucho de mi escritura al h√°bito que adopt√© hace pocos a√Īos de anotar las ideas. Antes de eso jugaba con ellas mentalmente, pero jam√°s las anotaba y con el tiempo se iban borrando para dar paso a otras nuevas. Un libro de Win Wenger llamado Ense√Īar y aprender en el siglo XXI me dio diversos consejos respecto a la creatividad, entre ellos estaba el de escribir todo lo que se me ocurriera, incluso lo que consideraba insignificante. Lo segu√≠ al pie de la letra (nunca mejor dicho), y comenc√© a anotar las ideas en libretas, en papeles sueltos, en la computadora, o en la aplicaci√≥n de notas del celular. As√≠ lo he hecho desde entonces, salvando del olvido a muchas semillas de cuentos y poemas. Despu√©s de un tiempo recopilo esas ideas y me dejo llevar por la intuici√≥n respecto a cu√°les desarrollar. Mientras escribo un cuento la mayor√≠a de las veces uso m√ļsica que se relacione al tema, el ambiente o a alguna emoci√≥n espec√≠fica vinculada a ese texto, le creo su propia banda sonora, por as√≠ decirlo. Cuando tengo varios textos completos intento buscar los mejores en entre ellos, o cualquier relaci√≥n por tema y forma. Con esta gu√≠a armo los libros. Cuando el libro ya tiene un nombre y unos contornos m√°s o menos definidos, deja de ser para m√≠ una compilaci√≥n de textos para convertirse en un cuerpo √ļnico, un individuo.

M√°s que maternal, es una relaci√≥n fraternal, de amistad. Las ideas me han hecho compa√Ī√≠a desde que tengo uso de raz√≥n. Ellas y los libros han sido mis amigos en momentos en que no tuve otros. Uno de los mayores placeres de mi vida es ese momento en que me llega una idea o un verso de un poema; lo que llaman inspiraci√≥n y que para m√≠ es un sin√≥nimo de alegr√≠a. Probablemente cuando vea a mi primer libro impreso se despierten mis instintos materno-literarios.

¬ŅCrees que las etiquetas ‚Äúliteratura joven‚ÄĚ, ‚Äúautor novel‚ÄĚ, as√≠ como sus ant√≠podas ‚Äúescritor consagrado‚ÄĚ, ‚Äúescritor can√≥nico‚ÄĚ tienen en realidad alg√ļn prop√≥sito? ¬ŅDefinen algo?

Las etiquetas ayudan al lector a navegar por el oc√©ano literario, pero tambi√©n pueden resultar enga√Īosas. Pueden hacerte caer en la trampa de la complacencia, de lo superficial. Cu√°ntas veces no hemos escuchado frases como: ‚Äúpara ser tan joven no est√° mal‚ÄĚ, o ‚Äúlean a este autor porque es un veterano‚ÄĚ, o ‚Äúque malo estaba el libro para ser de un autor consagrado‚ÄĚ. Yugos y prejuicios donde no se compara la obra en s√≠, sino la obra contra el curr√≠culo literario. Esto suele ser injusto con los autores, j√≥venes y viejos, los pone bajo una presi√≥n innecesaria. Y lo peor es que caemos en estas comparaciones incluso sin darnos cuenta. La realidad es que muchos lectores prefieren adquirir libros de autores veteranos que libros de noveles. Esto es l√≥gico hasta cierto punto, pero constituye una barrera a la hora de dar a conocer nuevas voces creativas. Las definiciones son √ļtiles, siempre que no se las tenga por algo m√°s de lo que son: etiquetas. Y la vida es muy rica y diversa como para que se la pueda definir verdaderamente con un conjunto de estas.

En los tiempos que corren, ¬Ņqui√©n es el escritor?, ¬Ņqu√© lugar tiene en el mundo?, ¬Ņpor qu√© crear? ¬ŅExiste salvaci√≥n en el acto creativo?

Pienso que el escritor es el art√≠fice de la m√°s f√°cil y, al mismo tiempo, la m√°s dif√≠cil de las artes. Para la m√ļsica, la pintura, el baile, se deben tener ciertas aptitudes f√≠sico-mentales (habilidad manual, o√≠do musical, orientaci√≥n espacial, etc.) que nacen con la persona y sin las cuales no pudiera dedicarse a lo que le gusta por mucho esfuerzo que ponga. Aunque hay quienes nacen con habilidad natural para contar o para componer poemas, la literatura es un ejercicio mental, construido a trav√©s del esfuerzo de la persona, de su dedicaci√≥n. Hay quienes a golpe de estudio, lecturas y trabajo se han construido a s√≠ mismos: ese es uno de los regalos de la literatura. La salvaci√≥n radica en parte aqu√≠ y en parte en lo que la literatura representa, al contener belleza y reflexi√≥n, hacer pensar y a la vez provocar sensaciones, permitir al lector ser parte activa de la historia al momento de la lectura: un peque√Īo milagro a dos voces.

cortesía de la escritora

Para m√≠ la literatura es sin√≥nimo de esperanza y libertad, esto √ļltimo por su capacidad de superar las barreras de tiempo y espacio. Por ejemplo, el autor de ficci√≥n realista se convierte en un cronista: gracias a muchos escritores del pasado podemos conocer c√≥mo eran otros lugares y √©pocas, podemos incluso sentirnos transportados a ellas. Crear nos hace ser parte activa del mundo, sin ello, solo somos consumidores o reproductores. El escritor lo hace a su manera. Quienes practican otras profesiones lo hacen a la suya. Todas son v√°lidas y pueden ser una salvaci√≥n para quienes crean y para quienes reciben. Adem√°s, creo imposible ser un escritor y no amar al mundo a tu manera particular. La creaci√≥n en s√≠ es un acto de amor.

¬ŅEs mesurable la levedad o la calidad de los libros que hoy se escriben en Cuba? ¬ŅDe qu√© manera contribuyen, a una cosa o a otra, el sistema de premios de nuestro pa√≠s y los jurados que lo integran?

No s√© si es mesurable, creo que no hasta cierto punto ¬Ņser√° posible hacer esa medici√≥n sin que la subjetividad interfiera? Lo que para unos parece no tener calidad para otros representa lo mejor de la producci√≥n actual, y viceversa: existen tantos criterios como personas. Pero de ser posible, hay factores que impiden formar un criterio objetivo, como por ejemplo la falta de informaci√≥n debido a la incomunicaci√≥n actual entre los sistemas territoriales. Los libros producidos por editoriales provinciales raramente llegan m√°s lejos que la misma provincia y la Feria del Libro de La Habana (ahora interrumpida por la pandemia). Por otra parte, los producidos por editoriales nacionales con sede en La Habana llegan de forma dispareja a las provincias. Precisamente la Feria era uno de los pocos espacios para medir emp√≠ricamente la producci√≥n nacional, pero incluso este criterio puede resultar incompleto.

Precisamente frente a tanto aislamiento, el sistema de premios sirve como una herramienta para darse a conocer m√°s all√° de las fronteras naturales. Tanto a la levedad como a la calidad, el sistema de premios hace su contribuci√≥n, precisamente porque hacen visible a un autor. Ocurre as√≠ desde un concurso municipal hasta el Nobel (hay ganadores de este √ļltimo que eran desconocidos por el p√ļblico hasta que lo obtuvieron). Cuando se premia en alg√ļn concurso se considera esta obra validada para su publicaci√≥n y consumo. Aunque sea en forma de noticia ocasional, se puede llegar a un p√ļblico m√°s amplio solo porque conozcan algo tan simple como tu nombre unido a una fecha y un premio.

Sin dudas, el mundo de lo fant√°stico tiene un especial atractivo para ti, ¬Ņpor qu√© eliges este g√©nero?

Amo la mitolog√≠a desde ni√Īa y ese cari√Īo, lejos de menguar, ha crecido con los a√Īos. La fantas√≠a es el mundo de lo imposible-posible, el lugar para escaparse o ir a pescar buenas ideas si se cuenta con el anzuelo correcto. M√°s que elegirla, ha estado conmigo desde que puedo recordar. De alguna manera logr√© colar a la imaginaci√≥n en el barco de la adultez. Va de poliz√≥n. Los d√≠as en que est√° juguetona se me dificulta concentrarme en las actividades diarias y ando so√Īando despierta. Aunque no he podido explotar este g√©nero en su forma pura, siento que ti√Īe casi todos mis escritos sin importar el g√©nero, como un estado de √°nimo.

¬ŅUn autor que cultiva varios g√©neros tiene menos posibilidades de especializarse en uno?

Por supuesto, por mucho que intente poner igual esfuerzo en todos, algunos le saldr√°n mejor que otros. Tenemos tiempo y esfuerzos limitados, por lo que dividir este esfuerzo se vuelve una desventaja. Hay quienes recomiendan a los autores centrarse en esos g√©neros que se les dan mejor y entiendo el por qu√© lo aconsejan. Sin embargo, me atengo a que la escritura es un placer para quien la hace. Habiendo tantos g√©neros ¬Ņpara qu√© privarnos de aquellos que nos gusten o de la oportunidad de intentar cultivarlos? No significa que el resultado final en cada g√©nero tenga calidad para ser publicable, queda a cuenta de cada autor discernir esto. Parafraseando a Bradbury, la ventaja de hacer varios g√©neros a la vez es que te permite equivocarte, ser un eterno estudiante. Y esa ventaja es m√°s que suficiente para intentarlo.

¬ŅExisten maneras de frenar la proliferaci√≥n de la poes√≠a de poca calidad, de la poes√≠a leve? ¬ŅO esa es una labor que se debe dejar al tiempo?

Vivimos en una √©poca de masividad. Nunca hab√≠an caminado tantas personas juntas sobre este planeta, las comunicaciones entre ellas nunca hab√≠an sido tan f√°ciles y r√°pidas, las condiciones de bienestar y el acceso a la educaci√≥n b√°sica jam√°s hab√≠an estado tan generalizadas. Tendemos que convivir con la masividad con sus ventajas y desventajas. Que haya m√°s poetas que nunca antes puede influenciar en la proliferaci√≥n de la poes√≠a leve, de la poco seria. Creo que una de las mejores formas de paliar la mala literatura radica en la educaci√≥n y en fomentar genuinos h√°bitos de lectura que provoquen riqueza y flexibilidad en la creaci√≥n literaria. Claro que antes de ense√Īar literatura, primero hay que asegurarse de inculcar el amor hacia esta, como dec√≠a Borges.

Solo en Cuba se pueden contar por centenares las personas que escriben sin que siquiera les guste leer, o que lean poco y reducido a un g√©nero o subg√©neros espec√≠ficos (y muchas veces sus peores exponentes). Me he tropezado a algunos en los talleres literarios y hasta cierto punto no los entiendo. Tampoco existen en Cuba escuelas y gu√≠as para aprender a escribir poes√≠a, fuera de talleres especializados en pocos lugares. A diferencia de la narrativa, que cuenta con una escuela nacional como es el Centro Onelio y mucho material t√©cnico producido por este, la poes√≠a no cuenta con un lugar donde los j√≥venes de todo el pa√≠s puedan ir a aprender sobre las formas t√©cnicas y las escuelas po√©ticas. La mayor√≠a se aprende de forma autodidacta en un taller local especializado de los pocos que hay o (si tienes suerte) bajo la tutela de alg√ļn poeta que te asesora personalmente. A lo mejor la creaci√≥n de un centro nacional de ense√Īanza po√©tica pudiera hacer un cambio en este sentido. O no. Solo estamos especulando. En mayor o menor medida siempre habr√° que, a la manera de Eliseo Diego, confiarse al tiempo.

¬ŅQu√©, a tu criterio, es lo novedoso o lo esencial de la poes√≠a joven que se crea hoy en nuestro pa√≠s?

Lo esencial de esta poes√≠a es la multiplicidad. Que existan tantas formas y estilos conviviendo juntas, que autores abracen corrientes de creaci√≥n que no coincidan con la que est√° de moda en los √°mbitos literarios. Y que otros tantos abracen estas corrientes, pero mantengan su propia voz literaria. Valoro mucho la honestidad. Pienso que uno como autor debe ser honesto, consigo y con los dem√°s. No escribir solo para agradar a un p√ļblico espec√≠fico (los acad√©micos, los lectores m√°s o menos cercanos). Hacerlo lo mejor posible para que el poema llegue a ellos en su mejor expresi√≥n, pero que el primer lector satisfecho sea uno mismo.

¬ŅSientes que tu poes√≠a se abraza/emula/se deriva a otros cuerpos po√©ticos de la tradici√≥n can√≥nica, menos o m√°s asentados en cuanto a cercan√≠a temporal?

Mi formación poética es más reciente y menos profunda de lo que me gustaría, con la literatura no se termina nunca de aprender y encontrar tesoros. Al menos tengo la ventaja de que me gusta la variedad, desde los poemas antiguos del Oriente hasta los de más reciente factura. Hay autores que me han marcado, primeramente, José Martí, y luego poetas como Omar Khayyam, Tagore, Keats, Bécquer, Pessoa, Kavafis, Rilke, Whitman, T. S. Eliot, Ezra Pound, Miguel Hernández, Borges, Alejandra Pizarnick, Dulce María Loynaz, Cintio Vitier y otros. Siento cercana la obra de escritores norteamericanos y latinoamericanos, supongo que por familiaridad de contexto y tiempo. También me he nutrido de mucha poesía contemporánea cubana, especialmente la matancera. Esta es una tierra de excelentes poetas. De Cuba me gusta leer a autores de todas las generaciones, el mosaico que conforman es muy colorido y a veces uno se encuentra con versos maravillosos donde menos se lo espera.

¬ŅCrees en las influencias? ¬ŅHasta qu√© puntos son perceptibles en tu obra?

S√≠, creo. Por eso mencion√© arriba que no entend√≠a a los que escrib√≠an sin que les gustara leer. Me parece que lo natural es ser un lector al que en alg√ļn momento no le es suficiente con solo leer y quiere crear sus propias historias, estimulado por uno o m√°s autores que le gustan demasiado, y a los que termina emulando en sus primeros textos. Al menos este es mi caso. Hasta ahora mis mayores influencias son Bradbury y Borges, que hac√≠an una prosa muy po√©tica y una poes√≠a muy narrada. Tambi√©n hay otros a los que imito en aspectos espec√≠ficos, ya sea en los di√°logos, en las descripciones, en la construcci√≥n de personajes. Con todos esos fragmentos, unidos a los dict√°menes propios de la inspiraci√≥n, he estado construyendo mi voz y mi estilo, arquitectura que est√° bien lejos de terminarse ya que apenas estoy fundiendo las bases del edificio.

Un libro que cambió tu vida y por qué.

Tengo varios, algunos muy queridos de la infancia, como La edad de Oro, de Jos√© Mart√≠, Oros Viejos, de Herminio Almendros, La isla misteriosa, de Julio Verne y Cien a√Īos de soledad, de Garc√≠a M√°rquez, o como mis libros de leyendas pertenecientes a la mitolog√≠a de todas partes del mundo, que me dediqu√© a coleccionar. Pero quiero explicar el que me reconcili√≥ con la ciencia ficci√≥n luego de que estuviera alejada de este g√©nero durante varios a√Īos: una selecci√≥n de cuentos de Ray Bradbury, con la que descubr√≠ a este autor. Me cambi√≥ la vida porque encontr√© a alguien muy af√≠n a la manera en que sent√≠a la literatura. La bibliofilia de Bradbury, su luminosidad, ese sentido de maravillarse con lo que le rodea y so√Īar futuros posibles centr√°ndose en c√≥mo eso afectar√° la vida √≠ntima de las personas, todo me resultaba muy cercano. Adem√°s de que los cuentos de Bradbury fueron escritos con alegr√≠a y amor, y esto puede percibirse en el fondo de cada uno, sin importar su tema.

H√°blame un poco de tu reciente Premio David, ¬Ņqu√© temas aborda el libro, cu√°l es su estructura? Todo lo que nos puedas avanzar sin spoiler.

Las azules colinas de Europa es una compilación de los mejores textos que he escrito del género hasta la fecha. Así de sencillo. El título del cuaderno es un doble homenaje a dos maestros, uno del realismo y el otro de la ciencia ficción: en este caso, Ernest Hemingway y Robert Heinlein, pues cada uno posee un libro de nombre similar. Me pareció el más adecuado porque el libro está muy influenciado por la narrativa del siglo XX. Por momentos puede parecer inconexo, ya que los cuentos poseen historias muy distintas, ambientadas en diversas épocas de estadio tecnológico: en unos apenas se realizaron leves avances en la actual tecnología y en otros existe el viaje espacial tripulado y la terraformación de otros mundos. Sin embargo, una vez compilados se pueden ver vasos comunicantes que atraviesan los textos a modo de hilo de Ariadna. El amor, la muerte, el sexo, la violencia, la nostalgia, los deseos insatisfechos y la traición a uno mismo y/o a los seres queridos son temas recurrentes en las historias. Es un libro muy centrado en el propio ser humano o en sus derivados sintéticos (robots/replicantes). Una vez terminado también encontré allí reflexiones sobre la guerra, la vejez, la discriminación por raza y género, el medioambiente, la pérdida de la cordura y la alteración de procesos naturales del hombre y la naturaleza. Estos mensajes no fueron colocados de forma panfletaria, sino que crecieron entre las historias. Por momentos no puedo evitar recreaciones poéticas en mis cuentos, ya sea del lenguaje o de las imágenes. Siendo poeta de formación, mi estilo navega espontáneamente hacia esas aguas. El cuento donde más se nota esto es No regreses al lugar donde fuiste feliz, que mezcla poesía con narrativa y hace un homenaje a ese gran poeta cubano que es Delfín Prats.

¬ŅTe obsesiona la perfecci√≥n? ¬ŅAl menos te preocupa? ¬ŅCrees que es posible lograr la obra perfecta o el proceso sin costuras, completamente cerrado?

Gracioso que lo preguntes, hace poco me percaté de algo que no conocía de mí misma y es sobre ese mismo tema. Me consideraba una persona nada perfeccionista, más bien regada, dispersa. Resulta que todo mi perfeccionismo se vuelca en la literatura: reescribo y reviso mis cuentos y poemas una y otra vez. No he dejado de retocar los cuentos del libro que envié al David, no sé si dejaré de hacerlo cuando el libro ya esté impreso. Eso espero. Lograr una obra perfecta es casi imposible, pero sí creo que cuando un texto ya está impreso te proporciona un efecto de cierre, al menos temporal.

Una mujer que escribe ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, ¬Ņcu√°nto crees que ha incidido el recorrido y el legado de otras autoras en la creaci√≥n que haces hoy y en las posibilidades actuales de publicaciones y premios?

La historia moderna de las mujeres en la ciencia ficción y fantasía fue toda una epopeya. Desde el Frankenstein, de Mary Shelley, y hasta finales del siglo XX estas pioneras tuvieron que luchar para ser juzgadas por su calidad y no por su sexo en un mundo editorial que no concebía que las mujeres se dedicaran a tales géneros. Sin ellas probablemente no tendríamos la igualdad que hoy se da por sentada.

En el caso cubano se ve c√≥mo las mujeres han sabido darse un lugar en los (pocos) concursos y (reducidas) publicaciones del g√©nero. Por ejemplo, el primer David de C.F fue ganado por una mujer, Da√≠na Chaviano. Entre el David y el Calendario pueden citarse nombres como el de Gina Picart, el tuyo, el de Malena Salazar Maci√°, y otros tantos que se me escapan. Otro ejemplo, y esta vez hablo de un concurso que premia el cuento corto, en el Oscar Hurtado se cuenta con m√ļltiples ganadoras femeninas. En este 2021 los premios para cuento de ciencia ficci√≥n, para cuento de fantas√≠a y para poes√≠a especulativa lo ganaron mujeres. Las menciones en la categor√≠a de ciencia ficci√≥n fuimos dos mujeres tambi√©n. Aunque no es una historia tan larga (la propia historia de estos g√©neros en Cuba es relativamente corta), ha existido una relaci√≥n entre ellos y las narradoras femeninas, que tuvieron que vencer obst√°culos como el machismo y el menosprecio de g√©nero (sexual y literario) para ganarse a pulso su m√°s que merecido lugar. En cuanto a premios y publicaciones, a nivel internacional hace tiempo se escuchan los nombres de las autoras cubanas, tanto las residentes como las emigradas. Mientras tanto en Cuba, cuando se trata de lo fant√°stico (como mencion√© arriba), siempre van a ser mucho menos los premios y publicaciones en comparaci√≥n con otros g√©neros, algo que afecta a todos sus autores por igual.

¬ŅQu√© te gustar√≠a que los lectores hallen en tu creaci√≥n?

Lo mismo que hall√© yo en otros tantos libros de otros tantos autores: reflexi√≥n, recreaci√≥n, ensue√Īo, historias que ocupan de forma m√°s o menos temporal un lugar en otras mentes, poemas que provoquen emoci√≥n, sensaciones, semillas de pensamientos sobre s√≠ mismos y lo que los rodea. Borges dec√≠a que uno primero escrib√≠a para s√≠ mismo y despu√©s para la familia, los amigos, para todos los dem√°s. Aspiro que los lectores se sientan tan bien leyendo mis textos como me sent√≠ yo al escribirlos.

M√°s all√° de la p√°gina y blanco, ¬Ņqui√©n es N√°thaly?

Apenas estoy empezando a descubrirla. Hasta ahora s√© que es alguien curioso, en constante cambio pese a su inmovilidad, que ama a los libros y a la literatura, al conocimiento, al acto de escribir, a la m√ļsica y las artes, a la historia y las ciencias, a todo lo que es bello y bueno. Me maravilla lo que el mundo es y lo que puede ser, creo que por eso escribo ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, y hago poes√≠a. Ese mismo sentir lo encuentro reflejado de la mejor manera posible en uno de los versos de Jos√© Mart√≠: ‚ÄúTodo es hermoso y constante/ todo es m√ļsica y color/ y todo, como el diamante/ antes de luz, es carb√≥n.‚ÄĚ